sábado, 31 de diciembre de 2011

LOS ZETAS: EL DOLOR DE CABEZA DEL PRÓXIMO PRESIDENTE

Esta investigación fue publicada el domingo 2 de noviembre de 2011 en “elPeriódico”. Es el primer reportaje de investigación que trabaja “elPeriódico” en conjunto con la Fundación MEPI. El texto íntegro se publicó posteriormente en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos de México, Argentina, Chile, entre otros países. También fue difundido  -en español y en inglés-  en medios especializados en periodismo de investigación como CIPER y The Global Investigative Journalism Network.


EL DOLOR DE CABEZA DEL PRÓXIMO PRESIDENTE
DE GUATEMALA


Por Paola Hurtado / Fundación MEPI, México


La misma madrugada de julio que un grupo de sicarios asesinó en el bulevar más transitado de la capital al cantante Facundo Cabral, un escuadrón de fuerzas especiales irrumpía silenciosamente en una finca de Ixcán, Quiché, cerca de la frontera con México. Mientras en la ciudad se buscaba a los asesinos del trovador argentino y la noticia rebotaba en todo el mundo, el comando encubierto rodeaba la finca donde años atrás se descubrió un campo de entrenamiento de los Zetas con 500 granadas. Las autoridades sabían que ese fin de semana los altos jefes de los Zetas en Guatemala festejarían a lo grande. La remota finca en Ixcán, un área clave para trasladar droga hacia México, permitiría a los miembros de la organización divertirse con relativa libertad sin temor a ser detectados.

Estarían en el festejo los comandantes mexicanos William o Comandante W y su mano derecha David Solórzano Ortiz, alias El Chombo. El invitado especial era el cobanero Horst Walter Overdick, más conocido como El Tigre o El Canche, principal socio de los Zetas en Guatemala. Participaron los jefes de las células en el país, como Oscar Tiul, El Cherry, Sebastián Choc, Machucazo y Kevin Overdick, el hijo de El Tigre. Estarían El Iñaki (supuesto Z 200) y Miguelillo, los mandos que quedaron libres tras las recientes detenciones de los comandantes de las Verapaces, Petén, Jalapa y Huehuetenango.

Agazapada afuera de la finca, estaba la Fuerza Interinstitucional Antinarcótica y Antiterrorista (FIAT). El grupo élite de kaibiles, francotiradores, paracaidistas, policías especiales y pilotos habían tomado la comisaría local y dejado a los agentes sin armas ni celulares para evitar que filtraran información. Sin embargo, algo falló. La única empresa que presta telefonía móvil en la escabrosa región suspendió ese día el servicio para realizar tareas de mantenimiento. El escuadrón quedó incomunicado. Las fuerzas en tierra no podían hablar con los pilotos de los tres helicópteros. Por un día las fuerzas especiales esperaron afuera de la fiesta, escondidos en el monte. Adentro, más de 20 hombres rechonchos y sombrerudos, incluidos los más buscados en Guatemala, bebían cerveza, bromeaban con señoritas mexicanas sentadas sobre sus piernas, regalaban dólares, apostaban a los gallos y los caballos, cantaban. Mientras la fiesta transcurría, en unos toldos en medio de un descampado, los pobladores de la aldea observaban alrededor del grupo. Cada tanto, alguno corría a recoger los gallos vencidos en las peleas para hacerlos caldo.

Estos detalles se saben porque, además de un círculo de guardaespaldas, los narcos tenían camarógrafos. Los videos quedaron tirados en la finca cuando las fuerzas de seguridad finalmente irrumpieron al amanecer del 10 de julio. No hubo ni un disparo, no fue necesario. Al llegar al descampado, los grandes jefes ya no estaban allí. Una avioneta despegaba, presuntamente con Overdick y W a bordo, mientras la selva se tragaba a los que lograron escapar en carros. Los únicos detenidos en la finca fueron cuatro hombres y una veracruzana. El operativo no falló del todo. En las siguientes dos semanas, catorce zetas que participaron en la fiesta fueron enviados en helicóptero a la capital después de ser capturados en hoteles, cantinas y buses extraurbanos. Entre ellos estaban El Chombo, El Cherry, el hijo de El Tigre, Machucazo y cuatro jóvenes mexicanas. El W, El Tigre, El Yanki, Miguelillo y los otros jefes se esfumaron.

Tras apoderarse a sangre y fuego de un tercio de las rutas de la droga en México, los Zetas ven a Guatemala como parte de un territorio sin fronteras en el que buscan consolidar un imperio de tráfico de drogas, armas y personas. Por ahora, esa región se extiende desde Guatemala hasta la frontera entre México y Estados Unidos. Se sabe que ya han penetrado Belice y Honduras, los países a donde, según la inteligencia estadounidense, llega buena parte de los cargamentos de droga vía aérea desde América del Sur. Este año, las autoridades guatemaltecas han declarado estados de sitio en Alta Verapaz y Petén por varios meses. Contuvieron a los Zetas, pero siguen ahí. La inteligencia gubernamental da cuenta de que uno de los puntos donde más fuerte están operando es en Poptún, Petén. Poptún es un pueblo ganadero semiselvático al principio de la ruta maya. Aunque pocos se han dado cuenta, podría ser el nuevo escenario de la guerra entre el gobierno guatemalteco y los Zetas. En Poptún se encuentra la escuela kaibil y el centro de adiestramiento del ejército donde oficiales estadounidenses entrenan, desde el 2007, a militares y policías guatemaltecos del Grupo Especial de Interdicción y Rescate (GEIR). Les enseñan a combatir el terrorismo y el narcotráfico.

Para los Zetas, los kaibiles son elementos de mucho valor. No requieren capacitación, están entrenados para matar y sobrevivir en las condiciones más adversas y conocen el terreno guatemalteco. Un ejemplo típico es La Bruja: fornido, ladino, de mirada dura y rostro inexpresivo. Alvaro Gómez Vásquez, dado de baja en el ejército en el 2004, era un soldado de tropa con alto rendimiento en las pruebas físicas, según los describió un alto oficial kaibil que trabajó con él. La Bruja tenía una jefatura de Petén. El 14 de mayo de este año (2011), dicen las autoridades, ordenó y participó en la masacre de 27 campesinos en la finca La Libertad. Lo capturaron una semana después. Desde 1975, el ejército guatemalteco ha graduado más de 6 mil kaibiles. Hay alrededor de 360 activos, de los cuales menos de 50 tienen grado de oficial. El resto son soldados de tropa y especialistas. Entrenar a kaibiles es un territorio zeta es como criar pollos en tierra de coyotes. Los soldados guatemaltecos ganan en promedio menos de 2,000 quetzales al mes y si son kaibiles reciben 300 quetzales adicionales de bono de transporte. El sueldo no es equiparable con los 15 mil seiscientos quetzales que ofrecen los Zetas por trabajar para ellos. En el 2008, radios piratas de Petén, convocaron a ex militares, especialmente kaibiles, para “prestar seguridad a vehículos que transportan mercadería a México” con la promesa de “oportunidades de superación”. Los Zetas también reclutan a civiles para que exmilitares los entrenen dos semanas en México o Guatemala en tiro y lucha cuerpo a cuerpo. Las convocatorias, aunque ya no se publicitan, siguen abiertas.

Poptún puede convertirse en el nuevo Cobán, una ciudad donde el estado de sitio y la veintena de Zetas capturados este año no bastaron para que el Estado retomara el control. Los Zetas mantienen ahora un perfil bajo y menos ostentoso. Pero Poptún ofrece, además, el pase de ingreso a Petén, el área a conquistar por los Zetas. La organización debe expulsar de Petén a los carteles locales para tomar control de la ruta por la que se transportan los cargamentos desde Honduras a México. Ya se han apropiado de fincas y terrenos y desde hace dos meses están operando en Poptún y “cobrando piso”. El miércoles 14 de septiembre fue atacada con granadas la estación de los buses “Rosita”. El 16, un día después de la celebración de la independencia, ardió en llamas la estación de buses Fuente del Norte, cuyo representante es Milton Oswaldo Mendoza, empresario del nor-oriente vinculado extraoficialmente al narcotráfico de la región. Según la inteligencia realizada en Petén, el ataque a Fuente del Norte lo perpetraron Los Halcones Zetas (la parte operativa de la organización) y el grupo se está alistando para más operaciones armadas. Soborna a mandos medios y altos de la policía y autoridades locales para operar con libertad. Hace dos semanas, el gobierno se vio obligado a prorrogar por 30 días el Estado de Alarma en Petén. Cuando los Zetas se asientan en un lugar aumentan las extorsiones, los secuestros, las violaciones y la delincuencia común, incluidos los asaltos a bancos, explica el Ministro de Gobernación, Carlos Menocal. Las unidades Zetas llegan sin dinero y deben generar sus propios ingresos a través del cobro de cuotas a los comerciantes y lugareños. Infundir terror es una de sus tácticas. Además del usual incremento de la violencia que implica la llegada de los Zetas a una región, los ataques en Poptún pueden entenderse como una ofensiva a la cuna de la elite militar guatemalteca. No es una coincidencia que los Zetas y las fuerzas de seguridad entrenadas para repelerlos convivan en Poptún, ni que ambos tengan en sus filas aguerridos kaibiles. Es el augurio de una cruenta batalla que aún no ha comenzado.
                
En uno de los videos de la fiesta en la finca, El W  -el jefe Zeta en Guatemala-  y  El Tigre, el socio principal de la organización, posan y ríen ante la cámara. Los Zetas acostumbran a grabar en videos sus actividades, desde celebraciones hasta masacres, porque son los informes visuales que les envían a su jefe máximo, Heriberto Lazcano, El Lazca. De hecho, lo que la cámara registro es la nueva cara del narcotráfico mexicano en Guatemala. Los Zetas traen un estilo militar al crimen organizado: controlador y fulminante, sin respeto por las estructuras de los narcos “civiles” cuyos territorios conquistan. Los primeros Zetas eran militares de inteligencia mexicanos entrenados por Estados Unidos. El uso de unidades militarizadas les ha dado resultados, indica un oficial estadounidense. Tienen estructuras bien definidas, con comandantes, jefes de plaza y escuadrones operativos que llaman estacas y halcones (vigilantes). Eso explica por qué en Guatemala reclutan ex kaibiles. Según los registros del Ministerio de Gobernación, de los 80 Zetas y colaboradores de la organización detenidos desde el 2008, al menos dos eran miembros de esa unidad de elite militar. Sin embargo, se sabe que hay ex kaibiles entrenando Zetas y dirigiendo células. Los comandantes mexicanos como W se van y vienen a Guatemala en avionetas o por tierra, a través de puntos ciegos de la frontera. Guatemala no es un premio. Según las indagaciones de la inteligencia del gobierno, venir aquí es una prueba. Los comandantes que la superan son promovidos a plazas como Cancún. Los comandantes Zetas designan en Guatemala a jefes (subcomandantes) de grupos como La Bruja que operaba en Petén; El Cherry en Ixcán, Lombriz en Jalapa y El Manchas en Cobán (todos capturados). Los jefes reciben directrices desde México, donde siempre se toman las decisiones estratégicas y si son capturados o fallan en las misiones son reemplazados rápidamente. En Guatemala, los Zetas pelean una extensión de la guerra que sacude a México. Allí, los grandes carteles están divididos en dos bloques: los tradicionales  -Sinaloa y El Golfo-  enfrentados con los emergentes, como los Zetas y la Familia Michoacana. Los grupos venidos a menos, como el de Juárez, el de los Beltrán Leyva y el de Tijuana tratan de sobrevivir. En los últimos cinco años, los Zetas han adquirido en México prácticamente un tercio de las rutas del narcotráfico hasta superar el control territorial del capo multimillonario Joaquín El Chapo Guzmán, líder del cartel de Sinaloa, el más poderoso del mundo. Para los Zetas, Petén no es un departamento y Guatemala no es un país. Es un punto a conquistar entre Belice y México, los países por donde entra y sale buena parte de la cocaína hacia Estados Unidos.

El crimen organizado lleva 30 años en Guatemala, pero había mantenido una relación pacífica con las familias de narcos guatemaltecos. Ese entendimiento no vale para los Zetas. Desde su separación del cartel del Golfo, en enero de 2010, los Zetas se ocuparon de ganarse los territorios heredados del Golfo, y también se embarcaron en una gran conquista, desplazando a narcos guatemaltecos o aliándose con ellos. Un mapa elaborado por inteligencia los ubica en 14 de los 22 departamentos del país. La penetración es mayor que la del cualquier grupo de narcos. La DEA en México calcula que controlan el 75% del territorio guatemalteco y el trasiego de 250 a 300 toneladas de cocaína anuales. En su intento de controlar Guatemala han abierto varios frentes de batalla. Hace dos años, intentaron tomar el territorio de Aler Samayoa, capo de Huehuetenango y socio de Sinaloa. El enfrentamiento terminó con un tiradero de más de 50 muertos, la mayoría Zetas. El Chapo ganó esa batalla. Guatemala les funciona a los Zetas como retaguardia y refugio. El Chapo Guzmán, uno de los hombres más ricos del globo, ha estado varias veces en la capital guatemalteca el último año, según el gobierno guatemalteco. Estaría preocupado porque sus aliados locales están fragmentados. Cuatro de sus socios importantes fueron a la cárcel y son extraditables a Estados Unidos: Mauro Salomón Ramírez, Juan Alberto Ortiz López, alias “Chamalé”, Waldemar Lorenzana Lima y Byron Linares Cordón. Mientras tanto, en Veracruz, el bastión anterior de los Zetas en México, la pelea es a muerte. La semana pasada aparecieron 35 cadáveres en una transitada avenida, todos presuntos Zetas o colaboradores de ese grupo. La guerra que se libra entre los carteles rivales en México, tendrá un impacto directo en Guatemala. Mientras más sanguinarias sean las batallas allá, más probabilidades hay de que repliquen aquí similares niveles de violencia.

El 8 de abril de 2008, 9:30 de la noche. Daniel Pérez Rojas, El Cachetes, ingresa a una residencia de Mixco y pide en la garita la llave de la casa número 2. No sabe que ese día el Ministerio Público allanó la vivienda. Su llegada alerta a los cuatro policías que hacen guardia. Lo siguen en la calzada Roosevelt y en la 52 calle detienen la camioneta y a sus cinco tripulantes, con un gran arsenal y agendas de contactos. No saben que están capturando al primer jefe que nombraron los Zetas para abrirse brecha en la plaza Guatemala. La detención del Cachetes les mostró a las autoridades guatemaltecas cómo operan y se organizan los Zetas. Pérez Rojas era el jefe de la escuadra que dos semanas antes asesinó al narcotraficante guatemalteco Juan José Juancho León y otros diez hombres en Río Hondo, Zacapa. La investigación de esa matanza sirvió para entender cómo llegan los Zetas a ocupar una plaza: alquilan casas en puntos clave para moverse, compran y roban motocicletas y automóviles, obtienen cédulas y licencias de conducir falsas, pasan varias semanas sin llamar la atención y realizan inteligencia para cubrirse las espaldas. Después empiezan a cobrar piso y aumentan los hechos delictivos. En las siete casas de Zetas allanadas tras la matanza de Zacapa, los investigadores encontraron libros de contabilidad con el detalle de pagos de planillas y la lista de los miembros de la organización con nombres, apodos y estatus. H, por herido, M por muerto, D por detenido. También estaban divididos entre operativos, sicarios y contadores. Hallaron celulares activados en México, recibos de remesas enviadas desde allí y más de 50 trajes uniformes, como para distinguir a un ejército. Los libros de contabilidad muestran el tamaño de la organización y el riguroso control que llevan de sus gastos e ingresos. Días después de la narcofiesta en Ixcán, la policía detuvo a un contador Zeta alojado con su novio en un hotel de Antigua Guatemala, con documentos que detallaban pagos de planillas mensuales por US$ 350 mil.

“Y de violencia, Chombo, no tengas miedo de nada. Alista bien los muchachos, también los lanzagranadas (…) porque la carga es sagrada”, cantaba desafinado un hombre grandote en un video incautado en Ixcán. Era el comandante Chombo, David Solórzano Ortiz. La canción era un mensaje para la tropa: un buen Zeta no pierde territorio ni mercadería. Guatemala es un país en la ruta de la droga hacia Estados Unidos y, a diferencia de los carteles tradicionales, ellos están dispuestos a sembrar el terror para dominarlo, sin resignarse a perder lo que les “tumban” o les decomisan. Las mejores pruebas son Juancho León y el fiscal Allan Stowlinsky. El cuerpo desmembrado de Stowlinsky apareció en mayo de 2011. El fiscal auxiliar había ayudado a contar 453 kilos de cocaína decomisados a los Zetas en Baja Verapaz. La forma en que fue asesinado paralizó al sistema de justicia en el norte del país y planteó varias interrogantes: ¿por qué dejaron la cabeza en un mercado y el cuerpo frente al edificio de Gobernación Departamental y qué significa matar a alguien que sólo contó droga, pero no llevaba la investigación del caso?
                
El caso de Juancho León en 2008 fue otra lección para Guatemala. El entonces jefe del cartel de Los Leones, aliado con los carteles colombianos y operador de Sinaloa, controlaba buena parte del tráfico de drogas, armas y personas en Petén y le robaba cocaína al cartel del Golfo desde hacía años. Los jefe del Golfo y su entonces brazo armado, los Zetas, se aliaron al cobanero Horst Walter, El Tigre Overdick, un empresario agrícola relativamente nuevo en el tráfico de drogas que también había perdido cargamentos “tumbados” por León. Los Zetas estaban en Cobán para comprar cocaína. Sus contactos colombianos les habían cerrado el crédito por el impago de cargamentos incautados por el gobierno mexicano, que incrementó ese año sus operaciones antidrogas. El 25 de marzo de 2008, las fuerzas de El Cachetes y de Overdick acordaron reunirse con Leon en su propio territorio, en un descascarado balneario de Río Hondo, Zacapa. Juancho llegó a las dos de la tarde con cinco guardaespaldas y dos acompañantes, confiado de que negociarían un cargamento de cocaína. No tuvo tiempo de reaccionar cuando comenzó la balacera y explotaron las granadas. En la escena quedaron 10 cadáveres, incluido el de Juancho, 3 Zetas con los que se haría la negociación y 4 custodios calcinados dentro de 2 vehículos incendiados. Se contaron 400 cascabillos. La alianza que nació allí entre Zetas y Overdick alteró el mapa de la droga en Guatemala. Overdick, que ya conocía a los Zetas por su trabajo con el Golfo, les aportaba una estructura logística y financiera y ellos le daban seguridad. Lo que no podía anticipar era que en 2010 los Zetas se separarían de sus antiguos jefes y él quedaría asociado con la mejor protección armada, que le permitiría acumular poder en Guatemala.

Los Zetas ingresaron a territorio guatemalteco en el 2008, con el comienzo del gobierno de Alvaro Colom. Cuatro años después la organización más feroz de México se ha extendido por casi todo Guatemala y buscan controlar el territorio al costo que sea. El territorio que asedian es Petén, una región con la que ambos candidatos presidenciales tienen vínculos directos. Otto Pérez Molina, general retirado, fue fundador y jefe de la escuela kaibil, y el empresario y abogado Manuel Baldizón construyó su fortuna en ese departamento. Quien asuma la presidencia en enero de 2012 tendrá que decidir cómo enfrentará en el corazón de la Biosfera Maya y del narcotráfico a una de las principales amenazas para la seguridad nacional, con una policía y un ejército débiles y corrompidos y una fuerza elite  -los kaibiles-  en la mira del enemigo.
                
La estrategia de México, que hace 5 años le declaró la guerra al narcotráfico y emprendió una ofensiva militar que lleva registradas más de 40 mil muertos, no pareciera ser el mejor referente para Guatemala. Y las acciones implementadas aquí, tampoco. Con la ayuda  -y presión-  de agencias estadounidenses, las autoridades guatemaltecas han detenido a decenas de Zetas, pero la estructura principal sigue intacta. Por cada tentáculo que le cercenan, al pulpo le brotan dos. Hasta ahora, la gran oportunidad que han tenido las autoridades de golpear la médula organizativa de los mexicanos se perdió la mañana de julio cuando despegó aquella avioneta, en el soleado cielo de Ixcán.






Publicado por: Marvin Najarro
USA.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Año 2011


No, no estoy tratando de hacer una analogía con el 1,984 de G. Orwell, aunque claro, existen bastantes similitudes, como por ejemplo el hecho de que  muchos de los gobiernos de las llamadas sociedades más democráticas del mundo, cada día que pasa, se están convirtiendo en auténticos regímenes dictatoriales, con poderes ilimitados que les permite ejercer control absoluto sobre las vidas de sus ciudadanos,  aunque claro está, con el aval del voto popular. Espacios de comunicación, como la Internet, que se decía serían el vehículo más apropiado para la proliferación de ideas sin ningún tipo de censura hoy se encuentran copados de sabuesos cibernéticos al servicio de los órganos de seguridad del Estado, a la caza de todo aquél o aquellos que atenten en contra de la seguridad del mismo. De esto se ha escrito y se está escribiendo mucho al respecto. No. Quiero referirme de manera sucinta al 2011 que esta a unas cuantas horas de expirar.

Ha sido un año tumultuoso en lo político, económico y social. La crisis económica que desde el 2007 asuela a todo el mundo no ha hecho más que poner al desnudo las grandes contradicciones del capitalismo global, que en su desaforada ambición por la acumulación de riqueza está dejando a millones y millones de seres humanos sumidos en la miseria, el hambre y la pobreza. En países como los Estados Unidos la brecha entre ricos y pobres ha alcanzado niveles escalofriantes, al grado que algunos de los tantos ricos millonarios tengan ingresos 300 o 400 veces el equivalente al salario mínimo de un pobre y explotado trabajador. Al otro lado del Atlántico, la Unión Europea está al borde del colapso, la crisis financiera es profunda y todo indica que países como Grecia, Italia, España, Portugal  e Irlanda son irrescatables, lo que tampoco quiere decir que Francia, Inglaterra o la misma Alemania estén a salvo. Las medidas de austeridad están a la orden del día (el pato tienen que pagarlo las clases trabajadoras), los recortes presupuestarios para balancear los enormes déficits fiscales se están haciendo a costas de los programas de asistencia social, provocando que las clases medias se conviertan en pobres y éstos en miserables, mientras que los grandes banqueros que controlan el negocio de las finanzas internacionales se están haciendo más ricos.  China, Rusia, India y Brasil que habían sorteado los efectos iníciales de la crisis financiera han empezado a sentir los efectos de la prolongación de la misma en Estados Unidos y en la Unión Europea. Ante la severidad de la crisis económica que está golpeando a los sectores populares, las manifestaciones de “indignados” en Grecia, España, Chile, Londres y en Estados Unidos están haciendo temblar los cimientos del capitalismo poniendo al descubierto las contradicciones e injusticias del sistema.

En el Medio Oriente, lo que se ha dado en llamar la “Primavera Árabe”, se está tornando en un peligroso polvorín en donde los grandes poderes económicos y militares del mundo están midiendo fuerzas. Libia ha sido la primera víctima del imperialismo, encabezado por los Estados Unidos y su brazo armado, la OTAN. Siria está envuelta en una guerra civil instigada y apoyada desde fuera. Irán parece será el próximo objetivo del imperialismo occidental. Rusia y China empiezan a sentir los pasos de animal gigante. El destino de toda la humanidad está en juego en esa región, por lo tanto los equilibrios estratégicos de la peor manera se hacen necesarios, tal el caso de la botadura de los submarinos nucleares estratégicos rusos hace una semana.

Como resultado de la crisis económica el odio racial, la discriminación y la xenofobia hacia los grupos de inmigrantes se ha incrementado enormemente. Redadas y deportaciones han estado a la orden del día en los Estados Unidos y todo parece indicar que el próximo año veremos un aumento de tales actitudes y acciones. Para finalizar con este breve sumario, La Cuna del Sol, consciente de la valerosa y heroica actitud de todos aquellos connacionales guatemaltecos y de otras nacionalidades que residen y laboran en las diferentes regiones del mundo, con humildad pero con mucha honestidad, reconoce sus enormes méritos y, sobretodo, la solidaridad con sus seres queridos y con la Patria; como el grupo de personas más destacadas del año. Vaya pues, para todos ellos un fraterno y solidario abrazo, estén en donde estén, y desde luego, en donde muy diligentemente nos leen: EE.UU, Inglaterra, Rusia, Alemania, Canadá, Lituania, Ucrania, España, Indonesia, Malasia, Corea del Sur, Japón, México, Nicaragua, Brasil, Chile, Colombia y por su puesto para toda esa chapinada que nos lee allá en Guatemala. ¡Feliz Año Nuevo! Y como dice el Rvdo. Luis Barrios, “Paz Con Justicia.” Marvin Najarro

A continuación el profesor Luciano Castro Barillas,  con un resumen de los  hechos más trascendentales que a lo largo del 2011 han tenido mayor incidencia en el plano nacional guatemalteco y lo que se vislumbra para el 2012.





RESUMEN DE HECHOS NACIONALES
Y LA GUATEMALA QUE SE COLUMBRA

 Por Luciano Castro Barillas


Los tres eventos más trascendentes de la vida nacional fueron las elecciones, el procesamiento de los militares responsables del genocidio y la caída de una filosofía política oportunista que impone la necesidad de una reconversión total de las fuerzas revolucionarias.

Las elecciones presidenciales del 2011 en Guatemala: un pueblo sin opciones


Algunos le llaman la era democrática, término muy abarcador para lo que es realmente la restringida democracia guatemalteca, en permanente crisis desde 1954. Hablar de democracia real  -y no formal-  significa que los ciudadanos gocen de empleo, salud, educación, vivienda, cultura, correcta administración de justicia y seguridad. El déficit de la “democracia” guatemalteca en esos rubros es alarmante: el 80% del empleo guatemalteco está en las manos del sector informal (término eufemístico para designar al subempleo que no cubre el mínimo vital) que está integrado por vendedores callejeros en su gran mayoría y jornaleros, por lo que estamos hablando de ciudadanos con pleno empleo guatemalteco no más allá del 30%. De allí la explicación del porqué Guatemala es un país en extrema pobreza, sólo precedido por Haití, sin embargo, hay algo insultante y curioso en la virtual “economía de guerra” guatemalteca: es el primer país latinoamericano que importa en los últimos 10 años más autos de lujo. Hay carencia de vivienda para más 2 millones de familia, sin ninguna posibilidad de edificar sus casas por el altísimo costo de los materiales de la construcción, principalmente del cemento, cuyo gran productor (Novella y Progreso) son los más grandes evasores de impuestos de este país. Como resultado de la evasión fiscal el Estado funciona a base de empréstitos internacionales y está su capacidad de pago ya en un punto rojo, es decir, al borde de la insolvencia total, pues un altísimo porcentaje se destina a gastos de funcionamiento y por lo tanto, la inversión social es de escasa y raquítica dinámica. Si las fuerzas sociales no llegan a ningún acuerdo nacional, principalmente en subir la tasa tributaria que está actualmente en el 12% (la más baja de América Latina) y de la cual son renuentes los sectores poseedores de pagar lo que les corresponde, el país tiene un horizonte cerrado, sombrío y de ingobernabilidad insoportable.

Un sistema de salud inhumano
               
En salud los hospitales nacionales están totalmente desabastecidos, al punto que algunos centros hospitalarios han cerrado por algunos días por no tener a su disposición el personal una simple gasa o una aspirina para atender el creciente número de pacientes, personas con enfermedades curables, pero que en ocasiones se tornan más agresivas por los cuadros de desnutrición severa de adultos y niños; no por gusto Guatemala ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en desnutrición infantil. Hay que agregar el impago por parte del Estado a cientos de trabajadores sanitarios que se ven obligados a obstruir el tránsito vehicular en las carreteras principales del país, dicho sea de paso, destruidas en un 70%, los caminos se han quedado prácticamente sin revestimiento asfáltico. El sistema de salud guatemalteco ocupa el primer lugar en pésima atención en Latinoamérica, pero lo paradójico es el florecimiento -como nunca había tenido lugar en la historia del país- de los centros de salud privados y el enriquecimiento de ese tipo de empresarios cuyas tarifas son impagables para los sectores populares. No se ve, en el sistema de salud oficial, por ningún lado, la posibilidad de mejorarlo.

La educación guatemalteca: la imbatible ignorancia extrema

En educación las condiciones y las perspectivas tampoco son alentadoras: la ayuda alimentaria a los niños de edad escolar (un alto porcentaje de los niños de edad preescolar y escolar tienen déficit en su peso cerebral) llegó a menos del 50% en todas las escuelas, amén de falta de pago de salarios y prestaciones acordadas en un Pacto Colectivo de condiciones de trabajo con la organización sindical magisterial, que orilló a los trabajadores de la educación a tres huelgas en el transcurso del ciclo escolar, hechos que incidieron negativamente en el rendimiento escolar, pues de 180 días de clase en el sistema guatemalteco de educación, sólo se impartieron clases por 90 días. Guatemala ocupa deshonrosos primeros lugares en analfabetismo y falta de pericia académica-formativa de sus profesores. La ignorancia de las grandes mayorías hace funcionar a la perfección un sistema político altamente corrupto e identificado con los intereses de la clase dominante de la sociedad, cuya división es escandalosamente antagónica. La inversión en educación es del 3.5% del Producto Interno Bruto, la más baja de América Latina. El actual gobierno socialdemócrata, a lo largo de cuatro años, saqueó los escasos fondos del Ministerio de Educación para sus programas político-clientelares. Ninguna tecnología educativa ha funcionado en una nación estructuralmente enferma. El futuro sigue siendo deprimente.

La cultura: las bellas artes arrinconadas por el indigenismo ramplón

Debiera de existir un Ministerio de Asuntos Indígenas, para evitar la pugna de intereses y de presupuesto entre las expresiones de las culturas populares tradicionales del país y las reivindicaciones étnicas y la cultura artística, es decir, las bellas artes; como la pintura, la música académica, la danza, el teatro, la literatura, etc. En un país como Guatemala, con una fuerte presencia indígena  -el 70% de la población- la redención de lo siempre postergado, los derechos de los pueblos indígenas es una prioridad; sin embargo, las bellas artes, de las cuales Guatemala han dado ricos aportes a la cultura universal, no puede tenerse en planos secundarios. Las artes tienen el mismo poder formativo en la conciencia del hombre que las ciencias y constituyen también un rico filón que puede tener fuerte incidencia en la economía, en tanto se tenga la visión para ello por parte de las autoridades rectoras del Estado. Hay cabeceras o capitales de provincia o departamentales como Jutiapa que, en pleno siglo XXI, carecen de una sala de cine o teatro. Dice algo esa condición: sí, la existencia de amplios sectores sociales carente de cultura. La perspectiva sumamente pesimista: no se contempla ningún incremento presupuestario al Ministerio de Cultura, al contrario, ha sido reducido. El Ministerio de Cultura ha sido dirigido por personas que ninguna relación han tenido con la actividad cultural. Un indígena sin formación en las bellas artes, no necesariamente es un buen promotor artístico. El próximo ministro de cultura es un politólogo indígena. El sectarismo indígena y la confrontación con los ladinos sigue siendo un problema real, sin embargo, se obvia su discusión. Actualmente se da en ciertos sectores indígenas un racismo invertido, tal el caso siempre existente de la burguesía y pequeña-burguesía indígena quezalteca con respecto a los ladinos, para citar un ejemplo de los más conocidos. Todo este panorama social y económico enfrentará el gobierno de Otto Pérez Molina. No tiene mayoría parlamentaria y las negociaciones con las mafias políticas será sumamente difícil dado las prácticas de extorsión al poder de turno. La insatisfacción social es creciente y las penurias económicas de los sectores populares inaguantables. No hay para el nuevo gobierno tiempos prudenciales de espera. Ese juego temporal dilatorio ya no es posible. Los plazos para satisfacer las necesidades básicas de los sectores populares son perentorios y no admiten prórroga. El gobierno si no quiere hundirse a los doce meses tiene que actuar inmediatamente. No puede haber el idílico plazo de la luna de miel entre el poder y el pueblo de Guatemala, la coyuntura es impostergable. Hasta antes de asumir el cargo el 14 de enero de 2012, el general Otto Pérez Molina ha enviado señales alentadoras: no atender la posición antihistórica de los militares ultrareaccionarios integrados en la Asociación de Veteranos Militares, reconocer el buen desempeño de la fiscal general, pese a pertenecer la doctora Claudia Paz y Paz a una familia de ex insurgentes y, sobre todo en la esfera estrictamente política, no prestarse al chantaje en el parlamento de los políticos mafiosos al impulsar la supresión de otorgar a los diputados la ejecución de obra pública, con la que se han imagen, además de robar, vía comisiones en los contratos. La lista (no listado) geográfica nacional queda a partir de el nuevo gobierno en manos del Ministerio de Comunicaciones, con lo cual se logra sanear en buena medida el más fuerte componente de la corrupción nacional.

Los genocidas no quieren rendir cuentas: no se les persigue por matar en combate a guerrilleros, sino por matar a civiles desarmados

Los militares de la Asociación de Veteranos Militares, asesorados por infames politiqueros, sin la menor duda, pretenden crear un absurdo paralelismo: que se juzgue con el mismo rasero las acciones de guerra o crímenes  -para llamarlo como justamente es-  cometidos por la guerrilla, obviando a su favor la cantidad de muertos: 97% de crímenes cometidos por el ejército no pesan igual que el 3% cometidos por la insurgencia. Los primeros cometieron genocidios, los segundos crímenes selectivos. Ambos podrían ser demonios, pero la teoría luciferina tiene mejor sustento con los militares. Hay una comisión internacional independiente que llegó a esos resultados. Que no los acepten es otro asunto. El enjuiciar a Ríos Montt es colocarle la guinda al pastel y es bastante probable que al entregar su cargo y que se le extinga la inmunidad tenga que responder de sus hechos ante la justicia. Será de interés para los literatos y lingüistas escuchar su defensa enrevesada y su lenguaje disparatado. Todo un tesoro de anomalías idiomáticas está a la vista en el 2012, pero sobre todo de cinismo.

La ideología oportunista de la socialdemocracia guatemalteca cayó de bruces

El experimento socialdemócrata guatemalteco dirigido por Alvaro Colom dejó mal sabor de boca entre la mayoría de ciudadanos. La corrupción generalizada  -pero principalmente de la familia Torres- se encargó del último ridículo para el presidente. Ahora es tal su estado de postración que no tiene arresto de asistir al acto de investidura del nuevo presidente pues, si nunca fue respetado, a la hora de entregar el cargo sería peor. No quiere exponerse a la rechifla ciudadana, tal como le ocurrió en su momento a Vinicio Cerezo, nombrado por su ex mujer Raquel Blandón en los momentos iniciales de la locura por el ejercicio del poder, “Compañero Presidente”. Lo último que quedaba del prestigio revolucionario lo acabó la izquierda de Colom y Pablo Monsanto y acciones absolutamente repudiables como la de Rigoberta Menchú -posiblemente asesorada por un indígena y convencido oportunista,  Alvaro Pop- que sepultaron por años la credibilidad del izquierdismo nacional. Las iniciativas revolucionarias tendrán que esperar tiempos mejores y que se diluya en el imaginario colectivo guatemalteco lo hecho por estos incompetentes socialdemócratas, mediatizadores históricos de los esfuerzos revolucionarios. El futuro, pues, para los guatemaltecos no es nada prometedor. Sin embargo, los revolucionarios   -como dijera el respetable dirigente revolucionario Miguel Ángel Sandoval-  podemos construir las coyunturas y el momento para hacer la Revolución es éste, y no uno que está por venir. Felicidades, lectores dilectos, de La Cuna del Sol.






Pubblicado por: Marvin Najarro
CT, USA,

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Después de Postville


Hace más de tres años, Postville, una pequeña comunidad rural en el estado de Iowa, con una población de unos 2,000 habitantes fue el foco de la atención nacional e internacional. El motivo: la redada llevada a cabo en la planta empacadora de carne y matadero de reses Agriprocessors Inc. por los agentes de inmigración del ICE. Más de 400 personas (20% del total de la población), la mayoría inmigrantes indocumentados, fueron arrestados en lo que se considera hasta la fecha la mayor operación anti-inmigrantes en la historia de los Estados Unidos llevada a cabo en un centro de trabajo. Durante la operación (en la mañana de la primavera de mayo del 2008), fueron arrestados 290 guatemaltecos, 93 mexicanos, 2 israelíes y 4 ucranianos. Todos los arrestados en esa infame redada fueron acusados y luego sumariamente juzgados por crímenes de robo de identidad, fraude, uso de números del seguro social robados y otros crímenes. 300 trabajadores fueron encontrados culpables en el lapso de cuatro días, cumpliendo sentencias de cinco meses antes de ser deportados. Posteriormente muchos de los trabajadores indocumentados dijeron haber sido abusados física y sexualmente en la planta procesadora. 57 menores de edad fueron empleados ilegalmente, con edades a partir de los 13 años.

Barack Obama, quien en ese entonces ocupaba el cargo de senador en el Congreso Estadounidense y en plena campaña por la presidencia de los Estados Unidos, hablando ante la  concurrencia que asistía a la conferencia anual  del Concilio Nacional de La Raza, describió  como las comunidades hispanas son “aterrorizadas” por los oficiales de inmigración del gobierno. Acto seguido, ante la entusiasmada y como siempre ingenua audiencia latina, Obama dijo:“Cuando las comunidades son aterrorizadas por las incursiones de los agentes de inmigración, cuando las madres son separadas de sus bebés, cuando los niños llegan de la escuela y no encuentran a sus padres, cuando las personas son detenidas sin derecho a consulta legal, cuando todo eso está pasando, el sistema simplemente no está funcionando, necesita ser cambiado,  necesitamos que el sistema funcione para todo el mundo.” Obama prometió encontrar una vía para otorgar la “ciudadanía” para todas aquellas personas viviendo actualmente como ilegales en los Estados Unidos, dijo, por otra parte, (...) nación de inmigrantes y nación de leyes, podemos hacer ambas cosas.”  Esas fueron las palabras de Obama, el candidato, el astuto político, quien no escatimó palabras en su afán de lograr el ansiado voto latino que, finalmente, lo llevó a ganar la elección presidencial en el 2008. La realidad, después de casi tres años de su llegada a la presidencia, contradice aquellas promesas de campaña.

A finales de febrero del 2011 y a pocos días de haber sido juramentado presidente de los Estados Unidos, se lleva a cabo en la localidad de Bellingham, Washington, la primera redada de la administración de Obama, en la que fueron arrestados 28 trabajadores indocumentados. Lejos de cumplir con sus promesas electorales, la administración del presidente Obama, cediendo como ha sido su costumbre a las presiones de los republicanos, el Tea Party y otros grupos de anti-inmigrantes, ha desatado una de las más feroces campañas destinadas a “remover” del país a todas aquellas personas con status de indeseables (léase latinos) que están invadiendo el territorio estadounidense amenazando la seguridad y el bienestar de la mayoría de la población blanca americana. Es precisamente bajo esa premisa que la administración de Barack Obama ha puesto en marcha uno de las más controversiales medidas anti-inmigrantes en la historia de este país: el programa Comunidades Seguras (Secure Comunities). Originalmente establecido como un programa piloto durante la administración de George W. Bush en el 2008 abarcando 14 jurisdicciones a nivel nacional, bajo la administración de Obama se ha extendido a más de 1,210 jurisdicciones (hasta marzo 2011) y se espera que para el 2013 abarque la totalidad de las jurisdicciones (3,114) que componen el país. Comunidades Seguras, es un programa bajo el cual la policía estatal y local comparte las huellas dactilares de todas aquellas personas arrestadas, con los oficiales federales de inmigración quienes se encargan de comparar dicha información con bases de datos del FBI. El objetivo fundamental de dicho programa, según las autoridades federales, es la captura y posterior remoción de todos aquellos criminales extranjeros de alta peligrosidad.

Actualmente, Comunidades Seguras está siendo utilizado en 1,882 jurisdicciones en 44 estados, aun más, se está usando en lugares en donde las agencias de policía local han solicitado no ser parte del mismo o en lugares como el Condado de Maricopa, Arizona, notorio por las flagrantes y repudiables violaciones a los derechos humanos. El programa contiene fallas enormes. En lugar de arrestar y deportar a aquellos criminales considerados como de alta peligrosidad, ha terminado afectando a personas sin record criminal alguno o que habían cometido crímenes menores, o en todo caso, simples faltas, que en el derecho universal no son objeto de persecución penal. Se estima que hasta octubre del 2011 de un total de 148,000 personas que han sido removidas del país bajo dicho programa, más de la mitad han sido deportadas por ofensas menores o simples y sencillamente por su apariencia física, victimas del llamado “perfil racial.”No hay duda que una de las razones o quizás la principal para la puesta en marcha de ese nefasto programa, al cual muy bien se le puede considerar como de limpieza étnica, ha sido la captura y remoción de los criminales e indeseables latinos. Porque ¿cómo se explica el que unos 3,000 ciudadanos estadounidenses, pero de aspecto latino, hayan sido arrestados y, en algunos casos confinados hasta por periodos de un año en cárceles federales de inmigración antes de ser liberados?

Después de la inhumana redada en Postville, la administración de Obama a través del Departamento de Justicia (el 19 de noviembre del 2009) desestimó todos los cargos por violaciones a las leyes de inmigración en contra de Agriprocessors. ¿Por qué? Seguramente porque al gobierno poco le importa tales ofensas a la ley. Después de Postville y contrario a las promesas de campaña del candidato Obama, el presidente continúa con las prácticas de su predecesor, “aterrorizando comunidades”, “separando madres de sus bebés,” “deportando a los padres,” con el consiguiente devastador efecto sobre los pequeños hijos de éstos. A más de tres años de los sucesos en Postville la administración de Obama ha deportado a más de 1.1 millones de personas. La cifra más alta en seis décadas. Despues de Postville y en el mes que se celebra el Dia Internacional del Migrante, “la audacia de la esperanza” y el “cambio en el cual ustedes pueden creer,” se han hecho humo y solo han quedado en la inconsecuente retórica de “The One.”

Más de tres años después de la redada, la pequeña comunidad rural de Postville es más pobre y menos estable. El trato recibido por los inmigrantes aquí en los Estados Unidos ha sido descorazonador, pues cerca de 400,000 han sido deportados, muchas veces sin el debido proceso. Leyes anti inmigrantes y xenofóbicas han sido aprobadas en Alabama, Arizona, Carolina del Sur y Utah. Las políticas y el sentimiento anti inmigrante en los Estados Unidos ha incrementado el temor y el aislamiento en la comunidad latina.


Marvin Najarro







Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.




lunes, 26 de diciembre de 2011

Marielos Monzón y los dos demonios

Este artículo de la licenciada Margarita Carrera refleja un pensamiento vivo, joven (siendo ella una octogenaria) y comprometido con las grandes asignaturas pendientes de nuestro país: la justicia y la verdad. Desde su juventud se identificó con los problemas de Guatemala e hizo profesión de fe por la literatura en su condición de poeta. Sensible y altamente humana, todo lo que de ella proviene tiene el toque de la honestidad y la maestría. Es el caso de una persona de la que siempre hay algo que aprender. Este artículo al alimón es de dos mujeres valientes y con firmeza que sueñan y luchan por un mejor país y que, por encima de todo, dan una lección fundamental: el amor a la vida y a la fidelidad histórica. Luciano Castro Barillas






MARIELOS MONZÓN Y SU TEORÍA


Por Margarita Carrera


He de decir que jamás dejo de leer a la periodista Marielos Monzón, columnista de Prensa Libre, en donde escribe todos los martes. El nombre de su columna es Punto de Encuentro. Su trabajo del día 15 de noviembre pasado se titula Los dos demonios.

Al preguntarle cuáles eran “esos dos demonios”, Marielos me explicó que surgió como una teoría, la “teoría de los dos Estados”, con que se trataba de igualar las dos partes que luchaban durante el conflicto armado. Esto es, que no sólo el gobierno militar era “demonio”, sino también la guerrilla. Lo cual está en contra de la verdad histórica.
               
Todos cuantos hemos leído Guatemala nunca más o el Proyecto Remhi, sabemos lo que este valioso documento revela, sobre todo, la violencia y los crímenes cometidos por el ejército en contra de las poblaciones guatemaltecas: genocidios, torturas y muertes sufridas por ciudadanos (as) guatemaltecos (as).

Uno de ellos fue el padre de Marielos, Guillermo Monzón Paz, a quien “lo mató un escuadrón de la muerte el 27 de febrero de 1981 (…) Como a él, hubo cientos de miles del víctimas del terrorismo de Estado…” Da a conocer, también, las horribles torturas que alcanzaron a hombres, ancianos (as), mujeres, mujeres embarazadas y a sus bebés, lo cual ya conocemos a través del Remhi.

La reacción de las fuerzas armadas para defenderse de su propia infamia es que tanto los militares como los guerrilleros causaron las mismas muertes, las mismas torturas, los mismos males. Sin embargo, ahora ya se conoce que hubo más de 600 masacres perpetradas por el Estado, al que podemos llamar “Estado del terror”.

Lo que más me indigna, y en lo que Marielos hace hincapié, es que “en ninguno de los casos hubo proceso penal, ni condena en juicio justo. Nunca tuvieron oportunidad de defenderse ni de denunciar las víctimas, simplemente se les eliminó, se les borró de la faz de la tierra”.

“Es por eso que hace años se viene exigiendo justicia contra las responsables de la represión, del terrorismo de Estado y de los actos de genocidio…”, afirma Marielos. La presión internacional y el consenso de la mayor parte de los sectores sociales piden el esclarecimiento de los autores y los móviles de los asesinatos. Pero hasta ahora no se ha dado ninguna muestra de querer investigar a fondo y acabar con la impunidad que como gran señor de señores impera sobre Guatemala.

Sin duda el asesinato de monseñor Juan José Gerardo no sólo era para vengarse de él por dar a conocer la verdad de los sufrido por el pueblo guatemalteco durante la guerra, sino para distraer la atención del pueblo y hablar sobre múltiples teorías infames en donde se trata de denigrar a monseñor.

Tal fue la venida de dos periodistas de dudosa reputación que quisieron dar una visión negativa y confundir a quienes poco o nada sabían de monseñor y su insigne figura.

“Por supuesto que la justicia debe ser para todos, y esto incluye los crímenes cometidos por miembros de las organizaciones revolucionarias, lo que de ninguna manera equivale a decir que se suspendan los procesos contra militares genocidas”. Marielos también destaca lo que dice el Remhi, y son los crímenes de los paramilitares del Estado guatemalteco, lo cual está documentado en los informes de la verdad de la Iglesia Católica, de las Naciones Unidas y los archivos desclasificados por el gobierno de los Estados Unidos.

“La vieja y conocida teoría de los dos demonios, que se ha esgrimido por años en América Latina para defender a los genocidas, torturadores y asesinos, empieza nuevamente a plantearse en Guatemala. Su objetivo no es otro que garantizar el olvido y la impunidad”, afirma Marielos.







Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Intolerantes, destructores de sueños


En el siguiente artículo que publicaremos a continuación la periodista, Verónica Romero, del Diario La Prensa que se publica en la ciudad de Nueva York pero que se difunde por toda el área Tri- Estatal (Nueva York, New Jersey y Connecticut), enumera los nombres de las personas que por su retórica y acciones en contra de la Comunidad Hispana merecen el calificativo de “Grinches.” Aunque la lista es corta y no incluye a personajes como Rush Limbaugh y Glen Beck, reconocidos instigadores y promotores del odio racial en los Estados Unidos, especialmente el dirigido hacia la población latina indocumentada, si menciona (sin duda) al más detestable, odiado y temido de todos; Joe Arpaio, el auto nombrado “El aguacil más duro de América"  -por supuesto que con los débiles y más vulnerables- si las circunstancias fueran otras debería estar siendo procesado en algún tribunal de Justicia Internacional por cargos de terrorismo y violación a los derechos humanos de cientos de personas que por su apariencia física y origen étnico han sido el blanco de las acciones racistas y xenófobas de este maligno individuo. Joe Arpaio, como alguacil del condado de Maricopa, Arizona, ha desatado toda una cacería, como en los tiempos de la Alemania Nazi, en contra de la población latina que reside en ese condado. Redadas en horas de la noche, arrestos indiscriminados, encarcelamientos y abusos que atentan contra los más elementales principios de la dignidad humana, han sido la diabólica marca de este hombre que acostumbra desfilar por las calles del condado de Maricopa montado en un tanque militar, como todo un oficial Nazi.

Pero lo que debería llamar más la atención a cerca de las inhumanas y criminales acciones de Joe Arpaio contra la comunidad de inmigrantes latinos debería ser, el júbilo y el encomio que han generado entre la clase política, así como entre grandes sectores de la población blanca americana. Que esto sea así tampoco tiene que ser motivo de sorpresa. Es un reflejo de la crisis económica y del colapso moral que, poco a poco, está llevando a este país al precipicio. 

Antes de cerrar esta nota introductoria y como un alivio para los atribulados corazones de todos los latinos que habitan estas tierras del norte del continente americano, el viernes 23 de diciembre, un juez federal, prohibió al Sherif Joe Arpaio, seguir deteniendo personas por el simple hecho de estar viviendo ilegalmente en los Estados Unidos. La opinión escrita (40 páginas) del juez de distrito de los EE.UU., G. Murray Snowcame, fue emitida el mismo día que el juez emitió sanciones legales contra Arpaio por la destrucción de documentos.

Heroicos coterráneos, estén donde estén, en cualquier rincón de este planeta, hasta ahí llegue a ustedes en estas Pascuas Navideñas el más caluroso, fraternal y solidario abrazo de nuestro blog, La Cuna del  Sol. Gracias. Marvin Najarro






¿Quien se roba la Navidad de los inmigrantes?

Por Verónica  Romero/EDL

En el 2011, algunos políticos se “esmeraron” para convertirse en los “Grinches”* de los inmigrantes, ya que les “robaron” la paz, la esperanza en una reforma migratoria, la posibilidad de realizar el “sueño americano” y en muchos casos, hasta los separaron de sus hijos. Otros, los persiguieron o promovieron contra ellos una campaña racista y xenófoba.

Tal vez, quien se lleva el primer puesto en la competencia para emular al “ogro verde” es el alguacil de Maricopa. Joe Arpaio.

“El presidente Obama y su grupo de hombres alegres también podrían erigir su propio anuncio neón de color rosa en la frontera entre México y Estados Unidos que diga: ῾Bienvenidos todos los ilegales a los Estados Unidos, nuestra casa es su casa᾿”, dijo Arpaio en una ocasión.

“Es muy simple. Tengo la solución. Pero nadie quiere escucharme. Tenemos que ir a buscarlos a las fábricas y las granjas. Y si no tienen los documentos en regla debemos arrestarlos y deportarlos,” había dicho el sheriff en un acto del “Tea Party” en el 2010.

Otros que se suman a la lista de “peludos cascarrabias” es el gobernador Robert Bentley, de Alabama que promulgó este año la ley HB56 que penaliza a la inmigración indocumentada.

“Tenemos un problema real con la inmigración ilegal en este país…Yo defendí las leyes de inmigración más severas y estoy orgulloso de la Legislatura por trabajar incansablemente para crear la legislación más fuerte del país.

Ya Bentley comenzó a recoger sus palabras, porque la ley ha sido demandada, entre otros por el departamento de Justicia, y él se ha comprometido a revisar los términos de la misma aunque insiste en que su esencia” no cambiará”.

Para la candidata del Partido del Té (Tea Party) a la nominación republicana, Michele Bachmann, solo hay una solución para la inmigración indocumentada.

“Construiré una doble muralla en toda la línea que divide a EE.UU. y México, dijo en un debate entre los republicanos, el 18 de octubre.

“Este gobierno parece comprometido con una amnistía encubierta (…). En el último año el gobierno de Obama ha intencionalmente permitido que inmigrantes ilegales permanezcan en los Estados Unidos”, sostuvo el representante de Texas, Lamar Smith, quien presento el Acta de Comunidades Seguras y el Acta de la Fuerza Laboral Legal, entre otras legislaciones contra la inmigración indocumentada.

Steve Levy, ejecutivo del condado de Sufolk, fue un “Grinch” antiinmigrante desde su posesión.

Después que el gobernador Andrew Cuomo* suspendió la participación del estado en el programa de Comunidades Seguras, Levy indicó que era un horrendo revés al cumplimiento de la ley y que le parecía impropio que un estado se opusiera al gobierno federal en su encomienda de velar por la seguridad nacional.

El “Grinch” Herman Cain, ex precandidato presidencial republicano, cayó en desgracia después que alegaciones de acoso sexual de varias “féminas”, lo obligaran a suspender su campaña.
Sin embargo es bueno recordar que en su afán de ganar el apoyo de su partido, Cain llamó a resolver la inmigración indocumentada asegurando las fronteras de los Estados Unidos con un foso lleno de cocodrilos y una “gran muralla china” electrificada.

Hay un dicho popular que reza “Por la boca muere el pez”. Veremos en el 2012, cuantos les va a costar a estos personajes sus comentarios fuera de tono y sus imprácticas soluciones a la situación de más de 12 millones de personas, cuyo destino depende de que haya una reforma migratoria integral.

*Grinch: El Grinch es un personaje verde y peludo creado por el Dr. Seuus, en su cuento infantil¡Como el Grinch robo la Navidad! En el 2000, el actor Jim Carrey encarno al cascarrabias en la gran pantalla. ῾How the Grinch Stole Christmas᾿ se convirtió en la segunda película navideña más taquillera de todos los tiempos.

*Andrew Cuomo: Actual gobernador del estado de Nueva York.







Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Él anda por las calles




INTRODUCCIÓN

El poeta Manuel José Arce habla de un Cristo que nadie quiere ver ni le importa. El hermano que sufre la marginación, la discriminación y la explotación. Que bien podrían ser los emigrantes que sufren el martirio de la exclusión social de un sistema socioeconómico despiadado y de una nación enriquecida por el saqueo. La gente prefiere al Cristo institucionalizado que está en los Nacimientos de las iglesias católicas y en muchos hogares hipócritas que de un portazo cierran la puerta a la humilde vendedora de tomates y al desempleado que, no queriendo robar, se atreve a pedir.

Cristo no está en Israel  -su tierra vilipendiada por los sionistas- . Cristo está en la Palestina masacrada y miserable y en la Guatemala del mismo modo. Cristo no es otro que el emigrante autoexiliado, que quiere volver y no puede por tantas razones. Cristo, pues, dice el poeta; es de carne y hueso y donde menos está es en las iglesias (evangélicas o católicas [eso lo digo yo]), pues en ese lugar reina e impera Cash Luna  -Efectivo Luna-  o el padre Orantes, aquel que vio matar a monseñor Gerardi, su maestro,  y estaba vacío de contenidos espirituales y por supuesto, de huevos. Feliz Navidad, queridos lectores de La Cuna del Sol. Luciano Castro Barillas.



CRISTO ANDA POR LAS CALLES

Cristo nació en un portal.

El también. En un portal del barrio mercantil, junto a una vitrina llena de artículos caros, junto al quicio de la puerta de una lujosa residencia.

Herodes mandó a matar todos los niños para matar entre ellos a Cristo.

El también sobrevivió a la matanza: la mortalidad infantil llena de mínimas cajitas blancas la tierra de los cementerios; las enfermedades más tontas asesinan a millares de chiquillos en todo el país; la desnutrición y el hambre siegan miles de vidas que apenas si empiezan a germinar.

Cristo, niño aún, deslumbró a los doctos de la ley.

El también: chiricito apenas, tenía la maña y la inteligencia para ganarse “sus frijoles” y hablaba con una inteligencia tan clara de las cosas, que los adultos lo miraban asombrados.

Cristo venía pregonando la verdad.

El también. La verdad era demasiado evidente para que escapara de su inteligencia viva y nutrida en la experiencia cotidiana.

Cristo fue perseguido y martirizado, condenado y asesinado.

El también.

El mundo está lleno de cristos. De Cristos anónimos. De Cristos que mueren todos los días, en todas partes, de todos modos.

Cristos descalzos y hambrientos. Cristos que mueren antes o después de los 33 años. Cristos ignorados. Cristos que se llaman Juan.

El mundo está lleno de Herodes. De Herodes que fabrican biafras.

De Herodes que empujan hacia arriba los índices de mortalidad infantil. De Herodes que no dejan germinar las escuelas y asesinan millones y millones de inteligencias.

El mundo está de lleno de Pilatos, Caifases y Barrabases.

Aquel Cristo vino para rescatar la ley mosaica de su Dios, de entre las garras de los mercachifles, de los que “comercian con el credo”  -como dice La Chalana- , con la fe y con el ritual.

Todos los demás Cristos han venido para rescatar la ley de Cristo de entre las garras de los nuevos fariseos, de los que hicieron de Cristo un socio, un guardaespaldas, un compinche. De los que, además de los clavos crucificatorios, le echaron los grilletes de la forzada complicidad.

Todos los días me encuentro con un Cristo que juega cincos, vende periódicos, cuida carros.

Todos los días me enteró de un Cristo torturado que aparece muerto en algún rincón del mundo.

Calderón Salazar habla a veces de las “catedrales invertidas” que son nuestros sacrosantos barrancos. Algún hablará de los calvarios que son los caminos vecinales.

¡Cuidado fariseos! Cristo está vivo. Cristo se ha multiplicado.

Cristo está en las fábricas, en las plantaciones, en las oficinas, en los mercados y en las calles y en los barrancos y en los hospitales. Y el templo de su Dios no es sólo un edificio: es el mundo inmenso y es cada ser humano.

Y nunca habrá tantas cruces para tantos Cristos.



Glosario de guatemaltequismos

ü  CHIRIZ: Niño. CHIRICITO: Bebé, niño de brazos.
ü  CINCOS: Canicas.
ü  HUEVOS: Testículos.









 Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.

martes, 20 de diciembre de 2011

Manuel José Arce: Artículos navideños



INTRODUCCIÓN

En esta temporada de la Navidad, nadie mejor que un poeta para hacernos sentir y reflexionar sobre la importancia del nacimiento de Cristo, sobre la magia de esta época, hoy signada por el consumismo, que desvirtúa el profundo sentido de la integración familiar, la amistad y la solidaridad. El poeta  Arce nos recuerda que los guatemaltecos somos felices con pequeñas cosas  -un tamal, por ejemplo-  pero en las condiciones de miseria del pueblo guatemalteco esta masa de maíz impregnada de infinitos sabores y olores, se ha tornado un asunto casi imposible.

Habla también, de la manera más agradable posible (pero no por ello contundente y hasta con reclamo) sobre la inconsciencia de los guatemaltecos, muy dados al dispendio de sus pocos recursos. De sus falsas alegrías (los cohetes), sus hipocresías, de sus ocultas arrogancias disfrazadas de humildad y las chabacanerías, como una forma de trascender el dolor y sus frustraciones. Deléitese, lector amigo, con estos exquisitos artículos navideños (pero no artículos de abarrotería) del más insigne de los poetas guatemaltecos. Luciano Castro Barillas


                                  UN TRAGO POR EL CARPINTERO


No conmemoro hoy el nacimiento del “Rey de Reyes”. No me gustan las monarquías ni el carácter monárquico que durante muchos siglos, le dio la Iglesia a la religión. Hasta el título mismo que está entre comillas lo usó tanto tiempo Haile Selassie. No conmemoro tampoco el nacimiento del fundador de un tremendo estado político, aliado de poderosos, socio de grandes comerciantes, justificador de guerras, crímenes y opresiones. No conmemoro en esta Navidad la deformada imagen, elaborada durante siglos, justificada por las enjundias teológicas, utilizada para fincar poderíos transitorios.

Conmemoro, con mi tamal popular de medianoche, con mi paquete de cuetes y mi largo trago de guaro áspero, el nacimiento de un carpintero, de un obrero martirizado, de un cotidiano hombre del pueblo.

Héroe, sí. Mártir, sí. Y como él, tantos más, en similares circunstancias. ¿Me pregunto por qué, cuando se le pone entre símbolos que le son tan ajenos, se ha tratado de olvidar obviamente muchas de sus verdaderas circunstancias, se ha retorcido la lógica, se ha tergiversado tanto su verdad hasta que el pueblo, de donde nace, no puede reconocerla sino a través de la magia? ¡Aquel carpintero en un trono, disfrazado de rey medieval, con facultades de dictador todopoderoso, rodeado de oro, boato, lujo!

Tan diferente la realidad: un obrero, amigo de pescadores, nacido en un pequeño país subdesarrollado, oprimido por el más poderoso imperialismo de entonces. Un obrero joven que se identifica con su pueblo, que lo organiza y que, por ello mismo, es aprehendido, torturado y sacrificado. ¿Qué tiene que ver con esto la silla gestatoria y la Capilla Sextina y las custodias de oro y pedrería? Sí, todo esto último es muy hermoso. Rafael, Miguel Angel, Boticelli, Da Vinci… Todo ello es maravilloso. Enhorabuena ese Estado mecenas que motivó y rescató el arte y la cultura de tantos siglos. Ha sido un invaluable servicio a la humanidad. Y mi amor y mi respeto para toda esa obra sublime.

Pero, no se me pida que, con mi tamal, mi trago y mis cuetes, con mi corazón de hombre nacido en Guatemala y en este siglo, conmemore a un Emperador Supremo, Monarca Absoluto, Sumo Dictador. Mi saludo solidario y fraterno para aquel carpintero popular y rebelde, que se irguió hasta la muerte frente al imperio invasor, frente a los fariseos explotadores, frente a un pueblo adormecido por el hambre y el terror.



                                               EL AGUINALDO


Como un pellizco al balance anual de las ganancias de las empresas, además del salario, el trabajador recibe en diciembre una suma adicional de dinero: el aguinaldo. Curiosa palabrita ésta, cuya acepción usual equivale a “regalo”. ¡”Regalo” una mínima porción de las ganancias que el propio trabajador ha producido!

Pero, en fin, no es de eso lo que pretendo platicar hoy, sino el sentido que ese sobresueldo debe tener para quien lo recibe.

El aguinaldo  -dentro de nuestro sistema-  no tiene el carácter de retribución por el trabajo realizado. Para eso está el sueldo, el salario, el jornal.

El aguinaldo no es propiedad personal del trabajador que, se supone, no ha dado su fuerza de trabajo a cambio de él. El aguinaldo pertenecer a la familia del trabajador.

Es el reconocimiento de que esa familia tiene derecho a algo diferente, a un goce especial al finalizar el año. Algo que va más allá de todo lo demás a lo que cada ciudadano tiene derecho: alimentación, salud, vivienda, ropa, estudios, transporte, etc., etc.

El aguinaldo representa el derecho de las familias a sonreír en Navidad y en Año Nuevo. El derecho que todo niño tiene a un juguete. El derecho que toda esposa tiene a un regalo. El derecho que toda familia tiene a una noche de amorosas sorpresas, de alegría y abundancia.

Pensando en estas cosas, me pregunto quién disfruta del aguinaldo  -en muchos casos, en dolorosamente muchos casos-  en nuestro país. Llegará la Navidad con cargamento de alegría para muchos hogares, es cierto. Por esa noche nos olvidaremos de la penuria habitual, de la carestía de la vida, de la injusticia institucionalizada, del futuro inseguro y nublado. Nos olvidaremos de todo eso en una evasión que hasta necesario resulta para seguir viviendo. Y seremos felices, un poco felices quizá, pero al fin felices.

Pero en cuántos hogares ocurrirá lo contrario. Cuántos cantineros recibirán a manos llenas los aguinaldos que no harán feliz a nadie. En cuántas familias la Navidad llegará con alas negras, con la preocupación por el jefe del hogar, por el esposo, por el padre, por el hermano mayor que está en la cárcel, en el hospital, en el cementerio, en el manicomio o, en el mejor de los casos, en plena “furia”; que ha quemado en su hoguera desesperada de alcohol aquellos centavos que pertenecían a la familia, al juguete del niño, al regalo de la compañera, a la cena alegre y amable de todos.

Cuántas mujeres hay que tiemblan de miedo cuando se acerca la fecha del día de pago porque, sobre la pobreza cotidiana, el temor por la “fuerza” que el marido “agarra” con el salario es un agravante. Cuántas más estarán por estos días maldiciendo el aguinaldo que en vez de risa llevó penas, que en vez de modesto lujo llevó más deudas y pobreza, que en vez de alegría llevó llanto a la familia.

Y, como una carga más sobre el balance anual de las desgracias, en esos pobres hogares cae también el aguinaldo…







Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Remesas



Mientras leía la nota, la que ustedes estimados lectores leerán enseguida, pensé por un momento que provenía de alguien que ha estado residiendo en los USA, pues la claridad del enfoque no deja dudas al respecto. Efectivamente y durante la década de los 80 el compañero profesor y periodista Luciano Castro Barillas estuvo residiendo en la Ciudad de Los Ángeles, California, en donde se desempeñó en las labores propias de todo emigrante, sin importar su situación migratoria y  que se ve obligado a realizar. Es precisamente, y a partir de ese contacto directo con esa realidad del trabajador emigrante  en estas tierras, que se concretiza su experiencia y conocimiento del tema.

Hablando más concretamente de las remesas en efectivo que los trabajadores guatemaltecos (legales o ilegales) en los Estados Unidos envían al país, éstas se estiman que sobrepasan los 4 billones de dólares anuales. Se sabe que las remesas constituyen una de las mayores (sino la mayor) fuentes de ingresos económicos que recibe el país  por concepto de la exportación forci-voluntaria de la fuerza de trabajo de decenas de miles de compatriotas que al ser excluidos por un sistema económico – oligárquico – injusto y harto explotador, no tienen más remedio que emigrar y ver si es posible, rasguñar el afamado “American Dream,” el cual en menos de lo que canta un gallo se transforma en una pesadilla. Las tan ansiadas remesas que los desdichados trabajadores o jornaleros guatemaltecos envían a sus felices recipiendarios en Guatemala, van cargadas la mayoría de las veces no solo con el dolor de la ausencia y la nostalgia, sino que también llevan la marca del abuso, la sobre explotación y la discriminación a manos de propios y extraños. Detrás de cada remesa hay una historia de sudor, lágrimas y desencanto. Pero para muchos de los parientes o amistades que quedaron en casa, esas historias no tienen mayor impacto emocional, pues hay muchos kilómetros de por medio. Es el color de los “green backs” (dólares) lo que importa. Los hijos quieren lucir vestimentas de marca y hasta carro, los hermanos para darse la gran vida en clubes nocturnos, el padre para aventarse los respectivos “capirulazos,” la inconsecuente y fiel esposa, para comprarse unas cuantas joyas de buen oro y otras banalidades para lucirlas al más temido y odiado de los personajes masculinos que siempre andan al acecho de las mujeres solas; o el amigo que quiere comprarse el más “chic” de los teléfonos celulares. No debería ser así, esas remesas ganadas y enviadas con todo el sacrificio y dedicación de esos pobres y sufridos compatriotas deberían ser usadas para generar bienestar a largo plazo, pero lamentablemente la obtención de dinero fácil provoca las más irresponsables acciones de variada e ingrata factura. El dinero dado a veces con extrema generosidad, casi nunca es bien utilizado, al contrario, las personas en posesión del mismo son presas del virus del consumismo, el despilfarro; el goce inmediato que promueve como  símbolo de progreso el neoliberalismo económico. Al final todo esto termina generando una relación de dependencia y holgazanería que da lugar a todo tipo de críticas, no  en contra del sistema que promueve este comportamiento, sino en contra de las personas que son víctimas inconscientes del mismo.

Las fiestas de fin de año se aproximan, la algarabía, el holgorio, las comidas apetitosas y los infaltables tragos harán el deleite de muchos, que posiblemente en medio de tanto festín olvidarán que todo ello es producto de las “sufridas  remesas” que van de los USA. Mientras que aquí en el Norte, poderoso y rico, el infeliz “wet back” guatemalteco, sufriendo el desencanto y la frustración por la anhelada cuenta bancaria que no existe y la mal querencia de sus seres queridos allá en la Guatemala del olvido, no tendrán más remedio que ahogar sus penas en licor, hacinados en apartamentos apestados de cucarachas, ratones y chinches. Víctimas de la nostalgia por el amor que ya no existe, recurrirán a algún oscuro número telefónico para solicitar una pieza de amor barato. La nostalgia que como sentimiento no sirve para nada, es el único recurso que les queda para mantener vivo el sentido de pertenencia. Marvin Najarro


NOTA: Capirulazo es un guatemaltequismo que quiere decir trago de aguardiente.






LAS REMESAS DE LOS EMIGRANTES: FUENTE DEBIENESTAR Y HOLGAZANERÍA



Por Luciano Castro Barillas



Los dólares que envían los emigrantes que arduamente trabajan en los Estados Unidos son ganados a costa de diversos sufrimientos: exclusión, discriminación, sobreexplotación, hacinamiento y sufrimiento emocional por el obligado distanciamiento de sus seres queridos y de su tierra natal. No es fácil obtener los dólares basados en el trabajo honrado, significa, entre otras cosas, almorzar en su centro de trabajo llevando sus alimentos que, cuando no hay una mano generosa de proporcionar un microondas, deben ingerirse fríos. Desoladoras y oscuras son las madrugadas de invierno, donde los rigores de la estación son aún mayores cuando se vive pensando en la familia o en las celebraciones emblemáticas de los chapines como lo es la Noche Buena, los tamales, el ponche y el estrépito de los cohetes de las doce de la noche. Esos dólares que son pedidos con tanta facilidad y hasta con cinismo por personas inconscientes, vienen revestidos de esfuerzo, tristeza o dolor. Vienen impregnados de la necesaria nostalgia, vienen marcados por la desintegración familiar y vienen visados por el temor  -y a veces el horror- de ser deportados. Pero sobre todo esos dólares, ese billete verde que impera en el mundo, trae implícito algo más duro aún: la desesperanza. La ausencia de ilusión de volver a la patria porque, sencillamente en Guatemala, es poco lo que puede encontrarse y entonces ¿para qué volver? ¿A hacer qué? ¿A vivir cómo?
            
Esa es la realidad del emigrante. Aquella persona que por diversas razones (las económicas, las más) coge camino de los Estados Unidos, principalmente, y con grandes dificultades y como un extraño inicia una nueva vida, que no es necesariamente una buena vida. Las penas muchas veces son las mismas, con la diferencia que en los Estados Unidos se come mejor, se habita mejor, se viste mejor y son más accesibles los artilugios imprescindibles del estilo de vida actual.
            
Esos dólares en ocasiones son mal utilizados por los familiares inconscientes que viven en Guatemala y que imaginan que los emigrantes viven a pierna suelta e inundados de dólares, viviendo una existencia idílica donde la leche y la miel mana a borbotones. Todo lo contrario. El empleo en los Estados Unidos nunca ha sido ampliamente accesible y las condiciones laborales tampoco fáciles. Pero la valentía y la responsabilidad de los emigrantes se erige ante el activo compromiso con sus familias y la preocupación por su bienestar, sin embargo, no muchas veces se da con ellos la reciprocidad. Esos dólares que se cree ganados, así de fácil, son dispendiados, echados a perder, recibidos hasta con enfado porque son pocos y sin ningún agradecimiento por aquellos atorrantes (auténticos huevones) que tienen todo sin trabajar, porque el que trabaja es otro (el emigrante). Los dólares, ciertamente, han creado bienestar a muchas familias guatemaltecas pero, lamentablemente, han dado lugar a que surja una generación de viejos y adolescentes holgazanes que teniendo asegurado un ingreso  -sin trabajar-  ven el mundo desde una comodidad indigna y se tornan en indignos presumidos con el dinero que no les cuesta. Los jóvenes que viven de las remesas y de la inconsciencia de lo que significa trabajar, son señoritos que tienen todo o niñas pijas que viven preocupadas por el sobrepeso y los asuntos de belleza física.
            
Ese es el saldo negativo de las remesas: hombres de cincuenta años que ya no quisieron sembrar ni un mínimo barbecho y que decidieron jubilarse muy anticipadamente haciéndose los viejitos, jóvenes que quieren como regalo de Navidad un coche porque una prenda mínima se la lanzan por la cara a sus padres y jovencitas que quieren agasajar a sus amistades en las festividades de diciembre -la Noche Buena y la noche del Año Nuevo-  con el dinero que otros han trabajado.
            
Emigrantes heroicos: ¡exijan a sus familiares calidad en el gasto! Y no contribuyan a crear una generación de guatemaltecos holgazanes.







           
            
Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.