miércoles, 25 de febrero de 2026

Estados Unidos sueña con una nueva era colonial

El discurso de Rubio fue un llamado a los sátrapas que están dispuestos a actuar como fuerzas proxy para luchar por la hegemonía global de Estados Unidos, tal y como ya están haciendo los europeos con respecto a Ucrania.

 

ESTADOS UNIDOS SUEÑA CON UNA
NUEVA ERA COLONIAL



Moon of Alabama

En un discurso pronunciado en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el secretario de Estado, Marco Rubio hizo un llamado a la restauración de la era colonial:

"En un mundo perfecto, todos estos problemas y muchos más se resolverían mediante diplomáticos y resoluciones enérgicas. Pero no vivimos en un mundo perfecto y no podemos seguir permitiendo que aquellos que amenazan de forma descarada y abierta a nuestros ciudadanos y ponen en peligro nuestra estabilidad global se escuden tras abstracciones del derecho internacional que ellos mismos violan habitualmente

Este es el camino que el presidente Trump y los Estados Unidos han emprendido. Es el camino al que les pedimos que se unan aquí en Europa. Es un camino que antes hemos recorrido juntos y esperamos volver a recorrer juntos. Durante cinco siglos, antes del final de la Segunda Guerra Mundial, Occidente se había estado expandiendo: sus misioneros, peregrinos, soldados y exploradores salieron de sus costas para cruzar océanos, colonizar nuevos continentes y construir vastos imperios que se extendían por todo el mundo.

Pero en 1945, por primera vez desde la época de Colón, estaba entrando en declive. Europa estaba en ruinas. La mitad vivía tras una cortina de hierro y el resto parecía que pronto seguiría sus pasos. Los grandes imperios occidentales habían entrado en un declive terminal, acelerado por las revoluciones comunistas ateas y por los levantamientos anticolonialistas que transformarían el mundo y cubrirían con la hoz y el martillo rojos vastas extensiones del mapa en los años venideros.  

En ese contexto, entonces como ahora, muchos llegaron a creer que la era del dominio occidental había llegado a su fin y que nuestro futuro estaba destinado a ser un eco débil y fugaz de nuestro pasado. Pero juntos, nuestros predecesores reconocieron que el declive era una elección, y fue una elección que se negaron a tomar. Esto es lo que hicimos juntos una vez, y esto es lo que el presidente Trump y los Estados Unidos quieren hacer de nuevo ahora, junto con ustedes".

Arnaud Bertrand resume:

El hombre lamenta literalmente el resultado de la Segunda Guerra Mundial porque marcó el fin de la era durante la cual “Occidente se había estado expandiendo”, un “camino” que “espera que Estados Unidos y Europa caminen juntos de nuevo”.

Y debemos comprender muy claramente las intenciones de Rubio: quiere restituir la construcción de “vastos imperios que se extienden por todo el mundo” y culpa los “levantamientos anticolonialistas” por lo que le hicieron a “los grandes imperios occidentales”.

Afirma además que no se puede seguir permitiendo que “abstracciones del derecho internacional” sean un obstáculo a los intereses de Estados Unidos.

Básicamente, el hombre está afirmando abiertamente que todo el orden poscolonial fue un error y está pidiendo a Europa que comparta el botín de construir uno nuevo.

Algunos de los imbéciles presentes en la sala aplaudieron esa tontería revisionista.

Bertrand Advierte:

¿Cuál es la idea aquí? ¿Que los Estados Unidos de Trump ꟷ“Estados Unidos primero”ꟷ se volvería de repente magnánimo y compartiría con Europa solo por pura afectividad? El imperialismo no funciona así: toda su premisa se basa en que los fuertes dominan a los débiles.

Cuando una potencia imperial habla de sentimientos, de lo mucho que te aprecia y de cómo quiere asociarse contigo ꟷla parte mucho más débilꟷ eso es motivo de preocupación, no de aplauso...

El discurso de Rubio fue un llamado a los sátrapas que están dispuestos a actuar como fuerzas proxy para luchar por la hegemonía global de Estados Unidos, tal y como ya están haciendo los europeos con respecto a Ucrania.

Pero Rubio vive en el pasado. Un pasado en el que los europeos, gracias a su supremacía en el campo de la guerra, podían conquistar y devastar vastas zonas del planeta:

“Occidente conquistó el mundo no por la superioridad de sus ideas, valores o religión [...], sino por su superioridad en el uso de la violencia organizada. Los occidentales suelen olvidar este hecho; los no occidentales nunca lo olvidan”.

Samuel P. Huntington, The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order

Afortunadamente, Occidente ya no tiene acceso exclusivo a las armas. Ya no puede reunir las fuerzas necesarias (tecnología, dinero, personas e ideología) para someter al planeta. Cualquier intento de hacerlo solo acabará en desastre.

Por lo tanto, Europa haría bien en mantenerse alejada de las descabelladas tonterías de Rubio. 




Publicado por La Cuna del Sol 

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