martes, 12 de noviembre de 2019

El error en Bolivia, ahora viene la razzia

Se ha dicho hasta el cansancio, las revoluciones no son pacíficas, por el más elemental de los sentidos: si usted tiene el poder, peleará para no dejárselo quitar. Y esa pelea es a muerte.


EL ERROR EN BOLIVIA,
AHORA VIENE LA RAZZIA


Por: Rafael Rodríguez Olmos

Lo que jamás debemos pasar por alto, es que nada se hace en el mundo cuya razón no sea la económica. Y los países subdesarrollados han sido las víctimas de las grandes potencias, pues en sus entrañas se albergaron todas las materias primas importantes que significaron el desarrollo de la humanidad. En tiempos de la colonia, la plata y el oro, fueron las fuentes de enriquecimiento. Cuando comenzó el proceso industrial, al mundo subdesarrollado lo abrieron completo para extraer todos sus órganos: el caucho de Brasil, la sal y el cobre de Chile, el petróleo y el gas de Venezuela y México, las frutas de Centroamérica y así podríamos enumerar todo este artículo, pues la reseña es larga y tendida.

Y así como en la década de los ochenta y noventa, se propiciaron guerras, se dividieron países y se dieron golpes de Estado por el coltan conocido como el oro azul, por el agua dulce y por el torio, lo ahora ocurre en Chile y Bolivia, no es casual, pues junto a Argentina, conforman un bloque comúnmente denominado como el triángulo del litio, y que concentran el mayor volumen de recursos de litio identificados en salares. Es la razón del golpe de Estado ejecutado ayer en Bolivia, luego que Evo Morales ganara limpiamente las elecciones con un 10% de ventaja, y avalado por la Organización de Estados Americanos (OEA) No olvidemos que el litio, más allá de sus propiedades médicas, es un importantísimo mineral tanto para a nueva tecnología como para la industria espacial.

Viene al caso la expresión "opio de los pueblos" que no es propia de Marx, por cierto, para identificar al clero y a las fuerzas armadas, que una vez más asumen un papel junto a los poderosos y a los propiciadores de la violencia, en contra del pueblo y de la justicia.

Pero sin duda hay preguntas que hacerse, como, por ejemplo: ¿de dónde saca Evo que se puede creer en un tipo como Luis Almagro? Otra pregunta, ¿de dónde saca Evo que la OEA es un organismo confiable cuando tiene una larga historia de atropellos contra los pueblos de continente? También pregunto ¿de dónde saca Evo que entregar la presidencia del país, va a amainar los ánimos del fascismo y cederá la violencia contra las etnias bolivianas? Y analizo ¿cómo es que Evo no entendió que las trasnacionales van tras el Litio y las gigantescas reservas del gas en ese país y la historia está llena de matanzas hechas en nombre de ello? ¿Cómo es que no entendió que el imperio no puede permitir el avance de una nación con un crecimiento del 3,5% anual, que en realidad es un número astronómico? ¿Cómo es que no entendió que el problema para el imperio y sus lacayos es que Bolivia, en este momento, es el país de mayor crecimiento económico, y que además tiene una reducción del analfabetismo menor al 20% y una tasa de desempleo menor al 4,1%? ¿Cómo es que no entendió que el simple hecho de darle justicia social al 75% de la población, que es aborigen, significaba un problema para el imperio? ¿Cómo es que no entendió que no es posible hablar de paz con quien propicia la guerra y que esa oposición tiene una sed de sangre que es indetenible? ¿No es un acto de ingenuidad creer que dimitir significa que la derecha dejará en paz al pueblo boliviano? ¿Si estaban envalentonados antes de la dimisión, porque no van a sentirse ahora los dueños de todo con el poder para acabar con todo aquello que esté vinculado al pueblo, a la izquierda y a la revolución? ¿Por qué cree Evo que ahora no vendrán las condiciones del Fondo Monetario Internacional, tal como ocurre con Ecuador, Chile y Argentina y acabarán con todas las reformas sociales que se hicieron allí?

Dos preguntas más me estoy haciendo: Una, ¿Cómo es que Evo no penetró las fuerzas armadas, enviando a las escuelas de oficiales a cientos de jóvenes aborígenes, para que trece años después tuviera unas fuerzas armadas, comandadas por oficiales leales a su proceso y a su mayoría étnica? Y dos, ¿No es el MAS un partido de cuadros revolucionarios, preparados para el combate y para defender los logros de la revolución?

Se ha dicho hasta el cansancio, las revoluciones no son pacíficas, por el más elemental de los sentidos: si usted tiene el poder, peleará para no dejárselo quitar. Y esa pelea es a muerte. Así ha sido históricamente y lo estamos viendo en este momento en Colombia, cuando las FARC creyeron que era posible la paz, dialogando por cuatro años con un presidente que fue Ministro de Defensa del uribismo y creador de los falsos positivos. La conclusión ha sido 800 dirigentes asesinados en menos de dos años, sin que haya un solo culpable.

Igual pasará en Chile si el pueblo chileno abandona las calles, matarán a todo aquel que dirija algo, hasta un grupo musical. Y sin duda es lo que va a ocurrir en Bolivia si el Evismo deja al pueblo solo. Comenzarán los asesinatos, puede que en masa porque el odio de estos fascistas es mayor. Matarán a todo aquel que diga algo coherente, violarán a todos los que puedan, hombres y mujeres, como método aplicado en Chile y que sin duda será copiado por el fascismo boliviano. Enceguecerán a los que puedan, como nuevo método de terror.

Recuerdo haber leído hace años unas crónicas de un periodista sobre la Italia de Mussolini, quien narraba que en las noches fascistas de los veinte, cuando los hombres escuchaban las botas marchar, se orinaban en los pantalones sentados en las sillas de los comedores, junto a esposa e hijos. Sabían que venían por ellos y que probablemente no regresarían.

Eso es el terror, y es lo que está ocurriendo en Ecuador, Chile y Bolivia. Aún desconozco las razones por las que Evo y los dirigentes del MAS entregan el poder, pero no tengo duda de que es un error. Puede que no entregarlo hubiera generado un baño de sangre, pero tampoco tengo dudas de que otro gallo cantaría. Ahora es muy angustiante la suerte de los pueblos latinoamericanos.

Caminito de hormigas…

Alebrestados por lo ocurrido en Bolivia, la oposición venezolana intentará incendiar las calles este 16. Ojalá y el gobierno entienda que no puede permitir las guarimbas de nuevo.






Publicado por La Cuna del Sol

domingo, 10 de noviembre de 2019

El golpe en Bolivia: cinco lecciones

La tragedia boliviana enseña con elocuencia varias lecciones que nuestros pueblos y las fuerzas sociales y políticas populares deben aprender y grabar en sus conciencias para siempre.


EL GOLPE EN BOLIVIA: CINCO LECCIONES


Por Atilio A. Boron

La tragedia boliviana enseña con elocuencia varias lecciones que nuestros pueblos y las fuerzas sociales y políticas populares deben aprender y grabar en sus conciencias para siempre. Aquí, una breve enumeración, sobre la marcha, y como preludio a un tratamiento más detallado en el futuro.  Primero, que por más que se administre de modo ejemplar la economía como lo hizo el gobierno de Evo, se garantice crecimiento, redistribución, flujo de inversiones y se mejoren todos los indicadores macro y microeconómicos la derecha y el imperialismo jamás van a aceptar a un gobierno que no se ponga al servicio de sus intereses.

Segundo, hay que estudiar los manuales publicados por diversas agencias de EEUU y sus voceros disfrazados de académicos o periodistas para poder percibir a tiempo las señales de la ofensiva. Esos escritos invariablemente resaltan la necesidad de destrozar la reputación del líder popular, lo que en la jerga especializada se llama asesinato del personaje (“character assasination”) calificándolo de ladrón, corrupto, dictador o ignorante. Esta es la tarea confiada a comunicadores sociales, autoproclamados como “periodistas independientes”, que a favor de su control cuasi monopólico de los medios taladran el cerebro de la población con tales difamaciones, acompañadas, en el caso que nos ocupa, por mensajes de odio dirigidos en contra de los pueblos originarios y los pobres en general.

Tercero, cumplido lo anterior llega el turno de la dirigencia política y las elites económicas reclamando “un cambio”, poner fin a “la dictadura” de Evo que, como escribiera hace pocos días el impresentable Vargas Llosa, aquél es un “demagogo que quiere eternizarse en el poder”. Supongo que estará brindando con champagne en Madrid al ver las imágenes de las hordas fascistas saqueando, incendiando, encadenando periodistas a un poste, rapando a una mujer alcalde y pintándola de rojo y destruyendo las actas de la pasada elección para cumplir con el mandato de don Mario y liberar a Bolivia de un maligno demagogo. Menciono su caso porque ha sido y es el inmoral portaestandarte de este ataque vil, de esta felonía sin límites que crucifica liderazgos populares, destruye una democracia e instala el reinado del terror a cargo de bandas de sicarios contratados para escarmentar a un pueblo digno que tuvo la osadía de querer ser libre.

Cuarto: entran en escena las “fuerzas de seguridad”. En este caso estamos hablando de instituciones controladas por numerosas agencias, militares y civiles, del gobierno de Estados Unidos. Estas las entrenan, las arman, hacen ejercicios conjuntos y las educan políticamente. Tuve ocasión de comprobarlo cuando, por invitación de Evo, inauguré un curso sobre “Antiimperialismo” para oficiales superiores de las tres armas. En esa oportunidad quedé azorado por el grado de penetración de las más reaccionarias consignas norteamericanas heredadas de la época de la Guerra Fría y por la indisimulada irritación causada por el hecho que un indígena  fuese presidente de su país. Lo que hicieron esas “fuerzas de seguridad” fue retirarse de escena y dejar el campo libre para la descontrolada actuación de las hordas fascistas -como las que actuaron en Ucrania, en Libia, en Irak, en Siria para derrocar, o tratar de hacerlo en este último caso, a líderes molestos para el imperio- y de ese modo intimidar a la población, a la militancia y a las propias figuras del gobierno. O sea, una nueva figura sociopolítica: golpismo militar “por omisión”, dejando que las bandas reaccionarias, reclutadas y financiadas por la derecha, impongan su ley. Una vez que reina el terror y ante la indefensión del gobierno el desenlace era inevitable.

Quinto, la seguridad y el orden público no debieron haber sido jamás confiadas en Bolivia a instituciones como la policía y el ejército, colonizadas por el imperialismo y sus lacayos de la  derecha autóctona.  Cuándo se lanzó la ofensiva en contra de Evo se optó por una política de apaciguamiento y de no responder a las provocaciones de los fascistas. Esto sirvió para envalentonarlos y acrecentar la apuesta: primero, exigir balotaje; después, fraude y nuevas elecciones; enseguida, elecciones pero sin Evo (como en Brasil, sin Lula); más tarde, renuncia de Evo; finalmente, ante su reluctancia a aceptar el chantaje, sembrar el terror con la complicidad de policías y militares y forzar a Evo a renunciar. De manual, todo de manual. ¿Aprenderemos estas lecciones?






Publicado por La Cuna del Sol

jueves, 7 de noviembre de 2019

¿Golpismo o lucha de clases?

Desde diversos sectores, especialmente de la oposición de derecha partidaria (PAN, PRI, PRD) se afirma que el gobierno de la supuesta “cuarta transformación” no ha dado resultados. Sin embargo, los sectores empresariales, las empresas transnacionales y sus socios mexicanos, así como el gobierno ultra de los EUA están muy cómodos con este gobierno. Para ellos sí ha habido resultados, tangibles, medibles. AMLO ha adelgazado al Estado mexicano, el aparato estatal está más ligero a costa de la reducción de la burocracia de gobierno.


¿GOLPISMO O LUCHA DE CLASES?


Por Federico Piña Arce

Desde la pasada campaña electoral, bueno desde que Andrés Manuel está en campaña (18 años) los sectores más conservadores e instituciones como el ejército, se han pronunciado en contra de él. Los medios de comunicación locales, regionales y nacionales han tomado su lugar en estos posicionamientos.

La derecha a través de sus el PRI y el PAN tomando como pretexto una supuesta izquierda representada en la figura de AMLO, desataron una auténtica cacería ideológica y pusieron en juego todos sus instrumentos de persuasión y represión para atemorizar a la población acerca del peligro que representaba para la estabilidad del país la llegada de un político como AMLO al poder y sus estratagemas les dieron resultado, hasta que en julio de 2018 una masa de votantes hastiados y cansados de la corrupción, pero también de la pobreza y la explotación del sistema vigente, decidieron dar un aparente giro al país.

Durante la campaña electoral de 2018, AMLO dejó muy claro que sólo le interesaba llegar al poder para limpiar “de corrupción e impunidad” al sistema capitalista. Nunca planteó un cambio de sistema, siempre ha hablado de un cambio de régimen, que son cosas muy distintas.

Acostumbrado a la vieja política, mezclada con un no muy claro, pero persistente mensaje mesiánico, ha atribuido a la corrupción la raíz de la pobreza y la miseria en la que viven millones de mexicanos. Pero nunca ha atribuido a la explotación, a la acumulación capitalista los males que el mismo señala.

Las manifestaciones de la lucha de clase se estaban convirtiendo en una auténtica olla de presión para el sistema de explotación vigente. Infinidad de conflictos, locales unos, regionales y nacionales otros, presionaban hacia una salida en la que privaran mejores condiciones de vida, salarios dignos, organización comunitaria en la defensa de los recursos naturales, etc.

El sistema capitalista se nutre de la corrupción, es cierto. En los tiempos de la llamada fase capitalista neoliberal las masas explotadas sufren, como nunca de profunda marginación y miseria. Los monopolios y la oligarquía financiera amasan fortunas y concentran el ingreso a costa de la explotación que las leyes que desde el congreso de la unión se han aprobado, lo permiten.

La reforma laboral, aprobada por todos los partidos de clase representados en el Congreso, con infinidad de miembros que del Partido de la Revolución Democrática (PRD) se pasaron a MORENA, sólo ha traído un aumento de la tasa de ganancia del capital y los salarios, a pesar del raquítico aumento logrado este año, han sufrido una gran merma y esta es una premisa del capitalismo actual.

Las bases del modelo que permiten la superexplotación del trabajo, tanto en la fábrica, como en el campo o en las ciudades se mantienen intactas en este gobierno. Bajo el lema “primero los pobres” la socialdemocracia engaña a las masas explotadas y permite que las desigualdades se perpetúen y aún más, se acentúen.

Desde diversos sectores, especialmente de la oposición de derecha partidaria (PAN, PRI, PRD) se afirma que el gobierno de la supuesta “cuarta transformación” no ha dado resultados. Sin embargo, los sectores empresariales, las empresas transnacionales y sus socios mexicanos, así como el gobierno ultra de los EUA están muy cómodos con este gobierno. Para ellos sí ha habido resultados, tangibles, medibles. AMLO ha adelgazado al Estado mexicano, el aparato estatal está más ligero a costa de la reducción de la burocracia de gobierno.

Sin embargo, el recorte no llegó a las capas superiores de la burocracia. Los miles de desempleados lo constituyen trabajadores de las capas más bajas de la burocracia, quienes ahora engrosan las filas del ejército de reserva de mano de obra, útil para que los capitalistas medren con salarios y prestaciones a su modo y que les garantice la permanencia de la cuota de ganancia.

El combate a la corrupción ha librado, por el momento, a los capitalistas del pago del “diezmo” a los altos mandos de la burocracia estatal. ¿Esto en que beneficia a la clase trabajadora?, en nada, sólo permite rentabilizar, aún más las ganancias del capital.

Reorientar el gasto público para estructurar programas sociales que “beneficien a los más pobres”, tal y cómo ahora están estructurados sólo responde a los parámetros internacionales de la socialdemocracia, que tiene como objetivo central, desarticular la organización social popular y autónoma, ya que la condición para que una persona en estas condiciones acceda a los bonos del gobierno, dádivas diría yo, es que los solicite a nivel personal, nada de organización social.

Esta estrategia está destinada a dos objetivos básicos: mantener una masa segura y fiel de votantes y desarticular la organización comunitaria y social, para qué piramidalmente se dependa del guía y líder moral del movimiento de regeneración, incluso cristiana que está en marcha. Se trata en última instancia de contener las movilizaciones sociales, ¿para qué?, pregunta AMLO, si todo es diferente, se acabó la corrupción y la impunidad, ahora hay justicia, se acabó el neoliberalismo, se acabó la lucha de clases.

Pues no. Soterrada, reprimida, en pausa, pero la lucha de clases se sigue expresando a cada momento, en cada paso, en cada posicionamiento. La clase dominante no quiere perder su hegemonía, la ideología dominante y mayoritaria sigue conduciendo el destino del estado mexicano. La ideología burguesa, con todos sus matices, sigue permeando la conciencia de las masas explotadas. Un capitalismo de tipo calvinista, quizá luterano, pero capitalismo al fin es lo que presenta la llamada “cuarta transformación”.

Su caracterización rebasa las conceptualizaciones y los análisis que Marx realizó del bonapartismo. Sigue presentando los rasgos centrales que Marx describe en el 18 Brumario, es decir un gobierno que se coloca por “encima” de las clases sociales, que niega la lucha de clases, que trata de quedar bien con unos y otros, aún y cuando sus decisiones, casi siempre benefician a unos, en este caso a los capitalistas.

Apoyándose en los sectores más desclasados, que son más vulnerables a la enajenación, esa masa de votantes, que ante la falta de resultados cambian de un partido a otro, cómo se vivió en la ciudad de México, en donde las organizaciones y grupos antes priistas, mutaron hacia el perredismo. Tal como Napoleón Bonaparte utilizó a la masa de campesinos pobres, pero que los abandonó en cuanto la reacción enseñó los dientes.

Pero más allá de situarse por encima de las clases, AMLO se presenta como un líder excepcional. Mezcla de prócer de la democracia, gobernante impoluto y destinado para salvar las almas de los pobres, y por todo esto seguramente está siendo perseguido y espiado como a “Jesús cristo”. Una mezcla muy explosiva, sin duda que incuba una redención milenaria, sólo alcanzable en la salvación eterna, es decir en los reinos del señor.

Ante esta mezcla cuasi seráfica, ¿quién estaría dispuesto a dar un golpe de Estado, so pena de pudrirse en los infiernos? ¿Los empresarios?, para qué, sí su tasa de ganancia no sólo se mantiene intocable, sino aumenta tangencialmente, pero se incrementa, además, el discurso gubernamental tiene sometidos a los rabajadores.

¿El ejército?, ¿por qué y para qué? son el adalid de la seguridad pública, dirigen la Guardia Nacional, son promotores inmobiliarios, construirán un aeropuerto internacional, participarán en las obras del “tren Maya”, reciben pensiones, concesiones, prebendas. Claro, hay grupos inconformes, porque no están en la repartición del gran pastel que está cocinando el gobierno de la cuarta, pero son militares que no tiene mando de tropa, aunque no dejan de expresar el sentimiento de clase que permea a la oficialidad castrense.

¿Los Estados Unidos y la CIA están interesados en armar un golpe de Estado contra AMLO? Al principio de este período de gobierno, México abrió su frontera al sur y desencadenó una ola inmensa de inmigrantes que escapaban de la represión y la miseria. Se llenaron las garitas norteñas, porque todos querían ir al “sueño americano” y se desató la ira del imperio.

El tío Sam dio un manotazo y obligó a México a cerrar la frontera so pena de aplicar penas económicas, ¿qué hizo AMLO? Reculó, aceptó sin chistar y cerró las fronteras utilizando a la Guardia Nacional para ello.

Los sucesos de Culiacán se derivaron de una orden de detención con fines de extradición contra el hijo del “Chapo” Guzmán, Ovidio Guzmán. Se ha filtrado que la DEA facilitó información de inteligencia al ejército para ubicar a Ovidio y que quizá agentes de esta institución norteamericana participaron cómo “testigos” del fallido operativo.

Es decir, el gobierno de AMLO mantiene una estrecha relación con el de los EUA, incluso él mismo lo ha dicho “queremos colaboración, no confrontación”. Entonces ¿para qué “quitarlo”, si colabora incluso más que los neoliberales?

Hay un sector de la izquierda mexicana que se siente identificada con el gobierno de la “cuarta transformación”, incluso hay quienes “militan” en MORENA, el partido en el poder, y en alguno de los pequeños grupos en dónde los comunistas intentan agruparse. Pero la realidad es que la izquierda revolucionaria, es decir socialista y comunista no existe, obviamente, para AMLO. Para el presidente de México la izquierda es invisible, un “ente” con el qué no se siente cómodo e ignora.

Para los comunistas mexicanos es muy importante el análisis puntual, riguroso, materialista y dialéctico de la situación por la que atraviesa nuestro país. Nuevamente se pone ante nosotros la disyuntiva: o colaboración de clase o independencia. Es nuestro deber mantener la independencia del movimiento proletario, llamar a la movilización para exigir derechos, salarios, empleos remunerados, independencia sindical real, derecho a huelga, derecho a tener una prensa propia y canales de comunicación que informen o no manipulen.

Lucharemos, por la verdadera transformación de nuestro país que será socialista-comunista o no será.






Publicado por La Cuna del Sol

domingo, 3 de noviembre de 2019

Neoliberalismo: ¿Fundamentalismo de libre mercado o poder corporativo?

Si bien el fundamentalismo de libre mercado nubla el estado actual de nuestra economía, el poder corporativo nos ayuda a ver, a través del hecho aparentemente irónico, que el llamado libre mercado depende de las intervenciones y el apoyo frecuente del gobierno.


NEOLIBERALISMO: ¿FUNDAMENTALISMO DE
LIBRE MERCADO O PODER CORPORATIVO?

Ilustración a cargo de Nathaniel St. Clair

Por Richard Moser

Durante mucho tiempo he escuchado sobre el neoliberalismo y nunca he podido encontrarle mucho sentido. Resulta que la historia que contamos sobre el neoliberalismo es tan contradictoria como el propio neoliberalismo. Dos corrientes dentro de la crítica del neoliberalismo ofrecen diferentes análisis de la economía actual y sugieren diferentes estrategias para lidiar con la flagrante explotación, la desigualdad económica, la destrucción del clima y el control dictatorial del orden corporativo moderno.

Estas corrientes opuestas no son solamente escuelas diferentes de pensamiento representadas por pensadores que discrepan. Más bien se manifiestan como contradicciones dentro de las críticas al neoliberalismo formuladas por algunos de los escritores más influyentes sobre el tema. Estas diferentes interpretaciones son a menudo el resultado del enfoque. Observe la doctrina neoliberal y los intelectuales y el libre mercado saltan a la palestra. Observe la historia y la práctica de las corporaciones más grandes y los actores políticos más poderosos y el poder corporativo asumen el papel protagónico.

La corriente de pensamiento más influyente coloca al "fundamentalismo de libre mercado" (FMF, por sus siglas en ingles) en el centro de un análisis crítico del neoliberalismo. El término fue acuñado por el ganador del Premio Nobel y ex economista en jefe del propio Banco Mundial, Joseph Stigliz. Free Market Funndamentalism (FMF), suele ser la forma como los progresistas y conservadores entienden el neoliberalismo. Según este punto de vista, un mercado libre no regulado es el culpable y la fórmula a menudo citada (desregulación, austeridad, privatización, recortes de impuestos) es el medio utilizado para socavar los bienes públicos.

A Brief History of Neoliberalism (Breve historia del neoliberalismo) de  David Harvey,  es quizás el libro más influyente y en el cual el autor inicia con el libre mercado. Harvey lo aborda así:
                                                                  
Y es con esta doctrina... con la cual estoy mayormente preocupado. El neoliberalismo es... una teoría de las prácticas económicas políticas que propone que el bienestar humano puede ser promovido de mejor manera facilitando las libertades y habilidades empresariales individuales dentro de un marco institucional caracterizado por solidos derechos de propiedad privada, libre mercado y libre comercio. El papel del estado es crear... un marco institucional apropiado para tales prácticas. [1]

No hay ninguna mención de la enorme corporación moderna, solo aquellos individuos e instituciones del siglo XIX que son los personajes típicos del fundamentalismo de libre mercado. Pero para ser justos, Harvey aborda la "paradoja": el neoliberalismo es un proyecto político que necesita el poder del estado.

Esto crea la paradoja de las intensas intervenciones estatales y del gobierno de las élites y los "expertos" en un mundo donde se supone que el estado no debe ser intervencionista. [2]

La idea de que el "libre mercado" es una descripción precisa de la realidad o una buena base para la estrategia se ha debilitado. Lo que comenzó como la lectura menos influyente de la crítica neoliberal está ganando terreno. La economía de mercado y el estado cambiaron con el tiempo a algo bastante diferente, algo que podríamos llamar Poder Corporativo. Y eso dista mucho de un retorno fundamentalista del libre mercado liberal del siglo XIX.

En su lugar, nos enfrentamos a una nueva forma de orden capitalista: la fusión entre las corporaciones más grandes y el estado. El poder corporativo domina a las naciones al vaciar y tomar el control de las instituciones que se suponía representaban a la población. Las decisiones económicas se toman a puerta cerrada en el Departamento del Tesoro o la Reserva Federal, donde los banqueros mandan y los ciudadanos comunes no se atreven a ir. El mismo poder opera en el escenario global a través de instituciones internacionales y organismos reguladores que ni siquiera fingen ser democráticos, como la OMC, el FMI y el Banco Mundial. El poder corporativo se inclina hacia el fascismo al destruir la democracia e imponer la austeridad –precisamente las condiciones que le confieren al fascismo gran aceptación entre las masas.

Las instituciones nacionales y globales que han sido tan esenciales para la creación del orden neoliberal proporcionan una rica evidencia en el sentido de que ya no podemos decir dónde terminan los gobiernos y dónde comienzan las corporaciones.

El libro de Naomi Klein, The Shock Doctrine, sigue siendo muy influyente y hace referencia a ambas críticas. Sin embargo, entre más se aproxima la autora al complejo militar-industrial y la guerra -las funciones centrales del estado- más claro se vuelve el argumento del poder corporativo.

Las historias sobre corrupción y puertas giratorias dejan una falsa impresión. Implican que todavía hay una línea clara entre el estado y el complejo, cuando de hecho esa línea desapareció hace mucho tiempo. La innovación de los años de Bush no radica en la rapidez con la que los políticos se mueven de un mundo a otro, sino en cuántos de ellos se sienten con derecho a ocupar ambos mundos simultáneamente.... Ellos representan el máximo logro de la misión corporativa: una fusión total de las élites políticas y corporativas en nombre de la seguridad, con el estado desempeñando el papel de presidente del gremio empresarial -así como la mayor fuente de oportunidades de negocios... [3]

Precisamente. Pero, el fundamentalismo de libre mercado y “una fusión total de las elites políticas y corporativas” están en total contradicción entre sí. Otro autor ampliamente leído lo explica de esta manera:

"Aquí existe una profunda ironía: en el hecho que se suponía que el neoliberalismo sacaría al estado del medio, pero el neoliberalismo requiere una intensa participación del estado para funcionar". - George Monbiot

No importaría demasiado si las ideas contrapuestas del fundamentalismo del libre mercado y el poder corporativo fueran estrictamente académicas, pero no vamos a desarrollar una estrategia exitosa para contrarrestar el poder corporativo sin saber cuáles son las condiciones materiales reales. Si bien el fundamentalismo de libre mercado nubla el estado actual de nuestra economía, el poder corporativo nos ayuda a ver, a través del hecho aparentemente irónico, que el llamado libre mercado depende de las intervenciones y el apoyo frecuente del gobierno.

Estamos lidiando con la ironía o la paradoja solo en la medida en que estamos lidiando con la mitología moderna. Los mitos perduran porque sus historias resuelven contradicciones que la lógica, la razón y los hechos no pueden.

Dejemos de repetir la propaganda de los jerarcas.

El énfasis en el fundamentalismo del libro mercado ha contribuido inadvertidamente al aura mítica profundamente arraigada de los mercados libres. Adam Smith, el primer filósofo de los mercados, tuvo que recurrir a una misteriosa "Mano Invisible" para argumentar que el capitalismo era bueno para todos. Esta fe está siempre presente en la representación neoliberal de los mercados globales como fuerzas omnipotentes e inescrutables que funcionan de manera misteriosa. Si eso suena como el dios del capital, lo es.

Pero tenemos que aceptar el hecho de que la naturaleza mítica y mística de los mercados libres es precisamente la razón por la que captiva tanto la imaginación popular -y la nuestra. Si creemos que los mercados libres en realidad existen, entonces hasta nuestras críticas son ofrendas a su poder divino. Cuando decimos "libre mercado" esto funciona como un conjuro que invoca la aparición de una cosmovisión plena.

Por ejemplo, las críticas al libre mercado muy a menudo internalizan la afirmación neoliberal de que es la forma natural de intercambio y producción humana. Según esta opinión, el mercado existe de forma independiente en algún lugar "por ahí", en la naturaleza humana o en la sociedad. La falta de regulación permite que la libertad del mercado llegue a su conclusión lógica o natural, incluso si es propenso al exceso y la crisis. Por lo tanto, el papel del estado regulador, en este argumento, es controlar la libertad natural y el impulso de los actores del mercado.

Sin embargo, el poder corporativo impone su ideología por la fuerza y, a menudo, con violencia. Explota a las personas de acuerdo con la ley. Saquea recursos y envenena el agua sin consecuencias. Esto no es libertad. Es hegemonía y supremacía que nos coloca en el camino de la destrucción del medio ambiente, oligarquía, tal vez incluso el fascismo. Si tu "libertad" es mi explotación, entonces tu eres mi amo, yo tu esclavo, pero ninguno de nosotros es libre. El poder corporativo es lo opuesto a la libertad.

La ideología del mercado siempre ha ocultado la autoridad, el poder y la responsabilidad detrás de una cortina de libertad individual y acciones anónimas. Si el mercado libre es el resultado de millones de interacciones entre individuos libres, y nadie está realmente a cargo, pues bien, ¿qué tiene de malo? Mucho, comenzando con el hecho de que este ideal utópico de ninguna manera describe la forma dominante del capitalismo en nuestro tiempo -si es que alguna vez lo ha hecho.

Y si creemos que hay un libre mercado, ¿cómo lidiamos con la creencia generalizada en la moralidad del mercado? Millones todavía creen que la economía es moral porque funciona como un verdadero y transparente regulador del mérito. El bueno prospera, el débil sucumbe. La ética protestante del trabajo sigue siendo la creencia espiritual más poderosa que apuntala el capitalismo. Si aceptamos el mercado como la base real de nuestra economía, entonces ¿cómo podemos oponernos a la idea de que el trabajo duro de hecho es justamente recompensado?

No es de extrañar que millones de trabajadores estadounidenses no acepten o no puedan entender la crítica neoliberal: ¿quién puede realmente oponerse a la naturaleza, a la sociedad, a la libertad o a la moral? Pero a diferencia del "libre mercado", que la gente común suele asociar con pequeños empresarios y con negocios familiares, millones de personas pueden oponerse al poder corporativo.

Al abordar la idea del poder corporativo, podemos sostener que de acuerdo con la experiencia cotidiana de la clase trabajadora: el trabajo no tiene que ver con libertad sino con compulsión y coerción; la economía no se basa en el mérito, sino que está diseñada para favorecer a los poderosos. La opinión generalizada de que la economía está amañada ha superado las opiniones ofrecidas y aceptadas por muchos progresistas. La gente está a la cabeza , vamos a ponernos al día.

No existe el mercado en forma pura o natural. En cambio, las fuerzas del mercado y el poder político interactúan para crear la economía, en otras palabras, tenemos una economía política. Las corporaciones son actores políticos desde sus orígenes. Y el poder corporativo, no el libre mercado, es la única forma de capitalismo que vale la pena derribar.

¿Importa la historia?

La ironía o la paradoja en el centro de la crítica del fundamentalismo del  libre mercado es realmente un fracaso a la hora de dar a la historia el crédito que merece.

Cuando las sociedades alcanzan esta suerte de etapa final, el lenguaje que utilizan para describir su propia realidad económica, política, social y cultural no guarda relación con esa realidad…. El lenguaje del capitalismo de libre mercado es con lo que alimentan a los estudiantes de economía y al público en general, pero es una ideología que no guarda ninguna semejanza con esa realidad....  En una sociedad de libre mercado, todas esas compañías como Goldman-Sachs se habrían ido a la bancarrota pero no vivimos en el llamado mercado libre…. Chris Hedges

¿Y entonces, a dónde se mudó el libre mercado? La corporación moderna en sí superó las muchas ineficiencias del capitalismo de libre mercado del siglo XIX; reemplazó la "competencia despiadada" con la coordinación, la cooperación y las economías de escala para destruir la empresas más pequeñas o consolidarlas en monopolios. Con el tiempo, la competencia dio lugar al poder del monopolio. Los empresarios individuales fueron reducidos por el inmenso poder de la riqueza concentrada. El libre mercado fue reemplazado por una combinación público/privado donde las políticas públicas y las señales del mercado regulaban y promovían la actividad económica. [4]

Esta enorme e histórica transición de los mercados libres al poder corporativo ha dejado un rastro de evidencias tan claro que resulta sorprendente que no sea obvio. ¿De qué otra manera podemos interpretar la corporatización de la guerra y las fuerzas armadas y los miles de millones en subsidios directos e indirectos a las corporaciones? El gobierno protege a los bancos, garantizando préstamos e hipotecas y rescatando a los estúpidos inversionistas. [5] La riqueza se redistribuye al segmento más alto a través de masivas reducciones de impuestos y recortes a los programas sociales. Los salarios de hambre legalmente impuestos empujan a los trabajadores hacia la asistencia pública que básicamente es un subsidio a sus jefes. Los códigos tributarios alientan a los ricos a resguardar billones en paraísos fiscales, mientras que las masas sin representación cubren la diferencia. Programas federales como la "flexibilización cuantitativa" inyectan dinero gratis en el sistema financiero. Mientras la aplicación de la ley ha sido suspendida para los delincuentes corporativos de todo tipo a nosotros nos toca lidiar con los riesgos y las pérdidas de la destrucción del medio ambiente. Casi en la totalidad las decisiones económicas importantes han migrado de los gobiernos nacionales a organismos globales aún más dictatoriales. El FMI, la OMC y el Banco Mundial obedecen a las corporaciones más grandes que son el fundamento de la alianza imperial de Estados Unidos.

Pero esta historia también ofrece oportunidades. Esta es la situación que estamos experimentando:

Las formas privadas de propiedad corporativa son "simplemente una ficción legal". * Los requerimientos económicos de la corporación moderna ya no justifican su control privado en absoluto, ya que "cuando vemos la propiedad como la criatura del estado, la esfera privada ya no se ve tan privada.”**…. En este sentido, la propiedad reasume la forma que tomó en los albores de la era capitalista cuando “el concepto de propiedad al margen del gobierno carecía de sentido”. *** [6]

Al fusionarse con el estado, las corporaciones más grandes se han convertido en una nueva forma de propiedad social y pública. De nosotros depende tomar lo que es nuestro.

Todo vive y todo muere. La lección más importante de la historia del capitalismo es esta: ha sembrado las semillas de su propia destrucción.

La crítica del neoliberalismo como fundamentalismo de libre mercado inconscientemente promueve lo que intenta criticar precisamente porque imagina que el sistema actual es esencialmente el mismo sistema que existía en el siglo XIX. Esta crítica se cuela por la falta de razonamiento histórico que es tan esencial para mantener la cultura dominante en los Estados Unidos.

El Fundamentalismo de Libre Mercado es una forma de excepcionalismo estadounidense. Si la economía actual es esencialmente la misma que hace más de un siglo, entonces es verdaderamente excepcional y está al margen de la historia, al igual que los Estados Unidos. ¿No es así? ¿El capitalismo tiene una historia o no? En general, la falta de conciencia histórica constituye el alma del excepcionalismo estadounidense. Limita nuestra capacidad de pensar y actuar. Esta negación de la historia es la mitología de los amos y señores, no la nuestra. El poder corporativo no es eterno sino histórico. También pasará, pero solo si hacemos que eso sea así.

Notas.

[1] Harvey, A Brief History of Neoliberalism, p. 2.

[2] Harvey, p.69 Over time Harvey has tended to highlight the political not doctrinal aspects. See  Neoliberalism as a Political Project

[3] Naomi Klein, Shock Doctrine, p. 398-399.

[4] I borrow the idea of a public/private mix from the work of the under-appreciated New Left historian Martin Sklar see: United States as a Developing Country.  For more on Sklar look here or Jim Livingston’s essay here.

[5] Nomi Prins All The Presidents Bankers, see p. 372-375 for an account of the so-called Mexican bailout and the role of former Goldman-Sachs executive Robert Rubin in saving the bankers.

[6] Richard Moser, Autoworkers at Lordstown: Workplace Democracy and American Citizenship” in The World the 60s Made, p. 307 *Bell, The Coming of Post-industrial Society, p. 294. **Jennifer Nedelsky, Private Property and the Limits of American Constitutionalism, p. 263. ***Arthur Porter, Job Property Rights, p. l.






Publicado por La Cuna del Sol

jueves, 31 de octubre de 2019

La quiebra del neoliberalismo (capitalismo) en Chile no es solo una quiebra económica, sino una bancarrota cultural

He visto a los profesores de economía con el rostro demudado, incapaces de asumir la derrota ideológica propinada por el pueblo chileno. Su modelo, su paradigma, de repente, saltó en mil pedazos, a menos de 72 horas que Sebastián Piñera dijera, orondo y jactancioso, que “Chile era un oasis”.


LA QUIEBRA DEL NEOLIBERALISMO (CAPITALISMO)
EN CHILE NO ES SOLO UNA QUIEBRA ECONÓMICA,
SINO UNA BANCARROTA CULTURAL


Por Luciano Castro Barillas

No se trata simplemente de la quiebra de un sistema económico. Esto va más allá y abarca la esfera política, económica, pero, sobre todo, la totalidad ideológica. Ese gran espectro de ideas, creencias supersticiones que privan en esa seudo ciencia económica, donde aquí en Guatemala, aún creen en las fuerzas invisibles y hasta divinas del mercado, y que se enseña con gran “rigor académico” en las universidades privadas como suprema revelación de filosofía económica.  La Marro es la universidad donde se reproduce ese pensamiento anticientífico auspiciado todavía por la Escuela austriaca de economía en el caso de Friedrich Hayek y de Milton Friedman de los Chicago Boys.

He visto a los profesores de economía con el rostro demudado, incapaces de asumir la derrota ideológica propinada por el pueblo chileno. Su modelo, su paradigma, de repente, saltó en mil pedazos, a menos de 72 horas que Sebastián Piñera dijera, orondo y jactancioso, que “Chile era un oasis”. Su oasis de aguas cristalinas, de la noche a la mañana, se transfiguró en un charco inmundo donde ninguna salpicadera lo resguardaba de las esquirlas de mierda. Y es que neoliberalismo se concibió como Tercera Vía por los teoriquillos antimarxistas en la pugna de hace casi un siglo entre el liberalismo clásico y la planificación económica, propia esta última de los países socialistas encabezados por la Unión Soviética cuya economía feudal pasó en no más de cuarenta años a ser una economía industrial, de amplia cobertura social, y con tecnología de punta, pues fueron los primeros que exploraron el espacio extraterrestre e infinidad de logros más por su desarrollo científico-técnico; sin obviar la gran contribución a la humanidad como fue derrotar a Adolf Hitler, y ser, sin lugar a dudas, una de las dos superpotencias del mundo en esa época y camino a serlo también en la actualidad.

Todo resultado de la economía planificada, la que tanto odian los neoliberales que quieren que el Estado solo funciones para ellos, para los empresarios codiciosos, pero que el Estado no se involucre en gasto público para que el pueblo NO disfrute de alguna riqueza. Mientras más pobre el pueblo, mejor; pareciera ser el lema de estos desgraciados. Su ideal, como nunca evolucionaron en sus ideas es el antiguo postulado de los fisiócratas franceses del siglo XVIII: Dejar hacer, dejar pasar (laissez faire), que en buen chapín sería como decir, como debiera de ser el lema de los neoliberales guatemaltecos, solo que dicho en buen chapín: VALE VERGA. Por eso ven con suma tristeza los codiciosos la quiebra del escaparate modelo del neoliberalismo en América Latina; Chile. Es un fracaso total, sin paliativos.

Es la quiebra económica que siempre ha sido (éxito solo para los ricos), la fractura total de la sociedad, la pérdida de dientes de la realidad política pero, sobre todo, exhibir ante el mundo que todo el éxito chileno es una farsa sostenida por la intimidación, la muerte, el secuestro y la tortura de Augusto Pinochet. Esas ideas, creencias y supersticiones se han venido abajo. Es todo un ideario, todo un imaginario en bancarrota, donde las viejas ideas y creencias y supersticiones llegaron a su fin. Ahora se hace nuevamente posible el postulado de la ciencia (esta sí es ciencia idiotas) marxista que nos indica que “la política es la expresión concentrada de la economía”. El pueblo chileno se los ha recordado. Lo han recordado ellos mismos y a todos los pueblos del mundo.






Publicado por La Cuna del Sol

lunes, 28 de octubre de 2019

Derrumbando los mitos del llamado "mundo multipolar" y "Geopolítica"

Si bien es cierto, que el ascenso de China y la debacle de Estados Unidos en un primer momento impuso la multipolaridad con cierto ímpetu, no podemos negar que en la actualidad el multipolarismo, tras el enorme desarrollo alcanzado por el sistema capitalista, con unas burguesías muy desarrolladas y en una situación de gran impulso de la segunda y última fase del sistema capitalista que ha llegado a su límite máximo de desarrollo e incursa en una situación de evolucionismo capitalista, ha devenido en inestable, cambiante y absolutamente precario.


DERRUMBANDO LOS MITOS DEL LLAMADO
"MUNDO MULTIPOLAR" Y "GEOPOLÍTICA"


Por: Enrique Muñoz Gamarra

Aquí una entrevista al reconocido sociólogo peruano, Enrique Muñoz Gamarra, realizado por el sociólogo peruano, Rosendo Felipe Vivanco Cuzcano, sobre los nuevos hechos que sacuden el planeta. Es ampliamente conocida la trayectoria del sociólogo Muñoz Gamarra. Sus análisis han sido certeros a lo largo de esta etapa que él particulariza como "después del 2008". Son dos libros que justamente sintetizan toda esta labor investigativa ("Coyuntura Histórica. Estructura multipolar y ascenso del fascismo en Estados Unidos", publicada en marzo de 2013 e "Implosión de la hegemonía mundial estadounidense", publicada en diciembre de 2018) y más de 200 artículos en prensas digitales de diversos países, que demuestran aquella brillante trayectoria. Por eso es necesario tener en cuenta siempre sus análisis.

La entrevista:

1.- Hace poco usted realizó la presentación de su libro "Implosión de la hegemonía mundial estadounidense":

Si, fue el 14 de julio de 2019 en Lima-Perú. En realidad el libro ya había sido lanzado en una versión electrónica PDF el 18 de diciembre de 2018 en Firenze Italia, donde estoy residiendo momentáneamente. Aquella presentación fue de esa versión electrónica. La versión impresa que muestro en las fotos que me tomaron, fue la impresión de un centenar de ejemplares que logre editar a fin de facilitar aquella presentación.

2.- ¿Hay en sus proyectos, nuevas publicaciones?

Bueno, si, en primer lugar, seguir en el análisis internacional como hasta ahora vengo haciendo, aunque con algunos altibajos. Esta tarea es ardua que absorbe un gran tiempo de mi vida. Y, en un gran esfuerzo estoy culminando mi tercer libro que trata sobre las perspectivas del sistema capitalista mundial. Aquellas perspectivas están sintetizadas como una coyuntura de definiciones históricas al que ha ingresado el sistema capitalista tras los 12 años de grandes tempestades que sacudieron la economía mundial cuyo fondo ha sido la gran crisis económica iniciada en 2008. En realidad hay mucha investigación por efectuar.

3.- Al parecer sus previsiones acerca de la "Implosión de la hegemonía mundial estadounidense" se han cumplido al pie de la letra:

El asunto es que el actual panorama internacional muestra a un Estados Unidos económicamente quebrado y militarmente superado. China y Rusia han emergido como verdaderas superpotencias. Esto está escrito en aquel libro. Pero, en lo general, tal como me han indicado algunos de mis lectores, el mérito del libro es haber sintetizado la nueva realidad mundial.

Por supuesto este logro ha tenido un proceso:

En un primer momento (2008-2010), la implosión de la hegemonía mundial estadounidense era muy difícil de digerir. Parecía improbable. En realidad era una tremenda conclusión. Algunos se reían. Otros se burlaban. Las prensas occidentales la llamaban "Teoría de la conspiración".

Pero fuimos persistentes y avanzamos contra viento y marea. Así, en un segundo momento, aquello se volvió muy claro. No solo hubo a finales de 2010 implosión de la hegemonía mundial estadounidense, sino, a finales de 2016 estuvimos frente a la implosión de la arquitectura del dominio imperialista occidental, es decir, implosión de todo un organigrama de opresión, que entre otras sobrevivo de la concreción de nuevos polos de desarrollo, nuevas alianzas, los mismos que dieron lugar a una nueva estructura económica capitalista con China como máxima potencia.

En la actualidad los apologistas y los defensores descarados y/o encubiertos del sistema, numeroso por cierto, vociferan en coro sin ningún rubor que lo que hay es solo una declinación de occidente afirmando que China solo ha llegado a constituirse en la segunda economía del sistema capitalista mundial. En otras palabras lo que tratan de decir es que Estados Unidos sigue siendo la primera potencia económica-militar mundial y los grandes cambios que se han batido sobre la economía mundial, incluso con una gran depresión económica del 2008, simplemente serian irrelevantes.

Si analizamos la esencia ideológica de estas epistemologías que ahora pretenden desconocer la nueva realidad mundial, encontraremos que sus raíces incluso llegan hasta las mediocridades ideológicas del medioevo, clericales y feudales, es decir, a las concepciones anticientíficas del idealismo reaccionario completamente hostiles al materialismo histórico-dialectico y, a partir de ahí, no muy lejos de los laboratorios del pentágono que entonces estaba agitado en una ardua labor de defensa de su podrido sistema.

Por supuesto las viejas burguesías financieras han sido muy complacientes con sus apologistas que, entre otras, les facilitaba amplias coberturas en sus prensas, también cupos de viajes, cátedras y conferencias permanentes. Sin embargo, sus conclusiones, debido a sus mendicidades ideológicas, no pueden tener mayores repercusiones y perspectivas.

4.- Pero, últimamente ha publicado un artículo cuyo título es "Visos de derrota estratégica de Rusia y China en Oriente Medio". ¿Realmente hay esa posibilidad?

Cierto, el 17 de septiembre de 2019 publiqué el artículo: "Visos de derrota estratégica de Rusia y China en Oriente Medio". Aquello fue escrito en una situación de incertidumbre muy grave de la geopolítica mundial después de los hechos del 14 de septiembre de 2019 (ataque con drones que provocó incendios en dos refinerías de la compañía Saudi Aramco en los distritos de Abqaiq y Khurais, en el este de Arabia Saudí) y luego a los pocos días, el 7 de octubre de 2019 (a primeras horas) condujo al criminal ejército estadounidense a una inesperada retirada estratégica de Siria.

Como sabemos, estos hechos han conducido a algunas prensas a un verdadero jolgorio. La superficialidad de sus apreciaciones muestra a un Estados Unidos auto-liquidándose.

En efecto, el letal imperialismo estadounidense acostumbrado a flagrantes provocaciones aparentemente ha dejado un vacío geopolítico de tremenda envergadura, un tremendo flanco geopolítico sin haber tomado las contramedidas acostumbradas.

Entonces la situación mundial ha devenido en una situación tremendamente compleja y muy incierta. No se sabe exactamente lo que pueda suceder entre un día y otro.

Solo recordemos las trascendentales reuniones desarrolladas por las elites mundiales previamente a esta situación:

Aquellas pueden ser rastreadas desde la Cumbre del G-20 en Osaka (Japón), efectuada entre el 28-29.de junio de.2019.

Más recientemente, la 45.ª Cumbre del G7 celebrada en Biarritz (Nueva Aquitania, Francia) entre el 24 y 26 de agosto de 2019.

Luego el Foro Económico Oriental celebrado del 4 al 6 de septiembre de 2019 en Rusia.

Concluyó con la ruidosa Asamblea General de la ONU. 74.º sesión de la AGNU., que se celebró entre el 17 y el 30 de septiembre de 2019.

Incluso la reunión del Consejo Económico Supremo de Eurasia (Unión Económica Euroasiática EAEU) el 1 de octubre de 2019.

Entonces las conclusiones que derivaron de toda aquella agitación de hecho habrían sido de mucha trascendencia tanto para el lado EEUU-OTAN-UE, como para la parte ruso-chino-Organización de Cooperación de Shanghái. En realidad reuniones en las alturas con alta probabilidad de acuerdos de repartija de zonas de influencia y mercados. En otras palabras acuerdos estratégicos principalmente entre las tres superpotencias capitalistas. Hay que acostumbrarnos a decir las cosas por su nombre.

En esto no podemos dejar de advertir que la retirada del ejército estadounidense de Siria es una retirada estratégica. No es cualquier cosa. Es una decisión política de enorme importancia mundial que solo las burguesías estadounidense, rusa y china, las conocen. Los acontecimientos político-militares recientes en Oriente Medio tienen una importancia decisiva en las actuales condiciones históricas que vive el sistema capitalista y, con ella, las burguesías financieras de las tres superpotencias capitalistas.

Si bien es cierto que Donald Trump enfrenta internamente serios problemas referidos a su gestión (el destape de su desleal pedido a Ucrania a fin de que investigue al próximo candidato presidencial Demócrata Joe Biden por negocios turbios), aparte de la implosión de la hegemonía mundial estadounidense, aquello no indica de ninguna manera que la burguesía estadounidense haya terminado entregando en bandeja de plata Oriente Medio a Rusia y China.

El asunto es que Estados Unidos al parecer ha pasado a una nueva fase en los intentos de ocupar Irán. Aquello como se sabe está latente. De hecho existen planes que la opinión pública mundial aún desconoce.

Por eso renuevo mi advertencia de mantener la alerta no solo políticas, sino, sobre todo, militares a las regiones que están en riesgo de la embestida de este letal imperialismo. Me refiero a Irán, Yemen, América Latina (Venezuela), el sudeste asiático, etc. El asunto es que el imperialismo estadounidense está en una situación de desmoronamiento, es decir, en una coyuntura muy difícil de su existencia, por lo que su reacción deviene en absolutamente impredecible.

Consecuentemente la desesperación de Turquía no es gratuita. Este país es altamente estratégico para Estados Unidos y la OTAN. Algunos que sueñan con su deriva fácil al lado ruso, deberían efectuar un serio balance geopolítico de sus planteamientos y no dejarse llevar por el posicionamiento imprudente de algunas prensas respecto a este asunto.

Aquí un apunte muy interesante que encontré en Internet como consecuencia de mis preocupaciones por aclarar esta situación:

"Con la agresión de los reaccionarios turcos contra Siria, los imperialistas yanquis están avanzando en impulsar el frente de agresión contra Irán, sueltan a Turquía como el perro de presa contra Siria en el Norte, amagando una retirada de sus tropas; mientras por el otro lado con el servicio de sus lacayos las monarquías sanguinarias del Golfo, encabezadas por la Saudí, impulsan un frente de agresión contra Irán para lo cual trasladan más tropas y medio a esta parte del Golfo. Asi, el imperialismo yanqui prosigue su guerra de agresión en el Medio Oriente Ampliado (MOA) ahora como guerra de sus "coaligaos" de la región contra la "amenaza shiita" y de Irán para buscar recuperar posiciones perdidas." (1).

5.- ¿Cuál es la situación militar de Estados Unidos?

Estados Unidos es la segunda potencia militar del mundo. Militarmente ha sido superado por Rusia. Tiene una gran cantidad de armamento convencional, pero aquella ahora está claramente establecida como obsoleta. Sin embargo está en una agitación muy fuerte y al compás de una geoestratégia sumamente prepotente. Sin embargo, como hemos señalado en otros apuntes, todas estas provocaciones han terminado en rotundos fracasos. Así fue en Libia, Siria, Yemen, etc.

Entonces lo que ahora quedan son sus secciones paramilitares con las que ha inundado el mundo en una situación de imposición del fascismo. El fascismo es lo que queda en adelante al imperialismo estadounidense. Hay que ser claros con respecto a este tema. No olvidemos lo que ocurre en Oriente Medio, en toda América Latina particularmente muy cierto en Venezuela. También en China, concretamente en Hong Kong, incluso en Rusia. Son situaciones que no podemos pasar por alto.

Sus bandas paramilitares son muy fuertes en todas las regiones del mundo. Sobre esto hemos escrito artículos especiales. Hemos dicho que están alimentadas por las bandas juveniles o llamadas también pandillas juveniles, las barras bravas y las letales sectas religiosas. En la organización y dirección de estas bandas criminales esta la mano del Pentágono. En esto sus estados policiacos, sus testaferros que controlan la economía de sus estados satélites, sus ONG, juegan un papel muy importante. Incluso hay un buen número de indicios que señalan que estas bandas paramilitares estarían infiltrándose en las fuerzas policiales. De hecho aquello debe estar ocurriendo con la debida anuencia de los poderes que manejan los Estados policiacos. El asunto realmente es muy peligroso.

Por supuesto la tendencia geopolítica mundial está debidamente clarificada como dije en mi artículo: "La tendencia geopolítica está sellada" publicada el 27 de agosto de 2019. Cierto, los cambios han sido irreversibles.

Entonces la nueva situación mundial está sellada por el siguiente esquema: gran crisis económica, nueva estructura económica capitalista mundial, paridad estratégica, el nuevo sistema internacional, carrera armamentística y el ascenso fascista en Estados Unidos.

6.- ¿Qué hay sobre los límites de la geopolítica en el análisis internacional? Es usted el primer analista que llama la atención sobre esto. ¿Entonces en que temas hay que profundizar?

En primer lugar, la economía mundial sigue batiéndose en medio de fenomenales cambios. Aquello viene desde el año 2008. Otros llamaron aterrizaje forzoso. Precisamente una crisis que estaba circunscrita en el ciclo económico largo de contracción iniciada en 1973 e inmersa en la segunda fase del sistema capitalista mundial (sistema imperialista).

Por supuesto los esfuerzos por su explicación han sido monumentales. Cuánta literatura ha corrido en las prensas monopólicas, también en las prensas digitales y las redes sociales. La geopolítica hizo todo lo que pudo. Sin embargo había limitaciones. El asunto de hecho es muy polémico. No lo dudo. Así es.

Entonces hasta aquí las relaciones inter-poder de las burguesías financieras en especial de las tres principales burguesías financieras, ha sido expuesta por la geopolítica. Otros lo llaman geo-poder, al fin y al cabo, la misma cosa.

En esto, en su visualización, la geopolítica recurrió a una diversidad de criterios. Amplísimos conceptos de lo que es el sistema internacional, lo que algunos llaman "mundo multipolar" y en general lo que son las relaciones internacionales y la geopolítica (el mundo no es multipolar, el mundo es feudal, capitalista o socialista, pero, no multipolar así de simple. La teoría del "mundo multipolar" encubre esa situación. En esto hay que corregirle incluso a Vladimir Putin que habla constantemente de "mundo multipolar"). Por supuesto muchas de ellas de extraordinario valor. Eso es innegable.

Pero, entre ellas no es posible pasar por alto, frondosas y aburridas epistemologías, aunque medio academicistas, pero siempre atiborradas de conceptos que manejan la CIA y el Pentágono bajo las premisas de las podridas tesis del medioevo-religioso. No tomar en cuenta esto, conduce inevitablemente a rebajar la investigación y por supuesto a postrarse ante el subjetivismo, el escolasticismo, funcionalismo y, en las últimas décadas, a las corrientes positivistas, historicistas y estructuralistas como las llamadas corrientes cepalistas, desarrollo-subdesarrollo, terceristas, etc., que han hecho mucho daño a América Latina (en el enfoque de su historia y sus luchas), corrientes que en la actualidad están férreamente atornilladas en las universidades de esta región, convirtiéndose a partir de ahí, en verdaderas rémoras en el análisis histórico. Incluso hasta ahora hay algunos que no han sido capaces de entender lo que es la globalización y sin ningún rubor siguen con sus lastres de "globalización, globalización, globalización".

Entonces ante esta situación de idiotizacion de la sociedad, de férrea dictadura de los monopolios informáticos, control absoluto de las universidades por el neoliberalismo recalcitrante y perversa influencia de lo reaccionario en los círculos intelectuales, es imperioso el rescate del materialismo histórico-dialectico en el análisis de la nueva realidad mundial. Tal vez lo más apropiado sería hablar de la necesidad de la revalorización del pensamiento marxista. Pues, ahora hasta Francis Fukuyama, el que hablo del fin de la historia, pide que regrese el socialismo (en el mes de julio de 2019 leí algo de esto). En otras palabras, hay que ser claros en lo que refiere a las dos concepciones del mundo, las dos formas de observar el mundo objetivo, es decir, la percepción de la cultura, del saber humano que científicamente se llama idealismo y materialismo.

Consecuentemente, la geopolítica es insuficiente en el análisis de la nueva realidad mundial, hace falta el análisis de la lucha de clases, es decir, la visualización de las confrontaciones de las dos principales clases sociales existentes en el capitalismo, la burguesía y el proletariado.

En esto debemos ser muy claros en afirmar que solo el marxismo puede abordar de forma correcta la nueva realidad mundial sobre la base del análisis de la lucha de clases.

Es el método científico que desmenuza la lucha más importante que se da en la sociedad capitalista y la determinante para la transformación revolucionaria hacia una nueva sociedad. En realidad el análisis de estas confrontaciones son determinantes para observar con corrección la nueva realidad mundial.

En cambio la geopolítica se queda rezagada en las fricciones inter-capitalista o inter-imperialistas incluso observando sus luchas palmo a palmo, pero sin ingresar a la esencia de esas luchas, interesándose solo de los movimientos geopolíticos que en el fondo solo son superficialidades que conducen a reformas o cambios de poder entre las propias burguesías en el marco del sistema capitalista. En esto es muy importante señalar las excesivas complacencias actuales de la geopolítica con respecto a Rusia y China. Es bien claro que desde la visión de la lucha de clases estos países son considerados como potencias capitalistas tan igual que Estados Unidos, por lo que el proletariado pugna por su propio camino en la construcción de la nueva sociedad y en franca confrontación con estas potencias capitalistas opresoras.

Dedicado a este tema escribí el artículo: "Las limitaciones de la geopolítica en el análisis de la nueva realidad mundial", el 12 de marzo de 2019 (2).

Por ejemplo en el último reajuste capitalista después de la gran hecatombe del año 2008, claramente esto ha sido posible solo como resultado de las debilidades orgánicas de las organizaciones comunistas. De lo contrario, si la gran crisis económica hubiera encontrado al proletariado con las condiciones subjetivas realmente en óptimas condiciones, ahora tal vez hubiéramos tenido mayores y significativos cambios e incluso con toma de poder en algunas regiones del planeta por el proletariado. Pero aquello no ocurrió porque estaba debilitado orgánicamente. Asa tuvimos el reajuste capitalista. Entonces esto, precisamente esto, la geopolítica es incapaz de explicarlo. No lo puede hacer porque ha quedado rezagada en las fricciones inter-capitalistas. Un tema que solo el análisis marxista lo puede observar correctamente, porque es capaz de abordarlo llegando a su esencia con un análisis de los intereses de las principales clases sociales de la sociedad capitalista.

Es este análisis marxista la que en la actualidad nos está señalando la deriva de la burguesía estadounidense hacia el fascismo. Y es precisamente en este marco que aquella burguesía inicia una serie de orientaciones de tipo político-ideológico (ofensiva ideológica) pretendiendo comparar el marxismo con el fascismo, aduciendo desde su mendaz concepción que las líneas de las izquierdas y las derechas habrían dejado de existir (fin de las ideologías). También, el asunto aberrante de la teoría del género con todas sus secuelas de homosexualismo y travestismos idiotas, apuntalando frontalmente contra la niñez, la familia y el hogar. De igual modo lo que sus laboratorios han llamado la productividad académica, obligando los mercantilizados, por no decir reaccionarios, post grados, maestrías y doctorados que no conllevan ni un ápice de adelantos científicos, solo lavados de cerebro dictados por ineptos académicos que no tienen ni un pizca de visión de lo que sucede en el mundo. Y junto a ellas la proliferación de movimientos pseudo antiimperialistas como el foro antiglobalización, de deuda, etc., en el que se anidan de forma descarada seudo-intelectuales acostumbrados al figuracionismo, a las "cátedras", a la vida fácil, los viajes, las publicaciones de sus lastres, etc. Todo esto lo encontramos de forma natural en páginas web aparentemente progresistas. (Por el momento me abstengo de mencionar sus nombres). Es increíble, la idiotización de la humanidad que viene incluso desde ventanas "progresistas".

En esto el marxismo es muy claro cuando señala el movimiento constante de la materia por acción de sus contradicciones internas.

En esa medida en el curso del sistema capitalista existen una serie de fenómenos que necesitan permanentes observaciones. Y más aún cuando aquel está en medio de fenomenales cambios y en un momento histórico.

En ese sentido por el esfuerzo del análisis marxista hoy conocemos que el proletariado está en una febril actividad, constituyendo o reconstituyendo su partido en casi todas las regiones del planeta. Es la fuerza del futuro. No tiene sentido lo que algunos dicen que ya no existe. Que ya no hay luchas revolucionarias. Todo eso es falso. El proletariado está luchando en todo el mundo. Por ejemplo, las prensas basuras (monopolios informáticos) no hablan de la más grande huelga de la historia del movimiento obrero mundial que se efectuó en la india entre los días 8 y 9 de enero de 2019 en la que participaron, nada menos, 200 millones de proletarios.

Consecuentemente, todo lo anterior empuja a la profundización de las abstracciones y análisis, tratando en lo posible de superar las limitaciones que impone la geopolítica.

7.- Podría hablarnos acerca del evolucionismo capitalista al que, según sus apreciaciones habría llegado el sistema capitalista, tras su ascenso a un máximo desarrollo en su segunda y última fase o fase imperialista:

Hasta aquí hemos escrito de forma casi permanente de la gran crisis económica del 2008. Nos hemos explayado largamente en la caída del gran hegemon (Estados Unidos). En otras palabras hasta aquí nuestras preocupaciones han girado en torno a lo que sucedía en lo que hasta entonces era el centro o epicentro del desarrollo capitalista mundial.

Ciertamente las agitaciones en la economía mundial han sido enormes. Sus consecuencias las podemos observar muy claramente. Entre ellas las más significativas han sido la bancarrota de la economía estadounidense y el ascenso capitalista de China.

Incurso en esta situación, las burguesías habiendo entendido que la sobreproducción de mercancías se ha tornado en contraproducente para sus intereses e incluso complicado por el peso estratégico del sector financiero, no han tenido otra visión que orientar sus inversiones a los sectores armamentísticos. En efecto la orientación de las nuevas tecnologías indica mil veces aquella tendencia, lo que demuestra la incapacidad de estas clases por desarrollar tecnologías productivas que puedan trasuntar etapas de desarrollo, lo que en otras palabras se llama incapacidad por el desarrollo de las fuerzas productivas.

Entonces las condiciones históricas del desarrollo capitalista se han vuelto radicalmente muy diferentes a los tiempos que corrían en su fase pre-monopolista e incluso en las etapas iniciales de su fase monopolista o imperialista. Aquellos tiempos eran los tiempos de las revoluciones burguesas, revoluciones industriales, con persistentes bríos de acumulación y reproducción capitales, apertura de nuevos ciclos de avance y prosperidad, es decir, los tiempos del desarrollo capitalista. Ahora aquella fase esta envejecida.

Aquello puede observarse cuando en la actualidad la insurgencia de nuevas tecnologías empujada por las burguesías de las tres superpotencias capitalistas en el ámbito de sus respectivos países, en procura de un mayor fortalecimiento de sus poderes y sus apuros inmediatistas hacia un nuevo ciclo económico de avance y prosperidad, no tienen la debida fuerza, pues aquellas han trasuntado anémicas, cadavéricas, sin fuerza y mayormente con incidencias solo en los sectores de la guerra (dominio informativo y armamentístico) que en las actuales condiciones están en un proceso evolucionista sobre todo en China.

Consecuentemente, ahora con todos estos elementos de juicio ya muy clarificados, podemos señalar sin temor a equivocarnos que ya no hay desarrollo capitalista, sino, solo evolucionismo capitalista. Una situación que emerge de las condiciones históricas al que ha ingresado últimamente el capitalismo al haber llegado su segunda y última fase a los límites máximos de su desarrollo. Esto fue estudiado científicamente por Lenin y al que lo denominó, última fase del capitalismo.

Por lo tanto a partir de aquí de lo que se trata es del evolucionismo capitalista, que, en este caso, está dándose con mayor notoriedad en Asia, particularmente, en China. Es en este marco que se inscribe el actual ascenso capitalista en este país.

El evolucionismo capitalista esta observada en las actuales condiciones históricas como agonía del capitalismo, agolpamiento de sus leyes y envejecimiento de su segunda fase que lo incapacita el desarrollo a plenitud de nuevas tecnologías.

Consecuentemente a partir de aquí para las burguesías financieras la situación mundial empieza a batirse incurso en este evolucionismo capitalista. Esto ocurre cuando el sistema financiero ha sido convertido en un Dios. Prácticamente esta ahogado en enormes cantidades de capitales ficticios. Sus bancos ya no saben qué hacer con sus monumentales fardos de papeles/dólares. El hedor de su nauseabundo parasitismo se siente desde todos sus poros. Ha llegado a una situación de claro agotamiento y entrampamiento. Su sobrevivencia solo está fijada en la inercia del evolucionismo al que finalmente ha sido empujada. Su segunda fase esta inmisericordemente en sus límites de su máximo desarrollo, prácticamente muy agolpada y en un proceso de mucha agitación. Es un cadáver insepulto.

Así, a estas alturas de la segunda y última fase del capitalismo, el análisis del evolucionismo económico ha devenido en una situación absolutamente crucial. Aquella categoría debe esbozarse como debe ser, pues, es la que reconfigura el actual sistema capitalista mundial.

Aquello tiene que ver con lo concreto que son las burguesías como clases sociales, con intereses propios e interactuantes.

En las actuales condiciones históricas está presente con mayor fuerza en China y los países orientales y avanza incurso en la ley del desarrollo desigual que en la actualidad sería nada menos, evolución desigual (no desarrollo desigual) del sistema capitalista.

El evolucionismo capitalista en China se observa, por ejemplo, en aquello que sin ningún rubor advierten los propios dirigentes revisionistas chinos junto a sus apologistas, aquello que refiere a que China habría sacado a millones de personas de la pobreza, refiriéndose a las enormes oleadas de migraciones de campesinos hacia las ciudades tras los atentados a la colectivización del campo que la gran revolución había instaurado, convirtiéndolos en obreros, asalariados o propiamente dicho como proletariados que llegaban a las urbes a vender sus fuerza de trabajo (como ocurrieron en los albores del sistema capitalista en los siglo XVIII y XIX). En realidad simple y llanamente obreros del que se extraen puntualmente la plusvalía igual que en Estados Unidos o en Alemania. Cierto, aquello ocurrió en China a partir del años 1978 cuando el criminal Teng Siao-Ping retorno a la dirección central del PCCH e impulsó la restauración capitalista, golpeando en primer lugar al proletariado chino, conduciéndolo así claramente a una evolución capitalista.

Por supuesto la ascensión de China a una superpotencia capitalista ha modificado profundamente el sistema internacional.

Pero, si bien es cierto, que el ascenso de China y la debacle de Estados Unidos en un primer momento impuso la multipolaridad con cierto ímpetu, no podemos negar que en la actualidad el multipolarismo, tras el enorme desarrollo alcanzado por el sistema capitalista, con unas burguesías muy desarrolladas y en una situación de gran impulso de la segunda y última fase del sistema capitalista que ha llegado a su límite máximo de desarrollo e incursa en una situación de evolucionismo capitalista, ha devenido en inestable, cambiante y absolutamente precario.

La situación mundial es compleja. El sistema multipolar es muy frágil debido a la coyuntura capitalista evolucionista en el que se sostiene tras la implosión de la hegemonía mundial estadounidense.

Entonces el sistema multipolar es un fenómeno transitorio que se impuso en un periodo inicial de la bancarrota de la economía estadounidense.

Lo central de los años posteriores al 2010 en que ocurre la perdida de la hegemonía mundial estadounidense, es la aparición de varios polos. En la actualidad, aunque las tempestades sobre la economía mundial siguen batiéndose, aquellas posibilidades empiezan a tornarse en mínimas. Esto ocurre cuando algunos de estos polos, ejemplo, La India aún no están debidamente consolidadas. Entonces la multipolaridad se convierte en muy frágil. Esto ocurre en una coyuntura en que incluso cuando la burguesía estadounidense colisiona con algunos de sus socios (UE, Japón, etc.).

Algunos dicen, Rusia y China luchan por el sistema multipolar. Eso es falso. Aquella fue una imposición de la economía mundial ocurrida inmediatamente después la perdida de la hegemonía mundial estadounidense en el que tuvo mucha incidencia la paridad estratégica.

A medida que se complica la economía mundial, la paridad estratégica empuja a las burguesías financieras de las tres superpotencias capitalistas a geoestratégias sinuosas y muy peligrosa, empujando a la multipolaridad a tornarse en extremadamente frágil e inestable.

Y de acuerdo a la ley de los monopolios se levanta en la actualidad la alta probabilidad que nuevamente se imponga la bipolaridad en el sistema internacional. Así, la historia y las confrontaciones inter-poderes por la hegemonía mundial empiezan a asimilar la principal contradicción inter-imperialista de nuestro tiempo, que no es otra que la contradicción sino-estadounidense.

8.- ¿Y qué hay de las perspectivas mundiales?

En efecto, las agitaciones que se han estado batiendo sobre la economía mundial desde el año 2008 finalmente han quedado selladas en la nueva estructura económica capitalista mundial: China, Estados Unidos, India, Japón, Alemania, Rusia.

Desde el deslizamiento del capitalismo a su evolucionismo económico, sobre todo, desde su vertiente asiático (China) que entre otras significa un periodo de ralentización, las agitaciones están parapetadas en el nivel geopolítico por las graves provocaciones del ejército estadounidense contra sus pares de Rusia y China y las graves agresiones contra los países desarmados incluso con serias amenazas de utilización del armamento nuclear. Una situación que solo puede ser entendida ubicándola en su fase agonizante, tal como lo entendió Lenin en su libro, Imperialismo fase superior del capitalismo, que en la actualidad debe ser interpretada como la llegada de su desarrollo a su límite máximo sobre la base del agolpamiento de las leyes de la producción capitalista (ley de la plusvalía, la tendencia decreciente de las tasas de ganancia capitalista, los grandes incrementos de la composición orgánica del capital, del desarrollo desigual y de la ley de los monopolios) que en lo esencial es un capitalismo que ya no se permite mayores desarrollos, sino, solo evolucionismos.

Esto en lo inmediato, por supuesto, en un marco de ascensión de nuevas tecnologías, permite a la gran crisis iniciada en 2008 deslizarse a su tramo final, pero incurso en el ciclo económico largo de contracción iniciado en 1973.

En esta medida, el miedo de las tres superpotencias capitalistas a la guerra nuclear, el envejecimiento de la segunda fase del capitalismo y consecuentemente el deslizamiento del capitalismo a la era del evolucionismo capitalista, están conduciendo a la humanidad, aun incurso en el sistema capitalista, a una nueva coyuntura geopolítica de definiciones históricas mundiales. No olvidemos que la relación científica y dialéctica de base-superestructura estará siempre presente en nuestros análisis.

Hay que anotar que esto es debido al movimiento constante que hay en el mundo. Ben sabemos que nada es estacionario. Todo está en movimiento. Esto hay que definirlo bien. Entonces todo lo ocurrido hasta la actualidad en el mundo ha conducido a esta nueva coyuntura geopolítica de definiciones históricas mundiales. Una coyuntura de graves conflictos, de profunda pugna inter-capitalista. Una coyuntura en la que China, sobre la base de su evolucionismo capitalista puede fortalecerse e imponerse de forma clara al capitalismo estadounidense. Una coyuntura que va discurrir en medio de una intensa pugna geopolítica, encumbramiento de fuertes roces militares teniendo como centros a Estados Unidos y China.

Por otra parte Rusia debe lograr algunos avances en su evolucionismo capitalista. Esto proviene de su actual fuerza militar que es muy importante. Es la primera potencia militar del mundo. A razón de ello es decisivo su posicionamiento en la geopolítica mundial actual. De otro lado India puede tomar el camino de la alianza con Estados Unidos por las discrepancias con China. Aquello por supuesto retrasará considerablemente su marcha de evolución capitalista. Al final de cuentas la contradicción inter-imperialista sino-estadounidense debe marcar la pauta de esta nueva coyuntura de definiciones históricas que está en proceso de apertura. Aquello es, a no dudarlo, a consecuencia de la galopante ley de los monopolios. Es necesario tomar nota de esto.

Entonces es muy importante esta síntesis de la nueva realidad mundial. Aquello ha provenido de los análisis de la situación mundial. Aquello ha sido paulatino. Por supuesto hubo errores, quien no se equivoca, solo el que no hace nada no se equivoca, lo importante es saber reconocer aquello y saber corregirlos, ejemplo, en el asunto de la geopolítica, también en la multipolaridad que se han deificado demasiado. Aquello hace daño al proletariado.

Entonces esta nueva coyuntura de definiciones históricas en medio del evolucionismo capitalista no es una nueva era de esplendor del capitalismo, sino, una era de graves confrontaciones que definirán el futuro de la humanidad que avanza de forma inexorable incurso a su tendencia que es la sociedad sin clases, el comunismo, como lo describieron Marx y Engels en el manifiesto comunista en 1848. Es necesario tener en cuenta siempre esto para no perder las perspectivas mundiales.

Esto exaspera a la burguesía fascista estadounidense. Se entiende que el pentágono nada puede hacer contra aquella tendencia, pues, las leyes capitalistas marchan fuera de voluntad de los hombres.

NOTAS:

1.- "Movimiento Femenino". Una nota observada en: Internet el 18 de octubre de 2019.

2.- Ver el siguiente enlace: http://www.enriquemunozgamarra.org/Articulos/209.pdf

Enrique Muñoz Gamarra: Sociólogo peruano, especialista en geopolítica y análisis internacional. Autor del libro: "Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos". Su Página web es: www.enriquemunozgamarra.org






Publicado por La Cuna del Sol