miércoles, 6 de marzo de 2013

HUGO CHÁVEZ, EL ODIO DEL IMPERIALISMO…



Este gran pedagogo popular, con un gesto diplomático que también tenía mucho de ironía, se animó a regalarle al presidente de Estados Unidos Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano. Era una manera muy sutil de tratarlo de bruto y al mismo tiempo de mostrarle que los pueblos de Nuestra América debemos superar de una buena vez ese complejo (típicamente colonial) de inferioridad que nos han inoculado las burguesías lúmpenes, socias menores y cómplices del imperialismo.



“HUGO CHÁVEZ, EL ODIO DEL IMPERIALISMO Y
DE LAS BURGUESÍAS, EL AMOR DE LOS PUEBLOS REBELDES”



Por Néstor Kohan


Tristeza y dolor. De allí partimos. ¿Por qué disimular los sentimientos y disfrazarlos con refinamientos artificiales que se cocinan en su propia tinta y, en última instancia, no dicen absolutamente nada? Sí, tristeza y dolor ante la muerte de un compañero y un luchador que se jugó la vida más de una vez por los humildes, por los de abajo y que se animó a enfrentar a la potencia más agresiva y feroz de todo el planeta. Pero también todo nuestro reconocimiento, nuestro respeto, nuestro emocionado homenaje.

Al leer diversas notas y artículos, escritos sobre la muerte reciente de Hugo Chávez, percibo en la intelectualidad de izquierda, crítica o progresista, cierta actitud vergonzante. Le rinden respeto, pero “con cuidado” y sin salirse, claro, de los buenos modales.

Como si al rendir el homenaje que se merece este enorme luchador fallecido tuvieran que hacer reverencias y justificarse ante los críticos de Chávez, la socialdemocracia (abiertamente proimperialista), el autonomismo (sí, pero no, quizás, tal vez, aunque un poquito, no obstante, sin embargo) o diversas variantes de la izquierda eurocéntrica (que añorando un esquema simplificado de la revolución bolchevique desconoce cualquier novedad en la historia —sobre todo si sucede en el Tercer Mundo— y en la práctica cotidiana termina siendo más tímida y suave que la Madre Teresa de Calcuta).

Ninguna vergüenza compañeros, no hay que pedir perdón, compañeras. No tengan miedo, no se cuiden tanto. Hugo Chávez se merece el homenaje y el reconocimiento sincero y abierto de los pueblos en lucha de todo el continente. Sin medias tintas. Sin calculitos mediocres, pusilánimes y timoratos. Chávez se la jugó, arriesgó el pellejo, estuvo a punto de morir en un golpe de Estado y no se arrodilló ni tuvo miedo ante el enemigo.

Su valentía no sólo fue física y personal. También fue teórica y política. Cuando nadie daba dos pesos por la bandera roja, se animó a patear el tablero de la agenda progresista y volvió a poner en discusión nada menos que… el socialismo. Los compañeros zapatistas, que jugaron un gran papel en los ’90 cuestionando el neoliberalismo y por eso ganaron merecido reconocimiento y admiración en todo el mundo progresista, nunca llegaron a plantear el socialismo. Ni el del siglo XXI ni ningún otro. El socialismo estaba directamente fuera de agenda. Tampoco se hablaba de imperialismo. Ni siquiera de revolución. De nada de eso se podía hablar. Ni siquiera se mencionaban esos conceptos o esas categorías anticapitalistas. Eran palabras prohibidas. La inquisición del pensamiento elegante y políticamente correcto las había enterrado.

Hugo Chávez, dio un paso más. Retomó las justas rebeldías que gritaban “Otro mundo es posible” y cuestionaban el neoliberalismo pero les dio varias vueltas de tuerca. Ese otro mundo posible no puede ser otro que… el socialismo. Lo gritó en las narices del imperio, en la frente de la derecha y en la nuca del mundo progresista. Si te gusta, bien, y sino, también. Dio vuelta a una página de la historia. Ya nada fue como hasta entonces.

“¿Cómo? ¿El socialismo?” Sí, el socialismo. Ese mismo que todas las derechas del mundo y muchas “izquierdas” creían enterrado bajo los ladrillos apolillados de esa pared que, carcomida por dentro, se cayó en 1989, allá lejos, en algunos barrios de Alemania donde se bebe tanta cerveza.

“¿De dónde salió este loco trasnochado? ¿Qué texto clásico habrá leído Chávez en alguna librería de usados o en alguna biblioteca de viejitos para comenzar a reclamarle a todo el mundo que no se olviden del socialismo?” El “clásico” que había leído Hugo Chávez para reinstalar al socialismo en la agenda de los movimientos sociales y los pueblos rebeldes del nuevo siglo era… Simón Bolívar. Otro “loco al frente de un ejército de negros” como llamaban despectivamente al Libertador los diplomáticos norteamericanos y sus agentes de inteligencia a inicios del siglo XIX.

Sí, el mismo Simón Bolívar que los Documentos de Santa Fe (núcleo de acero de la estrategia del Pentágono y el neomarcartismo “multicultural” norteamericano) ubicaban como enemigo subversivo al lado de Hugo Chávez en Venezuela y de las FARC-EP en Colombia. Esa era su fuente de inspiración. Simón Bolívar, el Quijote del siglo XIX.

A despecho de tantos “inspectores de revoluciones ajenas” (como solía ironizar Rodolfo Puiggrós frente a quienes nunca organizaron ni encabezaron ninguna lucha histórica importante pero viven levantado el dedito para insultar a los demás), Hugo Chávez no sólo reinstaló el debate por el socialismo como horizonte político y cultural para los pueblos de Nuestra América. No sólo dialogó durante años con su pueblo sobre historia, enseñando en cada programa de Aló presidente sobre las guerras de independencia del siglo XIX, defendiendo la identidad cultural de Nuestra América. Por si esa tarea pedagógica de masas no alcanzara, también comenzó a reivindicar públicamente autores malditos y endemoniados como Ernesto Che Guevara, Vladimir I. Lenin, León Trotsky o Rosa Luxemburg. Tuve la oportunidad y el honor de escucharlo en persona, más de una vez, referirse a estos herejes de la revolución mundial diciendo, con esa sonrisa tan irónica y tierna al mismo tiempo: “Queridos hermanos ¡Éste es el camino! La creación de hombres y mujeres nuevas, como proponía el Che Guevara. La única salida es internacional. No puede haber soluciones en países aislados ni socialismo en un solo país. La solución es el socialismo y es a nivel internacional”. No me lo contó nadie. No lo leí. Lo ví y lo escuché directamente, enarbolando y defendiendo las ideas de esos herejes.

Siempre sus discursos incluían frases como esta: “Estuve leyendo este libro….” Y ahí comenzaba una auténtica pedagogía popular, crítica, masiva. Porque Hugo Chávez supo emplear la TV y otros medios masivos para concientizar, para incentivar el estudio, para abrir grandes debates, en los cuales nunca se cansaba de recomendar libros de historia, libros marxistas, libros de la teoría de la dependencia. Era un lector voraz, a pesar de tantas actividades (Miguel Rep, compañero y amigo, le dio en persona un libro que hicimos juntos sobre Antonio Gramsci, yo también se lo regalé, Chávez se sacó varias fotos ante la prensa con ese libro sobre la mesa. Un honor).

Este gran pedagogo popular, con un gesto diplomático que también tenía mucho de ironía, se animó a regalarle al presidente de Estados Unidos Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano. Era una manera muy sutil de tratarlo de bruto y al mismo tiempo de mostrarle que los pueblos de Nuestra América debemos superar de una buena vez ese complejo (típicamente colonial) de inferioridad que nos han inoculado las burguesías lúmpenes, socias menores y cómplices del imperialismo.

Siguiendo las enseñanzas del Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, Chávez promovió de manera obsesiva una serie interminable de iniciativas institucionales integradoras a nivel regional (desde el ALBA hasta Telesur; desde Petrocaribe hasta el Banco del Sur; desde la UNASUR hasta la CELAC, etc.) pero al mismo tiempo apoyó a la insurgencia y a la guerrilla comunista, principalmente de las FARC-EP de Colombia. Esa es la verdad. A veces lo dijo en público, otras veces no. Incluso cuando tomó decisiones equivocadas (como en el caso de Joaquín Pérez Becerra, que en su oportunidad criticamos públicamente), nunca rompió sus relaciones con la insurgencia. Esa misma insurgencia comunista que gran parte del progresismo y de la intelectualidad crítica no se anima ni siquiera a mencionar. Mientras tanto le brindó su mano generosa y fraterna a la revolución cubana y a su gran amigo Fidel Castro, a quien quería como un padre. En un movimiento sumamente complejo, trató de unificar o al menos de aglutinar a nivel continental las iniciativas institucionales con las insurgentes y comunistas, las de arriba con las de abajo, las estatales con las sociales en el abanico multicolor de un gran frente continental antiimperialista por el socialismo.

Faltándole el respeto a los esquemas, pero no a la revolución, Hugo Chávez, sumamente iconoclasta, no tuvo miedo de conjugar a Marx con Bolívar ni al Che Guevara con Jesús. Como Simón Bolívar en el siglo XIX, quien sintetizaba a Tupac Amaru con Rousseau, su mejor discípulo en nuestra época se animó a desempolvar el pensamiento político más radical para volverlo actual y políticamente operante. No en la comodidad de una cátedra, sino en la vida. Y lo hizo enfrentando a los peores y más prepotentes genocidas del planeta, de quienes se rió en su cara más de una vez (todos recordamos cuando en una tribuna diplomática internacional dijo, con una sonrisa irónica inconfundible en los labios: “esta tribuna huele a azufre, acá estuvo el diablo, acá estuvo el presidente de los Estados Unidos”. ¡Se reía en la cara del presidente más poderoso del planeta! Lo disfrutaba como un niño desobediente. Tanto como cuando expulsó sin contemplaciones al embajador yanqui de Venezuela o cuando desafió al insolente rey franquista de España. ¿Cuántos se animaron a hacer algo aunque sea similar en nuestra época?

No exageramos. Fue tan original y tan antiimperialista como su principal maestro e inspirador, Simón Bolívar. Pero entre ambos existe una gran diferencia histórica y política que marca cuánto hemos avanzado en esta búsqueda de la tierra prometida y de la liberación de Nuestra América. Mientras Bolívar murió solo y aislado, triste y desolado, incomprendido e incluso repudiado, Chávez muere rodeado, amado y llorado por todos los pueblos de Nuestra América. Bolívar no aró en el mar. Hugo Chávez supo retomar su estrella de fuego.

¿Después de su muerte? ¿El abismo y el desierto? De ninguna manera. La continuidad de una extensa lucha por el socialismo y la segunda y definitiva independencia de Nuestra América. Muerto Chávez, habrá otros Chávez como hubo nuevos Che Guevara. Las nuevas generaciones se inspirarán en su rebeldía para seguir combatiendo contra los molinos de viento del capital.
El odio del imperialismo y de las burguesías, el amor de los pueblos rebeldes. Eso ha sido, eso es y eso será Chávez.

¡Hasta la victoria siempre comandante!

Barrio de Once, marzo de 2013











Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

martes, 5 de marzo de 2013

HASTA LUEGO COMANDANTE



(…) Vaya y celebre su deber cumplido con dignidad hijo de la Patria Grande, vaya y festeje la semilla que sembró en terreno fértil , disfrute que ahora somos los que nos quedamos a quienes nos toca echar punta, porque el socialismo no muere, es tan inmortal como usted y como quienes hoy lo esperan del otro lado.
¡Gracias por honrar la tierra, gracias por honrar la América Latina que soñamos en libertad!

¡Hasta Siempre Comandante! ¡Aplaudimos su deber cumplido!¡Hasta la victoria siempre! Que aquí, ¡no se rinde nadie!  Crónicas de una Inquilina



HASTA LUEGO COMANDANTE



Para todos aquellos que de una u otra manera hemos seguido las incidencias del proceso revolucionario bolivariano iniciado por Chávez tras su llegada al poder en 1,999, la muerte del Comandante de la Revolución después de padecer y luchar contra un cáncer que finalmente le costó la vida, aunque dolorosa y muy lamentable, era algo que desde el primer momento y tras súbita salida para un tratamiento medico de emergencia a Cuba, se veía venir. Por lo tanto y siendo realistas su partida no  debe ser motivo de sorpresa, él lo sabía y tambien lo sabían sus más allegados, como tambien uno supone, la mayoría de la población venezolana que aunque aferrada a lo último que muere, la esperanza, sabían o presentían con mucho dolor y resignación que los días de su máximo líder, el indiscutible líder de la Revolución Bolivariana de Venezuela, estaban llegando a su final. Efectivamente así sucedió, Hugo Chávez Frías,  a la edad de 58 anos ha dejado de existir en la madrugada del martes 5 de marzo pero su figura, su espíritu de lucha y su legado perdurarán.

El Comandante Hugo  Chávez se ha marchado, si se ha ido, pero su figura, su legado y todo aquello que significó para su amada República Bolivariana de Venezuela, para su pueblo, para toda Latinoamérica y para todos aquellos que en diversos puntos del planeta vieron en el a un auténtico líder revolucionario, perdurará. Difícil contener las lágrimas, difícil no sentirse abrumado por la desaparición del líder más  carismático y emblemático de todos los procesos democráticos progresistas que han tenido lugar en la última década en América Latina. Sería una colosal falta de honestidad no reconocer que fue Hugo Chávez con su desafiante discurso y acciones revolucionarias el que en gran parte, si no radicalmente, cambió y dio un nuevo giro a las relaciones de completa sumisión política y económica de Latinoamérica hacia el Gran Patrón del Norte. Fue el Comandante Chávez, con su liderazgo, su capacidad de maniobra política y sagacidad el que en gran medida le resto a la ignominia del Patio Trasero que por siglos ha estigmatizado las relaciones de Latinoamérica con los Estados Unidos. Gracias a Chávez eso ha cambiado y ahora la región es vista como un ejemplo a seguir en otras partes del mundo en donde luchan contra el intervencionismo y el injerencismo imperialista occidental. Chávez, al igual que Fidel Castro han sido de los escasos líderes a nivel regional que les han mostrado a sus pueblos y otros del planeta la verdadera ruta de la independencia, de la democracia, la soberanía y la libertad. Pero sobre todo les han dado  razones para luchar y vivir con dignidad.

Hugo Chávez fue un líder de talla internacional, respetado y querido por muchos y también odiado por sus enemigos. Pero las evidencias de su trabajo y de su entrega por la causa de un pueblo venezolano libre, soberano y democrático y en la ruta rumbo al socialismo del siglo XXI, eran más que palpables que hasta sus más acérrimos enemigos en todas las latitudes, en ocasiones, no podían soslayar los enormes logros de su gobierno revolucionario. Chávez, dijo la periodista Eva Golinger, ha convertido a Venezuela en un país donde existe una democracia dinámica, donde la gente está activa en la política y en sus economías locales, muy diferente al país apático de la década delos 90 donde la gente no participaba, todo el mundo quería irse, nadie sentía que había alguna esperanza de que algo sucediera ahí, incluyéndome a mí misma, porque en ese entonces vivía ahí y luego salí, poco antes de que Chávez fuera electo. En otras palabras él fue una figura transformativa, un auténtico revolucionario que le devolvió la razón de ser al pueblo venezolano.

Hoy este heroico pueblo que en los momentos más difíciles le demostró a su querido líder y al mundo entero su entrega y sacrificio por la revolución lo lloran como se lloran a los grandes hombres, el pesar del pueblo venezolano es profundo y es compartido por todos aquellos que creemos y confiamos en la posibilidad real y concreta de una auténtica revolución democrática apuntalada por líderes de la talla de Chávez. Su sueño, el sueño de todo hombre grande, se vio truncado por una fatal enfermedad, las lágrimas y el duelo como manifestaciones de la sensibilidad humana son necesarias para el confort espiritual, sin embargo, se hace necesario estar alertas de la hienas y buitres que están alistándose para hacer trizas  el sueño y la aspiración del gran proyecto revolucionario, el socialismo del siglo XXI, tal y como lo concibió su máximo proponente y líder, El Comandante de la Revolución Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías.  

¡Hasta luego Comandante!

¡Hasta la victoria siempre!

¡Que aquí no se rinde nadie!












Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

lunes, 4 de marzo de 2013

EL CAPITALISMO SE ACABARÁ



(…) No hay ningún sistema eterno, y por lo tanto el capitalismo en algún momento se acabará. ¿Cuándo? No lo sé. Hay indicadores de que, al capitalismo, cada vez le resulta más difícil reproducirse. Ahora bien, creo que las crisis no son provocadas voluntariamente, son producto de la propia dinámica del sistema. Las enfermedades y la muerte son inherentes al ser humano. Pues bien, en el capitalismo, las crisis son inherentes a la propia dinámica del sistema. Y no creo que sean voluntariamente impulsadas, pues son peligrosas para el propio capitalismo: algunos pierden mucho dinero.



“AL CAPITALISMO SE LE ESTÁN ACABANDO LOS
MERCADOS”: Miren Etxezarreta

Rosa Villegas – Le Monde diplomatique febrero 2013



El Pacto del euro nos está llevando a más austeridad y crisis ¿por qué se obstina en ello la Unión Europea a sabiendas de las consecuencias?

Simplemente es lo que conviene a los intereses dominantes, al gran capital en general. A este, lo que le interesa es que le dejen hacer lo que quiere. Eso es el neoliberalismo: dejar hacer al capital lo que quiere, sin trabas. Ahora bien, cuando las cosas se tuercen, se recurre al Estado sin ningún sentido del pudor. Han estado cuarenta años diciendo que el Estado no tiene que intervenir en economía, y en el momento en que ha habido problemas fíjese a qué niveles están participando los Estados.

¿Estamos viviendo la agonía del capitalismo, o bien una crisis provocada para reinventar el propio capitalismo?

No hay ningún sistema eterno, y por lo tanto el capitalismo en algún momento se acabará. ¿Cuándo? No lo sé. Hay indicadores de que, al capitalismo, cada vez le resulta más difícil reproducirse. Ahora bien, creo que las crisis no son provocadas voluntariamente, son producto de la propia dinámica del sistema. Las enfermedades y la muerte son inherentes al ser humano. Pues bien, en el capitalismo, las crisis son inherentes a la propia dinámica del sistema. Y no creo que sean voluntariamente impulsadas, pues son peligrosas para el propio capitalismo: algunos pierden mucho dinero.

Si existe deuda existen acreedores. ¿Quiénes son estos?

Los grandes capitales. ¿Usted sabe quiénes son los mayores capitales del mundo? Los fondos de pensiones privados, detrás de los cuales siempre hay personas. Los gestores de esos grandes fondos de pensiones, que normalmente están implicados en su capital, son los que realmente están marcando la pauta. Y después hay grandes fortunas, que son los grandes capitalistas que tienen enorme poder de decisión. Los que se reúnen en Davos, el grupo Bilderberg, la Trilateral… Todos ellos tienen mucho poder. Pero el capitalismo es un sistema muy complejo, y todos esos nombres y apellidos operan muchas veces a través de inversores institucionales. En España, las Sicav [sociedades de inversión de capital variable], por ejemplo, son instrumentos de inversión donde teóricamente pueden tener cabida personas con poco dinero, pero en la práctica son instrumentos para que las grandes fortunas no coticen a Hacienda. Las grandes fortunas están ahí, lo que pasa es que no aparecen con nombres y apellidos sino como un fondo de inversión.

Los mercados están desregularizados, ¿no?, las normas no funcionan para ellos…

En el fondo, las reglas y las leyes están hechas por los mercados y para ellos. Porque el poder político es un mero servidor del poder económico. No hay más que ver la puerta giratoria: cómo los políticos se convierten en grandes gestores económicos; y cómo los grandes gestores económicos cuando, por alguna razón, dejan de serlo —como en el caso de Mario Monti, en Italia— pasan a regir la política. Esto, en la UE, está documentado. La dinámica de las elites dirigentes es esa vinculación… Pero, cuidado, siempre con el capital mandando.

A pesar de que los estudios internos del Fondo Monetario Internacional (FMI) demuestran que la desreglamentación de los mercados produce mayor inestabilidad, el propio FMI, por presión de los mercados, promueve esa liberalización. ¿No hay nadie que pueda exigir responsabilidades?

Sólo alguien está por encima de todo eso: la ciudadanía. Pero, por una parte, la ciudadanía está enormemente desperdigada, y por otra, tremendamente atemorizada ante lo que puede pasar. En tercer lugar, una parte importante de la ciudadanía tiene los mismos valores que los dominantes… Por que el capitalismo no es sólo una dominación económica. Es también una dominación ideológica. Nos han vendido que las cosas sólo funcionan en el capitalismo. Lo cual es una mera creencia.

¿Cómo dominan ideológicamente? ¿A través de los medios de comunicación?

La desinformación es muy importante. Y el miedo. Cuando una persona tiene sólo su trabajo para vivir, tiene mucho miedo de perderlo. Porque —aunque el pasado nunca fue mejor incluso en la Edad Media tenían tierra. El señor les exigía muchos tributos, pero el uso de la tierra lo tenían. Hoy, si estoy parada, no tengo de qué vivir. Por ello, mucha gente se aferra a su trabajo, incluso consciente de que lo que está pasando no es justo. Por tanto, hay que ser muy consciente, muy valiente, y tener claro que es una lucha colectiva importante para decidirse a romper con esto.

¿Hacia dónde vamos?

Hacia una mayor facilidad de reproducción del capitalismo para obtener beneficios. Hacia la desregulación total. Todo el programa neoliberal no es otra cosa: libertad de comercio, libertad de producción, competitividad global, desregulación laboral, desregulación de los mercados, del capital, desregulación medioambiental… [...]

Las pequeñas empresas han aprendido a aceptar que algunos clientes no les van a pagar. En cambio, no ocurre así en el mercado. ¿Por qué se permite?

Por el propio dominio ideológico, que refleja una de las grandes contradicciones del capitalismo. En esta crisis, por ejemplo, en España, miles de pequeños empresarios están desapareciendo cada año. Sin embargo, esos empresarios tienen una percepción ideológica de que sólo se recuperarán a través de una vuelta a lo que hacían antes. Muy pocos de ellos son capaces de situarse con el resto de la población. Los pequeños empresarios no se identifican con los trabajadores, cuando realmente, en este momento, los pequeños empresarios están hechos polvo… Y no digamos los trabajadores autónomos… Muchos de ellos se consideran diferentes de los trabajadores. Piense, por ejemplo, en el propietario de un camión. Es un trabajador autónomo que, además, tiene que pagar el crédito… Un trabajador muy explotado por las grandes empresas para las que hace transporte. Pero el capitalismo ha tenido la habilidad de insertarle en la mente que él no es un trabajador, es un patrono. E ideológicamente, el camionero se lo ha creído. El dominio ideológico les lleva a alinearse siempre con unos poderosos empresarios que son precisamente los que están destruyendo su actividad…

Algunos economistas defienden que un gran banco no puede caer porque caería la econonía… 

Me niego a aceptar eso. La quiebra de un banco tiene consecuencias catastróficas para los accionistas del banco. Si se salvaran —como se tendrían que salvar—, a través del fondo de garantía de depósitos, los depósitos de la gente modesta que tiene el dinero en el banco… no pasaría nada. Los accionistas perderían su capital y se acabó. Igual que pierde usted su capital si pone una tienda de moda mañana y no consigue vender lo suficiente. Pero estamos hablando del dominio ideológico del capitalismo, que ha metido en la cabeza de la gente que no se puede permitir la quiebra de ningún banco.



Fuente original: Le Monde Diplomatique en español via Murrizketarik Ez.











Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

domingo, 3 de marzo de 2013

REAGAN PROMOVIÓ EL GENOCIDIO



El siguiente artículo es la segunda parte de un reportaje especial sobre un documento recientemente descubierto el cual revela que el presidente Reagan y su equipo de seguridad nacional en 1981 aprobaron el exterminio tanto de las guerrillas izquierdistas como de su “sus mecanismos de apoyo civil” en Guatemala. El reportaje fue publicado en su totalidad el 21-02-2013 en el website de la revista electrónica Consortiumnews.com por el reportero investigativo Robert Parry quien en 1980 dio la primicia sobre muchas de las historias del escándalo Irán-Contras para Prensa Asociada y la revista Newsweek.





CÓMO REAGAN PROMOVIÓ EL GENOCIDIO


Por Robert Parry


                                                                                                                                                        Segunda parte                             Primera parte

…Las cifras de los muertos eran abrumadoras –unos 70,000 asesinatos políticos en El Salvador, posiblemente unos 20,000 asesinados por la guerra de los Contras en Nicaragua, alrededor de 200 “desaparecidos” políticos en Honduras y unas 100,000 personas eliminadas durante el resurgimiento de la violencia política en Guatemala. En todos estos asesinatos fue la racionalización global de la guerra fría el elemento acorde con las políticas que emanaban en mayor parte de la Casa Blanca de Reagan.

A pesar de sus frecuentes declaraciones al contrario, la evidencia es contundente en el sentido de que Reagan y sus consejeros tenían un claro entendimiento del extraordinario  grado de brutalidad que estaba teniendo lugar en Guatemala y en otras partes basados en su propia documentación interna. Al tiempo que ellos se preparaban para el envió de equipo militar a Guatemala, los oficiales de la Casa Blanca sabían que los militares guatemaltecos estaban cometiendo masacres contra la población de origen Maya y otros enemigos percibidos.

De acuerdo a un cable del Departamento de Estado del 5 de octubre de 1981, cuando los líderes guatemaltecos se reunieron de nuevo con Walters, ellos no dejaron duda alguna de sus planes. El cable
decía que el general Lucas “había dejado en claro que su gobierno continuará como antes –que la represión continuará. El reiteró su creencia de que la represión estaba dando resultados y que la amenaza de la guerrilla será exitosamente aniquilada”.

Los grupos de derechos humanos observaron el mismo panorama. La Comisión Inter Americana de derechos Humanos hizo público un reporte el 15 de octubre de 1981, culpando al gobierno de Guatemala por las “miles de ejecuciones ilegales”. [Washington Post, oct. 16, 1981]

Pero la administración de Reagan estaba empeñada en encubrir las atrocidades. Un documento del Departamento de Estado (“White paper”), hecho público en diciembre de 1981, culpaba de la violencia a los “grupos extremistas” de izquierda y a sus métodos terroristas motivados y apoyados por Fidel Castro de Cuba.

Lo que ahora dejan en claro los documentos de la biblioteca de Reagan es que la administración no estaba simplemente tratando, sin eficacia, de frenar estas masacres -como lo reportaban los medios de prensa de EEUU- sino que estaba completamente embarcada en la matanza de personas que formaban parte de los “mecanismos de apoyo civil” de la guerrilla.

Más masacres

Las agencias de inteligencia de EEUU continuaron recogiendo evidencia de estas masacres promovidas por el gobierno. Un reporte de la CIA en febrero, 1982, describía una batida del ejército en el llamado Triángulo Ixil en la provincia central del Quiché.

“Los oficiales que comandaban las unidades involucradas habían sido instruidos en destruir todos los pueblos y aldeas que estaban cooperando con el Ejército Guerrillero de los Pobres, Guerrilla Army of the Poor (EGP) y eliminar todos los focos de resistencia”, esto decía el reporte. “Desde que inició la operación, varias aldeas han sido quemadas completamente, y un gran número de guerrilleros y colaboradores han sido muertos”.

El reporte de la CIA explicaba el modus operandi del ejercito: “Cuando una patrulla del ejército encuentra resistencia y recibe fuego desde una aldea o pueblo, es asumido que el pueblo entero es hostil y este es subsecuentemente destruido”. Cuando el ejército encontraba una aldea abandonada, se
asumía que había estado apoyando al EGP, por lo tanto era destruida. Hay cientos, posiblemente miles de refugiados en los cerros sin hogares a los cuales retornar. …

“El alto mando del ejército está muy complacido con los resultados iniciales de la operación de batida, y cree que tendrá éxito en destruir el área de mayor apoyo del EGP y estará en condiciones de expulsarlos fuera del Triángulo Ixil. … La bien documentada creencia por parte del ejército de que toda la población indígena Ixil es pro EGP ha creado una situación en la cual se puede esperar que el ejército no de cuartel a combatientes y no combatientes por igual”.

En febrero 2, 1982, Richard Childress, otro de los asesores de seguridad nacional de Reagan, escribió a “secret” memo , un memorando secreto a sus colegas resumiendo la realidad en el terreno:

“Conforme avanzamos en nuestra estrategia hacia América Latina, nosotros necesitamos muy concienzudamente abordar la singularidad de lo problemas que Guatemala presenta. Poseedora de uno de los peores records en derechos humanos en la región, … esto presenta un dilema político para nosotros. El abismal record en derechos humanos la hace, en su actual forma, inmerecedora, del apoyo  del (USG [U.S government]) gobierno de los Estados Unidos. …

“Asediado por una continua insurgencia por al menos 15 años, el actual liderazgo está completamente comprometido a un inflexible programa de supresión sin piedad. Difícilmente se encuentre un soldado que no haya matado a un ‘miembro de la guerrilla’”

El ascenso de Ríos Montt

Sin embargo, Reagan siguió con su compromiso de dotar con equipo militar al brutal régimen guatemalteco. Por lo que la administración le dio la bienvenida al derrocamiento del profundamente ensangrentado general Lucas por parte del general Efraín Ríos Montt en marzo de 1982.

Ríos Montt, un declarado fundamentalista cristiano impresionó a la oficialidad de Washigton donde la administración de Reagan inmediatamente aceleró la maquinaria propagandística para publicitar con bombos y platillos el estatus de “nacido de nuevo” del dictador como prueba de su profundo respeto por la vida humana. Reagan elogió a Ríos Montt como “un hombre de gran integridad personal”.

Sin embargo, para julio de 1982, Ríos Montt había empezado la puesta en marcha de su nueva campaña de tierra arrasada llamada “fusiles y frijoles”. El eslogan significaba que aquellos indígenas que se sometieran se les darían “frijoles”, mientras que los otros serian el blanco de los “fusiles” del ejército. En octubre, Ríos Montt secretamente le dio carta blanca a los temidos “Archivos” para que expandieran  las operaciones de los “escuadrones de la muerte”. Localizados en el palacio presidencial, los “Archivos” planearon muchos de los más infames asesinatos en Guatemala.

Las informaciones sobre más masacres de indígenas llegaron pronto a la embajada de EEUU. En octubre 21, 1982, un cable describía como tres oficiales de la embajada que trataban de verificar los reportes de las masacres tuvieron que cancelar la inspección a causa del mal tiempo. Sin embargo el cable trató de hacer lo mejor de la situación. Aunque los oficiales de la embajada no pudieron verificar los reportes de las masacres, si manifestaron “llegamos a la conclusión de que el ejército tiene toda la voluntad de permitirnos verificar los lugares de la supuestas masacres y de hablar con cualquiera que nosotros deseemos”.

Al día siguiente la embajada divulgó su análisis de que el gobierno de Guatemala era víctima de una “campaña de desinformación” inspirada por los comunistas. El análisis fechado octubre 22, 1982, concluía “que una concertada campaña de desinformación estaba siendo conducida en los Estados Unidos contra el gobierno de Guatemala por grupos que apoyan a los insurgentes comunistas guatemaltecos”.

El reporte de la administración Reagan insistía en que “organizaciones muy honestas de derechos humanos y de la iglesia”, incluyendo Amnistía Internacional, han sido engañados por los comunistas y “puede que no se den cuenta de que están siendo utilizados. … El objetivo de la campaña es simple: denegarle al ejército de Guatemala las armas y el equipo que necesita de EEUU para derrotar a la guerrilla. …

“Si esos que promueven la desinformación pueden convencer al congreso, a través de los generadores de opinión -la prensa, la iglesia y los grupos de derechos humanos- que el actual GOG [gobierno de Guatemala] es culpable de gruesas violaciones a los derechos humanos ellos saben que el congreso rehusará darle a Guatemala la asistencia militar que necesita. Esos que apoyan a la insurgencia comunista apuestan a la aplicación o más bien el mal uso, de las políticas de derechos humanos para dañar al GOG y asistirse ellos mismos”.

Elogiando al dictador

Reagan personalmente tomo parte de esta campaña de R.P. buscando desacreditar a los investigadores de los derechos humanos y a otros que estaban reportando con exactitud sobre los crímenes contra los derechos humanos que la administración sabía, muy bien, eran verdad. En diciembre 4 de 1982, después de reunirse con Ríos Montt, Reagan elogió al general como alguien “totalmente dedicado a la democracia” y agregó que el gobierno de Ríos Montt estaba siendo “calumniado” sobre asuntos de los derechos humanos. Reagan descontó la enorme cantidad de reportes sobre cientos de aldeas indígenas mayas que estaban siendo erradicadas.

En enero 6 de 1983, Ríos Montt, fue informado que los Estados Unidos reanudaría las ventas militares a Guatemala. El dictador expreso su agradecimiento, de acuerdo a un a cable de la embajada de EEUU, “diciendo que él había estado convencido que el gobierno de USG (gobierno de los Estados Unidos) nunca había abandonado a Guatemala. El comentó que la guerrilla en el país y su maquinaria propagandística en el extranjero lanzaría ataques  concertados contra ambos gobiernos”.

En enero 7, 1983, Reagan formalmente levantó la prohibición sobre ayuda militar a Guatemala y autorizó la venta de $6 millones en equipo militar. El visto bueno abarcaba partes de repuesto para helicópteros UH-1H y aeronaves A-37 usadas en operaciones de contrainsurgencia. Radios, baterías y cargadores estaban incluidos en el paquete.

Mientras tanto, el gobierno de EEUU continuaba encubriendo el baño de sangre en Guatemala. El vocero del Departamento de Estado, John Hughes, dijo que la violencia política en la ciudades guatemaltecas había “declinado dramáticamente” y que también habían mejorado las condiciones en el área rural.

Sin embargo, en febrero 1983, un cable secreto de la CIA hacía notar el aumento de la “violencia que se sospechaba venia de la derecha” con el secuestro de estudiantes y maestros. Los cuerpos de las víctimas estaban apareciendo en cunetas y barrancos. Las fuentes de la CIA determinaron que estos asesinatos políticos se originaban de la orden de Ríos Montt a los “Archivos” en octubre para “aprehender, detener, interrogar y deshacerse de los sospechosos de ser guerrilleros como a ellos les pareciera”.

A pesar de estos concretos y horribles hechos, la evaluación anual del Departamento de Estado sobre derechos humanos encomió la supuesta mejora de la situación de los derechos humanos en Guatemala. “En general para finales de 1982 la conducta de las fuerzas armadas había mejorado”, manifestaba el reporte.

Una imagen diferente -mucho más cercana a la información secreta poseída por el gobierno de EEUU- estaba surgiendo de investigadores independientes de los derechos humanos. En marzo 17, 1983, Americas Watch condenó al gobierno de Guatemala por las atroces violaciones a los derechos humanos en contra de la población indígena.

Stephen L. Kass, fiscal de Nueva York dijo que estos hallazgos incluían pruebas de que el gobierno llevó a cabo “virtualmente asesinatos indiscriminados de hombres, mujeres y niños de cualquier estancia considerados por el ejército como posibles partidarios de los guerrilleros insurgentes”.

Mujeres campesinas sospechosas de simpatizar con la guerrilla eran violadas antes de ser ejecutadas, dijo Kass, agregando que los niños eran “lanzados dentro de las casas en llamas. Ellos son lanzados al aire y ensartados con las bayonetas. Nosotros escuchamos muchas, muchas historias de niños que eran tomados por los tobillos y luego golpeados contra los postes para que se destruyeran sus cabezas”. [AP, marzo17, 1983]…



Traducido del inglés por Marvin Najarro









Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

viernes, 1 de marzo de 2013

COPOS EN FEBRERO




 Febrero poéticamente hablando el más galante de los meses invernales se ha marchado, algo para el recuerdo o nostalgias venideras nos habrá dejado. Pero en el campo de la realidad cotidiana de un pueblo, de un país, sumido en una profunda crisis en lo político, económico y social, producto de los excesos de su destino manifiesto, significó uno de los periodos en el que los efectos del cambio climático se hicieron sentir con una severidad enorme. Descomunales tormentas invernales que sepultaron literalmente a comunidades enteras en grandes regiones del país, en algunos casos hasta 40 pulgadas de nieve acumulada, paralizaron casi por completo todo tipo de actividad con los consiguiente atrasos y dolores de cabeza experimentados por millones de personas que presenciaban impotentes la potencia paralizadora y destructora de semejantes fenómenos naturales que cada temporada son más frecuentes. Estas tormentas invernales paralizaron y terminaron de afectar negativamente la vida de millones de personas quienes esperan mucho de sus supuestos líderes políticos que lo único que ofrecen son discursos vacíos que no solucionan nada. Ahí tenemos todo el circo político que se ha armado alrededor de la cacareada reforma migratoria que aliviaría o haría menos sufrible la vida de millones de indocumentados, es cuestión de buena voluntad política y sensibilidad humana el buscarle una solución a este problema de una vez y por todas. Pero los mandamases de Washigton prefieren la obstaculización y las soluciones a medias de un problema tan ingente y vital para la salud económica de este país. Son 11 millones de personas, en el mejor de los casos auténticas mil usos todas, que como quedó demostrado durante los momentos críticos de estas recientes tormentas invernales estaban ahí  prestas, aun a riesgo de sus propias vidas trabajando turnos de hasta 30 o más horas, a aportar su valiosa ayuda para darle un respiro a aquellas personas y comunidades que habían sufrido los embates de la Madre Naturaleza. Son 11 millones que esperan se les reconozca su aporte y esfuerzo para con este país y su sociedad, que se les pare de criminalizar y considerar como subhumanos, solo piden que se les dé la oportunidad de vivir aunque sea con un mínimo de dignidad libres del temor a la persecución y del anonimato. LaQnadlSol.



COPOS EN FEBRERO


Por Ilka Oliva, 27 febrero, 2013

Y me como dice aquella de Sabina,  … y me dieron las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres…  y la nieve no deja de caer. Se dio al anuncio en la mañana de que al filo del medio día comenzarían a caer catizumbadas de nieve y fue así efectivamente, toda la tarde, toda la noche y gran parte de la madrugada.

Febrero es galante y generoso es el mes más blanco del invierno su despedida no podía ser para menos silenciosa, describiría el invierno como algo maravilloso porque a mí me gusta, porque no me deprime y porque hay magia en cada copo, otra persona tal vez te dirá que se le baja la moral porque nunca o casi nunca sale el sol, que detesta los días nublados y grises, que el frío quema, que limpiar la nieve aburre y que detesta las atracazones en la carretera.

Lo cierto es que cada instante, cada día, cada época tiene su lado de luz y su lado oscuro yo pienso que ambos hay que disfrutarlos o sufrirlos según sea el caso con la misma intensidad, porque las cosas a medias no sirven, es mi forma de ver la vida y de vivirla estoy encaramada en una constante montaña rusa, pa`rriba y pa`bajo.

Traté de dormir como seguro trató de hacerlo el resto de la ciudad pero fue imposible y no porque el efecto nevada tenga el mismo de la lluvia cayendo sobre las láminas oxidadas en las covachas de Ciudad Peronia, sino porque  el ruido de las palas raspando la nieve crean un sonido ensordecedor que lujo fura si se pareciera al de las chicharras despertando en los últimos días de febrero para engalanar el marzo de allá pondieuna.



A las diez de la noche pasó el primer carro de palangana con su enorme pala raspando la nieve en la calle y un puñado de hombres armados con palas limpiando las banquetas y las puertas de los edificios. El ritual se realizó cada hora hasta las cinco de la mañana.

Quedándome medio cuajada iba cuando otra vez aparecía la mole con su pala eléctrica, ahora con la adicción de un motor lanzando sal y un hombre encaramado en una máquina muy parecida  a las de cortar grama de esas que recogen la nieve y por medio de una especie de embudo la van lanzando hacia un lado.

Me levanté vi el reloj era la una de la madrugada con cuarenta y cuatro minutos, me asomé a la ventana y observé el espectáculo: me detuve en los hombres algunos con triple chumpa, los que tuvieron suerte y el dinero les dio para comprar botas de invierno  los otros con zapatos normales y con la nieve congelándoles las pantorrillas,  con guantes y bufandas unos y otros con una simple gorra de verano cubriéndoles la cabeza, todos latinoamericanos y me atrevo a afirmar que centroamericanos y mexicanos que somos quienes en  general realizamos este tipo de trabajo.

Y digo realizamos porque mi hermana y yo también lo hicimos, recién llegadas a este país de ensueños fantasmagóricos y de adormecidas letanías de triunfos fallidos,  limpiamos nieve  éramos de las hormiguitas muy parecidas al puñado de hombres que vi hoy en la madrugada, con pala en mano limpiando la nieve de las banquetas. En invierno dormíamos con el celular encendido esperando que a cualquier hora de la noche y madrugada timbrara teníamos cinco minutos para abrigarnos y salir, conducir hasta el punto de reunión y treparnos en las moles de palas eléctricas,  el recorrido por centros comerciales, pueblos, duraba  largas horas, terminábamos con los brazos molidos, los pies congelados y la nariz roja como un tomate, las orejas tiesas y el hambre a tuto. El salario mínimo nos felicitaba por la ardua labor.

También entre los mil oficios fueron dos inviernos limpiando la basura del estacionamiento de un enorme centro comercial, llegábamos a las seis de la mañana y a limpiar pues las cuadras y cuadras llenas de basura, cuando nevaba el clima entibiaba pero cuando había nevado la noche anterior era toda una expedición ir a realizar el trabajo.

Entonces te das cuenta que la discriminación se ha propagado mucho más que en siglos pasados aunque intentemos maquillarla con mil frases distintas, una mirada lo dice todo, un gesto, una palabra. A nosotras los gringos que iban en sus carros de último modelo nos fulminaban con la mirada, temían que nos acercábamos a sus carros pensaban quizá que en un descuido los podríamos abrir  para asaltarlos, tu apariencia los asusta,  andás recogiendo basura, con guantes sucios cargando bolsas negras plásticas y vos olés a residuos de todo tipo. Trabajo que dignifica como cualquier otro.

Esos inviernos son inolvidables en mi vida. En la parte de atrás del centro comercial estaba el recipiente de basura una especie de furgón, eran esos días… tan agrios en mi vida de migrante, me odiaba y odiaba todo lo referente con mi nueva vida en este país, conversábamos con mi hermana durante todo el recorrido, ella en un lado del estacionamiento y yo en el otro calle por calle de ida y vuelta, ella me exigía aprender inglés para tener la opción a limpiar casas de lo contrario  me dijo que me pasaría limpiando estacionamientos toda mi vida, y yo le decía que lo mismo era limpiar inodoros en un lugar que en el otro, pero después comprendí que no es lo mismo, en uno te pagan más aunque la humillación es la misma, aunque yo  he contado con la suerte de tener patronas con el nivel de conciencia un poco más elevado al de  la media, y en otros casos también me he topada con lacras del racismo y xenofobia. Algunas veces me he negado a trabajar y prefiero comerme las uñas pero en otras la tripa obliga y la mensualidad del alquiler del apartamento. Entonces aprendés… aprendés… aprendés que en la vida  el trabajo honrado dignifica aunque tu ego se sienta abatido es una lucha que le da equilibro a tu vida y que si sabés aceptar y comprender te das cuenta que el ego es solamente un estorbo que no te permite ser.

Yo odio limpiar pero aprendí a tenerle respeto a ese tipo de trabajo y a agradecerle mi sustento.



Estaba ahí parada repesada en la ventana eran las dos de la madrugada preparé café y les llevé al puñado de hombres limpiando la nieve con palas, sus rostros sorprendidos lo agradecieron antes que lo hicieran sus palabras que salían congeladas de sus labios. Qué ilusión ver sus miradas lo que hace una simple taza de café a las dos de la madrugada.  Subí nuevamente a mi cuchitril  y les dije que me dejaran las tazas en la puerta del edificio. Me acosté en mi cama  con la mirada clavada en el techo con la luz apagada, pensando en esos días limpiando nieve y limpiando el estacionamiento del centro comercial,  de la ilusión que tuve de poder tomarnos una foto con mi hermana ahí recogiendo basura y limpiando nieve para recordar cuando la memoria nos fallara, así como tanto quise tener una de niña vendiendo helados pero nunca tuvimos dinero para un lujo de esos,  las imágenes difusas se columpian en  mis sesos cuando la urbe de esta ensombrecida ciudad trata de enamorarme, entonces aparece inmediatamente la niña  heladera con sus canillas cenizas, echa pistola corriendo con su hielera a tuto tratando de esconderse el cobrador que no la dejaba vender en los callejones del mercado, cómo quisiera tener en mis manos una fotografía de aquella niña guindaba de los autobuses ofreciendo los helados y apeándose al pedalazo en la parada más cercana para luego abordar otro y realizar el mismo ritual. Pero no hay ninguna no hay tales de regresar el tiempo, solo tengo prestados  los recuerdos que temo  que algún día confabulen y armen su propia manifestación y se larguen lejos de mi memoria, ese día moriré porque no sabré quién soy y de nada me servirá la vida.



Un día limpiando  un inodoro en casa de una señora recuerdo que le dije a mi jefe que me  tomara una foto con mi teléfono celular ahí limpiando el baño y él se sorprendió me preguntó que para qué quería una foto en el baño y limpiándolo además, entonces le dije que a veces el ego traiciona y cuando eso sucediera yo tendría esa foto en mi mano para arroparme en ella y no despegar los pies del suelo.



Hoy en día tengo una cámara fotográfica que es mi amante, amiga, confidente, compañera de aventuras que emprendemos ella y yo solamente. Cómo hubiese querido contar con ella en mi infancia, pero la tengo ahora y el presente  hay que vivirlo con la intensidad de que puede ser el último día de tu vida.

Es febrero el galante mes del invierno que generosamente se viste de blanco para enamorarme y yo no me puedo resistir a su encanto, el día amaneció gris y las nubes se confunden con el humus que emana de la tierra, y yo desvelada, pasmada y toroleca me alisto para irme a trabajar y despedir el mes con el respeto que se merece.

Posdata: sigo en los mil oficios lo cual no es ninguna tragedia sino una tremenda universidad.


27 del mes del jocote rojo y de la flor de pito, de allá pondieuna.












Publicado por LaQnadlSol
Stamford CT., USA.

LA PRIMAVERA ÁRABE:…

No solamente las raíces y las expresiones de estas “revoluciones” difieren enormemente, sino que la evolución de cada experiencia fue casi siempre única a cada país árabe. En los casos de Libia y Siria, el involucramiento foráneo (en el caso de Libia una guerra total de la OTAN y en el caso de Siria una contienda múltiple con actores regionales e internacionales) ha producido escenarios totalmente diferentes a los de Túnez y Egipto, requiriendo así un urgente y diferente curso de análisis.


LA PRIMAVERA ÁRABE:
EXPLOTADA Y TERGIVERSADA


Por Ramzy Baroud

El discurso imposible de la Primavera Árabe

Un discurso reduccionista es aquel que selectivamente confecciona su lectura sobre un tema de tal manera que únicamente rinda los resultados deseados, dejando poco o ningún espacio para otras indagaciones, sin importar cuan apropiadas o relevantes. La llamada Primavera Árabe, aunque ahora muy alejada de sus significados iniciales, se ha vuelto exactamente eso: un terreno fértil para narrativas selectivas con el solo ánimo de avanzar agendas políticas profundamente ancladas con participación regional e internacional.

Cuando en diciembre, 17, 2010, el desesperanzado vendedor callejero tunecino, Mohamed Bouazizi se prendió fuego, él había encendido más que una mera revolución en su país. Su dolorosa muerte había  dado nacimiento a una noción de que los espacios psicológicos entre desesperanza y esperanza, muerte y renacimiento y entre sumisión y revolución están definitivamente conectados. Su acción, independientemente del adjetivo del que uno pueda hacer uso para describirlo, fue la llave que los tunecinos utilizaron para liberar su abundante reserva de poder colectivo. La decisión del entonces presidente Zine El Abidine Ben Ali de renunciar en enero 14, 2011, fue en un sentido un cálculo racional de su parte si uno considera la imposibilidad de confrontar a una nación que tiene en sus manos una verdadera revolución popular.

Menos de dos semana más tarde Egipto también se alzó.  Y fue entonces que el casi-ideal modelo  revolucionario de Túnez se volvió presa de numerosas, a menudo selectivas interpretaciones y finalmente de una total explotación. La revolución egipcia del 25 de enero fue el primer vínculo árabe entre Túnez y los levantamientos que siguieron a través de las naciones árabes. Algunos estuvieron prestos a atribuirle al fenómeno toda suerte de factores, históricos, ideológicos, incluso religiosos, estableciendo de este modo nexos siempre y cuando convenientes y pasando por alto otros sin importar cuan aptos. El website arábigo Aljazeerra tiene todavía un mapa de todos los países árabes, con aquellos experimentando el influjo revolucionario marcados en rojo.

Muchos problemas han surgido. ¿Qué herramientas, aparte de los intereses del gobierno qatarí, por ejemplo, usa Aljazeera para determinar como la llamada Primavera Árabe se manifiesta ella misma? Y ¿no debería haber claras demarcaciones entre revoluciones no violentas, intervenciones foráneas, tensiones sectarias y guerras civiles?

No solamente las raíces y las expresiones de estas “revoluciones” difieren enormemente, sino que la evolución de cada experiencia fue casi siempre única a cada país árabe. En los casos de Libia y Siria, el involucramiento foráneo (en el caso de Libia una guerra total de la OTAN y en el caso de Siria una contienda múltiple con actores regionales e internacionales) ha producido escenarios totalmente diferentes a los de Túnez y Egipto, requiriendo así un urgente y diferente curso de análisis.

Sin embargo y a pesar del repetido fracaso del discurso unitario de la “Primavera Árabe”, muchos políticos, intelectuales y periodistas continúan tomando prestado de su muy temprana lógica. Ya se han escrito libros con títulos reduccionistas, tejiendo historias lineares, salvando la distancia entre Túnez y Sana en una oración y una línea de razonamiento.

El reduccionismo de la “Primavera Árabe” no es siempre siniestro, motivado por conveniencia política o convocado por diseños neo imperialistas. Las narrativas existentes del pan Arabismo o pan Islamismo por muy bien intencionadas que parezcan, también han aportado su buena dosis de responsabilidad al tergiversar cualquier discurso que sus intelectuales encuentren conveniente y que se acomode con el conjunto de sus ideas. Algunos denotan el surgimiento de una nueva nación pan Árabe, mientras que otros ven la “primavera” como un precursor del retorno del Islam como una fuente de poder y empoderamiento  de las sociedades árabes. El hecho es que, mientras los discursos entre los campos que compiten política e ideológicamente se están volviendo más rígidos, los países árabes marcados por la lógica editorial de Aljazeera parecen estar yendo en sus propias y separadas sendas, algunos a regañadientes hacia una u otra forma de democracia, mientras que otros descienden dentro de un estado de naturaleza Hobbesiano -una guerra de todos contra todos.

Pero a pesar de sus numerosas limitaciones, los discursos reduccionistas persisten. Ellos perduran porque algunos están diseñados específicamente para servir los intereses de ciertos gobiernos –unos con claras ambiciones, otros simplemente están tratando de navegar con la tormenta. En el caso de Siria, ni un solo país que de alguna manera este tomando partido en el conflicto, puede clamar inocencia en un sangriento juego de política regional en donde la etiqueta del precio es la sangre de miles de sirios.

Los medios de prensa occidental continúan a la cabeza en la manipulación del lenguaje, todo con el ánimo de evitar lo hechos obvios y cuando necesario tergiversa toda la realidad. La prensa estadounidense en particular ha permanecido ajena sobre como los efectos adversos de la guerra de la OTAN en Libia han contribuido al conflicto en Malí -que progresó de un golpe militar temprano el pasado año a una guerra civil, y en los momentos actuales a una guerra total liderada por Francia contra los islamistas y otros grupos militantes en la parte norte del país.

Malí no es un país árabe, por lo tanto no cabe dentro del discurso cuidadosamente moldeado. Sin embargo Argelia si lo es. Así por ejemplo, cuando los militantes tomaron como rehenes a docenas de argelinos y trabajadores extranjeros en la planta de gas natural de Ain Amenas en represalia por haber Argelia permitido el uso de su espacio aéreo a los aviones de guerra franceses en la guerra de Malí, algunos se esforzaron en vincular la violencia en Argelia con la Primavera Árabe. “Tomados en su conjunto, el ataque a la embajada de EEUU en Benghazi, Libia, el ataque islamista en Mali, y ahora esta ofensiva en Argelia, todo apunta hacia el norte de África como el punto caliente geopolíticamente hablando del 2013 –en donde la Primavera Árabe se ha metamorfoseado en la Guerra contra el Terrorismo”, escribió Christopher Helman en Forbes en enero 18. 

Cuan conveniente tal análisis, especialmente cuando se toma en su “conjunto”. La lógica de la ‘Primavera Árabe’ es alargada de tal manera que se ajuste a los preconcebidos intereses, puntos de vista o inclusive a los diseños de los poderes occidentales. Por ejemplo, es muy popular la creencia entre los medios de prensa de que los Estados Unidos a causa de los fatales ataques en Benghazi, actúa con cautela al no querer inmiscuirse del todo en el conflicto en Siria. Visto desde Washington, la región árabe aparece más fraccionada y es entendida mayormente a través de palabras en clave y frases, colocada entre aliados y enemigos, islamistas y liberales y por reacciones reflejas a cualquier cosa que implique a Israel e Irán. Uno solamente necesita comparar los textos de los medios de prensa producidos hace dos años, con los más recientes. Mientras que en los primeros meses del 2011 estuvieron mayormente preocupados con individuos y colectivos que tenían mucho en común con Mohamed Bouazizi -pobres, desesperados, privados de derechos, y eventualmente insurrectos- muchos de los textos de la actualidad están preocupados con un diferente tipo de discusión. Adicionalmente ahora existen nuevos tipos de actores del todo. Los Bouaziziz de Túnez, Egipto y Yemen permanecen desempleados, y ocupan menos espacios en nuestros periódicos y pantallas de TV. En estos días hablamos de revolucionarios basados en Washigton y Londres. Nosotros yuxtaponemos los intereses de EEUU y Rusia y discutimos sobre las intervenciones foráneas y descaradamente demarcamos conflictos en base a divisiones sectarias.

El “Despertar Árabe recién empieza”, fue el título de un editorial del Financial Times de diciembre 23. El subtexto y su lógica hablan de un siniestra interpretación de lo que una vez fueron respuestas colectivas a la opresión y dictaduras. “La caída de los Assads será un estratégico revés para Irán y sus aliados regionales como Hizbulá, el Estado Chía Islamista dentro del frágil Estado de Líbano”, se leía en el editorial. “Pero eso podría ser fácilmente revertido si Israel decidiera llevar acabo sus amenazas de atacar las instalaciones nucleares de Irán”, facultando a los teócratas en Teherán para arengar a los musulmanes desafectos en toda la región y fortalecer su poder en casa. Es fácil de imaginar como tal conflicto arrastraría a los Estados Unidos, interrumpiría el tráfico de petróleo en el Golfo, y  Líbano ardería”.

Note como en la nueva lectura de la “Primavera Árabe”, las personas son simples peones que son definidas por sus inclinaciones sectarias y su utilidad estriba en su voluntad de ser arengadas por uno u otro poder regional. Mientras que el lenguaje mismo es consistente con las agendas occidentales en los países árabes y musulmanes, lo que es en verdad bizarro es el hecho de que muchos todavía insisten en contextualizar las siempre confrontacionales relaciones políticas en general de EEUU, Israel y occidente con una ‘Primavera Árabe’ que involucra a un pobre tendero prendiéndose fuego el mismo y a enfurecidas multitudes en Egipto, Yemen y Siria que buscan dignidad y libertad.

Poco después del levantamiento en Túnez, algunos de nosotros advertimos sobre los efectos adversos, si los discursos erróneos y generalizados  que agrupan a todos los árabes y explotan los deseos de la gente que busca libertad, igualdad y democracia, fueran a persistir. Desgraciadamente,  no solo el discurso reduccionista definió los dos últimos años del levantamiento, sino que, la ‘Primavera Árabe’  se ha vuelto un trampolín para la interferencia regional y la intervención extranjera.  Para avanzar en nuestro entendimiento de lo que está transpirando en los países árabes y otros de la región, nosotros debemos dejar de lado nuestras viejas definiciones. En estos momentos una nueva realidad está teniendo lugar que no está interesada en Bouazizi ni en los muchos millones de árabes desafectos y desempleados.
  



Traducido del inglés por Marvin Najarro



Ramzy Baroud (www.ramzybaroud.net) es un columnista internacional que colabora para varias agencias de prensa y es el editor de PalestineChronicle.com. Su último libro es: My Father was A Freedom Fighter: Gaza’s Untold Story (Pluto Press).






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