lunes, 19 de septiembre de 2011

Elecciones, Notas Marginales y Retazos de Opinión.


                                   

Tratando de establecer la importancia y el grado de cobertura que la prensa Norteamericana daba a las elecciones generales en Guatemala, pero sobre todo a la elección para presidente del país, decidí hacer un recorrido por las ediciones escritas y electrónicas de los diarios de mayor circulación (5) aquí en los Estados Unidos, y no para mi sorpresa, lo que encontré  el día Domingo 11, día de las elecciones fueron dos notas marginales con muy escasa cobertura, aunque detallaban de manera muy resumida, el clima de inseguridad que se vive en Guatemala y lo determinante que sería en la elección del próximo presidente. Es importante notar el sesgo manifiesto en amaba notas; una en El Washington Post y la otra en Los Angeles Times, hacia la candidatura del Ex – General Otto Pérez Molina, que por su posición de “Mano Dura” ( Iron Fist o Thoug on Crime) contra el crimen era el amplio favorito para ganar las elecciones aunque se especulaba la probabilidad de una segunda ronda de votaciones, si el ganador en este caso OPM no obtenía el reglamentario 50% + 1 del total de votos emitidos, como en efecto sucederá , ahora que ya se conocen los resultados.

Es también importante hacer notar, que aunque de manera indirecta y sin ningún serio cuestionamiento, se mencionaba en ambas notas periodísticas,  el pasado militar de OPM, no como un impedimento a sus aspiraciones presidenciales, sino mas bien, como un punto a su favor, pues es precisamente su historial militar y sobre todo su posición de “mano dura,” lo que constituye el mayor atractivo de su candidatura entre una muy buena parte del electorado guatemalteco, harto ya, de tanta violencia e inseguridad y quienes ven en él la persona idónea y el único capaz de hacerle frente. “Queremos mano dura” decía  la líder de un grupo de vendedoras al menudeo. “Un soldado tiene su método para tomar acciones duras, y eso es lo que nuestro país necesita.”**  Para enfatizar lo anterior, en nota publicada el  día Lunes 12 por El Wall Street, OPM dice lo siguiente:  “Cuando decimos “mano dura” nosotros tenemos una idea muy amplia: Lo que estamos diciendo es cero tolerancia para la violencia y el crimen,”  dijo en una reciente entrevista. “ Confrontar el trafico de drogas y recuperar el terreno en nuestro territorio.” El mismo diario, luego hace referencia a un comentario hecho por una profesora de la Universidad de Haverford, quien según El Wall Street, es una especialista en La Política de Guatemala y quien dice lo siguiente: “La gente se siente paralizada por la violencia , lo que ha provocado que el mensaje de “mano dura” sea atractivo para algunos”. Luego el mismo medio argumenta y de manera bastante critica: que no está del todo claro, que existen dudas, de que los militares sean capaces de resolver el apremiante problema de la violencia en Guatemala y pone como ejemplo el caso de Felipe Calderón en México, quien a pesar de estar haciendo uso de los militares no ha podido controlar la violencia del narcotráfico y al contrario el crimen se ha disparado.

El New York Times en información publicada en la página 6 de la edición del martes 13, y en tono, en apariencia mucho más crítico que lo publicado el Domingo 11 por El Washington Post y Los Angeles Times, hace referencia de alguna manera a la participación directa de Otto Pérez Molina en el sangriento conflicto armado guatemalteco, y que a pesar de haber concluido primero en las elecciones del Domingo 11, tendrá que enfrentarse en segunda ronda contra Manuel Baldizón  quien finalizo segundo. Menciona el referido periódico que no obstante OPM haber liderado, de manera muy consistente las encuestas previas a la elección, pero que al haber fallado en ganar las elecciones en primera vuelta, es un indicio de que probablemente, temores entre los votantes a cerca de su record militar y sus planes de “mano dura” para combatir el crimen, pueden haber sido más grandes de lo que las encuestas mostraban. El New York Times también menciona que muchos de los votantes tanto de la Ciudad Capital como del interior del país que acudieron a los centros de votación para emitir su voto, lo hicieron motivados por los altos índices de criminalidad que azotan como una epidemia a todo el país, el cual ha alcanzado niveles similares o superiores a los existentes durante los  años de la guerra civil. Agrega, que muchos de los que votaron por OPM, expresaron haber votado por él porque apreciaban su experiencia estratégica y su plan de poner en las calles un bien equipado contingente militar para combatir el crimen. “Hay mucha gente inocente muriendo en los vecindarios y en todo el país,” expresaba un joven agrónomo, en el pueblo de Cotzal en las montañas del Norte de Guatemala, quien declaraba ser un seguidor  de Pérez Molina. “Lo que urgentemente necesitamos es seguridad,” finalizaba. Según el New york Times; expertos señalan que el hecho de que tanto Pérez Molina como su contendiente Baldizón favorezcan el carácter severo de sus políticas de seguridad, no hace más que resaltar, cuan desesperados los guatemaltecos se encuentran ante la espiral de inseguridad que consume al país entero. “Es como  Colombia en el 2001- 2002, cuando la inseguridad, el crimen y la violencia, eran la realidad dominante de la vida diaria” afirma una experta del Woodrow Wilson Center for International Scholars. “La gente quiere orden”. Por cierto, continua la nota periodística del NYT, en un país en donde las fuerzas de seguridad del estado asesinaron decenas de miles de civiles durante la guerra, en las campañas de Tierra Arrasada (scorched-earth) dirigidas en contra de los rebeldes izquierdistas, que ahora se apoye la idea de un ejército más fuerte, representa un contundente vuelco de opinión. Pérez Molina cuyo símbolo de campaña es un “puño de acero” o “iron fist” en entrevista concedida la semana previa dijo que; al menos 400 comunidades del interior de Guatemala, habían enviado solicitudes formales al Departamento de Defensa, en las que se pide la presencia del ejército, lo cual según OPM, era un signo indicador de un cambio de opinión entre grandes sectores de la población.

Para finalizar, el NYT señala el hecho de que Guatemala es un país en donde persiste todavía la memoria de una pesadilla, que causa que muchos de sus habitantes tengan que batallar con la idea de elegir a un ex – general que simboliza esa pesadilla - la de la guerra -. Especialmente en El Quiché, en las comunidades ubicadas en las montañas de ese departamento y en donde en los 80’s, cuando precisamente OPM  prestaba su servicio militar en esa región, se cometieron muchas de las peores atrocidades de la guerra, existe un palpable temor al retorno de la violencia. Defensores de los Derechos Humanos se preguntan si, una vez más los militares actuaran o mataran con total impunidad, y de si, falsas acusaciones conducirán a matanzas fuera de la ley. Notan que, mientras los militares son menos corruptos que la policía o que el mismo sistema de justicia, esto podría cambiar muy fácilmente, dada le enorme cantidad de dinero disponible que proviene del narcotráfico. Mientras tanto algunos habitantes de comunidades relativamente tranquilas, cercanas a Cotzal expresaban que ellos estaban más preocupados con la pobreza y con el deterioro de las obras de infraestructura, que con el crimen. Afirmaban que, enviando más hombres con armas a El Quiché y otras comunidades mayormente indígenas que sufrieron enormemente durante la guerra, solamente provocaría más guerra, no paz. “Hemos visto el trabajo que lo generales hacen,” dijo un poblador. “Mucha gente dice que ellos conocen las montañas. Ellos las conocen porque nos persiguieron hasta aquí, y por eso es que nosotros no los queremos”. De esta manera concluye la nota periodística publicada por el NYT el día martes 13 del corriente mes, dos días después de haberse celebrado las elecciones para presidente en Guatemala.

De todo lo anterior y como análisis final, se puede con alguna certeza afirmar que, a pesar de que en la superficie y dado lo marginal y resumido de la información publicada por los diarios de mayor circulación en los Estados Unidos, con excepción del NYT, las elecciones en Guatemala no constituyeron un evento que mereciera amplia cobertura en dichos medios informativos. Como razón de peso se podría argumentar que; debido al carácter muy peculiar de las Democracias y de los procesos electorales  que tienen lugar en las "Repúblicas Bananeras" como es el caso especifico de Guatemala, en donde más que elecciones son transferencias del poder que se han cocinado con mucha anterioridad, no se podía esperar otro tipo de reacción de parte de los mencionados medios informativos Estadounidenses. Pues, y como la mayoría de las notas publicadas así lo demuestran, se suponía que el candidato “favorito” de Washington, Otto Pérez Molina sería el ganador, “favorito,” porque OPM debido a su record como militar es el que mejor se ajusta a los planes geoestratégicos de Washington hacia la región, con miras a la militarización de la lucha contra el narcotráfico, al mismo tiempo que se busca establecer cierto grado de control sobre la población, como sucede actualmente en México con la implementación del plan Mérida, diseñado por el Pentágono, y del cual se dice, una variante del mismo se está aplicando en Centro América . Como se infiere de lo publicado por el New York Times, siendo este medio informativo el más importante en los estados Unidos, y que, por lo regular representa y difunde los puntos de vista de Washington en asuntos de política exterior. No importa si es Otto Pérez Molina ó Baldizón quien resulte electo en la segunda ronda de votaciones, será lo mismo, pues ambos favorecen las mismas políticas de mano dura y de férreo control militar en la lucha contra el crimen y  tanto el uno, como el  otro, fielmente se plegaran a los dictados de Washington.

No hay que olvidar  que los Estados Unidos es hoy por hoy el único poder con ambiciones globales, está presente en todas partes del planeta y hasta el más pequeño y rocoso islote es de vital importancia para sus planes políticos, militares y económicos de dominación global.


** Retazos de Opinión.

“La gente quiere votar por seguridad,” dijo una vendedora de carne. “Es todo lo que ellos quieren: Alguien que pueda proveer seguridad.”

“No hay mucho que debatir la derecha ha ganado.” Dijo un experto en ciencias políticas de la Universidad Rafael Landivar, quien además predijo que muchos votantes desencantados, de forma deliberada anularían su voto.

“Un piloto de autobuses dijo lo siguiente: “ En Guatemala la confianza en la política ha desaparecido.” “Eso no es ser pesimista. Es la realidad.”

OPM: “Si no tomamos las decisiones correctas, podríamos vernos en una más seria como delicada situación en el país,” dijo. “Hemos sido muy claros; tenemos el mejor chance de ganar y estamos listos para confrontar el gran riesgo.” OPM. Dijo que su estrategia de lucha contra el crimen estaría de acuerdo con la ley. “No estamos hablando de autoritarismo.” Dijo finalmente.

“El problema es, que la gente piensa que la mano dura será aplicada a otros; ellos no se dan cuenta que, cuando alguien ofrece mano dura se aplica a todos por igual, aun en contra de  aquellos que votaron por él,” dijo un activista por los derechos humanos y representante especial de la ONU en Guatemala. “Si, será un gobierno de orden, pero de un orden impuesto con violencia, es anti-democrático. Es un retroceso histórico para nuestro país.”

Colom ha advertido que el futuro de su país está en la balanza. “Nos han llamado un narco-estado, pero los consumidores, ellos también son narcos,” Colom le dijo a la BBC.





Marvin Najarro.
CT, Estados Unidos.




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