jueves, 7 de febrero de 2013

EL PC CUBANO… MACHISTA Y HOMÓFOBO




(...) El PC cubano era el reflejo de la sociedad cubana, es decir machista y homófobo. Un homosexual no podía ser militante del Partido. Cada vez que descubrían a uno lo expulsaban inmediatamente. ¡Hubo un momento en que se excluía incluso a los hombres casados con mujeres adulteras!





“EL PC CUBANO ERA EL REFLEJO DE LA SOCIEDAD CUBANA,
ES DECIR MACHISTA Y HOMÓFOBO”


Por Salim Lamrani               
                                              
Conversaciones con Mariela Castro Espín        

El “Quinquenio Gris”

SL: Recordemos ahora el oscuro periodo del “Quinquenio Gris”, entre 1971 y 1976, cuando, otra vez, intelectuales de primera magnitud fueron marginalizados y víctimas de ostracismo por su homosexualidad.

MCE: El ostracismo del cual fueron víctimas los homosexuales durante el “Quinquenio Gris” fue mucho peor que lo que tuvieron que sufrir en las UMAP. Esta etapa sombría tuvo un impacto terrible en la vida personal y profesional de los homosexuales. En el Congreso nacional “Educación y Cultura” en 1971, se establecieron parámetros exclusivos contra los que presentaban una orientación sexual distinta de lo que se consideraba la norma. Así, no podían ni trabajar en el mundo de la educación, es decir ser maestros o profesores, ni en el universo de la cultura. Se consideraba, de modo muy arbitrario, que serían malos ejemplos para los niños y los alumnos y que por lo tanto había que alejarlos de la juventud. Ahora, desde luego no se quedaban sin trabajo, pero no podían integrar esos dos campos y resultaban por consiguiente discriminados.

Fue una experiencia muy dura para ellos. Imagínese el caso de una persona homosexual que deseaba ser profesor por vocación. Se le prohibía el acceso a ese mundo por el sectarismo, la intolerancia de algunos dirigentes y burócratas. Prohibir a un estudiante ser médico u otra cosa por su orientación sexual es inaceptable para toda persona que cree en los valores de libertad y justicia. Esto duró muchos años aunque los homosexuales encontrasen empleo en otro sector. Se les recordaba sistemáticamente su condición de minoría sexual. Algunos vivieron esa situación mejor que otros pero muchos sufrieron ostracismo y discriminación.


SL: ¿Hasta cuándo duró esa política discriminatoria?

MCE: Duró hasta 1976, fecha en que se creó el Ministerio de Cultura. La Resolución que se aprobó en 1971 y que apartaba a los homosexuales de los mundos de la educación y de la cultura se declaró inconstitucional en 1976, tras la adopción de la nueva Constitución ese año. Entonces se eliminó y se adoptó otra política a nivel educacional y cultural.

SL: ¿Cuál fue la postura del Partido Comunista de Cuba hacia la diversidad sexual?

MCE: El PC cubano era el reflejo de la sociedad cubana, es decir machista y homófobo. Un homosexual no podía ser militante del Partido. Cada vez que descubrían a uno lo expulsaban inmediatamente. ¡Hubo un momento en que se excluía incluso a los hombres casados con mujeres adulteras!

SL: ¿Cómo?

MCE: Sí, así era la situación en un momento dado. Imagínese la situación terrible para la persona en cuestión, quien no sólo descubre la infidelidad de la esposa sino que además se encuentra excluido del Partido precisamente por ese motivo, mientras que es víctima de la situación. Para permanecer miembro del Partido, había que mostrar carácter viril y divorciarse de su mujer. En caso contrario, si elegía permanecer con su esposa, el Partido lo excluía de sus filas.

SL: ¿Eso se aplicaba a las mujeres víctimas de las infidelidades del marido?

MCE: Por supuesto que no, pues vivíamos en una sociedad machista donde las faltas de los hombres se consideraban normales. La buena esposa debía soportar las infidelidades del marido. En cambio, un buen marido no podía aceptar semejante reciprocidad. El hombre recobraba su dignidad dejando a su mujer infiel. En cambio, si adoptaba el comportamiento que se consideraba válido para la mujer –es decir perdonar la infidelidad puntual–, perdía toda consideración. Tales eran los criterios de la época. ¡Era completamente absurdo!

SL: ¿Hasta cuándo duró semejante política?

MCE: Esta política se eliminó a finales de los años 1970, pues era verdaderamente injusta. Recuerdo que ingresé la Universidad en 1979, en el Instituto Pedagógico más precisamente, y oí hablar de eso a uno de mis profesores, víctima de esa situación. Acababan de excluirlo del Partido pues su mujer le era infiel.

En aquella época, yo tenía ya responsabilidades como Presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria. Estaba implicada en la lucha por la igualdad y contra las injusticias. Entonces ocurrió la última caza de brujas contra los homosexuales en la Universidad. Habían llamado a eso “Profundización de la conciencia revolucionaria” o algo así, es decir algo tan ridículo. Se organizaban reuniones interminables e inútiles para analizar el carácter ejemplar de los militantes de la Juventud Comunista (UJC). ¡Qué pérdida de tiempo era eso! Tenía 18 años en aquella época. Si escuchábamos música americana nos regañaban. Si llevábamos una camiseta con la bandera americana, sucedía igual. No se puede imaginar usted las cimas de absurdo que se alcanzaba en esas reuniones.

SL: ¿Cómo reaccionó usted?

MCE: Desde luego me oponía a ello, pero inmediatamente los extremistas de la UJC, que no concebían el “perdón” como algo constructivo, me tildaban de floja. ¡Como si uno tuviera que ser absuelto por escuchar a los Beatles! No podía oponerme de modo más virulento pues corría el riesgo de que esos mismos sectarios me excluyeran de la UJC. Imagínese entonces la suerte que se les reservaba a los homosexuales.

Entonces tenía que observar la situación y evaluar mi margen de maniobra. Todos los casos disciplinarios pasaban ante el Comité de la UJC al cual pertenecía. Hubo varios casos de homosexuales y lesbianas a quienes se quería excluir de la UJC por su orientación sexual. Durante una reunión de ese mismo Comité, a finales del año 1979, recuerdo haberme opuesto con mucho vigor a ello. No podía soportar tales injusticias. Entonces levanté la mano y fue una de las pocas veces que utilicé la figura de mi padre, Comandante de la Revolución, Ministro de las Fuerzas Armadas, hermano de Fidel Castro, el líder de la Revolución. ¡Además para decir una mentira!

SL: ¿Qué dijo?       

MCE: Recuerdo haber dicho lo siguiente: “Se está cometiendo un grave error. Le pregunté a mi padre si era justo y me contestó que no, que había un problema de mala interpretación, que no se podía excluir a una persona de la UJC por su orientación sexual y que había que dejarlos en paz”. También agregué: “Además, durante la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista, en la Sierra Maestra, había homosexuales entre los rebeldes del Movimiento 26 de Julio”. En realidad, no tenía la menor idea. Incluso me atreví a afirmar, con mucha convicción, lo siguiente: “Actualmente hay homosexuales en la Dirección de la Revolución”. Ahí también, no sabía absolutamente nada al respecto.

SL: Todo ello era una mentira ya su padre nunca le había dicho eso, ¿verdad?

MCE: Mi padre nunca pronunció esas palabras. Las inventé yo.

SL: ¿Cómo reaccionaron los demás miembros del Comité?

MCE: Nadie se atrevió a oponerse a lo que se pensaba que era la voluntad de mi padre. Así, el único lugar donde los homosexuales pudieron escapar de las medidas discriminatorias fue el Instituto Pedagógico.

SL: ¿Le contó esa historia a su padre?

MCE: Lo hice ese mismo día al regresar a casa. Se lo expliqué todo a mi padre y a mi madre, Vilma Espín, que era en aquella época Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas. Pensaba que mi padre me iba a regañar fuertemente no sólo por usar su nombre y su cargo sino también por mentir.

SL: ¿Qué le dijo su padre?

MCE: Figúrese que mi padre me felicitó y me dijo que había hecho lo correcto al oponerme a lo que él consideraba también como una cosa arbitraria e injusta. Recuerdo que dijo algo como: ¡Qué estupidez!

Le confieso que me quedé atónita pues pensaba realmente que iba a pasar un momento poco agradable. Pero no fue el caso, al contrario, recibí felicitaciones.

SL: Entonces usted logró imponer su punto de vista en el Comité disciplinario de la UJC.

MCE: Sí, pero no fue fácil, pues tuve que usar la figura de mi padre. El dirigente de la UJC del Instituto era un homófobo recalcitrante. Era el más virulento de todos los miembros del Comité. Quería sancionar a todo el mundo. Intenté explicarle que la ideología no tenía nada que ver con la sexualidad, pero no quería saber nada.

Más tarde, descubrí que era bisexual, que había tenido una aventura con una persona que luego emigró a Canadá. Era un homofóbico refoulé. En esa misma época ocurrió el éxodo del Mariel y muchas de esas personas extremistas, que pedían sanciones ejemplares contra los homosexuales y las lesbianas, que pretendían ser más revolucionarios que los revolucionarios, que pensaban que eran el antiimperialismo personificado, abandonaron el país en esa ocasión, rumbo a Estados Unidos. Lenin tenía razón cuando afirmaba que detrás de cada extremista se encontraba un oportunista. Los homosexuales y las lesbianas a quienes querían sancionar, a quienes consideraban contrarrevolucionarios, se quedaron en Cuba, a pesar de las dificultades y del sectarismo contra ellos. Los dogmáticos y sectarios fueron los primeros en abandonar el barco cuando se les presentó la posibilidad. Vea usted la contradicción.

SL: Parece que la discriminación hacia los homosexuales la marcó mucho.

MCE: No sólo me marcó sino que me escandalizó y me indignó. Estudiaba filosofía marxista en aquella época, la cual me permitió reflexionar sobre estas cuestiones. Empecé a interesarme por los temas de la sexualidad antes de integrar el Centro Nacional de Educación Sexual, el CENESEX.


Salim Lamrani. Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV. Es profesor titular de la Universidad de la Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade. Contacto: lamranisalim@yahoo.fr; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr, Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel









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CT., USA.

miércoles, 6 de febrero de 2013

¿EN CUÁL MUNDO VIVIMOS?



 (…) Al sistema capitalista las inmensas destrucciones de seres humanos y de capitales en las dos guerras mundiales y en la crisis de 1929 le dieron sólo unos 30 años de prosperidad y reconstrucción. ¿Buscará arrasar con los bienes comunes, rapiñar nuevamente el planeta, recolonizándolo, recuperar mediante una nueva gran guerra para Estados Unidos la hegemonía perdida de modo de instalar un mundo futuro para un quinto de la población mundial, eliminando de un modo u otro a los “sobrantes” (con guerras locales, dictaduras, hambrunas, siembra de enfermedades mortales)? No hay nada que el capitalismo no pueda intentar… si se lo deja y si tiene la fuerza social suficiente.



SEÑORES, ¿EN CUÁL MUNDO VIVIMOS?

Por Guillermo Almeyra


Los sabihondos se reunieron como siempre en Davos, pero ahora nadie les da bola y ni ellos mismos confían en sus recetas, preocupados como están por la crisis de civilización y por esta crisis estructural del capitalismo que es al mismo tiempo una crisis ecológica.

No faltan, sin embargo, algunos, como Cristina Fernández de Kirchner, que muy sueltos de cuerpo proponen volver al capitalismo “de antes”, “productivo”, abandonando el especulativo, como si éste no fuese la consecuencia de aquél. O quienes hablan, como esa misma señora y sus agudos asesores, de volver a la fase anterior al neoliberalismo y a la desenfrenada especulación resultante del papel predominante del capital financiero como si neoliberalismo y especulación no fuesen el resultado de la caída de la tasa de ganancia que llevó a cerrar la fase del llamado Estado del Bienestar y a reducir brutalmente los salarios directos e indirectos de los trabajadores en todos los países y los espacios democráticos y las viejas conquistas sociales (como las ocho horas) en todo el mundo.

Otros, en los gobiernos “progresistas” (Brasil, de nuevo Argentina, Venezuela), piensan que hay que reforzar el capitalismo con los subsidios del Estado a las grandes empresas, para asegurar a la vez los consumos populares y la rentabilidad de aquéllas y así pagan a pocos con el dinero de todos pero no aumentan las inversiones productivas, porque éstas dependen de las expectativas tanto de los consumidores como de los capitalistas sobre la amplitud y sostenibilidad del mercado, expectativas que no existen.. Por eso las empresas se meten en el bolsillo el dinero de los contribuyentes pero no invierten y, como son monopólicas, aumentan los precios de sus mercaderías pero no los salarios reales, reduciendo así aún más el mercado consumidor e impulsando, al mismo tiempo, la inflación, que también los corroe.

China está al borde de una catástrofe ecológica en todo el país porque la opción por el crecimiento económico considerando cero el costo ambiental lleva ahora cientos de millones de personas a no poder salir –literalmente– de sus casas debido a la contaminación. A eso se le agrega la gran ola de movimientos por salarios, condiciones de trabajo o contra el despotismo y la corrupción. China y la India, por otra parte, hasta ahora principales sostenes del capitalismo mundial y en particular de la economía de Estados Unidos, Japón y la Unión Europea mediante la compra de bienes y de empresas, con su presencia en el mercado financiero mundial han acelerado brutalmente la circulación de capitales y el caos especulativo.

Independientemente de que no aparecen en el horizonte los sepultureros de un sistema en crisis estructural, porque los trabajadores, en el sentido más amplio, comparten aún la ideología de sus explotadores y sus valores hedonísticos y egoístas en vez de buscar una alternativa al sistema, el sistema está en una crisis agudísima desde el 2008 y aún no superó lo peor. Al sistema capitalista las inmensas destrucciones de seres humanos y de capitales en las dos guerras mundiales y en la crisis de 1929 le dieron sólo unos 30 años de prosperidad y reconstrucción. ¿Buscará arrasar con los bienes comunes, rapiñar nuevamente el planeta, recolonizándolo, recuperar mediante una nueva gran guerra para Estados Unidos la hegemonía perdida de modo de instalar un mundo futuro para un quinto de la población mundial, eliminando de un modo u otro a los “sobrantes” (con guerras locales, dictaduras, hambrunas, siembra de enfermedades mortales)? No hay nada que el capitalismo no pueda intentar… si se lo deja y si tiene la fuerza social suficiente.

Por eso hay adoradores académicos o no del sistema, nuevos doctores Pangloss, que dicen que el sistema siempre se recuperó de sus crisis y volverá a hacerlo, porque no se presenta una alternativa. Pero si la historia fuese una simple continuación indefinida de los sistemas, Europa viviría todavía la pax romana, los mayas seguirían dominando media Mesoamérica y en Tenochtitlán-DF se seguirían haciendo sacrificios humanos. El derrumbe del mundo antiguo y del Estado romano, su cultura, y sus relaciones de dominación fue el resultado de una larga crisis que duró más de tres siglos y que amenazó a la civilización, cuyo nivel más alto sólo fue reconquistado mil 200 años después con el Renacimiento. No está escrito en ningún lado que el capitalismo sea como Anteo que al caer al suelo reconquistaba su vigor.

Porque esta crisis estructural está acabando con las bases de una cultura material basada en el despilfarro del agua, de los alimentos, de los recursos naturales de todo tipo y en la producción masiva de desechos que la naturaleza no puede reciclar. Los gobiernos “progresistas” o no, como el de Bolivia, Brasil, Ecuador, Argentina o el de México, Perú, Chile fingen creer que el crecimiento se puede lograr con el despojo de las tierras arables que se convierten en monocultivos, con la depredación del agua y de la tierra por la gran minería, por el extractivismo neodesarrollista pero ese crecimiento de las ganancias es enemigo del desarrollo y de los bienes comunes.

Por lo tanto, o se acaba con la producción para la ganancia, produciendo de modo diferente, fabricando otros productos, elaborados de otro modo, para otras necesidades o terminan por acabarse los bosques, los mares, el agua, el aire puro, el equilibrio natural del planeta… y la especie humana, reducida a pequeños grupos, vuelve al estado natural o, reducida a cerca de un tercio de sus integrantes actuales, vive en una dictadura tecnocrático-fascista como la que pintara Jack London en El Talón de Hierro. Suena apocalíptico, pero enteras civilizaciones y grandes culturas han vivido antes apocalipsis semejantes.

La alternativa no es ya capitalismo o barbarie. Desde los campos de concentración nazis, los goulags stalinistas, Hiroshima y Nagasaki y los bombardeos a Vietnam vivimos en la barbarie. La alternativa es o acabar con el capitalismo o ver cómo éste acaba con las bases materiales de nuestra civilización.









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CT., USA.

martes, 5 de febrero de 2013

LAS TRAMPAS DEL LENGUAJE…



 (…) “A través de las estrategias lingüísticas de los poderosos, la población ha llegado a creer que este tiempo de gran enriquecimiento de unos pocos es, en realidad, una crisis, de la que todos, las clases medias, los pobres o los precarios, somos igual de responsables”,…

(…) “Estamos demasiado dispuestos a callar y a seguir al rebaño. El lenguaje es un arma de destrucción masiva. La clave es dejar de creer. ….






LAS TRAMPAS DEL LENGUAJE NEOLIBERAL


Por Brais Benítez

BARCELONA// “Las palabras no son neutras: sirven para hacer algo al que las escucha. Las palabras y las frases que utilizan las élites políticas y económicas neoliberales intentan que la ciudadanía se comporte de ciertas maneras, sobre todo para que adopte opiniones y comportamientos sin que los poderosos tengan que ejercer la fuerza de manera obvia. El lenguaje es la primera y más necesaria arma del capitalismo neoliberal”.

Así arranca el libro No nos los creemos. Una lectura crítica del lenguaje neoliberal (Icaria Editorial), en el que la escritora y profesora de enfermería Clara Valverde elabora un exhaustivo análisis sobre cómo las élites económicas y políticas logran dominar a la población mediante el lenguaje, cómo consiguen perpetuar y extender una visión única, acorde con los intereses que persiguen, de los problemas que atañen a la sociedad.

La estigmatización de los enfermos como sujetos que “abusan del sistema”, las “manipulaciones” que se esconden bajo eufemismos como “rescate”, “austeridad” o “deuda”, la normalización de la precariedad laboral, extender la culpabilidad entre quienes son despedidos y van a parar al paro o gobernar en base al miedo son algunos de los aspectos analizados por la autora.

Un cúmulo de estrategias que califica de “armas de despiste masivas”. “A través de las estrategias lingüísticas de los poderosos, la población ha llegado a creer que este tiempo de gran enriquecimiento de unos pocos es, en realidad, una crisis, de la que todos, las clases medias, los pobres o los precarios, somos igual de responsables”, argumenta Valverde.

“El libro es una llamada de atención fundamental. Es importante que se desmonten las mentiras sistemáticas que se nos cuentan. Es un arma que en manos de muchos ciudadanos puede ayudar a hacer frente a un poder enorme”, expuso el pasado miércoles el ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, autor del prólogo, durante la presentación del libro en Barcelona.

El ensayo se apoya en muchos de sus capítulos en frases del dibujante El Roto. “Tenéis que reducir también un diez por ciento la esperanza de vida. ¡Lo que haga falta!” o “Cuando despertó del sueño inmobiliario, la hipoteca seguía ahí”, son algunas de las citas del dibujante que Valverde usa para introducir apartados como el dedicado a la deuda, la igualdad, el racismo institucional o la culpabilización de la población. “El libro describe cómo cada vez somos menos ciudadanos y más súbditos”, apuntó Jiménez Villarejo ante un auditorio mayoritariamente integrado por personas de mediana edad.

La autora puso de relevancia que las élites a las que hace referencia su libro “utilizan las palabras de forma perversa, las disfrazan como si fuera carnaval. Abandonar a los necesitados se traduce, por ejemplo, en ‘medidas necesarias’”. “Rompamos el círculo de abuso. Demos dignidad a las palabras maltratadas”, exclamó Valverde. El empoderamiento de la ciudadanía en la construcción del relato de la realidad pasa, para Valverde, por “escuchar de forma crítica y reflexionar. Repreguntarse una y otra vez ¿por qué necesitan que yo me crea esto?”.

“Estamos demasiado dispuestos a callar y a seguir al rebaño. El lenguaje es un arma de destrucción masiva. La clave es dejar de creer. Espero que este libro sea una contribución a la próxima primavera”, concluyó, en alusión a la ola de movilizaciones que se prevén en los próximos meses.









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CT., USA.

lunes, 4 de febrero de 2013

INMIGRACIÓN Y DEUDA



“Para mí y para los guatemaltecos… la cuestión más importante es si la economía de los Estados Unidos les puede proporcionar a ellos el salario mínimo vital. Empleo es la clave: si ellos pueden encontrar un trabajo en algo que les dé el mínimo vital, entonces todos los problemas puestos de relieve en este libro se resolverán por sí mismos o al menos seran manejables. Por lo tanto si ustedes creen que la economía de los EEUU puede proveer decenas de millones de buenos trabajos para una población en rápido aumento, entonces los inmigrantes como los nebajenses tienen un buen chance de pagar sus deudas, contribuir a la economía de los Estados Unidos y ayudar a sus familias allá en su tierra. …






INMIGRACIÓN Y DEUDA


Por Tom Barry

El Triángulo Ixil -las escabrosas tierras montañosas hogar de los mayas ixiles del altiplano de Guatemala- fue el centro de la campaña contrainsurgente del ejército de guatemalteco hace tres décadas. También fue el destino de escritores progresistas, investigadores y fotógrafos quienes se sentían obligados a documentar la historia de la insurgencia y de su horrible represión.

Para los periodistas y académicos guatemaltecos el perturbador viaje entre patrullas militares, retenes y las guarniciones recientemente establecidas juntamente con las patrullas de autodefensa civil apoyadas por los militares, estaba fuera de discusión. Pero nosotros los extranjeros, mágicamente protegidos por nuestros pasaportes y conexiones (y el sentido de  la invulnerabilidad) podíamos aventurarnos en esas tierras marcadas por las masacres –dentro de este triángulo montañoso definido por los pueblos de Nebaj, Chajul y Cotzal. Había mucho que reportar y fotografiar: aldeas abandonadas, iglesias católicas quemadas, las “aldeas modelo” del ejército, la presencia nueva de los evangélicos de los Estados Unidos y las inolvidables miradas vacías de los aldeanos y de los jóvenes soldados campesinos quienes habían presenciado y perpetrado esos horrores.

Como muchos activistas progresistas y académicos indignados por el nuevo intervencionismo de los EEUU en Centro América, viaje a la región, siguiéndole la pista al imperialismo norteamericano –aprendiendo, expresando solidaridad, educando y protestando de vuelta en casa. Pero nunca retornamos. No después de la desintegración de los movimientos de resistencia, el éxito de las campañas de contrainsurgencia, la derrota electoral de los  Sandinistas en Nicaragua y los acuerdos de paz de mediados de los años 1990. Nos movimos a otras zonas calientes, otras causas.

Afortunadamente, David Stoll, el autor de un Nuevo libro enfocado en Nebaj, siguió retornando a Guatemala para relatar la historia en curso del pueblo Ixil. ¡El Norte or Bust! no toca el tema de la resistencia indígena, la represión genocida o, la colaboración secreta de los EEUU con la dictadura que dio lugar a la llegada de gente progresista a Guatemala en los años 197o y 1980. El autor establece el contexto para la nueva coyuntura de los proyectos de desarrollo, emigración, y la integración dentro de la cultura global y el consumismo, informando al lector a cerca del pasado reciente, que agoniza, de rebelión y represión, sin embargo, evita la tentación de traer a la memoria los detalles de esos horrores y evocar la emoción, el sentimiento, y las convicciones  que perduran de ese periodo. Parece que los ixiles de Nebaj se han mudado y con ellos Stoll.

Stoll ha retornado para investigar los mecanismos del microcrédito -un tópico que a primera vista parece de interés solamente para los especialistas en desarrollo, no para el lector general. El subtítulo del libro, “Como la fiebre de la inmigración y el microcrédito causaron una crisis financiera en un pueblo de América Latina”, podría sorprenderlo a uno como un título más apropiado para un ensayo académico o una disertación doctoral. Sin embargo, desde la primera página, Stoll muy hábilmente atrapa al lector con la historia del pequeño pueblo Latinoamericano de Nebaj que está ahora inmensurablemente más ligado de lo que era en los inicios de los años 1980. Nosotros tenemos que estar muy agradecidos con Stoll por no haber abandonado la región como muchos otros y por la rigurosa erudición que trae a su investigación como también su habilidad para abrirse caminos entre los viejos paradigmas del análisis –todo con gran elocuencia y franqueza. 

En ¡El Norte or Bust! hay mucho que nos informa -no solamente a cerca de la situación del pueblo Ixil después de la guerra sino también de los continuos lazos entre Norteamérica y el altiplano guatemalteco. Pero la contribución de Stoll hace más que informar. Como sus primeros libros, ¡El Norte or Bust! desmorona supuestos, destruye mitos, y marca el inicio de un nuevo marco de análisis y entendimiento a cerca de cuestiones como la inmigración, globalización y, el comunitarismo de las sociedades indígenas. Stoll, un respetado antropólogo cultural, trae lo mejor de las técnicas de la investigación académica, reporte investigativo y periodístico a este importante libro.

A su regreso al Triangulo Ixil hace varios años, Stoll encontró  que sus investigaciones sobro como Nebaj había cambiado en el intervalo de esos años conducían inevitablemente a “las dos vacas sagradas en el actual firmamento de las ilusiones”. A través de historias interrelacionadas de las familias ixiles, Stoll dirige su penetrante mirada hacia el microcrédito (¿por qué no llamarlo micro deuda, pregunta Stoll?) y salario-migración.

Al llegar a su final la guerra contrainsurgente y la rebelión de corte marxista, el Triángulo Ixil se vio inundado de ONGs cargadas de proyectos muchos de los cuales eran microcréditos como iniciativas de desarrollo, mayormente europeas. Stoll acertadamente describe su libro como una “ventana fortuita de un tópico obscuro” -como los campesinos guatemaltecos han hecho uso del crédito formal e informal para financiar la migración sin autorización a los Estados Unidos y, como resultado, están ahora metidos en un agujero profundo”. Es sabido, por aquellos que seguimos los asuntos de inmigración, que para poder viajar al norte todo supuesto migrante necesitara de varios miles de dólares para pagar el viaje. Sin embargo, no muy bien entendida (y nunca antes tan profundamente examinada) es la historia de fondo, de donde viene ese dinero -y que sucede cuando estos inmigrantes nunca consiguen llegar al otro lado, no pueden encontrar trabajos o pierden sus trabajos en los Estados Unidos, son deportados y nunca están en condiciones de pagar la deuda que incurrieron para viajar al norte.

Aunque Stoll reconoce que la mayor parte se su experiencia de campo ha sido en Nebaj, el hace la siguiente observación: “Las historias que escucho sugieren que la migración es un proceso muy competitivo, no solamente en los mercados laborales de EEUU sino que también dentro de las poblaciones que envían a los migrantes, alimentado por la competición sobre la tierra, herencias, y las escasas oportunidades para avanzar en la escala social”. Mucho de eso es ya sabido por los expertos en inmigración –aunque probablemente no han estado  en condiciones de referirse al proceso tan sucintamente. Pero entonces Stoll nos lleva un paso más allá de donde han llegado la mayoría de observadores: “Las historias que escucho también sugieren que la migración es un proceso basado en la deuda, con los migrantes endeudándose ellos mismos y sus parientes en el flujo migratorio en maneras  que muchos no están en condiciones de pagar. Las deudas no solo posibilitan la migración sino que presionan para que más gente viaje al norte, en una cadena de explotación que puede exprimir más valor de lo que retorna a la población que envía a los migrantes”

Según lo ve Stoll, la mayor parte de la migración Sur-Norte en el Hemisferio Occidental, es mejor descrita como migración de “salario bajo”, y él  presenta el sólido argumento de que es insostenible. Su estudio de los devastadores impactos en Nebaj (burbujas inmobiliarias, la pérdida de granjas, familias de inmigrantes sin esperanza esclavizadas por la deuda, engañosas pirámides de financiación y más, todo en este remoto pueblo de Latinoamérica) -especialmente en la antesala y después de la crisis financiera estadounidense del 2007-08- aporta un argumento poderoso.

Pero su macro argumento es todavía más persuasivo. Pongan atención, especialmente ahora que empieza de nuevo el debate sobre la reforma migratoria en los Estados Unidos:

“Para mí y para los guatemaltecos… la cuestión más importante es si la economía de los Estados Unidos les puede proporcionar a ellos el salario mínimo vital. Empleo es la clave: si ellos pueden encontrar un trabajo en algo que les dé el mínimo vital, entonces todos los problemas puestos de relieve en este libro se resolverán por sí mismos o al menos seran manejables. Por lo tanto si ustedes creen que la economía de los EEUU puede proveer decenas de millones de buenos trabajos para una población en rápido aumento, entonces los inmigrantes como los nebajenses tienen un buen chance de pagar sus deudas, contribuir a la economía de los Estados Unidos y ayudar a sus familias allá en su tierra.

Pero si por otra parte  ustedes piensan que la economía de los EEUU enfrenta serias dificultades, entonces será una batalla cuesta arriba el garantizar un salario mínimo vital para nuestra población existente, mucho menos, para un gran número de inmigrantes, esto quiere decir entonces que nuestro flujo migratorio de salario bajo se ha vuelto otro modelo de negocios insostenible”.

Mientras que el contexto es el vínculo entre deuda y migración, Stoll no deja que las dificultades tradicionales de la investigación académica lo confinen; y de nuevo, debemos estar muy agradecidos. Algunas de las secciones más poderosas del libro desarticulan el mito del comunitarismo indígena, revelan el sufrimiento de las mujeres ixiles en una cultura profundamente patriarcal, se atreve a discutir sobre población y “hermanos excedentes”, detalla las terribles repercusiones del flujo migratorio en Guatemala, y traza las conexiones  entre la microeconomía de Nebaj, el esquema de las pirámides y las estructuras del capitalismo global.

¡El norte or Bust! es un libro revelador -lectura obligada para todos los observadores solidarios con los inmigrantes y sus opciones y, para todos aquellos que dejaron Centro America.




Traducido del inglés por Marvin Najarro



Tom Barry dirige el the Transborder Project en el Center for International Policy y es el autor de Border Wars del MIT Press. Su trabajo puede ser visto en http://borderlinesblog.blogspot.com/









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domingo, 3 de febrero de 2013

¿SE ATREVERÁ EL MILITAR PRESIDENTE…

(…) La pregunta es: ¿Llegará el presidente de Guatemala, militar derechista retirado Otto Pérez Molina, a hacer justicia como se requiere en estos casos de genocidio?

(…) en mayo de 1982 la Conferencia de Obispos Católicos acusó a Ríos Montt de ser el responsable de cultivar la militarización del país y continuar las masacres de civiles por medios militares. Fue otro general, Mejía, quien en 1984 convocó a una Asamblea Constituyente para dar paso a un civil democristiano, Vinicio Cerezo, quien tomó posesión en 1986. A partir de enero de 2012 Guatemala es gobernada por Pérez Molina, un militar retirado con prestigio de derechista y de ser mano dura. Quizá esta confrontación entre poderosos ayude a que muchas cosas cambien para bien en la Guatemala pobre y oprimida, pero no se ven muchas esperanzas en que así sea porque no hay un movimiento social fuerte. Quizá sea sólo para esconder un poco de basura bajo la alfombra.



¿EL MILITAR PRESIDENTE DE GUATEMALA SE ATREVERÁ A
JUZGAR AL EX PRESIDENTE ASESINO RÍOS MONTT?


Por Pedro Echeverría V.

1. El juez del Tribunal de Guatemala, Miguel Ángel Gálvez, inició este jueves una audiencia para recibir las pruebas que serán presentadas en un juicio abierto al ex dictador de ese país Efraín Ríos Montt bajo cargos de genocidio cometido contra poblaciones indígenas durante su régimen de facto, entre 1982 y 1983. Ordenó enjuiciar a Ríos Montt y al ex general Mauricio Rodríguez por la matanza de mil 771 indígenas de la etnia ixil durante operativos militares entre 1982 y 1983, en el marco de la guerra interna que vivió Guatemala entre 1960 y 1996. Se deberá determinar la validez de las mismas e indicar a cuál Tribunal de Sentencia enviará el proceso para que se inicie el juicio oral y público. La pregunta es: ¿Llegará el presidente de Guatemala, militar derechista retirado Otto Pérez Molina, a hacer justicia como se requiere en estos casos de genocidio?

2. Guatemala es un país de poco más de 15 mil habitantes, con una economía esencialmente agraria y con una población indígena muy alta: para unos el 42 % y para otros el 51 %. El predominio de indígenas y campesinos o trabajadores de la tierra, no es un signo de atraso; pero en el sistema capitalista que controla el poder en el mundo, a los ejércitos, a los gobiernos, los medios de información e impone un tipo de cultura, los países que mantienen estas características de economía y vida (los africanos, asiáticos, centroamericanos) son siempre candidatos al saqueo y la expoliación. Guatemala, además de ser explotado por los países poderosos como EEUU, ha sufrido la opresión de todos los gobiernos, en particular de los militares; quizá sólo con la rara excepción de los gobierno de Juan José Arévalo y Jacobo Arbenz en los años que van de 1944 a 1954, acusados de “comunistas”.

3. Obviamente el imperialismo encabezado por el entonces presidente y ex militar Eisenhower, su United Fruit Co. y su ejército lograron imponer con un golpe de Estado al general Castillo Armas en tiempos de la llamada “guerra fría”. ¿Cómo podían permitir un programa de Reforma Agraria expropiatoria y la formación de un Partido del Trabajo con tintes “comunistas? Guatemala es esencialmente un pueblo perteneciente a la gran cultura maya, misma que formó parte del área mesoamericana, junto con otros pueblos de México. Además que fue parte de la Nueva España, por sus orígenes parece mantener mayor identidad con parte de México que con el resto de América. Pero Guatemala, al sufrir el militarismo abierto y la intervención descarada y brutal de los yanquis, no ha dejado de soportar a los milicos, incluso a gobiernos civiles con pensamiento militar.

4. Cuando gobernaron los generales Lucas García, Ríos Mont y Oscar Mejía, en los años que van de 1978-1986 se registró un genocidio de 250.000 víctimas mortales, de las cuales 45.000 continúan desaparecidas. El genocidio indígena hizo que un millón quinientos mil ciudadanos forzosamente fueran desplazados. ¿No se recuerda acaso que la guerra provocó el desplazamiento de cientos de miles de campesinos que arribaron a México en calidad de refugiados? Se decía entonces que los desplazados huían tanto de los guerrilleros como de los militares, ya que ambos bandos no respetaban “la neutralidad” de varias comunidades, causando además 667 masacres y que 443 aldeas completas desaparecieran. En enero de 1980 la situación en Guatemala pasó a ser objeto de atención mundial por la Matanza en la embajada española de Guatemala y posterior asesinato de 37 indígenas sobrevivientes del genocidio

5. La breve presidencia de Ríos Montt (1982-83) fue probablemente el período más violento del conflicto de 36 años: unos 60.000 muertes de civiles, en su mayoría indígenas desarmados. Se estima que más del 80% de estos horrores los causó el ejército. El 8 de agosto de 1983, Ríos Montt fue depuesto por su propio Ministro de Defensa, General Óscar Mejía Víctores, quién lo sucedió como presidente (Jefe de Gobierno) de facto de Guatemala (Ríos Montt sobreviviría para fundar un partido político, FRG). El actual presidente de la República, Otto Pérez Molina, según se ha publicado, formó parte de los encargados de vigilar la transparencia de dichas elecciones directamente en las urnas y que dándose cuenta del fraude, en marzo de 1982 dieron un golpe de Estado para evitar la toma de posesión del recién electo presidente militar Ángel Aníbal Guevara.

6. Las fuerzas guerrilleras, los gobierno cubano, de la Unión Soviética y sus aliados izquierdistas denunciaron a Ríos Montt. Incluso en mayo de 1982 la Conferencia de Obispos Católicos acusó a Ríos Montt de ser el responsable de cultivar la militarización del país y continuar las masacres de civiles por medios militares. Fue otro general, Mejía, quien en 1984 convocó a una Asamblea Constituyente para dar paso a un civil democristiano, Vinicio Cerezo, quien tomó posesión en 1986. A partir de enero de 2012 Guatemala es gobernada por Pérez Molina, un militar retirado con prestigio de derechista y de ser mano dura. Quizá esta confrontación entre poderosos ayude a que muchas cosas cambien para bien en la Guatemala pobre y oprimida, pero no se ven muchas esperanzas en que así sea porque no hay un movimiento social fuerte. Quizá sea sólo para esconder un poco de basura bajo la alfombra.









Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 2 de febrero de 2013

“NO SOY UN REY”



Obama podrá  tener el poder de un rey en asuntos de política internacional en donde muestra sus verdaderos colores al servicio de la agenda imperialista de los Estados Unidos, por algo le llaman el “rey de los drones”, pero en asuntos de política doméstica y sobretodo en cuestiones de suma importancia para el pueblo norteamericano, Obama ha demostrado ser un hombre ambivalente en sus políticas y convicciones, siempre cediendo a las presiones y buscando acomodarse a las posiciones que más convienen a los grupos de poder en Washington. La reforma migratoria que tendría que ser una de sus máximas prioridades, pues tiene una deuda moral y política con el electorado latino que lo llevó al poder, debería de ser la ocasión apropiada para que demuestre su liderazgo, pero no lo está haciendo, él ha permitido que esos ocho senadores lo hagan, adoptando mayormente el plan de ellos en vez de uno bien detallado y de su propia iniciativa.



“NO SOY UN REY”


Por Marvin Najarro

En una entrevista concedida a una cadena televisiva hispana después de su discurso en Nevada sobre la reforma migratoria, Obama al ser cuestionado sobre las deportaciones, dijo, que él no podía parar las deportaciones. “Yo no soy un rey”, le dijo a la conductora del programa. “Habrán historias descorazonadoras con respecto a las deportaciones hasta que logremos una reforma migratoria completa". Obama, sin importar que sea el presidente de la nación más poderosa del mundo, está muy consciente de sus limitaciones en cuanto a su poder en asuntos de política interna se refiere, y, como él mismo lo dice, la cuestión de la reforma migratoria es más política que técnica. En otras palabras todo dependerá de la correlación de fuerzas políticas, de cómo estas se diriman en el seno del congreso norteamericano y, donde por cierto, Obama y los demócratas están en una posición de desventaja con relación a los republicanos para quienes la reforma migratoria o “amnistía” como prefieren llamarla es anatema. Las pasadas experiencias de G.W. Bush dentro de su propio partido dicen mucho al respecto.

Obama conocido por su ambivalencia y falta de convicción política en temas trascendentales, como lo demostró en el proyecto de reforma al cuidado de la salud, es un fiel creyente en el consenso bipartidista, algo que en sus primeros cuatro años de gobierno y dado el súper polarizado ambiente político existente en Washington, demostró una y otra vez ser, excepto en casos de interveciones militaristas en el extranjero, un imposible. “Es un asunto de que se unan republicanos y demócratas y busquen una manera común de actuar y luego presenten el caso. Y como ustedes saben, tengo mucha esperanza de que esto se logre y pienso que no debe tomar muchos, muchos meses”. A pesar de todo, Obama continua siendo un fiel creyente y ha preferido dejarlo todo en manos de un grupo bipartidista de senadores conocido como, digamos, la “pandilla de los ocho”.

Esta “pandilla de los ocho” -cuatro senadores demócratas y cuatro republicanos- han presentado su plan preliminar que, entre otras cosas, le permitirá a los inmigrante indocumentados obtener inmediatamente un estatus provisional que les permitirá permanecer en los Estados Unidos para luego  después solicitar las “green cards” o tarjetas verdes de residencia, pero no sin antes, ciertos requerimientos de seguridad en la frontera se hayan cumplido, esto tendrá que ser antes de ser elegibles para la ciudadanía. El grupo todavía no ha determinado cuales seran los requerimientos exactos para considerar la frontera completamente segura.

Por otra parte la cámara baja, dominada por los republicanos, esta trabajado, aunque de manera callada, en su propia versión -también bipartidista- de la reforma migratoria. Y, contrario a lo que Obama afirma como la buena noticia, de que por primera vez en muchos años republicanos y democratas parecen listos para hacerle frente a este problema de manera conjunta, la realidad contradice esas optimistas aseveraciones, al menos en lo que respecta a la mayoría republicana en la casa de representantes, entre quienes se hallan algunos que han desestimado, de plano, la propuesta de la “pandilla de los ocho” porque provee una ruta hacia la ciudadanía o lo que ellos burlonamente llaman “amnistía” que sería como darle la luz verde a cualquiera que quiera venir ilegalmente a los Estados Unidos y luego premiarlo con la ciudadanía.

Para quienes pensaban que los republicanos modificarían su posición antiinmigrante a la luz de la reciente paliza recibida a manos de los votantes latinos y serían más receptivos en cuanto a aprobar una reforma migratoria y así congraciarse de alguna manera con ellos, la realidad es que los republicanos en el congreso, cuya base electoral es la más antiinmigrante, reaccionaria y xenófoba del país, no están interesados en ningún tipo de reforma, ellos responden a la irracionalidad de su base que, al final y dada la configuración de los distrito electorales les garantiza la mayoría en el congreso que se encargará de obstruir o entorpecer cualquier iniciativa que emane de la administración del también “ilegal” Obama. En este sentido y contrario a la opinión de muchos observadores, los republicanos actúan racionalmente al responder a los deseos y expectativas de su base; cerrar completamente la frontera y expulsar a todos los ilegales y criminales que están invadiendo sus comnuidades y amenazan con destruir su “American Way of Life”.

¿Entonces se puede aprobar una amplia reforma migratoria sin los republicanos que se oponen?

Según George Zornick de The Nation, en el senado, aun asumiendo que el plan de reforma logre apoyo unánime de los demócratas –algo que no es seguro, dado el número de senadores demócratas que se jugaran el puesto en las elecciones del 2014- se necesitaran cinco senadores republicanos que traspasen la línea partidista. En la cámara baja, aun si todos los demócratas apoyan la reforma migratoria, diecisiete republicanos tendrán que votar por ella para asegurar que sea aprobada. Puede que esto suceda, pero dado las nuevas realidades políticas electorales resulta muy optimista pensar que los republicanos apoyen la medida, ellos no se detendrán y obstaculizaran cualquier medida que su base así lo dese. Los republicanos probablemente aniquilaran la reforma migratoria.

¿Salvará Obama la reforma migratoria o le dará el tiro de gracia?

Al delegar el trabajo a un grupo de senadores en busca de un fútil consenso bipartidista sobre un tema tan candente y en el que hay muchos intereses de por medio, Obama simple y sencillamente le esta zafando el hombro a la rueda. Obama ha dicho que quiere el proyecto de reforma listo para el verano entrante y luego también ha dicho que de fallar el consenso bipartidista entonces presentará su propio plan, que no difiere mucho con relación al del senado. Pero hay voces dentro del mismo grupo bipartidista, como, el senador Marco Rubio, que tiene fuertes ambiciones presidenciales y busca sacar provecho de la situación, que quieren a Obama fuera del debate, de lo contrario no habrá acuerdo. Todo indica, sin embargo, y sin tomar en cuenta la posición antagónica de Rubio, que Obama podría estar listo para aceptar un compromiso para lograr que se haga algo al respecto y, no únicamente en el marco de la reforma. La Casa Blanca sabe que la participación de Obama podría endurecer a la oposición y parece que está trabajando para minimizar el efecto.

Obama podrá  tener el poder de un rey en asuntos de política internacional en donde muestra sus verdaderos colores al servicio de la agenda imperialista de los Estados Unidos, por algo le llaman el “rey de los drones”, pero en asuntos de política doméstica y sobretodo en cuestiones de suma importancia para el pueblo norteamericano, Obama ha demostrado ser un hombre ambivalente en sus políticas y convicciones, siempre cediendo a las presiones y buscando acomodarse a las posiciones que más convienen a los grupos de poder en Washington. La reforma migratoria que tendría que ser una de sus máximas prioridades, pues tiene una deuda moral y política con el electorado latino que lo llevó al poder, debería de ser la ocasión apropiada para que demuestre su liderazgo, pero no lo está haciendo, él ha permitido que esos ocho senadores lo hagan, adoptando mayormente el plan de ellos en vez de uno bien detallado y de su propia iniciativa. Al final, si se logra aprobar algún tipo de reforma, esta será a medias, como la reforma al cuidado de la salud, y la cuestión se seguirá evadiendo y posponiendo indefinidamente.

“Lo que no queremos hacer es crear algún tipo de vaga expectativa en el futuro de que de alguna u otra manera una reforma migratoria integral que incluya la vía de la ciudadanía sucederá, ustedes saben, mañana”, así lo dijo Obama.










Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

viernes, 1 de febrero de 2013

“ESCRIBO CUANDO ME PICA LA MANO”



(…) Soy un hombre muy libre y escribo muy libremente. En realidad escribo cuando me pica la mano. Y quiero contar porqué. Esto se lo escuché una vez a un negro tamborero de Santiago de Cuba, hace muchos años. Eran como las tres de la mañana y llevaba tocando muchas horas, entonces le pregunté cómo lo hacía. Al tambor le arrancaba voces, llantos, risas, era impresionante, el tipo era un mago. Él me respondió: Yo toco cuando me pica la mano. Me pasa lo mismo, escribo cuando me pica la mano, no obedezco ninguna orden, ni las de afuera ni las de adentro. No escribo por cumplir, sino cuando me pica la mano”.    




“ESCRIBO CUANDO ME PICA LA MANO”
Entrevista con Eduardo Galeano


Por Alejandro Lavquén

El escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor del celebrado libro Las venas abiertas de América Latina, visitó Chile para recibir el XVIII Premio N’aitun, que otorga la Corporación Cultural Artistas Pro-Ecología. Durante su estadía en nuestro país también fue presentado su libro Los hijos de los días ante un público que desbordó la Sala Antonio Varas. De manera exclusiva concedió también una entrevista a revista Punto Final. 

El premio que recibes lo otorga una agrupación ecológica ¿Crees que en la actualidad el factor ecológico se ha convertido en una herramienta de lucha política?
          

 “La palabra política se ha manoseado tanto que significa todo y no significa nada. Entonces desconfío mucho de la etiqueta política. Lo que sí creo es que hay un trágico divorcio del que tampoco se ha salvado, lamentablemente, buena parte de la izquierda latinoamericana ni los gobiernos progresistas que tenemos hoy en algunos países, que es el divorcio entre los derechos humanos y los derechos de la naturaleza, como si no fueran lo que son: dos nombres de una misma dignidad. Y eso me parece que tiene consecuencias terribles para la tierra que habitamos, para el aire que respiramos, para el agua que bebemos y para todo lo que tiene que ver con la naturaleza de la cual formamos parte. A partir de la conquista de América se impuso el criterio que suprimía la naturaleza como fuente de derecho, de lenguaje. Hubo que esperar la Constitución de la República del Ecuador, muy reciente, para que se recuperara esa unidad perdida y se reivindicaran los derechos de la naturaleza”.

Tu libro “Las venas abiertas de América Latina”, a pesar de ser publicado en 1971, se sigue vendiendo como si hubiese sido editado ayer ¿A qué tribuyes este fenómeno? 
           
 “Fue un punto de partida, después cada libro empuja otro libro. Las venas fue un punto de partida, no de llegada. A partir de ahí fui desarrollando un lenguaje propio. Abarqué  otros estados, otros perfiles, otros temas de la realidad que no están en Las venas, que es sobre todo un libro centrado en la historia económico-política de América Latina.
           
Respecto a su vigencia, eso ocurre, lamentablemente, porque la realidad no ha cambiado mucho desde que el libro se escribió. Ojalá fuera una obra de arqueología, esa sería mi intención. Entre otras cosas porque me dejarían en paz. No me preguntarían más nada sobre el libro [lo dice con humor]. Me pasa con Las venas lo mismo que al pobre Kino con Mafalda, que lo único que quiere es estrangularla… Pero la verdad es que estoy muy orgulloso de ese libro, pues después de tantos años ha influido sobre tanta gente y en tantos procesos”.

Y ha creado conciencia
          
 “Mucha, sí. Lo cual demuestra que escribir no es una pasión inútil. Escribir es un modo de comunicación, y en este caso ese libro [Las venas] tuvo la suerte de llegar a muchas manos y de pasar por varias generaciones. Me siento muy feliz con él”.

Sobre el libro “Los hijos de los días” qué nos puedes decir.  
          
 “Es un libro que tiene la forma de un calendario. Es como un almanaque, y de cada día brota una historia. Nació de una frase que escuché hace ya muchos años en mis andanzas, pues soy un caminante. En una comunidad maya de Chiapas escuché decir ‘nosotros somos hijos de los días’. La cultura maya es la única cultura de las Américas en la que es el tiempo el que funda el espacio. O sea el espacio es hijo del tiempo y no al revés. Me quedó grabada esa frase, me pareció muy hermosa. De ahí el título del libro, que es un homenaje a esa frase. Y como te decía, el libro es un calendario donde cada día es una historia”.

Entonces contiene una diversidad de temas, cómo el afán de cada día.
          
 “Claro, los temas más diversos que te puedas imaginar. Sí es un libro que no hace caso ni del mapa ni de las órdenes que los calendarios pueden dar, al revés, vive el calendario como un espacio de libertad, y ese espacio de libertad nos cuenta que cada día tiene un cuento. Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero yo estoy seguro de que también estamos hechos de historias”.

En tus libros siempre se toca el tema político, pero tú no eres un político
          
 “El tema político está presente y está ausente. Está y no está. Depende de lo que se entienda por tema político. Mis libros se ocupan de todo. De todos los temas imaginables. Nada de lo humano me es ajeno, pero me interesa también la vida de los bichos, los fenómenos de la naturaleza. Por lo tanto la etiqueta de escritor político es algo que rechazo, porque me limita y me amenaza con convertirme en un autor panfletario, a las órdenes de algún partido o alguna religión, y eso no tiene nada que ver conmigo. Soy un hombre muy libre y escribo muy libremente. En realidad escribo cuando me pica la mano. Y quiero contar porqué. Esto se lo escuché una vez a un negro tamborero de Santiago de Cuba, hace muchos años. Eran como las tres de la mañana y llevaba tocando muchas horas, entonces le pregunté cómo lo hacía. Al tambor le arrancaba voces, llantos, risas, era impresionante, el tipo era un mago. Él me respondió: Yo toco cuando me pica la mano. Me pasa lo mismo, escribo cuando me pica la mano, no obedezco ninguna orden, ni las de afuera ni las de adentro. No escribo por cumplir, sino cuando me pica la mano”.    

En muchos países latinoamericanos se ha estado cediendo –en los últimos años- territorio forestal, minero, ganadero, incluso marítimo, a las grandes empresas transnacionales. Debido a esto ¿Crees que llegará el momento en que la soberanía de los pueblos termine totalmente en manos privadas?
           
“No sé, porque no soy profeta. Pero sí sé que se está repitiendo la historia trágicamente. La historia de América Latina es la historia del despojo de los recursos naturales, y en eso no se equivocó La venas, pues es un libro que describe muy bien ese proceso de vaciamiento. Hay que saber cuidar los recursos naturales. No hay que entregar la naturaleza a las fauces abiertas del sistema de poder que devora todo lo que se le arrima. El sistema capitalista se come todo lo que encuentra. Incluye una ideología, una moral, una concepción de la vida y de las cosas que es peligrosa para el género humano y para el planeta que habitamos. Es bueno, bajo ese sistema, todo lo que es rentable, y todo lo que no es rentable no merece existir. Eso conduce a la rifa del planeta. De hecho las dos actividades más lucrativas en el mundo de hoy son actividades enemigas de la condición humana: el comercio de drogas y el comercio de armas. Las armas son parte esencial de la industria  militar, que es en realidad una industria criminal”.


El último tiempo la gente ha comenzado a oponerse con fuerza a las arbitrariedades del sistema, utilizando sobre todo la tecnología para comunicarse. Me refiero a Internet.
           
“Paradójicamente algo que nació –Internet- al servicio de la muerte, como un invento del Pentágono para coordinar en escala planetaria sus planes de agresión contra otros países, se convirtió en un instrumento de vida. La gente transformó en su fin original y gracias a eso puede encontrarse, reunirse en torno a objetivos comunes y puede auto convocarse para rechazar las injusticias. Para protestar. Son esas paradojas que te ayudan a vivir y te demuestran que no hay nada definitivo. Hay muchas cosas que nacen en un sentido y terminan viviendo en otro”.

Una alternativa al capitalismo es el proyecto de Chávez en Venezuela ¿Qué opinión te merece ese proceso?
          
 “El proyecto de unidad latinoamericana viene de mucho antes de Chávez, pero él ha hecho mucho por impulsarlo, por llevarlo adelante. Es un proceso lento y difícil. No se puede hacer en un día, ni en dos, ni en una semana ni en un año, por la sencilla razón de que América Latina contiene contradicciones internas que hacen que algunos países tengan más fuerza que otros, más poder que otros. Entonces se reproducen dentro de las fronteras nuestras las contradicciones que padece el mundo. Tenemos contradicciones que no se van a superar de un día para otro. Tú no puedes decir por decreto que a partir de hoy la solidaridad va a sustituir el egoísmo impuesto durante siglos en el mundo. Muchas de las cosas que han hecho, por ejemplo, Brasil con Bolivia o Paraguay, se parecen a lo que escuché decir una vez a un jefe de policía en México. Me dijo: lo que nosotros le hacemos a los centroamericanos es igualito a lo que los gringos nos hacen a nosotros. O sea, cada uno humilla al otro, que a la vez humilla al otro que también humilla al otro. Son nuestras contradicciones”.   

Tú siempre has mantenido posiciones de izquierda, a pesar de las caídas de muros y el fin de la guerra fría.
          
 “Lo de la izquierda, entre paréntesis, pero quiero explicar porqué digo entre paréntesis. Por supuesto que soy un hombre de izquierda, claro que sí. Si mañana se me ocurre decir que pasé a la derecha nadie me va a creer. Soy de izquierda, pero eso no significa que yo confunda, como muchos compañeros, por cierto muy queridos por mí, la religión con la política, nos soy fanático ni religioso en política. No creo en el fanatismo, creo que los fanáticos deberían estar todos encerrados en el manicomio, porque son peligrosos. Pero porqué te digo esto de la izquierda y la política y de la derecha. Porque a veces ha conducido a ciertos esquematismos que no coinciden con la realidad. En el año 1830 y pico, Nicaragua fue uno de los primeros países que legalizó el aborto en los casos en que corriera peligro la salud de la mujer, la vida de la mujer. En ese momento gobernaba en Nicaragua el partido conservador, un partido de derecha y que fue el que promulgó la ley. Pasó un siglo y medio más o menos y un gobierno de izquierda, sandinista, anuló la ley y condenó a las mujeres pobres a la cárcel o al cementerio. Y eso la gente no lo sabe. A mí, bajo esos parámetros, que me aclaren qué es izquierda y qué es derecha, porque si izquierdista es el gobierno que ilegalizó el aborto que habría sido legalizado por un gobierno de derecha entonces estamos todos locos. Habría que recuperar el sentido de las palabras, que es en definitiva la función primordial de un escritor, contribuir a limpiar el diccionario”.     

En Chile sucede esa confusión, cierta izquierda parece de derecha.
          
“Yo sobre Chile no voy a hablar, por una razón muy simple, no vendo hielo a los esquimales. Ponelo ahí, escríbelo, yo no vendo hielo a los esquimales. No vengo a Chile para decirle a los chilenos cómo es la realidad chilena, pero ponelo, porque a veces viene un tipo de afuera y está, en el caso de Uruguay, cinco días en Punta del Este, y termina escribiendo un libro sobre el Uruguay. La realidad de un país es muy compleja, muy contradictoria, muy difícil de desentrañar, y para conocer una realidad no es asunto de estar unos días, una semana o dos o tres en un país. La realidad de cada país es una señora bastante misteriosa”.

Como ir a Argentina y tratar de entender el peronismo y explicárselos a los argentinos.   
           
“Claro…, ellos están deseando que alguien lo explique”.

Tú has dicho –o escrito- que el mundo está al revés
           
“Habitamos un mundo al revés por la sencilla razón de que es un mundo que recompensa la especulación y castiga el trabajo. Entonces es un mundo al revés porque recompensa al revés, recompensa lo que debería castigar y castiga lo que debería recompensar”.

Dices que escribes cuando te pica la mano. Te ha picado últimamente.
           
“Por suerte no me faltan picazones en la mano y escribo constantemente. Además es lo único que más o menos me sale. A lo largo de mi vida quise ser muchas cosas que no pude ser. Quise ser santo cuando era chico, que era muy místico, pero mi tendencia natural al pecado me lo impidió. Quise ser jugador de fútbol, como todos los uruguayos, pero era un pata de palo terrible. Quise ser pintor, dibujante, muchísimas cosas y trabajé en muchas. Fui obrero en una fábrica, cobrador, dibujante de letras, etcétera”.

¿En qué momento te das cuento que lo tuyo era ser escritor?
           
Cuando me di cuenta de que era un inútil total. Entonces alo tenía que hacer en la vida, y la verdad es que la literatura me ha dado muchas alegrías. La certeza de que uno puede escribir de tal manera que las palabras que broten de una página toquen la cara de quien la está leyendo, como si las palabras tuvieran dedos, como un contacto real. No sé si me explico bien.

Cuando uno lee tus libros se da cuenta de que no te encasillas en un género determinado.
           
“Por suerte creo que estoy fuera de los géneros. Y eso es el resultado de muchos años de trabajo en que fui descubriendo que lo mío era una síntesis de diferentes géneros. Una tentativa de síntesis para recuperar la unidad perdida del lenguaje humano. Entonces no es clasificable porque además también eso proviene de un rechazo a la mala costumbre de ponerle etiquetas a la gente en su frente, de encasillarlo todo. Cuando se habla de literatura política me pregunto si hay alguna literatura que no sea política. Si no hay alguna literatura que elija entre la libertad y el miedo. Y lo mismo con las personas, nunca coinciden las etiquetas. Yo les disparo a las etiquetas. Y cuándo me dicen escritor de qué. Yo digo: de todo, de cualquier cosa. O cuándo me dicen usted es poeta; respondo, no, no escribo poesía, o a lo mejor la escribo y no me doy cuenta, y eso me llena de alegría, porque la literatura que más me gusta es la que revela la poesía escondida”.








Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.