miércoles, 16 de octubre de 2013

LA GUERRA DE CUARTA GENERACIÓN

La estrategia de la guerra de cuarta generación privilegia el uso de los medios de comunicación y las Tecnologías de la Información y Comunicación para conseguir sus objetivos.

¿Cuáles son estos objetivos?,  el control social, político o militar, sin llegar al uso de la armas, según sea la etapa de la confrontación social y política en el lugar en que se desarrolla. Su definición técnica de “Guerra Psicológica”, o “Guerra sin Fusiles” la caracteriza por el empleo planificado de la propaganda y de las acciones psicológicas orientadas a direccionar conductas mediante el accionar de expertos en comunicación y psicología de masas.


LA GUERRA DE CUARTA GENERACIÓN


 Por Oscar Rotundo
 PIA

Caracas.- Venezuela, como la mayoría de los países a los que el imperialismo norteamericano ha definido como parte de “sus intereses estratégicos”, está sumergida en la dinámica de la Guerra de Cuarta Generación. Antes de la revolución, sujeta a las estrategias de la “Guerra Fría” y la “Doctrina de Seguridad Nacional” el destino del país estaba atado al del imperialismo, gracias al servilismo de una clase política corrupta e inescrupulosa que se sentía confortable en su rol de vasallo de los intereses extranjeros.

En la última década del siglo pasado, se concreta una opción de independencia y soberanía con la irrupción de la Revolución Bolivariana que encarna un desafío histórico para los planes de EE.UU., y éste, se plantea la interrupción y conclusión del fenómeno bolivariano.

El control y la apropiación de los recursos naturales están en el centro de las políticas hegemónicas del imperialismo y en la configuración político-estructural de la globalización, donde los Estados Nacionales no existen, el mundo es un territorio universal sobre el cual capea el capitalismo y el imperio norteamericano coherente con su convicción primigenia inspirada en la concepción del “Destino manifiesto” piensa que el planeta está a su  disposición.

La frase “Destino Manifiesto” apareció por primera vez en un artículo que escribió el periodista John L. O’Sullivan, en 1845, en la revista Democratic Review de Nueva York. En su artículo, O’Sullivan  explicaba las razones de la necesaria expansión territorial de los Estados Unidos y apoyaba la anexión de Texas. Decía: “el cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino”.

Vivimos en la época del más alto nivel de concentración de riquezas y de capital por parte de una minoría que jamás haya vivido la humanidad. Las primeras 8 empresas más grandes del mundo son norteamericana y su capitalización bursátil asciende a 1.823.5 MM de Euros  y el PBI de EE.UU. es de 15.653.366 MM de Dólares situando a Norteamérica como la potencia económica más poderosa del mundo, seguida por China que tiene un PIB de 8.250.241 MM de Dólares, según datos del FMI 2012.

Según la revista Forbes el mexicano Carlos Slim, dirigente de un imperio americano de telecomunicaciones, es la persona más rica del mundo con una fortuna de 73.000 millones de dólares.

Si bien la expropiación por parte de las mayorías explotadas y empobrecidas todavía no se alcanza a vislumbrar, la lucha de los pueblos, en resistencia a la imposición de un futuro plagado de injusticias, ha generado, año tras año, fenómenos político-sociales que han sacudido la “paz de los cementerios” y desde las entrañas de la confrontación se han levantado gobiernos populares con políticas revolucionarias, desafiantes al status quo de las doctrinas neoliberales.

Las políticas inclusivas y de reivindicación social han elevado en muchos países el nivel de vida de las mayorías empobrecidas históricamente generando mejoras en su calidad de vida mediante el acceso gratuito a la educación, la salud y el deporte, a los bienes de consumo y la posibilidad de tener vivienda y  trabajo estable.

En Venezuela, la socialización de la renta internacional del petróleo, sostén principal y fundamental de la economía del país, ha generado modificaciones en las relaciones sociales de manera inimaginable en la década de los noventa, cuando el neoliberalismo era dueño y señor de los destinos de la patria de Bolívar.

A diferencia de otros momentos en los cuales la bonanza petrolera beneficiaba al país, en estos 14 años se han sentado las bases para la construcción de una patria protagónica en el escenario internacional, que ha tendido puentes a las naciones hermanas de la región y del mundo y consolidado una sociedad profundamente democrática mediante un rescate histórico de las instituciones y de la constitución, con una visión revolucionaria de la necesaria unión del pueblo y sus Fuerzas Armadas en el marco de la construcción de la identidad nacional.

Desde estas páginas hemos hablado sobre las características fascistas, antidemocráticas y terroristas de los sectores que, hoy por hoy hegemonizan a la oposición antichavista y también nos hemos hecho eco de las denuncias sobre los planes para acabar con la revolución, fundamentalmente después del fallecimiento del Comandante Presidente Hugo Rafael Chávez Frías. Hemos hablado de los intentos de magnicidio, sabotajes y la penetración de paramilitares y mercenarios, pero además de estas estrategias para derrocar al gobierno y abrirse paso en el desmonte de la revolución, existen otras alternativas para el logro de esos fines que no necesariamente requieren de la utilización de armas de fuego o explosivos.

Todo accionar militar cuenta con un cuerpo de ideas que lo sustenta, así como se conoce el tratado “El Arte de la Guerra” de Sun Tzu  o “De la guerra” de Karl von Clausewitz, la Guerra de Cuarta Generación (Fourth Generation Warfare – 4GW) es el término usado por los analistas y estrategas militares para describir la última fase de la guerra en la era de la tecnología informática y de las comunicaciones globalizadas.

En 1989 comenzó la formulación de la teoría de la 4GW cuando William Lind y cuatro oficiales del Ejército y del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos, titularon un documento: “El rostro cambiante de la guerra: hacia la cuarta generación”, publicado simultáneamente en la edición de octubre del Military Review y la Marine Corps Gazette.

La teoría de la cuarta generación segmenta la historia occidental en cuatro períodos, a cada uno de los cuales le correspondió una generación de la guerra. Estos períodos son:

a) clásico (entre tropas),

b) medieval (tropas, dispositivos tecnológicos e inteligencia),

c) moderno (tropas, tecnología, inteligencia, contrainteligencia y capacidad de fuego remoto), y

d) posmoderno (desinformación, comunicación borrosa, cibernética, nanotecnología y formas de control de la población).

La estrategia de la guerra de cuarta generación privilegia el uso de los medios de comunicación y las Tecnologías de la Información y Comunicación para conseguir sus objetivos.

¿Cuáles son estos objetivos?,  el control social, político o militar, sin llegar al uso de la armas, según sea la etapa de la confrontación social y política en el lugar en que se desarrolla. Su definición técnica de “Guerra Psicológica”, o “Guerra sin Fusiles” la caracteriza por el empleo planificado de la propaganda y de las acciones psicológicas orientadas a direccionar conductas mediante el accionar de expertos en comunicación y psicología de masas.

El país agredido es víctima de campañas de desinformación, descrédito y aislamiento a nivel nacional e internacional. Su propósito confundir, desmoralizar y romper la unidad del frente interno y los aliados en el exterior. La gran difusión y proliferación de noticias, propagandas y opiniones en desmerito de las políticas, las obras o la imagen de los dirigentes del gobierno, así como de las instituciones, por radio (AM-FM), Televisión, Internet y las redes sociales, son su herramienta más idónea, pero fundamentalmente la propagación boca a boca, de informaciones sin verificación de fuente, ni certeza sobre su veracidad, las más efectivas.

La globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convertirán a la Guerra Psicológica Mediática en el arma estratégica dominante de la 4GW.

La comunicación e información manipulada mediante el desarrollo de estrategias de marketing, desinformación y terror psicológico fundadas en el estudio sobre los comportamientos individuales y grupales de sectores y/o estratos poblacionales considerados vulnerables, genera la posibilidad de captar elementos que, consciente o inconscientemente, se sumen a un discurso o acción pre establecida dentro de la estrategia “maquiavélica” de “divide y reinarás”.

La libertad como argumento

“Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia
para plagar la América de miseria a nombre de la libertad”.
Simón Bolívar (1783-1830).

 La libertad ha sido, como se plantea en el ya citado “Destino Manifiesto”, el caballito de batalla que los Estados Unidos en su afán de imponer el capitalismo en todo el mundo han usado para invadir, derrocar gobiernos y masacrar a los pueblos resistentes.

Dentro de la concepción de la “guerra psicológica” y “la guerra de cuarta generación”, la “libertad” cobra un papel fundamental a la hora de la lucha subversiva contra los gobiernos populares, democráticos, o simplemente contrarios a los intereses de los Estados Unidos.

¿De qué “libertad” hablan los Estados Unidos? Fundamentalmente de la que relegue al Estado de toda responsabilidad con respecto a la garantía de contención social (salud, educación, protección a la vejez y a la niñez) de los sectores más pobres de la ciudadanía. En su concepción de “democracia y libertad” impera el criterio de la sobrevivencia del más fuerte, del individuo más apto. El mundo es para “los mejores”,  según sus parámetros morales “Desde su origen como nación, el sueño de Estados Unidos ha sido encontrar la perfección social a través de un triple compromiso: con la divinidad (cumpliendo con el destino impuesto por Dios), con la religión (observando una moral intachable) y con la comunidad (defendiendo su libertad, su seguridad y su propiedad)” , y del resto que se apiade Dios.” (http://www.esrlc.com.ve/biblioteca/manisfiesto.pdf)

La palabra libertad figura en cada evento de agresión a los pueblos. En Argentina la alianza que derrocó al gobierno del general Juan Perón en 1955 de la mano de la oligarquía se llamaba “Revolución Libertadora” en Venezuela la oposición fascista ataca al gobierno Chavista en nombre de la falta de “libertad” de prensa, de oportunidades, de los supuestos presos políticos, etc.

La libertad desde el punto de vista revolucionario es la posibilidad que tiene los pueblos de salir de la miseria, de la explotación, de la ignorancia, es la posibilidad de poder construir un futuro con soberanía e independencia. Para el imperialismo es la posibilidad de relacionarse económicamente favoreciendo al dueño del capital y al dueño de la tierra, esta “libertad” es sinónimo de desamparo para el que nada tiene, es la “libertad” de morirse de hambre y aceptar sumisamente las reglas del juego que impone el patrón, el Capital.

Este argumento de la “libertad” tan difundido también en la campaña contra el comunismo en todas las épocas, apuntaba a derrotar la concepción  de la existencia de la lucha de clases enarbolada por el marxismo y que coloca la relación capital-trabajo en el marco de una confrontación entre los explotadores y los explotados, desde la cual se configura una percepción de la sociedad totalmente distinta a como se plantea en el capitalismo.

Esta contradicción antagónica entre estos dos proyectos de sociedad, en última instancia, configura la lucha por la supervivencia de la humanidad y la vida en el planeta, es por ello que la guerra de cuarta generación, como última reflexión sobre la dominación y derrota del enemigo, se plantea en el terreno psicológico y cultural, es entre el modelo de desarrollo occidental capitalista y sus antítesis, expresadas a través de los modelos alternativos como el modelo planteado en la alternativa bolivariana.

La guerra de cuarta generación también comprende la ofensiva mediática internacional destinada a debilitar el apoyo hacia el gobierno objeto de la desestabilización, tratando de cortarle el acceso a fuentes que garantizan sus sistemas vitales (alimentación, suministros, transporte, energía, sistemas de salud entre otros) y desvirtuar la situación político- social en los foros internacionales, con el fin de causar sanciones y presiones de los organismos internacionales y las potencias extranjeras. Su propósito legitimar la futura confrontación violenta y el uso de armas de fuerte impacto en la vida del país.

La articulación entre los grandes multimedios medios masivos de comunicación, como soporte de los planes conspirativos de dominación, tiene como objetivo destruir el pensamiento reflexivo (información, procesamiento y síntesis) y sustituirlo por una sucesión de imágenes sin resolución de tiempo y espacio (alienación controlada).

Como en la confrontación militar, el plan de guerra psicológica está destinado a: aniquilar, controlar o asimilar al enemigo.

Estas unidades de Guerra Psicológica son complementadas por Grupos Operativos, infiltrados en la población civil con la misión de detonar hechos de violencia y conflictos sociales que incremente el estado de malestar y el enfrentamiento entre bandos, generando un espiral de violencia progresivo.

El bombardeo mediático con informaciones sesgadas está destinado a afectar la psicología del receptor, no manipula su conciencia, sino sus deseos y temores inconscientes. No se quiere que este piense información, sino que consuma información: noticias, títulos, imágenes, que excitan sus sentidos y su curiosidad y que luego él difundirá entre sus relaciones sociales, mediante twitter o facebook o en charlas ocasionales y que sentaran un precedente creíble para otros receptores desprevenidos, o aturdidos por la vorágine de la vida cotidiana.

Esta estrategia actúa sobre los tres pilares fundamentales para el funcionamiento del Estado; la gobernabilidad política-institucional, la estabilidad económica, y la paz social. Cuando se altera el funcionamiento del sistema mediante el ataque desestabilizador a alguno de estos pilares la oligarquía y el fascismo comienzan a presionar nacional e internacionalmente para el restablecimiento del “orden” y eso no es otra cosa que el llamado a un golpe de Estado o una intervención extranjera.

Esto que ilustramos desde la doctrina de la Guerra de Cuarta Generación es la hoja de ruta que hemos visto en manos de los fascistas en estos 14 años y fundamentalmente desde marzo de este año y configura su accionar para los próximos meses. Lo vemos a diario en las propagandas  del Partido Primero Justicia y en las declaraciones de los más connotados representantes opositores, de las que solo se puede sacar una conclusión: “estos es un caos, hay que salir del gobierno, hay que salir del chavismo”.

Vemos como delante de nuestros ojos se desata una guerra económica que induce a la desesperación y a la confusión, como agitadores y provocadores tratan de ganar las calles para promover la violencia y como desde los medios de información privados “lo malo lo hace el gobierno y lo bueno lo hacen las empresas privadas y las Ongs”.

Para que esta estrategia colonialista de la Guerra de Cuarta Generación dé resultados positivos es necesario contar con lo que ellos llaman “Alienado Programado” (AP) o “individuo-masa”, sujeto manipulado que responde a la realidad virtual que reflejan los medios y que actúa en consecuencia con lo que ve, sin meditar, o cuestionar la falsedad o realidad de lo que recibe, pero aún peor, sin reflexionar si lo que recibe atenta contra sus verdaderos intereses, sus intereses de clase.

Sin el estudio de la realidad en función de los intereses de clase es complicado tomar parte hacia uno u otro proyecto de país, es por ello que la oferta del capitalismo y del fascismo siempre aparece de manera engañosa, en un claro oscuro sinuoso que tiende a la confusión, por ejemplo dicen que en un gobierno de ellos habría pleno empleo, pero no dicen si mantendrían la actual ley orgánica del trabajo y de cuanto seria el salario , entre otras cosas, tampoco hablan de si mantendrían el subsidio a  la economía, cosa que posibilita y complementa el salario y el consumo para los sectores de menores recursos, como en el caso Mercal.

Obviamente a esto hay que sumarle el prejuicio que genera en los sectores más reaccionarios de la comunidad el ascenso social de los indígenas, los pobres estructurales y los inmigrantes latinoamericanos y caribeños a los que estos “nuevos mantuanos” siempre han visto con recelo y desprecio.

Este coctel explosivo y fácil de manipular al calor de los problemas reales que existen en el proceso revolucionario, nos debe llamar a la reflexión y a la prudencia, y a estar atentos y organizados, en un proceso de discusión permanente, ante los sucesos que puedan desarrollarse hacia finales de año y comienzos del 2014, ya que como lo demuestra la historia en Venezuela, esa es una fecha de alta sensibilidad social, que en el 2002 ha sido explotada por los fascistas para provocar una situación violenta y a la que este año, se sumara la realización de un evento electoral al que estos caracterizan como plebiscitario.

La revolución no solo ha generado una mejora incuestionable en los niveles de vida de la población, también nos ha puesto ante una responsabilidad histórica en la lucha por la emancipación de los pueblos y es nuestro deber asumirla.


oscar.rotundo.caracas@gmail.com











Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.
                                                      

martes, 15 de octubre de 2013

ZOMBIES DEL SIGLO XXI


(…) lo más aterrador del caso zombie, es que parece presentarnos un cruel espejo de nuestra propia sociedad capitalista. Veamos: es el zombie, el autómata irreflexivo, aquel que no se pertenece a sí mismo, el más claro correlato de un moderno esclavo: el Amo convertido en esclavo de los objetos que construye, tal cual lo enunció la filosofía hegeliana. El zombie autómata de nuestros días, tiene mucho que enseñarnos sobre el peor de nuestros miedos: el miedo a que sea real en nuestras vidas. Se trata nada menos que del hombre enajenado descrito por Marx, aquel cuya autopercepción, su auto-reconocimiento y auto-conciencia, están atravesados, instrumentados y controlados por un otro, en este caso, el capital.


ZOMBIES DEL SIGLO XXI:
MUERTOS VIVIENTES Y ESCLAVOS DE MODA


Por Israel Lazcarro Salgado

Como todos sabemos, al menos desde hace algunos años, los zombies están de moda alrededor del mundo. Películas, juegos de video, muñecos, etc. Los muertos vivientes andan por todos lados. Desde luego, no hablamos del fenómeno vudú desarrollado a lo largo del siglo XVII por los esclavos negros llevados a las Antillas desde Dahomey (en el África occidental), y cuyos descendientes actuales siguen practicando diversas tradiciones rituales de lo que comúnmente se ha dado en llamar como “santería” y que han hecho famoso a Haití, como el país origen de la creencia en los zombies. No, no hablamos de este tipo de zombie, sino de una especie terrorífica, creada por Hollywood, cuyo éxito en el imaginario social contemporáneo es digno de tomarse en cuenta. ¿Cuál es la causa de esta “fiebre zombie” que hoy en día nos azota?, ¿por qué los zombies están de moda?

Es curioso que hablemos de moda zombie. El sentido primario, desarrollado en las Antillas, era el de un sujeto cuya voluntad está a merced de un hechicero, un brujo, que le esclaviza sin que la víctima pueda hacer nada contra ese letargo. La magia vudú permitía este control de un cuerpo a distancia. En realidad, el hombre que no se pertenece a sí mismo, y cuya voluntad está a merced de otro, ha sido por antonomasia la definición del esclavo: nos dice Aristóteles, desde el siglo IV a.C.: “esclavo es quien no se pertenece a sí mismo”. Bien podríamos entender al zombie antillano bajo esta categoría, que por cierto, me parece fecunda. Ya volveremos sobre ello.

Pensemos en el zombie actual, que todos conocemos: el zombie creado por la gran industria cinematográfica presenta notables características. Su descripción “etnográfica” no parece ofrecer mayores dificultades: además de ser un muerto viviente, es decir, un cadáver capaz de moverse, caminar e incluso correr (trastocando el orden cósmico prevaleciente entre cualquier sociedad interesada en dejar bien claras las fronteras entre vivos y muertos), el zombie hollywoodense condensa las características más atroces imaginables para la moral de Occidente: es caníbal, tiene un apetito feroz por la carne humana viva, más el contacto con su saliva es mortal pues sus víctimas son infectadas con el mismo mal, de manera que se convierten en zombies también. Se trata de cadáveres al acecho de la vida.

Para colmo, no operan en función de ningún principio racional individual: no tienen conciencia alguna, son autómatas en constante búsqueda de seres humanos para devorar. No se puede negociar con ellos: no hablan ni parecen tener voluntad propia, no forman entidades políticas ni sociales reconocibles, son simplemente masa de cuerpos indiferenciados, corruptos y corruptores, sin mayor propósito que matar a los seres humanos “normales”, y tornarlos como ellos. Quizá lo que resulte aún más espeluznante es que este zombie, al carecer de conciencia, tampoco posee voluntad individual; se trata de un ente reducido a un mero cuerpo pútrido que obedece a una voluntad de masa, una multitud devoradora e incontenible que se mueve con la misma lógica de un ejército de hormigas: no hay individuos, solo masa.

Peor aún, puesto que estos seres ya están muertos, tampoco se les puede matar definitivamente, como suele suceder en casos análogos con enemigos mortales potencialmente exterminables (árabes terroristas, rebeldes vietnamitas, etc.). Desde el punto de vista bélico-hollywoodense, ¿puede haber algo peor que un enemigo que ya está muerto?

Por cierto que el zombie reúne así antiguos terrores medievales con los viejos miedos del liberalismo burgués decimonónico, un miedo a los otros que se edificó a finales del siglo XVIII con respecto a numerosos pueblos indígenas cuyo género de vida resultaba (y resulta ahora) tan chocante para el liberalismo burgués: el miedo a las colectividades “sin ley, lenguaje ni Estado” (todos sabemos que no existe un Estado Zombie, no tienen gobierno ni lenguaje, tal como se decía de los pueblos indios americanos); también se advierte el miedo a los grupos humanos donde el factor individual no es el más pertinente (y en el que volvemos a reconocer un asomo de la otredad indígena). Por otro lado, el zombie también condensa miedos más modernos: el miedo al contacto “infeccioso” con aquellos pueblos exóticos que mejor sería mantener al interior de un cerco sanitario, a fin de impedir que su género de vida, costumbres e ideas “contamine” a los propios (y en el que podemos reconocer fácilmente el dispositivo-cerco sanitario aplicado a los barrios obreros del siglo XIX, o bien al barrio judío hecho por los nazis, y las tentativas para “contener” zonas urbanas “rojas” llenas de prostitutas y homosexuales). En una palabra, el zombie es un peligro antropomorfo (igual que un extraterrestre malvado) con el que no se puede tratar humanamente: es el otro desprovisto de cualquier calidad humana (o debiéramos decir, cualquier cualidad burguesa).

Al final, la amenaza zombie da la pauta a las futuras interacciones: tal como sucedía con los “indios salvajes” del pasado, no hay otra manera de tratar con los zombies que destrozándolos. Después de todo, indios salvajes y zombies se reproducen sin control. De esta manera el otro (sea el indígena amazónico, el aborigen australiano, el negro africano, y todo aquel cúmulo de pueblos tradicionales explotados por el capital), devienen un peligro mortal para la supervivencia del burgués bien educado. ¡Oh qué tiempos aquellos en que el poder colonial podía aniquilar aldeas irrespetuosas! A esa añoranza, es que responde la emergencia del zombie contemporáneo. El zombie de nuestros días ofrece a la actual moral de Occidente la oportunidad de aniquilar multitudes sin remordimientos.

Ahora bien, lo más aterrador del caso zombie, es que parece presentarnos un cruel espejo de nuestra propia sociedad capitalista. Veamos: es el zombie, el autómata irreflexivo, aquel que no se pertenece a sí mismo, el más claro correlato de un moderno esclavo: el Amo convertido en esclavo de los objetos que construye, tal cual lo enunció la filosofía hegeliana. El zombie autómata de nuestros días, tiene mucho que enseñarnos sobre el peor de nuestros miedos: el miedo a que sea real en nuestras vidas. Se trata nada menos que del hombre enajenado descrito por Marx, aquel cuya autopercepción, su auto-reconocimiento y auto-conciencia, están atravesados, instrumentados y controlados por un otro, en este caso, el capital.

Hace siglo y medio Marx señalaba el hechizo místico del capital, que despojaba a los hombres de la capacidad de reconocerse como sujetos, forjadores y creadores de su propia realidad: las cosas, las mercancías y las capacidades tecnológicas, parecían asumir (para una humanidad enajenada, despojada de sí misma), el papel activo de la historia. Vemos así al sujeto kantiano, el Amo hegeliano sin duda, convertido ahora en objeto de sus creaciones: el fetiche, el objeto, la mercancía, el dinero: el Capital convertido en Dueño y Señor de los seres humanos, de la Tierra y de la vida toda. Hoy en día, asistimos como autómatas, como testigos pasivos, zombies, ante los despliegues más brutales del capital y su fetichismo tecnológico, cuya única divisa es su propio avance, su crecimiento, aunque sea sin seres humanos y sin vida. Pues como cualquier zombie, la voracidad capitalista devora irreflexivamente la vida.

Una sociedad que ya no compra para vivir, sino que vive para comprar, que vive para trabajar, que vive para el capital, es una sociedad que no se pertenece a sí misma: está enajenada. La impotencia de nuestras sociedades es análoga a la de una tuerca, que mira impotente el camino al precipicio y el derrumbe de la locomotora a la que está unida. Pero esta es sólo la actitud de un sujeto que cree ser objeto y asume los intereses del capital como propios. Una sociedad zombie.


El problema es que la “infección” de este género de existencia, está profundamente arraigada: desde la publicidad y la mercadotecnia, hasta la elaboración de “perfiles” en Facebook, tienen esta notable facultad de empatar los intereses del Yo con los intereses del capital: compro, me vendo, luego existo. El principal vehículo mediante el cual el capitalismo inoculó esta no-conciencia zombie, fue precisamente el placer y la autosatisfacción del individuo, un individuo voraz, sediento de satisfactores inmediatos: paradójicamente, mientras más se exalta la individualidad y preponderancia del Yo, más se le controla, pues es la industria capitalista la que más ha invertido en ofrecer los medios y términos con que el Yo debe ser “adecuadamente” exaltado. Vemos aquí al sujeto convertido en esclavo de los objetos que produce y consume, sujeto a la dinámica e inercia de su industria.

Es así que el ritmo vertiginoso de la civilización contemporánea, aniquila la voluntad de millones de personas, obligadas a mantener la maquinaria capitalista funcionando aunque en ello se juegue la vida del planeta. Una multitud autómata que depreda sin conciencia ni control, es precisamente la característica de las sociedades de masas, la multitud enajenada que consume alegremente la droga que le asesina. Comprar, producir, consumir, opinar y mimetizarse con la masa, serán las exigencias de esta voluntad ajena que impone su ritmo voraz. No falta un despistado que olvide llevar el último modelo del teléfono de moda, para que una multitud “lo devore” y le obligue a mimetizarse con ella, poniéndolo a la moda que el capital desea. En este sentido, no habría nada más zombie que la moda. Y peor aún, nada más zombie que la moda zombie.












Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

lunes, 14 de octubre de 2013

CRONOLOGÍA FATAL…


(…) quedaba bien claro que Rusia estaba en pleno conocimiento de lo que ocurría en las fronteras de Siria, sus radares y sus sistemas de defensa antiaéreos estaban a la altura de las circunstancias. “El lanzamiento de misiles israelíes (en realidad eran misiles de Estados Unidos) en el Mediterráneo la pasada semana permitió a Rusia mostrar su capacidad en materia de detección de radar lo cual ha llevado a sus enemigos potenciales a extraer conclusiones, aseguró el miércoles el viceministro ruso de Defensa, general Oleg Ostapenko. ‘Nuestros enemigos potenciales han extraído conclusiones. Nosotros hemos mostrado de lo que hemos sido capaces y hemos podido utilizar nuestras posibilidades en caso necesario”, afirmó”.



CRONOLOGÍA FATAL: DESMORONAMIENTO DE OCCIDENTE TRAS DERRIBO DE
 SUS DOS MISILES BALÍSTICOS Y CONSOLIDACIÓN DEL SISTEMA MULTIPOLAR


Por Enrique Muñoz Gamarra 

Ciertamente, el 03 de septiembre de 2013, quedó grabado para siempre en los anales de la historia universal como un día histórico. Ese día el grupo de poder mundial de Washington comprendió que ya no era más el gendarme internacional de años atrás, pues, sencillamente, se sintió abatido, en ese momento, para reaccionar al derribo de sus dos misiles balísticos disparados contra Damasco desde su base militar de Rotta (España) por la defensa antiaérea rusa instalada en esa región.

Hay que acentuar como es debido este hecho y observarla como parte de la derrota militar estadounidense en Siria, graficada, sobre todo, en que los nuevos parámetros de la guerra aérea ya no son los mismos que los que había en la crisis de Kosovo en 1999. Veamos lo que dice la prensa internacional a este respecto: “De los 3.000 metros de altitud en aquella época, el nivel de seguridad ha pasado a los 10.000 metros en Siria, o incluso a los 14.000 o 15.000, según las configuraciones” (1).

Esto, incluso fue aceptado por el ex ministro de asuntos militares de Israel sionista, Ehud Barak, cuando dijo que la situación en Siria había debilitado a Estados Unidos a nivel mundial. "Los acontecimientos de las recientes semanas en Siria han debilitado a Estados Unidos en todo el mundo", manifestó Barak en una entrevista concedida a la cadena televisiva Bloomberg” (2).

Por eso es muy importante este hecho (interceptación y destrucción, de los dos misiles balísticos disparados desde Rotta, por las defensas antiaéreas de Rusia y Siria) que ha llevado al cierre de una fase, la primera, de la coyuntura histórica que se vive desde 2008 y en el que los elementos esenciales, fueron y continúan siendo, la gran Depresión económica, la bancarrota de la economía estadounidense, el ascenso económico de China y una reacción político-militar muy fuerte de Rusia y China desde finales de 2011.

De aquí para adelante hay una nueva fase, la segunda, que en el plano de las contradicciones interiimperialistas debe conducir a una carrera armamentística nunca vista en la historia humana y, en el plano de las lucha de clases, a la radicalización de las organizaciones comunistas seguramente muy comprometidas con la acción armada para lograr sus metas históricas. Esto es fustigante para los grupos de poder mundial, en especial, para el de Washington.

Cierto, la lucha de clases y las contradicciones interimperialistas nunca habían dejado de existir. Estaban ahí, demasiados latentes, impresos en la antípoda de las clases sociales y en los vaivenes de la geopolítica mundial. Lo mínimo que sabemos es que la lucha de clases es el motor de la historia. Eso ante todo.

Pero, en lo esencial, debemos saber que este proceso ha emergido desde el plano de la estructura económica, es decir, desde lo más hondo del sistema, por lo que nada puede hacer el grupo de poder mundial de Washington por retrotraer esta situación. Exactamente nada. Y, más aun, su situación está complicada por la bancarrota de su economía. Esto es muy importante. Y, consecuentemente, aunque su furia militarista en este momento sea muy fuerte, en el fondo, su derrota militar en Siria debe conducir a un impasse en el resto de regiones en conflicto, por supuesto, siempre acompañado de disensiones y desestabilizaciones llevadas adelante por los militaristas estadounidenses.

Esta es una situación que consolida, definitivamente, a las posiciones de los BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en las regiones donde estos tienen presencia. Por ejemplo en el Mar Meridional de China, allí Filipinas debe pensarlo dos veces para tensionarse. También en el sudeste asiático donde la RPDC está fortalecida. Corea del Sur y Japón deben contener sus agresividades, aunque, ciertamente, en un proceso muy importante de carrera armamentística instigados fundamentalmente por el grupo de poder mundial de Washington.

Entonces, los grupos de poder que controlan los viejos estados imperialistas de occidente, que querían ahogar el Oriente Medio, entre ellos, los de Washington, Londres, París y Berlín, ahora están muy imprecados. El asunto es que el sistema multipolar está en pleno proceso y muy consolidado desde el 03 de septiembre de 2013.

De hecho hay nuevos vientos que soplan en el mundo. Eso es innegable. Está claro, que tras esta derrota militar en Siria, el asunto es irreversible, no es coyuntural, es estructural que debe marcar época tal vez por algún tiempo. Aunque, sin olvidar, que la creciente agresividad estadounidense puede dar lugar a furibundos ataques en las regiones más débiles del planeta como en América Latina y África. Ahora mismo se está abriendo una nueva región en conflicto en el Ártico. Pero, en lo fundamental, este proceso debe darse impulsando, esta vez con mayor fuerza, a sus bandas mercenarias paramilitares como hasta ahora lo está haciendo en Siria y como lo hizo en Libia (incluso actuando al interior mismo de Rusia y China), nutridas, en este caso, desde su demoledora reacción religiosa (Anti-islam y Anti-católica), sus barras bravas y sus pandillas juveniles, esparcidas en todas las regiones del planeta como puntales del fascismo en que está empeñado en esta nueva fase, segunda fase que ahora se inicia, de la coyuntura histórica que vivimos desde el año 2008. ¿Cómo hemos llegado a esta situación?

Veamos:










Publicado por LaQnadlSol
CT., USA. 

domingo, 13 de octubre de 2013

UN MUNDO DES-AMERICANIZADO


Ante la parálisis del gobierno de los Estados Unidos, un artículo publicado en el portal de la agencia oficial de noticias de China, Xinhua, pide que el mundo sea de-americanizado. De acuerdo al comentario, estas alarmantes situaciones, cuando los destinos de los demás están en las manos de una nación hipócrita, tienen que terminar, y un nuevo orden mundial debe ser puesto en su lugar, según el cual, los intereses fundamentales de todas las naciones, grandes o pequeñas, ricas o pobres, puedan ser protegidos y respetados en igualdad de condiciones.


EL IMPASE FISCAL EN EEUU DEMANDA LA
DES-AMERICANIZACIÓN DEL MUNDO


Por Liu Chang

BEIJING, 13 oct (Xinhua) - Mientras los políticos de ambos partidos estadounidenses siguen arrastrando los pies  entre la Casa Blanca y el Capitolio, sin llegar a un acuerdo viable para lograr la normalidad del cuerpo político del que ellos se jactan, es quizás un buen momento para que el mundo, confundido como esta, empiece a considerar la construcción de un mundo de-americanizado.

Al emerger del baño de sangre de la Segunda Guerra Mundial, como la nación más poderosa del mundo, los Estados Unidos han estado tratando desde entonces de construir un imperio global, imponiendo para ello un orden mundial de posguerra, alimentando la recuperación en Europa, y fomentando el cambio de regímenes en aquellos países que difícilmente son considerados amigos de Washington.

Con su poderío económico y militar, aparentemente sin igual, los Estados Unidos han declarado que tienen intereses nacionales vitales que proteger en casi todos los rincones del mundo, y se ha habituado a entrometerse en los asuntos de otros países y regiones alejadas de sus costas.

Mientras tanto, el gobierno de EE.UU. ha tratado por todos los medios de aparecer ante el mundo como el único en poseer una superioridad moral, sin embargo, secretamente hace cosas que son tan audaces como torturar  prisioneros de guerra, matar a civiles en ataques con aviones no tripulados, y espiar a los líderes mundiales.

Bajo lo que se conoce como la Pax-Americana, nosotros somos incapaces de ver un mundo en el que Estados Unidos está ayudando a reducir la violencia y los conflictos, disminuir la población de pobres y desplazados, y lograr una paz real y duradera.

Además, en lugar de honrar sus obligaciones con la responsabilidad que conlleva ser la principal potencia, un Washington egoísta ha abusado de su condición de superpotencia y ha introducido aún más caos en el mundo al desplazar los riesgos financieros a otros países, instigando las tensiones regionales en medio de disputas territoriales, y peleando guerras injustificadas  bajo la cubierta de mentiras descaradas.

Como resultado, y gracias a la voracidad de las élites de Wall Street, el mundo sigue tratando de salir del desastre económico, mientras que los bombardeos y los asesinatos se han convertido en rutina casi diaria en Irak, años después de que Washington afirmó haber liberado a su pueblo de la tiranía.

Más recientemente, el estancamiento cíclico en Washington por una solución bipartidista viable sobre el presupuesto federal y la aprobación para elevar el techo de la deuda,  ha puesto de nuevo en peligro los enormes activos en dólares de muchas naciones y ha dejado muy angustiada a la comunidad internacional.

Estas alarmantes situaciones, cuando los destinos de los demás están en las manos de una nación hipócrita, tienen que terminar, y un nuevo orden mundial debe ser puesto en su lugar, de acuerdo al cual, los intereses fundamentales de todas las naciones, grandes o pequeñas, ricas o pobres, puedan ser protegidos y respetados en igualdad de condiciones.

Para ello, varias piedras angulares deben ser colocadas para apuntalar un mundo des-americanizado.

Para empezar, todas las naciones tienen que ceñirse a los principios básicos del derecho internacional, incluido el respeto por la soberanía y mantener las manos fuera de los asuntos internos de los demás.

Además, tiene que ser reconocida la autoridad de las Naciones Unidas en el manejo de los problemas globales más candentes. Eso significa que nadie tiene el derecho de emprender cualquier tipo de acción militar en contra de los demás sin un mandato de la ONU.
Aparte de eso, el sistema financiero del mundo tiene también que adoptar algunas reformas sustanciales.

Las economías de mercado emergentes y en desarrollo deben tener más voz en las principales instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, para que puedan reflejar mejor las transformaciones del panorama económico y político mundial.

Lo que también puede incluirse como una parte clave de una reforma eficaz, es la introducción de una nueva moneda de reserva internacional, que se va a crear para reemplazar al dólar dominante de EE.UU., para que la comunidad internacional pueda permanecer a salvo del daño colateral, producto de la intensificación de la agitación política en los Estados Unidos.

Por supuesto, el propósito de promover estos cambios no es para dejar completamente a un lado a los Estados Unidos, algo que es también imposible. Más bien, es empujar  a Washington a  jugar un papel más constructivo al abordar los asuntos mundiales.

Y entre todas las opciones, se sugiere que los políticos en Washigton, primero comienzan con poner fin al pernicioso impase.          


Traducido del inglés por Marvin Najarro










Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

sábado, 12 de octubre de 2013

“HASTALA VISTA, BABY”


John Connor: No, no, no, no. Tienes que escuchar la forma de hablar de la gente. No digas "afirmativo", o alguna de esas babosadas o cosas por el estilo. Di "no problemo". Y si alguien te viene con poses dile "bésame el trasero". Y si quieres mandarles a freír espárragos es "hasta la vista, baby".
El Terminator: Hasta la vista, baby.


“HASTALA  VISTA, BABY”


Todo parece que por ahora y como en el 2001, la suerte de la reforma migratoria está echada, situaciones políticas internas y externas de gran peso y complejidad, conspirando y actuando contra ella, la han relegado a un segundo plano y a no ser una movida audaz del presidente Obama, algo muy improbable ya como “lame duck”, la frase del Terminator será la lápida a la actual intentona de legalización de los 11 millones de indocumentados que viven en los Estados Unidos.

Antes de los sucesos del 9/11/2001, las cosas no eran tan difíciles para los inmigrantes indocumentados, por ejemplo, se podía viajar por todo el país haciendo uso de todos los medios de transporte disponibles, se podía viajar con relativa facilidad desde el LAX de Los Ángeles, hasta Laguardia o el Kennedy en Nueva York, las probabilidades de ser detenido por la “migra” en alguno de esos aeropuertos eran mínimas. Pero, “maldición”, acaeció el 9/11 y después de esa desgracia todo eso cambio abruptamente, a tal grado que, hoy en día, en algunos puntos del país hasta desplazarse para el trabajo en el transporte público resulta muy riesgoso y ni siquiera, la “garantía” del vehículo propio, lo salva a uno de ser arrestado en algún reten de la policía local por conducir sin licencia y porque se es el blanco perfecto para que le apliquen el discriminatorio y racista “perfil racial” y finalmente la deportación. 

Por esos días, previo al 9/11, las negociaciones para una reforma migratoria estaban muy avanzadas, el clima era muy propicio y las conversaciones entre G.W. Bush y el presidente mexicano Vicente Fox, con el apoyo de legisladores demócratas y republicanos, parecían encaminadas a lograr un cambio en la leyes migratorias que gobernaban las relaciones entre Estados Unidos y sus vecinos de Latinoamérica, pero los atentados terroristas que desviaron completamente la atención del tema, le propiciaron un tremendo nocaut a la agenda migratoria del presidente Bush y a los sueños de millones de inmigrantes indocumentados. Siete años después, el nuevo intento de reforma migratoria de G.W. Bush, fue saboteado por la mayoría de miembros de su partido y por grupos antiinmigrantes, racistas y xenófobos.

En medio de promesas  a la comunidad latina, de acabar con las políticas migratorias de su antecesor, que “aterrorizaban a la comunidad inmigrante”, Obama llegó al poder, pero una vez allí se olvidó de sus promesas de campaña y en su lugar aceleró las deportaciones masivas de indocumentados, superando en su primer término como presidente, el número de deportaciones de George W. Bush en sus ocho años de mandato. Además, durante su primer periodo presidencial se implementaron con más fuerza programas antiinmigrantes, como E-Verify y Comunidades Seguras que trajeron como consecuencia más calamidades a las vidas de muchas familias de inmigrantes. Al final de su primer mandato, Obama hizo unas cuantas concesiones a la comunidad latina, detuvo algunas deportaciones y les dio el chance a los jóvenes “dreamers” de arreglar su situación migratoria. Pero todo esto se hizo en el marco de la campaña presidencial del 2012, Obama y sus asesores sabían que para ser reelegido iban a necesitar el voto masivo de la comunidad latina, y que mejor entonces, que lanzarles un “hueso” en ese momento.

Obama fue reelegido con el 70 por ciento del voto latino, el cual fue determinante para que derrotara a su rival republicano, Mitt Roney, y se mantuviera en el poder por otros cuatro años. Pero esta vez tendría que cumplir con su promesa de  reforma migratoria. Efectivamente, en los primeros días de su segundo mandato presidencial inició la campaña por una reforma migratoria integral que buscaría legalizar a unos 11 millones de indocumentados. Una comisión bipartidista de senadores, llamada “The Gang of Eight” o el Grupo de los Ocho, se encargó de elaborar el  proyecto de reforma el cual fue aprobado en el pleno del Senado por una votación de 68 - 32, en el mes de junio.

El proyecto de ley aprobado en el senado al que formalmente se le dio el nombre de, "The Border Security, Economic Opportunity, and Immigration Modernization Act” (BSEOIMA), es un auténtico mamotreto de 852 páginas, más 350 de enmiendas, que ni siquiera los mismos senadores que votaron por el tuvieron el tiempo de leerlo, mucho menos, descifrar el contenido de la maraña de enmiendas, secciones y subsecciones que le dan un carácter obscuro al documento, pues nadie sabe en realidad, (aparte de incrementar la seguridad en la frontera, proveer de una vía a la ciudadanía y de verificaciones en el empleo y los viajes) que es lo que contiene hasta que se convierta en ley. Ese documento que serviría de base al proyecto de reforma migratoria y cuyo propósito fundamental era hacer más expedito el camino hacia la ciudadanía para los 11 millones de indocumentados -no ponerle más trabas- fue primeramente y ante todo trabajado con el propósito de ganar el apoyo de los republicanos quienes exigían una mayor seguridad en la frontera antes de considerarlo para su aprobación. Así de esta manera, el proyecto casi dobla el número de agentes fronterizos de 21,000 a 40,000, aboga por la construcción de 700 millas extras de muralla –doblando también la cantidad original- a lo largo de la línea fronteriza entre los EEUU y México. De acuerdo con el Senado, este aumento de la seguridad fronteriza costará aproximadamente 25,000 millones de dólares. Además, la propuesta de reforma incluye un plan de vigilancia de alta tecnología de la frontera con aviones no tripulados, sensores terrestres infrarrojos y cámaras de imagen térmica de largo alcance, y cuyo costo será de $3,200 millones.

Aun con todas las concesiones hechas al Partido Republicano, el proyecto de reforma que “literalmente militarizará la frontera” (según las propias palabras del senador republicano Lindsey Graham) no terminó de convencer a los republicanos que controlan la cámara baja, quienes han dicho que no será considerado en el pleno aun si existen los votos necesarios de su partido para su aprobación. Antes de que el proyecto fuera aprobado en el senado, ya los republicanos habían advertido que no considerarían nada de lo que el senado aprobara y, que era una “ilusión”, pensar que sería llevado al pleno y sometido a votación. De hecho, amenazaron con destituir al presidente de la cámara, John Boehner, si lo intentaba.

Llegó el receso del verano y lo que se presagiaba iba a ser una contienda que subiría la temperatura del debate migratorio entre grupos a favor y en contra de la reforma, no fue tal. La furia antiinmigrante de los miembros del Partido de Té y de grupos que se oponen a todo aquello que huela a una “amnistía” para criminales que han violado la ley, se disipó en asambleas comunitarias en las que extrañamente brillaron por su ausencia. Todo indicaba que los grupos pro-reforma migratoria, habiendo logrado convencer a un puñado de escépticos congresistas republicanos durante el receso, estaban posicionados para crear las condiciones necesarias para una votación favorable en la cámara baja. Pero, ¡maldición!, nuevamente y como en el 2001, la sombra espectral del polvorín del mundo hizo su presencia y los planes de una reforma migratoria integral fueron de inmediato postergados ante la inminencia de una crisis mayor que podría ser de graves consecuencias mundiales.

Al final del receso veraniego los congresistas retornaron al Capitol Hill con la crisis de las armas químicas de Siria al tope de sus agendas. El proyecto de reforma migratoria había sido así, para consternación de sus partidarios y felicidad de sus oponentes, relegado, por quien sabe cuánto tiempo, a un segundo plano. Pero eso no era todo y, para acabarla de amolar, los republicanos decididos a no permitir que el primer presidente negro de los Estados Unidos deje algo que se considere como un “legado positivo” de su gobierno -Obamacare, o la misma reforma migratoria- han decidido cerrar parcialmente las operaciones del gobierno, echándole así más tierra al asunto de la reforma. Pero los obstáculos no paran y continúan acumulándose. Al cierre de operaciones parciales del gobierno, ahora también se le suma la crisis del límite del endeudamiento del gobierno federal que amenaza con declararlo moroso en sus obligaciones del pago de la deuda, lo que sería de graves consecuencias para la economía mundial si no se le encuentra una pronta solución.

En lo que resta del 2013 y tomando en cuenta la enormidad de los problemas que enfrenta el país, las probabilidades de que se apruebe la reforma migratoria integral o alguna versión de esta, como han propuesto los republicanos, se ven muy remotas, sino del todo nulas. Y las cosas tampoco lucen muy promisorias para el 2014, si se considera el ambiente político que se vivirá en Washington con motivo de las elecciones de medio término y en donde indudablemente el asunto de la reforma será un tema candente que pocos se atreverán a tocar. Después vendrán los últimos dos años de la presidencia de Obama, periodo que en el mundo de la política de Washington se conoce como “lame duck”, de un presidente prácticamente aislado, con escaso poder para influenciar políticamente y, en el cual aquellos proyectos que no se lograron materializar en sus primeros dos años difícilmente puedan realizarse en un momento de gran debilidad política, a no ser una maniobra audaz del ocupante de la Casa Blanca, algo muy improbable en el caso de Obama y la reforma migratoria. George W. lo intentó y fracasó

Vendrán tiempos mejores?

Esperemos que sí, pero será necesario, ante todo, que la comunidad latina, como segunda mayoría se organice mejor y con un liderazgo autentico, capaz y honrado, sin hacer concesiones o depender de alianzas políticas traicioneras (con organizaciones y/o pseudo líderes que dicen representar a la comunidad), haga valer su peso político no únicamente en los días de elecciones, sino, en todas las instancias de la vida política de esta nación, de lo contrario seguiremos ilusionándonos por tiempo indefinido con promesas de una reforma migratoria integral, como ha sido la costumbre desde hace muchísimos años.









Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

jueves, 10 de octubre de 2013

El mito de Cristóbal Colón


La realidad es que el Día de Colón niega y minimiza la brutalidad de la conquista española, y la muerte violenta de decenas de millones de indígenas en todo el continente americano. Algunos expertos estiman que habían unos 100 millones de indígenas en las Américas, este número se redujo a alrededor de 10 millones. Esa celebración, niega la brutalidad y la inhumanidad de la trata de esclavos africanos.


LA RANCIDEZ DEL MITO DE COLÓN


Por Rodolfo Acuña

Cuando a César Chávez se le preguntó qué pensaba sobre el término la raza, él respondió a la pregunta con otra pregunta, preguntando ¿qué era lo que estaba mal con la raza indígena?

La palabra raza fue popularizada por José Vasconcelos quien en 1925 escribió un ensayo titulado "La Raza Cósmica" (The Cosmic Race). Vasconcelos fue un intelectual y los intelectuales de la época entendieron que significaba que América Latina estaba compuesta de razas de todo el mundo, y que la mezcla había producido una gente nueva que trascendería el "viejo mundo".

Pero, como el caso de todas las palabras, los significados son distorsionados cuando no son definidos o puestos en contexto. En el caso de la raza, se le dio un mal nombre por algunos latinoamericanos y españoles que quisieron restarle importancia a la animosidad de muchos latinoamericanos hacia España y la conquista. Estos líderes salieron a celebrar el Día de la Hispanidad, el 12 de octubre, como el día del "descubrimiento" de América y de la mezcla de las razas que incluía españoles.

Sin contexto alguno, El Día de la Raza, valida y acepta el argumento de que los pueblos indígenas tuvieron la suerte de haber sido "descubiertos", y de recibir la bendición de Jesucristo. Además, se ha argumentado que lo pueblos indígenas se han beneficiado de la cultura española. Sin embargo, la historia es acerca de la verdad, y la celebración de un día de fiesta fabricado no lo hace así.

Es ofensivo conmemorar el Día de Colón como un día de fiesta nacional. También es ofensivo cuando los maestros tratan de impresionar a sus estudiantes con las historias de la Niña, la Pinta y la Santa María.

Algunas ciudades incluso llevan a cabo desfiles del Día de Colón con los italianos, judíos y  españoles que se pelean por un pedazo de Colón. Para algunos de nosotros es tan ofensivo, como celebrar el cumpleaños de Hitler, que hasta donde yo sé, ningún grupo sensato en los Estados Unidos se atrevería  a reclamar.

Desacreditar el mito de Colón es difícil ya que se ha convertido en leyenda, y es parte de nuestra memoria compartida. Por otra parte, la gente quiere creerlo. Ellos se sienten a gusto con el día de fiesta, y con la verdad fabricada que hace de Colón un héroe americano. Es parte de una cosmovisión eurocéntrica que refuerza los sentimientos del excepcionalismo americano y europeo.

La verdad sea dicha, Colón no fue un gran hombre. En sus primeros años de carrera, él estuvo familiarizado con el comercio de esclavos africanos en el Mediterráneo y las islas del Atlántico frente a las costas de España y el norte de África que les dejaron enormes ganancias. Colón se llevó esas memorias y sus lecciones con él para el Caribe.

Sus viajes eran para las empresas con fines de lucro, por contrato él tenía derecho al 10 por ciento de las ganancias. Tras su primer encuentro con los pueblos indígenas, Colón escribió en su diario el 12 de octubre 1492, "ellos deben ser buenos sirvientes.... Yo, nuestro Señor estará complacido, tomaré por lo tanto, en el momento de mi partida seis nativos para llevarlos ante sus Altezas”. Cuando llegó a España,  a los nativos se le hizo desfilar por las calles de Barcelona y Sevilla.

En su segundo viaje, Colón envió indios para venderlos como esclavos. En 1493 Colón escribió a la corona española: “Sus Altezas pueden ver que yo les daré todo el oro que necesitan.... y tantos esclavos como ordenen a ser embarcados”. De hecho, cientos de indígenas fueron enviados durante los viajes de Colón, y en 1505, su hijo Diego se convirtió en un traficante de esclavos africanos.

Citando a Whitney DeWitt, "los indios que no fueron exportados fueron sometidos a la esclavitud en la isla. Literalmente no había manera alguna de escapar de la esclavitud. Colón dejaría que los colonos de sus asentamientos eligieran a quien ellos quisieran para sí mismos. Un relato afirma que cada colono tenía esclavos para trabajar para ellos, perros para la caza de ellos, y mujeres hermosas para entibiecer sus camas. De ninguna manera, esta degradación de todo un grupo de personas parecía molestar a Colón o a los españoles. Parecían considerarlo su derecho como superiores”.

La devastación era horrenda. En 1492, la población de la isla de La Española (Haití y la República Dominicana) se estimaba en más de 3 millones de habitantes. En un periodo de 20 años se redujo a sólo 60 mil, y en el lapso de 50 años, no quedó ni un solo habitante nativo original.

Esto abrió la puerta para el comercio de esclavos africanos. La gran mayoría de los esclavos africanos fueron destinados a las colonias azucareras en el Caribe y Brasil. Se estima que 12.5 millones de africanos fueron enviados al Nuevo Mundo, cerca de 10.7 millones sobrevivieron los viajes. Alrededor de 600.000 esclavos fueron importados dentro de los EE.UU., y por lo menos 200 mil esclavos africanos fueron importados a México, lo cual es significativo si se considera que en el siglo 17 la población de Nueva España, que una vez fue de entre 25/28 millones, se redujo a menos de un millón de indígenas, y no más de 250.000 españoles emigraron durante el periodo colonial a lo que hoy es México.

Los esclavos africanos no comprometieron la principal fuente de trabajo forzado en la Nueva España; los indígenas también fueron hechos esclavos y realizaban la mayor parte del trabajo forzoso en los campos, las minas y otros proyectos.

Colón puso en marcha un sistema basado en la raza que se expandió en la Nueva España (México), perpetuando un sistema de castas basado en el color. La regla de oro era que, entre mayor el linaje   español de la  persona o más español lucía, mayores eran los privilegios que él o ella tenía.

La verdad sea dicha, los mexicanos siguen sufriendo la devastación y el racismo causados por Colón. El legado del "descubrimiento" de Colón, hoy se puede ver en las calles de Ciudad de México, donde los niños pequeños venden gomas de mascar por limosnas, y la pobreza está casi exclusivamente representada por los de abajo de las castas.

Cualquier persona que tenga algún sentido de la justicia o de la historia sabe que los antepasados ​​de estos niños construyeron grandes civilizaciones con ciudades más grandes que las de la Europa contemporánea. Tenían libros que los hijos de Colón destruyeron, tenían un sistema matemático avanzado, calendarios, arquitectura, agricultura, y una cosmología definida. Fueron destruidos por los hijos de Colón, que redujeron a los nativos a la venta de goma de mascar.
Celebrar El Día de la Raza no es un acto inocuo. Las fiestas conmemorativas son importantes en la formación de memorias aprobadas. La identidad se forma por la cultura que a su vez da forma a nuestra conducta, las creencias y las narrativas culturales. Las fechas conmemorativas son parte de nuestra memoria y forman nuestras narrativas. Eventos populares, como las fiestas nacionales son sancionadas por la sociedad, y actúan como una forma de control social que ayudan a mantener el orden social y el consenso popular. Es en este contexto en el que términos como el Día de la Raza son importantes porque evitan la necesidad de proporcionar un contexto histórico, y por lo tanto, exime a los europeos de sus pecados.

He sido criticado por referir, como genocidio, lo sucedido a los pueblos indígenas. Los críticos dicen que estoy empleando una hipérbole. Muchos repiten  el cliché de que, después de todo, lo que sucedió pertenece al pasado. Ese proceso, acorta nuestra memoria en el largo plazo.

La realidad es que el Día de Colón niega y minimiza la brutalidad de la conquista española, y la muerte violenta de decenas de millones de indígenas en todo el continente americano. Algunos expertos estiman que habían unos 100 millones de indígenas en las Américas, este número se redujo a alrededor de 10 millones. Esa celebración, niega la brutalidad y la inhumanidad de la trata de esclavos africanos.

La aceptación del Día de Colón lo eleva a una posición de honor. Y eso es ofensivo. Nos guste o no, el Día de la Raza, le atribuye significado y le da credibilidad al mito de que Colón descubrió América, cuando la realidad es, como dice Jalil Sued Badillo, que "Cristobal Colón tiene la distinción de ser el primero en introducir ese nuevo orden al continente Americano".

Yo no soy un proponente de la culpabilidad colectiva. Pero, al mismo tiempo, es importante responder a la pregunta de César, ¿qué era lo que estaba mal con la raza indígena?


Traducido del inglés por Marvin Najarro


Rodolfo Acuña, profesor emérito de la Universidad Estatal de California Northridge, ha publicado 20 libros y más de 200 artículos públicos y académicos. Él es el presidente fundador del primer Departamento de Estudios Chicanos que ofrece hoy en día 166 secciones por semestre en Estudios Chicanos. Su libro de historia Occupied America (América Ocupada) ha sido prohibido en Arizona. En solidaridad con los mexicano-americanos en Tucson, ha organizado recaudaciones de fondos y grupos de apoyo para empezar desde cero y escrito más de dos docenas de artículos exponiendo esfuerzos allí para anular la Constitución de los EE.UU.










Publicado por La Cuna del Sol

miércoles, 9 de octubre de 2013

CHE Y GIAP


A los 46 años del cobarde asesinato del Che Guevara y a pocos días de la muerte del general Vo Nguyen Giap, artífice de las victorias militares de Vietnam sobre las fuerzas francesas y estadounidenses, los recordamos juntos pues juntos deben estar ahora.


PRÓLOGO AL LIBRO DE VO NGUYEN GIAP,
"GUERRA DEL PUEBLO, EJÉRCITO DEL PUEBLO"


Por Ernesto Che Guevara

[Editora Política, La Habana, 1964]

Consideramos un alto honor prologar este libro, "Guerra del pueblo, ejército del pueblo" basado en los escritos del vicegeneral Vo Nguyen Giap, actualmente Primer Ministro, Ministro de la Defensa Nacional y Comandante en Jefe del Ejército Popular de la República Democrática de Vietnam. El general Giap habla con la autoridad que le confiere su larga experiencia personal y la del partido en la lucha de liberación. La obra, que tiene de por sí una actualidad permanente, reviste más interés, si cabe, debido a la tumultuosa serie de acontecimientos ocurridos en los últimos tiempos en esta región de Asia, y a las controversias surgidas sobre el uso adecuado de la lucha armada como medio de resolver las contradicciones insalvables entre explotadores y explotados, en determinadas condiciones históricas.



















Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

martes, 8 de octubre de 2013

UN CRIMEN SER HAITIANO


Aunque históricamente los dominicanos han visto como inferiores a los haitianos, es a las Fuerzas Armadas de la Republica Dominicana a quienes se les considera responsables por promover la xenofobia contra los haitianos. Son los militares quienes desde la independencia dominicana se han encargado de perseguir a todos los originario de Haiti, quienes durante más de 100 años y debido a la calamitosa situación política, económica, social y ambiental del país más pobre de América, han tenido que cruzar la frontera en busca de mejores condiciones de vida en la Republica Dominicana. Fue durante el régimen del dictador Rafael Leónidas Trujillo que la persecución contra los haitianos alcanzó su punto máximo al haber sido masacrados, por órdenes del dictador, entre 10,000 a 20,000 haitianos, en lo que se considera la mayor masacre en la historia dominicana. Con el reciente fallo del Tribunal Constitucional dominicano que les niega la ciudadanía a unas 250,000 personas de descendencia haitiana nacidas en territorio dominicano la xenofobia, la discriminación y el racismo quedan así, institucionalizados en perjuicio de sus propios hermanos.


SER HAITIANO; UN CRIMEN EN
LA REPÚBLICA DOMINICANA


Por Ignacio Olivo
Bandera Roja, 2005-08-12

Contra la xenofobia y el racismo

Hispaniola o La Española, así se le conoce a la segunda mayor isla de las Antillas. Isla que está divida hoy en dos naciones, dos grupos étnicos diferentes y dos lenguas diferentes. España y Francia fueron los poderes imperialistas que durante la colonización se repartieron la Isla como si fuera un bizcocho. Haití fue el primer pueblo en América que luchó contra un poder imperialista en el continente, logrando la independencia de Francia y luego pasando a tomar el control de la isla entera, incluyendo a lo que hoy se conoce como República Dominicana. Los dominicanos con su gran sentimiento nacionalista en 1844 proclamaron su independencia de Haití y desde entonces han librado una guerra entre sí. La frontera política está marcada por el Río Masacre. Masacre es también un adjetivo para describir la relación entre estas dos naciones.

Siempre ha existido una gran tensión en la frontera entre ambos países, e históricamente los dominicanos han catalogado a los haitianos como seres inferiores. Han sido, a mi juicio, las Fuerzas Armadas Dominicanas las responsables y promotoras de la xenofobia contra nuestros hermanos haitianos. Los militares se han encargado desde la independencia de la República Dominicana (R.D.) de perseguir a todos los haitianos. Fue durante el régimen del dictador fascista Rafael L. Trujillo que esta persecución alcanzó su punto máximo. Durante el régimen de Trujillo se realizó la mayor masacre contra los haitianos que ha habido en la historia de la R.D. En aquella ocasión, fue por órdenes del mismo Trujillo que el ejército nacional con sus ideales xenofóbicos comenzó una cacería de brujas contra los haitianos. Lo irónico del caso es que la mayoría de las ejecuciones de los haitianos se realizaron en el Río Masacre. Todavía hoy, no se conoce el número exacto de víctimas, pero se habla de entre 10,000 a 20,000 personas aproximadamente.

Desde hace más de cien años los haitianos siempre han cruzado la frontera hacia República Dominicana en búsqueda de una mejor calidad de vida. Huyendo del país más pobre de América, país que se encuentra en una grave crisis política, económica, social, ambiental. En resumen país inmerso en un caos causado por los gobernantes impuestos por los Estados Unidos (EE.UU.) y otros grandes poderes imperialistas y corporativos, que sólo defienden intereses particulares y se olvidan del hambre de los campesinos, obreros, niños, mujeres y ancianos que necesitan de la ayuda de nosotros.

Los haitianos que han cruzado la frontera han sido utilizados y explotados por los terratenientes y burgueses, aprovechando su condición de inmigrantes ilegales. Son ellos lo que laboran mayormente en trabajos agrícolas y de construcción. Reciben por supuesto una miseria de salario y están obligados a vivir en condiciones infrahumanas dentro o cerca de las fábricas o plantaciones. Si trabajan en construcción, muchos de ellos al no tener casa propia, viven en la misma construcción, hasta que este terminada, luego pasan a la siguiente construcción viviendo hasta cierto punto como nómadas. De esta forma arriesgan sus vidas, ya que las medidas de seguridad en las construcciones, en este país, son nulas y si existen son mínimas. Son los grandes intereses corporativos los responsables de los accidentes que le ocurren, no solo a los haitianos que laboran en la construcción, sino a cientos de dominicanos, los que sufren hasta la pérdida de su vida por la falta de medidas de seguridad, para dar un ejemplo la falta de algo tan esencial como un casco protector.

El pasado 4 de junio fue encontrada muerta una joven en el poblado de Hatillo de Palma en la línea noroeste del país. Inmediatamente los vecinos del lugar y la policía señalaron como sospechosos del crimen a tres haitianos. Tan pronto fue dada a conocer la noticia se agravó la persecución que siempre ha existido en el país. La situación llegó a tal punto que en la frontera habían largas filas de haitianos, que por temor a perder sus vidas, estaban dispuesto a regresar a su país y vivir en peores condiciones a las que estaban viviendo en la República Dominicana. En menos de dos semanas la xenofobia en la R.D cobró la vida de 9 haitianos. Fueron muy pocos o casi ningún sector los que se preocuparon por la muerte de estos haitianos. El ejército nacional y la policía son cómplices de todo lo que ha sucedido, porque en ningún momento se han preocupado por resolver tales crímenes, sencillamente por que las víctimas son haitianas. La iglesia católica, aliada a los sectores de ultra-derecha también es responsable, debido a que nunca le ha dado importancia a la situación haitiana en la frontera, incluyendo las más recientes denuncias de tráfico de niños y mujeres haitianas hacia la R.D., con el propósito de explotarlos sexualmente y económicamente. Muchos de los niños traídos mediante el tráfico, son obligados a pedir dinero en los semáforos y vías más concurridas del país, poniendo en riesgo así sus vidas.

La línea noroeste del país, que es un área fundamentalmente agrícola. Luego de la huída de miles de haitianos, de regreso a su país, fueron los terratenientes y dueños de fincas, verdaderamente asesinos, que hacen cualquier cosa por aumentar su capital, los que alzaron la voz de protesta `porque se estaban quedando sin mano de obra, o sea no tenían haitianos ilegales para que trabajaran en sus fincas por casi nada. En Ciudades importante como Santiago de los Caballeros, muchos vecinos han tomado la justicia en sus manos y han comenzado a amenazar a los haitianos que viven allí, que si no se van los van a matar o denunciar a las autoridades. La mayoría de la derecha del país, sostienen la estúpida idea de que hay que defender la soberanía nacional, que hay que tener cuidado con los haitianos, porque están planeando una invasión al territorio dominicano y ellos le quitaran todo a los dominicanos. También con la ayuda de los EE.UU. dicen que la frontera es peligrosa, ya que en Haití se alojan muchos terroristas, y están pasando al lado dominicano, para planear sus ataques aquí. Otra injusticia que comete el gobierno dominicano contra los haitianos, es que según las leyes dominicanas de inmigración todo hijo de padres dominicanos y todo aquel que naciera en territorio dominicano tienen derecho a la ciudadanía dominicana, excepto hijos de padres haitianos. Así se deja a los niños haitianos sin ninguna protección social, negándole la poca asistencia que ofrece el gobierno dominicano. En un reciente estudio se demostró, específicamente en las áreas de salud y educación, que Haití representa un costo social para el país, que se evidencia más directamente en el hecho de que por lo menos el 30% de las atenciones médicas que ofrecen los hospitales fronterizos es precisamente a ciudadanos y ciudadanas de Haití. Sin embargo, en materia educativa no se da la misma proporción, pues la presencia de estudiantes haitianos es menor del 1% del estudiantado. Deja a entender que se trata de una población que crece con problemas de salud, pero sin los más mínimos niveles de educación, y en el sistema capitalista esto es una condena a vivir perpetuamente bajo los niveles de pobreza, por no decir miseria.

Todo este panorama de xenofobia y abusos cometidos por el gobierno dominicano, se da a pesar de que el mercado haitiano, es el segundo receptor mundial de las exportaciones dominicanas, después de Estados Unidos. Haití es el mejor cliente, pues no sólo compra toda clase de productos, sino que no exige niveles mínimos de calidad. El comercio dominico-haitiano ha permitido que en la frontera se abra los viernes y lunes permitiendo la entrada al lado dominicano entre 30,000 y 70,000 haitianos por cada día de mercado. Las autoridades migratorias nunca saben el número exacto de haitianos que ingresan, ni tampoco el número que regresan.

Con la reciente aprobación del tratado de libre comercio entre los Estados Unidos y los países de Centro-América y la República Dominicana (CAFTA) se vislumbra una peor condición de vida de los inmigrantes haitianos debido a que el mercado exigirá una mayor explotación de los trabajadores para favorecer los grandes intereses. Fueron los grandes intereses, especialmente de la zona textil los que obligaron al gobierno dominicano a firmar un tratado de libre comercio que nunca fue negociado por los dominicanos. La aprobación del CAFTA no solo empeora la calidad de vida de los inmigrantes, sino del mismo pueblo dominicano, debido a que el gobierno para poder soportar el CAFTA y la pérdida de ingresos está en vía de hacer una nueva Reforma Fiscal para que la crisis lo paguen los pobres y trabajadores. La nueva reforma Fiscal plantea imponer el ITBIS (un impuesto, como el sale tax) de un 8% a todos los productos, incluyendo los alimentos de la canasta básica. Estudios reflejan que al imponer un impuesto de un 8% a la canasta básica, los gastos familiares aumentarían hasta un 400% empeorando la vida de todo aquel trabajador, que viva en la R.D. Aunque todavía falta la aprobación del congreso dominicano, se puede saber que sí lo aprobarán, por las presiones de las llamadas "zonas francas"(fábricas de zona libre de impuestos)

Es hora ya que reclamemos y luchemos por la Justicia que se merecen nuestros hermanos haitianos y todo aquel inmigrante que vaya a un país en búsqueda de una mejor calidad de vida, y el sistema capitalista imperante le impida realizarse. Es por esto que se nos hace imperante en este siglo XXI apoyar a los inmigrantes, no solo a los haitianos en la república, sino a todos a nivel mundial (mexicanos y latinos en EE.UU., dominicanos en Puerto Rico, marroquíes y africanos en España y Europa, etc.). En fin luchemos por un mundo sin fronteras, donde cada ser humano pueda vivir en libre sin ser explotado.









Publicado por LaQnadlSo
CT., USA.