sábado, 30 de noviembre de 2013

EL CHAPÍN IMPREVISOR

¿Qué nos pasa a los chapines, amigo lector, que nos rehusamos a ver hacia el futuro? No. No es cosa de ahora.


EL CHAPÍN IMPREVISOR


De la serie “Pensando Tonterías” VIII

Por Manuel José Arce

¿Qué nos pasa a los chapines, amigo lector, que nos rehusamos a ver hacia el futuro? No. No es cosa de ahora. Pareciera que esta fuera una actitud natural en nosotros. Casi todo lo que hacemos tiene un carácter provisional; para mientras, como quien dice. Aunque todavía no sabemos “para mientras” qué.

Tal vez hayan sido los terremotos, ese andar con la Capital a tuto, de aquí para allá. Tal vez haya sido la inestabilidad política. Tal vez. A saber. Y para que no diga que estoy hablando paja, le voy a poner algunos ejemplos.

Ahí está el Palacio Nacional.

Don Jorge, que a más de Napoleón y Tata Rufo, hubiera querido ser don Pedro de Alvarado, padecía la onda de lo “colonial”. Y, por supuesto, sabía de todo. De arquitectura, ya no digamos. De tal manera y el susodicho patín, los edificios públicos que construyó tienen el denominador general del retorno a la Colonia, de la búsqueda de un estilo español de otros siglos. El oscuro edificio de la Policía Nacional, el Pastelón del Correo y el Guacamalón, para no citar otros, pasando por el chaletito del aeropuerto.

Pero allí vamos. Alguien me contaba que el Palacio Nacional estaba previsto con un piso más de altura y que todo el barroquísimo conjunto iría plantado sobre una elevada plataforma equivalente a la altura de piso y medio.

Cuando don Jorge vio los planos, los diseños y la maqueta, dicen que dijo. “No. Guatemala es una ciudad de techos bajos. Y además el ejecutivo no necesita de tantas oficinas”. Y con su crayón rojo se voló de una sola tachadura el último piso y la plataforma.

Ahora vemos el resultado: la plastota, además de recargada, anacrónica, infuncional, pache y pesada, resulta insuficiente para los ministerios que debiera albergar. El centro de la ciudad se ha desplazado hacia el sur, edificios nuevos crecen por todos lados y hasta aquel edificio Bolaños que se quedó como un monumento a la incapacidad a poco más de una cuadra, ayudan para hacer más pigmeo el pastelón verde.

¡Qué se iba a imaginar Don Jorge que la ciudad crecería!

Pues ahí está el asunto: que debió haberlo previsto. ¿O es que las ciudades no pueden crecer?

Mientras tecleo estas líneas y en este preciso momento, me están zumbando las orejas.  Y además es cosa de cada rato. Y no es cuestión de que me vea un médico. Lo que ocurre es que escribo en la Ciudad de Guatemala, una de las pocas en el mundo sobre la que despegan y aterrizan los jets. Un psiquiatra canadiense que estuvo hace poco entre nosotros, por cierto hospedado en un hotel de La Reforma, me aseguraba que ese ruido atronador y casi constante podía provocar serios trastornos a la población. Lo creo. Y uno nunca se acostumbra. Pero, existe además el peligro constante de un accidente feroz.

Costó platales la terminal aérea. ¿Qué les costaba a quienes las hicieron haberle dado un poco de importancia a Escuintla y habernos ahorrado a los capitalinos la terrible tronadera de los jets. Y la ciudad, que crece, aunque usted no lo crea, está rodeando de barrios a la terminal aérea, inexorablemente.

Mientras los comercios se apretujaban en la sexta avenida, las autoridades edilicias olvidaron que el automóvil es un instrumento de trabajo cuyo uso habría de generalizarse cada vez más. Y permitieron que se alzaran en la zona uno de la ciudad muchos edificios nuevos,  sin por ello preocuparse de ampliar las calles. ¿Qué ocurre ahora? Que cada edificio de esos aloja una enorme cantidad de oficinas en cada una de las cuales hay una mayoría de oficinistas dotados del necesario carrito. Esto quiere decir que se ha hecho cada día más insuficiente el área de estacionamiento y la capacidad de las vías públicas, para la cantidad de vehículos que se estacionan y circulan por esa y otras zonas de la ciudad.

Toda esta falta de previsión, toda esta provisionalidad de los chapines, que no toman en cuenta en sus cálculos lo que habrá de ocurrir cinco, diez o veinte años después, nos pone a la vuelta de poco tiempo frente a problemas que se agudizan y agravan más y más, sin que aparezca por ningún lado la posible solución a ellos.

Al costo de una construcción habría que cargar, de tal manera, una depreciación rapidísima, pues el “para mientras” hace que el edificio o lo que sea resulte obsoleto a muy corto plazo.

Si usted ya peina algunas canas o lustra calva, recordará sin duda los criterios adversos que se levantaron cuando la construcción de la Ciudad Olímpica. “¿Para qué diablos ese estadiote tan grande? ¡Si Guatemala es una ciudad de menos de medio millón de habitantes! ¡Ganas de botar el pisto!”. Sin embargo, la Ciudad Olímpica resulta pequeña con frecuencia, apenas veinte años después de inaugurada… y es que los habitantes de la capital se han multiplicado rápidamente, lo cual es un fenómeno a todas luces previsible, si tomamos en cuenta la bondad del clima, los toques de queda y los apagones.

Y lo ve usted, lector amigo, si las mujeres nos gobernaran las cosas marcharían de otra manera. Ellas sí que son previsoras. Siempre les compran a los güiros  zapatos que son dos o tres números mayores que el tamaño del pie. Qué diablos, aunque el chiriz ande arrastrando las lanchas un par de meses, al menos cuando los zapatos ya estén viejos le quedarán a su medida…

Y pensar que todos esos males se originan en la falta de “Amor”, como diría Kike.









Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

viernes, 29 de noviembre de 2013

FRANCISCUS, UN MITO…

La figura de Bergoglio transformado en Francisco no ha emergido de un milagro espontáneo. Representa una alternativa perfectamente moldeable por el régimen neoliberal vigente. Ha surgido de los escombros sociales y de la guerra de clases subyacente. Procede de América de Sur, el primer laboratorio del neoliberalismo, donde las respuestas políticas de izquierdas han registrado un mayor auge e intensidad en las décadas precedentes: Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Brasil, Honduras… Han sido iniciativas que han puesto cerco al capitalismo en mayor o menor medida. Con inmenso apoyo popular han hecho frente al robo neoliberal de sus recursos naturales y humanos.

FRANCISCUS, UN MITO EN
PROCESO DE ENSAMBLAJE


Por Armando B. Ginés

El neoliberalismo necesita una fachada amable para hacer soportable sus inclemencias ideológicas, sus graves consecuencias sociales y sus descarnadas políticas desplegadas contra los pobres en todo el mundo. La aparición del cardenal Bergoglio como jefe máximo del catolicismo se inscribe en un nuevo paradigma estratégico de las elites mundiales. El cataclismo vital provocado por el neoliberalismo durante los últimos decenios del siglo XX hasta hoy precisa de un contrapeso de alivio para los sufrimientos infligidos a la clase trabajadora y a las capas de población más desfavorecidas. Nadie mejor que el poder católico, con sucursales nacionales repartidas en los cinco continentes, para que haga florecer un renovado mensaje rebosante de esperanzas inconcretas pero muy efectistas que puedan comprar los pobres y marginados para sentir más llevaderas sus penas existenciales. En este sentido, la iglesia católica tiene una experiencia contrastada de siglos al servicio de las elites hegemónicas a través de la historia. Siempre ha considerado a los pobres como sus clientes predilectos, a los que ha neutralizado sus conatos de ira y justicia social a base de bellas doctrinas para que el dolor tuviera una razón de ser trascendente y especial. Los intereses de la sumisión y el silencio paciente aquí en la Tierra tendrían su recompensa en el más allá, en un no lugar indeterminado y eterno llamado cielo por pura convención utilitaria. Este catecismo irracional ha funcionado bien en contextos muy dispares. ¿Por qué ahora no habría de hacerlo por enésima vez y con idéntica fortuna?

Desde la entronización de Francisco en Roma estamos asistiendo al proceso de creación de un personaje público a través de gestos y palabras que levanten unos perfiles abientes del inédito líder para su consumo masivo sin reflexión previa. La mercadotecnia está jugando un papel destacado en este desarrollo consciente de construir un mito de dimensiones internacionales, muy al gusto de las características tradicionales de la sección jesuita cristiana. Se está diciendo lo que la masa quiere oír, lo que flota en el ambiente de modo natural con enjuagues morales y éticos implementados mediante técnicas psicológicas de propaganda que hunden sus raíces en un eclecticismo e infantilismo calculados y sencillos sin nombrar a las cosas directamente ni tampoco a las relaciones complejas entre ellas tal cual son. El discurso está repleto de eufemismos, circunloquios y evasivas con el propósito de eludir con elegancia y de una manera trivial y falsamente comprometida con el que sufre los verdaderos problemas de la globalización financiera y especulativa. Se configura así una realidad amorfa, desvirtuada, exenta de antecedentes y consecuentes, sin voluntad, basada en parámetros no mensurables por la razón humana. Se habla de valores nocivos, de males absolutos y de generalidades vacías de contenidos contextuales para dirigir el pensamiento colectivo a asuntos meramente circunstanciales y vivenciales, personales y privados. Al parecer, siguiendo los discursos vaticanos, la etiología de la actualidad no tiene orígenes estructurales ni proyección política y menos aún histórica. Nada de lo que sucede ha sido causado por nadie, simplemente es como es porque los seres humanos somos pecadores y cada cual llevamos dentro de sí un demonio que a veces nos tienta y nos hace caer en la perdición y en las tinieblas contra naturaMediante la sistematización de este discurso, la autoría de la realidad se prorratea con la masa, diluyéndose así la responsabilidad de las elites en medio de un mensaje tramposo, eficaz para sus intereses de clase y culpabilizador de las gentes del común, mujeres sojuzgadas por el machismo, inmigrantes buscando a la deriva un mendrugo de pan, trabajadores abocados al paro, jóvenes condenados a sobrevivir sin futuro… El regate semántico resulta magnífico: los pobres se escuchan a sí mismos sus propios gritos desgarradores, sus lamentos individuales y se duelen en el misterio inescrutable del poderío inefable de dios al tiempo que los ricos, ociosos y explotadores expanden una ideología ad hoc para lavar sus privilegios al calor universal de la religión cristiana, acogedora y pacificadora en un todos indiferenciado e integrista. La maldad siempre tiene cura convirtiendo el conflicto social en mera coyuntura o accidente natural. Los efectos sin causa no tienen autoría reconocida. Jaque mate a los críticos y rebeldes.

La figura de Bergoglio transformado en Francisco no ha emergido de un milagro espontáneo. Representa una alternativa perfectamente moldeable por el régimen neoliberal vigente. Ha surgido de los escombros sociales y de la guerra de clases subyacente. Procede de América de Sur, el primer laboratorio del neoliberalismo, donde las respuestas políticas de izquierdas han registrado un mayor auge e intensidad en las décadas precedentes: Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Brasil, Honduras… Han sido iniciativas que han puesto cerco al capitalismo en mayor o menor medida. Con inmenso apoyo popular han hecho frente al robo neoliberal de sus recursos naturales y humanos. Ni siquiera el catolicismo ha sido capaz de oponerse con éxito y contrarrestar la fuerza que brotaba con furia desde abajo, de la injusticia social y de la explotación capitalista. La globalización no tiene más remedio que vacunar a esas multitudes atípicas y la probable contaminación de ideas de progreso o revolucionarias al resto del mundo, principalmente con destino a los países occidentales. Hay que someter a los damnificados por el ciclón neoliberal de cualquier manera, meterlos en cintura para que no germinen idearios y programas políticos que cuestionen radicalmente al capitalismo ni a sus mecanismos mediáticos de sostén y dominación cultural. Francisco se convertirá a no tardar mucho en un icono a reproducir hasta la saciedad para contener las veleidades de izquierda que pudieran echar raíces en los segmentos más levantiscos del pueblo llano. El papa parece uno de los suyos, de esta forma, serán más fácilmente maleables y reconducidos al rebaño conciliador. Movimiento audaz donde los haya.

En ese ambiente de pobreza material globalizada surge Francisco, un jesuita con mote o apelativo franciscano, una ambivalencia excelentemente urdida por los gurús en la sombra y publicistas vaticanos. Jesuita erudito que piensa lo que dice y dice lo que se quiere escuchar sin señalar a nadie, obviando las causas estructurales de las sociedades de nuestro tiempo sujetas al capitalismo neoliberal y a sus mercados fantasmales; el jesuita de corte y confección clásica enfrentado a sus hermanos marxistas de la teología de la liberación con el fin de desactivar los escoramientos izquierdistas que pongan en peligro el statu quo en vigor. Su frugal y humilde amor franciscano le viene bien para hacer brotar las simpatías de gentes de toda laya y condición. No hay esquizofrenia en tal personaje doble, la primera imagen, latente, sirve para guiñar el ojo cómplice a la elites mientras que la segunda, muy patente, provoca el furor enardecido de aquellos que nada tienen ni esperan ni del presente ni del porvenir, únicamente son portadores de sus brazos extendidos para tocar al líder complaciente e incontestable, a la encarnación de un dios fundamentalista, omnipotente y misericordioso que empatiza estéticamente con su miseria inapelable. Pese a lo dicho, el factor papa aún está cargándose en toda su plenitud operativa… Espere, por favor, su encíclica de estreno será un best-sellerde impacto colosal. Después de los liderazgos antediluvianos y ultraconservadores de Wojtyla y Ratzinger resulta obligado ofrecer al populacho un pontífice con hechuras más campechanas, desenvueltas y altruistas. Esto es, todo lo que necesita el neoliberalismo para aplacar su mala conciencia y combatir a la vez a las izquierdas o bloques sociales de progreso que pudieran entrar en el escenario público en un futuro inmediato. Francisco es una herramienta imprescindible para la época poscrisis de porte medieval que se avecina por el horizonte más próximo.

El neoliberalismo y la iglesia católica, apostólica y romana cubren esferas distintas, sin embargo sus campos de acción son complementarios y están interconectados por túneles vedados al ojo humano. Allí donde el primero causa destrozos, acude presto el cristianismo redentor para una intervención quirúrgica de urgencia sobre el alma maltrecha del enfermo por demasía de pus capitalista. Así, ad infinitum, en un círculo sin escape posible para el pobre que caiga en su abrazo caritativo e ideología pueril y simplista. Una vez restañada superficialmente la herida, vuelta al redil capitalista, a ser explotado de nuevo como dios manda. La cura lleva consigo un antídoto de alta concentración para apaciguar espíritus rebeldes y soluciones políticas radicales. La fe irracional mueve montañas, no obstante también impide el pensamiento autónomo y social. Alivia los síntomas, pero de igual manera atonta el entendimiento cabal. El neoliberalismo, en suma, produce miseria para alimentar a la religión católica. Dialécticamente, pues el catolicismo seda a los pobres para ofrecer en sacrifico su sangre al régimen capitalista. Ambos se necesitan imperiosamente; la plusvalía obtenida se reparte a pachas sin testigos molestos ni intermediarios que cobren comisión.










Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

jueves, 28 de noviembre de 2013

ACUERDO NUCLEAR

El esfuerzo clandestino de la Casa Blanca ilustra como cualquier acuerdo para limitar el programa nuclear iraní siempre dependía de las negociaciones directas entre los EEUU e Irán. Además demuestra cuanto capital político Obama ha puesto en juego desde el inicio de su presidencia para lograr el éxito del pacto nuclear con los iraníes. Pero este esfuerzo de cinco años que culminó con la firma del acuerdo temporal enfrenta, desde el mismo momento en que se dio a conocer, serias dificultades que con el trascurso de los días se harán difíciles de sortear y seran un serio obstáculo para alcanzar un acuerdo final de largo termino que solucione de manera pacífica el impase nuclear, evite una guerra y normalice las relaciones entre Estados Unidos e Irán.


OBAMA Y EL ACUERDO
NUCLEAR CON IRÁN


Finalmente y después de tantos intentos fallidos Irán y el grupo 5P+1 lograron en Ginebra, afinar todos los detalles para la firma del acuerdo interino que por un periodo de seis meses le permitirá a los iraníes un leve alivio, producto de las sanciones económicas de occidente, a cambio de la suspensión temporal de varios aspectos claves de su programa nuclear, el cual como lo han repetido incesantemente los iraníes es con fines pacíficos y nada tiene que ver con el desarrollo de armas nucleares como afirman sus detractores. Sobre todo en el gobierno de Israel y sus aliados occidentales, principalmente en el Congreso de los Estados Unidos.

La firma del acuerdo temporal se logró después de un largo proceso de negociaciones. Según reporta el Wall Street, el gobierno de Obama desarrolló durante cinco años una estrategia de dos vías, una secreta  y otra pública. Según informa el citado periódico, las negociaciones secretas fueron supervisadas personalmente por el propio presidente Obama y se mantuvieron fuera del conocimiento de los aliados más cercanos de Washington y de algunos de los funcionarios de más alto rango del gobierno de los EEUU. Las negociaciones secretas crearon los fundamentos para alcanzar el acuerdo temporal, pero a ratos también pusieron en riesgo el esfuerzo, particularmente en noviembre 7, cuando en las rondas preliminares de las negociaciones los franceses fueron tomados por sorpresa por la profundidad de las conversaciones paralelas.

El esfuerzo clandestino de la Casa Blanca ilustra como cualquier acuerdo para limitar el programa nuclear iraní siempre dependía de las negociaciones directas entre los EEUU e Irán. Además demuestra cuanto capital político Obama ha puesto en juego desde el inicio de su presidencia para lograr el éxito del pacto nuclear con los iraníes. Pero este esfuerzo de cinco años que culminó con la firma del acuerdo temporal enfrenta, desde el mismo momento en que se dio a conocer, serias dificultades que con el trascurso de los días se harán difíciles de sortear y seran un serio obstáculo para alcanzar un acuerdo final de largo termino que solucione de manera pacífica el impase nuclear, evite una guerra y normalice las relaciones entre Estados Unidos e Irán.

A pesar del optimismo manifestado por el presidente Obama sobre el éxito de las negociaciones, las fuerzas que se oponen a cualquier acuerdo con Irán no han desaprovechado un solo momento para atacarlo de ingenuo, apaciguador y de concederles todo a los iraníes a cambio de mínimas concesiones. Estas fuerzas obstruccionistas lideradas por el energúmeno primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el poderoso lobby judío en Washington  y sus compinches neoconservadores en los medio de prensa y en el congreso estadounidense están dispuestos con todo su arsenal no solo a interrumpir el acuerdo temporal, sino, restarle cualquier chance a Obama de que pueda lograr un acuerdo final de larga duración con los iraníes.

Nethanyahu no ha parado en denunciar el acuerdo de Ginebra con los iraníes, como un “error histórico” que deja al alcance de Irán la producción de armas atómicas, y también ha dicho que Israel no estará obligado a respetar el acuerdo. “El día de hoy el mundo se ha tornado en un lugar más peligroso debido a que el régimen más peligros en el mundo ha dado un gran paso para la obtención del arma más peligrosa del mundo”, dijo Netanyahu. La hipocresía de este hombre no tiene límites, es precisamente Israel quien representa un peligro para la humanidad con sus centenares de armas nucleares no declaradas y que rehúsa a ser parte del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Irán no está en posecion de armas atómicas, es parte del NPT y ha suspendido temporalmente varios aspectos de su  programa nuclear.

De acuerdo al Wall Strett, los líderes del partido Republicano y del Demócrata están amenazando con romper con la política de Obama hacia Irán y aprobar nuevas sanciones punitivas contra el país. Argumentan que el acuerdo alcanzado el domingo en Ginebra concede demasiado al régimen islamista exigiendo a cambio demasiado poco. La realidad es muy diferente:

Según lo pactado en el acuerdo interino, Irán suspenderá toda actividad de enriquecimiento de uranio más allá del 5%, no instalará nuevas centrifugas, la viejas unidades no seran reemplazadas y no podrá aumentar el número de instalaciones para enriquecimiento en el país. En cuanto a las inspecciones a los sitios nucleares de Natanz y Fordow estas se llevaran a cabo diariamente. Suspender los trabajos de construcción en el reactor de agua pesada de Arak . Si Irán decide reiniciar sus actividades de enriquecimiento, los controles impuestos harán que le tome más tiempo que sin el acuerdo interino, además las potencias internacionales con el aumento en el número de inspectores estarán en condiciones de detectar con mayor rapidez cualquier intento de violación de lo acordado por parte de Irán.

¿Qué se le ha concedido a Irán?

Irán tendrá acceso a fondos que han sido congelados por valor de entre, 6 y 7 mil millones de dólares durante el tiempo que dure el acuerdo interino, podrá disponer de sus propios fondos para iniciativas humanitarias, se suspenderán las sanciones sobre las exportaciones de petroquímicos y podrá reiniciar el comercio de metales preciosos, se levantan las sanciones a la auto industria, Irán podrá hacer uso de los fondos restringidos para la compra de equipo médico. Pero la totalidad del embargo sobre la exportación de petróleo permanecerá intacto y luego, las potencias occidentales se reservan el derecho de imponer nuevas sanciones si el acuerdo es violado. En cuanto a la controversia creada a cerca de si Irán tiene derecho al enriquecimiento nuclear, una de las provisiones del acuerdo pactado dice: Las potencias internacionales reconocerán el derecho del pueblo iraní para acceder al uso pacífico de la energía nuclear.

Según el senador demócrata, Charles Schumer, la “la desproporcionalidad” de este acuerdo hará más posible que Demócratas y Republicanos se unan y aprueben más sanciones adicionales cuando regresen del receso en diciembre. Si dicha maniobra política obstruccionista se llegará a materializar significaría la liquidación del acuerdo pactado, tal y como lo han reconocido los funcionarios EEUU e Irán, lo que sumaría un nuevo bochorno  político a los más recientes que ha experimentado la Casa Blanca.

La Casa Blanca ha señalado que defenderá el acuerdo apelando directamente a legisladores y líderes extranjeros. Pero esto no será suficiente si el presidente Barack Obama no pone en juego toda su capacidad de maniobra en el campo de las complejas relaciones internacionales y decide actuar con firmeza contra todos los saboteadores tanto en el frente interno como en el externo. Sus adversarios tienen mucho poder para descarrilar lo que podría ser el mayor logro político en el ámbito internacional de su presidencia en una de las regiones más conflictivas del mundo, pero tendrá que proceder con menos ambivalencia y beligerancia, y más honestidad y sinceridad hacia los iraníes quienes hasta acá han manifestado su buena disposición para llegar a un gran acuerdo siempre y cuando esté basado en el respecto a su soberanía nacional, libre del injerencismo  y de las ambiciones hegemónicas tanto de EEUU, sus aliados europeos de la OTAN y de Israel.

Pensamos que este es un momento definitorio, el más crucial de la presidencia de Obama, el momento en que tiene ser realista y ver el mundo desde una óptica diferente, no la del poder global dominante, sino desde la perspectiva de aquellos que buscan un trato justo, sin precondiciones ni amenazas que vayan en contra de sus intereses particulares y que atenten contra su dignidad de naciones libres e independientes. Hoy en día los Estados Unidos enfrenta serias dificultades en el campo interno y externo, su intervencionismo militar lo ha debilitado enormemente en lo económico y gran parte del pueblo norteamericano ya no quiere más guerras, quieren que mejore la economía y que haya empleos. El mundo está cambiando rápidamente, la unipolaridad está dando paso a una nueva arquitectura de poder global y Estados Unidos no puede seguir infatuado con la creencia de ser la nación indispensable o de que esta centuria también será la suya.

Pero según parece, el presidente Obama empieza a manifestar posiciones contradictorias con respecto a un acuerdo final con Irán. De acuerdo a altos funcionarios del gobierno de EEUU, la administración de Barack Obama no está totalmente comprometida con la conclusión de un pacto final, bajo el cual las sanciones económicas serian levantadas completamente. El gobierno de Obama aparentemente ha empezado a manifestar reservas a cerca de un acuerdo final (“end state”) a pesar de las concesiones por parte del gobierno del presidente Hassan Rouhani que fueron más allá de lo que podría haberse previsto hace unos meses. Similarmente, los funcionarios que prefirieron el anonimato dijeron que, Irán “debe cumplir con sus obligaciones bajo el NPT y la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés)”. Esas declaraciones parecen sugerir que el gobierno de Obama insistirá en que se termine totalmente con todas las actividades de enriquecimiento, al menos temporalmente, y que se termine con todos los trabajos en Arak. Esto está dando lugar a que  los funcionarios del gobierno de EEUU estén actuando como si creyeran que las sanciones económicas representan una herramienta diplomática más efectiva que la “opción militar” que se había hecho a un lado.  

Algunas noticias sobre el acuerdo interino se han referido a la posibilidad de que las negociaciones sobre el arreglo definitivo podrían estancarse, y el status quo podría continuar. Pero las declaraciones de altos funcionarios de los Estados Unidos sugieren que la administración puede estar esperando precisamente ese resultado.










Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

EL DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS

La historia del Día de Acción de Gracias es una absolución de los peregrinos, cuya brutal lucha por el poder absoluto en el Nuevo Mundo se ha fabricado para parecer religiosamente motivado y eminentemente humano. Más importante aún, los peregrinos son representados como víctimas -de las inclemencias del tiempo y de sus ingenuas, y sin embargo, sanas visiones de un nuevo comienzo.


EL DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS: REGOCIJANDOSE
EN EL GENOCIDIO Y LA SUPREMACÍA BLANCA

Pintura del colonialismo americano

Por Glen Ford

"El Día de Acción de Gracias tal y como se celebra actualmente es una afrenta a la civilización".

Nadie más que los estadounidenses celebran el Día de Acción de Gracias. Está reservado por la historia y la intención de "los fundadores", como la fiesta estadounidense suprema de la raza blanca, el evento más macabro en el calendario nacional. Ningun Halloween de la imaginación puede rivalizar con la realidad exterminista que fue la génesis, y sigue siendo la herencia, del Día de Acción de Gracias estadounidense. Es el día más repugnante, el día más insultante del año para la humanidad -una glorificación pura de la barbarie racista.

Todos deberíamos estar agradecidos de que se aproxima  el tiempo cuando una abominación de casi cuatro siglos de antigüedad será privada de su razón de ser: la supremacía blanca. Entonces todos podremos comer y beber en paz y gratitud por las bendiciones de la liberación de la humanidad del dominio de los malos.

El Día de Acción de Gracias es mucho más que una mentira -si fuera así de simple, una corrección histórica del registro de los eventos en los años 1600 en Massachusetts, sería suficiente para purgar el "defecto" en la mitología nacional. Pero el Día de Acción de Gracias no es sólo una fábula retorcida, y la mitología que nutre es en sí misma un mal inherente. Los acontecimientos de la vida real -posteriormente revisados​​- estaban perfectamente entendidos en su momento como los primeros, los triunfos definitivos del proyecto europeo genocida en Nueva Inglaterra. La casi total desaparición de los nativos americanos en Massachusetts y, poco después, del resto de la mayoría de la costa norte colonial inglesa  fue la verdadera misión de la empresa de los Pilgrims –El primer acto del Sueño Americano. La esclavitud africana comenzó simultáneamente -una superposición y en última instancia un inseparable  Segundo Acto.

El último acto del drama americano debe ser la erradicación de "raíz y rama" de todo vestigio de los actos Uno y Dos -los crímenes seminales y proyectos formativos de Estados Unidos. El Día de Acción de Gracias como se celebra actualmente -es decir, como un evento político nacional- es una afrenta a la civilización.

Celebrando lo indecible

La mayoría blanca de EEUU abrazó el Día de Acción de Gracias, porque la mayoría de esa población se glorifica en los frutos, si no los detalles desagradables, del genocidio y la esclavitud y se siente, en general , bien sobre su herencia: una cornucopia de privilegios y de poder nacional. A los niños se les enseña a identificarse con la buena fortuna de los peregrinos. No importa mucho que el holocausto de los nativos americanos y de los africanos que fluían de la fiesta en Plymouth se halla ocultado de la versión infantil de la historia que se les enseña, ellos aprenden muy pronto que los indios se hicieron escasos y los africanos se convirtieron en esclavos. Pero tampoco nunca olvidaran el mensaje central de la celebración: que los peregrinos eran buenas personas, que no podrían haber deliberadamente puesto en marcha tan maligno plan. Así como los primeros Días de Acción de Gracias marcaron la consolidación del punto de apoyo inglés en lo que llegó a ser los Estados Unidos, el contenido ideológico central de la celebración sirve para validar todo lo que ya ha ocurrido en estas costas -una consagración nacional de lo indecible, un bálsamo y bendición para los vencedores, una bendición de los frutos del asesinato y secuestro, y una obligación implícita para continuar con el proyecto histórico sin fisuras en la actualidad.

La historia del Día de Acción de Gracias es una absolución de los peregrinos, cuya brutal lucha por el poder absoluto en el Nuevo Mundo se ha fabricado para parecer religiosamente motivado y eminentemente humano. Más importante aún, los peregrinos son representados como víctimas -de las inclemencias del tiempo y de sus ingenuas, y sin embargo, sanas visiones de un nuevo comienzo. A la luz de esta fábula cuidadosamente alimentada, lo qué pasó con los indios, desde Plymouth a California y más allá,  lo que siguió a la cena de 1621 debe ser considerado un error, el resultado de malentendidos -en el peor de los casos, una serie de tragedias lamentables. La historia proporciona el primer marco esencial de la saga americana. Es pura propaganda racista, una historia que perdura ya que sirvió a los efectos de una sucesión de herederos políticos de los peregrinos, de la misma manera que la acentuada mitología de los nazis de un pasado glorioso Ario / Germano  fue la avanzada de otra asesina y expansionista misión.

El Día Acción de Gracias es muy peligroso -como lo eran los peregrinos.

Regocijo en un cementerio

Los colonos ingleses, su empresa supuestamente religiosa respaldada por una empresa comercial, se alegraron al descubrir que habían aterrizado en un cementerio virtual en 1620. El maíz  seguía brotando en los campos abandonados de los Wampanoag, pero sólo un remanente de la población local se mantuvo en torno a la legendaria Roca. En una carta a Inglaterra, el fundador de la colonia de Massachusetts Bay, John Winthrop escribió: "Pero en cuanto a los indígenas en estas partes, Dios los ha perseguido, en un espacio de 300 millas la mayor parte de ellos han sido barridos por la viruela que todavía continúa afectándolos. Así como Dios ha dejado libres estos territorios para nuestra posesión, los que permanecen en estas partes, siendo en total no más de 50, se han puesto bajo nuestra protección".

Siempre diligentes para reclamar sus propias ventajas como la voluntad de Dios, los peregrinos le agradecieron a su deidad por haber "perseguido" a los indios a la muerte en masa. Sin embargo, no fue la intervención divina que acabó con la mayoría de los indígenas de todo el pueblo de Patuxet, sino, muy probablemente, las mantas infectadas con viruela plantadas durante alguna visita de los ingleses o una incursión en busca de esclavos. Seis años antes del desembarco de los peregrinos, un barco entró en el puerto de Patuxet, capitaneado por nada menos que el famoso marinero y soldado mercenario John Smith, el ex líder de la primera colonia inglésa exitosa en el Nuevo Mundo, en Jamestown, Virginia. Epidemias y esclavitud siguieron a su paso, como lo describe Debra Glidden en IMDiversity.com:

En 1614 la Compañía de Plymouth de Inglaterra, una compañía de acciones compartidas, contrató al capitán John Smith para explorar la tierra en su nombre. A lo largo de lo que hoy es la costa de Massachusetts, en el territorio de los Wampanoag, Smith visitó la ciudad de Patuxet, según "The Colonial Horizon", un libro editado 1969 por William Goetzinan. Smith cambió el nombre de la ciudad por el de Plymouth en honor a sus patronos, pero los Wampanoag que habitaban la ciudad continuaron llamandolo Patuxet.

Al año siguiente, el capitán Hunt, un comerciante de esclavos inglés, llegó a Patuxet. Era una práctica común para los exploradores capturar indios, los llevaban a Europa y los vendían como esclavos por 220 chelines cada uno. Esa práctica fue descrita en un relato de 1622 que llevaba como título, "Una Declaración del Estado de la Colonia y Asuntos de Virginia", escrita por Edward Waterhouse. Fiel a la tradición exploradora, Hunt secuestró a un número de Wampanoags para venderlos como esclavos.

Otra práctica común entre los exploradores europeos era dar "mantas con viruela" a los indios. Dado que la viruela era desconocida en este continente antes de la llegada de los europeos, los americanos nativos no tenían ninguna inmunidad natural a la enfermedad por lo que la viruela eliminaría efectivamente pueblos enteros con muy poco esfuerzo requerido por los europeos. William Fenton describe cómo los europeos diezmaron a los pueblos nativos americanos en su obra de 1957, "Las relaciones de los indios americanos y los blancos en 1830". De 1615 a 1619 la viruela era rampante  entre los Wampanoag y sus vecinos del norte. Los Wampanoag perdieron el 70 por ciento de su población a la epidemia y los Massachusetts perdieron el 90 por ciento.

La mayoría de los Wampanoag habían muerto a causa de la epidemia de viruela por lo que cuando los peregrinos llegaron se encontraron con campos completamente desocupados de los cuales se apropiaron. Un colono puritano, citado por Perry Miller de la Universidad de Harvard, elogió la plaga que había acabado con los indios porque era "la maravillosa preparación del Señor Jesucristo, por su providencia para que su pueblo morara en el mundo occidental".

Los historiadores han especulado interminablemente acerca de por qué los bosques de la región se parecían a un parque para los peregrinos al desembarcar en 1620. La razón debería haber sido obvia: cientos, si no miles, de personas habían vivido allí sólo cinco años antes

En menos de tres generaciones, los colonos volverían toda Nueva Inglaterra en un osario para los nativos americanos, y encenderían los motores económicos de la esclavitud en la América de habla inglesa. Plymouth Rock es el lugar donde comenzó realmente la pesadilla.


¿El no invitado?

No es del todo claro lo que sucedió en la primera -y única- fiesta “integrada” del Día Acción de Gracias. Sólo existen dos relatos escritos de este evento de tres días, y uno de ellos, por el gobernador William Bradford fue escrito 20 años después de los hechos. ¿Fue el jefe Massasoit invitado para que trajera a 90 indios con él a cenar con 52 colonos, en su mayoría mujeres y niños? Esto parece poco probable. Una buena cosecha había proporcionado a los colonos con abundante comida, según sus relatos, por lo que los blancos no necesitaban realmente la oferta de los Wampanoag de cinco ciervos. Lo que sí sabemos es que había habido mucha tensión entre los dos grupos en el otoño. John Two-Hawks, que dirige el  sitio web Nativo Circle, da un esbozo de los hechos:

El “Día Acción de Gracias" no comenzó como una gran relación amorosa entre los peregrinos y los pueblos Wampanoag, Pequot y Narragansett. De hecho, en octubre de 1621, cuando los peregrinos sobrevivientes de su primer invierno en Turtle Island se sentaron a compartir la primera comida no oficial del "Día Acción de Gracias", ¡los indios que estaban allí  no fueron ni siquiera invitados! No hubo pavo, calabaza, salsa de arándanos o el pastel de calabaza. Unos días antes de que esta supuesta fiesta se llevara a cabo, una compañía de 'peregrinos' liderada por Miles Standish anduvo activamente tras la cabeza de un jefe indio local, y un muro de 11 pies de altura fue erigido alrededor de todo el asentamiento de Plymouth con el único propósito de mantener  ¡alejados a los indios!".

Es mucho más probable que el jefe Massasoit se haya colado a la fiesta, o trajo hombres suficientes para asegurar que no fuera secuestrado ni dañado por los peregrinos. Dr. Tingba Apidta, en “Black Folks’ Guide to Understanding Thanksgiving", conjetura que los colonos al principio "blandían sus armas" y se emborracharon poco después. Él señala que "cada peregrino bebía por lo menos medio galón de cerveza al día, la que preferían incluso al agua. Esta embriaguez diaria llevó a su gobernador, William Bradford a comentar sobre el ‘pecado notorio', de su pueblo, que incluía sus ‘borracheras y suciedad’ y 'sodomía' rampante".

Poco después de la fiesta el brutal Miles Standish "consiguió su sangriento premio", Dr. Apidta escribe:

"Fue a donde estaban los indios, se hizo pasar por un comerciante, luego decapitó a un hombre indio llamado Wituwamat. Él trajo la cabeza a Plymouth, donde fue exhibida en una pica de madera durante muchos años, de acuerdo con Gary B. Nash, ‘como un símbolo del poder blanco’. Standish como medida de seguridad, hizo colgar al hermano menor del hombre indio  de las vigas. A partir de entonces, los blancos fueron conocidos por los indios de Massachusetts con el nombre 'Wotowquenange', que en su lengua significaba asesinos y acuchilladores”.


Lo que es seguro es que la primera fiesta no fue llamada de "Acción de Gracias" en ese momento; no más ocasiones con cenas integradas fueron programadas, y el primer “Día de Accion de Gracias” oficial de todos los Pilgrim tuvo que esperar hasta 1637, cuando los blancos de Nueva Inglaterra celebraron la masacre de los vecinos meridionales de los Wampanoag, los Pequots.

La masacre del verdadero Día de Acción de Gracias

Los Pequots hoy en día son dueños del Casino y el Hotel Foxwood, en Ledyard, Connecticut, con unos ingresos brutos producto del juego de más de $ 9 mil millones en el 2000. Esto es realmente un (muy tardía) milagro, ya que la verdadera intención del primer Día de Acción de Gracias de los peregrinos pretendía era ser el epitafio de los Pequot. Dieciséis años después de la problemática fiesta de Plymouth, los ingkeses intentaron denodadamente borrar a los Pequots de la faz de la tierra, y dieron las gracias a Dios por la bendición.

Habiendo sometido, intimidados o hecho mercenarios a la mayor parte de las tribus de Massachusetts, los ingleses dirigieron su creciente fuerza hacia el sur, hacia el rico valle de Connecticut, la esfera de influencia de la Pequot. En el punto donde el río Mystic se encuentra con el mar, la fuerza combinada de ingleses e indios aliados bordearon el fuerte Pequot para atacar y prenderle fuego a un pueblo lleno de mujeres, niños y ancianos.

William Bradford, el ex gobernador de Plymouth y uno de los cronistas de la fiesta de 1621, estuvo también a mano para la gran masacre de 1637:

"Aquellos que escaparon al fuego fueron muertos con la espada, algunos cortados en pedazos, otros corrieron con sus estocadas, por lo que fueron rápidamente despachados  y muy pocos escaparon. Se concibió que de esa manera habían destruido cerca de 400 en ese momento. Era una visión terrible verlos freír así en el fuego... era horrible, el olor y el aroma que emanaba, pero la victoria pareció un dulce sacrificio, y allí mismo le oraron a Dios, que había obrado tan maravillosamente por ellos, por haber puesto a sus enemigos en sus manos, dándoles de manera rápida una victoria sobre tan orgulloso e insultante a enemigo”.

El resto de la gente blanca pensaba lo mismo. "De hoy en adelante este día será un día de celebración y Acción de Gracias por someter a los Pequots", rezaba la proclama del gobernador John Winthrop. El auténtico Día de Acción de Gracias había nacido.

La mayoría de los historiadores creen que alrededor de 700 Pequots fueron  sacrificados en el río  Mystic. Muchos prisioneros fueron ejecutados, y las mujeres y niños sobrevivientes vendidos como esclavos en las Indias Occidentales. Los prisioneros Pequot que escaparon la ejecución fueron distribuidos a las tribus indígenas aliadas con los ingleses. Se pensó que los Pequot  habían sido extinguidos como pueblo. Según Indymedia, "La tribu Pequot alcanzaba los 8000 miebros, cuando los peregrinos llegaron, pero para 1637, la enfermedad había disminuido su número hasta 1,500. La ‘Guerra’ Pequot mató casi a todos menos a un puñado de los restantes miembros de la tribu”.

Pero aún habían demasiados indios alrededor para adaptarse a los blancos de Nueva Inglaterra, que esperaron su momento, mientras que sus números alcanzaban una masa crítica, asesina.


La cabeza del Invitado en un poste

Por la década de 1670 los colonos, con 8.000 hombres en armas, se sintieron lo suficientemente fuertes como para exigir que los antiguos huéspedes de la cena de los peregrinos, los Wampanoag, se desarmaran y se sometieran a la autoridad de la Corona. Después de una serie de provocaciones de los colonos en 1675, los Wampanoag  contraatacaron bajo la dirección del Jefe Metacomet, hijo de Massasoit, llamado el rey Felipe por los ingleses. Metacomet / Felipe, cuya esposa e hijo fueron capturados y vendidos como esclavos en las Indias Occidentales, acabó con 13 asentamientos y mató a 600 hombres blancos adultos antes de que la marea de la batalla se volviera en su contra. Una edición de A1996 del Obrero Revolucionario brinda una excelente narrativa.

En su victoria, los colonos lanzaron una campaña de genocidio total contra los pueblos nativos que quedaron. El gobierno de Massachusetts ofreció 20 chelines de recompensas por cada cuero cabelludo indígena, y 40 chelines por cada prisionero que pudiera ser vendido como esclavo. A los soldados les fue permitido esclavizar a cualquier mujer o niño indio de 14 años que pudieran capturar. Los "Indios Rezadores" que se habían convertido al cristianismo y luchado en las filas de las tropas europeas fueron acusados ​​de disparar a las copas de los árboles durante las batallas con los "hostiles". Fueron esclavizados o asesinados. Otros indios "pacíficos" de Dartmouth y Dover fueron invitados a negociar o a buscar refugio en los puestos de comercio -y fueron vendidos a los barcos de esclavos.

No se sabe cuántos indios fueron vendidos como esclavos, pero en esta campaña, 500 indios esclavizados fueron enviados desde Plymouth solmente. De los 12.000 indígenas de las tribus circundantes, probablemente cerca de la mitad murió como resultado de las batallas, masacres e inanición.

Después de la Guerra del Rey Felipe, casi ningún indio había  sido dejado libre en las colonias británicas del norte. Un colono escribió desde la colonia de Manhattan de Nueva York: "Ahora hay un puñado de  indios en la isla y esos pocos no son un peligro. Es de admirar la forma extraña en que se han reducido por la mano de Dios, desde que los ingleses se asentaron en estas tierras”. En Massachusetts, los colonos declararon un "día público de acción de gracias" en 1676, diciendo, "ahora queda un escaso nombre o familiares de ellos [los indios], pero están, ya sea muertos, cautivos o huyeron".

Cincuenta y cinco años después del  original Día de Acción de Gracias, los puritanos habían destruido a los generosos Wampanoag y a todas las demás tribus vecinas. El jefe Wampanoag rey Felipe fue decapitado. Su cabeza fue pegada a un poste en Plymouth, donde  24 años más tarde el cráneo aún colgaba en exhibición.

Esto no está pensado para que sea un cuento del Día de Acción de Gracias apropiado para los niños de hoy en día, pero es la historia real, bien conocida por los hijos de los colonos de Nueva Inglaterra en esa época -los niños blancos que vieron la cabeza del Wampanoag en el poste, año tras año y tuvieron la certeza de que Dios los amaba, y que cada atrocidad que  alguna vez pudieran cometer contra un pagano, no blanco,  era bendecida.

Hay un buen término para el proceso así puesto en marcha: construcción de la nación.




Traducido del inglés por Marvin Najarro









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CT., USA,

martes, 26 de noviembre de 2013

EN HODURAS LA EMBAJADA DECIDIÓ

Semanas antes de las elecciones, personeros gubernamentales habían declarado que el TSE ¡cotejaría sus cifras con las que aportase la embajada de Estados Unidos antes de dar a conocer los resultados definitivos! En resumen: el ganador sería proclamado por “la embajada” y el gobierno del continuismo golpista de Porfirio Lobo admitiría haber convertido a Honduras en un protectorado estadounidense.

“LA EMBAJADA” DICE QUIÉN GANÓ


Por Atilio A. Boron

En las últimas horas de ayer, el Tribunal Superior Electoral de Honduras consagraba como ganador al candidato del continuismo golpista, Juan Orlando Hernández. Desde el inicio, el proceso electoral estuvo lastrado por vicios irremediables que arrojaron un pesado manto de sospecha sobre su desenlace. La desembozada intervención de “la embajada” en los asuntos internos de Honduras tendría que haber sido una razón suficiente como para suspender las elecciones, rediseñar las instituciones políticas –entre ellas el propio TSE, controlado por quienes avalaron el golpe del 2009– y hacer una nueva convocatoria electoral para cuando se reuniesen condiciones mínimas requeridas para una elección, no sólo durante la campaña (ya de por sí un problema en Honduras, con su record de periodistas y militantes opositores asesinados) sino durante el recuento final de votos. Semanas antes de las elecciones, personeros gubernamentales habían declarado que el TSE ¡cotejaría sus cifras con las que aportase la embajada de Estados Unidos antes de dar a conocer los resultados definitivos! En resumen: el ganador sería proclamado por “la embajada” y el gobierno del continuismo golpista de Porfirio Lobo admitiría haber convertido a Honduras en un protectorado estadounidense.

Esta ignominiosa confesión dice mucho de la historia de ese sufrido país, ocupado por Washington y convertido en la década de los ochenta en una gigantesca retaguardia para servir de apoyo logístico a las agresiones perpetradas a la revolución sandinista por los “contras” nicaragüenses. Arquitecto de este proyecto contrarrevolucionario fue John Negroponte, una de las figuras más siniestras de las Américas y designado por Ronald Reagan embajador en Honduras, función en la cual contó con la colaboración de otro reconocido terrorista internacional, Otto Reich. Bajo su gestión, el ejército hondureño fue reorganizado de cabo a rabo, dotándolo de armamentos sofisticados, equipos y tecnología militar de última generación, y convirtiendo a la base militar Soto Cano, en Palmerola, en una de las más estratégicas de cuantas Estados Unidos posee en Centroamérica y el Caribe. Cuando el presidente Mel Zelaya (foto) trató de democratizar al sistema político y concretó su ingreso al ALBA, fue violentamente destituido mediante un “golpe institucional”, a los cuales se ha hecho tan adicto el régimen de Obama.

Uno de los analistas presentes en Honduras, Katu Arkonada, confirma la existencia de múltiples “irregularidades”, por no decir estafas a la voluntad popular. Hay por lo menos un 20 por ciento de las actas de las mesas receptoras de sufragios, en regiones en donde el partido Libre cuenta con gran respaldo popular, que fueron arbitrariamente sometidas a auditoría y no computadas; en comunidades apartadas se observó el “voto encadenado” y la compra de credenciales electorales; hay miles de mesas en donde los partidos minoritarios obtuvieron cero votos, es decir, que ni sus candidatos habrían votado por sí mismos. Sólo resta conjeturar cuántos votos de Xiomara Castro fueron sustraídos de las urnas. Libre ganó en las calles, pero no organizó una red de fiscales para garantizar la pureza del comicio. Confió en su amplia mayoría, certificada por todas las encuestas, y en la inverosímil “imparcialidad” del TSE y el gobierno ante una elección que el imperialismo y la oligarquía hondureña no podían perder, porque Washington jamás habría aceptado un resultado contrario a sus intereses en la zona.

El primer paso de la estrategia norteamericana para impedir un revés político fue la campaña de difamaciones en contra de Xiomara y su partido. El segundo, la organización fraudulenta de los comicios y el recuento de los votos. Tercero, si los dos anteriores no frustraban la victoria de Libre: impugnación del proceso electoral y manipulación del Congreso para impedir su asunción y, en caso de que pudiera hacerlo, provocar su destitución “legal” al igual que le ocurriera a su esposo. Hasta ahora, la derecha se las arregló apelando al fraude, dando a conocer cifras que no se corresponden con la realidad y que los medios hegemónicos dan por buenas. Libre tendrá que recuperar en las calles lo que le arrebataron en las urnas.

¿Cómo habría reaccionado la supuesta prensa libre e independiente del continente si los vicios, fraudes y crímenes perpetrados en Honduras hubieran tenido lugar en Bolivia, Ecuador o Venezuela? La gritería de los lenguaraces del imperialismo y sus aliados habría sido atronadora. En cambio, ahora en esos medios impera un silencio cómplice porque en Honduras todo vale. ¿Por qué? Porque así como Israel es la pieza clave para garantizar el equilibrio geopolítico de Medio Oriente, Honduras lo es para Centroamérica, al ser éste el país donde se concentra el grueso del poder de fuego estadounidense en la región. Y así como Washington no permanecería ni un minuto de brazos cruzados ante un eventual triunfo de una izquierda antiimperialista en Israel, se involucró descaradamente en el proceso político interno de Honduras para garantizar un resultado acorde con sus intereses estratégicos en la región. ¡Menos mal que hace unos días, en la OEA, John Kerry dio por superada la Doctrina Monroe!


* Director del PLED, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.









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domingo, 24 de noviembre de 2013

LAS REIVINDICACIONES FEMINISTAS

El fundador del marxismo latinoamericano reivindica el feminismo radical, clasista y revolucionario frente al feminismo burgués de principios del siglo XX


LAS REIVINDICACIONES FEMINISTAS

Guerrilleras de las FARC de Colombia

Por José Carlos Mariátegui

Laten en el Perú las primeras inquietudes feministas. Existen algunas células, algunos núcleos de feminismo. Los propugnadores del nacionalismo a ultranza pensarán probablemente: he ahí otra idea exótica, otra idea forastera que se injerta en la mentalidad peruana.

Tranquilicemos un poco a esta gente aprensiva. No hay que ver en el feminismo una idea exótica, una idea extranjera. Hay que ver, simplemente, una idea humana. Una idea característica de una civilización, peculiar a una época. Y, por ende, una idea con derecho de ciudadanía en el Perú, como en cualquier otro segmento del mundo civilizado.

El feminismo no ha aparecido en el Perú artificial ni arbitrariamente. Ha aparecido como una consecuencia de las nuevas formas del trabajo intelectual y manual de la mujer. Las mujeres de real filiación feminista son las mujeres que trabajan, las mujeres que estudian.

La idea feminista prospera entre las mujeres de oficio intelectual o de oficio manual: profesoras universitarias, obreras. Encuentra un ambiente propicio a su desarrollo en las aulas universitarias, que atraen cada vez más a las mujeres peruanas, y en los sindicatos obreros, en los cuales las mujeres de las fábricas se enrolan y organizan con los mismos derechos y los mismos deberes que los hombres. Aparte de este feminismo espontáneo y orgánico, que recluta sus adherentes entre las diversas categorías del trabajo femenino, existe aquí, como en otras partes, un feminismo de diletantes un poco pedantes y otro poco mundano. Las feministas de este rango convierten el feminismo en un simple ejercicio literario, en un mero deporte de moda.

Nadie debe sorprenderse de que todas las mujeres no se reúnan en un movimiento feminista único. El feminismo tiene, necesariamente, varios colores, diversas tendencias. Se puede distinguir en el feminismo tres tendencias fundamentales, tres colores sustantivos: feminismo burgués, feminismo pequeño-burgués y feminismo proletario. Cada uno de estos feminismos formula sus reivindicaciones de una manera distinta. La mujer burguesa solidariza su feminismo con el interés de la clase conservadora. La mujer proletaria consustancia su feminismo con la fe de las multitudes revolucionarias en la sociedad futura. La lucha de clases —hecho histórico y no aserción teórica— se refleja en el plano feminista. Las Mujeres, como los hombres, son reaccionarias, centristas o revolucionarias. No pueden, por consiguiente, combatir juntas la misma batalla. En el actual panorama humano, la clase diferencia a los individuos más que el sexo.

Pero esta pluralidad del feminismo no depende de la teoría en sí misma. Depende, más bien, de sus deformaciones prácticas. El feminismo, como idea pura, es esencialmente revolucionario. El pensamiento y la actitud de las mujeres que se sienten al mismo tiempo feministas y conservadoras carecen, por tanto, de íntima coherencia. El conservantismo trabaja por mantener la organización tradicional de la sociedad. Esa organización niega a la mujer los derechos que la mujer quiere adquirir. Las feministas de la burguesía aceptan todas las consecuencias del orden vigente, menos las que se oponen a las reivindicaciones de la mujer. Sostienen tácitamente la tesis absurda de que la sola reforma que la sociedad necesita es la reforma feminista. La protesta de estas feministas contra el orden viejo es demasiado exclusiva para ser válida.

Cierto que las raíces históricas del feminismo están en el espíritu liberal. La revolución francesa contuvo los primeros gérmenes del movimiento feminista. Por primera vez se planteó entonces, en término precisos, la cuestión de la emancipación de la mujer. Babeuf, el líder de la Conjuración de los Iguales, fue un asertor de las reivindicaciones feministas. Babeuf arengaba así a sus amigos: “no impongáis silencio a este sexo que no merece que se le desdeñe. Realzad más bien la más bella porción de vosotros mismos. Si no contáis para nada a las mujeres en vuestra república, haréis de ellas pequeñas amantes de la monarquía. Su influencia será tal que ellas la restaurarán. Si, por el contrario, las contáis para algo, haréis de ellas Cornelias y Lucrecias. Ellas os darán Brutos, Gracos y Scevolas”.

Derechos del Varón

Polemizando con los anti-feministas, Babeuf hablaba de “este sexo que la tiranía de los hombres ha querido siempre anonadar, de este sexo que no ha sido inútil jamás en las revoluciones”. Mas la revolución francesa no quiso acordar a las mujeres la igualdad y la libertad propugnadas por estas voces jacobinas o igualitarias. Los Derechos del Hombre, como una vez he escrito, podían haberse llamado, más bien Derechos del Varón. La democracia burguesa ha sido una democracia exclusivamente masculina.

Nacido de la matriz liberal, el feminismo no ha podido ser actuado durante el proceso capitalista. Es ahora, cuando la trayectoria histórica de la democracia llega a su fin, que la mujer adquiere los derechos políticos y jurídicos del varón. Y es la revolución rusa la que ha concedido explícita y categóricamente a la mujer la igualdad y la libertad que hace más de un siglo reclamaban en vano de la revolución francesa Babeuf y los igualitarios.

Mas si la democracia burguesa no ha realizado el feminismo, ha creado involuntariamente las condiciones y las premisas morales y materiales de su realización. La ha valorizado como elemento productor, como factor económico, al hacer de su trabajo un uso cada día más extenso y más intenso. El trabajo muda radicalmente la mentalidad y el espíritu femeninos. La mujer adquiere, en virtud del trabajo, una nueva noción de sí misma. Antiguamente, la sociedad destinaba a la mujer al matrimonio o a la barraganía. Presentemente, la destina, ante todo, al trabajo.

Este hecho ha cambiado y ha elevado la posición de la mujer en la vida. Los que impugnan el feminismo y sus progresos con argumentos sentimentales o tradicionalistas pretenden que la mujer debe ser educada sólo para el hogar. Pero, prácticamente, esto quiere decir que la mujer debe ser educada sólo para funciones de hembra y de madre. La defensa de la poesía del hogar es, en realidad, una defensa de la servidumbre de la mujer. En vez de ennoblecer y dignificar el rol de la mujer, lo disminuye y lo rebaja. La mujer es algo más que una madre y que una hembra, así como el hombre es algo más que un macho.

El tipo de mujer que produzca una civilización nueva tiene que ser sustancialmente distinto del que ha formado la civilización que actualmente declina. En un artículo sobre la mujer y la política, he examinado así algunos aspectos de este tema:

(…) a los trovadores y a los enamorados de la frivolidad femenina no les falta razón para inquietarse. El tipo de mujer creado por un siglo de refinamiento capitalista está condenado a la decadencia y al tramonto. Un literato italiano, Pitigrillo, clasifica a este tipo de mujer contemporánea como un tipo de mamífero de lujo. Y bien, este mamífero de lujo se irá agotando poco a poco. A medida que el sistema colectivista reemplace al sistema individualista, decaerán el lujo y la elegancia feministas. La humanidad perderá algunos mamíferos de lujo; pero ganará muchas mujeres. Los trajes de la mujer del futuro serán menos caros y suntuosos; pero la condición de esa mujer será más digna. Y el eje de la vida femenina se desplazará de lo individual a lo social. La moda no consistirá ya en la imitación de una moderna Mme. Pompadour ataviada por Paquín. Consistirá, acaso, en la imitación de una Mme. Kollontay. Una mujer, en suma, costará menos, pero valdrá más.

El tema es muy vasto. Este breve artículo intenta únicamente constatar el carácter de las primeras manifestaciones del feminismo en el Perú y ensayar una interpretación muy sumaria y rápida de la fisonomía y del espíritu del movimiento feminista mundial. A este movimiento no deben ni pueden sentirse extraños ni indiferentes los hombres sensibles a las grandes emociones de la época. La cuestión femenina es una parte de la cuestión humana. El feminismo me parece, además, un tema más interesante e histórico que la peluca. Mientras el feminismo es la categoría, la peluca es la anécdota.



Publicado en 'Mundial', Lima, 19 de diciembre de 1924.

www.rosa-blindada.info








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sábado, 23 de noviembre de 2013

PAPÁ NO ES UN ASESINO

Eso fue hace 30 años, el pueblo ni estaba ni está en el mapa. Entonces, ¿cuál es el problema? Como si esa bola de indios no fueran delincuentes terroristas. No agradecen que gracias a papá, a Rodrick y a Bonilla aquí no ganó el comunismo.

Desagradecida la gente: de asesinos los tratan.


PAPÁ NO ES UN ASESINO


Por Gustavo Berganza

Crónica imaginaria de lo que, a lo mejor, piensan y viven los cachorros del conflicto armado.

¿Qué sintió papá cuando le ordenó a la tropa cercar aquella aldea perdida en los confines de Huehuetenango? Orgullo, de plano.

El G-2 de la base se había reunido dos o tres veces con los comisionados militares del caserío vecino y los tres, uno de ellos era mayordomo de la cofradía del Santísimo Corazón Ensangrentado y el otro, pastor de la iglesia El Valle de Josafat, le habían asegurado que ahí era una estación de paso del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), que ese día habría una columna y que cerquita tenían un buzón lleno de lanzagranadas y cuernos de chivo.

Papá había sido G-2 y tenía mucha confianza en la inteligencia que el capitán Quiñónez recolectaba. Roderico, o Rodrick, como mi viejo le decía afectuosamente, era un excelente interrogador. En media hora, sin gritos, sin alharaca, era capaz de recuperar toda la info necesaria. Después, es cierto, no se veía al prisionero. Tal vez era que los mandaban a la base. Rodrick ya veía que le iría bien en Fort Gullick, en donde fue el primero de su clase. A fuerza de persuasión y uno que otro quetzal, Rodrick creó una red que le mantenía al tanto de lo que se hacía y se decía en la región a cargo de mi viejo.

El domingo que hicieron el operativo amaneció con esa niebla densa de enero. “El choque del viento del sur con el que baja de la montaña”, pensó el viejo. “Está raro que no haya llovizna”. En una hora llegaría el Pilatus y un helicóptero, así que debían apurarse a llegar a la aldea.

Después de subir el cerro, la columna siguió por el lomo de la cordillera, aprovecharon que la neblina seguía espesa. Pasaron por el caserío y allí ya salía en traje de civil y corbata el pastor, con su biblia en la mano. Rodrick y mi viejo le dijeron adiós y siguieron.

Primero, apuntaron el mortero al techo de lámina donde les dijeron que estaba el depósito de las quitapié. El teniente Bonilla fue a localizar el buzón y recuperar los bastones chinos y los cuernos de chivo. El resto, 20 en total  esperó a que explotara la champa.

Luego, cuando la gente salió, aterrorizada, empezó la operación. El Pilatus tiró las primeras ráfagas para que pudieran bajar los soldados. Raro fue que no hubo respuesta. La última vez, los subversivos habían gastado buen parque para cubrirse la retirada. Pero aquí, como que se habían quedado dormidos.
En la media claridad del amanecer, entró la columna, rompiendo a patadas las pocas puertas que todavía estaban cerradas. Mujeres llorando, hombres suplicando, niños en estado de shock. Veinte, veinticinco, cuarenta mujeres. Un centenar de patojos y patojas, treinta varones. Todos ellos delincuentes subversivos.

El teniente Bonilla regresó sin las armas de los subversivos. No encontró, dijo, el buzón. Rodrick escogió al tin marín un puñado y empezó a interrogarlos. Nadie quiso decir dónde estaban las armas.

El viejo dio la orden. Los pusieron formando un cuadrángulo  cerca de los cerros y le pidió a Rodrick que hiciera lo que debía. Entre todo el pueblo abrieron una zanja de diez por diez metros y dos de profundidad. Ahí merito, Rodrick y Bonilla vaciaron las tolvas de sus pistolas. La tropa tapó el hoyo mientras papá apuntaba en su diario.

Eso fue hace 30 años, el pueblo ni estaba ni está en el mapa. Entonces, ¿cuál es el problema? Como si esa bola de indios no fueran delincuentes terroristas. No agradecen que gracias a papá, a Rodrick y a Bonilla aquí no ganó el comunismo.

Desagradecida la gente: de asesinos los tratan.










Punlicado por LaQnadlSol
CT., USA.