viernes, 16 de agosto de 2019

La recesión económica mundial, ya en marcha, dará cuenta del capitalismo en el siglo XXI a través del horror de la guerra

Y era asunto de unos cuantos meses para que la recesión aflorara en la economía mundial desde el momento en que la brillante cabeza de Donald Trump dispusiera la guerra de los aranceles contra China.


LA RECESIÓN ECONÓMICA MUNDIAL, YA EN MARCHA,
DARÁ CUENTA DEL CAPITALISMO EN EL SIGLO XXI
A TRAVÉS DEL HORROR DE LA GUERRA


Por Luciano Castro Barillas

 La crisis económica será peor que la del 2008 pues los mercados financieros internacionales que realizaban sus transacciones lo hacían en dólares. Era ya una moneda debilitada para esos años, pero todavía lo suficientemente fuerte para ser una moneda dura y confiable. Ahora ya no es la divisa única, ni la primera, ni la más sólida, ni la de mayor respaldo. Todos los banqueros se truenan los nudillos de los dedos porque de esta debacle económica no saldrán bien parados porque Estados Unidos ya no es poder unilateral mundial que decidía todo a su antojo. Pocos son los que a pie juntillas les siguen haciendo caso. Solo los países altamente dependientes como México, los pequeños países centroamericanos y otras economías dependientes de América Latina, África y Europa.

Los bancos (los que pueden) no están haciendo crecer sus reservas en dólares sino en oro, lo cual nos indica, de manera nada simbólica, que la banca occidental y los bancos de Estados Unidos no confían ya en una moneda veleidosa usada para el chantaje, el robo y el saqueo. El billete verde se está secando, se está quedando sin la clorofila de un verdadero crecimiento económico. Y era asunto de unos cuantos meses para que la recesión aflorara en la economía mundial desde el momento en que la brillante cabeza de Donald Trump dispusiera la guerra de los aranceles contra China. La segunda economía mundial, ciertamente tiene pobreza, pero va en camino de resolver ese problema.

Los Estados Unidos sigue siendo el país con la máquina más efectiva de hacer pobres. El Sueño Americano ya no existe, excepto para los gánsteres de la política, la gestión empresarial y sus propietarios. El detonante de la guerra lo buscan ahora en Irán con el pretexto de dar seguridad al estrecho de Ormuz en el golfo Pérsico. Ese patrullaje internacional tiene varios años de tener lugar con dos países europeos occidentales (Alemania y Francia) sin embargo, en esta provocadora aventura no lo acompañan todos los países convocados sino solo la incondicional Inglaterra y el sumo lacayo del Medio Oriente, la entidad sionista de nombre Israel, la cual ha sido advertida por el gobierno de Irán que no tolerará su presencia y tendrán que atenerse a las consecuencias de su acción temeraria e irresponsable.

El leño está ofrecido y los judíos sionistas puede que vayan por lana y salgan trasquilados. Por si fuera poco, los alfiles del imperialismo ya empezaron a caer. La importante plaza argentina no logrará sobrevivir a la embestida de los sectores populares, a quienes ya no importan las dádivas de Macri que ofreció quitar el IVA de los productos de la canasta básica (un escandaloso y desconsiderado 21%) que constituye uno de los más importantes ingresos fiscales del Estado argentino. Argentina está urgida de dinero fiscal pues la presión del pago del servicio de la deuda externa los tiene cogidos por el cuello. ¿Cómo harán para resarcir el faltante fiscal del IVA? Pues ni ellos mismo lo saben.

Inglaterra igualmente se hunde con su loco particular, Boris Johnson, que lleva a la isla a la bancarrota económica. En fin, el dólar ya no se utiliza en el voluminoso mercado chino, ruso e hindú, excepto para cosas absolutamente necesarias. Son ahora billetes verdes poco apetecibles que solo una guerra hipotética ganada por Estados Unidos podría devolverles su valor. Más que creo que lo verde se irá volviendo café, pues ya no es la moneda inmarcesible.






Publicado por La Cuna del Sol

lunes, 12 de agosto de 2019

Guatemala, La Finca Neocolonial

Lo dicho, el sistema colonial no murió hace doscientos años; al contrario, el sistema neoliberal supone la recuperación de la colonia, traducida en la explotación económica, social y política de las grandes mayorías a cargo hoy no de viejas élites coloniales sino de transnacionales y las pequeñas oligarquías locales. Unas y otras siguen manteniendo un sistema de explotación que hacen de Guatemala, y de otros países de la región, simples fincas coloniales donde recursos y vidas son propiedad de los nuevos patrones.


GUATEMALA, LA FINCA NEOCOLONIAL


Por Jesus González Pazos

Totonicapán, Cahabón, Quiché, Sipakapa o San Juan Sacatepéquez no son solo nombres de una sonoridad especial, no son solo lugares destacados de una de las mayores culturas del mundo, la maya. Estos son también nombres de comunidades en las que la violación sistemática de los derechos humanos individuales y colectivos se hace realidad cotidiana en toda su crudeza. Lugares donde, al igual que la riqueza en el mundo de hoy, esas violaciones se concentran más y más, no en cada vez menos manos, sino en un reducido territorio del continente americano. Hablamos de Guatemala y de tiempos y lugares en los que hoy las empresas transnacionales y oligarquías locales son los nuevos protagonistas de un proceso colonial que, con formas no tan diferentes, perdura por más de cinco siglos.

Porque el sistema colonial nunca desapareció en estas tierras. Los procesos independentistas de hace doscientos años supusieron la sustitución de las élites dominantes blancas por otras mestizas, pero de mentes colonizadas. Por lo tanto, si bien la titularidad en el marco político pudo tener algún cambio de actores, las coloniales estructuras sociales y económicas se mantuvieron casi intactas, llegando así hasta nuestros días. Y hoy el sistema neoliberal no hace sino generar nuevos procesos de colonialismo que combina procedimientos viejos de control y dominación con otros nuevos, propios de la explotación desenfrenada de los recursos naturales, de las liberalización de los mercados, de las privatizaciones de los sectores productivos estratégicos y del empobrecimiento y las necesidades extremas de la población, por cierto, aún mayoritariamente indígena.

El sistema colonial desde antiguo se caracteriza básicamente por el dominio social y económico por un poder extranjero de un territorio y por la explotación de sus riquezas y recursos naturales en beneficio casi exclusivo de ese poder, ahora constituido en metrópoli. Cambiemos el nombre de los antiguos imperios coloniales por el de Iberdrola, ACS, BBVA, British Petroleum, Goldcorp, etc. y tendremos claramente delimitado nuevamente el escenario colonial; como siempre, como en toda época y lugar, acompañado y ayudado por unas escuálidas élites locales que generan las condiciones políticas idóneas para esa nueva implantación. Para el caso de Guatemala hoy, como en tiempos precedentes, esa oligarquía nacional se conforma por escasas ocho o diez familias, las cuales, con su control de las estructuras del estado (ejecutivo, judicial, legislativo y cuerpos de seguridad) permiten la fácil penetración de esas empresas transnacionales que imponen condiciones de explotación, servidumbres necesarias y se llevan a un precio ínfimo las riquezas del país.

El marco, se completa con una población en situación mayoritaria de dominación y su control y sometimiento se realiza como si de jornaleros en la finca del patrón se tratara. O, de otra forma, cómo se puede definir una sociedad en la que los votos se compran en las comunidades empobrecidas por unos kilos de alimentos, por unas láminas a modo de techumbres o mediante las reiteradas e ilusorias promesas de una mejora en las condiciones de vida que nunca llegan. Los partidos tradicionales, esos dominados por las élites oligárquicas locales y extranjeras, desde el centro izquierda más moderado (socialdemocracia) hasta la extrema derecha usan la pobreza como fuente inagotable de votos para el sostenimiento cuatrienio a cuatrineo del sistema dominante. Garantizan así su supervivencia en el lujo y despilfarro mientras la mayoría de la población se hunde más y más en la miseria y no encuentra otra opción que encaminarse en caravanas de migrantes hacia el lejano y prometido paraíso del norte.

En esta sociedad neocolonial, al igual que lo fue en la anterior, la protección de las leyes, de la constitucionalidad, de los derechos humanos y de la democracia no se hicieron, sino nominativamente, para el pueblo; la realidad es que son solo una realidad para las élites enriquecidas. Se protegen en ellas y, a partir de las mismas, construyen sus redes de corrupción e impunidad. Son las élites que envían a sus hijos a los Estados Unidos, sin problemas para su entrada, a estudiar en inglés; esas que no se desplazan por las escasas y destrozadas carreteras del país para no contaminarse con la pobreza, sino que llegan a sus fincas en helicópteros para controlar el ritmo de producción o, aquellas que mantienen por igual estrechos lazos con la diplomacia internacional y con el narcotráfico y son parte, a su vez, del amplio entramado de la corrupción sistémica.

En paralelo, se irrespeta en todo tiempo y lugar el derecho a la consulta a las comunidades cuando se van a desarrollar en sus territorios megaproyectos que afectarán de forma determinante a las mismas y se compran autoridades y voluntades con el señuelo de unos pocos billetes o de la promesa de un trabajo temporal en esos proyectos extractivos que atentan contra los territorios. Se criminaliza, encarcela y asesina a líderes y lideresas que se mantienen firmes al lado de sus comunidades en la protesta social. Y esto no es denuncia fácil o vacía. Las diez comunidades de San Juan Sacatepéquez llevan más de una década resistiendo contra la instalación fraudulenta de una cementera, propietaria de una de esas ocho familias (Nobelia) que dominan el país, y que hipoteca su vida y desarrollo como comunidades campesinas. Sobre el río Cahabón avanzan los proyectos hidroeléctricos (Renace y Oxec), en los que participa la transnacional española ACS (Florentino Pérez) y que privatiza tierras y aguas a más de treinta mil personas a las que nunca se consultó. En el Quiché los niveles de las aguas freáticas disminuyen día a día suponiendo una restricción brutal para la población y la sequía para cultivos y ganados, todo por la desenfrenada tala de los bosques; la población organizó su propia consulta y se posicionó por la defensa de la vida y el territorio, pero el estado proteje a los madereros. Sipakapa, junto con San Miguel Ixtahuacán son el reflejo de la esquilmación y contaminación dejadas tras doce años de explotación por la minera canadiense Goldcorp, que ha traído la desaparición de los cerros para extraer el oro que se ha llevado a cambio de unos impuestos del 1% a sus ingentes beneficios; a cambio, mercurio y metales pesados en los ríos y arroyos, enfermedades y empobrecimento para la población de estas comunidades. Y así, el listado puede seguir creciendo hasta niveles increíbles para un país tan pequeño. En El Estor Izabal la transnacional suizo-rusa Solway explota una de las mayores minas de níquel del mundo a costa del ecocidio que supone contaminar el mayor lago del país, lo que afecta a más de cincuenta comunidades ribereñas. Y este caso, al igual que tantos otros, ha traído también muertes y heridos, criminalización de comunicadores populares y compra de voluntades locales y estatales para poder seguir manteniendo la explotación a cualquier costo social.

Lo dicho, el sistema colonial no murió hace doscientos años; al contrario, el sistema neoliberal supone la recuperación de la colonia, traducida en la explotación económica, social y política de las grandes mayorías a cargo hoy no de viejas élites coloniales sino de transnacionales y las pequeñas oligarquías locales. Unas y otras siguen manteniendo un sistema de explotación que hacen de Guatemala, y de otros países de la región, simples fincas coloniales donde recursos y vidas son propiedad de los nuevos patrones.

*Miembro de Mugarik Gabe






Publicado por La Cuna del Sol

viernes, 9 de agosto de 2019

Donald Trump y su crimen contra Guatemala

Se le impone a Guatemala una responsabilidad que no le compete y que además no puede asumirla porque ocupamos el último lugar, ahora detrás de Haití, en desarrollo social en América Latina.


DONALD TRUMP Y SU CRIMEN CONTRA GUATEMALA


Por Luciano Castro Barillas

De manera inequívoca, Baby Trump, es exactamente eso. Un globo inflado por la vanidad del dinero, con una cabeza hueca llena de gas, pero de gas metano, del que se extrae de las heces fecales en descomposición. No puede haber ni una sola sílaba, palabra, frase u oración amable para este hombre, ahíto de maldad y perversión contra todo ser humano que no tiene su blancura de mandril. Su manera primitiva de pensar no hace sino retrotraernos a los tiempos de Adolf Hitler, el más grande criminal que envió a millones de personas de todo el mundo a la muerte durante la Segunda Guerra Mundial y quien escondido como una rata en su bunker, no tuvo los cojones para morir peleando al frente de sus tropas.

Así son todos los cobardes. Así son todos los reaccionarios: prepotentes, abusivos, desconsiderados y malvados cuando están empoderados por el poder político o por el dinero. Al verse solitos, en desventaja, suelen orinarse en los pantalones, no es nada extraño. Lo de hombrecito solo lo tienen en manada, en pandilla; “en vaca”, como se estila decir en Guatemala. Hoy, tomando del cuello la dignidad de nuestro país, de todos los guatemaltecos, de nuestra Patria, nos obliga con palabras eufemísticas, a suscribir un acuerdo para comprometernos, por ser sus socios, con ser el Tercer País Seguro. Acuerdo que a todas luces jamás puede nacer a la vida jurídica al tenor del artículo 52 de la Convención de Viena que dice que ningún convenio es válido entre dos Estados cuando media la amenaza y la coacción.

El derecho internacional público hace valer los términos de relacionamiento entre Estados. Para este granuja de pelo artificiosamente rubio y superficialidad indesmentible todo le viene flojo. Pero al parecer él solo, solito, con sus muladas, ha tallado fina estaca de madera, donde, inevitablemente, se tendrá que sentar en las elecciones ya cercanas de los Estados Unidos.

Las muertes de Dayton y El Paso han marcado ya su destino político porque aún a las personas de pensamiento conservador -muchas-  no les parece que este hombrecillo no asuma las responsabilidad de sus actos pero sobre todo de sus palabras. No se quiere hacerse cargo de sus errores y cacarea, co, co, co; clueco, La Gallina Trump. Este hombre irrespetuoso merece igualmente todo el irrespeto del mundo, porque atropella, por aquí, por allá, por acullá.

Se le impone a Guatemala una responsabilidad que no le compete y que además no puede asumirla porque ocupamos el último lugar, ahora detrás de Haití, en desarrollo social en América Latina. Solo personas como las del CACIF y sujetos despreciables  como Dionisio Gutiérrez pueden apañar semejantes actos que vulneran la dignidad nacional. No hay recursos para que coman nuestros connacionales muchos menos para darles a miles de hermanos centroamericanos que errando su camino vienen al lugar menos indicado en su ruta hacia los Estados Unidos.

De ese otro hombrecillo que dice ser presidente de Guatemala, pues, sencillamente, no vale la pena mencionarlo. El monigote perfecto de los oligarcas y los militares. Perfectamente ajustado a sus medidas. ¿Qué nos espera a futuro después de las elecciones del domingo? El desastre. Y solo esta gente tendrá que responder ante lo ominoso que se avecina. Llegarán oligarcas y militares, lo tantas veces anunciado y que ustedes no le creen: la Gran Explosión Social. Espero que ustedes, hombres de la derecha, ante la gravedad de lo que viene; no vayan a terminar orinándose en los pantalones.






Publicado por La Cuna del Sol

jueves, 8 de agosto de 2019

La geopolítica del conflicto venezolano después del embargo

La geopolítica, asimismo la geoeconomía, toman expresión concreta en estos escenarios económico-financieros; los actores involucrados recientemente son Venezuela y sus aliados euroasiáticos China y Rusia, como se notó en la llamada Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela.


LA GEOPOLÍTICA DEL CONFLICTO VENEZOLANO
DESPUÉS DEL EMBARGO



El aislamiento de países del circuito comercial dominado por la oligarquía financiera estadounidense fue una movida usada en varias ocasiones para asfixiar económica y financieramente a los Estados-nación y, por ende, a sus poblaciones.

En América Latina, los casos de Cuba, Nicaragua y Panamá son emblemáticos por cómo se desarrollaron sus conflictos y conclusiones, a excepción de la isla que aún sufre las consecuencias del bloqueo total a su economía.

Contra Irán, Siria, Irak también se han efectuado embargos similares, y no digamos el resto de países que se han visto incendiados por la guerra con Estados Unidos y sus aliados en las últimas décadas.

No debe haber otro fin para Washington, luego de implementar acciones económicas de ese calibre con sus rivales declarados, que no sea la guerra o el golpe. Su voluntad expresa.

Por ello el espacio por excelencia en la pugna para que ocurra o no el plan estadounidense es el internacional. La geopolítica, asimismo la geoeconomía, toman expresión concreta en estos escenarios económico-financieros; los actores involucrados recientemente son Venezuela y sus aliados euroasiáticos China y Rusia, como se notó en la llamada Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela.

GRUPO DE LIMA EN ACCIÓN

Lima fue el escenario de reunión entre cancilleres, representantes diplomáticos y otros operadores involucrados en el cambio de régimen en Venezuela. El anfitrión peruano, canciller Néstor Popolizio, dio las conclusiones del encuentro que reunió a unos 50 países, los mismos que Estados Unidos presionó para reconocer a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

Popolizio dijo que ellos esperan que el bloqueo estadounidense "permita más pronto que tarde la salida" de Nicolás Maduro del poder.

"Todos los países hemos escuchado las medidas que tomó Estados Unidos anoche (lunes). Las han planteado en la reunión y lo que hemos hecho es tomar nota de ellas, porque sabemos que van a tener un impacto real dentro del régimen de Maduro y esperamos que permitan más pronto que tarde la salida de ese régimen", declaró el canciller peruano a la prensa.

Básicamente, la denominada Conferencia Internacional sirvió como operación de blanqueamiento de las medidas coercitivas de Washington, con John Bolton, el asesor de Seguridad Nacional de Trump, en escena asegurando que los dictados se lleven a cabo junto con el secretario de Comercio, Wilbur Ross.

Para impedir una reacción de rechazo como ha ocurrido durante décadas con el bloqueo cubano, Popolizio aseguró que el embargo "no es contra el pueblo de Venezuela" como lo hace Estados Unidos y sus satélites, aupando de esta manera una narrativa contraria a la realidad en un escenario internacional pensado para concretar un golpe de Estado.

Con el esfuerzo de incorporar a una misma agenda a decenas de países, se une la posibilidad de que ese bloque expanda las medidas contra Venezuela como parte de la adhesión a la política exterior estadounidense.

En este punto de persecusión económica y financiera es que se nota la importancia del Grupo de Lima, en tanto funcione como plataforma capaz de orientar el cuadro de agresión hacia el aislamiento producido por Estados Unidos.

En vista de que no todos los presidentes y cancilleres consideraron la "opción militar" como una legítima para deponer al gobierno de Nicolás Maduro, sí parece una vía de su agrado la extorsión y ahogo económico, financiero y comercial. No importa si millones se ven afectados por eso.

LA PRESIÓN DE BOLTON

El Asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, figura clave en el endurecimiento de la agresión estadounidense, habló para sus comensales en Perú en torno al embargo declarado.

En efecto, Bolton dejó claro que la nueva orden ejecutiva de la Casa Blanca "autoriza al gobierno estadounidense a identificar y convertir en blanco de sanciones a personas que sigan brindando apoyo al ilegítimo régimen de Nicolás Maduro".

Con un discurso de relaciones públicas internacionales, se enfocó en China y Rusia, a quienes "les decimos que el apoyo que brindan al régimen de Maduro es intolerable, en particular para el régimen democrático que reemplazará a Maduro. A Rusia, y sobre todo a quienes que controlan sus finanzas, les volvemos a decir lo siguiente: 'No redoblen una apuesta equivocada'".

Con ello quiere decir que las nuevas medidas de bloqueo y embargo intentan presionar (algunos lo llamarían chantaje) el cuadro geopolítico y geoeconómico que permite a Venezuela seguir con normalidad sus relaciones internacionales con potencias como China y Rusia.

Siendo estos dos actores euroasiáticos los principales aliados del país, que mantienen un estatus de diplomacia, economía en alza y tecnología militar de punta, el mensaje es claro: dejen de apoyar a Venezuela o escalaremos la guerra multiforme entre los dos bloques sin remedio.

Son estas las intenciones de John Bolton, quien hizo fama de guerrerista desde la Administración Bush hijo, pero ¿son las del presidente Trump?

EL RECHAZO DE LA UNIÓN EUROPEA

"En lo que se refiere a las medidas de Estados Unidos, no hacemos comentarios al respecto. Pero, en general, nuestra posición es bien conocida y consiste en que nos oponemos a la aplicación extraterritorial de medidas unilaterales", dijo un portavoz de la Comisión Europea sobre el embargo declarado contra Venezuela.

De esta forma se une una nueva voz contraria a las agresiones asesinas de Washington, esta vez de un actor que suele acompañar a Estados Unidos en sus incursiones imperiales.

De hecho, la Unión Europea (UE) subrayó que las sanciones no deberían afectar a la situación económica del pueblo venezolano y sólo al gobierno de Maduro. Enunciado imposible de sostener debido a que desde 2017, cuando Trump firmó la orden ejecutiva contra PDVSA y los activos estatales en el exterior, las medidas de la Casa Blanca afectan directamente a la población, como demostró un estudio del estadounidense Centro de Investigación Política y Económica.

Eso se conecta con la afirmación de que la UE, por su parte, podría tomar restricciones individuales adicionales contra varios venezolanos, o revisar estas sanciones, dependiendo del progreso de diálogo en Barbados, dinamitado de antemano por Washington.
Aunque las últimas consideraciones parecen más bien hipócritas, la UE acompaña el comunicado de la ALBA-TCP en solidaridad con Venezuela.

Probablemente el bloqueo total a la economía venezolana sea rechazado por la mayoría mundial, sin embargo, como ha hecho en los últimos 60 años, al gobierno estadounidense no le importará la animadversión expresada por los actores geopolíticos contrahegemónicos mientras tenga entre ceja y ceja el cambio de régimen en Venezuela.

MIENTRAS TANTO, EL COMANDO SUR

Los rusos y los chinos se mostraban satisfechos por lo que ocurría con el diálogo en Noruega y luego Barbados entre el gobierno venezolano y el antichavismo, que se suponía impondrían acuerdos electorales, políticos y económicos, sin embargo el embargo de Trump dio sin efecto cualquier negociación y Rusia llamó a levantar el bloqueo.

Por otro lado, mientras sucedía el anuncio de la Casa Blanca y se daba la puesta en escena de la Conferencia Internacional para el Cambio de Régimen en Venezuela (como realmente debería llamarse), el Comando Sur coordinaba sus esfuerzos por "contrarrestar grupos armados ilícitos" en Colombia junto con el ejército local.

Los "problemas securitarios" de que habla el Comando Sur se refieren a las facciones de las FARC-EP que no se subordinaron a los acuerdos de paz y al ELN colombiano, actores relacionados por el Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS, por sus siglas en inglés) de manera forzosa con el gobierno de Nicolás Maduro.

Ambas agrupaciones son consideradas terroristas por el Estado colombiano y Estados Unidos, tal como lo propone el CSIS con respecto a la Administración Maduro.

En relación a esto, el presidente Iván Duque afirmó recientemente y de manera hipócrita que "Venezuela es santuario para terroristas y narcotraficantes", en una nueva afrenta declarativa.

Asimismo, los esfuerzos del Comando Sur por espiar los sistemas militares venezolanos se han intensificado en las últimas semanas con incursiones aéreas ilegales e incluso a través de la guerra cibernética dan un vuelco sospechoso a la visita personal del almirante Craig Faller al ejército colombiano.

Lo que no resulta sorprendente es que el Comando Sur continúe con sus acciones de espionaje y guerra no convencional contra la FANB y las infraestructuras venezolanas, en vista de que la geopolítica en este caso está dando el tono del conflicto en el país de manera irremediable.

Todo se traza en un tablero donde lo militar (incluida la guerra irregular), el asalto y aislamiento económico a un país y lo geopolítico se entrecruzan como armas no convencionales para destruir la mesa de diálogo, a la que el chavismo ha decidido no asistir debido a las agresiones en curso contra la nación venezolana. Es lo que está sucediendo, teniendo en cuenta que era un reservorio para la solución política a lo interno del conflicto venezolano.






Publicado por La Cuna del Sol

domingo, 4 de agosto de 2019

La ideología racista del odio ahora luce inspirada por el más loco de los presidentes de Estados Unidos; Donald Trump

Los capitalistas están casi al nivel animal, con la diferencia que llevan un componente mezquino: el odio. Y este despreciable sujeto es la mejor manera para darnos cuenta hasta donde lleva al ser humano la pasión por el dinero.


LA IDEOLOGÍA RACISTA DEL ODIO
AHORA LUCE INSPIRADA POR EL MÁS LOCO
DE LOS PRESIDENTES DE ESTADOS UNIDOS;
DONALD TRUMP


Por Luciano Castro Barillas

No cabe la menor duda que la fuente de inspiración para esos actos de odio de los racistas de Estados Unidos se basan en la psicopatía criminal de Donald Trump, sujeto con un acendrado y ahora exacerbado odio contra los hispanos, negros, árabes, chinos y cuanta persona no sea gringo blanco, que por muy blanco que sea, no puede negar sus raíces africanas, de donde se origina toda la humanidad.

Gente como Donald Trump, supremo ignorante, jamás reconocerá los descubrimientos de la comunidad científica y creerá en el creacionismo de la Biblia israelita que afirma que el mundo, el hombre, los animales y el universo en su conjunto fueron creados en Siete Días. Ideología religiosa solo creíble para los tontos, que no acaban de comprender que todo eso es una parábola piadosa de amplio consumo popular y no una verdad científica, siempre transitoria, susceptible de corrección o mejoramiento.

Toda verdad es temporal, hasta que surge otra verdad superior a la anterior verdad. Es la dialéctica de las cosas: su destrucción y su reconstrucción. El salto cualitativo más esclarecedor y más aproximado a la realidad. Ahora, en menos de 72 horas tuvo la humanidad una cita con la oscuridad gracias a una política de Estado imperialista fundada en el desamor y la brutalidad. ¿Su inspirador? El señor Donald Trump; magnate cuyo único ideal es hacer dinero y más dinero a costa de cerebro, menos cerebro. Es un hombre cuyos días amanecen pensando a quien lastimar.

Todos los tontos son las personas más eficaces para hacer dinero, no los más inteligentes, por una sencilla razón, la acumulación monetaria se fundamenta en el egoísmo y la astucia. Los capitalistas están casi al nivel animal, con la diferencia que llevan un componente mezquino: el odio. Y este despreciable sujeto es la mejor manera para darnos cuenta hasta donde lleva al ser humano la pasión por el dinero.

El último ejemplo es el tiroteo en El Paso, Texas, en un supermercado Walmart frecuentando por gente hispana y el otro en la ciudad de Dayton, Ohio. El primero con veinte muertos y el segundo con diez. 30 personas muertas por la sinrazón y la estupidez. Por -holgada resulta decir- el fácil acceso a las armas de fuego de alto poder por personas desequilibradas y aceleradas en su sociopatía por palabras tan locas como las frecuentes declaraciones de Trump, cuyo odio a las minorías no pasa por el disimulo y la hipocresía diplomática, sino por el atropello ramplón, abusivo y vulgar. Todo un sujeto de alucinación y miedo producto del ultracapitalismo.

Un loco como este hombre pone en vilo a la seguridad internacional con la amenaza de una conflagración nuclear de la que ni un país del mundo que cometa semejante estulticia saldrá ganando. Y él lo sabe, pero no le importa, porque pasa por su diminuto cerebro que los Estados Unidos saldrán ganando, por sus ideas imbéciles del golpe preventivo.  No hay tal que el que da primero da dos veces.  Aquí no se puede. No es esa la lógica nuclear. El país atacante como el país atacado terminarán destruidos para siempre.

Pero lo más inmediato es que todos los hispanos y las otras minorías de Estados Unidos salgan a votar contra este hombre, como única manera de sobrevivir ante la eventualidad de un triunfo electoral para un segundo período. Este hombre falsamente rubicundo de tupé de pato canadiense padece de locura criminal y todos los hispanos deben ir contra él en las elecciones que están tan cerca. Solo de esa manera podrán sobrevivir a la imparable xenobia de los gringos desinformados y cabeza hueca, que son los grandes discípulos de este viejo tonto llamado Donald Trump.






Publicado por La Cuna del Sol

viernes, 2 de agosto de 2019

Las redadas de Donald Trump

Las redadas y deportaciones en masa son el componente interno de las políticas antiinmigrantes con las que Trump pretende poner fin a la inmigración indocumentada.


LAS REDADAS DE DONALD TRUMP



El actual ocupante de la Casa Blanca disfruta sembrando el temor y el pánico entre la población indocumentada cuando anuncia que se reanudan las redadas y que deportará a un millón de personas que viven ilegalmente en el país. Algunos medios informan que algunas comunidades de inmigrantes lucen como pueblos fantasmas. El efecto sicológico de las amenazas ha sido inmediato, muchas personas están aterrorizadas, no salen de sus hogares y están dejando de ir a sus trabajos. Aunque hasta el momento se desconoce las cifras iniciales de las redadas anunciadas por Trump, en lo político logra su objetivo. Enciende a su base de votantes y pone contra la pared a sus oponentes en el partido Demócrata, quienes temerosos de ser presentados como el partido que promueve la inmigración indocumentada, terminan cediendo vergonzosamente a sus presiones y las de los republicanos.   

Trump, tanto como político y empresario inescrupuloso entiende perfectamente la dinámica de la inmigración ilegal en Estados Unidos, la misma que durante mucho tiempo ha sido explotada descaradamente por republicanos y demócratas para su propio beneficio, especialmente en tiempos de elecciones, cuando los sentimiento antiinmigrantes y proinmigrantes de la población votante son más fáciles de manipular. Trump inicia su campaña de reelección presidencial enfocándose, como en 2016, en los inmigrantes indocumentados como una amenaza para el bienestar de los ciudadanos estadounidenses. Vuelve y repite su diatriba antiinmigrante, cargada de odio y racismo, dirigida especialmente a quienes provienen de los “shitholes” ubicados al sur de la frontera, a quienes presenta como una plaga de criminales, violadores, que abusan de los servicios públicos, le quitan los empleos a ciudadanos norteamericanos, y lo que es peor, votan fraudulentamente en las elecciones.

Al antiinmigrante que preside desde la oficina oval y cuya esposa, la primera dama, estuvo por algún tiempo residiendo como “illegal alien”, no le preocupa que su discurso este impregnado de inexactitudes y mentiras flagrantes, hace caso omiso de ellas, o nunca se ha dado cuenta de los numerosos estudios que refutan muchas de esas falsedades a cerca de la inmigración indocumentada. Tampoco es ajeno a los beneficios que aportan los inmigrantes indocumentados, pues él mismo se ha aprovechado de su condición, explotando la mano de obra barata que aportan y en algunos casos hasta dejando de pagarles sus salarios. Pero eso no le causa desasosiego, pues su escasa catadura moral y el mismo hecho de verse así mismo como el Master que impone su voluntad sobre otros a quienes el no ve como personas sino como subhumanos, o animales, lo hace inmune a cualquier crítica o reclamo. Para Trump es simplemente el orden natural de las cosas, el más fuerte imponiéndose sobre el más débil.

En base a ese racionamiento, Trump justifica cualquier acción emprendida contra la inmigración ilegal, sean estas, el confinamiento en auténticos campos de concentración, la separación o el arrebato de menores de edad de sus padres, el cierre de la frontera, la denegación de asilo y las amenazas de sanciones económicas a aquellos países –México y Guatemala– que rehúsen obedecer sus órdenes de impedir que los ilegales lleguen a la frontera. Las redadas y deportaciones en masa son el componente interno de las políticas antiinmigrantes con las que Trump pretende poner fin a la inmigración indocumentada.

Al acceder los gobiernos de México y Guatemala a las exigencias de Trump de detener el flujo de inmigrantes indocumentados en sus fronteras y la reciente aprobación de la Corte Suprema Justicia de Estados Unidos para que Trump pueda hacer uso de fondos del Pentágono para levantar su “esplendoroso” muro en la frontera sur, el ocupante de la Casa Blanca puede argumentar ante sus seguidores que sus promesas de cerrar la entrada a los “bad hombres”  han sido cumplidas. Habiendo logrado ese objetivo, serán las redadas y las deportaciones masivas el próximo paso lógico que dará Trump en su misión de limpiar o remover del país los millones de personas que residen ilegalmente y que representan una enorme amenaza para el bienestar de los ciudadanos (blancos) estadounidenses.

Seguramente, Trump deportará, como sus antecesores Clinton (más de 12 millones), Bush (más de 10 millones) y Obama (más de 5 millones), grandes cantidades de indocumentados, no se sabe si superará sus números, los que de acuerdo al Migration Policy Institute (MPI) en total sobrepasa los 27 millones. La cifra de deportados luce alarmante, sin embargo, al parecer y dadas las características de las deportaciones, el número de indocumentados residiendo en el país, unos 12 millones o más, es decir aquellos ya integrados o que se van integrando en el proceso cotidiano de la vida en el país, permanece más o menos estable.

La cuestión a saber es si el actual presidente estadounidense, fiel a su estilo de hacer trizas todo aquello que él ve como desventajoso para los Estados Unidos, terminará deportando a esos millones de residentes ilegales o como también suele suceder, terminará dando marcha atrás, pues las razones que han llevado a aceptar o tolerar la presencia de los indocumentados en el país, son mucho más poderosas que las promesas de campaña destinadas a ganar votos. Trump, como cualquier otro empresario inescrupuloso no ignora esa realidad. Sin embargo, la propia historia de Estados Unidos, así como los prejuicios raciales y antiinmigrantes profundamente arraigados en él son un mal augurio.






Publicado por La Cuna del Sol

lunes, 29 de julio de 2019

Bienvenidos Al Tercer País Seguro

Ya se sabe que acá gusta mucho que los ex-cancilleres, cámaras empresariales, opinólogos de la tele, etc., metan pasión al tema, pero la realidad es que el tercer país seguro o como le pongan al acuerdo, va y es inevitable. Recordemos que las cortes, congreso y clase política reciben instrucciones en inglés.


BIENVENIDOS AL TERCER PAÍS SEGURO


Por: Carlos Fernández del Cid

Enrique Degenhart Asturias, actual Ministro de Gobernación ha concretado la firma de un acuerdo con Estados Unidos relativo a “la cooperación respecto al examen de solicitudes de protección.” El escenario para el acuerdo firmado, fue nada menos que la misma Oficina Oval. Degenhart ha suscrito junto al Secretario Interino de Seguridad Nacional del gobierno norteamericano, Kevin K. McAleenan, bajo la mirada vigilante del mismo Donald Trump, el polémico acuerdo.

No me detendré en el mismo, porque en los próximos días verán diferentes lecturas y análisis del documento de marras. Me tomaré la libertad de proyectar un escenario probable ante dicho suceso que tiene la atención mediática del país.

En principio, es muy factible que los refugios para los solicitantes de “asilo” que provengan de El Salvador y Honduras, terminen siendo colocados en las cercanías de dichas fronteras. No tiene sentido para el Gobierno de Guatemala, sumarle presión a la frontera con México, en donde las condiciones de miles de migrantes en estos momentos son críticas. No hay suficiente alimento, agua, útiles, enceres de limpieza personal, salubridad, seguridad, etc. Las condiciones en la frontera se están tornando insostenibles para México y Guatemala, ni que decir de lo que ocurre en la frontera de México con los Estados Unidos, ya los medios se han encargado de reproducir escenas por demás dramáticas.

Por otra parte, el Acuerdo Regional Migratorio de Libre Movilidad para los centroamericanos conocido como CA-4, quedará parcialmente detenido, porque no es el mismo criterio que aplica para los centroamericanos que vienen por tierra en vehículos en viajes de placer, negocios o tránsito, que los desplazados en caravanas. Quienes se desplacen en buses, tendrán que “demostrar” el legítimo motivo del viaje. Esto hará el proceso migratorio en las fronteras lento y tortuoso para quienes las traspasan de manera regular por motivos ajenos al destino final USA.

Insisto, los refugios serán colocados cerca de las fronteras de Guatemala y Honduras y eso situaría el escenario de crisis humanitaria, en los mimos países donde se origina la migración por no decir en las mismas narices de los gobiernos antes mencionados. En términos concretos los norteamericanos cambiaron las reglas del juego para solicitar “asilo”, porque miles de peticiones son colocadas en territorio estadounidense y el acuerdo de marras, obliga a los solicitantes a esperar donde sean expulsados/trasladados por las autoridades migratorias norteamericanas. En la frontera sur con México el escenario posiblemente será diferente por obvias razones para los guatemaltecos y quizá para los migrantes de otros países.

Acá el tema es en el corto plazo, más allá de las acciones legales que seguramente se interpondrán y que es poco probable que tengan efecto para “retrotraer” el acuerdo, porque las cortes y el congreso, se terminarán plegando a los intereses norteamericanos, el problema será con las relaciones bilaterales con Honduras y El Salvador. Guatemala ha corrido el cerco simbólicamente hacia esas fronteras. Siempre habrá grupos de migrantes que “burlen” esos límites, pero aún llegaren a la frontera con USA y pidan refugio, serán regresados a México o Guatemala.

Ya se sabe que acá gusta mucho que los ex-cancilleres, cámaras empresariales, opinólogos de la tele, etc., metan pasión al tema, pero la realidad es que el tercer país seguro o como le pongan al acuerdo, va y es inevitable. En realidad, esos análisis y acciones legales, que insisto vendrán, serán estériles. Recordemos que las cortes, congreso y clase política reciben instrucciones en inglés.

La pregunta es: ¿Guatemala tendrá la capacidad de negociar condiciones de financiamiento con USA para contener la crisis que se avecina? Es probable que aún con su ineptitud, los norteamericanos terminen vía sus agencias de ayuda financiera, inyectando importantes cantidades de dinero en varias vías, sean ONG de desarrollo, ONG sociales y las mismas agencias de Gobierno guatemalteco. La crisis no es tan “mala”, cuando hay pisto de por medio y los norteamericanos lo saben. También es justo decir que no hay cosa más bonita que criticar y analizar la realidad del país en talleres en hoteles de las zonas 9 y 10 de ciudad de Guatemala e incluso, en seminarios internacionales. Viajar es vivir dice el adagio.

Mientras tanto, Guatemala ha concretado un acuerdo con la administración Trump, que le coloca una medalla que lucirá en la campaña electoral en ciernes. Los demócratas no se quedarán atrás y seguramente, harán lo propio para intentar detener el mencionado “acuerdo de cooperación respecto al examen de solicitudes de protección” y de esta manera, intentar arrancar el logro de las manos de Trump. Olvidan los demócratas que Trump no ha pasado una sola reforma migratoria y que todas las vigentes, han sido aprobadas por ambas bancadas en diferentes períodos presidenciales. Trump no ha hecho más que usar las leyes vigentes para conseguir sus fines. Como dice el refrán, nadie sabe para quién trabaja.

Mientras tanto, se viene una semana de acciones y recursos legales. Veremos hasta donde llega el combustible social, porque el retiro de visas a quién se oponga es inminente y el discurso de la soberanía alcanza, hasta donde el próximo escándalo reviente en esta finca.

Permítanme darles la bienvenida al “tercer país seguro”.






Publicado por La Cuna del Sol