sábado, 14 de julio de 2018

Opinando sobre el conflicto en Nicaragua: la larga batalla contra el imperialismo estadounidense


Podemos, y debemos, abrazar múltiples verdades al mismo tiempo: que el gobierno de Ortega ha dado grandes pasos en beneficio de los trabajadores en Nicaragua, que muchos nicaragüenses han manifestado, y siguen manifestando sus inconformidades con el gobierno de Ortega, que ha habido un verdadero costo humano que ha costado la vida a cientos de nicaragüenses como resultado del conflicto, y que Estados Unidos está tratando de aprovechar este descontento e inestabilidad para su propio beneficio.


OPINANDO SOBRE EL CONFLICTO EN NICARAGUA:
LA LARGA BATALLA CONTRA EL
IMPERIALISMO ESTADOUNIDENSE


Por Celina Stien-Della Croce

Hasta el 28 de junio, el número de muertos en Nicaragua había llegado a 285, con más de 1,500 heridos. El país está dividido, tratando de dar sentido a la violencia y el clima político que lo rodea. En los Estados Unidos, es casi imposible dar sentido a la historia actual. Parece que hay una sola historia que es transmitida por el ciclo noticioso tradicional y que se repite constantemente. Según esta historia, el presidente Daniel Ortega es autoritario. Él redujo las pensiones. La gente protestó. Ortega respondió violentamente, matando a un sinnúmero de manifestantes. Ortega debe irse, y Estados Unidos debe apoyarlo, en nombre de la democracia. Pero la realidad rara vez es así de simple. Este artículo no es una defensa de la administración de Ortega. No busca condonar o pasar por alto las muertes recientes. Es un intento de un ser humano hacia otro para empujar contra las paredes de esta caja de resonancia y dar contexto histórico al conflicto actual.

La desinformación (o, en el mejor de los casos, la cuidadosa selección de los hechos) en torno a las recientes protestas comienza con los recortes a las pensiones que desencadenaron el conflicto. Contrario a la historia actual, las propuestas de las pensiones no se originaron con la administración de Ortega. En respuesta al déficit presupuestario del Fondo de Seguridad Social de Nicaragua (INSS), el FMI propuso recortar los beneficios en un 20% y elevar la edad de jubilación de 60 a 63 (o incluso 65), entre otros cambios. La administración de Ortega rechazó las severas medidas de austeridad del FMI y en su lugar propuso recortar las pensiones en un 5% y aumentar las contribuciones de los empleadores al INSS en un 3.5% y de los empleados en un 0,7%. La propuesta de Ortega recortó las pensiones a tasas mucho más bajas que el plan sugerido por la política del FMI, pero de alguna manera el FMI parece haber escapado a la culpa en el relato en torno a las protestas. No nos dejemos engañar: el FMI y la agenda neoliberal en general tienen una larga historia de elaboración de políticas que empobrecen a la gente común y amplían las brechas de desigualdad en todo el Sur Global. Nicaragua no es una excepción

Daniel Ortega ha sido durante mucho tiempo un enemigo de los Estados Unidos y su agenda imperialista. Ortega fue parte de la Revolución Sandinista que derrocó a la dictadura de 40 años de Somoza, respaldada por Estados Unidos, en 1979. Los sandinistas permanecieron en el poder durante 19 años bajo el liderazgo de Ortega, tiempo durante el cual las tasas de analfabetismo cayeron casi un 40%. Los sandinistas perdieron las elecciones en 1990, allanando el camino para 17 años de administraciones neoliberales. En 2006, Ortega una vez más ganó las elecciones presidenciales. Desde que asumió el cargo en 2007, la pobreza cayó del 48.3% en 2005 al 24.9% en 2016 después de permanecer prácticamente inalterable durante la serie de administraciones neoliberales que siguieron a la derrota de 1990 del gobierno sandinista. De 2006 a 2017, el PIB aumentó en un 38 por ciento. Ortega ha disfrutado de altos índices de popularidad, pero decir que la gente de Nicaragua lo ama de manera incondicional sería una mentira. Su record es complicado: lo era antes de las protestas, e incluso más ahora. Pero el hecho de que las conquistas logradas por su administración hayan sido ignoradas por gran parte de la cobertura de las protestas más recientes en Nicaragua da lugar a una pregunta más amplia, que nada tiene que ver con los deseos y demandas del pueblo nicaragüense. El conflicto en Nicaragua no es blanco y negro: es posible que el pueblo de Nicaragua este inconforme con Ortega, y también que hay otros factores en juego que hacen eco de las tendencias más amplias de una intervención imperialista y una agenda neoliberal en toda América Latina propagada por los EE. UU, más recientemente en Brasil y Venezuela.

Como informó recientemente Tricontinental (Institute for Social Research), Estados Unidos está librando una "guerra no convencional" contra Venezuela y en toda la región, utilizando sanciones económicas, la manipulación de la opinión pública y otros maquinaciones para insertar una agenda neoliberal bajo el pretexto del humanitarismo, "librando una guerra que tiene la particularidad de que a veces parecen ser movilizaciones por los derechos de los ciudadanos". Estas "guerras no convencionales" proporcionan un contexto importante para entender las protestas y su relación con la violencia en Nicaragua. Estados Unidos, a través de sanciones económicas y otros medios, ha creado en gran parte la crisis en Venezuela, y posteriormente utilizó las consecuencias como pretexto para la intervención. La autodeterminación es una amenaza para los intereses corporativos y estadounidenses que podrían beneficiarse de los recursos naturales, los acuerdos comerciales y la mano de obra barata en la región. En el caso de Nicaragua, la administración de Daniel Ortega se ha alineado con el gobierno izquierdista venezolano, alzando el puño a la bestia del imperialismo estadounidense. Es de valientes mirar al imperialismo estadounidense a los ojos (según Tricontinental:  Institute for Social Researches In the Ruins of the Present, Estados Unidos tiene el ejército más poderoso del mundo con $611,200 millones por año), pero no deja de tener sus consecuencias.

Occidente ha demostrado que las afirmaciones de Venezuela y Nicaragua de que tienen derecho a actuar independientemente de los intereses estadounidenses y occidentales no será tolerado, principalmente en la medida en que se atrevan a utilizar los recursos de esos países para invertir en el bienestar de su propia gente a expensas de las ganancias de las corporaciones multinacionales. Estados Unidos ha dejado en claro que habrá consecuencias para cualquier gobierno que se atreva a desafiar su autoridad. Con este fin, Estados Unidos impulsa la Nicaraguan Investment Conditionality Act of 2017 o Ley de Condicionamiento de Inversión Nicaragüense de 2017 (también conocida como la Ley NICA), que busca bloquear el acceso del país a préstamos internacionales, todo bajo el pretexto de la democracia y el humanitarismo (a pesar de que estos préstamos se utilizan en gran medida para la salud, la educación y el gasto social). La Ley NICA ha sido interpretada por muchos como una forma de castigar a Nicaragua por su alianza con Venezuela y su desviación de los deseos del imperialismo y la hegemonía estadounidenses. Para los Estados Unidos, esto no tiene nada que ver con la democracia. No tiene nada que ver con los recortes a las pensiones. No tiene nada que ver con apoyar los reclamos reales que el pueblo nicaragüense tiene en contra de su gobierno.

El argumento estadounidense sobre Nicaragua es un reflejo cercano de las "guerras no convencionales" en Venezuela y Brasil, ocultándose detrás de un relato manufacturado de necesidad humanitaria y utilizado un shock sistemático como una oportunidad para insertar una agenda neoliberal. Como han indicado el periodista Max Blumenthal y otros, el gobierno de los Estados Unidos ha inyectado una gran cantidad de dinero en el movimiento de protesta anti-Ortega (incluidos algunos grupos de manifestantes, medios de comunicación y otros grupos anti-Ortega), en gran parte a través del National Endowment for Democracy (NED) y USAID. Recientemente, un grupo de líderes estudiantiles de las protestas realizó un viaje a los Estados Unidos financiado por Freedom House, un socio de la NED financiado por el gobierno de EE.UU, y se reunió con los senadores conservadores Marco Rubio, Ted Cruz e Ileana Ros-Lehtinen para solicitar apoyo (los mismos tres que recientemente volvieron a presentar la Ley NICA en abril). Si bien las intenciones de los estudiantes y la realidad sobre el terreno son confusas en el mejor de los casos, las intenciones del imperialismo estadounidense no podrían ser más claras.

No debemos olvidar que Estados Unidos tiene una larga historia de intromisión en América Latina y de apoyo al cambio de régimen para promover sus propios intereses económicos. En Nicaragua, Estados Unidos apoyó la brutal dictadura de Somoza y financió a los Contras de derecha en un intento por derrotar a los sandinistas durante el icónico escándalo Irán-Contras. Con esta historia en mente, ¿debemos de creer que en realidad el gobierno de los EE.UU alberga las mejores intenciones para con el  pueblo nicaragüense? ¿Están preocupados sobre las quejas de la gente con Ortega, o hay algo más en juego?

Podemos, y debemos, abrazar múltiples verdades al mismo tiempo: que el gobierno de Ortega ha dado grandes pasos en beneficio de los trabajadores en Nicaragua, que muchos nicaragüenses han manifestado, y siguen manifestando sus inconformidades con el gobierno de Ortega, que ha habido un verdadero costo humano que ha costado la vida a cientos de nicaragüenses como resultado del conflicto, y que Estados Unidos está tratando de aprovechar este descontento e inestabilidad para su propio beneficio. El impulso a la Ley NICA y la financiación de grupos de oposición le dan fuerza a cualquier sospecha que los historiadores puedan haber tenido. Sabemos lo que quiere EE.UU. Pero debemos permitirle a la gente de Nicaragua trazar su propio destino, ser los hacedores de su propia historia y tener la esperanza de una paz y un futuro que esté libre de la presión sofocante del imperialismo estadounidense.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

martes, 10 de julio de 2018

¿Qué significa la batalla de Daraa?


Thierry Meyssan cuestiona la narración que la prensa occidental y los medios de las monarquías difunden al mundo desde hace 7 años sobre el inicio de las hostilidades en Siria. El autor analiza los hechos en base a nuevos elementos que han salido a la luz pública desde aquel momento. Como toda ciencia, las ciencias políticas se acercan a la verdad cuando uno se interroga sobre conclusiones anteriores e integra nuevas observaciones al razonamiento sobre los hechos.


¿QUÉ SIGNIFICA LA BATALLA DE DARAA?


Por Thierry Meyssan

Los occidentales están viendo la batalla de Daraa como el símbolo del fracaso de lo que ellos apoyan. Esa interpretación es correcta, pero no en el sentido que ellos le dan. Es necesario retomar los acontecimientos que desataron las hostilidades.

A partir del 4 de febrero de 2011, una misteriosa cuenta de Facebook identificada como «Syrian Revolution 2011» llamó a realizar manifestaciones contra la República Árabe Siria todos los viernes, día de la gran plegaria musulmana. Utilizando única y exclusivamente símbolos sunnitas, aunque decía expresarse en nombre de todos los sirios, esa cuenta de Facebook marcó la pauta de los acontecimientos durante varios años.

Según la televisión qatarí Al-Jazeera, 15 adolescentes, y posteriormente 8 de sus compañeros, fueron arrestados en Daraa el 16 de febrero de 2011 por haber pintado en las paredes consignas hostiles al presidente Assad. Aquellos adolescentes fueron supuestamente torturados y el responsable local de la seguridad habría insultado a sus padres. Hasta el día de hoy, aunque se confirmó que varios menores fueron detenidos durante algunas horas por la policía, nunca llegaron a demostrarse las torturas ni los insultos. Los videos y entrevistas divulgados por la prensa británica y estadounidense son ciertamente espantosos pero no tienen nada que ver con los reportajes qataríes originales, ni con lo que se comprobó en el lugar de los hechos.

El 22 de febrero del mismo año 2011, el senador estadounidense John McCain, también presidente de una de las ramas de la NED (la National Endowment for Democracy [1], uno de los servicios secretos de lo que se conoce como los «Cinco Ojos» [2] está en Líbano. Allí pone en manos del diputado libanés Okab Sakr, seguidor del clan Hariri, el envío de armas a los grupos antigubernamentales que operan contra Siria. También visita la localidad libanesa de Ersal, donde decide implantar lo que será una base de retaguardia de los yihadistas.

El 15 de marzo, en Daraa, ciudad tradicionalmente favorable al partido Baas, se produce una manifestación de funcionarios cuyos participantes presentan varios reclamos a los que el presidente y el gobierno sirio responden, el 17 de marzo, con la adopción de importantes medidas de carácter social.

También en Daraa tiene lugar, el viernes 18 de marzo, a la salida de la mezquita al-Omari, una manifestación islamista. Los participantes gritan «Alá, Siria, libertad». Pero ese reclamo no es la denuncia de una dictadura. La «libertad» que reclaman los manifestantes de la mezquita al-Omari es la «libertad» para aplicar la sharia, o sea la ley islámica correspondiente a la interpretación más literal del Corán. Durante esa manifestación varios policías y manifestantes son abatidos por disparos de origen desconocido. Lo más probable es que, como ya había sucedido en Venezuela [3], en Libia y en otros países, en Daraa hubo francotiradores de una tercera parte encargados de disparar simultáneamente contra manifestantes y policías para crear una situación de guerra civil que debía justificar la intervención extranjera. A partir de ese momento, crece la violencia. El Palacio de Justicia y sus archivos son incendiados y un grupo de amotinados ataca, no lejos de la ciudad, una instalación de la inteligencia militar destinada a la vigilancia de las tropas israelíes presentes en el Golán ocupado.

El senador McCain reconoció posteriormente que estaba en contacto permanente con los cabecillas yihadistas –incluyendo los líderes del Emirato Islámico (Daesh)– y comparó la estrategia estadounidense contra Siria con la agresión de Estados Unidos contra Vietnam, o sea toda alianza es aceptable con tal de liquidar al enemigo [4]. Ante la evidencia acusatoria de una grabación de sus conversaciones telefónicas, el libanés Okab Sakr reconoció haber supervisado el envío de armamento a los yihadistas que operaban contra Siria [5]. Por su parte, el general saudita Anwar al-Eshki (negociador oficial de Arabia Saudita ante Israel) se jactó posteriormente de que Riad había enviado previamente armas a la mezquita al-Omari [6]. Aunque fueron los únicos que se beneficiaron con aquellos hechos, los israelíes siguen negando su papel en el ataque contra el centro de la inteligencia militar siria encargado de vigilar la actividad militar israelí en el Golán ocupado.

Sea cual sea la interpretación que se haga de esos hechos, lo cierto es que están muy lejos de ser resultado de un movimiento popular y que son más bien fruto de una maniobra bien preparada y orquestada en la que estuvieron implicados en aquel momento al menos Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel.

Según la prensa occidental, la «caída» de la «cuna de la revolución» marca el fin de toda esperanza de «derrocar a Bachar al-Assad». Pero, ¿no sería más justo decir que la República Árabe Siria, su pueblo, su ejército y su presidente acaban de liberar la «cuna de la agresión externa»?

 [1] «Las redes de la injerencia “democrática”», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 21 de noviembre de 2004; «La NED, vitrina legal de la CIA», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 11 de octubre de 2010.

[2] The Five Eyes, o sea los “Cinco Ojos” es la denominación que recibe en el mundo de los servicios de inteligencia el conjunto de los servicios de espionaje electrónico y escucha de las comunicaciones internacionales a nivel mundial implantado por Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá y Nueva Zelanda. Nota de la Red Voltaire.

[3] El 11 de abril de 2002 se produjo en Caracas, la capital de Venezuela, el incidente conocido como los “Sucesos del Puente Llaguno”, donde partidarios y opositores del presidente Hugo Chávez, así como miembros de las fuerzas del orden y simples transeúntes, cayeron abatidos por disparos de origen desconocido generándose así un enfrentamiento cuyo saldo final fue de 19 muertos y 72 heridos de ambos bandos. Para una información pormenorizada y fidedigna sobre esos hechos, ver el documental de Ángel Palacios Puente Llaguno, claves de una masacre. Nota de la Red Voltaire.

[4] «John McCain reconoce que está en contacto permanente con el Emirato Islámico», Red Voltaire , 20 de noviembre de 2014.

[5] «Diputado libanés dirige el tráfico de armas hacia Siria», Red Voltaire , 5 de diciembre de 2012.

[6] “Saudi admits that Syrian Revolution was armed”, VoltairenetTV.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

domingo, 8 de julio de 2018

Las tarifas "inician la guerra comercial de 50 años" con China


El forcejeo arancelario que comenzó hoy está relacionado con las ambiciosas estrategias de Pekín del "Made in China 2025" y Belt and Road, que transformarán el panorama económico y geopolítico mundial; esta rivalidad podría durar décadas, según las opiniones de algunos expertos.


LAS TARIFAS "INICIAN LA GUERRA
COMERCIAL DE 50 AÑOS" CON CHINA


Por Pepe Escobar

Más allá del primer disparo de la medianoche, en lo que podría convertirse en una guerra comercial despiadada, la lucha de las tarifas entre China y los Estados Unidos debe verse en el contexto de todo el panorama geopolítico y económico que modifica las reglas del juego.

Buscar culpables, así como todo tipo de escenarios especulativos sobre cómo puede evolucionar la lucha tarifaria, son cuestiones periféricas. El objetivo final de lo que comenzó hoy no es el supuestamente disfuncional "libre comercio"; el objetivo es Made in China 2025, o China configurada como una potencia de alta tecnología a la par, o incluso superior, a los EE.UU y la UE.

Siempre es muy importante enfatizar que fue Alemania quien, a través de su estrategia Industry 4.0., realmente proporcionó el plan para Made in China 2025

Made in China 2025 se enfoca en 10 campos tecno-estratégicos: tecnología de la información, incluidas las redes 5G y la ciberseguridad; robótica; aeroespacial; ingeniería oceánica; ferrocarriles de alta velocidad; vehículos de nueva energía; equipos de energía; maquinaria agrícola; nuevos materiales; y biomedicina.

Para que Made in China 2025 rinda frutos, Pekín ya ha invertido en cinco centros nacionales de innovación manufacturera y 48 centros provinciales, con el objetivo de 40 centros nacionales para 2025. Y para 2030, a través de una estrategia paralela, China también debería establecerse como líder en inteligencia artificial (AI).
El eslogan del sueño chino del presidente Xi Jinping, también denominado "el gran rejuvenecimiento de la nación china", está estrictamente relacionado no solo con Made in China 2025, internamente, sino también, externamente, con el Belt and Road Initiative (BRI), el concepto organizacional de la política exterior de China por ahora. Y tanto Made in China 2025 como BRI son absolutamente no negociables.

En agudo contraste, no hay evidencia de que Made in USA 2025 esté en el horizonte. La Casa Blanca prefiere enmarcar todo el proceso como una batalla contra la "agresión económica" de China. La Estrategia de Seguridad Nacional enmarca a China como el principal desafío al poder de Estados Unidos. La Estrategia de Defensa Nacional del Pentágono considera a China como "un competidor estratégico que hace uso de la economía predatoria".

Entonces ¿cómo fue que arribamos a este punto?

Innovar o perecer

Un poco de contexto es necesario.

David Harvey, en The New Imperialism, toma elementos de The Global Gamble de P. Gowan: The Washington's Bid for Global Dominance, para enfatizar cómo ambos ven "la reestructuración radical del capitalismo internacional después de 1973 como una serie de apuestas por parte de los Estados Unidos para tratar de mantener su posición hegemónica en los asuntos económicos mundiales contra Europa, Japón y más tarde en el este y sureste de Asia”.

Antes de que terminara el milenio, Harvey ya enfatizaba cómo Wall Street y el Tesoro de Estados Unidos se desplegaron como "formidables instrumentos económicos para impulsar tanto el proceso de globalización como las transformaciones nacionales neoliberales asociadas".

China, por su parte, jugó magistralmente este juego de reorientación capitalista -invirtiendo sin restricciones en lo que puede describirse como "neoliberalismo con características chinas" y obteniendo el máximo provecho de la proyección del poder económico de EE.UU a través del intercambio comercial sin restricciones y la pertenencia a la OMC.

Ahora China, a una velocidad vertiginosa, finalmente está lista para invertir en la proyección de su propio poder económico. Como Harvey ya había señalado hace más de una década, el próximo paso para el capitalismo de Asia Oriental sería "alejarse de la dependencia del mercado estadounidense" hacia el "cultivo de un mercado interno".

Harvey describió el enorme programa de modernización chino como "una versión interna de un arreglo espacio-temporal que es equivalente a lo que los EE.UU hicieron internamente en los años 1950s y 1960s a través de la suburbanización y el desarrollo del llamado Sun Belt". Secuencialmente, China estaría "desviando gradualmente el capital excedente de Japón, Taiwán y Corea del Sur y disminuyendo así los flujos hacia Estados Unidos". Eso ya está sucediendo.

El presidente Trump no es exactamente un geopolítico estratégico. La razón de estas tarifas puede ser forzar a las cadenas de suministro de las corporaciones estadounidenses a volverse menos dependientes de China. Pero la forma en que la economía global ha sido establecida no admite el colapso de estas cadenas de suministro, con la producción deslocalizada de vuelta a los Estados Unidos, como le gustaría a Trump. La ubicación, la ubicación y la ubicación también rigen la lógica turbo-capitalista; las corporaciones siempre privilegiarán costos más bajos de mano de obra y producción, donde sea que se encuentren.

Ahora comparémoslo con China invirtiendo en la deslocalización de alta tecnología integrada con los centros de excelencia de EE.UU. Cuando se trata de la batalla de innovación de primera línea entre China y EE.UU, la estrategia del Grupo de Desarrollo de Zhongguancun (ZDG) es un caso fascinante.

ZDG ha establecido una serie de centros de innovación en el extranjero. El Centro de Innovación ZGC clave se encuentra en Santa Clara, California, muy cerca de Stanford y los campus de Google y Apple. Luego hay un nuevo centro en Boston a dos pasos de Harvard y MIT.

Estos centros ofrecen el paquete completo: desde laboratorios de última generación hasta, fundamentalmente, capital, a través de un fondo de inversión. La matriz proviene del gobierno de Pekín, a través del distrito tecnológico de la ciudad. Y huelga decir que ZDG se alinea completamente con BRI en su énfasis en la expansión para "adquirir experiencia en el extranjero de [un] ecosistema de innovación".
Eso, en un microcosmos, es de lo que se trata Made in China 2025.

¿Medio siglo de guerra comercial?

Entonces, ¿qué pasa después?

En medio de un tsunami de histeria, el análisis serio proporcionado por Li Xiao, el decano de la escuela de economía de la Universidad de Jilin, es más que bienvenido.

Li va por la yugular, enfatizando cómo "el ascenso de China es esencialmente un aumento de estatus dentro del sistema del dólar". Desde el punto de vista de Pekín, el cambio es imperativo, pero será gradual. "El objetivo de la internacionalización del yuan no es reemplazar el dólar. El sistema del dólar es insustituible en el corto plazo. Nuestro objetivo para el yuan es reducir el riesgo y el costo en un sistema de este tipo”.

Li, de manera realista, también admite que, "el conflicto entre dos grandes potencias podría continuar por al menos 50 años o incluso más. Todo lo que sucede hoy es solo un telón de fondo de la historia”.

Implícito en el telón de fondo está el que el liderazgo chino parece interpretar esta primera salva de medianoche como la aceleración de lo que se describe en la Estrategia de Seguridad Nacional de los EE. UU. La conclusión, para Beijing, es ineludible; Estados Unidos ahora está amenazando el sueño chino.

Como el sueño chino, el "rejuvenecimiento de la nación china", Made in China 2025, BRI, la multipolaridad y China como motor de la integración de Eurasia no son negociables, no es de extrañar que el escenario esté preparado para una inevitable y grave turbulencia.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

martes, 3 de julio de 2018

La nueva ultraderecha latinoamericana (1992-2018)


Las amenazas parecen venir de otros cuatro frentes de la nueva ultraderecha: uno católico semi-secreto y camuflado, uno cristiano sexista escandaloso, otro virtual opinológico y otro más por el que habremos de terminar el presente recorrido: el frente imperialista ultra-liberal.


LA NUEVA ULTRADERECHA
LATINOAMERICANA (1992-2018)


David Pavón-Cuéllar

La extrema derecha marginal

Dos artículos anteriores nos mostraron cómo la extrema derecha de América Latina surgió en el primer cuarto del siglo XX, luego cobró fuerza bajo el impulso de los fascismos europeos en la etapa de entreguerras y finalmente coincidió con los intereses de Estados Unidos en la región durante los años de la guerra fría. De hecho, como vimos, la injerencia estadounidense contribuyó a que la ultraderecha latinoamericana pudiera llegar al poder en algunas dictaduras sudamericanas.

Poco después de la democratización de los países con regímenes dictatoriales, entre los años ochenta y noventa del siglo XX, hubo rebrotes marginales de organizaciones de extrema derecha que aprovecharon la apertura democrática y el relativo relajamiento del control social para hacerse un pequeño lugar en el espacio público. Paraguay contó durante un breve período, entre 1989 y 1993, con el Partido Nacional Socialista Paraguayo (PNSP), cuyo ideario abiertamente nazi no le impidió participar en dos procesos electorales. En Argentina, entre 1990 y 2009, existió el Partido Nuevo Triunfo (PNT), que adoptó posiciones anti-chilenas y supo disimular su nazismo y su antisemitismo con las etiquetas de nacionalismo y anti-sionismo. El Movimiento Patria Nueva Sociedad (PNS) de Chile, existente entre 1999 y 2010, también utilizó la posición anti-sionista para disimular su antisemitismo, pero prefirió hablar de socialismo nacional que de nacionalismo y se caracterizó por su insistencia perfectamente ultraderechista en que no era un partido ni de izquierda ni de derecha.

Un caso paradigmático es el de Brasil, en donde vemos aparecer muy pronto, ya desde finales de los ochenta, una plétora de organizaciones ultraderechistas en las que podemos distinguir tres grupos: los tradicionales nazi-fascistas, como el Partido Nacionalista Revolucionario Brasileño (PNRB), surgido en 1988 y con un ideario ultranacionalista, xenófobo y antisemita; los neo-integralistas o continuadores del integralismo, tradicionalistas, nacionalistas, anticomunistas y antiliberales, como la nueva Acción Integralista Brasileña (AIB), aparecida a mediados de los noventa, y el Frente Integralista Brasileño (FIB), fundado en 2004; y las bandas furiosas de neonazis y cabezas rapadas, generalmente surgidas por escisiones de los Carecas do suburbio, como es el caso de los Carecas do Brasil, homófobos, antisemitas y represores de toxicómanos, y especialmente White Power, nacido en 1989, centrado en la convicción de la superioridad racial de los blancos y extremadamente violento hacia negros, mulatos, homosexuales, judíos y nordestinos –originarios del norte brasileño.

Los neonazis formarán también grupos más o menos violentos en otros países latinoamericanos, como el Partido Nacionalsocialista de México, Orgullo Criollo en Venezuela, Nacional Socialismo Ecuatoriano, la Unión Radical Nacional Socialista de Bolivia (URNSB), Perú Criollo y Movimiento Nacionalsocialista Despierta Perú (MNSDP), así como tres organizaciones colombianas: Tercera Fuerza Nacional Socialista, el Frente Skinhead y la Juventud Nacional Socialista (NS). Éstos y otros grupos análogos comparten su furia contra diversas minorías étnicas y sexuales, así como su apología de la violencia y a veces el empleo de métodos violentos. La juventud, la marginalidad, el pensamiento débil y el resentimiento social de sus integrantes hacen pensar en los escuadrones de la muerte y en los porros y halcones mexicanos. Sin embargo, a diferencia de aquellos grupos, las bandas neonazis tienen una clara tendencia nazi-fascista y suelen seguir programas ideológicos más claros y explícitos, aunque al mismo tiempo actúen de manera más independiente y espontánea, estén menos organizadas y tengan menos recursos humanos y financieros, pues generalmente carecen de apoyo gubernamental y no obedecen a una agenda planeada en Miami o en Washington.

Muy próximos a los grupos neonazis y a veces vinculados con ellos, pero con mayor nivel de elaboración doctrinaria, existen otras nuevas organizaciones ultraderechistas latinoamericanas cuyos discursos llaman la atención por su conservadurismo, por su nacionalismo a ultranza y por los enemigos específicos en los que se concentra su enfurecimiento. Por ejemplo, en Perú, la furia contra la finanza, contra los bancos y contra el Fondo Monetario Internacional fue la especialización del antiliberal y anticomunista Frente de Defensa contra el Agio y la Usura (FREDECONSA), el cual, disuelto en 2012, profesaba el llamado nacional-cristianismo de su ideólogo Ricardo de Spirito Balbuena, lo que hizo que se opusiera también furiosamente a todo lo juzgado anticristiano, como la homosexualidad, la pornografía, la manipulación genética y la legalización de las drogas y del aborto. En México, desde 2006, la furia contra los yanquis es el eje rector del Frente Nacionalista de México Siglo XXI (FRENAMEX), antes Organización por la Voluntad Nacional y Frente Nacional Mexicanista, que además de aspirar a la reconquista de los territorios mexicanos anexionados por los Estados Unidos en el siglo XIX, reivindica el Segundo Imperio de Maximiliano de Habsburgo, lucha por la reincorporación de los países centroamericanos a México y exige la expulsión de los inmigrantes haitianos en el país.

Tres frentes de la nueva ultraderecha

El FRENAMEX mexicano y el FREDECONSA peruano, al igual que los grupos nazi-fascistas y neonazis recién abordados, tienen una influencia relativamente débil en la sociedad latinoamericana y no amenazan por ahora con dejar una huella profunda en la historia del subcontinente. Las amenazas parecen venir de otros cuatro frentes de la nueva ultraderecha: uno católico semi-secreto y camuflado, uno cristiano sexista escandaloso, otro virtual opinológico y otro más por el que habremos de terminar el presente recorrido: el frente imperialista ultra-liberal.

Ya nos referimos en un artículo anterior al primer frente, el católico semi-secreto y camuflado, particularmente presente en México bajo la forma de la red invisible de Los Tecos, El Yunque y otros entes disimulados a través de organizaciones como Pro-Vida, asociaciones como DHIAC y ANCIFEM y congregaciones religiosas como los Legionarios de Cristo. Por más fría y calculadora que sea la estrategia de esta red ultraderechista mexicana para influir en la sociedad y especialmente en las élites gobernantes, por más discretos que sean los discursos insidiosos con los que desarrolla su hegemonía ideológica, no deja de estar animada por una furia mortífera que podría estarse manifestando en la violencia directa, simbólica-ideológica y estructural socioeconómica, tan racista como clasista, ejercida cotidianamente hacia los de abajo y a la izquierda: hacia los indígenas y hacia los más pobres del país, hacia periodistas y activistas, hacia estudiantes como los 43 de Ayotzinapa, hacia maestros como los masacrados en Guerrero y Oaxaca entre 2015 y 2016, hacia campesinos como los asesinados en Arantepacua en 2016, hacia obreras de maquiladoras y evidentemente hacia miles de supuestos miembros del crimen organizado eliminados en masa por los mismos que los hacen existir. La dictadura perfecta mexicana puede operar así como las demás a las que nos hemos referido, con toda la furia de la extrema derecha, siempre a favor de los privilegios y de la desigualdad, y siempre autoritariamente y antidemocráticamente, pero de modo encubierto y aparentemente democrático, sin necesidad de golpes antidemocráticos y sin riesgo de procesos democratizadores.

El segundo frente que debería preocuparnos, el cristiano sexista, es mucho más abierto que el anterior y tiene ahora su mejor expresión en los discursos de una ultraderecha brasileña vinculada estrechamente con empresarios del sector agropecuario, con defensores de mano dura contra el crimen y especialmente con las iglesias evangélicas y con algunos sectores católicos. Tal vez sus mejores exponentes sean los furiosos líderes carismáticos y esperpénticos Bolsonaro, Malafaia y Feliciano, los tres igualmente homófobos, heteronormativos, machistas, misóginos, defensores de del cristianismo brasileño, adeptos al escándalo público y poseídos por una extraña furia injuriosa y provocadora. El primero, el político Jair Bolsonaro (nacido en 1955), sobresale además como defensor de los pasados regímenes dictatoriales, considera que “los militares salvaron a Brasil de una cubanización”, que “el error de la dictadura fue torturar y no matar”, y que “Pinochet debería haber matado a más gente”. Por su parte, el pastor evangélico Silas Malafaia (nacido en 1958) dice “amar” a los homosexuales como a los “bandidos” y defiende furiosamente la familia tradicional de “macho y hembra”. Por último, el joven pastor neo-pentecostal Marco Feliciano (nacido en 1972), mezclando racismo y homofobia, no ha dudado en afirmar que “la podredumbre de los sentimientos de los homoafectivos conduce al odio, al crimen, al rechazo”, que “la maldición de África” proviene del “primer acto de homosexualidad de la historia” y que “el caso del continente africano es sui generis: casi todas las sectas satánicas, de vudú, son oriundas de allí; las enfermedades como el sida provienen de África”.

El tercer frente de la nueva ultraderecha latinoamericana, el virtual opinológico, muy próximo al anterior, aunque aún más burdo y vulgar, está compuesto de jóvenes influencers: twitteros, blogueros, youtubers y otras estrellas del internet que se dedican a difundir mensajes típicamente ultraderechistas. Dos buenos ejemplos son los de Callodehacha y Yael Farache. El primero, de nombre Jorge Roberto Avilés Vázquez (nacido en 1986), es famoso en México por su misoginia, su antifeminismo, su minimización de la violencia contra las mujeres y el estilo ramplón y socarrón con el que propaga su furia contra la izquierda y especialmente contra el famoso líder populista Andrés Manuel López Obrador. Esta furia está bien disimulada en una estrategia típicamente ultraderechista en la que se repudia lo mismo la izquierda que la derecha bajo el supuesto de que todos los políticos son lo mismo, lo que permite minimizar los excesos del régimen derechista corrupto, opresivo y represivo, y al mismo tiempo desprestigiar a sus opositores. Las demás tareas ideológicas generales desempeñadas por Callodehacha, independientemente de los encargos puntuales por los que se le paga, consisten fundamentalmente en darle un aire amable, risueño e inofensivo a los discursos de la extrema derecha, forjar un estilo jocoso en el que lo inaceptable resulte aceptable, convertir la humillación del otro en pasatiempo y diversión, difamar y ridiculizar a quienes luchan por justicia e igualdad, banalizar la violencia y endulzar el mismo sentimiento de odio que se infunde en la sociedad.

Algunas de las tareas desempeñadas por Callodehacha serán también cumplidas eficazmente por Yael Farache Bograd (nacida en 1985), judía-sefardí hispano-venezolana residente en Miami, la cual, a través de un discurso un poco más elaborado que el de su homólogo mexicano, consigue además racionalizar los más irracionales prejuicios y hacerlos parecer lógicos y sensatos. Alternando sus mensajes provocadores con sus provocativas fotos eróticas y a veces francamente pornográficas, esta famosa bloguera no sólo exhibe obscenamente su racismo hacia la gente de color y su odio hacia la izquierda en todas sus formas, sino que desprecia la democracia, intenta demostrar la tendencia intrínsecamente violenta del Islam, profesa veneración por Donald Trump, celebra sus propuestas de construir un gran muro en la frontera con México y de expulsar a millones de inmigrantes de los Estados Unidos, y no duda en sostener que hay pueblos, razas y religiones mejores y peores, “nobles” y “de mierda”.

Imperialismo ultra-liberal

El cuarto frente que debe inquietarnos, quizás el más inquietante de los cuatro, es el de aquellos jóvenes latinoamericanos que instilan astutamente sus furiosas convicciones ultraderechistas a través de las racionalizaciones liberales, neoliberales y libertaristas o libertarianas que han aprendido generalmente en think tanks financiados por los Estados Unidos y que les ayudan a justificar sus posiciones anticomunistas, anti-socialistas, anti-estatistas, anti-intervencionistas y especialmente anti-populistas –opuestas a los populismos latinoamericanos de las últimas décadas. Este frente imperialista ultra-liberal no sólo muestra una vez más, al igual que los ya revisados golpes militares y escuadrones de la muerte del último tercio del siglo XX, el papel crucial del imperialismo estadounidense en el mantenimiento y el reforzamiento de la extrema derecha en América Latina, sino que también corrobora la compatibilidad que puede existir entre las tendencias ultraderechistas y las doctrinas ultra-liberales: algo que ya observamos en dictaduras como la pinochetista en el Chile de los 1970 y en organizaciones como la APEN colombiana de los años 1930. En el contexto actual, como en aquellas coyunturas, la furiosa defensa del libre mercado se anuda con las enfurecidas opiniones ultraderechistas de jóvenes como la guatemalteca Gloria Álvarez, el brasileño Rodrigo Constantino, el chileno Axel Kaiser o los argentinos Agustín Laje y Nicolás Márquez.

Los discursos de los jóvenes ultra-liberales propagan su furia ultraderechista, no sólo contra Lula y Dilma en Brasil, Evo en Bolivia, Correa en Ecuador, los Kirchner en Argentina o Chávez y Maduro en Venezuela, sino también contra las masas que apoyan a esos líderes populistas, contra los comunistas, los marxistas y las feministas, y, además, lo que resulta particularmente preocupante, contra los pobres, los inmigrantes, los negros y los indígenas. Por más que profesen un liberalismo o libertarianismo pretendidamente opuesto al fascismo, lo cierto es que se nos muestran como descarados neofascistas al dejarnos vislumbrar sus prejuicios racistas, sus posiciones clasistas y xenófobas, su promoción de la desigualdad y sus aserciones delirantes en las que atribuyen perversiones y patologías a los comunistas y a las feministas. Agustín Laje, por ejemplo, atribuye al feminismo las “horripilantes reivindicaciones” del incesto y la pedofilia. Su colega Nicolás Márquez descarga su cólera desquiciada contra las organizaciones de izquierda por enarbolar “fantasías igualitarias”, fomentar la “desjerarquización”, promover “el homosexualismo” y ofrecer un “alivio personal” al “sodomita”.

Por su parte, Axel Kaiser no sólo ha publicado un libro intitulado Tiranía de la igualdad: por qué el igualitarismo es inmoral y socava el progreso de nuestra sociedad, sino que ha despotricado contra los inmigrantes que benefician de atención médica en los países ricos y no ha dudado en escribir hace poco –recordándonos al siniestro psiquiatra franquista Antonio Vallejo Nájera– que los marxistas tienen una psique “patológica” y que son “asesinos en potencia”. Rodrigo Constantino, en el mismo sentido, acusó a los militantes de izquierda y “progresistas modernos” de tolerar la pedofilia y de sufrir un “desorden psiquiátrico”, pero también se opuso a la celebración de un Día de la Conciencia Negra y describió a los “pobres y negros” que participan en flash mobs dentro de centros comerciales como “bárbaros incapaces de reconocer su propia inferioridad”.

Tenemos, por último, a Gloria Álvarez Cross, la cual, procediendo como los sinarquistas mexicanos o como los miembros de la APEN colombiana o del Movimiento Nacionalista de Chile, confirma su posición ultraderechista precisamente al pretender superar la división entre derecha e izquierda. Gloria Álvarez también llega hasta el extremo de rechazar los derechos universales “a la salud, a la educación, al trabajo, a la vivienda”. Y, además, atribuye a los indígenas guatemaltecos una propensión a violar y tolerar la violación. Por si fuera poco, la misma Álvarez describe como “insensatos idealistas” a quienes creen que “es posible cambiar el mundo”, repudia el dilema entre “la asfixia del igualitarismo” y “el igualitarismo asfixiante” y no puede sino burlarse del progre “ecologista, pacifista, feminista, antiglobalización, antiimperialista y pro Tercer Mundo”, así como “paritario, tolerante, dialogante, que busca el consenso, lucha por los derechos humanos, por la mejora de las condiciones de vida del planeta”.






Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 30 de junio de 2018

3 tesis y un colofón sobre la Elección México 2018


Respecto a la inminencia del triunfo de AMLO, desde 2015 acá se dijo que sólo había tres escenarios posibles en la elección en puerta: (1) un triunfo apretado de AMLO; (2) un triunfo aplastante de AMLO; (3) un mega fraude electoral. Dicho esto, la pregunta que nos interesa responder es qué factores produjeron esta situación.


3 TESIS Y UN COLOFÓN SOBRE
LA ELECCIÓN MÉXICO 2018


Arsinoé Orihuela Ochoa

La casi inminente victoria de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en las elecciones presidenciales en México ha despertado un prolijo debate sobre el “significado” histórico que tendría tal suceso. No obstante, la casi irreflexiva costumbre de anticipar escenarios de los analistas (me incluyo en ese infame séquito) ha desplazado el análisis fundamental sobre las determinantes, causas e inercias que propiciaron un escenario favorable para el eventual triunfo de AMLO, máxime en un país donde el fraude electoral ha sido el mecanismo dominante para la rotación de élites políticas. No nos ocupa tanto el significado como sí las causas. Y este análisis es el que propongo, acudiendo a los planteamientos expuestos en este espacio en los últimos 18 meses.

Respecto a la inminencia del triunfo de AMLO, desde 2015 acá se dijo que sólo había tres escenarios posibles en la elección en puerta: (1) un triunfo apretado de AMLO; (2) un triunfo aplastante de AMLO; (3) un mega fraude electoral. Dicho esto, la pregunta que nos interesa responder es qué factores produjeron esta situación. En tal sentido, el análisis deberá atender, primero, los factores internacionales o geopolíticos, segundo, los domésticos políticos, y tercero, los sociales internos, en ese orden de exposición. Esta propuesta de análisis responde a una firme convicción: indagar en las causas o factores determinantes es la única manera razonable de anticipar escenarios futuros. Sirvan las siguientes 3 tesis para ilustrar las claves de la “casi inminente” victoria de AMLO.

Tesis 1. La geopolítica

Desde el 20 de enero de 2017, Donald Trump se convirtió en el 45° presidente de los Estados Unidos de América. El ascenso al poder de Trump significó el ascenso de una agenda política explícitamente anti-mexicana en Estados Unidos. Hasta la fecha, el principal destino de las exportaciones de México es justamente EE.UU., con $289 miles de millones anualmente, muy lejos del segundo destino, Canadá, con tan sólo $23 miles de millones. En el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el 82% de las exportaciones mexicanas tienen como destino al país vecino. Trump representa un freno a esta sociedad comercial, prácticamente unidireccional en el caso mexicano. Este es un primer elemento inédito. Hasta 2012, la conquista de la presidencia en México se apoyó fuertemente en la alianza con el gobierno en turno de Estados Unidos.

El proyecto neoliberal-integrador sufrió un revés. Esto debilitó políticamente a las élites anexionistas en México, e instaló la obligatoriedad de reorientar la economía en función de las reglas del juego impuestas por Trump. El ascenso del magnate dejó en la orfandad a las élites gobernantes en México. La más tajante prueba de esto es que, mientras el alto funcionariado mexicano lanza gestos de amistad al gobierno de Estados Unidos, éste responde invariablemente con gestos de enemistad e insulto llano. México es un peón acasillado. Quedó evidenciado, en el curso de la elección, que las élites políticas no tienen fuerza ni siquiera para movilizar populistamente a la población (https://bit.ly/2yUx5bi). Y el riesgo de la ingobernabilidad o vacío de autoridad –en los cálculos de los poderes constituidos– alcanzó rango de primerísima prioridad. En cierto sentido, AMLO representa una salida a esta encrucijada, lo que en otra oportunidad bauticé como “Mexit”, es decir, un Brexit a la mexicana, un deslizamiento hacia un ejercicio de poder afín al espectro de la época: la desglobalización (https://bit.ly/2N79jMl). AMLO es el repliegue obligado, y el costo que está dispuesto a pagar la élite derrotada con tal de evitar la configuración de coaliciones políticas potencialmente más transgresoras.

En lo tocante a los hiperacumuladores que gobiernan el mundo, cabe señalar que –aunque intranquilos– no están seriamente alarmados con la ascensión al poder de figuras políticas “anti-establishment”. Si el progresismo sudamericano no consiguió desestructurar sustancialmente la correlación de fuerzas (capital-trabajo) después de un ciclo de 15 años en el poder, es todavía más improbable que el ciclo nacionalista en Norteamérica altere ese reparto jerárquico. En este sentido, tanto para las elites nacionales como para los capitales internacionales, AMLO es la posibilidad de reducir la tensión social en México y restaurar la autoridad bajo las nuevas reglas de juego sin arriesgar un costo tan oneroso, pues en la primera oportunidad de malestar en las élites, el aparato judicial-mediático puede desbaratar sin muchos apuros a un gobierno “incómodo”, como hace al presente en Sudamérica. Esto explica que los mercados internacionales no intervinieran decisivamente en la elección en México. Por lo menos hasta ahora.

Tesis 2. La política doméstica

El divisionismo de las élites mexicanas y el injerencismo del narcotráfico –acaso junto con Donald Trump– son las sombras obscenas que recorren subrepticiamente toda la elección de 2018.

Lo políticamente relevante en estos próximos comicios, en materia de política doméstica, es la fractura del trinomio PRI-PAN-Narco (Partido Revolucionario Institucional; Partido Acción Nacional; Narcotráfico). Estas tres fuerzas representaron históricamente el voto neoliberal. Personifican básicamente el mismo voto conservador. Y este voto está pulverizado. En 30 años o más, el PRIANARCO nunca se fracturó. Siempre consiguieron unirse –con éxito– para frenar a AMLO. Esta vez fracasaron. Ahí radica el otro elemento inédito de la elección.

Los dos indicadores de esta ruptura son, por un lado, el fracaso de las cúpulas del PRI y del PAN por impulsar una candidatura unificada (agravado por el cruce de amenazas de cárcel entre los candidatos José Antonio Meade y Ricardo Anaya, en caso de que uno u otro resultara ganador), y por otro, la suma de políticos asesinados en el marco de la elección, cuya cifra asciende a 121, 46 de ellos contendientes a cargos de elección popular en la edición comicial del próximo 1º de julio. De acuerdo con el último informe de la consultora Etellekt, “además de los 120 políticos asesinados contabilizados, se han contado otros 351 asesinatos en contra de funcionarios no electos, es decir, cuyos cargos no dependen de elecciones” (https://cnn.it/2yFxBtR). Es decir, una auténtica avalancha de violencia homicida tributaria de la ley de “plata o plomo”, que es el sello que distingue al actor narco. Es preciso entender que el narcotráfico es un actor político tan poderoso que “asiste” encriptado a la campaña. Difícilmente un candidato en Estados Unidos alude explícitamente a los barones de Wall Street. Lo mismo acontece en México respecto al narco.

Desde inicios de 2000 hasta la fecha, 21 ex gobernadores han sido acusados de asociación delictiva con el narcotráfico. El narco es un actor estatalizado, enquistado en los circuitos formales de la economía y la política. A esta estatalización –prohijada por el PRI– se yuxtapuso un proceso de hiperpolitización del actor narco, producto de la declaratoria de guerra decretada por el PAN. Hoy es virtualmente imposible identificar una instancia institucional que no esté operativamente articulada a la órbita del narcotráfico. Esto explica que el narco asuma un comportamiento “estatal”, cobrando impuestos, efectuando tareas de contrainsurgencia, ensayando estrategias de comunicación con el público (narcomantas, narcoblogs, narcoseries), reclutando comandos militares de élite, conquistando territorios por la fuerza, invirtiendo en obras públicas, desarrollando proyectos turísticos e infraestructurales, financiando campañas políticas etc.

Algunos enfurecieron cuando AMLO propuso amnistía para los narcotraficantes. Si aceptamos la tesis de que “el narcotráfico es un actor político tan poderoso que ‘asiste’ encriptado a la campaña”, cabe entonces prevenir que el indulto ya había sido extendido con anterioridad, cuando anunció que no perseguiría a ninguno de los integrantes de “la mafia del poder”. En lenguaje descodificado, esto significa que la propuesta es desalojar al actor narco de las posiciones clave del aparato estatal, no sin la posibilidad –y en esto consiste la amnistía– de que continúe el negocio en los márgenes del Estado. Es decir, la idea es desterrar de la institucionalidad pública al narcotráfico y a sus aliados políticos del PRIAN (https://bit.ly/2KunYzw)

Hasta ahora (insisto: hasta ahora), a una fracción de élite económica le cautiva la idea de desmontar a “la mafia del poder”, porque esta coalición –conformada por el trinomio PRIANARCO– ha acumulado tanto poder que está afectando el dinamismo de los grandes negocios. Por ello, una franja de las élites nacionales apuesta por Andrés Manuel López Obrador, e incluso algunos “notables señores” ya engrosan las filas del partido Morena.

El temor, no obstante, es que ese “desmontaje” desencadene “al tigre” (dixit AMLO), es decir, al México subalterno (https://bit.ly/2MwYnXj).

Tesis 3. El orden social interno

AMLO amenazó con “soltar al tigre” si no lo dejaban llegar a Palacio Nacional, y ofreció amnistía a sus adversarios. Con ello, AMLO lanzó una oferta que “la mafia del poder” no podía rechazar. El establishment entendió el mensaje: o lo dejan gobernar (todos en paz) o estalla el país.

Ahora bien, que el país esté al borde del estallido significa que en la sociedad se aloja un malestar profundo. Ese malestar tiene básicamente dos fuentes: la corrupción de los políticos tradicionales, y la inseguridad. Podríamos hacer un inventario de las demandas e indignaciones de los mexicanos. Pero tal tarea es para una investigación enciclopédica. En este sentido, y con el propósito de acotar, agrupemos en las dos macrocategorías antes referidas el malestar social –corrupción e inseguridad–. De hecho, más allá de las experiencias autoorganizativas del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) o la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación), el grueso de las llamadas organizaciones de la sociedad civil (excluyendo obviamente a las de signo empresarial), se han aglutinado alrededor de estas dos luchas: la anti-corrupción y la seguridad. AMLO es el único que en su praxis y discurso atendió estos dos flagelos. Por esta razón, se espera un apoyo ciudadano masivo a su candidatura y a las primeras etapas de su gestión.

AMLO representa una correspondencia exacta entre las fuentes del malestar social y las banderas que su candidatura enarbola. Ciertamente esto justifica su aplastante ventaja en las preferencias electorales.

Colofón

Todo lo que hasta ahora han planteado los analistas más “connotados” en relación con la “casi inminente” victoria de AMLO discurre por atajos estériles. La disyuntiva que prefigura AMLO no es nacionalismo o neoliberalismo, ni autoritarismo o democracia, ni pasado o futuro, ni ninguna de esas perogrulladas ideológicas que repiten hasta el hastío personajes como Enrique Krauze o Héctor Aguilar Camín o Jorge Castañeda Gutman o el resto de los intelectuales fracasados y maiceados.

Con AMLO habrá un recambio en el poder. Punto. Reactualizará las estructuras estatales en México conforme a las nuevas reglas del juego. Reconfiscará el control –parcial– de algunas industrias estratégicas. Conferirá, en el curso de su administración, algunas concesiones a la sociedad civil organizada, por ejemplo, extensión de las jubilaciones y derogación de la contrarreforma educacional. Mejorará, apenas incipientemente, el poder adquisitivo de los sectores desorganizados de la población. Sí, tal vez dejará intocada la cultura política clientelista e influyentista. Pero, a la par, moralizará –hasta donde el ejemplo de su figura alcance– la vida pública de México, aun cuando perduren los vicios consustanciales a un Estado colonial. Es probable que consiga minar parcialmente el poder político del narcotráfico, desactivando la guerra y desmontando –también parcialmente– las alianzas estratégicas de ese actor con las cúpulas del aparato estatal. Reorientará la economía para explorar relaciones comerciales con otras regiones y países. Es posible que restablezca una relación diplomática y económica con Latinoamérica. Y, como en los países al sur del continente, es previsible –y lo digo a modo de advertencia– que el progresismo de AMLO encierre el mismo peligro que los progresismos del sur entrañaron: la eventual derechización del voto y el ascenso de un fascismo social, como ya se advierte en Brasil y Argentina.

No es el pronóstico más deseable, pero sí el más factible en razón de lo vivido y observado.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

miércoles, 27 de junio de 2018

Gran pacto de superpotencias capitalistas después de la reacción político-militar de Rusia y China en 2011


Precisamente cuando Estados Unidos entendió la paridad estratégica, las tres superpotencias capitalistas se convirtieron en cómplices de todo conflicto, particularmente, muy claros en los casos de Siria y el Este de Ucrania. La evaluación que se hace de esto es que las burgueses financieras de las tres superpotencias capitalistas habían entendido que en la presente situación mundial lo central era salir de la gran crisis económica empujando el sistema hacia un nuevo ciclo económico largo de avance y prosperidad y para ello debían fomentar las destrucciones de países y ciudades enteras, cuidando eso sí, el estatus económico y militar que habían alcanzado cada una de estas superpotencias.


GRAN PACTO DE SUPERPOTENCIAS CAPITALISTAS
DESPUÉS DE LA REACCIÓN POLÍTICO-MILITAR DE
RUSIA Y CHINA EN 2011


Por: Enrique Muñoz Gamarra

Al parecer la situación mundial ha entrado a un periodo de mucha complejidad:

En el nivel económico son persistentes las notas periodísticas que dan cuenta del "enorme aumento en volumen de dólares más rápido desde 2007 en la actividad de compras apalancadas (LBO, por sus siglas en inglés)" (Sputnik, junio de 2018). Para algunos teóricos del proteccionismo estadounidense (GEAB 126) "el mundo ya se encuentra a las puertas de una ola de desarrollo sin precedentes a punto de romper sobre Oriente Próximo, el Sudeste Asiático, Estados Unidos y el mundo 4.0 en general". Pero los hechos más visibles están enfocados en torno a un duro conflicto comercial (imposición de nuevos aranceles) entre Estados Unidos y China. Un fuerte tensionamiento de este mismo país (Estados Unidos) contra Rusia, Irán e incluso contra sus propios aliados más cercanos (UE, Canadá, Japón, etc.) y acercamientos, como siempre, con Arabia Saudita e Israel.

En el nivel geopolítico son persistentes las confrontaciones en Oriente Medio, particularmente, muy graves en Irán y Siria. Sobre Yemen se yerguen fuerzas de Arabia Saudita y fuerzas europeas bajo cobertura de Estados Unidos. Tensas situaciones en el Este de Ucrania, en el Mar Meridional de China y en Europa del Este donde las fuerzas de la OTAN incluso han llegado hasta las fronteras de Rusia. Sin olvidar la cumbre con la RPDC que según el Pentágono llevaría la paz a la península coreana vía su desnuclearización, ¿Su desnuclearización? Y fuerte tensión sobre los países de América Latina sobre todo contra Nicaragua y Venezuela.

El asunto es: ¿Qué hay en el fondo o detrás de estos complejos posicionamientos?

Veamos:

1.- Ante todo no debemos olvidar que lo esencial entre las burguesías es la confrontación que en la coyuntura actual avanza en medio del tensionamiento de las fuerzas armadas estadounidense sobre la base de su enorme armamentística convencional y la cruenta carrera armamentística en ciernes:

En primer lugar hay que acentuar la existencia de fuertes pugnas y feroces luchas entre poderes económicos. Entre superpotencias capitalistas. Entre Poderes imperialistas. Aquello demuestra que existen contradicciones inter-imperialistas por la supremacía mundial entre un grupo de países privilegiados, poseedores de inmenso poder. Estas superpotencias capitalistas son: China, Estados Unidos y Rusia. Observad en ese orden de importancia.

Cierto, lo central entre las burguesías es la confrontación. Aquello no es un posicionamiento arbitrario de nadie, sino, una ley de la producción capitalista que en este caso tienden a la preponderancia de unas burguesías sobre otras. La ley de los monopolios explica mejor esta situación.

Pero en la coyuntura actual las confrontaciones están avivadas por la enorme armamentística convencional que posee el ejército estadounidense. Estados Unidos es el epicentro de los conflictos que sacuden el planeta.

Las provocaciones han sido muy graves. Como hemos escrito más arriba, las operaciones militares de Estados Unidos en diferentes partes del globo terráqueo (Yemen, Afganistán, en América Latina en Venezuela y Nicaragua con sus bandas paramilitares) han sido monstruosas. Sus movimientos de tropas en el este de Europa afectan la estabilidad de Rusia. Sus provocaciones en el Mar Meridional de China y el estrecho de Taiwán también son graves.

Antes del 14 de octubre de 2017, derrota militar estadounidense, el mundo ha sido testigo de los persistentes actos hostiles y provocaciones a gran escala efectuados por el ejército estadounidense en la península coreana en contra de la RPDC. Solo después de aquella fecha, y por supuesto tras una debacle total de la política exterior de Estados Unidos, hubo apaciguamiento e incluso un apuró de parte del pentágono en la concreción de la cumbre entre los presidentes de ambos países.

2.- Sin embargo en la nueva situación mundial las superpotencias capitalistas se fundieron geopolíticamente aplastados por la paridad estratégica a fin de sortear la gran crisis económica y evitar los riesgos que contra sus estatus de privilegio podrían sobrevenir:

Cuando Rusia y China en 2011 pasaron a una muy importante reacción política militar lo hicieron porque habían entendido que la paridad estratégica estaba latente.

En realidad la paridad estratégica no es de reciente data. La primera paridad estratégica se dio entre la URSS y Estados Unidos cuando este país (URSS aun cuando estaba vivo Stalin) detonó su bomba atómica (RDS-1) el 29 de agosto de 1949. Aquello ocurrió después de los duros años de chantaje estadounidense (1945-1949) por el asunto de aquel artefacto en su poder.

Luego cuando en 1953 llegó al poder Nikita Jrushchov inmediatamente después de la muerte de Stalin (5 de marzo de 1953), la paridad estratégica fue entre la ex URSS en que había devenido aquel país (URSS) tras la restauración capitalista impuesto bajo la línea de Jrushchov. Entonces la paridad estratégica corrió desde 1949 (primera bomba atómica de la URSS) hasta 1991 en que implosiona aquella ex URSS.

Tras la implosión de la ex URSS en 1991 se instauro en el mundo la era de la unipolaridad sobre la base del poderío estadounidense. Entonces la paridad estratégica había quedado en entredicho. Por supuesto los estadounidenses habían puesto sus manos sobre la armamentística estratégica de la ex URSS y, seriamente pensaban que la habían desmantelado por completo. Por eso se apuntaron un triunfo contra el comunismo. Cuando en 2001 Vladimir Putin llegó al poder en Rusia, lo primero que hizo fue reagrupar y luego reimpulsar aquella armamentística.

Posteriormente cuando en 2010 se produce la perdida de hegemonía mundial estadounidense tras la debacle de su economía y el nítido ascenso de la economía China, en medio de una gran crisis económica que se había iniciado en 2008, Rusia y China culminan un serio balance geopolítico iniciado entre los años 2005-2006 a los profundos cambios que se habían dado en el mundo (no olvidemos la intervención de Vladimir Putin en la conferencia de seguridad de Múnich, Alemania, en 2007), sobre todo, pasan una revista a sus posicionamientos estratégicos y concluyen que en efecto la paridad estratégica estaba latente, además, se percataron que en el sistema internacional ya se había instalado el sistema multipolar (2010).

Entonces se habían establecido en el mundo tres superpotencias capitalistas: China, Estados Unidos y Rusia. Así en ese orden de importancia.

Además en ese entonces ya se había iniciado el reajuste capitalista que avanzaba al influjo de la gran crisis económica apurando el nuevo reparto de mercados y zonas de influencia.

Y bajo este correlato Estados Unidos estaba preocupado por la paridad estratégica y la multipolaridad, no sabía cómo resolver su desplazamiento geopolítico tras su pérdida de la hegemonía mundial en 2010. Y más aún, en contraste a su enorme arrogancia como el resto de burguesías, China y Rusia, temía la guerra nuclear.

Es en estas circunstancias que ocurre la breve reacción política militar de Rusia y China en el conflicto sirio en 2011 con el objeto de forzarle a Estados Unidos acepte la paridad estratégica como consecuencia del reajuste capitalista en que estaba envuelto el sistema, pues, aquel armamento en realidad era un disuasivo que en las circunstancias históricas al que se había ingresado, impedía una confrontación mayor, es decir, una tercera guerra mundial, que en los hechos era una guerra nuclear que ninguna de las superpotencias estaba en condiciones de asumirla.

Entonces aquello hizo entender a los Estados Unidos, ya por entonces (2011-2012) en una clara decadencia, la necesidad e importancia de lo central que era la colusión entre las tres superpotencias en las relaciones internacionales. Así a regañadientes tuvo que aceptar la burguesía estadounidense aquella situación.

Consecuentemente después del desenlace de aquellos hechos, precisamente cuando Estados Unidos entendió la paridad estratégica, las tres superpotencias capitalistas se convirtieron en cómplices de todo conflicto, particularmente, muy claros en los casos de Siria y el Este de Ucrania. La evaluación que se hace de esto es que las burgueses financieras de las tres superpotencias capitalistas habían entendido que en la presente situación mundial lo central era salir de la gran crisis económica empujando el sistema hacia un nuevo ciclo económico largo de avance y prosperidad y para ello debían fomentar las destrucciones de países y ciudades enteras, cuidando eso sí, el estatus económico y militar que habían alcanzado cada una de estas superpotencias. En eso consistía precisamente el gran pacto al que habían asistido después de la reacción política militar de Rusia y China en el conflicto sirio en 2011.

Aquí algunas muestras concretas de estas colusiones:

En el caso sirio:

En el caso sirio las prensas rusas han hablado desde el inicio de aquellas intentona de ocupación por parte de Estados Unidos, que Rusia había entregado los S-300 a Siria para garantizar sus fronteras, pero recientemente salió a la luz pública que aquello en realidad era una farsa, razón por la cual tanto la llamada coalición internacional como Israel hacían lo que querían sobre territorio sirio: bombardeaban e intervenían militarmente. Todo con la anuencia de Rusia.

Sobre este último el canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, ha sido muy claro:

Veamos esto:

"Hace varios años decidimos no suministrar sistemas S-300 a Siria a petición de nuestros socios. Ahora, barajamos esta y otras opciones para garantizar la seguridad del Estado sirio, después de este escandaloso acto de agresión de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña", precisa el titular ruso en una entrevista publicada el lunes por la cadena de televisión británica BBC" (1).

En esto no olvidemos que la agresión a Siria por parte de Estados Unidos ha sido sangrienta. Prácticamente 8 años de crueles genocidios de parte de las fuerzas armadas estadounidenses camufladas como Al Qaeda, ISIS, Al Nusra (en realidad secciones paramilitares de sus fuerzas armadas) y, con participación de todos sus títeres de la región (Israel, Arabia Saudita, Turquía, etc.) y algunos países europeos.

Sin embargo lo sorprendente es que aquello discurrió en medio del establecimiento de líneas de entendimiento concretos entre Rusia y Estados Unidos, se dice, para la prevención de incidentes aéreos. Con la confesión del ministro de exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aquello probablemente se habría iniciado inmediatamente después de la reacción político militar ruso-chino en 2011, tal como hemos sostenido más arriba.

Hace poco algunas prensas han filtrado la existencia de un memorando de entendimiento entre Rusia y Estados Unidos sobre los vuelos en Siria firmado en octubre de 2015. Se dice que en la actualidad aquel memorando estaría totalmente vigente lo que indicaría la vigencia de la colusión entre estas dos superpotencias capitalistas.

En efecto su existencia se hizo de conocimiento público cuando fue suspendida por la parte rusa el 7 de abril de 2017, inmediatamente después del ataque estadounidense a la base aérea siria de Shairat.

Lo que después se supo es que tras la suspensión de aquel memorando de entendimiento sobre los vuelos en Siria el 7 de abril de 2017, Estados Unidos envió a Moscú de forma desesperada a los pocos días (13 de abril de 2017) de aquel ataque al secretario de Estado Rex Tillerson a fin de restablecer aquel memorando. Un memorando absolutamente lesivo a Siria que permite a los Estados Unidos intervenir en territorio sirio.

Veamos:

"Tres fuentes del Ministerio de Exteriores ruso dijeron a este periódico que "Rusia restableció la vigencia del memorando para la prevención de incidentes aéreos en Siria" a solicitud del secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson. El memorando, vigente desde octubre de 2015, fue suspendido el 7 de abril, inmediatamente después del ataque estadounidense a la base aérea siria de Shairat, y restablecido, según Izvestia, el 13 de abril, un día después de concluida la visita de Tillerson a Rusia. El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, había dicho en una rueda de prensa conjunta con Tillerson que Moscú estaba deseoso de reactivar esa línea de seguridad siempre y cuando EEUU reafirmara su objetivo de combatir el terrorismo" (2).

Y últimamente con ocasión del triple ataque a Siria por parte de Estados Unidos, Reino Unido y Francia ocurrido el 13 de abril de 2018, se dice, los presidentes de estos países conjuntamente con el de Rusia el presidente, Vladimir Putin, habrían llevado a cabo intensos contactos alrededor de las 04:00 am para reducir el ataque y pasar a un "Plan B más suave y menos significativo" (3).

Siria ahora enfrenta una situación de secesión de sus territorios ubicados en la parte norte del país donde se habrían establecido varias decenas de bases militares estadounidenses, francesas y turcas.

En el caso de Crimea:

En el caso de Crimea que sobrevino por el golpe de estado que tramó Estados Unidos en contubernio con las fuerzas europeas en febrero de 2014 contra el gobierno legítimo de Ucrania, Victor Yanukóvich, Rusia estuvo de acuerdo con aquella intervención. Esto no lo digo yo. Salió a la luz pública de boca del mismo presidente ruso, Vladimir Putin, en una entrevista que concedió al periodista ruso Vladímir Soloviov con motivo de su documental 'Miroporiádok 2018' en marzo de 2018. Como sabemos aquel golpe de estado dio origen posteriormente a la división de Ucrania con la independencia y concreción de las repúblicas del Donbass (República Popular de Donetsk y República Popular de Lugansk) en su región del este, además, del paso de Crimea a Rusia.

Veamos el apunte:

"EE.UU. engañó a Rusia "grosera y descaradamente" antes del golpe de Estado en Ucrania, ha afirmado el presidente ruso en una entrevista al periodista ruso Vladímir Soloviov con motivo de su documental 'Miroporiádok 2018'. "Nuestros socios estadounidenses recurrieron a nuestra ayuda y nos pidieron que hiciéramos todo [lo posible], repito ahora la petición casi textual, para que Yanukóvich no utilizara su ejército, para que la oposición liberara las plazas y edificios administrativos y comenzara a poner en práctica los acuerdos alcanzados sobre la normalización de la situación", ha relatado el presidente".

Continua: "Según el líder ruso, Rusia aceptó la petición, pero justo al día siguiente se produjo el golpe de Estado en Ucrania. El mandatario ha señalado que este episodio fue el primer fraude grave protagonizado por Washington."Tal vez fue la primera vez que [nos engañaron] tan grosera y descaradamente. Nunca antes nos habían dicho que iban a hacerlo de una manera y luego lo hicieron de otra, sin ni siquiera molestarse en decir nada al respecto", ha revelado el presidente ruso" (4).

De esta forma la colusión ha sido muy importante entre las superpotencias capitalistas. Sus burguesías sabían que existía paridad estratégica y multipolaridad. Con esto se concluye que nada ha sido arbitrario y confrontacional entre Estados Unidos, Rusia y China en los hechos políticos y militares posteriores a la breve reacción política militar de Rusia y China en 2011 que podía haber conducido a una conflagración mayor, tal como procedieron los fascistas alemanes con las anexiones territoriales y que luego originaron la Segunda Guerra Mundial.

Consecuentemente la colusión existe casi de una forma permanente desde los primeros meses de 2011 (después del corto periodo de la reacción político militar de Rusia y China en el conflicto sirio) aunque, por supuesto, afectada continuamente por las escandalosas provocaciones del ejército estadounidense a razón de su enorme parque convencional.

3.- En Oriente Medio el asunto es Irán que en la nueva situación mundial esta en grave riesgo:

Oriente Medio sigue siendo la mayor zona geoestratégica para la sobrevivencia del sistema capitalista por el asunto energético, es decir, por el petróleo. Cierto, hay una operación muy sencilla que ha trastornado la mente de las principales burguesías del mundo. Sumando las producciones petroleras de Arabia Saudita, Irán, Irak, Qatar, etc., es decir, la producción petrolera de todo el Oriente Medio el resultado es fabuloso. Una impresionante cantidad que hace crecer de forma exponencial la codicia de estas burguesías por esta región. En esto el Estrecho de Ormuz es sumamente estratégico, pues, por allí discurren nada menos 17 millones de barriles de petróleo al día, o 35 % de las exportaciones de petróleo que se desplaza por vía marítima en el mundo.

Esa es la razón por la que Estados Unidos está agolpado sobre Oriente Medio al igual que China y Rusia con las mismas perspectivas y las mismas intensiones.

Consecuentemente aquí los Estados Unidos han ubicado el depósito más grande de su armamento estratégico: Israel. De igual modo su flota naval más importante: V flota (que entró en operaciones el 26 de abril de 1944 y con sede en Manama, Bahrein). Y, aquí desarrolla su mayor ofensiva militar de los últimos tiempos, después de la península coreana, bajo egida de sus secciones paramilitares.

Entonces Oriente Medio es una región absolutamente estratégica. Así lo han entendido las superpotencias capitalistas en sus pretensiones del dominio mundial.

En esto las ambiciones estadounidenses han sido verdaderamente desmesuradas. Sus negros propósitos se reanudaron a inicios del presente milenio (2001) cuando observa la ascensión de las burguesías asiáticas encabezadas por la burguesía China. Aquello lo obligó a tramar el auto atentado a las torres gemelas, ocurrido el 11 de septiembre del 2001. Después de ir en diciembre de aquel mismo año (2001) sobre Afganistán estableciendo así una cabecera de playa contra Rusia y China, en el 2003 apuntaló contra Irak, un gran productor del petróleo. Entonces con esto (ocupación de Irak) Estados Unidos consolidó su posicionamiento en esta región. En efecto tenía control sobre Arabia Saudita, Irak y los países árabes del Golfo Pérsico: Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Omán, Kuwait, Catar. Su posicionamiento en la región entonces estaba fortificado. Hay que ser claros en esto.

Sin embargo al sentir la gran hecatombe en sus entrañas a razón de los efectos de la gran crisis económica iniciada en 2008 y observando el mayor posicionamiento económico de China junto al renacimiento de Rusia, sus ambiciones por un control absoluto de la región, crecieron exponencialmente.

Aquello lo llevo a tramar la ocupación de Irán, por cierto, otro gran productor del petróleo, pues, es el cuarto mayor productor de petróleo y el segundo productor de la OPEP, después de Arabia Saudita. Las reservas de petróleo en Irán, según su Gobierno, son las terceras mayores del mundo. En efecto este país había tenido en los últimos años un gran ascenso en su economía y un fuerte posicionamiento en la región. Su gobierno supo mantener su independencia sobre la prepotencia estadounidense. Consecuentemente el asunto en Oriente Medio era Irán. Este, no era cualquier país.

Pero para concretar aquel sueño estadounidense (ocupación de Irán), previamente debía diezmar Siria. Esto era porque Irán y Siria mantenían una importante alianza estratégica que alcanzaba también a la resistencia palestina y al movimiento insurgente libanes Hezbolla.

Fue así como dio inicio en 2010 aquel protervo y criminal plan al que entonces llamo "Primavera Árabe" ejecutada sobre la base de sus tropas paramilitares que desde los años 80 del siglo pasado había ido alimentando en casi todas la regiones del planeta esperando este momento. Primero ocupo sangrientamente Libia (2010) y luego fue contra Siria en marzo de 2011.

Pero, para entonces, como hemos señalado más arriba, Rusia y China ya habían pasado a una reacción político militar muy importante. Habían entendido la paridad estratégica. Opusieron resistencia a lamentable aventura. Aquello se pudo constatar en el mismo Consejo de Seguridad de la ONU, vetando el alegre pedido estadounidense de crear una zona de exclusión aérea sobre el espacio aéreo sirio, similar a lo que habían hecho para destruir Libia en 2010. Aquello, por supuesto, empantano la pretendida ocupación de Siria.

En esto no podemos olvidar la cruenta carrera armamentística al que habían asumido desde entonces las tres superpotencias capitalistas justamente para salir de aquel impasse (existencia de la paridad estratégica).

Después de aquellos gravitantes hechos, como hemos indicado arriba, China, Estados Unidos y Rusia habían pasado a una etapa de colusiones. Sin embargo su correlato de pugna persistió con el ensangrentamiento de la región, en este caso, con el arrasamiento y destrucción de Siria para luego ir contra Irán. Los estadounidenses eran persistentes en este plan aun a sabiendas de sus acuerdos de colusión.

Entonces no puede negarse los fuertes cambios habidos en Oriente Medio cuyo centro era precisamente Irán.

A inicios del 2018 la correlación de fuerzas mundiales era otra. Las fuerzas armadas estadounidenses habían sido derrotadas militarmente en la península coreana por la gran RPDC. Las burguesías financieras temían la guerra nuclear en lo inmediato a consecuencia de la paridad estratégica. Estaban aterrorizadas por una guerra de este tipo. La muestra más palpable de esto era su inacción cuando la RPDC le envió un mensaje el 14 de octubre de 2017 indicándole que estaba lista para un combate nuclear.

Sin embargo tras esta derrota militar cuando desde comienzos del año 2018 Estados Unidos inicia sus execrables provocaciones contra Rusia y China, estos países fueron incapaces de pararle en seco como lo había hecho la gran RPDC.

Finalmente, tras estos gravitantes hechos al parecer las burguesías han ratificado sus colusiones a fin de resolver sus diferencias en Oriente Medio. Allí en la actualidad hay una situación especial. Las superpotencias capitalistas están confabuladas. El punto de mira estaría centrado sobre Irán. Los acontecimientos marchan en ese sentido. Los estadounidenses danzan en un solo pie imaginándose que sus apetitos esta vez se resolverán a su favor, sin tomar en cuenta el gran poder disuasivo que en el últimos años ha logrado este país (Irán).

Aquello ha salido a relucir a causa de un pedido insólito que hizo Rusia el 30 de mayo de 2018 a Irán y el Hezbolla instándolos a que retiren sus fuerzas armadas del sur de Siria. Aunque esto luego fue desmentido por el embajador ruso en el Líbano, Alexander Zasypkin, de hecho ha quedado en la opinión pública internacional el tufo de una intentona contra este país (Irán). Todo esto ocurre justamente después del retiro de Estados Unidos del acuerdo nuclear iraní y los persistentes deseos de Washington de un acuerdo obligado con la resistencia palestina.

Por supuesto aquello induce a pensar en una abierta colusión ruso-estadounidense.

El 11 de mayo de 2018, inmediatamente después de la ruptura del acuerdo nuclear iraní por parte de Estados Unidos, advertí sobre el grave riesgo en que se encontraba el país persa.

Entonces dije lo siguiente:

"Estados Unidos que está en una coyuntura de vida o muerte, al parecer pretende arrasar Irán, tal vez utilizando el armamento nuclear que tiene estacionado en su colonia que es Israel sionista, traspasando así, todas las líneas rojas, sin darse cuenta de la aceleración de su hundimiento sobre todo al colisionar con los intereses de los monopolios europeos al obligarlos a que retiren sus inversiones y empresas de este país (Irán), muy incrementadas desde el año 2015, que terminará aislándolo incluso afectando su último baluarte que es la OTAN. Con esto se siente que el tensionamiento estadounidense va ser muy fuerte. Realmente el asunto es preocupante". (5). Aquel documento está totalmente vigente en la actualidad.

NOTAS:

1.- "Rusia evalúa entregar a Siria sistemas S-300 tras ataques de EEUU". Nota publicada el 17 de abril de 2018, en: HispanTV.

2.- "Rusia restablece memorando con EEUU sobre los vuelos en Siria". Nota publicada el 25 de abril de 2017, en: Sputnik https://mundo.sputniknews.com/prensa/201704251068642823-moscu-washington-siria/

3.- "Frustrado el plan secreto de los Estados Unidos sobre Damasco: Se da a conocer el papel ruso antes y después del ataque de EE.UU, El Reino Unido y Francia". Por Elijah J. Magnier. Nota publicada el 15 de abril de 2018, en: La Cuna del Sol.

4.- "Putin revela el primer caso en que Washington engañó "grosera y descaradamente" a Rusia". Nota publicada el 7 de marzo de 2018, en: Rusia Today.

5.- "EEUU puede disparar armamento nuclear contra países desarmados. Irán en grave riesgo". Articulo publicada el 11 de mayo de 2018, en www.enriquemunozgamarra.org

(*) Enrique Muñoz Gamarra: Sociólogo peruano, especialista en geopolítica y análisis internacional. Autor del libro: “Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos”. Su Página web es: www.enriquemunozgamarra.org






Publicado por La Cuna del Sol
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