lunes, 9 de julio de 2012

EL SALVADOR ACUSA A GUATEMALA…




INTRODUCCIÓN


En Guatemala, pese a las recurrentes denuncias de los ambientalistas sobre la contaminación que genera a los mantos acuíferos y la vida natural las actividades extractivas de la mina Cerro Blanco, de la empresa Entre Mares, S.A., propiedad de la Gold Corporation de Canadá; nada han hecho los sucesivos gobiernos, empezando por el gobierno de la GANA que presidió el inefable Oscar Berger, cuya familia materna, los Perdomo, han tenido por años sus propiedades en Asunción Mita, por el área del lago Güija. La Iglesia a través de sus obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, así como los diferentes movimientos seglares, han movilizado a los ciudadanos en defensa de su patrimonio natural y cultural pero todo  -acciones y declaraciones- han sido asumidas con indiferencia, principalmente por los politiqueros nacionales y de Jutiapa, como diputados y alcaldes, a quien no les ha importado lo que suceda a sus vecinos y la vida natural. Por el contrario, han asumido con la minera una actitud de aquiescencia, haciéndolo ver como oportunidad de progreso para los guatemaltecos, específicamente para los mitecos. Las míseras regalías que ofrecen a los gobiernos locales no compensan ni compensarán el daño causado y lo que sí es palmario, obvio y evidente que ellos quieren estar en la danza de los millones para enriquecerse personalmente, como lo constituye el precio de la extracción durante 15 años de 1 millón y medio de onzas de oro y 4 millones de onzas de plata. Lo del drenaje ácido que se esparcirá por las cuencas hidrográficas y el reconocimiento de la UNESCO de la reserva de la biosfera “Trifinio Fraternidad”, la cual es la primera reserva trinacional del continente americano y la segunda en el mundo, poco importa. ¿Qué puedo importarle a un imbécil diputado guatemalteco la vida silvestre, los paisajes y un ecosistema único del planeta como lo es el bosque espinoso del lago Güija y sus especies endémicas en peligro de extinción? Ya lo dijo un campesino hondureño de las regiones mineras devastadas: “Habría que darle a los politiqueros hondureños una tomita de arsénico, cianuro, mercurio y plomo; me imagino que para suerte nuestra ya no seguirían en sus cargos”. El ambientalista jutiapaneco, Octavio Gasparico, planteó la necesidad de un pacto binacional contra la minería transfronteriza y un esfuerzo conjunto de todo Centro América para evitar más proyectos mineros. Luciano Castro Barillas.





EL SALVADOR ACUSA A GUATEMALA  DE
CONTAMINAR ZONA DE RESERVA

Vicepresidente salvadoreño acusa a Guatemala de contaminar zona de reserva


ACUDIRÍAN A INSTANCIAS INTERNACIONALES POR MINERÍA

Lunes, 09 Julio 2012

La contaminación minera proveniente de Guatemala es una preocupación para las autoridades salvadoreñas

Redacción ContraPunto

SAN SALVADOR – Autoridades de El Salvador declararon que contemplan la posibilidad de acudir  a organismos internacionales con el objetivo de salvaguardar el medio ambiente, específicamente por  la contaminación causada por la minería transfronteriza que aqueja al país.

Salvador Sánchez Cerén, vicepresidente salvadoreño,  dijo que existe una “contradicción con el gobierno de Guatemala”, debido a un proyecto de explotación minera que se desarrolla en Cerro Blanco, ubicado en la zona frontera con El Salvador, que está contaminando el lago de Guija, en  Metapán, Santa Ana.

Cerén aclaró que han buscado resolver la problemática por la vía del diálogo pero que aún no ha sido posible. Advirtió que si no se soluciona el problema, acudirán a las instancias internacionales para frenar la contaminación.

Aseguró que es necesario el diálogo porque en esa región converge El Salvador, Honduras y Guatemala, por lo cual se debe tomar en cuenta la decisión de los tres países y reforzar la preservación del medio ambiente.

“Hemos formado una Comisión Interinstitucional, liderada por el Ministerio de Relaciones Exteriores desde la que se ha insistido en que debemos de tener monitoreo conjuntos entre Guatemala y El Salvador”, expresó Lina Pohl, vice titular del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

Pohl confirmó que en el monitoreo que se ha realizado en el país, se ha identificado la presencia de algunos materiales pesados.  Y el tema se ha llevado a las instancias de alto nivel de ambos gobiernos.
“Puede haber mucha riqueza, pero de nada sirve sacar el oro, si  estamos contaminando.  Se destruye la vida y no solo la vida del ser humano, se destruye la vida el planeta”, expresó Cerén.

La viceministra del MARN respaldó la posición de Cerén respecto a la necesidad de conservar estos recursos y darle un sentido real al nombramiento hecho por la UNESCO a la Reserva de la Biósfera “Trifinio Fraternidad”.

“Trifinio Fraternidad”, cubre un área de aproximadamente mil 500 kilómetros cuadrados compartidos entre los tres países y fue declarada por la UNESCO  a petición de los tres países centroamericanos. Sólo en el área que corresponde a El Salvador habitan 103.000 personas.

Fue declarada así por tener un área compartida entre Guatemala, Hondura y El Salvador, lo cual la convierte en la primera reserva trinacional del continente americano y la segunda en el mundo, atesorando una inmensa cantidad de especies de animales y vegetales, un valioso patrimonio cultural, así como paisajes y ecosistemas únicos en el planeta.











Publicado por Marvin Najarro
CT., USA.

domingo, 8 de julio de 2012

LA EXTRAÑA DIRIGENCIA…




INTRODUCCIÓN


Las grandes faenas sindicales de otras épocas en que hombres como Víctor Manuel Gutiérrez y Antonio Ovando Sánchez, quienes con enormes dosis de valor y coraje, pero sobre todos respondiendo a ese ideal profundo de plena libertad y democracia que hacía de la lucha organizada y consecuente la única vía para la solución de los grandes problemas de la clase trabajadora guatemalteca, lamentablemente, son ahora nada más retazos de la historia que los dirigentes de la clase trabajadora de hoy en día, quizás, ni por asomo, se dignan recordar; mucho menos emular. Gutiérrez y Ovando Sánchez, hombres honestos y luchadores, comprometidos en carne y hueso con los derechos y el bienestar de la clase obrera guatemalteca, ambos pagaron con sus vidas, cayendo víctimas de las opresivas dictaduras militares.
            Víctor Manuel Gutiérrez.

A continuación y por considerarlo pertinente citaré algunos pasajes del libro, “Memorias, la historia del movimiento obrero”, de Antonio Ovando Sánchez.

(…) Redactamos un programa de lucha en el que predominaba la capacitación de los obreros y trabajadores para que ya preparados fueran ocupando los puestos de dirección de los sindicatos y llegar, luego, a la dirección de la CTG. De esa reunión surgió el acuerdo de fundar la Escuela CLARIDAD. (…) Nuestra escuela logro tener VOZ Y VOTO en las deliberaciones, lo que prueba la confianza que los trabajadores tenían en la escuela CLARIDAD. Las puntas de lanza de la reacción y el oportunismo al sentirse desplazadas de lo que creyeron su reducto, iniciaron una furiosa campaña de difamación aplicándonos el mote de comunistas… (…) y que al Doctor Arévalo, ya Presidente, le pareció suficiente para firmar en junta de ministros el Decreto de desolución de la Escuela CLARIDAD. ¡Se dio el caso, quizás único en la historia, de un maestro cerrando una escuela! (…) Corría el año 46. Para entonces estaba organizado el Sindicato de los Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG), con filiales en toda la República, lo que hacía de él un organismo respetable que decidió afiliarse a la CGT… (…) El jovencito era Víctor Manuel Gutiérrez, ejemplo vivo de honestidad, capacidad  y una jamás desmentida fidelidad a la clase obrera y campesina durante su corta pero fructífera vida. Los trabajadores de la ciudad y el campo pusieron en él toda su fe y su confianza convirtiéndolo en su dirigente nacional al elevarlo a la Secretaria General de la Confederación General de Trabajadores de Guatemala (CGTG)… (…) culminando su brillante trayectoria en el ámbito mundial al integrar el secretariado de la Federación Sindical Mundial (FSM. (…) Los trabajadores no lo han olvidado ni lo olvidarán, expresándolo el día en el que públicamente puedan rendir tributo de admiración a los que como él, supieron darlo todo, incluso su vida, por la causa de redención de los obreros y de los campesinos. Marvin Najarro.








LA EXTRAÑA DIRIGENCIA SINDICAL

DEL MAGISTERIO GUATEMALTECO

El abogado del magisterio junto al dirigente Joviel Acevedo. Foto de Archivo: Surizar/Noticias.com.gt
                        Joviel Acevedo 


Por Luciano Castro Barillas


Los tiempos posmodernos, del neoliberalismo en bancarrota y las tecnologías omnipresentes y omnipotentes, de los medios masivos de comunicación insidiosos y la generación de periodistas de la interrogación capciosa, ha dado frutos aberrantes, auténtico esperpentos de la otrora digna oposición sindical que cuestionaba seriamente el sistema y donde el colaboracionismo con el sector patronal no era parte de su plataforma de lucha, ni de sus principios de organización, ni de su visión para la construcción de una sociedad mejor, más justa e incluyente, pero sobre todo, la organización sindical de 20 años atrás disponía de más claridad sobre el sentido real de lo que debe ser la organización de los trabajadores, en lo fundamental un asunto doctrinario vital para no perderse: la lucha irreconciliable entre el capital y el trabajo. La lucha por distribuir mejor la riqueza en los centros de producción que transforman la materia primaria en bienes y servicios de utilidad para la vida humana. Este proceso de creación de riqueza y vida solo es posible con la combinación de todos los factores de producción para hacer posible el fenómeno de la economía, de la riqueza; resultado de la conjugación de todas las fuerzas sociales de producción y no solo del dinero. Empresarios son todos aquellos que producen y dan lo que pueden hacer. El capitalista el capital y el obrero la fuerza de trabajo, su creatividad, responsabilidad, puntualidad y pericia para crear la calidad de lo que produce. Porque crear mediocridades es no crear nada. No se debe ser trabajador patoso sino diligente, esmerado y responsable.

Y si hay en la práctica esa compenetración de clase y del trabajo, no puede entenderse adecuadamente que las dirigencias sindicales actualmente en Guatemala sean, precisamente, lo que no den el mejor ejemplo como trabajadores. Ningún referente de la seriedad y la abnegación laboral. No son los dirigentes sindicales posmodernos el arquetipo Stájanov, el modelo del trabajador soviético, el héroe de la producción minera en esos años del socialismo. Acá los dirigentes sindicales son los más holgazanes, los peores trabajadores, eso sí, con mucha habilidad retórica para babosearse a la infinidad de maestros sin formación política, a los que convocan y movilizan alrededor de reivindicaciones estrictamente economicistas. Aún así, el magisterio nacional guatemalteco es incapaz de organizarse, porque realmente no hay organización. Actúan instintivamente, espontáneamente, en sincronía con la coyuntura, pues los grandes ideales de posicionarse como una fracción de clase (pues son capas intermedias de la sociedad en sus niveles de capa media media y media baja) es de difícil realización ya que esas ideas de clase no pueden fusionarse, anclarse o internalizarse en un grupo de personas que no pueden ver más allá de sus intereses gremialistas. La culpa de esa corta visión sectaria ¿quién la tiene? Pues sus dirigentes, para el caso del magisterio el distópico dirigente magisterial, Joviel Acevedo, proverbial por su testarudez e intransigencia,  que se ha sostenido en el cargo de Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala, STEG, gracias a la ignorancia y falta de compromiso consciente y activo del 99% de los maestros que han permitido una y otra vez su reelección, siguiendo las rancias tradiciones reaccionarias de repetirse, como el rábano, en los cargos. Los principios son principios y en una democracia burguesa, que es en donde actúa el señor Joviel Acevedo (que no fue el caso de Fidel ni lo es ahora el de Chávez) las reelecciones son reveladoras de una vocación antidemocrática, individualista y personalista. Este señor ha llegado creer que sin su presencia el magisterio no puede tomar el rumbo adecuado, a lo que ha contribuido, repito, la precariedad formativa de los maestros y la falta de real compromiso con su gremio. De allí que situados en esa realidad, no es que Joviel sea el gran dirigente, lo que pasa que en ese cúmulo de mediocridad él es un poco menos.

Del otrora proyecto revolucionario que fue la constitución en 1986 del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala, en su segunda época  -pues el primer STEG fue fundado por Víctor Manuel Gutiérrez- va quedando realmente poco. Ahora no pasa de ser un sindicato fastidioso que mantiene su poder de convocatoria por los ofrecimientos de incrementos de sueldo para los maestros, que lo necesitan, no cabe la menor duda, aunque en ocasiones inmerecido por el pésimo trabajo que en ocasiones se desempeña. Hay excepciones, claro está. Pero son eso: excepciones. Sin embargo, los casos patéticos de la insolidaridad magisterial es la actitud de los maestros que no se involucran en la lucha gremial (para no ir muy lejos, los maestros del municipio de El Progreso, Jutiapa) y solo parasitaria y cínicamente están a la espera de los resultados de los movimientos de huelga, como enemigos de sus propios compañeros, de allí que es inútil a estas alturas históricas hablar de unidad magisterial. ¿Cuál unidad? Si son incapaces de estar unidos siquiera en el almuerzo anual, donde los grupúsculos de intereses o de centros escolares hacen corro por aquí o por allá. No existe la unidad, pues, pero ni a la hora de comer, mucho menos habrá para causas más trascendentes. Hubo convivios en el pasado donde el cariño era tanto entre los maestros, que luego del almuerzo, terminaban reventándose las sillas en la cabeza o propinándose contundentes puñetazos, quizá como expresión de esa rara unidad gremial y cinismo del dictador guatemalteco que enseñó a los guatemaltecos aquella vieja actitud: “Quien te quiere, te aporrea”.

En fin, la organización magisterial necesita renovarse. Organizarse de verdad. Dejar de ser una organización acomodaticia como lo fue el STEG con el gobierno de Álvaro Colom o el colaboracionismo que exhibe ahora Joviel Acevedo, con respeto a la ampliación del tiempo de estudio de la carrera magisterial.[1] Ningún gobernante hace un favor a los trabajadores. Es su obligación servir a los ciudadanos y atender sus necesidades. Como tampoco es recomendable que ningún dirigente se perpetúe en los cargos. Si el señor Joviel Acevedo quiere seguir dando línea, orientación, al sindicato que según él se cae sin su presencia; está allí dentro de la organización sindical una forma organizativa para seguir incidiendo: su comité consultivo, donde se supone la experiencia y las líneas maestras se pueden dar para que las ponga en práctica el Comité Ejecutivo del sindicato. ¿De acuerdo? Pero este señor, para bien del magisterio, ya debe retirarse. Él es ya parte de la despreciable aristocracia sindical (o aristocracia obrera) que gana y come bien y de paso vive el delirium tremens de imaginarias persecuciones para contar con escolta sindical que más que protegerlo de otros debiera protegerlo de él mismo, por los rasgos psicóticos de su personalidad. ¿Quién tendría interés en matarlo? O destruir a una organización gigante que tiene los pies de barro y que con dificultades se moviliza para mejorar sus propios sueldos. Para una lucha social y política está totalmente incapacitado el magisterio guatemalteco, porque no tiene conciencia de clase y carece de organización real. Sólo logró hacerlo en las jornadas de lucha de 1944 y donde muriera María Chinchilla. Por eso el magisterio nacional da mucho callo a las autoridades de turno con las huelgas, pero de eso no se pasa. No son ni serán jamás una fuerza revolucionaria para que anden vilipendiando la figura del Che Guevara en sus manifestaciones. Y citaré un solo ejemplo: en los mejores momentos de la guerra interna, el Ejército Guerrillero de los Pobres, el EGP, la más grandes organización guerrillera guatemalteca, tenía en sus filas insurgentes a un solo maestro.  De esos que andan con gorras, pancartas, sombreros y listones haciendo la revolución por rato, no queda uno a la hora de rajar ocote.

El STEG debe retomar su sentido de clase, que para eso fue constituido. Pero si no se puede hay que buscarle otro nombre para no seguir mancillando sus compromisos históricos y su pasado. El STEG no puede ni deber ser un sindicato colaboracionista sino de verdadera oposición. Pero desde hace 20 años anda a la deriva, por sus dirigentes carecen de lo fundamental en la dirección y conducción de las causas del pueblo: formación política de clase y claridad.


[1] Para ampliar la información en este sentido puede leer el artículo del mismo autor intitulado Razones y sinrazones del movimiento normalista del Guatemala. http://lacunadelsol-indigo.blogspot.com/2012/07/razones-y-sinrazones.html










Publicado por Marvin Najarro
CT., USA.

EL DEMONIO QUE COSECHABA NIÑOS


El día jueves, en un fallo histórico emitido por los tribunales de justicia de Argentina, el ex dictador Jorge Rafael Videla, quien había asumido el poder tras un golpe de Estado contra el gobierno de Isabel Perón, en 1976, fue sentenciado a 50 años de prisión por los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad y por la supresión de su identidad. En lo que se considera como un programa sistemático diseñado por la junta militar argentina para el robo de niños recién nacidos de mujeres embarazadas quienes habían sido secuestradas, torturadas y mantenidas en prisiones militares el tiempo necesario mientras daban a luz. Y, quienes luego después serian ejecutadas o lanzadas en cadenas al mar desde aviones militares en los fatídicos “vuelos de la muerte”. Según el grupo defensor de los derechos humanos, Madres de la Plaza de Mayo, aproximadamente 500 niños recién nacidos fueron secuestrados y entregados a familias de militares o depositados en orfanatorios.





EL DEMONIO QUE COSECHABA NIÑOS

        Jorge Rafael Videla ( 1979)


Por Marvin Najarro

Escondido en su elegante estilo y sus trajes de vestir ingleses hechos a la medida, se ocultaba un diabólico ser: Rafael Videla. El general que comandó el golpe militar que depuso al inefectivo gobierno argentino de Isabel Perón, el 24 de marzo de 1976, se daba ínfulas de un gran teorista en guerra contrainsurgente, proponiendo el uso ingenioso de las palabras como también formas imaginativas de asesinato y tortura. Fue dentro de ese diabólico esquema de proceder que se ejecutó uno de los  más despiadados actos de deshumanización que tuvo lugar durante el periodo de la guerra sucia en Argentina: el robo de infantes. Videla fue acusado de permitir y ocultar el plan mediante el cual los infantes eran literalmente cosechados de mujeres embarazadas quienes fueron mantenidas con vida en prisiones militares lo suficiente como para dar a luz. Posteriormente y, en algunos casos después de operaciones de cesaria de media noche,  los niños recién nacidos eran arrebatados de las manos de las nuevas madres y entregados a familias militares o enviados a orfanatorios. Después de perpetrada esa inhumana acción, las madres eran trasladadas a otros lugares en donde luego serían ejecutadas. Algunas fueron puestas a bordo de aviones militares, en los infames “vuelos de la muerte,” desde donde, encadenadas a otros prisioneros, eran  arrojadas al mar. La idea de dar los niños a oficiales militares de derecha era parte de toda la teoría militar argentina de como erradicar el pensamiento subversivo de izquierda.

Según datos de la organización humanitaria, Madres de la Plaza de Mayo, se estima que unos 500 infantes fueron robados por los militares durante los años de la represión de 1976 a 1983. En total se considera que entre 13,000 a 30,000 argentinos fueron asesinados, desaparecidos, enterrados en fosas comunes o arrojados desde aviones sobre el Atlántico durante la guerra sucia. Jorge Rafael Videla, el elegante general maníaco, creía que no importaba el número de personas que deberían morir con tal de tener seguridad en  Argentina, así lo declaró en 1975, en apoyo de uno de los escuadrones de la muerte, conocido como; la Alianza Anticomunista Argentina, la Triple A. Aunque los grupos armados de izquierda habían sido resquebrajados al momento del golpe militar, los generales no dieron tregua y organizaron una amplia campaña contrainsurgente destinada a barrer con los residuos de lo que ellos consideraban subversión política. Videla llamó a esto, “el proceso de reorganización nacional", planeado para restablecer el orden a la vez que se inculcaba la animosidad hacia todo aquello que tuviera que ver con el pensamiento de izquierda. “El objetivo del Proceso es la profunda transformación de la consciencia", anunciaba Videla.

A la par del terror selectivo, Videla hacía uso de sofisticados métodos de relaciones públicas, le fascinaban las técnicas del uso del lenguaje para el manejo de la percepción popular de la realidad, al grado de patrocinar conferencias internacionales sobre Relaciones Públicas y otorgarle a la gigantesca firma estadounidense, Burson Marsteller, un contrato por un millón de dólares. Siguiendo al pie de la letra las indicaciones de Burson Marsteller, el gobierno de Videla puso especial énfasis en cultivar reporteros de las publicaciones elite de Estados Unidos. “El terrorismo no es la única noticia de Argentina, tampoco es la de mayor importancia", anunciaba el mensaje optimista de una campaña de relaciones públicas.

Dado a que los encarcelamiento y ejecuciones de disidentes rara vez eran reconocidos, Videla sentía que podía negar la participación del gobierno, dándole al mundo la escalofriante nueva frase, “los desaparecidos". Muchas veces sugirió que los argentinos, de paradero desconocido, no estaban muertos, simple y sencillamente se habían marchado a otros países en donde vivían cómodamente. “Enfáticamente niego la existencia de campos de concentración en Argentina o de establecimientos en los cuales la gente es detenida por mucho más tiempo de lo absolutamente necesario en esta… batalla e contra  la subversión", le dijo a un periodista británico en 1977. En un contexto más amplio, Videla y los otros generales consideraban su misión, como una cruzada, para defender la Civilización Occidental de la amenaza del comunismo internacional, trabajando muy cercanamente en dicho cometido con la Liga Anticomunista Mundial, basada en Asia, y su afiliada en Latinoamérica, la Confederación Anticomunista Latinoamericana (CAL).

¿Y en todo este diabólico esquema que papel jugo  Estados Unidos, especialmente la administración de Ronald Reagan?  

A pesar de que el gobierno de los EE.UU. estaba plenamente consciente de las atrocidades cometidas por la junta militar argentina, las cuales habían sido condenadas públicamente por la administración de Jimmy Carter, en los años 70, estos neonazis argentinos fueron efusivamente apoyados por Ronald Reagan, tanto en su papel de comentarista político, a finales de los 70 y como presidente cuando llegó al poder en 1981. Cuando la coordinadora de los derechos humanos del presidente Carter, Patricia Derian, reconvino a la junta militar argentina por su brutalidad. Reagan haciendo uso de su columna periodística, la emprendió contra ella, sugiriendo que Derian debería “caminar una milla en los mocasines de los generales antes de criticarlos".

Elliott Abrams, entonces secretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos, en testimonio via videoconferencia desde Washington, declaró haber urgido a Reynaldo Bignone, a que revelara la identidad de los niños secuestrados, en momentos en que Argentina empezaba la transición hacia la democracia en 1983. Abrams, dijo que la administración de Reagan “sabía que no eran únicamente uno o dos niños", indicando que oficiales de Estados Unidos creían que existía un plan de alto nivel, “ya que mucha gente estaba siendo asesinada o encarcelada". Aun así, ante tanta atrocidad, Reagan prefirió poner una cara alegre colmando de alabanzas de gratitud a los generales de la junta argentina. Reagan entendió el papel central de los generales argentinos en la cruzada anticomunista que estaba convirtiendo a Latinoamérica en una pesadilla represiva de dantescas proporciones. Los líderes de la junta argentina se vieron a sí mismos como los pioneros en técnicas de tortura y operaciones psicológicas, compartiendo sus experiencias con otras dictaduras militares de la región.

Pero parecía que las buenas relaciones de los generales argentinos con la administración de Ronald Reagan estaban a punto de experimentar un cambio brusco. Confiados los generales, llegaron a creer que contarían con el apoyo de la administración Reagan en sus planes de invadir las Malvinas. Pero para su sorpresa, Washington (no sin antes agasajar a los incautos generales con una elegante cena de estado en Washington a la  que asistió la nefasta Jeane Kirkpatrick) decidió aliarse con el gobierno británico de la también terrorífica, Margaret Thacher, alianza que al final de cuentas terminaría con la dictadura militar argentina. Fue aparentemente durante ese período de tiempo que Abrams habló con Bignone sobre la identificación de los niños que habían sido arrebatados de sus madres y entregados al personal militar.

En una de esas extrañas,  pero a la vez recurrentes ironías de la vida, Elliott Abrams -parte del círculo de allegados del presidente Reagan- sería quien con su testimonio, se encargó de ponerle fin a la libertad de Videla y enviarlo a donde corresponde, a las puertas del infierno a donde pertenecen esas almas, engendros del mal.











Publicado por Marvin Najarro
CT., USA.

viernes, 6 de julio de 2012

VIOLENCIA Y OTRAS CUESTIONES…

INTRODUCCIÓN

Bueno, la verdad es que Silvio Rodríguez es un cantautor, un poeta, identificado desde siempre con la Revolución proletaria cubana y con las revoluciones sociales de todo el mundo, principalmente las latinoamericanas. Las puntualizaciones que hace sobre la violencia común que se cierne como un flagelo sobre la sociedad venezolana que se empeña en construir una nueva y mejor sociedad, encuentra en ella un valladar de difícil superación coyuntural, en tanto la ultraderecha que la concita y organiza en ocasiones, dio lugar a esas raíces tan profundas de impaciencia, de desesperación humana; cansados quizá de tanto esperar sus reivindicaciones fundamentales y que la Revolución Bolivariana no puede otorgarlas con la celeridad que ellos quisieran. Las causas no son las desacertadas políticas  -según las oligarquías conspiradoras-  de Chávez y su equipo de gobierno, sino un lastre de siglos provocados por aquellos que hoy la denuncian escandalizados, rasgándose las vestiduras de algo que por siglos nunca pudieron hacer: dar la dignidad debida a los pobres de Venezuela. Hay que agregar, al final, algo contundente: las misiones solidarias por la salud y la educación con los pueblos del mundo que lo necesitan no se han hecho esperar, lamentablemente las derechas invisibilizan esos logros y destacan los problemas, en una clara labor de zapa de los sectores a quien nunca le han importado los excluidos y marginados, con el gran apoyo de los medios masivos de la desinformación que intentan crear a cada paso estados negativos de opinión. Luciano Castro Barillas.



VIOLENCIA Y OTRAS CUESTIONES

   Antímano, un barrio que simboliza la violencia en Venezuela

Por Silvio Rodríguez

Sábado, 30 de junio de 2012

Hay varias formas de violencia. Existe la ancestral violencia religiosa, hija del fanatismo y la intolerancia, hijos estos a su vez de la ignorancia. Existe la antiquísima violencia política, que inició el primer ser vivo que agredió a otro para quedarse con lo que tenía. Pero la violencia que asuela a muchas ciudades y barrios de Nuestra América suele ser la económica, con sus remotos orígenes en la desigualdad, la explotación, la miseria y la ignorancia, fermentadas en la ira que provoca venir al mundo para encontrar vedado lo que nos garantiza una existencia digna.

En el sentido de esta violencia, que es de la que se viene hablando en Segunda Cita, creo que el gobierno de Venezuela ha dado pasos efectivos, desarrollando lo que ellos llaman Misiones. Y, a pesar de que este principio de atención social elemental es de reciente práctica, ya hoy Venezuela recoge los frutos de miles de humildes atendidos de sus dolencias, operados de cataratas y, al menos, dos millones de recién alfabetizados.

Circunstancialmente me tocó visitar a Venezuela durante sus gobiernos anteriores, más que con este. Recuerdo que entonces existía la misma violencia, a pesar de que el país tenía los recursos para ser una de las naciones más prósperas de nuestro hemisferio.

Nunca llegó a serlo, en la proporción que merecía, con el bienestar social que sus riquezas parecían garantizar, gracias al entreguismo de aquellas administraciones y al desprecio de la mayoría de los ricos por los humildes, a quienes supieron mantener marginados. De aquellos viajes recuerdo las noticias de hechos sangrientos entre chabolas que las lluvias arrastraban a menudo.  Y la advertencia de: “Jamás se te ocurra subirte a uno de esos cerros”.

Hoy la violencia llegó las calles de Caracas, y no me parece extraño. No en balde desde hace tanto se fueron enracimando, excluidos, los que por humano crecimiento ahora invaden la futurista ciudad que diseñó Pérez Jiménez.

Conozco a varios que han huido de la terrible realidad de la violencia. Pero es obvio que la mayoría se ha quedado, apoyando con su trabajo y su esperanza los proyectos del gobierno bolivariano.

Nadie quiere la violencia para sus hijos, para su familia, para sí mismo. La mayoría de los que la ejercen tampoco la hubieran adoptado, de haber tenido la suerte de una vida mejor. Si no hubieran visto morir a sus hijos sin el médico que necesitaban, fueran otros. Si hubieran tenido la oportunidad de estudiar, otra sería la realidad.

Lo escalofriante no son las cifras de muertos diarios o anuales, víctimas de la violencia. Lo terrible es saber que esas cifras pudieron, al menos, haber sido mucho menores, pero se siguieron alimentando. ¿Quiénes fueron los autores de estas estadísticas amargas y del espanto que da saberlas? ¿Qué injusticias, qué malos gobiernos, cuanta complicidad, y de quienes?

La violencia marginal fue fabricada por la desigualdad, por la indolencia y por el egoísmo. Convencido de que no hay sistema político perfecto, aunque sí perfectible, dejo a ustedes nombrar el que más los genera. Chávez es el primer presidente moderno de Venezuela que ha dado pasos correctos para empezar a detener y revertir, desde la hondura de la atención al ser humano, el viejo y grave problema de la violencia, entre otros muchos.

Viva Chávez, carajo.








Publicado por La Cuna del Sol

BRAVUCONES (BULLIES) EN EL BUS…





INTRODUCCIÓN


Actualmente en Guatemala, las autoridades educativas y las organizaciones de derechos humanos se están tomando medidas contra las intimidaciones de los escolares de parte de sus propios condiscípulos. El problema no es nuevo, sin embargo, es hasta ahora que los niveles de violencia son alarmantes y fuera de control en todo el país que esta forma de violencia verbal y física está siendo seriamente considerada para lograr su erradicación, al menos de los centros escolares. La intimidación se ha practicado desde siempre. En los centros de trabajo, en las iglesias católicas o evangélicas, en el vecindario; en fin, en tantos lugares o espacios de interactuación entre los seres humanos. Pero estos males, que no son exportados (con el perdón de los delirios antiimperialistas de algunas izquierdas), si son puestos al día por la gran capacidad mediática de las empresas norteamericanas. Bullying que no viene si no a reflejar la profunda descomposición social en que están sumido los Estados Unidos y que hace languidecer el sueño de la prosperidad, convertido ahora por la sucesión interminable de presidentes hechos incompetentes por la oligarquía financiera e industrial,  en las pesadillas de Jason, el asesino de la motosierra. Esa dualidad antagónica de la sociedad norteamericana ha dado lugar que ahora los niveles de confrontación entre los politiqueros haya dejado de ser cáustica para volverse violenta. Que los afroamericanos vean aún más con profundo desprecio a los latinos y que los blancos desprecien por igual a todo lo que no se asocie con blancura étnica. Donde ahora en la crisis económica los ricos sean más ricos y los pobres más pobres, lo cual testimonia algo que la sociología burguesa norteamericana se niega a reconocer: que la división de la sociedad norteamericana en clases antagónicas es ahora, sencillamente, brutal y salvaje. El bullying es uno de los tantos elementos catódicos con que viven diariamente millones de personas, y repito, no es nada nuevo. Solo que ahora, en este momento, es pasto de escándalo por las groserías de un grupo de descerebrados “americanos” proferidas contra la señora Karen Klein. De allí que Gallup, la encuestadora, diera resultados alarmantes respecto a las preferencias electorales del 54% de los estadounidenses, ante la falta de credibilidad de los politiqueros que invocan a Dios en sus discursos. Ese 54% ve más honrado a un ateo y no a los hombres que se prosternan hipócritamente en las iglesias. Luciano Castro Barillas.




BRAVUCONES (BULLIES) EN EL BUS

                                 Karen Klein, víctima del bullying

















Por Charles M. Blow, june 22,2012

“Hacer llorar a la monitora del bus”

Ese es el nombre del video. Dura más de 10 minutos, pero si usted soporta más de tres minutos sin que sus ojos no se le humedezcan y la sangre no le hierva, entonces usted es una roca o al menos su corazón lo es. El video muestra a Karen Klein, una señora abuela de 68 años de edad, quien se desempeña como monitora de buses en el norte de Nueva York, siendo atormentada sin descanso por un grupo de jóvenes muchachos. Le dicen toda clase de vulgaridades. Uno de ellos le pregunta por su dirección, porque según él dice, quiere ir a orinarse en la puerta de su casa. Otros son más explícitos a cerca de deshonrarla. Uno de los muchachos le dice que ella no tiene familia porque “todos se mataron ellos mismos, pues no querían estar cerca de usted". (El hijo mayor de ella cometió suicidio). Otro sugiere  que, si él fuera a apuñalarla, su cuchillo penetraría en ella “como en la mantequilla".

Desde que el video se hizo público en You Tube, ha habido toda una avalancha de desaprobación e indignación.

Una campana online para recaudar 5,000 dólares para enviar de vacaciones a la señora Klein, había reunido para el viernes a mediodía más de 500,00 dólares. La señora Klein ha relatado su terrible experiencia en varios medios de prensa y algunos de los insolentes se han disculpado.

¿Pero que, si algo, nos dice esto a cerca de la sociedad en general? Se podrían argumentar muchas cosas, pero para mí es una extraordinaria y acertada metáfora para este momento en la conversación americana, en la que la hostilidad ha sido sacada a la luz del sol. El comportamiento de  esos muchachos representa el de muchos de nosotros: América en su forma más horrible. Es esa parte de la sociedad que ve al débil y vulnerable como merecedor del escarnio y la animosidad.

Esta clase de comportamiento no se limita a niños y buses escolares o a las comunidades suburbanas. Se extiende, abarca todos los confines de la sociedad. Nuestra política, nuestros púlpitos, y nuestras plazas públicas.

Ya sea que se trate de la audiencia en un debate del partido Republicano abucheando a un soldado gay o el vicioso ataque de Rush Limbaugh  a una joven mujer estudiante de la Universidad de Georgetown o la diatriba de Newt Gingrich dirigida a los pobres; bullying (intimidación) se ha convertido en rutina. La silbatina y la mofa. La intimidación y la burla. Escoge a tus enemigos y tortúralos sin piedad. Mantén la primacía  a través del abuso.

Tradicionalmente los roles de identidades inferiores  son registrados en una variedad de formas. En el caso de la señora Klein, ella era de edad avanzada y mujer, no era de figura liviana, como tampoco era adinerada. Para otros, es el color de la piel, país de origen, el objeto de la afección o algún otro accidente de nacimiento.

El país está cambiando y ese cambio está creando fricción; entre las clases tradicionales que ejercen el poder y las que están emergiendo; entre estructuras sociales tradicionales y aquellas que están alterando ese orden; entre una visión largamente sostenida del ideal americano y la creciente realidad de que ha llegado a su final.

Y ese cambio está llegando con una incesante rapidez.

El pasado mes, la Oficina del Censo reportó que, por primera vez en la historia del país, los nacimientos entre grupos minoritarios superaron a los de la población blanca. EL New York Times destacó recientemente los cálculos de un demógrafo del Brookings Istitution, quien según sus estimados, “el 92 por ciento en el crecimiento poblacional en la década que finalizó en el 2010, corresponde a las minorías".

Aún más, hoy día hay más mujeres enroladas en los centros universitarios que hombres y una encuesta publicada en abril por el Pew Research Center encontró que, “en una inversión del rol tradicional de los géneros, las mujeres jóvenes ahora superan a los hombres jóvenes en la importancia que le otorgan el tener una carrera o una profesión altamente remunerada".

Una encuesta de la firma Gallup, publicada el jueves encontró que un número record de personas (54%) dicen que ellos estarían dispuestos a votar por una persona atea como presidente y, una encuesta de la Gallup correspondiente al último mes encontró que más personas apoyan el matrimonio entre parejas del mismo sexo que aquellas que se oponen.

Estos cambios dramáticos están cambiando completamente el paradigma mayoría-minoría y están provocando que mucha gente se sienta inconforme.

La división republicana y demócrata se está incrementando cada vez más, convirtiéndose en una división blanca/multicultural, masculina/femenina, religiosos/poco religiosos; los primeros, las clases tradicionalmente más poderosas, los últimos, las clases emergentes.

Esto ha conducido cada vez con mayor frecuencia a indecorosos ataques  contra grupos tradicionalmente marginalizados aun y cuando (y posiblemente a causa de ello) están adquiriendo más poder. Las mujeres están bajo ataque.  Los hispanos están bajo ataque. El derecho al voto de las minorías está bajo ataque. Los pobres están bajo ataque. Sin sorprender, en todos los casos, los ataques son obra de gente de la derecha.

Raras veces el poder es cedido libremente  y sin dolor, particularmente cuando los tradicionalmente poderosos ven el realineamiento como una amenaza existencial.

El acoso de esa señora en el bus fue terrible, pero de la misma manera es la intimidación en nuestro mundillo político. Esos muchachos en el bus estaban tratando de ejercer el poder sobre una persona cuyo trabajo era monitorear su comportamiento. Pero el bullying  es algo, que siempre tiene que ver con el poder. Proyectar más de lo que usted tiene, para acumular más de lo que usted comparte.

Esto suena como el lado temeroso, la parte insegura de la sociedad estadounidense.





Traducción: La Cuna del Sol













Publicado por Marvin Najarro
CT., USA.

miércoles, 4 de julio de 2012

¿FUE DEMOCRÁTICA LA ELECCIÓN?...




INTRODUCCIÓN

El filósofo mexicano Enrique Dussel, reflexiona con pesimismo (como la filosofía existencialista de Jean Paul Sartre) sobre los resultados electorales del uno de julio de 2012 en México,  donde el hijo de la ilegitimidad moral y política, Enrique Peña Nieto, salió victorioso con una mediocridad porcentual pero la suficiente para hacerse con el poder el próximo sexenio. México, indudablemente, va de mal en peor, pues el retorno del tiranosaurio rex, el PRI, es un franco y decidido retroceso para la sociedad mexicana que sigue adoleciendo de falta de discernimiento, tal como sucede con los pueblos centroamericanos. En la política mexicana nunca se había llegado a tales niveles de frivolidad y manipulación que un personaje melodramático creado por el monopolio televisivo e incapaz de expresar frase sensata alguna si no tiene el telepronter enfrente, sea precisamente el mandatario de una gran nación. Pero el reparto era insuficiente con el primer actor Peña Nieto, era necesaria la comparsa y primera actriz, La Gaviota, heroína de telenovelas idiotas.  ¿Qué le pasa al pueblo mexicano? ¿Por qué ha perdido la objetividad a cambio de los abarrotes que les regaló el PRI? ¿Por qué se vende por un plato de lentejas por la lanita que está segura con el PRI? Es evidente que las condiciones subjetivas no se han desarrollado en el pueblo mexicano puesto que es incapaz de construir su futuro y se refocila en el pasado. Son presas, al parecer, de un idealismo objetivo extremo, que les hace ver como posible lo que no tiene ninguna viabilidad. Años duros y terribles desastres sociales  asolarán la linda y bendita tierra de México, sin que nada pueda hacerse por el momento, a no ser la resistencia contra el fraude que ha empezado a hacer Manuel López Obrador. La elección fue legal, dentro de corpus formal del Instituto Federal Electoral, IFE; pero ilegítima porque su desenvolvimiento y resultados son hijos de la ilegalidad de siempre: una revolución campesina traicionada donde los usurpadores siguen detentando el poder, ahora llegando a los 90 años de dictadura perfecta. Luciano Castro Barillas.






¿FUE DEMOCRÁTICA LA ELECCIÓN?


                                  
Por Enrique Dussel*

Que hubo elección nadie lo puede dudar, pero lo que nos preguntamos es: ¿fue democrática? Y ahí comienzan las dudas, sobre todo por la significación estrecha y equivocada de democracia que tienen el IFE y el candidato fabricado por la televisión.

Pareciera que el acto de la elección de un candidato define la democracia, olvidando que lo que hace al acto democrático son las condiciones que ese acto debe cumplir. Es todo lo que antecede, todo lo que está antes del acto de elección lo que califica al acto de democrático o antidemocrático. La elección misma no se autocalifica como democrática por el hecho de haberse ejecutado.

En primer lugar, la democracia es el nombre de un sistema de legitimación (véanse las tesis 8 y 10 de mi obra 20 tesis de política, Siglo XXI, México, 2006). La legitimación no es la legalidad. Legal es el acto que cumple la ley. Se puede cumplir la ley sin convicción subjetiva, por obligación, contra la propia voluntad, hasta con violencia, y sin embargo el acto acorde objetivamente con la ley es legal. Por el contrario, un acto se juzga como legítimo si el sujeto que lo cumple lo cree válido, es decir, si subjetivamente se tiene la convicción, si se cree que el acto pudo realizarse libre y equitativamente. La acción es legítima, en nuestro caso una elección de candidatos, si el futuro votante, la comunidad política, el ciudadano subjetivamente está convencido de que tuvo iguales condiciones, es decir, pudo participar simétricamente en los pasos previos a dicha elección. Si por ejemplo, fue coaccionado (comprando su voto), o fue obligado (bajo un posible castigo), o fue informado incorrectamente (por falsas noticias o encuestas distorsionadas que presentaban un ganador seguro sin serlo), o si durante seis años se presentó a un candidato en todo su esplendor de mercancía apetecida como noticia cotidiana del monopolio televisivo (monopolio ya intrínsecamente no democrático como medio de producción de candidatos, porque no admiten que otros den informaciones contrarias que darían al televidente la posibilidad de una información plural, es decir, democrática) y no bajo el rubro de publicidad político partidaria (lo que impidió a otros candidatos estar en la pantalla continuamente bajo la limitación de gastos de campaña, con la complicidad continua del IFE que no invalidaba esa desigualdad en las condiciones de una campaña anticipada), o si durante esos seis años se difamó a otro candidato de manera sistemática y también cotidiana, si acontecieran todos estos hechos no se habría cumplido el requisito de ser democrático el acto electivo, porque no hubo simetría o igualdad en las posibilidades de dar a conocer sus programas o a responder simétrica o equitativamente las críticas que se le hacían continuamente a los otros candidatos.

En efecto, en la elección del primero de julio se han cumplido todos esos actos condicionantes que producen en gran parte del electorado la convicción subjetiva de que no fueron todos los candidatos tratados simétricamente, con igualdad. El acto que subjetivamente el ciudadano no considera válido, y que considera que objetiva o institucionalmente se ha permitido esa desigualdad (en recursos monetarios de campaña, en tiempos de propaganda, en humillación del pueblo comprando sus votos, etcétera, etcétera), no es legítimo. Y si la democracia es el sistema de legitimidad, es decir, que institucionalmente crea objetivamente sus condiciones de realización, la elección que acaba de realizarse no puede ser calificada de democrática.

Los que creen que es democrática porque simplemente se ha cumplido el acto de elección de candidatos tienen un sentido fetichista de la democracia. Creen que el simple acto de votar torna al acto y al representante electo de democráticos. Y no es así. El acto es democrático por sus condiciones de posibilidad, antes de ser puesto como acto.

Ha habido fraude, es evidente, aun por el hecho de que se repartieron tarjetas de consumo que llenaron las tiendas para comprar mercancías ante la noticia de que serían anuladas. Pero lo peor no es que haya habido fraude con muchos mecanismos diversos y cada vez más sofisticados; lo peor es que esas campañas organizadas por un partido triunfante, no legítimas ni democráticas, muestran la corrupción de su concepción de la política como tal. El viejo PRI desprecia al pueblo al considerarlo tan ignorante e ingenuo que puede con una limosna (¿qué son, sino limosnas, migajas, esos pocos pesos, comparados con los robos que los representantes legítimos realizarán en el ejercicio del poder fetichizado, corrompido?) comprar su voluntad obediente. Lo peor es ese desprecio soberbio que le permite usar al pueblo como la imbécil prole que no merece respeto.

Por ello, y ante tantos oprobios que sufre el pueblo, sobre todo el más pobre, es lícito objetar el resultado, al menos para que no tengan una conciencia del todo tranquila ante tantos hechos antidemocráticos que han consciente e institucionalmente orquestado.

¡Hay memoria! El presidente Felipe Calderón ha cosechado en el estruendoso fracaso de su partido la semilla de su ilegitimidad. ¿No acontecerá lo mismo con el que se encumbra a la Presidencia debiendo el aparente triunfo a la falsa democrática publicidad sistemáticamente programada por el monopolio televisivo? ¿No será nuevamente la gran estatua fastuosa, brillante y potente de metales preciosos y resistentes, pero con pies de barro? Esos pies de barro son la falta de honesta legitimidad, la falta de haber sido elegido de manera democrática auténtica y sincera que crea en adherentes y oponentes la convicción subjetiva de que se ha ganado o perdido justamente. Y en este caso el perdedor puede ser éticamente convocado a trabajar junto al antagonista por una causa común que es la patria. Pero si hay ilegitimidad, toda convocación al mirar hacia adelante y olvidar los agravios de la contienda, son vacías bravuconadas del antiguo PRI, que por su cinismo llenan a los espíritus de rabia o rencor, y no de reconciliación y solidaridad.

* Filósofo










Pubicado por Marvin Najarro
CT., USA.

RAZONES Y SINRAZONES…



           
 INTRODUCCIÓN


El gobierno y las autoridades educativas de Guatemala, probablemente, nunca se imaginaron el nivel de oposición, ni el grado de reacción, que su propuesta de reforma educativa generaría entre los estudiantes normalistas afectados. Les pareció que no habría mayores inconvenientes y que al final, con mínimos contratiempos los estudiantes de magisterio terminarían, aunque fuera de mala gana, aceptando la imposición, más que una solución consensuada entre las partes, de la reforma al currículo de estudios.  Los resultados están a la vista y ahora el gobierno tiene una papa muy caliente en las manos. Existe un consenso generalizado, al menos así parece, entre  la mayoría de educadores y de personas expertas en el tema de la educación en cuanto a la necesidad casi impostergable de la reforma del sistema educativo nacional– se viene hablando de una reforma educativa de fondo, integral, desde la firma de los acuerdos de paz en 1996 – que eleve el nivel del desastroso sistema educativo nacional. Se sabe que la educación requiere como inversión el 7% del PIB y en la actualidad apenas recibe el 2.5%. Dicho en otras palabras y dado a que la condiciones económicas  del país no lo permiten, resulta por demás ingenuo pretender imponer una reforma de tal naturaleza que, aunque necesaria, es totalmente inviable en las actuales circunstancias. Pero el gobierno parece no entender eso y prefiere, como siempre, culpar a los estudiantes del fracaso de su propuesta. Marvin Najarro.







RAZONES Y SINRAZONES
DE LOS ESTUDIANTES NORMALISTAS
DE GUATEMALA

Al menos 43 heridos en Guatemala por enfrentamiento entre estudiantes y policías

              Cynthia del Águila, Ministra de Educación



Por Luciano Castro Barillas


Las razones de fondo de la inconformidad de los estudiantes normalistas de Guatemala son económicas. No es necesario grandes elucubraciones teóricas y gran especulación política para llegar a conclusiones. La Canasta Básica de Alimentos en Guatemala es de Q.2,494.00 quetzales y el salario mínimo para el campo y la ciudad es de Q.68.00 quetzales. Hay pues, un déficit de Q. 454.00, lo que en palabras sencillas se traduce en que para terminar comiendo los últimos días del mes harían falta esos billetitos. Por otro lado, la Canasta Básica Vital es de Q. 4,500.00, la cual incluye salud, educación, vestuario, vivienda, mobiliario, transporte, cultura y otros bienes y servicios. Si hacemos cuentas, resulta que la mayoría de los jovencitos y jovencitas que participan en las protestas y ocupaciones de establecimientos educativos son hijos de obreros, artesanos, empleados de servicios; cuyos ingresos andan   -si bien- en los Q. 2,500.00 a Q.3,00.00 quetzales. Es bastante fácil comprender la razón del porqué agregar dos años más a la carrera de magisterio constituye para esas precarias economías familiares toda una devastación. Con el agregado que, aun los profesionales universitarios como médicos, abogados, ingenieros civiles y otros, tienen grandes dificultades para encontrar empleo, con postgrados incluso en el exterior. Las familias guatemaltecas no son de un solo hijo, como mínimo cada grupo familiar está integrado por tres hijos. Hay buena intención, creo, de ampliar a dos años más la carrera de magisterio para elevar la calidad formativa de los estudiantes y que esta redunde en mejor calidad educativa en los procesos de enseñanza-aprendizaje, pues Guatemala ocupa uno de los últimos lugares en los estándares internacionales actuales de la enseñanza. Es una necesidad, claro, mejorar la enseñanza, empezando por crear una generación de nuevos, más preparados y por lo tanto más eficientes maestros. El problema de fondo es que en países con tan bajísimos niveles de desarrollo material, no funcionará ni la más innovadora pedagogía, métodos y metodologías de enseñanza. Porque para que nazcan en los jóvenes ideales docentes, vocaciones pedagógicas, sentido de educación en cuanto educar a los demás y ser uno mismo educado,  se necesitan cambios profundos y vastos en el currículo material, no solo en el currículo teórico. No pueden germinar las mejores ideas pedagógicas en cuanto no se modifiquen seriamente las estructuras sociales y económicas de un país. Cualquier política educativa resulta como “arar en el mar, echar nieve en una fragua o en la mar un alfiler”, como dijera en su epigrama modernista, formalista y retórico el gran poeta Rubén Darío.

Las personas, por ejemplo, que cursan licenciaturas en pedagogía no tienen ideales docentes en su gran mayoría. Quieren ser funcionarios de algunos de los diferentes niveles del sistema educativo nacional. Ser administradores educativos y no maestros. Tramitar papeles, no dar clase. Pero eso es lo que les ha enseñado el sistema. Los peores docentes, por ejemplo, que trabajan en escuelas primarias con ese grado académico, resultan, contradictoriamente, los peores maestros. ¿Dónde está la falla? En la inexistencia de dirección intelectual. De un espíritu nacional que entusiasme a las personas por enseñar, resultado de algo contundente y arrasador espiritualmente para cualquier nación: ideas política honradas y  políticos decentes donde se tenga la certeza de que se construye un Nuevo País. Eso no ocurre en Guatemala. Se estudia para tener y no para ser.

¿Que los muchachos son manipulados? Es la cantilena, la muletilla;  de las rancias tradiciones reaccionarias. ¿Qué se ha privilegiado el diálogo de las partes? No, porque ambos bandos tienen un posicionamiento previo y la inflexibilidad mutua responde al hambre de unos y a la intransigencia ideológica de los otros. ¿Que hay buenas intenciones en el mejoramiento en la calidad de la educación? Así es, pero no se hace lo previo: darle sustentación material a las buenas ideas. Se hacen las cosas al revés y no fructificarán, lamentablemente para Guatemala.

Pero hay una lección por aprender en todo esto: las derechas ya no pueden realizar impunemente sus designios. Y la señora Ministra de Educación, Cynthia del Águila, arropada en seda en su infancia,  resultó llorando y conoció de primera mano el espanto, la violencia y el horror de la pobreza al ser prisionera de los enfurecidos muchachos.

Para concluir solo quiero agregar a los futuros maestros lo siguiente, que me dijera en una ocasión un entusiasta maestro andaluz, Pepe Román: “Ser maestro es la profesión más bonita del mundo cuando a uno le gusta enseñar, pero es el oficio más terrible cuando a uno no le gusta la enseñanza”. Es de reflexionar en lo dicho. Y muchos de los que hoy estudian para ser maestros debieran de preguntarse eso, para aceptar con agrado lo propuesto o rechazarlo de la manera más enfática.









Publicado por Marvin Najarro
CT., USA.

lunes, 2 de julio de 2012

EL AUTOMÓVIL, PESADILLA…





INTRODUCCIÓN


Es el artefacto cultural más apetecido por niños, jóvenes y viejos. Un niño porque espera ser grande para poseerlo, el joven porque disfruta frenéticamente con él sus mocedades a toda velocidad y el viejo porque a su edad sirve para todo: para los pies que se cansan luego, para proyectar la imagen de viejo pensionado solvente y sin presiones o, sencillamente, gancho efectivo para ligar si se trata de esos coches de lujo que toda refacción, por sencilla que sea, cuesta un ojo de la cara y constituyen un auténtico atentado al equilibrio financiero. Pero el automóvil es una cultura resultado de la civilización. De la costosa investigación en los laboratorios industriales para hacer de cada carro un producto peregrino, único y singular. Nació para hacer las cosas más rápidas y más cómodas. El transporte colectivo es lo más razonable para la economía familiar y la ecología y la salud mental, sin embargo, cuando se posee un coche deslumbrante, las opiniones se invierten y abundan las justificaciones. Lo único real, al final, es que los buenos coches en el mundo desarrollado y subdesarrollado son un toque de distinción y prestigio social y un buen negocio para las diez empresas productoras a escala planetaria que controlan el 75% de la producción mundial. Ninguna ciudad por chica o por grande que sea se sustrae a ese “austero u ostentoso encanto de la burguesía”. Es la mercancía capitalista más persuasiva y más perniciosa para la vida y para la humanidad. Pero su poder de seducción es enorme y aturdidor, como las carreras de coches y la potencia del motor de explosión. No por gusto la Bavarian Motors Works, en su trabajo de inducción psicológica para adquirir estos coches dijo este filosofema publicitario, cínico y elegante a la vez: “El BMW 7331 refleja el estado de su mente, no solo el de su cuenta bancaria”.  Luciano Castro Barillas.






EL AUTOMÓVIL, PESADILLA QUE
IMPIDE VIVIR BIEN



 Por Alejandro Valle Baeza

El mundo tiene fiebre por el cambio climático y la enfermedad se llama modelo de desarrollo capitalista. Mientras en 10,000 años  la variación de dióxido de carbono (CO2) en el planeta fue de aproximadamente un 10 por ciento, en los últimos 200 años de desarrollo industrial, el incremento en las emisiones de carbono ha sido de un 30 por ciento. Desde 1860, Europa y Norteamérica han contribuido con el 70 por ciento de las emisiones de CO2. El 2005 ha sido el año más caluroso de los últimos mil años en el planeta. (Evo Morales)

Por cada tres niños nacidos la industria produce un vehículo automotor. Los automóviles y camiones son gestados en la mayor industria manufacturera del mundo. Durante 2008 la industria automotriz produjo unos 60 millones de automóviles y unos 10 millones de autobuses y camiones, en 2009 se produjeron menos automotores pero por efecto de la crisis y no por decisión de alguien.

Hay más de 800 millones de automotores circulando en el planeta y devoran uno de cada cuatro barriles de petróleo producidos. Una de cada seis toneladas de bióxido de carbono es producida directamente por los automotores pero su efecto es mayor si se considera la producción indirecta de este gas causante importantísimo del efecto invernadero. Los automotores son responsables de la producción de muchos otros contaminantes como óxido de nitrógeno, plomo, dióxido de azufre, etcétera.

Los automóviles son una de las mercancías emblemáticas del capitalismo, la crisis económica iniciada en 2007 mostró la enorme importancia de la rama pues muchos gobiernos instrumentaron ayudas a la industria automotriz; para conservar los empleos se dijo. Dos de las mayores empresas del mundo la General Motors y la Chrysler entraron en bancarrota en 2009 y tuvieron que ser rescatados por el gobierno estadounidense.  Para recuperar la producción automotriz gobiernos como el estadounidense, el chino y el mexicano promueven la compra de vehículos. Al hacerlo impulsan la desigualdad y la destrucción del ambiente. Lea el artículo completo












Publicado por Marvin Najarro
CT., USA.