miércoles, 10 de julio de 2013

TONTERÍA DEPORTIVA


En medio de la catástrofe social, Guatemala estaría dispuesta a celebrar los Juegos Centroamericanos y del Caribe del 2018 en el departamento de Quetzaltenango, el cual presenta según un reporte de la ONU del 2011, condiciones sociales espeluznantes solo comparables con el África Subsahariana. Pero esto no le ha impedido al corrupto presidente del Comité Olímpico Guatemalteco sin inmutarse ante la catastrófica realidad nacional, decir lo siguiente: (…) es un proyecto que va a beneficiar a los 22 departamentos de Guatemala y a 14 millones de habitantes… Guatemala al igual que Brasil, salvando las proporciones de lo invertido, (más de $300 millones) está lista para otra de las tonterías deportivas obviando las urgentes necesidades sociales.



NO SOLO BRASIL,
GUATEMALA TAMBIÉN IMPULSA
SU TONTERÍA DEPORTIVA


Por Luciano Castro Barillas

La señorial Xelajú Noj o Quetzaltenango, sería la sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe del 2018, donde se haría la escandalosa inversión para uno de los departamentos con más alta de desnutrición en Guatemala pues de los 24 municipios con cuenta este departamento, mire usted, 15 forman parte del programa gubernamental Hambre Cero, según mediciones de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida del año 2011.

También Naciones Unidas nos ilustra sobre la realidad de los quezaltecos pues de acuerdo al Informe de Desarrollo Humano elaborado en el 2011 revela que por cada mil niños nacidos vivos, 19 mueren antes del primer año de vida y 26 antes de los 5 años de vida, cifras realmente espeluznantes, solo comparables con el África Subsahariana. Pero el asunto de la catástrofe social guatemalteca no que da allí. Naciones Unidas, tan pródiga al menos en informes, nos informa que por las condiciones climáticas de Quetzaltenango y su clima de montaña hay una alta incidencia de enfermedades respiratorias, del 21% y de enfermedades diarreicas del 14%.

Pero aún hay más desgracias que cruzan de norte a sur y este a oeste la vida del pueblo quezalteco: la tasa de escolaridad en el nivel básico es de apenas 51.5% y para quienes pueden o tienen la suerte de llegar a estudios diversificados (profesiones medias como maestro, perito contador o agrónomo) la cifra baja de manera alarmante al 34.5%. De los 800,000 habitantes con que cuenta el departamento el 53.73% vive en condiciones de pobreza.

Pero en los índices de desarrollo material la ciudad anda igualmente mal, como Río o Sao Paulo: la falta de planificación urbana hace que la ciudad cada estación invernal se inunde y se transforme en Venecia por horas o días, dado que su red de aguas pluviales está ya colapsada porque la mayoría es de mediados del siglo XX. El transporte urbano es caótico, terriblemente desordenado e insuficiente, sin agregarle todavía las calles y avenidas de la ciudad en un estado lamentable, con más cráteres que la luna y con miles de ciudadanos, ante la carencia de empleo formal privado y público, que han tomado las calles, las aceras, los parques, como centro de actividad comercial porque no tienen otra manera de ganarse la vida.

Pero el corrupto presidente del Comité Olímpico Guatemalteco, COG, Sergio Camargo, sin inmutarse ante esas realidades, pues Guatemala no está para hacer ese tipo de gastos por asunto de prioridades, como en Brasil, afirma cínicamente y con evidente pobreza argumentativa ante las críticas de instituciones especializadas como la Universidad de San Carlos y su Instituto de Problemas Nacionales que dictaminó en contra de esa tontería deportiva lo siguiente: (…) es un proyecto que va a beneficiar a los 22 departamentos de Guatemala y a 14 millones de habitantes… respeto la opinión; cada quién es libre. Bendito sea Dios vivimos en democracia, cada quien puede expresar lo que quiere… Esa “democracia” de la impunidad le ha permitido a este consagrado corrupto no rendir las cuentas que está obligado a rendir después de el dispendio de pasajes aéreos, gastos de alojamiento y viáticos en que incurrió llevando invitados innecesarios (a pasear, claro con el dinero de los contribuyentes) en la delegación olímpica guatemalteca a las Olimpíadas de Londres 2012 y un año después de lo solicitado por el diputado Leonel Lira de la Comisión de Deportes del Congreso de la República las fotocopias de los boletos aéreos no han llegado a su despacho para ser auditadas. A este sujeto no puede confiársele pero ni 100 quetzales, mucho menos los 2,108 millones de quetzales con los que pensara salir de pobre él y sus allegados. A duras penas, y por los resultados de los atletas de marcha, se vio obligado a darles los justos estímulos económicos. Al parecer fue el que le dio la orden al subcampeón olímpico, Erick Barrondo, que llegara de incógnito a su natal San Cristóbal Verapaz, lo cual no pudo hacer, porque el pueblo espontánea y calurosamente la dio la más apoteósica bienvenida.

Así andan las tonterías deportivas hoy en Guatemala, caminando tomados de la mano con Brasil, claro, salvando las proporciones de lo invertido, que igualmente es desproporcionado para ambos pueblos, enterados de sus urgentes necesidades sociales.










Publicado por LaQnadlSol

 CT., USA.

martes, 9 de julio de 2013

EL PLAN “B” DE EEUU EN EGIPTO


No hay nada malo con el acto de protesta, pero si hay algo de dañino cuando un golpe militar es iniciado por una fuerza militar corrupta que trabaja al servicio de Washington y Tel Aviv. Las cosas en el Cairo han retornado a su estatus original. El control militar sobre el gobierno en Cairo es exactamente lo que los corruptos líderes del ejercito de Egipto han querido desde las elecciones del 2012 que llevaron al poder al Partido Justicia y Libertad de la Hermandad Musulmana. Desde entonces ha existido una pugna por el poder entre el ejército egipcio y la Hermandad Musulmana.



EL PLAN “B” DE EEUU EN EGIPTO:
DE REGRESO AL ANTIGUO RÉGIMEN


Mahdi Darius Nazemroaya

La ruta que se ha tomado en Egipto es peligrosa. Un golpe militar ha tenido lugar ahí mientras que millones de egipcios lo celebran con júbilo sin considerar que es lo que reemplazará a la Hermandad Musulmana y las ramificaciones que tendrá para su sociedad. Multitudes entusiasmadas han tratado el golpe militar en Egipto como una suerte de acto democrático. Erran en recordar para quienes trabajan los militares egipcios golpistas. Aquellos que se oponen ideológicamente a la Hermandad Musulmana también han celebrado la toma del poder por los militares sin darse cuenta que esa acción sirve en ultima instancia a los intereses imperialistas. El entusiasmo no les permite a las multitudes considerar el precedente negativo que ha sentado.

Egipto nunca fue saneado de las figuras corruptas por la Hermandad Musulmana, en su lugar se hicieron parte de ellas. Figuras claves en Egipto, como Al-Azhar’s Grand Mufti Ahmed Al-Tayeb (quien fuera nombrado por Mubarak), criticaba a la Hermandad Musulmana cuando Mubarak estaba en el poder, luego denunció a Mubarak y apoyó a la Hermandad Musulmana cuando había llegado al poder y, luego denuncio a la Hermandad Musulmana cuando los militares la habían removido del poder. La Hermandad Musulmana ahora caída en desgracia ha sido reemplazada por un ensamblaje mucho más peor. Estas figuras, no importa cómo se hagan llamar, únicamente le han servido al poder y nunca a la democracia. Los militares que substituyen a la Hermandad Musulmana –ya sea el nuevo presidente interino o los líderes de la junta militar- o estuvieron trabajando con la Hermandad Musulmana o sirviéndole a ella, y aun antes de ella, lo hicieron para el régimen de Hosni Mubarak.

El círculo completo de la antidemocracia egipcia

Al contrario de las protestas, el golpe militar en Egipto es un golpe a la democracia. A pesar de la incompetencia e hipocresía del liderazgo de la rama egipcia de la Hermandad Musulmana, habían sido democráticamente elegidos al poder. Mientras que el derecho de todos los ciudadanos para protestar y demostrarse debe de ser protegido, y deben implementarse mecanismos bien estructurados y seguros en todos los sistemas políticos de Estado para remover a un gobierno impopular, gobiernos democráticamente elegidos no deben ser depuestos por medio de golpes militares. A no ser que un gobierno democráticamente elegido este arbitrariamente asesinando a su propio pueblo y actuando fuera de la ley, no existe excusas para removerlo del poder por medio de la fuerza militar. No hay nada malo con el acto de protesta, pero si hay algo de dañino cuando un golpe militar es iniciado por una fuerza militar corrupta que trabaja al servicio de Washington y Tel Aviv. Las cosas en el Cairo han retornado a su estatus original. El control militar sobre el gobierno en Cairo es exactamente lo que los corruptos líderes del ejercito de Egipto han querido desde las elecciones del 2012 que llevaron al poder al Partido Justicia y Libertad de la Hermandad Musulmana. Desde entonces ha existido una pugna por el poder entre el ejército egipcio y la Hermandad Musulmana.

Esperando ganar las elecciones del 2012, el ejército presentó como candidato a la presidencia de Egipto a uno de sus generales y ex miembro del gabinete de ministros de Mubarak, Ahmed Shafik, quien además había servido como el último primer ministro bajo las órdenes de Mubarak. Si no un leal per se de Mubarak, Shafik fue un colaborador del antiguo establishment político del régimen que le otorgó a él y a los militares poderes privilegiados. Cuando Ahmed Shafik resultó perdedor hubo tardanza en reconocer a Morsi como presidente electo, pues los militares estaban considerando rechazar los resultados de la elección y en su lugar anunciar un golpe militar.

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que dirigía al ejercito de Egipto, se dio cuenta que un golpe militar después de las elecciones del 2012 no sería bien recibido por el pueblo egipcio y podría conducir a una rebelión total contra el liderazgo militar egipcio. Era improbable que muchos de los soldados de bajo rango y oficiales encargados siguieran las órdenes de los militares egipcios corruptos de la cúpula si el golpe se llevaba a cabo. De este modo los planes para un golpe militar fueron abortados. En su lugar los líderes militares egipcios decidieron intentar subordinar al gobierno civil de Egipto disolviendo el parlamento e imponiendo una constitución que ellos mismo habían redactado para garantizar el control militar. Su constitución militar subordinaba la presidencia y el gobierno civil de Egipto a la gestión militar. Morsi esperaría y luego reinstalaría al parlamento egipcio en julio del 2012 procediendo después a nulificar la constitución militar que limitaba los poderes de la presidencia y del gobierno civil, después colaboró con los EEUU y Qatar para pacificar a Hamas. Acto seguido, Morsi ordenó la renuncia del mariscal Tantawi, jefe del ejército egipcio y  del general Anan, el segundo general más poderoso en el ejército egipcio, ni el uno ni el otro eran amigos de la democracia o la justicia.

¿Fue la administración de Morsi realmente un gobierno de la Hermandad Musulmana?

Antes de que fuera sacada del poder la Hermandad Musulmana enfrentó serias limitaciones estructurales en Egipto y tomó muchas decisiones equivocadas.  Desde su victoria electoral hubo una continua pugna por el poder en Egipto y su Partido Libertad y Justicia intentó torpemente consolidar su control político sobre Egipto. Los intentos de la Hermandad Musulmana por consolidar el poder significaba que tenía que convivir y trabajar con una vasta variedad de instituciones y organismos del Estado que estaban ocupadas por sus oponentes, figuras corruptas y viejos leales del régimen. El Partido Libertad y Justicia lentamente trató de purgar el Estado egipcio de los partidarios de Mubarak y de la viejas figuras del régimen, pero Morsi fue forzado también a trabajar con ellos simultáneamente. Esto hizo que los cimientos de su gobierno se debilitaran aún más.

La situación de la Hermandad Musulmana en el 2012 era en realidad similar a la que Hamas enfrentó en el 2006 después de su victoria en las elecciones de Palestina. De la misma manera que Hamas fue forzado por los EEUU y sus aliados a aceptar ministros de Fatah en posiciones claves en el gobierno palestino que formó, la Hermandad Musulmana fue forzada a hacer lo mismo si no quería que colapsara el Estado y ser aislada internacionalmente. La principal diferencia entre las dos situaciones es que la Hermandad Musulmana parecía muy entusiasmada en cumplir con los EEUU y trabajar con viejos segmentos del antiguo régimen que no la desafiarían. Quizás esto sucedió porque la Hermandad Musulmana temía un golpe militar. Independientemente de las razones, la Hermandad Musulmana a sabiendas compartió la mesa de gobierno con contrarrevolucionarios y criminales.

En parte, el gabinete de Morsi se ofrecía como vehículo al continuismo del antiguo régimen. El Ministro de  Relaciones Exteriores, Mohammed Kamel Amr, el diplomático de mayor rango de Morsi, fue ministro de gabinete bajo el mariscal Tantawi y sirvió en posiciones claves como embajador de Mubarak en los Estados Unidos y Arabia Saudita. El gabinete de Morsi únicamente tendría unos pocos miembros del Partido Libertad y Justicia de la Hermadad Musulmana, mientras que el portafolio ministerial para las posiciones claves del Ministerio del Interior, Ministerio de Defensa, y de la Autoridad del Canal de Suez serian otorgadas a los designados de Mubarak del ejército y del aparato policial de Egipto. Abdul-Fatah Al-Sisi, el jefe de la inteligencia militar de Mubarak y quien había trabajado estrechamente con los EEUU e Israel, sería promovido por Morsi como jefe del ejército egipcio y como nuevo Ministro de Defensa de Egipto. Sería Al-Sisi, irónicamente, pero no sorprendente, quien ordenaría el arresto y salida de Morsi después de extensas consultas con su contraparte estadounidense, Chuck Hagel, en julio 3,2013.

La Hermandad Musulmana y la administración de Obama: ¿Una alianza de conveniencia?

Como resultado de la colaboración de la Hermandad Musulmana con los EEUU e Israel, un gran componente de las protestas en Egipto resultó ser el estrepitoso sentimiento anti norteamericano e anti israelí. Esto tiene que ver con el papel que la administración de Obama ha jugado en Egipto y con la alianza regional que ha formado con la Hermandad Musulmana. En parte, también tiene que ver con el hecho de que los oponentes de Morsi -inclusive los que están colaborando con los EEUU e Israel- han capitalizado sobre el sentimiento anti norteamericano e anti israelí haciendo ver a Morsi como un títere de EEUU y de Israel. En realidad, ambos los Estados Unidos y la Hermandad Musulmana han tratado de manipularse uno al otro para su propio beneficio. La hermandad Musulmana ha tratado de usar a la administración de Obama para ascender al poder, mientras que la administración de Obama ha usado a la Hermandad Musulmana en la guerra de EEUU contra Siria y lentamente empujar al gobierno de Hamas en Gaza fuera de la órbita de Irán y sus aliados en el Bloque de Resistencia. Consciente e inconscientemente, la Hermandad Musulmana en términos más amplios ha ayudado, como una organización, a los EEUU e Israel y a los reinos petroleros árabes para tratar de alinear regionalmente el tablero del ajedrez en un proyecto sectario que busca que Sunitas y Chiitas se peleen unos con otros.

A causa de la lucha por el poder del Partido Libertad y Justicia  contra el ejército egipcio y los remanentes del antiguo régimen, la Hermandad Musulmana viró hacia los Estados Unidos por apoyo y rompió todas sus promesas. Algunos describen esto como hacer un trato con el “Demonio”. En el plano de la política foránea, la Hermandad Musulmana no hizo lo que dijo que haría. No terminó con el sitio de Israel sobre el pueblo de Gaza, no cortó sus vínculos con Israel, y no restableció relaciones con los iraníes. Su cooperación con los EEUU le permitió a Washington jugar con los diferentes bandos dentro de Egipto poniéndolos unos contra otros y minimizar los riesgos de la administración de Obama.

La Hermandad Musulmana erró en su cálculo político. Morsi demostró no solo no ser digno de confianza, sino que además insensato. Washington siempre ha favorecido al ejército egipcio por sobre la Hermandad Musulmana. Como la mayoría de los ejércitos árabes, el ejército egipcio ha sido utilizado como una fuerza policial interna que ha oprimido y suprimido a su propio pueblo. A diferencia de la Hermandad Musulmana, el ejército egipcio le facilita mayores garantías a los EEUU para la protección de sus intereses en Egipto, la seguridad de Israel, e influencia sobre el estratégico y comercialmente importante Canal de Suez. Más aun, la Hermandad Musulmana tenía su propia agenda y parecía improbable que continuara jugando el papel de subordinado a los Estados Unidos y Washington estaba consciente de esto.

¿Revolución o Contrarrevolución?

De hecho se ha sentado un precedente muy peligroso. Los eventos en Egipto pueden ser usados de conformidad con el mismo tipo de estándar que le permitió al ejército turco subordinar la democracia en Turquía por décadas interviniendo cada vez que no les gustaba un gobierno civil. El ejército egipcio ha tomado la oportunidad para suspender la constitución. Ahora puede monitorear todo el proceso político en Egipto, esencialmente con los poderes del veto de facto. El golpe militar no solamente va en contra los principios de la democracia y es anti democrático, sino que además marca el retorno al poder del antiguo régimen. El antiguo régimen de Egipto, y esto tiene que ser señalado, siempre ha sido fundamentalmente un régimen militar controlado por un círculo de generales y admírales que operan en colaboración con un puñado de civiles en sectores claves.

Las cosas en Egipto están retornando a su punto de partida. La judicatura está siendo de nuevo alineada con el ejército o con el antiguo régimen. El fiscal general de Mubarak, Abdel Meguid Mahmoud, quien fue removido del poder en noviembre del 2012, ha sido reincorporado. El parlamento egipcio ha sido disuelto por los líderes  del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas. El presidente Morsi y muchos miembros de la Hermandad Musulmana han sido apresados por el ejército y la policía, como enemigos de la paz.

Adli (Adly) Al-Mansour, el juez nombrado por Mubarak y a quien el presidente Morsi fue legalmente forzado a nombrar como el jefe de la Corte Suprema Constitucional, ha sido nombrado presidente interino por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas. Al-Mansour es sencillamente un figurón civil de una junta militar. Vale la pena mencionar además que la Corte Suprema Constitucional, como muchos de los nombrados de Mubarak en la judicatura egipcia, ha colaborado con el ejército egipcio en contra de la Hermandad Musulmana y trataron de disolver el parlamento egipcio.

A Mohammed Al-Baradei (El-Baradei / El Baradei), un ex diplomático egipcio y también ex director general de la políticamente manipulada Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA en inglés), los militares le han ofrecido el puesto interino de primer ministro de Egipto. Él había retornado a Egipto durante el comienzo de la llamada Primavera Árabe para postularse a un cargo público con el apoyo del International Crisis Group, que es una organización ligada a los intereses de la política foránea de los EEUU y vinculada a la Carnegie Foundation, the Ford Foundation, y el Open Society Institute de George Soros. Al-Baradei se ha deleitado cada vez que los militares egipcios han anunciado un  golpe; el apoyó la toma del poder por los militares en el 2011 y, para su beneficio, lo ha apoyado en el 2013. Donde él no pudo asegurar una posición para el mismo a través del voto, ahora en el 2013 le ha sido ofrecida antidemocráticamente una posición en el gobierno a través de los militares.

Muchos de los partidarios de la Hermandad Musulmana están enfatizando que hubo una guerra injusta de los medios de prensa en su contra. La rama egipcia de la cadena Qatarí Al Jazeera, Al Jazeera Mubasher Misr que había funcionado como vocero de la Hermandad Musulmana, ha sido sacada del aire por los militares egipcios. Parece que Arabia Saudita, que inmediatamente felicitó a Adli Al-Mansour, está encantada, lo que explica el por qué el Partido Nour apoyado por Arabia Saudita traicionó a la Hermandad Musulmana. Otros medios vinculados a la Hermandad Musulmana o partidarios de ella también han sido censurados y atacados. Gran parte de los medios de prensa privados en Egipto ya eran anti hermandad Musulmana. Como el Grand Mufti Ahmed Al-Tayeb, muchos de estos medios de prensa eran partidarios de la dictadura de Mubarak cuando estaba en el poder, y solo cambiaron su tono cuando estaba fuera del poder. El punto que, sin embargo, no debe ser extraviado es que, la censura contra los medios de prensa favorables a la Hermandad Musulmana no equivale a la práctica democrática en lo absoluto.

Las figuras que han apoyado el golpe militar, en el nombre de la democracia, no son tampoco amigos de la democracia. Muchos de estos oportunistas fueron lacayos de Mubarack. Por ejemplo, el llamado líder de la oposición egipcia Amr Moussa fue muy favorecido por Hosni Mubarack y sirvió como su ministro de relaciones exteriores por muchos años. Nunca,  Moussa alguna vez se preocupó o se atrevió a cuestionar a Mubarak o su dictadura, inclusive cuando Moussa se convirtió en el secretario general de la inútil y en bancarrota moral, Liga Árabe.

La crisis egipcia repercutirá gravemente  en el imperio estadounidense

A pesar de los reportes y comentarios de los medios de prensa, la Hermandad Musulmana nunca estuvo completamente a cargo de Egipto o de su gobierno. Siempre tuvo que compartir el poder con segmentos del viejo régimen o con los hombres de “Washington y Tel Aviv”. Actores claves en diferentes ramas del gobierno y órganos del Estado del antiguo régimen se mantuvieron en sus puestos. Inclusive el gabinete del presidente Morsi tenía hombres del viejo régimen. Las discusiones sobre la ley Sharia fueron manipuladas por los oponentes de la Hermandad Musulmana para el consumo exterior principalmente de aquellos países no musulmanes  y para incitar a los  cristianos de Egipto y las corrientes socialistas en contra de Morsi. En cuanto a los problemas económicos que Egipto enfrentó,  estos fueron el resultado de una mezcla del legado del antiguo régimen, la ambición de las elites egipcias y de los líderes militares, la crisis económica global, y el capitalismo predatorio con el cual los Estados Unidos y la Unión Europea han discapacitado a Egipto. Aquellos que culparon a Morsi por los problemas económicos de Egipto lo hicieron equivocada u  oportunistamente. La incompetencia de su administración no ayudó la situación, pero ellos tampoco la crearon. Morsi estaba a cargo de una embarcación que se estaba hundiendo, que había sido devastada económicamente en el 2011 por estados foráneos y por prestamistas locales y extranjeros, especuladores, inversionistas y corporaciones.

Hubo un innegable y constante esfuerzo para sabotear el gobierno de la Hermandad Musulmana, pero esto no excusa su incompetencia y corrupción. Sus intentos por ganar respetabilidad internacional asistiendo  a eventos tales como la Clinton Global Initiative patrocinado por  la Clinton Foundation han servido unicamte en su declinamiento. Su titubeo en restaurar relaciones con Irán y su antagonismo hacia Siria, Hezbolá y sus aliados palestinos solo resultó en una lista reducida de amigos y partidarios.

Pareció que de muy buena gana la Hermandad Musulmana se permitió ser usada por los EEUU, Israel, Arabia Saudita y Qatar para pacificar a Hamas en un intento por desvincular a los palestinos en Gaza del Bloque Resistencia. Continúo con el sitio contra Gaza y con la destrucción de los túneles usados por los palestinos para contrabandear provisiones diarias. Quizás estaba temerosa o tenía muy poco que decir en el asunto, pero permitió que la seguridad y los aparatos de inteligencia del ejército de Egipto continuaran colaborando con Israel. Bajo la vigilancia de la Hermandad Musulmana los palestinos desparecían en Egipto y luego aprecian en las prisiones de Israel. El gobierno de Morsi también abandonó la amnistía que les había dado  a los partidarios de la Jamahiriya que llegaron de Libia para refugiarse en Egipto.

Los Estados Unidos e Israel siempre han querido que Egipto se vea internamente en un patético estado de parálisis. Washigton siempre ha tratado de mantener a Egipto como un Estado dependiente que se desmoronaría política y económicamente sin la asistencia de los EEUU. Ha permitido que la situación en Egipto degenere como un medio para neutralizar a los egipcios manteniéndolos divididos y exhaustos. Los Estados Unidos, sin embargo, serán perseguidos por los fantasmas del golpe contra Morsi.  Washington lamentará mucho las repercusiones de lo que ha pasado en Egipto. La caída de Morsi envía un mensaje negativo a todos los aliados de los Estados Unidos. Todos en el Mundo Árabe, corruptos y justos por igual, están más consciente que nunca que una alianza con Washigton o con Tel Aviv no los protegerá. En su lugar se están dando cuenta que aquellos que están alineados con los iraníes y los rusos son quienes están de pie.

Un imperio que no puede garantizar la seguridad de sus sátrapas es uno que eventualmente encontrará muchos de sus compinches volviéndole la espalda o traicionándolo. De la misma manera que el proyecto estadounidense de cambio de régimen en Siria está fracasando, su tiempo en el Medio Oriente esta llegando a su fin. Aquellos que han apostado al éxito de Washington, como la realeza Saudí, La Hermandad Musulmana y el Primer Ministro de Turquía Recep Erdogan, se encontrarán en el bando perdedor de la ecuación regional del Medio Oriente.


Traducido del inglés por Marvin Najarro


Fuente original: Strategic Culture Foundation










Publocado por laQnadlSol
CT., USA.

sábado, 6 de julio de 2013

COSAS QUE LLORAN SANGRE


(…) Esta es Guatemala. Este es el “progreso” de Guatemala.

Una mascarada sangrienta que está sostenida por el hambre, la miseria y la enfermedad de una gran masa de la que todos nos olvidamos, a la que todos ignoramos en el momento de alzar la copa de champagne, de disfrutar una nueva comodidad, un nuevo “adelanto”.


COSAS QUE LLORAN SANGRE


Por Manuel José Arce

Estos son fragmentos de una carta que recibí hace algún tiempo y la que no publico completa, porque, aunque su contenido no hace sino plantear la cruda realidad del país, acaso un burócrata miope pudiera interpretarla como una “indiscreción” que acarreara después molestias para quien remite.

Dice la carta, entre otras cosas: “Me dirijo a usted desde una escuelita de montaña (…) El año pasado creamos una biblioteca Escolar-Comunal (…) Me anima el pensamiento de que el maestro es como el médico, si no actualiza su lectura cae en falta de comprensión para con sus pacientes y carga muchas veces en su conciencia sentimientos de culpa que el Eterno juzgará (Hago la salvedad que no hay milagros).  (…) Para dar testimonio de nuestras necesidades le informo que, de 15 alumnos examinados, los test reportaron los siguientes resultados: 6 alumnos deficientes mentales, 4 subnormales, 1 caso límite; y únicamente 4 normales. Nuestra estadística es: Total de alumnos, 48; grados impartidos hasta 4º. (…)”.

Este es, lector amigo, de cuerpo entero, a colores y en tercera dimensión, el retrato fidedigno de la infamia. Esto es Guatemala.

Porque, por sobre las explicaciones técnicas y doctas, la situación de estos niños no tiene otro nombre que el de HAMBRE.

Todos nuestros lujos, están sustentados sobre la MISERIA de nuestro pueblo, de nuestros campesinos, de esos niños.

Frente a ese maestro que aún se preocupa por fundar una biblioteca, por actualizar sus conocimientos  -que acertada su autocomparación con el médico en este país enfermo-, frente al heroísmo anónimo del maestro perdido en la montaña que lucha desesperadamente por salvar a esos niños, me sabe a porquería mi camisa nueva, me sabe a crimen tu carro último modelo, me sabe a genocidio la maniobra sin escrúpulos del que improvisa velozmente una fortuna, del que no cesa en su eterna voracidad para conservar el inicuo ritmo de crecimiento de su capital.

Levantamos monumentos a Tecún Umán, nos vestimos disfrazados con la ropa indígena, cantamos “canción de protesta” y hablamos babosadas en las cafeterías snob, sólo para satisfacer nuestra vanidad, para distinguirnos socialmente, para descargar nuestra conciencia de la gran culpa, del criminal fratricidio cotidiano.

Esta es Guatemala. Este es el “progreso” de Guatemala.

Una mascarada sangrienta que está sostenida por el hambre, la miseria y la enfermedad de una gran masa de la que todos nos olvidamos, a la que todos ignoramos en el momento de alzar la copa de champagne, de disfrutar una nueva comodidad, un nuevo “adelanto”.

¡En dónde encontrar una aldaba que sea capaz de llamar a la conciencia de este torpe país! De este país que fusila a dos hombres que asesinaron a dos inocentes, pero en el que, día a día, a pausas, impunemente, estamos asesinando generaciones enteras.

Y disculpe, lector amigo, que lee este periódico en el desayuno, si mi nota de hoy le arruina un poco el sabor del desayuno: eso sería un síntoma alentador para usted.









 Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

viernes, 5 de julio de 2013

EUROPA Y LA PUTA DE BABILONIA


En una palabra: la Casa Blanca actúa con esos gobiernos europeos como un siniestro e inescrupuloso patrón lo hace con sus indefensos subordinados. Y los gobiernos de Francia, España, Portugal e Italia, a su vez, actúan como la puta de Babilonia, que según narra la Biblia en el Apocalipsis (2. 17)  “con ella fornicaron los reyes de la tierra –léase los “capos” de Washington- y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.” 



EUROPA Y LA PUTA DE BABILONIA:
ALECCIONADORA ACTUALIDAD DE UNA HISTORIA BÍBLICA

La puta de Babilonia cabalgando sobre la bestia de siete cabezas – (grabado ruso del siglo XIX).

Por Atilio A. Boron

La detención y, en los hechos, el secuestro sufrido por Evo Morales durante 14 horas en Viena en su accidentado viaje de regreso desde Moscú demuestra claramente que los gobiernos europeos, y las clases dominantes a las cuales estos representan y en cuyos intereses actúan, son simples sirvientes del imperio. Toda su hueca fraseología sobre democracia, derechos humanos y  libertades se derrumba como un castillo de naipes ante la contundencia de la prohibición que le impedía al presidente boliviano sobrevolar el espacio aéreo de algunos países europeos. Por supuesto, nada de esto debiera sorprendernos porque si de algo han dado prueba los sucesivos gobiernos de Europa desde finales de la Segunda Guerra Mundial ha sido su irresistible vocación por arrodillarse ante el nuevo amo imperial y satisfacer sus menores deseos, aún a costa de su dignidad y su vergüenza.
   
No todos los gobiernos ni todo el tiempo, es cierto, porque hubo algunas excepciones: De Gaulle en Francia, Olof Palme en Suecia, entre los más notables, pero sí la gran mayoría de ellos.  Obedecen ciegamente las órdenes de la Casa Blanca para condenar a Cuba y participar en el criminal bloqueo a que han sometido a la isla por más de cincuenta años; consintieron que Estados Unidos y la OTAN, la mayor organización terrorista internacional, bombardease impunemente el propio territorio europeo,  la ex Yugoslavia, sin contar siquiera con el paraguas legal de una decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizando esa operación; autorizaron y fueron también cómplices de los vuelos “secretos” de la CIA, en los que trasladaban “detenidos fantasma” (o desaparecidos)  de numerosas nacionalidades hacia las cárceles clandestinas donde se podía torturar y asesinar con total impunidad a esto supuestos sospechosos de terrorismo; gobernantes, por último, cómplices de los innumerables crímenes de guerra perpetrados por Washington en locaciones tan diversas como la ex Yugoslavia, Irak, Irán, Afganistán, Libia y Siria, entre los más recientes. Gobiernos genuflexos, sin dignidad alguna, que aceptan resignadamente que su amo y señor los espíe y que monitoree las comunicaciones de sus órganos regionales como la Comisión Europea mientras persiguen a Julian Assange y Edward Snowden por el “delito” de haber hecho públicas las masivas violaciones de Estados Unidos a los derechos individuales. En una palabra: la Casa Blanca actúa con esos gobiernos europeos como un siniestro e inescrupuloso patrón lo hace con sus indefensos subordinados. Y los gobiernos de Francia, España, Portugal e Italia, a su vez, actúan como la puta de Babilonia, que según narra la Biblia en el Apocalipsis (2. 17)  “con ella fornicaron los reyes de la tierra –léase los “capos” de Washington- y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.” 
    
Por enésima vez esos gobiernos volvieron a prostituirse violando las normas internacionales consuetudinarias que otorgan inmunidad a los jefes de Estado y de Gobierno y a las aeronaves (o cualquier otro vehículo) que los transporte. La Convención de Naciones Unidas sobre Inmunidades de los Estados y sus bienes de 2004 recoge estas normas y las amplía, pero desgraciadamente aún no está en vigencia. Sería por ello importante que la Argentina y demás Estados de Unasur la ratifiquen cuanto antes e impulsen su entrada en vigencia, dado que protege las inmunidades soberanas, cada vez más amenazadas por la desenfrenada contraofensiva lanzada por el imperialismo para regresar América Latina y el Caribe a la situación existente antes de la Revolución Cubana. Aunque, ya se sabe, si hay algo que el imperialismo jamás respeta, como lo prueba la historia y lo teoriza Noam Chomsky, es la legalidad internacional, sea esta codificada o no.
    
Los presidentes de Argentina, Cuba, Ecuador, Venezuela, el Secretario General de la Unasur, Alí Rodríguez  y, ¡stupor mundi !, el mismísimo Secretario General de la OEA José Miguel Insulza manifestaron su repudio ante la actitud de los gobiernos europeos. El presidente Correa sintetizó la opinión prevaleciente en toda la región cuando tuiteó que “¡Todos somos Bolivia!” Sorprendió, en cambio, la lenta reacción de otros países de la región, empezando por Brasil (la presidenta Dilma Rousseff ¡demoró catorce horas en manifestar su solidaridad con Evo!) o el Uruguay, cuyo gobierno tardó unas doce horas en hacer público su condena a lo ocurrido. Previsiblemente, los gobiernos que son los “proxis” regionales del imperio en Sudamérica como Colombia, Perú y Chile hasta el cierre de esta nota no habían emitido opinión. En Chile, el periódico El Mercurio, consumado especialista en las malas artes de la desinformación, tituló el secuestro a que fuera sometido el presidente boliviano como una “impasse”. En el caso del Perú, país que ejerce la Presidencia pro-témpore de la Unasur, sorprendió aún más la pasividad de su gobierno que ante la gravedad de los hechos acaecidos en Europa debió haber convocado de inmediato una reunión de urgencia para adoptar una política común en defensa del presidente boliviano y, por extensión, de toda América Latina. ”. En el caso del Perú, país que ejerce la Presidencia pro-témpore de la Unasur, sorprendió aún más la pasividad de su gobierno que ante la gravedad de los hechos acaecidos en Europa debió haber convocado de inmediato una reunión de urgencia para adoptar una política común en defensa del presidente boliviano y, por extensión, de toda América Latina. No sólo no lo hizo sino que el presidente Ollanta Humala desistió de participar en la cumbre de Cochabamba o de enviar a un emisario en su nombre, con lo cual se debilita la gravitación de la UNASUR, sobre todo si se tiene en cuenta que tampoco participarán en ella la presidenta Dilma Rousseff y sus pares de Colombia y Chile.
     
La lección que se desprende de este escandaloso incidente es que no tiene sentido alguno avanzar en un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, habida cuenta de la complicidad de los gobiernos del Viejo Continente para quebrar las normas más elementales del derecho internacional. ¿O es que vamos a creer que si violan sin chistar reglas fundamentales ante la menor señal de Washington van a respetar las otras, mucho menos importantes, que regulan el comercio internacional? Habría que ser muy ingenuos para creer en algo así. La verdad: ni en Estados Unidos ni en la Unión Europea existe la “seguridad jurídica” que con tanta vehemencia reclaman de nuestros países. Por lo tanto, reforcemos la unidad de Nuestra América porque si no nos integramos y nos unimos, si no nos defendemos entre nosotros, la Roma americana  y sus compinches europeos se cebarán en su impunidad y mientras cantan loas al libre comercio harán lo que genialmente anticipaba hace casi dos siglos Simón Bolívar cuando decía que “los Estados Unidos parecen predestinados por la providencia a plagar de miserias a las Américas en nombre de la libertad.”










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jueves, 4 de julio de 2013

PREPOTENCIA IMPERIALISTA


El momento de gloria de los Estados Unidos ya pasó y ante la falta de innovación, debilidad de su economía y arrestos por ser siempre la figura preeminente en el escenario mundial, apela a la desesperación y la irracionalidad de su política exterior e interna absolutamente desacreditada.



PREPOTENCIA IMPERIALISTA
Y SERVILISMO DESCARADO


Por Luciano Castro Barillas

Cuando el presidente de Bolivia, Evo Morales,  retornaba del Foro de Países Exportadores de Gas celebrado en Rusia la semana pasada, se llevó tremenda sorpresa al negarse Francia, España y Portugal a autorizar el paso de la aeronave por sus respectivos espacios aéreos. 

No cabe la menor duda que con esa actitud el imperialismo está histérico y no les quedó otro cosa a los gobiernos de esos países que plegarse a la rabieta, después que la Oficina de Seguridad Nacional de los Estados Unidos fuera descubierta husmeando las comunicaciones de los diplomáticos de las misiones de la Unión Europea en Washington, Nueva York y Bruselas y de destacados ciudadanos de la vida pública. Eso realmente no es una novedad pues los Estados Unidos siempre han realizado ese tipo de prácticas. El problema es que en el pasado lo hacía exclusivamente con gobiernos hostiles. Ahora han mejorado en su hipocresía y suspicacia porque sus prácticas ilegales e inconsecuentes la hacen víctimas a sus “aliados”. Lo cual confirma el enunciado arrogante e insolente dicho por Foster Dulles hace décadas en Caracas que “los Estados Unidos no tiene amigos, solo intereses.

No sé cómo ande el ideario sobre dignidad, libertad y justicia de las naciones mencionadas, pero temo que Europa no solo son esas. Si el avión en su vuelo errático se hubiera desviado hacia el norte, muy seguramente no hubiera permitido ese vuelo sobre su espacio aéreo Alemania, Dinamarca o Inglaterra. Hay toda una conspiración imperialista y subimperialista que arremete contra los pueblos dignos y libres, ahora sin disimulo, y que nos hace pensar que el mundo, como en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, se va acercando día a día a una catástrofe social y política de grandes dimensiones ante la desesperación de un imperialismo decadente que no quiere aceptar una ley histórica: su sustitución ineluctable con primera potencia del mundo. El momento de gloria de los Estados Unidos ya pasó y ante la falta de innovación, debilidad de su economía y arrestos por ser siempre la figura preeminente en el escenario mundial, apela a la desesperación y la irracionalidad de su política exterior e interna absolutamente desacreditada.

Los signos de los tiempos lo indican también la torpeza de su “inteligencia” autoproclamada como la mejor del mundo pero que no pudo precisar (algún bromista les tomó el pelo) que en el avión de Evo Morales no iba ningún polizón o llevaba a alguien de manera rectada en una maleta, como escandalizaron al mundo entero que Edward Snowden iba disfrazado de indígena quechua o aymará con un dossier bajo el brazo hablando pestes del negro Obama, que dicho sea de paso, en un acto de cinismo extremo visitó la cárcel donde estuviera preso Nelson Mandela por más de 25 años en su lucha por una Sudáfrica democrática, multirracial y justa. Obama está sobrepasado de contradicciones y es una pena que su variedad racial no lo une con los pueblos de África, a no ser para vilipendiarlos, tal fuera su presencia en ese país ante la agonía de Mandela.

No cabe la menor duda que los de la Agencia de Seguridad Nacional no aplican en la fórmula de espías, porque su trabajo de vigilancia patoso lo haría mejor cualquier oreja[1] mal entrenado de Guatemala.

 



[1] Espía en Guatemala.












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VIVITO Y COLEANDO


Si habíamos llegado a creer que el imperialismo estadounidense estaba en total declineamiento y que la unipolaridad del poder global estaba llegando a su final, más valdría la pena que recalibremos nuestro análisis pues, el imperialismo no está comatoso, esta vivito y coleando y resollándonos en el cuello con mucha fuerza. Y aun debilitado, los últimos hechos alrededor del caso Snowden demuestran que todavía preserva una enorme capacidad y medios para proyectar su poder intimidatorio y hacer retroceder a todo aquel que se atreva a desafiarlo abiertamente.


EL IMPERIALISMO VIVITO Y COLEANDO


Es innegable que los reveses militares en Iraq y en Afganistán así como la enorme magnitud de la crisis económica han hecho mella en la capacidad de los EUA para proyectar su poder sin mayores obstáculos. Pero lo demostrado recientemente en el caso del ex técnico de la Agencia de Seguridad Nacional y las presiones ejercidas por el gobierno norteamericano sobre países como China, Rusia, Alemania y Francia para no concederle asilo en ninguno de esos países o ni siquiera permitirle escapar de su purgatorio en el aeropuerto Sheremetyevo de Moscú, además de patético en el caso de esas potencias mundiales, es aleccionador en el sentido de  demostrar quién es el que está mejor posicionado frente al tablero en el que se disputa el poder global.

Las revelaciones de Snowden sobre la vasta red de espionaje montada por el gobierno de los Estados Unidos para literalmente espiar a todo el mundo tiene en un estado de histeria permanente a toda la clase política y a los complacientes y serviles medios de prensa estadounidenses quienes siguiendo al pie de la letra las instrucciones de Washington no han escatimado esfuerzo en demonizar tanto al mismo Snowden, como a aquellos países que en algún momento mostraron simpatías por la causa del joven ex empleado de la ASN. A estas alturas es imposible saber la magnitud o lo que en términos de política internacional significa la enorme cantidad de datos escamoteados de la ASN por Snowden, pero lo que sí es evidente a la luz de las ultimas incidencias es que, la arrogancia imperial de la administración de Obama y su capacidad para intimidar a adversarios y aliados por igual deja muy pocas dudas a cerca de las dimensiónes de su poder a nivel global.

Mencionábamos la actuación patética de las potencias europeas, (aun y cuando ellas mismas, como en el caso de Alemania han sido víctimas de la red de espionaje masivo del gobierno norteamericano), en relación a la concesión de asilo al perseguido Edward Snowden, pero más patética aun es su actitud de cachorros serviles del imperialismo al impedir que el avión que transportaba al presidente de Bolivia, Evo Morales, aterrizará para reabastecerse de combustible y poder proseguir con su itinerario rumbo al país sudamericano. Es muy difícil saber cuál es lo más indignante, el aterrizaje forzoso  en Austria  del avión oficial de presidente de Bolivia ordenado por Washington, o la sumisión de las autoridades de países europeos, supuestamente democráticos y respetuosos de la ley, al cumplir con esas órdenes que prácticamente equivalen a un acto de piratería internacional.

Lo anterior aparte de dejar muy en claro hasta qué punto la arrogancia imperial de Washington es capaz de llegar, mostrando un total irrespeto por la normas y convenciones internacionales, también demuestra que el gobierno imperialista de Obama esta abiertamente fuera de control. Ya sea que se trate de intervenciones militares criminales, la imposición de bloqueos económicos contra otras naciones, la detención indefinida de personas sin cargo alguno en su campo de concentración de Guantánamo, o persiguiendo y enjuiciando a sus propios ciudadanos por sacar a luz la masiva violación de sus propios fundamentos constitucionales, lo que la clase gobernante erróneamente refiere como gobierno se ha convertido evidentemente, ahora más que nunca, en una entidad completamente fuera de la ley.

El aterrizaje forzoso del jet del presidente Evo Morales, ordenado por el Departamento de Estado de los EEUU cuando sobrevolaba el espacio aéreo europeo sobre la base de una mera sospecha de que en él se encontraba Edward Snowden, y el trato abusivo y violatorio de los derechos soberanos del presidente Morales y de su comitiva y de todo un país, ilustra gráficamente cuan arrogante se ha vuelto el imperialismo norteamericano. Imaginemos por un momento lo que estaríamos presenciando si el avión presidencial de Obama hubiese sido sometido al mismo trato en cualquier otro país del mundo.

Este último capítulo en la saga Snowden exhibe muy claramente en donde en la actualidad reside el verdadero poder global, ni el mismo presidente ruso Vladimir Putin quien últimamente se ha convertido en la espina en el costado de Washington en el caso de Siria, ha dicho una sola palabra con respecto al acto de ilegalidad cometida contra el presidente boliviano, aun y cuando este recién había asistido a una reunión de mandatarios celebrada en Rusia de donde precisamente se había originado el vuelo que fue obligado aaterrizr forzosamente. La actuación de las grandes potencias europeas, como Alemania y Francia por desalentadora y vergonzosa que sea no hace más que confirmar que su cacareadas independencia y democracia no son más que una falacia que esconden su sumisión a los designios del imperialismo y su falta de solidaridad democrática con su propios pueblos y con otros países del globo. Sus intereses están en consonancia con los del hegemón global, la democracia y el respeto por las leyes e instituciones internacionales son pura hipocresía. Del triste papel que juegan países periféricos como España, Portugal e Italia mejor ni hablar.

Quizás la vastedad de la información secreta extraída por Snowden y de la cual, como dijo la congresista demócrata Loretta Sánchez, solo conocemos “la punta del iceberg”, resulte ser muy incriminatoria para algunos de los líderes mundiales -más de lo que alguien se pueda imaginar- y al final represente un arma mucho más poderosa para el gobierno de los Estados Unidos que su propio arsenal nuclear.

Si habíamos llegado a creer que el imperialismo estadounidense estaba en total declineamiento y que la unipolaridad del poder global estaba llegando a su final, más valdría la pena que recalibremos nuestro análisis pues, el imperialismo no está comatoso, esta vivito y coleando y resollándonos en el cuello con mucha fuerza. Y aun debilitado, los últimos hechos demuestran que todavía preserva una enorme capacidad y medios para proyectar su poder intimidatorio y hacer retroceder a todo aquel que se atreva a desafiarlo abiertamente.

En el caso de líderes latinoamericanos, como Correa, Maduro y Morales que han sabido comportarse como hombres dignos, honestos y democráticos, al contrario de sus homólogos europeos Merkel y Hollande, no está de más recordarles que el Gigante del Norte sigue creyendo en su “patio trasero” y está trabajando arduamente en sus planes injerencistas y desestabilizadores para que no se le salga de su órbita, ya Kerry lo dijo.









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lunes, 1 de julio de 2013

LA FILOSOFÍA NO SIRVE PARA NADA


(…) La filosofía no tiene ninguna utilidad especial en esta vida. Desde otro punto de vista, en cambio, se pierde algo más importante que la vida misma: aquello que hace a la vida digna de ser vivida. Se puede vivir sin justicia, sin verdad y sin belleza. Pero la cuestión es si la vida sigue entonces mereciendo la pena. La filosofía es la única posibilidad que tenemos los seres humanos de comprender qué es lo que ocurre cuando se introducen en este mundo esas tres inquietantes tensiones éticas y políticas a las que podemos llamar platónicamente Verdad, Justicia y Belleza. Frente a la Verdad, somos iguales. Ante la Justicia, somos libres. Frente a la Belleza, nos descubrimos sintiendo que sentimos lo mismo que los demás, nos sentimos, por tanto, fraternos. Para eso sirve la filosofía, para entender qué significa eso de “Libertad, Igualdad, Fraternidad”.


“LA FILOSOFÍA NO SIRVE PARA NADA.
JUSTO POR ESO DEBERÍA SERVIR PARA GOBERNAR”:
CARLOS FERNÁNDEZ LIRIA


Entrevista de: Carlos Javier González Serrano.


Nacido en Zaragoza en el año 1959, Carlos Fernández Liria es profesor de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Su labor docente nunca ha supuesto un impedimento para desarrollar una ferviente actividad política (Izquierda Anticapitalista) y participar con distintas iniciativas populares. Es autor de numerosos libros, muchos de ellos premiados con prestigiosos galardones, entre los que destacan El materialismo (Síntesis), Geometría y Tragedia (Hiru) o El orden de El Capital (editado por Akal y coescrito junto a Luis Alegre Zahonero). Conversamos con él con ocasión de la publicación de su último libro, ¿Para qué servimos los filósofos? (Catarata), sobre el estado actual de la filosofía y su papel en una sociedad que parece estar dominada por el poder económico.


Como profesor de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, y tras la imposición del Plan Bolonia en los planes de estudio, ¿se atreve a hacer un diagnóstico del estado actual de esta disciplina?

Estamos en un momento muy difícil para la filosofía. A la devastación introducida por el ministro Wert en la enseñanza secundaria hay que sumar la situación en la que el Plan Bolonia y la crisis económica van a dejar las facultades de Filosofía. La antigua licenciatura de Filosofía, que contaba con 3.200 horas lectivas, se verá reducida a cosa de 900 horas de estudios de filosofía. Y 900 horas son absolutamente insuficientes para entender un texto cualquiera de la historia de la filosofía. La dificultad de un texto de Aristóteles, de Kant, de Hegel (o de Foucault o de Habermas) es siempre inmensa. La historia de la filosofía exige mucho tiempo de estudio, mucha paciencia, un trabajo que a veces parece inabarcable. Este trabajo, por cierto, es muy improbable sin contar con la ayuda de buenos profesores. La verdad es que los alumnos de la licenciatura, tras cursar 3.200 horas, reconocían salir con una formación muy modesta y sabían que, si de verdad les interesaba la filosofía, les esperaba toda una vida de esfuerzos incansables. Los alumnos del “grado Bolonia” no alcanzarán, sin embargo, más que una formación banal de cultura general sobre filosofía. Ahora bien, la filosofía es exactamente lo contrario que la cultura general. El resultado será, sencillamente, una estafa.

En el título de su último libro (¿Para qué servimos los filósofos?) emplea el verbo “servir” y el sustantivo “filosofía”. ¿En qué sentido y medida es esta útil?

Ahora que vemos dañada su enseñanza, es una buena ocasión para reflexionar sobre para qué sirve eso de la filosofía. Hay dos maneras de encarar este asunto. En principio, comparado con los efectos demoledores que el gobierno de Wert ha tenido para la enseñanza pública en general, lo que le haya ocurrido o le vaya a ocurrir a la Filosofía es un asunto periférico. No digamos ya si lo contextualizamos en la agresión general contra el estado del bienestar emprendida por el salvajismo neoliberal de esta legislatura del PP. Lo más grave, sin duda, es la privatización de la sanidad y la demolición de los derechos laborales más elementales. La Filosofía no podía esperar salir ilesa de este desastre civilizatorio en el que se han perdido en un año dos siglos de heroicas conquistas sociales. Probablemente, esta legislatura del PP será histórica, pues marcará el momento en el que nuestro país ingresó en el tercer mundo, quizás para siempre. Esto sentado, hay otra manera de encarar el asunto. El diagnóstico desde el punto de vista filosófico no puede ser más grave. Y no por intereses corporativistas, aunque sea mucho lo que los departamentos de filosofía pueden llegar a perder. Es un asunto que solo se aprecia en la medida en que se ama la filosofía con mucha intensidad. Los profesores de filosofía no tienen la culpa de que para defender algo que aman por encima de todo, tengan, al mismo tiempo, que defender su trabajo y sus condiciones laborales. ¿Se pierde mucho al perderse la filosofía? Desde un cierto punto de vista, perderse, no se pierde nada. La filosofía no tiene ninguna utilidad especial en esta vida. Desde otro punto de vista, en cambio, se pierde algo más importante que la vida misma: aquello que hace a la vida digna de ser vivida. Se puede vivir sin justicia, sin verdad y sin belleza. Pero la cuestión es si la vida sigue entonces mereciendo la pena. La filosofía es la única posibilidad que tenemos los seres humanos de comprender qué es lo que ocurre cuando se introducen en este mundo esas tres inquietantes tensiones éticas y políticas a las que podemos llamar platónicamente Verdad, Justicia y Belleza. Frente a la Verdad, somos iguales. Ante la Justicia, somos libres. Frente a la Belleza, nos descubrimos sintiendo que sentimos lo mismo que los demás, nos sentimos, por tanto, fraternos. Para eso sirve la filosofía, para entender qué significa eso de “Libertad, Igualdad, Fraternidad”.

Asegura que “la filosofía no nos eleva a los cielos. Nos ayuda a poner los pies en la tierra, para pisar suelo firme”. ¿De qué mecanismos se sirve para ello?

“Libertad, Igualdad, Fraternidad” fue el lema de una revolución que removió los cimientos de este mundo, que comenzó por guillotinar a un rey y que decidió cuál había de ser en adelante nuestro referente político más irrenunciable: una república en estado de derecho, una ciudadanía bajo el imperio de la ley, en la que ningún dios ni ningún amo pudiera despóticamente ordenar y mandar a siervo alguno. Fue el alumbramiento de la ciudadanía. Desde entonces, los seres humanos no se resignan a obedecer a otras leyes que las que ellos se han dado libremente a sí mismos. En este sentido, los que creemos en la filosofía creemos también que sin ella habremos perdido lo más valioso de cuanto poseemos: la posibilidad de comprender el modelo político más irrenunciable de la historia de la humanidad.

Es como si un explorador pierde su brújula o tuviera una brújula con los polos invertidos. No es posible orientarse en el espacio sin distinguir la izquierda de la derecha. Lo mismo pasa en política. Lo más grave que le puede pasar a un ciudadano es perder la posibilidad de distinguir entre izquierda y derecha. La historia de la filosofía estudia el mecanismo de esa brújula. Sin ella, corremos el riesgo de perder la capacidad de orientación. Los filósofos no han estado nunca en la luna, como suele decirse. Es al contrario: la filosofía consiste en hacerse cargo de la tensión política más radical.

En ¿Para qué servimos los filósofos? dedica todo un capítulo a Sócrates. En él pone de manifiesto el poder del diálogo para resolver asuntos que afectan, en términos arendtianos, a la comunidad (al ámbito no privado). Pero ¿cómo puede ayudar la filosofía a resolver el desajuste entre ambos terrenos? ¿Cómo acercar los problemas de la polis a las casas?

La Ilustración tiene su condición de posibilidad en “las Luces”, en la luz de la palabra pública. Ahora bien, los tiempos han demostrado que esta “publicidad” tiene condiciones materiales de existencia muy determinadas, y que de ninguna manera basta con decretar la libertad de expresión y la ausencia de censura. Es preciso que la población en general, que cualquier particular, tenga posibilidad de hacerse oír en las mismas condiciones que cualquier otro. Y, para eso, es preciso que haya unos medios de comunicación públicos absolutamente blindados frente a cualquier injerencia gubernamental o económica. Yo diría que hacen falta unos medios de comunicación estatales, tan públicos al menos como es pública la escuela pública. La realidad es muy distinta, claro. Los medios de comunicación, es decir, las condiciones materiales del uso público de la palabra, están secuestradas por poderes privados descomunales. No es extraño, pues, que el ciudadano sienta que no tiene nada que hacer en política, excepto, tal vez, votar cada cuatro años.

¿Cómo combatir el escepticismo de la sociedad actual sobre las disciplinas humanísticas (filología, filosofía, historia, etc.)?

Parece que el mercado no necesita filósofos, historiadores o poetas. Sin embargo, hace falta recordar que no hay nada más interesante que lo desinteresado. Los intereses de la razón son los intereses de lo desinteresado. No cotizan en el mercado, pero cotizan en dignidad. Quizás no sean muy útiles, si de lo que se trata es de vivir a cualquier precio; pero sí si de lo que se trata es de vivir una vida digna de ser vivida. Si queremos vivir –como suele decirse– en un estado de derecho, hay que tener esto muy claro. Todo el entramado de intereses sociales y económicos debe someterse a la autoridad más alta de los intereses de la razón, que son los intereses de lo desinteresado. De lo contrario, no tendremos una sociedad en estado de derecho, sino un derecho en estado de sociedad. Y eso es lo peor que puede ocurrir. Es, de hecho, lo que está ocurriendo.

Además de haber publicado un libro sobre El Capital (Akal, 2010), imparte clases en la universidad sobre Karl Marx. Si pudiéramos hablar con él en este instante mientras le mostramos el estado actual del capitalismo, ¿cuáles cree que serían sus reflexiones? ¿Qué ayuda nos brinda la doctrina de Marx para analizar críticamente el panorama social y económico actual?

Se ha hablado mucho de poscapitalismo y posmodernidad, pero, al final, ha quedado claro que esta basura de mundo que vivimos es, más que ninguna otra cosa, un mundo capitalista. Y lo que Luis Alegre y yo hemos intentado demostrar en El orden de El Capital es que el capitalismo, básicamente, sigue respondiendo a las mismas leyes que Marx estudió. No hay más que ver lo que está ocurriendo. Hace 10 años casi nadie quería ya hablar de lucha de clases, se decía que el enfoque marxista de la lucha de clases había quedado superado por los tiempos. Pues aquí están los tiempos para demostrarlo: en un año de legislatura del PP hemos perdido derechos laborales y sociales conquistados por décadas y décadas de lucha de clases sin cuartel. Es irónico que fuera el magnate Warren Buffet quien declarara eso de: “Por supuesto que hay luchas de clases: y la mía es la que va ganando”. Por lo visto, mientras la izquierda cazaba moscas posmodernas, los capitalistas se volvían marxistas.

A la luz de la opaca relación actual entre clase política y sociedad, ¿se ha vuelto inaudible la voz del pueblo que clama por la justicia y la igualdad? ¿Es el pueblo el nuevo “carente de palabra”, al igual que lo fueron los esclavos en las sociedades de Atenas y Esparta en la Grecia Clásica?

Ya lo he dicho, sin unos medios de comunicación estatales que sean tan públicos al menos como lo es la sanidad pública o la escuela pública (o como pretenden ser de públicos los tribunales de justicia, frente a las agencias privadas de mediación de conflictos, por ejemplo), no hay ciudadanía que valga. Y si no hay ciudadanía, no hay estado de derecho. Y menos aún si la mayor parte de la población carece de independencia civil, es decir, depende enteramente de la voluntad de otro para subsistir. En otros tiempos, los siervos dependían del señor feudal. Ahora, la población es sierva de lo que decidan los mercados que están mucho más locos y son mucho más masivamente criminales que los señores feudales. Es decir que sí, somos esclavos y carentes de palabra. Tenemos muy pocos medios; y estamos en guerra y la vamos perdiendo.

Las garras de la necesidad son largas y afiladas. Ya lo contaba Homero cuando Níobe, ante la terrible visión de sus hijos muertos, se vio acosada por el hambre. Para que exista la filosofía, ¿deben estar cubiertas las necesidades más perentorias? ¿Es el ocio, en el sentido puramente griego, imprescindible para la reflexión?

Es preciso la experiencia de lo desinteresado y eso no es posible sin ocio, es decir, sin estar de alguna forma libre de la tiranía del tiempo. Tener tiempo libre es estar libre del tiempo. La mitología griega es muy sabia al respecto: la vida humana depende de que sea posible vencer al Tiempo, depende de que alguien (Zeus) acabe con la dictadura del Tiempo (Cronos). Que el tiempo no tenga la última palabra (que no sea cierto, como suele decirse que, al final, “el tiempo dirá”), es lo que llamamos libertad. Ahora bien, la libertad tiene mucho que hacer en este mundo, es todo lo contrario que un cruzarse de brazos o un encogerse de hombros. Pero la esencia de su tarea, por incansable y agotadora que sea, es la de profundizar en la victoria sobre el tiempo. De alguna forma, es lo mismo que pensaba Marx cuando decía que el fin del capitalismo marcaría el fin de la historia de la necesidad y el inicio de una historia de la libertad. Y en eso tenía razón su yerno Paul Lafargue: el comunismo tiene que ser, ante todo, el derecho a la pereza que tiene la humanidad. El derecho a no ser esclavo de la necesidad de supervivir, a tener tiempo para las obras de la libertad.

En las páginas finales de su último libro asegura que “el capitalismo ha colonizado el mar, la tierra y el aire. Aun así, todavía le quedaba el mundo inteligible por conquistar”. ¿Puede escapar la filosofía del interés económico, de la rentabilidad y, en definitiva, del influjo capitalista?

El capitalismo ha conquistado todos los rincones del planeta y todos los aspectos de la vida humana. Estamos a punto de que no sea posible respirar si eso no produce beneficio para los mercados. Sin embargo, hasta hace poco existía todavía un edificio bastante sólido que vocacionalmente estaba construido con criterios ajenos al ánimo de lucro. La distribución de departamentos, disciplinas, subdisciplinas, etc., en la comunidad científica, si bien es muy cierto que dependía de condiciones económicas históricamente determinadas, también es muy cierto que, por su misma esencia, tendía a depender tan solo de criterios científicos autónomos. Por supuesto que la ciencia depende de su época. Pero lo que en ella hay de científico escapa a su época. En resumen: la comunidad científica puede ser una pocilga, pero es lo único en este mundo que es un poco menos pocilga que el resto el mundo. Eso ya es mucho: sabemos que nos acercamos a la verdad, si sabemos que nos alejamos (aunque sea un poco) del error. Eso decía Aristóteles, ¿no? La ciencia no es la voz de su época. Como decía Husserl, la ciencia trabaja para la eternidad. Para los científicos, si de verdad lo son, su época, todo su entramado de intereses, ideologías y prejuicios, es, ante todo, un lastre. Un lastre que puede pesar mucho, muchísimo, pero que no deja de ser un lastre. Pues bien, Bolonia ha sido el empeño de invertir esa relación. Ahora los científicos tienen que ponerse al servicio de ese lastre. En la terminología de Bachelard: se ha descubierto que los obstáculos epistemológicos son más seguramente rentables (o más rápidamente rentables) que la verdadera ciencia. Y por tanto se ha decretado que los científicos no deben de tener la última palabra, sino las empresas, los agentes sociales, los mercados, la sociedad, en suma. Esto es tanto como permitir al capitalismo asaltar la ciudadela científica para saquearla y esclavizarla. Por eso he dicho que el capitalismo ha conquistado, también, el mundo inteligible. Y no va a dejar ahí piedra sobre piedra. En su lugar va a poner un puticlub de científicos al servicio del cliente.

Usted ha sido una de las cabezas visibles del movimiento en contra del Plan Bolonia y participa así mismo en un partido político. ¿Cuál es el nexo entre filosofía y política? ¿En qué sentido asegura en su libro que la filosofía sirve “para nada y para gobernar”?

Es, precisamente, el tema del libro que comentamos. Fue un encargo, y acepté escribirlo, sobre todo, para que no lo escribieran otros que me sé. Me espantaba que se respondiera eso de que la filosofía sirve para despertar el espíritu crítico y ese tipo de banalidades huecas políticamente tan correctas. La filosofía no sirve para nada y, precisamente, por eso debería servir para gobernar. Si queremos que nos gobiernen los intereses desinteresados de la razón, Platón estaba en lo cierto: el gobierno es cosa de filósofos. Eso no quiere decir que los gobernantes tengan que ser licenciados o doctores en filosofía, sino una cosa enteramente distinta: que nadie tiene derecho a ocupar el lugar de las leyes, que las leyes deben ser producto de la argumentación y la contraargumentación ciudadana, y que todo poder social debe estar sometido a la ley. Exactamente lo contrario de lo que ocurre en este mundo en que vivimos, en el que los poderes económicos son poderes enteramente salvajes, sin civilizar, que actúan al margen de la ley, chantajeando la voz ciudadana. Carlos Javier González Serrano.


Fuente original: http://filosofiahoy.es/












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