miércoles, 12 de mayo de 2021

Aliarse contra China y Rusia, un viaje de pesadilla para EE.UU y Occidente

La fuerza económica, científica y militar de China y Rusia no solo es enorme, sino que también tiene implicaciones inmensas para todo el mundo. Si alguien trata de hacer caso omiso de este hecho y empuja a China y Rusia a unir fuerzas en una lucha desesperada, esa será su pesadilla.

 

ALIARSE CONTRA CHINA Y RUSIA,
UN VIAJE DE PESADILLA PARA
EE.UU Y OCCIDENTE



 Global Times

Durante la reunión de tres días de los ministros de Relaciones Exteriores del G7, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, transmitió un mensaje: No es el propósito de Estados Unidos tratar de contener o suprimir a China, sino defender "el orden internacional basado en reglas". Y los problemas sobre la Región Autónoma Uygur de Xinjiang, la Región Administrativa Especial de Hong Kong y la isla de Taiwán están relacionados con el cumplimiento de las normas internacionales por parte de China. Como sugirieron algunos medios de comunicación extranjeros, el tema de esta reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G7 es abordar los desafíos planteados por China y Rusia.

Blinken rechazó las afirmaciones de una "Guerra Fría" entre Estados Unidos y China y dejó en claro que Estados Unidos no quiere contener a China. Si Washington realmente así lo cree, es bienvenido. Pero el mundo ve con escepticismo las declaraciones de Blinken, de lo contrario, los medios de comunicación occidentales no seguirían haciéndole la misma pregunta a la administración Biden.

Blinken probablemente se vio más obligado a aclarar la posición porque entiende que Washington no puede presionar a Europa y Japón para que realmente se desacoplen de China. Aunque tienen diferencias con China, esos países ven la necesidad de cooperar con China en ciertos temas. La llamada nueva Guerra Fría es mal vista por todos. Para convencer a sus aliados, Estados Unidos debe ser modesto y dejar de presionar a sus aliados a seguir peligrosamente su política anti-China.

En los últimos meses, se observa como la nueva administración estadounidense dice una cosa y hace otra. No escatiman esfuerzos para fomentar la hostilidad hacia China en la sociedad estadounidense y occidental, y han ido incluso más lejos que la administración Trump al atacar a China por cuestiones relativas a Xinjiang y Hong Kong. Por otra parte, están dividiendo el mundo de manera más sistemática e inventando  enfrentamientos estratégicos. Recién han adecuado su enfoque en un intento de lograrlo paso a paso.

Hay indicios de que las élites políticas estadounidenses han reconocido o anticipado el envejecimiento y la disminución de la competitividad de la forma de gobierno estadounidense y occidental, además son muy conscientes de que ya no son capaces de emprender reformas sustanciales. Esperan crear una oposición fundamental, con la que puedan forzar la creación de un sistema internacional dominado por los países occidentales, excluyendo a China y Rusia, y mantener la hegemonía de los EE.UU con las ventajas económicas y tecnológicas que Occidente posee. Esperan que este nuevo patrón evolucione a través de sucesivos conflictos con China y Rusia.

Es necesario advertirle a Washington que está jugando un juego estratégico con fuego y que nunca tendrá éxito.

El poder combinado de China y Rusia es mucho mayor que el del antiguo bloque compuesto por la Unión Soviética y Europa del Este. Proporcionalmente, la fuerza económica, científica y militar de China y Rusia no solo es enorme, sino que también tiene implicaciones inmensas para todo el mundo. Si alguien trata de hacer caso omiso de este hecho y empuja a China y Rusia a unir fuerzas en una lucha desesperada, esa deberá ser su pesadilla.

Tanto China como Rusia son estratégicamente comedidos. Están comprometidos en mantener el sistema internacional con la Carta de las Naciones Unidas como su núcleo y el orden internacional basado en el derecho internacional. Tanto China como Rusia tienen fricciones históricas muy específicas con sus vecinos, y ambos países han actuado con moderación. Si Estados Unidos y Occidente buscan alentar a países individuales a enfrentarse a China y Rusia, los conducirán al desastre. China y Rusia están trabajando pacientemente para resolver el problema. Esperamos que ningún país o fuerza política sea seducido por Washington para atacar a China y Rusia intentando algo inútil.

Cualquier país occidental que sea alentado a desvincularse de China estará embarcándose en un proyecto infructuoso. Su mejor opción es lograr el máximo equilibrio entre China y EE.UU, sin ofender abiertamente a EE.UU, y al mismo tiempo, evitar la confrontación con China. También sería de interés para esos países atenuar la confrontación con Rusia, en lugar de intensificarla.

Washington ha estado persuadiendo a sus aliados para unirse contra China y Rusia, pero China y Rusia nunca han recurrido a un vínculo similar a una alianza. Esta se basa en la buena voluntad de Beijing y Moscú. Pero entre más traten los países occidentales de fortalecer su alianza antagónica contra China y Rusia, más se inclinarán los dos países a lidiar con ella de manera conjunta. Esta es la regla básica de la política. Sin lugar a dudas, la unidad estratégica entre China y Rusia apuntará primero contra la hegemonía estadounidense. Otras fuerzas no deberían entusiasmarse demasiado creyendo que Estados Unidos les respalda. No deben instigar proactivamente la disputa y evitar ser un objetivo de China y Rusia que servirá para advertir a otros países.




Publicado por La Cuna del Sol

jueves, 6 de mayo de 2021

Que el último apague la luz

Tres países, hechos diversos, características particulares, pero todos agrupados bajo la crisis del modelo. Para Estados Unidos, la tarea es producir los cambios necesarios que eviten la pudrición, manteniendo peones controlables que logren aminorar la crisis y restablecer el control deseado por Washington. En eso anda el Departamento de Estado, la CIA, el Comando Sur y todo el entramado intervencionista creado para mantener bajo control al patio trasero.

 

QUE EL ÚLTIMO APAGUE LA LUZ



Sergio Rodríguez Gelfenstein
Misión Verdad

Mi apreciado amigo Luis Casado me ha dicho varias veces que los títulos de mis artículos no se corresponden con su contenido. Razón no le ha faltado, reconozco que es una habilidad que no tengo. Al contrario, los escritos de Luis dicen mucho desde su propio enunciado. Uno de sus textos recientes fue denominado "Salvar el negocio" y tal vez no haya mejor forma de expresar los avatares que atraviesa el sistema neoliberal de democracia representativa para sostener el poder a cualquier precio, inclusive haciendo maquillajes para que "todo cambie sin que nada cambie" con el objetivo de mantener privilegios a costa de la exclusión y represión de las mayorías con uno de los pocos recursos que les va quedando: el de la fuerza.

Al hacer un recorrido por algunos países de América Latina se puede percibir tal situación. Al escribir estas líneas, Colombia entra en su octavo día de manifestaciones populares de rechazo a la reforma tributaria que trató de imponer el gobierno de Iván Duque. Después de 31 ciudadanos asesinados por las fuerzas militares y policiales, 124 heridos, 13 personas con daños oculares, 6 hechos de agresión sexual, 726 detenciones arbitrarias, 45 defensores de derechos humanos detenidos o limitados para realizar sus funciones y 1089 casos de violencia policial, las manifestaciones han continuado y las demandas han crecido mientras se hacen desesperados llamados a que cese la masacre. Como respuesta, el jefe del ejército hablando como si estuviera en guerra informó que "480 hombres orgánicos, que son 16 pelotones tengo en este momento desplegados" (sic). A continuación explicó que eso es solo para cumplir la primera orden del presidente de la república. Y para la segunda, tiene helicópteros tanto de la policía como del ejército "que ya están dispuestos allá", refiriéndose a la ciudad de Cali.

La contundencia de la protesta obligó al gobierno a paralizar la ley para la reforma tributaria, pero intentando ganar tiempo por un lado y enmascarar su derrota por el otro, lo hizo en dos tiempos. Inicialmente ordenó "redactar un nuevo texto y nutrirse de otras opiniones con propuestas que han presentado otros sectores" reculando en cuanto a la aplicación del IVA para alimentos, productos y servicios, aunque asegurando altanero que "la orden es no cambiar las reglas de juego". La respuesta popular fue incrementar las medidas de presión a través de una manifestación pacífica que ha intentado ensombrecer el gobierno infiltrando militares y policías vestidos de civil en las manifestaciones, con la misión de instigar la violencia que justifique una represión sin control. En este contexto, se ha llegado incluso a que el ex presidente Uribe y su partido, hayan hecho un llamado público a elevar la represión y decretar el estado de "conmoción interior" pomposo nombre que sustituyó al de "estado de sitio" que le proporciona poderes absolutos al presidente.

Ante esta situación, Duque, anunció su decisión de retirar el texto de la reforma tributaria del Congreso. De paso, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, principal redactor de la ley se vio obligado a dimitir, propinándole al gobierno una estocada de la que difícilmente podrá reponerse. Lamentablemente, una oposición pusilánime y calculadora (con pocas excepciones) no ha tenido capacidad de conducir el descontento, siendo desbordada por la situación de ingobernabilidad solo posible de manejar por la extrema represión que recuerda los peores años de las dictaduras latinoamericanas. En este marco, han sido las organizaciones populares y sociales las que han asumido la conducción del proceso, tratando de ordenar el espontaneísmo popular, la pérdida del miedo y los deseos de paz y democracia.

Paradójicamente, nadie, ni siquiera la izquierda se quiere hacer cargo de la crisis ni se han propuesto derrocar a lo que el pueblo con autoridad llama la dictadura de Uribe y Duque. A pesar de la situación tan terrible que ha motivado las demandas populares, las elecciones están en la mirada de los políticos. El analista colombiano Felipe Tascón Recio en su análisis de la situación, opina que en el horizonte se otea "…la posibilidad de la próxima elección de una figura progresista, ajena al poder tradicional en Colombia" y agrega que "una serie de factores incluyendo la larga campaña presidencial -desde el 2017 hasta la actualidad- porque por el fraude del 2018 y la ingobernabilidad de Duque esta nunca se detuvo, consolidan la emergencia de Gustavo Petro como personificación del cambio posible. Es decir que, en la coyuntura del paro, influyen las encuestas que dan a Petro ganador en 1ª vuelta del 2022".

Otro tanto ocurre en Chile después que el Tribunal Constitucional, uno de los últimos bastiones del pinochetismo, creado por la ilegal constitución como mecanismo para dirimir las dudas respecto de la "constitucionalidad" de las leyes en ese país declaró el pasado 27 de abril inadmisible la impugnación presentada por el gobierno de Sebastián Piñera contra la ley que permite un tercer retiro de hasta un 10% de los fondos de pensiones, asestándole un duro golpe al mandatario. Esta decisión obligó a Piñera -al igual que a su homólogo colombiano, durante la misma semana- a descartar el veto presidencial y promulgar la ley, aprobada por ambas cámaras del Parlamento incluso con numerosos votos de su propia coalición.

La decisión del Tribunal, el voto contrario al presidente de varios parlamentarios de la alianza de gobierno, la manifiesta desesperación de los empresarios por la situación existente en el país y hasta las vedadas opiniones de militares retirados que suelen hablar por los activos, dan cuenta de una orfandad casi total de Piñera cuyo gobierno no llega ni siquiera a dos dígitos de aprobación.

Sin embargo, sería erróneo suponer que se ha llegado a esta situación solo por una crisis en las alturas o por benevolencia de la clase dirigente. Al contrario, el 15 de noviembre de 2019 los partidos políticos de derecha y centro derecha se pusieron de acuerdo para elaborar en conjunto un plan de engaño al pueblo a fin de paralizar las manifestaciones y…al igual que en Colombia "cambiar todo para que nada cambie".

Desde octubre de ese año, y a pesar de la pandemia y su uso como mecanismo de control de la avalancha popular que amenazaba con dar al traste con la institucionalidad pinochetista que regula la vida de los chilenos, el pueblo no ha cesado de manifestar su repudio al régimen. Esto ha permitido que la disputa existente en la sociedad se haya trasladado al Estado enmarcada en una cada vez más profunda crisis.

En este contexto el largo proceso de movilización iniciado en octubre de 2019 que ha manifestado claros indicios de rebelión popular contra el sistema, aunque en momentos haya bajado en intensidad como consecuencia de la pandemia y de la fuerte represión que se ha visto obligada a enfrentar, no se ha paralizado y ha tenido continuidad, profundizando la crisis del modelo y de la institucionalidad pinochetista vigente.

Así, el paro nacional del 30 de abril se produjo a pesar que Piñera se vio impelido a detener el veto que pretendía imponer. En este sentido, fue determinante la gran paralización previa de los trabajadores portuarios que con su acción le dieron un contundente golpe al corazón del modelo que se sustenta en las exportaciones. De esta manera, se crearon las condiciones para el exitoso paro nacional del 30 de abril que significó un peldaño más en la lucha popular, de cara a las elecciones en la trampa constitucional prevista para el 15 de mayo.

Por su parte, en otra latitud, una manifestación distinta de la crisis del modelo neoliberal y de democracia representativa se produjo en El Salvador, a partir del 1° de mayo donde se están desarrollando acontecimientos todavía en curso, cuyas consecuencias aún son difíciles de determinar. Aprovechando la aplastante mayoría parlamentaria obtenida en las últimas elecciones, el presidente Nayib Bukele, ordenó a su partido en la Asamblea Nacional destituir a todos los miembros de la Sala Constitucional (una de las cuatro instancias que forman la Corte Suprema de Justicia) y al fiscal general de la República eliminando cualquier contrapeso político al ejecutivo, destruyendo uno de los pilares de la democracia representativa de corte occidental: la separación e independencia de los poderes públicos.

De inmediato sobrevinieron denuncias de "golpe o autogolpe de Estado" que se esparcieron de inmediato en las redes sociales y pronunciamientos de opositores salvadoreños, así como de políticos de países vecinos y organizaciones internacionales bajo dominio imperial como la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la "ONG" Human Rights Watch, que advirtieron sobre la supuesta violación a la independencia de poderes y el riesgo de que Bukele consolide un régimen autoritario. Esta hipocresía es la manera a través de la cual intentan justificar sus tropelías en otros países.

Bukele siempre dio signos de ser reacio a los cuestionamientos, respondiendo con acciones represivas que violaban derechos humanos y ha sido un abierto enemigo de la prensa. El 9 de febrero de 2020 confirmó su desprecio por la Constitución al irrumpir en la Asamblea Legislativa. Su intención golpista fue confirmada por él mismo cuando en una entrevista dijo que "si fuera un dictador o alguien que no respetara la democracia, hubiera tomado el control de todo el [país] el 9 de febrero". Posteriormente en una cadena nacional de radio y televisión el 6 de abril de 2020 afirmó que le había dado instrucciones al ministro de seguridad para que fuera "más duro con la gente en la calle (…) Los van a detener y los van a llevar a los centros de contención y ahí van a pasar 30 días con desconocidos". De manera que los hechos del 1° de mayo no son sorpresivos, el problema es que esta vez se salió de los cauces del control imperial.

El domingo 2 la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, expresó la "profunda preocupación" de su gobierno "por la democracia de El Salvador". La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le pidió a Bukele que garantice "la separación de poderes y el orden democrático". Por su parte, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, le exigió al mandatario salvadoreño que respete la Constitución y la división de poderes. El secretario de Estado de Estados Unidos Antony Blinken reveló que le había hecho una llamada telefónica a Bukele en la que le había manifestado la "gran inquietud" del Gobierno estadounidense. Hasta la OEA se manifestó rechazando la destitución de los jueces y del fiscal, así como el papel que desempeñó Bukele para que se tomaran estas decisiones. La subsecretaria de Estado para asuntos del hemisferio occidental Julie Chung, no muy atinada en sus declaraciones, con la retórica amenazante que la caracteriza afirmó que "La existencia de una fuerte relación entre Estados Unidos y El Salvador dependerá de que el gobierno apoye la separación de poderes y sostenga las normas democráticas".

Bukele les respondió en su estilo habitual: "Queremos trabajar con ustedes, comerciar, viajar, conocernos y ayudar en lo que podamos. Nuestras puertas están más abiertas que nunca. Pero con todo respeto: Estamos limpiando nuestra casa… y eso no es de su incumbencia".

Internamente, de inmediato hubo fuertes reacciones de rechazo en sectores de la clase media, intelectuales, universidades y organizaciones gremiales de la pequeña y mediana industria y comercio, muchas de las cuales le habían dado apoyo electoral a Bukele. Incluso aparecieron voces críticas en sectores de Nuevas Ideas el partido de gobierno. Esto genera una gran incertidumbre porque no se sabe cuáles serán los próximos pasos que pueda dar el presidente.

Bukele había anunciado que el 1° de mayo desaparecería la corrupción en el Poder Legislativo y que todo iba a cambiar pero las medidas tomadas han causado una total estupefacción en el país. Se sabía que iba a haber transformaciones, pero no de la magnitud y de la forma que se hicieron.

El rechazo de las universidades y de instancias como las Fundación para el Estudio del Derecho (FESPAD) y la Unión Nacional de Juristas por la Democracia y de todas las universidades nacionales ha sido contundente e instantáneo. Existe un gran temor en sectores de la clase media de que la situación de paz que el país ha vivido por 29 años, sea interrumpida.

Los sectores populares aún no reaccionan, pareciera que no le han tomado el peso a la magnitud de los hechos, pero se espera que en los próximos días comiencen a manifestar sus opiniones. Esto es consecuencia del exitoso discurso populista de Bukele que ha logrado convencer al pueblo que los políticos son culpables de la difícil situación económica del país y que deben ser destituidos todos para poder "limpiar el país".

Esta situación va a acelerar procesos que parecían aletargados sobre la base del control absoluto que tiene Bukele sobre la institucionalidad del país. Muchos sectores que lo apoyaron y le dieron su voto con la promesa de que iba a haber "comida y empleo", a partir de ahora empezarán a percibir el engaño que sufrieron, lo cual podría comenzar a revertir el apoyo mayoritario al presidente.

Tres países, hechos diversos, características particulares, pero todos agrupados bajo la crisis del modelo. Para Estados Unidos, la tarea es producir los cambios necesarios que eviten la pudrición, manteniendo peones controlables que logren aminorar la crisis y restablecer el control deseado por Washington. En eso anda el Departamento de Estado, la CIA, el Comando Sur y todo el entramado intervencionista creado para mantener bajo control al patio trasero.




Publicado por La Cuna del Sol

lunes, 3 de mayo de 2021

Encarcelamiento de inocentes y migrantes en los EE.UU

Las similitudes entre el abuso de los inmigrantes hispanos en Estados Unidos y el de los judíos en los primeros años del nazismo son sumamente espeluznantes.

 

ENCARCELAMIENTO DE
INOCENTES Y MIGRANTES EN LOS EE.UU



Eve Ottenberg
Counterpunch

Las similitudes entre el abuso de los inmigrantes hispanos en Estados Unidos y el de los judíos en los primeros años del nazismo son sumamente espeluznantes. Fueron aún más espeluznantes durante la presidencia Trump. Eso es porque él sentía feliz al demonizar a esta minoría centroamericana y mexicana, de desplegar todo el poder del Estado en su contra y darle rienda suelta a la policía -ICE y CBP- contra esta población con una ferocidad que incluso el más obtuso podía darse cuenta que semejaba a la de la Gestapo. Para los millones de personas que viven en este país pero no tienen derechos civiles -los indocumentados o "ilegales"- como los llaman los demagogos de derecha, los años de Trump fueron una pesadilla. Si él hubiera ganado la reelección, ¿quién puede dudar de que las cosas hubieran empeorado mucho más?

Si bien hay una sensación de alivio, las repugnantes estructuras sociales que enjaulan a los inmigrantes con estatus de segunda clase en campos de detención, permanecen en su lugar. Mientras continúen con esa práctica, otro fanático racista que llegue al poder tendrá la maquinaria para perseguir a este grupo al alcance de su mano. Y las posibilidades de que otro  agitador reaccionario alcance la presidencia no son escasas: el fascismo florece después de la crisis del capitalismo, el ascenso de Trump se origina en la crisis financiera de 2008. Si Biden no expande significativamente el estado de bienestar social, ¿quién sabe qué obtendremos como resultado del colapso de 2020? Podría ser otro Trump, pero peor -un fascista competente que puede hacer que los trenes funcionen puntualmente, no un bufón.

Mientras tanto, ¿cómo evitar que el gobierno estigmatice a la minoría latina? Porque mientras Biden renuncia a las crueldades más atroces, como la separación familiar en la frontera, muchísimas personas permanecen recluidas por lo que apenas es un delito menor, el equivalente a conducir sin licencia, es decir, ingresar al país sin documentos. Biden no ha cerrado los centros de detención y probablemente mantendrá el límite en la cantidad de refugiados que serán admitidos. Si bien en la actualidad el ICE y el CBP no se desplazan en tanques por las calles de las ciudades santuario, aún reciben mucho más dinero que el FBI o la DEA. Su único propósito es vigilar, detener y arrestar a una población minoritaria que no tiene derechos, y mientras millones de personas no tengan derechos, cualquier afirmación de que Estados Unidos es una democracia es ridícula. Este es el mismo status quo prevaleció en Alemania al comienzo del gobierno nazi, cuando se aprobaron las primeras leyes que perseguían a los judíos.

¿Cómo llegamos a esta terrible situación? La respuesta es sencilla, el nativismo. Pero, por supuesto, cómo se convirtió en un potente veneno es una historia complicada, relatada por Brendan O'Connor en su nuevo libro, Blood Red Lines: How Nativism Fuels the Right. O'Connor aclara la catástrofe que se avecina, citando a Hannah Arendt sobre cómo la "negación del derecho a tener derechos" fue la condición previa "para las atrocidades perpetradas por el Reich nazi. "Se creó una condición de total falta de derechos antes de que se desafiara el derecho a vivir".

No hay una gran distancia entre arrebatar a un bebé de los brazos de su madre para siempre, o esterilizar a una mujer joven, y matar gente. Y recuerde, Trump gritaba que necesitábamos al ejército en la frontera. Las milicias de derecha que patrullan la frontera sur, armadas con armas semiautomáticas, no andan por ahí para brindar ayuda y consuelo a los migrantes desesperados. La bondad también ha sido criminalizada. Aquellos que dejan botellas de agua a lo largo de las rutas del desierto, o que llevan a los migrantes cansados a una estación de paso, o que brindan atención médica,  han terminado en los tribunales, enfrentando duras penas de prisión. Como la ley estadounidense se ha enmarañado de esta manera es una historia deplorable, y el gruñido anti-migrante tiene raíces desagradables. Pero este país ahora presume descaradamente de un aparato legal temible que deshumaniza a una población indefensa. Cualquiera que haya visto videos de niños de tres años no acompañados bajo interrogatorio en los tribunales durante los años de Trump no pudo evitar concluir que Estados Unidos fue cómplice de algo profundamente abominable.

“Me quedó claro”, escribe O'Connor sobre sus encuentros con la extrema derecha, “que estas personas eran fascistas ... actores políticos profunda y terriblemente sinceros que intentaban abrirse camino hacia un mundo en el que cualquiera que no encajara en su idea de fortaleza, belleza o valor era eliminado. Nada los haría más felices, me di cuenta, que vernos a mí y a mis amigos muertos". Estas mismas personas tuvieron en sus manos el poder durante cuatro años; quieren hacerlo de nuevo. Tienen sed de poder. No confundan el hecho de estar marginados por la inactividad -la derecha radical continua movilizándose.

Nuestra maquinaria de inmigración, escribe O'Connor, "es un gigante burocrático que acarrea la manía genocida del pasado colonialista al presente". Biden no ha hecho nada para desmantelar esa maquinaria, para paralizar a ese gigante. No esperen que lo haga. Su administración pertenece al árbol genealógico de Clinton, Bush y Obama. Y esos tres presidentes en total deportaron a 27 millones de personas. También arrojaron a muchos en lo que eufemísticamente se llama detención. Pero también podríamos ser honestos y llamarlo por su nombre: prisión o, en algunos casos, campos de concentración.

La otra adversidad sobresaliente aquí es que los inmigrantes indocumentados forman un estrato indefenso y vulnerable de la clase trabajadora. Los negocios los atraen hacia el norte por su mano de obra barata y por su impotencia debido a que son "deportables". La amenaza del ICE significa que no pueden organizarse en sindicatos. Estos inmigrantes también son muy útiles para el sistema carcelario. De esta manera, las políticas fascistas y capitalistas se entrelazan con respecto a los migrantes, razón por la cual O'Connor considera que la única respuesta con posibilidades de éxito es la unión de los trabajadores y los antifascistas. "Una de las funciones del fascismo, cuando el capitalismo está en crisis", escribe O’Connor, "es la destrucción de los movimientos obreros que realmente podrían desafiar al sistema".

Blood Red Lines le sigue el rastro a los movimientos y a las acciones de destacados reaccionarios de derecha, como John Taunton y Peter Thiel, que nos han empujado al actual precipicio. Definitivamente, trabajadores y antifascistas deberían unirse. Pero es necesario atacar vigorosamente al monstruo legalista y burocrático que amenaza a los millones de personas a las que ha declarado que no tienen derechos. Aunque es poco probable, Biden aún podría distinguirse de sus predecesores al obstaculizar a ese monstruo y ratificar los derechos civiles de los migrantes, antes de que pierdan el derecho a la vida. Porque ahí es hacia donde nos dirigimos. Ese es el abismo que se abre ante nosotros. Y aquellos que piensan que esto no puede suceder aquí no han estado prestando atención.

 

Eve Ottenberg es una novelista y periodista. Birdbrain es su libro más reciente. Puede ser contactada en su página.




Publicado por La Cuna del Sol

miércoles, 28 de abril de 2021

Monseñor Gerardi y los beatos de Quiché motivan a seguir denunciando este sistema injusto

Hace 23 años (1988), fue asesinado brutalmente Mons. Gerardi, en la ciudad de Guatemala; dos días después de presentar el informe de la Iglesia “Guatemala nunca más”, sobre la violación de los DDHH y genocidios perpetrados en el conflicto armado en el país (1960-1996). 

 

MONSEÑOR GERARDI Y LOS BEATOS DE
QUICHÉ MOTIVAN A SEGUIR DENUNCIANDO
ESTE SISTEMA INJUSTO


René Arturo Flores, OFM
Prensa Comunitaria

Hace 23 años (1988), fue asesinado brutalmente Mons. Gerardi, en la ciudad de Guatemala; dos días después de presentar el informe de la Iglesia “Guatemala nunca más”, sobre la violación de los DDHH y genocidios perpetrados en el conflicto armado en el país (1960-1996).  Este conflicto que duró unos 35 años, donde el pueblo empobrecido e indígena puso la mayor cuota de víctimas, entre desaparecidos, asesinatos selectivos, secuestros, torturas, exiliados y genocidios. La violencia se dio en lo rural y lo urbano, en el mundo universitario, sindical y profesional; también, afectando directamente a los pueblos indígenas en su cohesión, identidad y tranquilidad como sociedad organizada en sus territorios.

 

Los perseguidos, los asesinados y desaparecidos, no son solo la huella dejada por este conflicto, sino las heridas individuales y la desintegración del tejido social que permanece en la nación. La causa que genero este conflicto, fue como los otros países de América Central, la injusticia, impunidad y despojo realizado por las élites oligárquicas y las transnacionales conquistadoras de los territorios, estas, en alianza con la institución del ejercito militar del país. Por tanto, por razones de justicia, de recuperar la memoria histórica y de restablecer la dignidad a las mayorías afectadas, es que se realizan los trabajos investigativos de la memoria histórica.

 

La memoria martirial de Mons. Gerardi, este año, se da en el contexto de la celebración de los 10 beatos que la Iglesia reconoció, llamados “beatos del Quiché”. El martirio no es un hecho que lo deseamos o lo aplaudimos como algo bueno en sí; el mártir es expresión de un sistema injusto, de estructuras de muerte y estrategias asesinas, es muestra de un Estado fallido en cuanto, que en lugar de proteger a su pueblo soberano, sus instituciones como el Ejército, lo asesinan, sus políticas lo empobrecen y sumergen en la opresión. El mártir, nos muestra que existe una clase política aliada al poder económico de la oligarquía que despoja a las mayorías.

 

Desde nuestro ser cristiano, como discípulos y discípulas de Jesús, que seguimos las bienaventuranzas del maestro, nos viene el cuestionamiento como Iglesia servidora del Reino de Dios en la sociedad y pueblos, sobre algunas prácticas que todavía mantienen de manera oficial. Una de ellas, es que la Iglesia como institución sigue teniendo relación oficial con los ejércitos militares, esto por medio de un clérigo que se denomina “capellán”. No es posible que los clérigos trabajen de manera remunerada o se realice una actividad mediada por un contrato con la institución acusada de violación de los DDHH y genocidios, y que aun en la actualidad siguen impunes, sin que se haga justicia a las víctimas. Mucho menos es aceptable que “un obispo” sea el “obispo castrense”.

 

Mons. Gerardi, los beatos del Quiché, como tantos otros mártires cristianos de este conflicto en Guatemala, son testigos que nos motivan a seguir denunciando este sistema injusto con sus causas que generan muerte, a ser voz con el mismo pueblo organizado y a actuar proféticamente en defensa de las mayorías empobrecidas. Estos días celebramos que el crucificado es el Resucitado, que vive en el Pueblo de Dios. Desde la fe cristiana, no podemos aceptar pasivamente que hayan “crucificados” a causa de los sistemas y estructuras establecidas por la oligarquía, los políticos y los ejércitos represivos en nuestros países, por eso proclamamos en nombre de las víctimas: ¡Guatemala Nunca Más!




Publicado por La Cuna del Sol

domingo, 25 de abril de 2021

Israel y Colombia: una relación cada vez más especial

 La alianza de derecha está llevando su asociación bilateral “a nuevos niveles políticos y económicos”

 

ISRAEL Y COLOMBIA: UNA RELACIÓN
CADA VEZ MÁS ESPECIAL



Belen Fernández
Middle East Eye

En agosto pasado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente colombiano, Ivan Duque, realizaron una videoconferencia conjunta para lanzar un nuevo acuerdo de libre comercio entre sus países.

El comunicado de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel indicó que el acuerdo "crearía oportunidades para la economía israelí en varios campos, incluida la agricultura, la tecnología y la medicina".

Duque también se comprometió a abrir una "oficina de innovación" en la Jerusalén ocupada, que aparentemente fue la solución provisional de Colombia para lamer el trasero de Israel sin desafiar irreparablemente a los palestinos y al derecho internacional al trasladar repentinamente la embajada de Colombia a la autoproclamada capital de Israel.

Credenciales “antiterroristas”

El comunicado de prensa citó a un Netanyahu entusiasmado de que la "plataforma de cooperación" entre Israel y Colombia "llevaría nuestra asociación, nuestra amistad, nuestra hermandad... a nuevos niveles políticos y económicos". El primer ministro elogió a su homólogo: “Iván, tu liderazgo en la lucha contra el terrorismo es un ejemplo para el resto de América Latina”.

Por supuesto, dado que la versión de Netanyahu de la lucha contra el terrorismo incluye cosas como la matanza de palestinos a diestra y siniestra, no es difícil adivinar lo que podrían implicar las credenciales  "antiterroristas" de Duque. Desde que el líder derechista asumió el poder en 2018, se ha producido un aumento de las masacres en Colombia, muchas de las cuales implican al gobierno.

Duque ha sido un acérrimo oponente del llamado proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el movimiento guerrillero de izquierda que surgió en la década de los 60 como respuesta al panorama interno de tiranía de élite e injusticia asfixiante.

Aunque aparentemente un acuerdo de paz fue firmado en 2016 para poner fin a la larga guerra civil del país, la "paz" resultó ser más una continuación de lo mismo de siempre, sirviendo únicamente como una hoja de parra. Los asesinatos de activistas de derechos humanos y otros similares no se han detenido, sin embargo, en opinión de Duque, la mera invocación de la palabra "paz" es aparentemente un anatema, razón por la cual él y Netanyahu disfrutan de esa "hermandad".

Ejecuciones extrajudiciales

Sin duda, la asociación israelí-colombiana no es nada nuevo. Un despacho en el sitio web de la BBC en español recordó la afirmación del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, hace más de una década, de que Colombia era el "Israel de América Latina", una evaluación válida, sin duda, a la luz de hábitos nacionales compartidos, como los asesinatos extrajudiciales y desplazamiento forzado de comunidades indígenas.

Carlos Castaño, un actor importante detrás del surgimiento de las formaciones paramilitares colombianas, cuyas funciones principales incluyen asistir en la violencia de extrema derecha por parte del Estado, admitió haber copiado el concepto paramilitar de los israelíes después de una sesión de entrenamiento en Israel en 1983.

Colombia también ha sido durante mucho tiempo un colaborador privilegiado de la industria de armas israelí, y el ex presidente colombiano Juan Manuel Santos, el predecesor de Duque, protagonizó un video promocional de 2011 para una empresa de seguridad privada israelí. Este mismo Santos dio una animada respuesta  a la crítica de Chávez: “Incluso nos han acusado de ser los israelitas [sic] de América Latina, lo que personalmente me hace sentir muy orgulloso”.

A la mitad del artículo de la BBC, Santos aparece riéndose en una fotografía con Netanyahu -el pie de foto en el que se especifica que, tanto como presidente como durante su anterior puesto como ministro de Defensa bajo Álvaro Uribe, Santos fue "uno de los principales proponentes de la relación especial", en parte debido a su "amistad" con el primer ministro israelí.

Unos párrafos más arriba, el propio Uribe aparece sonriendo en el asiento del pasajero de un vehículo conducido por el ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush. La leyenda destaca que la alianza de Estados Unidos con Colombia en la lucha contra el "terrorismo" también constituyó un "punto de inflexión" positivo en las relaciones entre Israel y Colombia, lo que resultó en un belicoso menage a trois, por así decirlo.

Límites extremos de la ironía

De hecho, toda la "guerra contra el terror" ha sido una tomadura de pelo. Como corresponde a la contralógica de la guerra, el trío en cuestión en este caso -Estados Unidos, Israel y Colombia- se ha dedicado a aterrorizar diligentemente a las poblaciones en nombre de la lucha contra el terrorismo.

Uribe, por ejemplo, presidió el escándalo de los "falsos positivos" en el que supuestamente el ejército colombiano mató a más de 10 000 civiles y luego disfrazó los cadáveres como guerrilleros "terroristas", lo que facilitó el pago de bonificaciones y otros beneficios para cada uno de los soldados, y validó el ingreso de la gigantesca ayuda militar estadounidense.

Santos, quien durante su mandato como ministro de Defensa fue cómplice natural del asunto, posteriormente ganaría un Premio Nobel de la Paz por sus “decididos esfuerzos” para poner fin al conflicto colombiano, poniendo así a prueba aún más los límites extremos de la ironía.

También se han arrojado enormes sumas de dinero al ejército israelí, que disfruta de la dudosa ventaja de operar bajo la suposición efectiva de que todos los palestinos son terroristas por naturaleza, lo que significa que ni siquiera es realmente un "escándalo" cuando las masacres de civiles ocurren regularmente.

Y más cosas buenas pueden estar reservadas debido a un reciente impulso en la cooperación militar entre Israel y Colombia. Una publicación en septiembre pasado en el sitio web del Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia anunció que instructores del ejército israelí habían estado trabajando con las fuerzas especiales colombianas para reforzar el "entrenamiento en técnicas antiterroristas y de combate".

Supuestamente, la experiencia israelí fomentará "la tecnificación [sic] y la profesionalización del Ejército Nacional", aunque esto puede significar simplemente que la matanza de civiles se volverá más, ya saben, tecnificada.

Esperando milagros

Por supuesto, también hay formas no militares de hacer la guerra. Como ha dicho el profesor emérito de la Facultad de Derecho de Harvard Alan Dershowitz -entusiasta promotor de la opinión jurídica de que está bastante bien que Israel mate a civiles árabes-  con respecto al movimiento de boicot, desinversión y sanciones por los derechos de los palestinos: “Para Israel no hay más arma más poderosa en la lucha contra el BDS que el desarrollo de tecnologías sin las cuales el mundo no puede vivir".

Dershowitz hizo este pronunciamiento en la conferencia de política anual de 2017 del Comité de Asuntos Públicos de Israel y Estados Unidos, donde, como informó el Times of Israel, subió al escenario para "mostrar una nueva tecnología israelí que aparentemente puede crear agua de la nada". Nada como un poco de agua espontánea para blanquear la imagen de Israel.

Dershowitz hizo este pronunciamiento en la conferencia de política anual de 2017 del Comité de Asuntos Públicos de Israel y Estados Unidos, donde, como informó el Times of Israel, subió al escenario para "mostrar una nueva tecnología israelí que aparentemente puede crear agua de la nada". Nada como un poco de agua espontánea para blanquear la imagen de Israel.

A principios de este año, la misma tecnología, cortesía de la firma israelí Watergen, se materializó en la Franja de Gaza, un ardid humanitario de relaciones públicas que no hizo nada para resolver el hecho de que Israel priva de agua de manera criminal y sistemática a los palestinos. El propio Netanyahu ha realizado relaciones públicas para Watergen, y el ex embajador de Israel en la ONU equiparó la tecnología de la empresa con un milagro bíblico.

Y sabían que: un artículo del Jerusalem Post del 12 de marzo anuncia la noticia de que una “empresa israelí que fabrica agua de la nada” ha venido al rescate del departamento colombiano de La Guajira. Es de suponer que se pueden esperar muchos más milagros de este tipo.                                                                                      

En 2015, Erez Zaionce, jefe de la misión económica y comercial de Israel en Colombia, declaró que "el mercado local de Colombia está desarrollado y 'sediento' de innovación israelí". Ahora, a medida que avanza la "hermandad" israelí-colombiana y la relación bilateral se vuelve cada vez más especial, es crucial recordar que la opresión de la extrema derecha difícilmente apaga la sed.




Publicado por La Cuna del Sol

jueves, 22 de abril de 2021

La conspiración del oro venezolano secuestrado en el banco de Inglaterra

El 26 de enero de 2019 fue masivo en muchos medios de comunicación el hecho de que el Banco de Inglaterra se negara a entregar el oro propiedad del Estado de la República Bolivariana de Venezuela, luego de que Estados Unidos apoyara ante el mundo que reconocía a Juan Guaidó como "presidente interino" de nuestro país.

 

LA CONSPIRACIÓN DEL ORO VENEZOLANO
SECUESTRADO EN EL BANCO DE INGLATERRA



Misión Verdad

El 26 de enero de 2019 fue masivo en muchos medios de comunicación el hecho de que el Banco de Inglaterra se negara a entregar el oro propiedad del Estado de la República Bolivariana de Venezuela, luego de que Estados Unidos apoyara ante el mundo que reconocía a Juan Guaidó como "presidente interino" de nuestro país.

Todo indica que esta medida de bloqueo financiero contra Venezuela fue planificada de antemano, como lo muestra una información publicada por el periodista de Bloomberg Javier Blas.

Este había publicado una parte de su último libro, coescrito con Jack Farchy en redes sociales, en el que reseña una entrevista que tuvo con el entonces ministro de Estado del Ministerio de Relaciones Exteriores británico, Alan Duncan.

El exdiplomático relata una conversación telefónica que tuvo en 2019 con el exgobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, donde este último le consulta por la solicitud que el gobierno del presidente Nicolás Maduro había hecho de retirar los lingotes de oro venezolano depositados en el banco. Carney le dice que el banco está dudando en aceptar su solicitud y Duncan le responde que le escribirá "la carta más contundentes que pueda conseguir a través de los abogados del Ministerio de Exteriores, y que expondrá las crecientes dudas sobre la legitimidad de Maduro y explicará que muchos países ya no lo consideran presidente del país".

Como comentario adicional a la conspiración confesada al periodista de Bloomberg, Duncan alude a los antecedentes corporativos de Carney y él: "Un comerciante petrolero de Marc Rich (Glencore) sabe cómo hacer negocios con un banquero de Golmand Sachs".

Esta revelación reafirma la teoría de que la decisión de quitarle el oro a Venezuela había sido tomada por el Reino Unido mucho antes de que surgiera la excusa del falso gobierno del exdiputado venezolano. Desde 2018 se estaban saboteando las gestiones de las autoridades del Banco Central de Venezuela (BCV) para retomar el control de los recursos del país.

"Quizás tengamos que apretar el tornillo económico sobre Venezuela", respondió el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Boris Johnson (actual primer ministro británico) a las acciones de Venezuela. Financial Times reportó que el Banco de Inglaterra rechazó varias veces la solicitud del BCV.

Una vez que el proyecto Guaidó salió al ruedo, en enero de 2019, el Ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido de aquel momento, Jeremy Hunt, cedió a las presiones del entonces jefe del Departamento de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, y el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton. La información fue confirmada al año siguiente en el libro de Bolton.

Como sabemos, el Banco de Inglaterra se unió a la campaña de "cambio de régimen" congelando el oro venezolano, basándose en el desconocimiento del gobierno británico al gobierno legítimo de Venezuela, y el respaldo a la autoproclamación de Guaidó.

Desde entonces, la parte venezolana ha recorrido un trayecto judicial en tribunales del Reino Unido para recuperar los activos secuestrados:

  • La primera acción del BCV fue demandar al Banco de Inglaterra por la retención de las 31 toneladas de oro. Pidió liberar esas reservas, valoradas en 1 mil millones de dólares, para comprar suministros de alimentos y de salud, en el contexto de la pandemia.
  • En julio de 2020, la justicia británica falló en contra de la demanda. El juez Nigel Teare se basó en la premisa de que el diputado Juan Guaidó era el "auténtico presidente de Venezuela", reconocido así por el gobierno de Reino Unido y una decena de países subordinados a Estados Unidos.
  • El equipo jurídico del BCV apela la decisión en el Tribunal de Apelación de Londres.
  • En octubre de 2020, el Tribunal de Apelación anula la sentencia del juez Nigel Teare, argumentando que "las declaraciones del gobierno (británico) sobre Guaidó pueden no haber reflejado la realidad sobre el terreno" y pidiendo al "Ministerio de Relaciones Exteriores que aclare si acepta que Maduro ejerza el poder en el terreno como presidente", debido a que el gobierno de Nicolás Maduro mantiene una representación diplomática reconocida por el gobierno británico, cosa que no ocurre con el equipo enviado por Guaidó para usurpar estas funciones.
  • En noviembre de 2020, la jueza del tribunal comercial británico Sara Cockerill envió al equipo legal de Juan Guaidó una advertencia por el retraso del pago de 529 mil dólares al BCV por los costos del juicio de apelación que perdieron en octubre. La firma de abogados respondió que no podía pagar "debido a las sanciones financieras y económicas impuestas por el Tesoro de Estados Unidos". La jueza Cockerill les respondió que para la próxima audiencia debían presentar "una excusa mejor" o si no se enfrentarían a "problemas muy serios".
  • Los abogados de Guaidó apelaron el fallo y en diciembre de 2020 el Tribunal Supremo del Reino Unido confirmó que aceptó la petición.

En varias ocasiones, periodistas de Declassified UK, han expuesto la trama conspirativa que sostiene el gobierno británico en Venezuela, en concordancia con la estrategia estadounidense de cerco y asfixia.

Desde reclutar a medios y ONG venezolanas para imponer una narrativa en contra del gobierno de Venezuela hasta financiar operaciones de "cambio de régimen", pasando por la influencia que ejercen las corporaciones de energía en la interferencia del gobierno del Reino Unido en la controversia territorial del Esequibo, correspondiente exclusivamente al Estado venezolano y el Estado guyanés.

SE NIEGAN A LIBERAR RECURSOS QUE PODRÍAN SALVAR VIDAS

Con el advenimiento de la pandemia, al gobierno de Venezuela se le ha hecho prioridad el uso de todos los canales diplomáticos internacionales para liberar los fondos secuestrados en el Banco de Inglaterra y así comprar vacunas, medicamentos e insumos médicos para atender a pacientes de covid-19 y de otras enfermedades que requieren acción urgente.

En esa línea, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se ha unido al reclamo de la nación contra la institución financiera británica. En su informe preliminar sobre el impacto de las medidas coercitivas unilaterales impuestas a Venezuela, la relatora especial, Alena Douhan, solicitó, entre otras recomendaciones, que el Reino Unido y Portugal descongelara los activos del Banco Central de Venezuela.

Planteó que a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y otros organismos de la ONU se podía llegar a acuerdos para que el dinero liberado fuese destinado a la adquisición de medicamentos, vacunas, alimentos, equipos médicos y de otro tipo, repuestos y otros bienes esenciales para garantizar las necesidades humanitarias del pueblo de Venezuela.

A pesar de la celeridad que amerita el caso, el Reino Unido no ha hecho ninguna insinuación de querer colaborar para evitar un desenlace trágico en la salud de la población venezolana, lo que desacredita cualquier "preocupación" que simule por Venezuela. En cambio, las propias fuentes oficiales británicas dejan ver las evidencias de su participación en el plan de "cambio de régimen" de marca estadounidense, con los subsiguientes efectos negativos en la vida económica, social y política de nuestro país.




Publicado por La Cuna del Sol

lunes, 19 de abril de 2021

China y las lecciones del asedio a Rusia

La actitud maliciosa de Estados Unidos hacia Rusia permite vislumbrar la brutalidad de la competencia entre las grandes potencias y ayuda a la gente a ver más allá de las medidas de manipulación geopolítica de Washington.

 

CHINA Y LAS LECCIONES
DEL ASEDIO A RUSIA



Global Times

Estados Unidos ha reunido a sus aliados europeos para lanzar una nueva campaña de expulsión diplomática y de represión de la opinión pública en contra de Rusia. Además de la situación en el este de Ucrania, la huelga de hambre del líder de la oposición rusa Alexei Navalny, y los informes de que está "muriendo" en la prisión, se ha convertido en el último foco de presión sobre Rusia por parte de Estados Unidos y sus aliados.

Es de destacar que países como la República Checa, Polonia, Ucrania y Bulgaria se han unido a Estados Unidos para expulsar a diplomáticos rusos, en su mayoría alegando que estos diplomáticos rusos han llevado a cabo "actividades incompatibles con su estatus". Ésta es una razón muy ambigua para la expulsión. Antiguamente miembros del Pacto de Varsovia o parte de la Unión Soviética, estos países ahora están a menudo en la primera línea de respuesta al llamado de Estados Unidos para enfrentar a Rusia.

Existen complejas razones históricas por las que los países de Europa Central y Oriental se inclinan hacia los Estados Unidos y se vuelven "anti-Rusia", lo cual es difícil de comentar para los foráneos. Es una lástima que la desintegración interna en lugar de la coerción por parte de los Estados Unidos haya conducidodo directamente al colapso de la Unión Soviética. La Federación de Rusia fue uno de los principales impulsores de la desintegración, y Rusia, Ucrania y Bielorrusia firmaron el acuerdo original para reemplazar a la Unión Soviética por la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Los líderes rusos que habían destruido la Unión Soviética no tenían idea de lo que le pasaría después a su país.

El colapso de la Unión Soviética ha provocado cambios geopolíticos a nivel mundial, y la evaluación del evento está destinado a variar de un país a otro y a intervalos regulares. Pero se ha vuelto cada vez más claro que Rusia ha sido el gran perdedor de ese colapso.

Muchos rusos alguna vez creyeron que cuando el Partido Comunista dimitiera y la Unión Soviética colapsara, Estados Unidos y Occidente abrazarían a Rusia y respetarían a quienes habían tomado la iniciativa de poner fin a la Guerra Fría. La realidad, sin embargo, es dura. Moscú no ha recibido gratitud ni bondad de Occidente. Desde el momento en que se derrumbó la Unión Soviética, Estados Unidos arrogantemente ha tratado a Rusia como un país derrotado en la Guerra Fría, participando en todas las acciones posibles para reprimir a Rusia a voluntad.

El colapso de la Unión Soviética fue un desastre geopolítico para Rusia. Como potencia dominante en la Unión Soviética, si al principio hubiera optado por apoyar reformas para resolver los problemas, Rusia podría haber pagado un precio mucho menor que el precio geopolítico que pagaría en los siguientes 30 años. En aquel entonces, Moscú tenía una amplia esfera de influencia y una poderosa capacidad de control que le permitía actuar de forma independiente y desafiante contra Washington. Pero ha cedido esos recursos geopolíticos, renunciando a sus ventajas.

La actitud maliciosa de Estados Unidos hacia Rusia permite vislumbrar la brutalidad de la competencia entre las grandes potencias y ayuda a la gente a ver más allá de las medidas de manipulación geopolítica de Washington. Estados Unidos caracterizó su Guerra Fría con la Unión Soviética como una confrontación ideológica para ocultar su intención de dominar el mundo a solas. Muchas personas, incluidos los rusos, creían que un cambio político, por supuesto, cambiaría fundamentalmente su relación con los EE.UU, y que, por lo tanto, Rusia podría integrarse a Occidente y convertirse en un miembro digno del Grupo de los Ocho.

Sin embargo, Rusia es demasiado grande, con un arsenal nuclear a la par con el de Estados Unidos. Rusia se extiende por el continente euroasiático y aboga por la multipolarización, sin posibilidad de convertirse en un nuevo miembro de Occidente que sea sumiso a Washington. Luego, Estados Unidos aprovechó su "victoria", promovió la expansión hacia el este de la OTAN, apretó el espacio estratégico de Rusia a rápida velocidad y abandonó por completo su compromiso verbal de que después de que Alemania se unificara y siguiera siendo miembro de la OTAN, el bloque no reclutaría a ningún país que haya pertenecido al Pacto de Varsovia y a exrepúblicas soviéticas como nuevos miembros.

Estados Unidos es muy poco confiable. Su forma de competencia entre las grandes potencias es la movilización en su totalidad de los recursos ideológicos propios y de occidente, y es muy bueno para infiltrarse en otros países, lo que lo hace muy insidioso. Desde el colapso de la Unión Soviética, el mundo ha sido testigo de tantas "revoluciones de colores" apoyadas por Estados Unidos. Los destinos de los países que habían experimentado la subversión del poder estatal son trágicos, ya que Estados Unidos no tiene ni la intención ni la capacidad de brindar asistencia sustancial a esos países.

China, como un nuevo "competidor estratégico" de Estados Unidos, tiene la suerte de que hemos sido testigos de todas las revoluciones de colores en el mundo en los últimos 30 años. Esto equivale a haberse vacunado políticamente y haber recibido una inyección de refuerzo para mejorar la efectividad. El pueblo chino debe proteger los fructíferos logros de la República Popular China y permanecer sobrio ante el repetido y engañoso clamor de Estados Unidos de que el juego estratégico entre Estados Unidos y China es una batalla entre "democracias y autocracias".

China debe seguir aumentando su fortaleza nacional y debilitar la capacidad de Estados Unidos para presionarla "desde una posición de fuerza". China solo puede ser un amigo con el que Estados Unidos tiene que convivir porque no puede aplastarlo. No debemos hacernos ilusiones de que Estados Unidos aceptaría a China debido a sus transformaciones. China es tan grande que no podemos intentar deshacernos de la carga natural que ello implica. Dado que China es grande, debería vivir con gran bravura y ventajas competitivas.




Publicado por La Cuna del Sol