sábado, 28 de octubre de 2023

La insolencia reaccionaria de Giammattei

Llega a un punto este hombre donde no da más. No se puede más en su larga lista de infamias y los guatemaltecos, sin embargo, lo eligieron presidente.

 

ANTE LA INSOLENCIA REACCIONARIA DE GIAMMATTEI,
SE OPONE LA FLOJERA POLÍTICA DE ESTADOS UNIDOS



Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

Es una obviedad, un asunto palmario, el decir que los Estados Unidos es una potencia en decadencia. Sus quebrantos económicos, por ejemplo, nada pueden hacer con la pujanza de China que ha impulsado, contradictoriamente, su crecimiento económico con todas las libertades capitalistas que no se tienen en Occidente donde, pese a que China en muchas otras cosas es regida por el PCCH, o sea el Partido Comunista Chino. Es una aparente contradicción, pero no lo es, porque la riqueza generada por el capitalismo chino ha sido el soporte para sacar adelante todos sus proyectos sociales, políticos y militares; de un gigante que no tiene competidores en el mundo y que años atrás se conoció como el “socialismo en versión china”.

China promueve la libre competencia, no impone sanciones a nadie y su capitalismo es incluso más sano que el de los Estados Unidos. Hoy, USA, se sigue desdibujando a cada paso. Su sistema social ya no puede ser la envidia de nadie. No digamos su infraestructura con carreteras llenas de baches y sus subterráneos o metro están infestados de rata y de chinches, como el Metro de París. La oligarquía de Estados Unidos ya no puede con tanto dinero y no teniendo mejores ideas para reproducir el capital recurre a las guerras. Estados Unidos vive del dolor internacional, de la muerte internacional y ahora que Israel justificando la agresión palestina del grupo Hamas asesina sin límite a personas indefensas amontonadas en una miserable porción de tierra que, siendo así, los sionistas amenazan con hacerla suya. Con ocupar la fracción norte del territorio de Gaza.

El mundo democrático se pregunta ¿de qué están hechos los sionistas? De maldad en su más alto grado de pureza, pienso yo. Son nazis que aman la efusión de sangre. Fascistas irreductibles que odian a la humanidad y favorecen el crimen. Son los mismos de Zelenski, el títere comediante y que visitara muy puntualmente el imbécil que tenemos los guatemaltecos como presidente. Un pillo redomado. Un pervertido sexual que hizo suyo a un pobre jovencito de 12 años para hacerlo su mujer!!!  Llega a un punto este hombre donde no da más. No se puede más en su larga lista de infamias y los guatemaltecos, sin embargo, lo eligieron presidente. Hace unos días este hombre siguió retratándose de cuerpo entero. Vino el señor Brian Nichols, Secretario Adjunto del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental y no lo quiso recibir en su despacho presidencial, previa solicitud del funcionario estadounidense.

No quiso hablar el presidente de los guatemaltecos, quizá disgustado porque gracias a las acciones del señor Nichols, sus cheros sus cuatuchos, sus compinches; los incluyó el señor Nichols en la lista de personas corruptas y antidemocráticas. Igual a lo declarado por el señor Molina Barreto, magistrado de la Corte Constitucionalidad, quien se quiere pasar de listo con sus retruécanos y artificios verbales. Creen tontas a las personas y en ese juego de palabras se acercan con esa verbosidad jurídica a la diarrea cerebral. Gachos, pues, de una vez. Y no sé a dónde llevan las manifestaciones pacíficas y qué construyen porque empiezan a darse fisuras en la unidad de los líderes ancestrales. Ningún movimiento (lo digo por mi experiencia sindical) puede mantenerse unido y fuerte con un mes de desgaste. ¿Es un catalizador la violencia en un pueblo tan golpeado como el guatemalteco? Tampoco puedo aventurarme a aconsejar la violencia. Pero sí sé con certeza: pueden estar los plantones, las pintas, las vuvuzelas haciendo ruido y nada pasará si no se golpea la economía de los poderosos. Los pueblos indígenas ya aguantaron lo suficiente. Se oyen ya también expresiones peregrinas o sentidas, cohesionadas; de dividir a Guatemala. Occidente con el pueblo indígena y oriente con los mestizos. En años recientes alguna dirigencia indígena habló de crear a GUATEMAYA y el territorio sur y nororiental no sé cómo se llamaría. Son tiempos de locura también.




Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 21 de octubre de 2023

¡Sólo el pueblo, salva al pueblo!

Decenios y decenios de abandono de los sectores populares, ya casi llegando al siglo, el hastío y el cansancio, más que firmes convicciones políticas, ha cohesionado a todos los sectores subalternos y capas medias de la sociedad guatemalteca.

 

¡SÓLO EL PUEBLO, SALVA AL PUEBLO!



Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

Actualmente en Guatemala, en la coyuntura de la defensa del voto vilipendiado por los intentos de las mafias políticas de desconocer los resultados electorales, suficientemente favorables para los sectores populares identificados con la democracia; han surgido en los cuatro puntos cardinales del territorio nacional protestas espontáneas unas y organizadas otras, pero todas unidas por el ideal común de defender la posibilidad del surgimiento de una nueva manera de hacer política, más identificada con las necesidades populares.

Decenios y decenios de abandono de los sectores populares, ya casi llegando al siglo, el hastío y el cansancio, más que firmes convicciones políticas, ha cohesionado a todos los sectores subalternos y capas medias de la sociedad guatemalteca. Todos, intelectuales o no, están conscientes de la necesidad de construir una vida mejor, de celebrar la felicidad, en 70 años de dolor y desesperanza. Eso es lo valioso de esta coyuntura: que los guatemaltecos están llenos de ilusiones, enamorados de este proceso democrático aun en ciernes, pero prometedor. Lleno de incertidumbres, peligros y acechanzas. Pero andando y desandando sin temor el proceso. Cambiando tácticas, replegándose y avanzando al paso del hombre más lento para conquistar entre todos el futuro.

En las barricadas urbanas y en diferentes tramos de los caminos, en las encrucijadas, se levantan las voces de lucha con la frase ¡Sólo el pueblo salva al pueblo! La gente ha perdido el miedo al látigo opresor y la bala artera. Pero el pueblo guatemalteco ya no quiere más danzar con la muerte. Son más de doscientos mil víctimas, entre muertos y desaparecidos, torturados y mutilados que dejó el conflicto armado interno de 36 años. No olvidemos que el pueblo de Guatemala ha sido desde siempre insurrecto. Y tanto golpe y tanta muerte lo volvió prudente. La prudencia no debe confundirse con el miedo. ¿De qué han servido los arrebatos de violencia de los sectores populares en Chile, en Perú y Ecuador? Muy poco realmente, quizá porque fueron resistencias desesperadas, espontáneas y organizadas sobre la marcha de los acontecimientos, eso explicaría la poca incidencia como hecho histórico al final de hacer las cuentas. De hacer el balance.

La terrible efusión de sangre en la Franja de Gaza donde los valientes israelíes están masacrando a un conglomerado humanos de dos millones y medio de personas que no tienen donde esconderse o salir huyendo. Totalmente arrinconados, resignados a su suerte. Y allí también se alza la consigna de lucha de ¡Solo el pueblo salva al pueblo! ¿En qué lugar y cuándo surgió esta frase internacional que enarbolan trepidantes, altisonantes, los pueblos en lucha? Hay una referencia lejana en los barrios arcillosos de los alrededores de Madrid, España, a mediados del siglo XX. Estos barrios situados en la periferia de la gran ciudad, en asentamientos humanos irredentos donde hacía falta todo, menos dignidad. Los vecinos de Vallecas, Orcasitas y Villaverde, en el otoño e invierno, era común verlos caminar con el barro hasta los tobillos. Para no perder sus zapatos caminaban descalzos y conscientes que solo ellos mismos podían salvarse de vivir tan precariamente, en sus luchas pregonaban la frase ¡Sólo el pueblo salva al pueblo! Pero esa frase fue pregonada en las luchas callejeras de la Unidad Popular en Chile y casi en todos los países de América Latina. En Europa los países de origen latino como Francia e Italia tuvieron sus cantos de lucha como La Marsellesa y la Bella Chiao, canto de la resistencia antifascista italiana durante la Segunda Guerra Mundial y habría que ver quién inspiró a quién, porque esa frase mundialmente conocida tiene una teoría política revolucionaria en Corea del Norte, con el fundador de la Corea Comunista, Kim Il-sung y su libro “Guerra del Pueblo, Ejército del Pueblo”.

Guatemala, el pueblo pobre de Guatemala, en la coyuntura política actual sólo cuenta con él mismo. No se ve por ningún lado qué hace la OEA, ya que están totalmente invisibilizados. O cuando pararan los “apoyos” declarativos de los funcionarios de Biden. O muy seguramente no están haciendo nada trascendente. Los sectores ladinos participan muy raquíticamente en las concentraciones y, entiendo, que la posición de la dirigencia indígena no es tanto para respaldar a un presidente electo ladino como Bernardo Arévalo, aunque la chispa del detonante fue la una convocatoria a “defender el voto”. Conscientes de su fortaleza política van con todo y reclaman su protagonismo como pueblo mayoritario.

Tengo la impresión que hay una dirigencia lúcida con gran independencia y que buscan la unidad y convivencia de todos los guatemaltecos, para dejar de creer en lo que en su momento dijera el doctor Tay Coyoy en relación a las convicciones de los tres grupos indígenas: a) los que quieren ser igual a los ladinos, b) los que quieren superar a los ladinos y c) los que le quieren volar el pescuezo a los ladinos. Estos grupos podrían hegemonizar entre sí y construirían más adelante racismos invertidos. Pero esto es una conjetura en base a lo planteado por el doctor Tay. Es posible, porque para nadie es un secreto que los indígenas que viven en Jutiapa, no quieren a la gente de Jutiapa y no aman a nuestro terruño. Yo confío en la sabiduría de las autoridades ancestrales, los ancianos consejeros, que darán una correcta dirección y conducción al actual proceso.

El voto, al final, será respetado y el señor Arévalo asumirá el poder, pero las fuerzas políticas se han configurado de una manera como la derecha no lo esperaba. Y el momento de los indígenas ha llegado para obtener el poder que como sector mayoritario les corresponde. Las asperezas y resentimientos se irán superando para configurar una convivencia democrática de un país unido. Eso esperamos muchas personas. Guatemala puede ser distinta y es un país que tiene la capacidad para proveer a todos sus ciudadanos de una vida mejor.




Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 14 de octubre de 2023

Giammattei se ha ido civilizando, ahora ofrece menos garrote a los guatemaltecos

Hay dos clases de voluntades: la voluntad moral y la voluntad política. Se tiene voluntad cuando se tiene libertad. Eso es lo que no tiene el presidente de Guatemala, el señor Alejandro Giammattei. Va de pifia en pifia, hasta lo divertido. Quizá no tiene asesores y si los tiene no los escucha.

 

GIAMMATTEI SE HA IDO CIVILIZANDO,
AHORA OFRECE MENOS GARROTE A LOS GUATEMALTECOS



Por Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

Hay dos clases de voluntades: la voluntad moral y la voluntad política. Se tiene voluntad cuando se tiene libertad. Eso es lo que no tiene el presidente de Guatemala, el señor Alejandro Giammattei. Va de pifia en pifia, hasta lo divertido. Quizá no tiene asesores y si los tiene no los escucha. Él es un hombre terco, obtuso; burro, pues. Son muchas las dependencias corruptas que lo esclavizan. Él realmente no es un PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA. Él es un fantoche, títere o marioneta de piernas aguadas. Esas descompensaciones físicas las compensa con su desbocada perversión e irrefrenable codicia.  Él llegó para eso: para saquear los recursos públicos del Estado guatemalteco y salir de la existencia mediocre que llevó antes de ser electo por una morralla de personas que por enésima vez eligieron mal. Este sujeto de padre italiano, que pudo haber sido hasta miembro de la Cosa Nostra, pues de qué manera podemos explicarnos haber engendrado semejante vástago.

La perspectiva para el movimiento popular encabezado por los “48 Cantones”, una organización indígena cuyas ejecutorias de lucha comunitaria por las Tierras Altas de Guatemala se remonta, de manera notoria, con la rebelión de Atanasio Tzul y Lucas Aguilar contra los colonialistas españoles en 1820. En el momento actual, esta organización comunitaria del departamento de Totonicapán, encabeza la lucha contra los intentos de la oligarquía criolla y reaccionaria de desconocer los resultados electorales de las recientes elecciones que dio el triunfo al socialdemócrata Bernardo Arévalo, aunque ellos afirman con su lucha no es por defender al presidente electo sino por el intento  de fraude electoral patrocinado por los sectores conservadores de Guatemala, de la mano de los partidos políticos corruptos, el narcotráfico y el empresariado que temen perder sus prerrogativas con un gobierno identificado con los intereses nacionales y los intereses de los sectores populares.

Las reivindicaciones de las grandes mayorías de Guatemala se han vuelto inaplazables porque un 85% ciudadanos se debaten en la extrema pobreza. La miseria en el Altiplano es más brutal porque las cosechas son más espaciadas y porque, sencillamente, no hay dinero para invertir. El desempleo es demoledor y esa es la razón de que en las aldeas y poblados sus jóvenes cojan el camino de la migración irregular hacia los Estados Unidos y se animen a involucrarse con el crimen organizado. Se vive en esas comunidades una pobreza sombría y desesperada. Ahora, dignamente, encabezan la lucha de todos los guatemaltecos que anhelan vivir en democracia.

Son casi 70 años de dictadura y nadie quiere enterarse que los politiqueros mafiosos sigan gobernando este país. La lucha popular, los pícaros de siempre, quieren arrinconarla al ámbito legal. ¿De qué legalidad hablan, cuando existe una Corte Suprema de Justicia que está en el cargo desde hace cuatro años, sin haber sido los letrados y letradas designados para ello? Son magistrados usurpadores, pues es un cargo justo a la medida para las élites corruptas. En Guatemala podrá haber de todo, menos justicia y cortes honorables. Todas las instituciones están copadas por los corruptos y si no se le encuentra una salida pacífica al actual conflicto político, se avizora una mayor inestabilidad, una profundización de la crisis que puede derivar en terribles acciones violentas. No olvidemos lo dicho por el abogado laboralista Mario López Larrave en la década de los años 80 que, “cuando se pierde la fe en el derecho, se llega a las acciones de hecho”.

El trabajo de la misión de la OEA en Guatemala, al parecer, no tiene incidencia y hablar de dialogar con un interlocutor que no tiene esa voluntad no se llega a ningún punto. Pero hay que hacerlo, porque las concesiones de las partes negociadoras deben ser mutuas. Desconocemos si las bases de los 48 Cantones se están agotando, porque las huelgas, por ejemplo, se pierden cuando el respaldo social se agota. La logística y los reemplazos, por diferentes razones, se empiezan a debilitar. Y con algo se tiene que salir, porque se corre el riesgo de salir, al final, sin nada. O dar el salto al vacío y mantenerse en las posiciones iniciales de bloqueo.

No hay que olvidar que si el movimiento popular pierde, la opresión se viene severa y lo más seguro es que Bernardo Arévalo no tomaría posesión del cargo para el que fue electo. Corremos el riesgo también que los Estados Unidos está ahora atendiendo su prioridad como lo es Israel y quede Guatemala como el Perú, como un evento político de hechos consumados y siga haciendo Giammattei lo que mejor sabe hacer: seguir ofreciendo garrote a los guatemaltecos.




Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 7 de octubre de 2023

Guatemala: ojalá no sea una historia más

La inmadurez política de las izquierdas o “progres” ha dado muchas manifestaciones a lo largo de la historia política de América Latina, invariablemente todas han despertado grandes entusiasmos en los sectores populares que eventualmente los han apoyado, para después caer en el letargo infame del incumplimiento de promesas.

 

GUATEMALA: OJALÁ NO SEA UNA HISTORIA MÁS
EN LAS INFAMIAS DE LAS IZQUIERDAS LATINOAMERICANAS



Por Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

La inmadurez política de las izquierdas o “progres” ha dado muchas manifestaciones a lo largo de la historia política de América Latina, invariablemente todas han despertado grandes entusiasmos en los sectores populares que eventualmente los han apoyado, para después caer en el letargo infame del incumplimiento de promesas, las cuales en ocasiones no cumplen ni lo mínimo ofrecido, tal el caso relativamente reciente del FMLN de El Salvador, donde se hizo necesario que surgiera una derecha soberanista, como la de Bukele, que ha recuperado la fe e ilusiones de gran parte del pueblo salvadoreño.

Ahora Centro América es el escenario donde emerge un nuevo proyecto de izquierda de manera inopinada, es decir, que sobrevino sin esperarlo. El virtual ganador en las elecciones pasadas debió haber sido el señor Pineda, primera víctima del sistema de corruptos, incluido los magistrados del Tribunal Supremo Electoral, quienes ni lerdos ni perezosos ante el embate de la corrupción oficial, fueron sacados de la contienda por errores en el proceso de inscripción, algo que se hubiera pasado por alto si no hubiese sido porque este señor, fuera de base, se metió en el juego. Fue el primer contratiempo del régimen de corruptos que buscaban la reelección de El Negro Conde (Manuel Conde), consagrado personaje antidemocrático y golpista convencido del tiempo de Serrano Elías, el del partido MAS, el de gallito cantor.

Por esos días se movía ya en la esfera política del poder de derecha el señor Bernardo Arévalo, preparándose como buen hijo de pequeño burgués en universidades extranjeras, no teniéndole asco de recibir apoyos del régimen sionista, del que fue favorecido como estudiante. Eran los años del compromiso revolucionario y del joven Arévalo nunca se supo nada. Estaba al margen, en tanto los jóvenes revolucionarios caían a lo largo y ancho del territorio nacional. Quizá por ello debemos entender algo, dada su formación profunda, no la académica; que corriera luego del triunfo electoral en busca de los Estados Unidos, en busca de respaldo político a cambio de buscar a sus aliados naturales que serían los pueblos democráticos más inmediatos, para citar un ejemplo, el caso de México. ¿Encontraría el debido respaldo de Manuel López Obrador? Este señor mexicano también sabe moverse dentro del pragmatismo político, ajeno a principios; y si no ¿cómo explicarnos su ausencia del BRICS? No quiere pleito con Estados Unidos. Le teme porque, guste o no al nacionalismo mexicano, resulta que también ellos comen del abundante plato del imperialismo yanqui.

El señor Arévalo va por un camino de mayor mediocridad soberana. No cumple las formalidades de hipocresía soberanista mexicana. Arévalo, muy seguramente, no encontró en México la solidaridad esperada de la izquierda y no tuvo otra opción que buscar al Tío del Norte para que le ayudara o porque la historia ya estaba diseñada así, de antemano.

Para entender todo este entrecruzamiento de coordenadas políticas hay que hacer uso del sentido común en lo que respecta a los intereses del imperialismo norteamericano. ¿Qué quiere los Estados Unidos? ¿Qué intereses tiene su oligarquía financiera e industrial en Guatemala? Hay dos intereses plenamente identificables, a mi entender: primero, por ser Guatemala el país más poblado y de mayor desarrollo económico USA espera que con una clase política más honrada pues que, sencillamente, no se roben el dinero. Por eso no avanzó el Plan para la Prosperidad. Porque la primera y raquítica entrega de parte de Estados Unidos se desapareció sin dejar rastro, pues nunca se supo o se divulgó en las manos de quiénes quedó ese dinero.

Los países del Triángulo Norte de Centro América (Guatemala, El Salvador y Honduras) están urgidos de inversiones serias, para crear empleo pleno y parar la migración irregular de esa manera, con respaldos sociales en materia de trabajo. Actualmente, son enormes contingentes de personas que emigran a Estados Unidos de Venezuela, Cuba y Centro América. Las ciudades norteamericanas con una economía deprimida no dan para más, independiente de las mediciones de crecimiento económico inventadas por los círculos oficiales de Washington.

Con Arévalo encontraría Estados Unidos un buen administrador que no los estafaría. Y el segundo punto es estrictamente geopolítico. Estados Unidos no quiere que se le extravíe, como el caso de Nicaragua, otras porciones de Centro América, dado que los Brics, con sus contradicciones, avanzan; y están demoliendo el monopolio del dólar. El nuevo orden multipolar se sigue construyendo y las relaciones entre los Estados se perfilan diferentes. Más justas. Por eso el proyecto de Semilla es un proyecto imperial más, aunque cubriendo las formas. Y si no cómo nos explicamos el interés particular de la Familia Blinken en Guatemala. Esta familia de inversionistas inmobiliarios de origen judío hará buenos negocios en Guatemala también con obras de infraestructura carretera. Ya lo ofreció Arévalo y el monopolio del cemento y el hierro en Guatemala se frotan las manos de emoción porque serán los proveedores nacionales de esas grandes inversiones. Por eso Almagro se está aplicando en el caso de Guatemala, porque está siendo bien servido por los oligarcas Blinken, judíos que tiene una extraña relación con el judío Isaac Farchi de Guatemala quien, por cierto, tiene un diputado distrital por el Partido Azul, el señor Nery Ramos, ex director general de la Policía Nacional. El pueblo de Guatemala espera del señor Arévalo no nada extraordinario, pero si un gobierno un poco decente. Por eso está en las calles dándole su respaldo.




Publicado por La Cuna del Sol