sábado, 20 de junio de 2020

La destrucción de los símbolos del oprobio o la vandalización indiscriminada de las obras de arte

En este momento de insumisión ciudadana en los países capitalistas más avanzados (Estados Unidos y Europa) la expresión de las artes plásticas que más ha sufrido la vandalización es el arte escultórico. Una especie de alucinantes, irracionales, fanáticas y reprochables acciones contra los símbolos de bronce histórico y políticos de la injusticia campea por las plazas, calles y avenidas de grandes metrópolis.


LA DESTRUCCIÓN DE LOS SÍMBOLOS DEL OPROBIO
O LA VANDALIZACIÓN INDISCRIMINADA
DE LAS OBRAS DE ARTE


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

En este momento de insumisión ciudadana en los países capitalistas más avanzados (Estados Unidos y Europa) la expresión de las artes plásticas que más ha sufrido la vandalización es el arte escultórico. Una especie de alucinantes, irracionales, fanáticas y reprochables acciones contra los símbolos de bronce histórico y políticos de la injusticia campea por las plazas, calles y avenidas de grandes metrópolis, de parte de todos aquellos grupos contestatarios que se sienten ofendidos con la presencia, por ejemplo, del rey Leopoldo II, personaje cruel, sádico e inhumano que mutilaba una mano o las dos manos a los nativos del antiguo Congo que desafiaban de una o de otra manera a las autoridades coloniales belga. O el derribo de la estatua del aristócrata sir Robert Baden-Powell, ex nazi y estrecho colaborador de Hitler; además de espía infame, fundador de los Boy Scout. La estatua más atropellada y que yace de bruces por todas partes es la de Cristóbal Colón, supuestamente descubridor de América y responsable directo de la conquista y colonización.

La lista es larga y los pueblos que han sufrido la represión y la muerte no podían permitirse, hasta ahora, la exhibición o veneración pública de canallas consumados como el general confederado Lee o el comerciante de esclavos Robert Milligan cuya estatua fue retirada de Londres por orden del alcalde para evitar desórdenes públicos. En Guatemala han ocurrido hechos semejantes, tal el caso del busto del Jefe de la Policía Nacional del régimen genocida de Romeo Lucas, el coronel Germán Chupina Barahona. Ese busto de bronce, por generaciones, fue martillado, aserrado, limado, cubierto de heces fecales y al final de tantas acciones cólericas, el busto quedó con una nariz chata de boxeador y la boca tan estirada hacia la izquierda como paciente con un derrame cerebral severo. Por fin retiraron ese adefesio, pues su única utilidad se limitó para asustar a los niños, a quienes los padres los llevaban al pie del pedestal y decirles, reconviniéndoles seriamente; que así se les pondría la cara si se portaban mal! 

Pero también hay estatuas queridas, objeto de la veneración pública como la de Negro Primero (Pedro Camejo) soldado venezolano de las guerras de independencia y aunque la estatua igualmente está para dar miedo a causa del malogrado escultor, corresponde sí a un buen hombre y eso es lo que vale.

Las estatuas de los generales Confederados han caído a lo largo y ancho de los Estados Unidos y la pregunta es ¿por qué no retirarlas a la sala más oscura, si se quiere, de un museo, porque como sea, es un atentado contra las artes? Esto sería como si los actuales habitante de la ciudad de Segovia en España  destruyeran el acueducto romano o los vecinos de Mérida destruyeran el teatro romano porque representan toda la ignominia de un estado esclavista y brutal como el Imperio Romano. O la Revolución rusa hubiera destruido todas las catedrales ortodoxas con cúpulas de cebolla porque representaban a la clase corrupta de señores feudales y popes glotones y flojos. O que los cubanos destruyeran el Castillo del Morro porque representa el dolor infligido por los colonizadores españoles o se destruyera igualmente el centro histórico de La Habana por representar a toda la rancia burguesía habanera.

No, por favor. No es destruyendo los bustos de Nerón o Calígula como tuvo que caer el imperio romano. El actual sistema de injusticia mundial, la dictadura de los archimillonarios, deber ser destruido con la Revolución social, con los esfuerzos serios y sistemáticos por modificar siquiera sea, para empezar y que es mucho; con la reforma profunda de la superestructura del Estado (política, ideología y legislaciones). El sistema de explotación y marginación social es lo que origina los actuales problemas. Es una lucha de clases no declarada pero siempre presente en toda la historia de la humanidad y no la simple destrucción de símbolos como preconiza las escuelas académicas de antropología de la Universidad de Birminham en un NO SESUDO, sino descerebrado análisis posmarxista.

¿De qué brillante calabaza, quiero decir cabeza, surgen tan agudas reflexiones? La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases por el mejoramiento del ingreso. Por vivir mejor. Esas son las causas profundas. Los motivos son muchos y los más recientes la muerte del moreno George Floyd. No destruyamos el legado del pasado, es nuestra historia, luminosa como un amanecer o hedionda como un chancro sifilítico. Pero irremediablemente es nuestra historia. La historia del hombre, con sus luces y sus sombras.






Publicado por La Cuna del Sol

jueves, 18 de junio de 2020

Siria en Seattle: La Comuna desafía al régimen estadounidense

El matrimonio entre las protestas post-Lockdown y George Floyd ha alimentado a una bestia tosca que todavía es inmune a cualquier forma de debate civilizado en los Estados Unidos: la Comuna de Seattle.


SIRIA EN SEATTLE: LA COMUNA DESAFÍA
AL RÉGIMEN ESTADOUNIDENSE


Por Pepe Escobar

El matrimonio entre las protestas post-Lockdown y George Floyd ha alimentado a una bestia tosca que todavía es inmune a cualquier forma de debate civilizado en los Estados Unidos: la Comuna de Seattle.

Pero, ¿de qué se trata la Zona Autónoma de Capital Hill y la República Popular?

¿Son los comuneros unos simples tontos útiles? ¿Es este un experimento refinado del movimiento Ocupar Wall Street? ¿Podría sobrevivir, logísticamente, y ser replicado en Nueva York, Los Ángeles y Washington D.C.?

El presidente Trump, indignado lo ha descrito como un complot de "terroristas domésticos" en una ciudad "dirigida por demócratas de la izquierda radical". Trump ha hecho un llamado a la "LEY Y EL ORDEN" (en mayúsculas, de acuerdo con su Tuitología).

Indicios de Siria en Seattle son visiblemente discernibles. Bajo este escenario, la Comuna es una versión de Idlib luchando contra los "puestos de avanzada de contrainsurgencia del régimen" (en la terminología comunera).

Para la mayoría de las facciones de la derecha estadounidense, Antifa es el equivalente del ISIS. George Floyd, de acuerdo con lo que me dijo un agente de inteligencia, no solo es considerado un comunista mártir de Antifa, sino que además un vulgar “criminal y vendedor de drogas”.

Entonces, ¿cuándo atacarán las "fuerzas del régimen" -en este caso sin cobertura aérea rusa? Después de todo, según lo sugerido por el secretario Esper, le corresponde al Pentágono "dominar el campo de batalla".

Pero tenemos un problema. La Zona Autónoma de Capitol Hill (CHAZ, por sus siglas en inglés) cuenta con el apoyo de la ciudad de Seattle, dirigida por un demócrata, que cuenta con el respaldo del gobernador del estado de Washington, también demócrata.

No hay posibilidad de que el estado de Washington haga uso de la Guardia Nacional para aplastar a CHAZ. Y Trump no puede hacerse cargo de la Guardia Nacional del estado de Washington sin la aprobación del gobernador, a pesar de haber tuiteado: “Recupere su ciudad AHORA. Si no lo hace, lo haré yo. Esto no es un juego."

Es esclarecedor observar como la "contrainsurgencia" puede ser aplicada en Afganistán y las áreas tribales; para ocupar Irak;  para proteger el saqueo del petróleo y gas en el este de Siria, pero no en casa. Incluso si el 58% de los estadounidenses realmente lo apoyara, porque para muchos de ellos, la Comuna puede ser tan mala, incluso peor, que el saqueo

Pero luego están aquellos que se oponen firmemente, entre ellos: “El Carnicero de Faluya”, Mad Dog Mattis; los practicantes de las revoluciones de colores NED, Nike, JP Morgan, todo el establishment del Partido Demócrata, y prácticamente todo el establishment del ejército de los EE.UU.

Bienvenidos al movimiento Ocupar Únicamente a los Otros.

Sin embargo, aún queda la pregunta: ¿cuánto tiempo podrá "Idlib" desafiar al "régimen"? Eso es suficiente para provocar en un supuesto "bravucon", el Fiscal General Barr, muchas noches de insomnio.

Poder negro real

Trump y Barr han amenazado con declarar a Antifa como una "organización terrorista" –aun y cuando Black Lives Matter ha pintado una daga amarilla apuntando a la Casa Blanca sobre el asfalto de la 16th St. en Washington D.C.

Y eso nos lleva a la amplia legitimidad que disfruta Black Lives Matter. ¿Cómo es eso posible? Aquí tenemos un buen escenario para empezar.

Black Lives Matter, fundada en 2013 por un trío de mujeres negras queer de clase media en franca lucha contra el "hetero-patriarcado", es un producto de lo que Peter Dauvergne de la Universidad de Columbia Británica define como "corporativización del activismo".

Con el paso del tiempo, Black Lives Matter ha evolucionado como una marca de marketing, como Nike (que lo respalda por completo). Las protestas generalizadas de George Floyd lo han elevado a la categoría  de una nueva religión. Sin embargo, Black Lives Matter en realidad posee escaso atractivo revolucionario, posiblemente cero. Esto no es “Say It Loud, I’m Black and I’m Proud” de James Brown. Y ni siquiera se acerca al "Poder para el pueblo" de Black Power y Black Panthers.

El paradigma de los derechos civiles, el Dr. Martin Luther King, en 1968, de manera concisa definió el núcleo -estructural- del asunto:

“La revolución negra es mucho más que una lucha por los derechos de los Neogroes. Es forzar a Estados Unidos a enfrentar todas sus aberraciones: racismo, pobreza, militarismo y materialismo. Es exponer los males que están profundamente arraigados en toda la estructura de nuestra sociedad. Ello revela las fallas sistémicas más que superficiales y sugiere que la reconstrucción radical de la sociedad misma es el verdadero problema a enfrentar”.

Las Panteras Negras, jóvenes intelectuales extremadamente articulados que habían mezclado a Marx, Lenin, Mao, W.E.B. Du Bois, Malcolm X y Frantz "Los condenados de la tierra" Fanon llevaron el diagnóstico de MLK a un nivel completamente nuevo.

Tal y como lo resumió el ministro de Información de las Panteras, Eldridge Cleaver: “Creemos en la necesidad de un movimiento revolucionario unificado…inspirado por los principios revolucionarios del socialismo científico”. Eso sintetizaba las ideas de MLK, quien, de manera significativa, rechazaba la existencia de los prejuicios raciales.

Fred Hampton, blanco de un asesinato de Estado de facto en diciembre de 1969, se aseguró de que la lucha trascendiera la raza: “Tenemos que enfrentar algunos hechos. Que las masas son pobres, que las masas pertenecen a lo que ustedes llaman la clase baja, y cuando hablo a cerca de las masas, estoy hablando de las masas blancas, estoy hablando de las masas negras y las masas marrones, y las masas amarillas también. Tenemos que confrontar el hecho de que algunas personas dicen que es mejor combatir el fuego con fuego, pero nosotros decimos que es mejor apagar el fuego con agua. Nosotros creemos que el racismo no se combate con racismo. Vamos a combatir el racismo con solidaridad. Afirmamos que no se combate el capitalismo con capitalismo negro; el capitalismo se combate con con el socialismo".

Así es que no se trata de la raza únicamente. Ni tampoco es únicamente a cerca de la clase. Se trata del Poder para el Pueblo luchando por la justicia social, política y económica bajo un sistema intrínsecamente desigual. Esto lo amplia Gerald Horne en The Dawning of the Apocalypse, un profundo análisis que disecciona el siglo XVI, incluyendo el “mito de la creación” de los EE.UU.

Horne muestra cómo una sangrienta invasión en las Américas generó una feroz resistencia por parte de los africanos y sus aliados en las poblaciones indígenas, debilitando la España imperial y finalmente posibilitando que Londres enviara los colonos a Virginia en 1607.

Ahora comparemos la profundidad de este análisis con el tímido eslogan, casi suplicando piedad, "Black Lives Matter". Nos viene a la memoria, una vez más, la agudeza de Malcolm X: "Tuvimos la mejor organización que el hombre negro haya tenido alguna vez: ¡los niggers la arruinaron!"

Para esclarecer la cuestión de Black Lives Matter, tenemos, una vez más, que seguirle la pista al dinero.

Black Lives Matter se benefició, en 2016, de una enorme donación de $ 100 millones de la Fundación Ford y otros poderosos partidarios del capitalismo filantrópico como JPMorgan Chase y la Fundación Kellogg.

La Fundación Ford está estrechamente ligada al Estado Profundo de los EE.UU. La junta directiva está repleta de CEOs corporativos y mandamases de Wall Street. En pocas palabras; Black Lives Matter, la organización, hoy está completamente castrada; mayormente integrada en la máquinaria del Partido Demócrata; adorada por los principales medios de comunicación; y ciertamente no representa una amenaza para el 0.001%

El liderazgo de Black Lives Matter, por supuesto, argumenta que esta vez "es diferente. Elaine Brown, la formidable ex lider de Black Panthers, no se anda con rodeos: Black Lives Matter tiene una "mentalidad de plantación".

Intentando prender la noche

Set the Night on Fire es un libro extraordinariamente fascinante coescrito por Jon Wiener y el inestimable Mike Davis autor de City of Quartz y Planet of Slums.

Documentado de manera exhaustiva el libro nos sumerge en Los Ángeles de los años sesenta, en los disturbios del vecindario Watts en 1965; el movimiento antibelicista uniéndose a las Panteras Negras para formar el Peace and Freedom Party exclusivamente californiano; la evolución del ethos del Poder Negro entre las bases políticas; el club Che-Lumumba del Partido Comunista, que se convertiría en la base política de la legendaria Angela Davis; y la masiva ofensiva desplegada por el FBI y el LAPD (Departamento de Policía de los Ángeles) para destruir a las Panteras Negras.

Tom Wolfe de manera infame -y vilmente- caracterizó a los partidarios de Los Ángeles de las Panteras Negras como "radicales chic". Una vez más, Elaine Brown pone las cosas en claro: "Nos estábamos muriendo, y todos ellos, los más fuertes y los más frívolos, nos estaban ayudando a sobrevivir otro día más".

Una de las secciones más desgarradoras del libro relata cómo el FBI persiguió a los simpatizantes de las Panteras, incluido el sublime Jean Seberg, la estrella de Saint Joan de Otto Preminger (1957) y Breathless de Godard (1960).

Jean Seberg contribuyó anónimamente a las Panteras con el seudónimo "Aretha" (sí, como el nombre de Aretha Franklin). El FBI a través de COINTELPRO (Programa de Contrainteligencia) se dedicó a perseguir despiadadamente a Seberg, involucrando a la CIA, la inteligencia militar y el Servicio Secreto. Seber, una actriz blanca, fue difamada como una "pervertida sexual", en el sentido de tener aventuras amorosas con radicales negros. Su carrera en Hollywood fue destruida. Entró  en una profunda depresión, sufrió la pérdida de un bebe por muerte fetal (el bebé no era negro), emigró y su cuerpo descompuesto fue encontrado en su automóvil en París en 1979.

En contraposición, han habido estruendos académicos que identifican la abundancia de conversos a la religión de Black Lives Matter mayormente como resultado del matrimonio entre la sensibilización (concerniente a la justicia social y racial) y la interseccionalidad -el conjunto de rasgos interconectados que desde el nacimiento privilegia a los hombres blancos heterosexuales, que ahora intentan expiar su culpa.

La Generación Z, compuesta de egresados de los campus universitarios de los EE.UU y lanzados en masa al mercado laboral, es un prisionero de este fenómeno; de hecho un esclavo de lo que -políticamente correcto- se denomina política identitaria. Y una vez más, sin ningún potencial revolucionario.

Comparémoslo una vez más con los inmensos sacrificios políticos de las Panteras Negras. O cuando, por ejemplo, Angela Davis, que ya era un ícono pop, se convirtió en la presa política negra más famosa en la historia de los Estados Unidos. Aretha Franklin, cuando se ofreció voluntariamente para pagar la fianza de Davis, estupendamente lo expresó así: "Me han encerrado por perturbar la paz, y sé que tienes que perturbar la paz cuando no puedes conseguir la paz".

Elaine Brown: “Sé lo que fue el BPP [Black Panther Party]. Sé las vidas que perdimos, la lucha que pusimos en marcha, los esfuerzos que hicimos, los asaltos a nosotros por parte de la policía y el gobierno. Sé todo eso. No sé qué hace Black Lives Matter ".

Si Black Lives Matter es intrínsecamente racista e incluso violento, está sujeto a un debate sin fin.

Y también es debatible si arrodillarse, ahora un ritual familiar practicado por políticos (con pañuelos Kente de Ghana), policías y corporaciones, realmente amenaza los cimientos del Imperio.

Noam Chomsky ha expresado que la oleada de protestas hasta el momento carece de articulación política, y necesita urgentemente de una dirección estratégica, mucho más allá de la evidente revuelta contra la brutalidad policial.

Las protestas se están extinguiendo justo cuando emerge la Comuna.

Dependiendo en su evolución, eso puede representar un serio problema para Trump / Barr. El presidente simplemente no puede darse el lujo de permitir que se desarrolle una revolución de colores en el medio de una gran ciudad estadounidense. Por otra parte, como autoridad federal Trump es impotente como para poder disolver la Comuna.

Lo que la Casa Blanca puede hacer es enviar señales discretas a sus propias unidades de contrainsurgencia, que no son otra cosa que las milicias supremacistas blancas armadas hasta los dientes, para atacar y aplastar las ya débiles líneas de suministro de la multitud de CHAZ.

Después de todo, el movimiento Ocupar después de haber ocupado durante meses áreas importantes es en 60 ciudades estadounidenses terminó por disolverse repentinamente en el éter.

Por otro lado, el Estado Profundo ya ha ensayado muchos escenarios de guerra para lidiar con situaciones de asedio mucho más complejas que la Comuna.

Pase lo que pase después, un vector clave es inalterable. Un estado de insurrección permanente solo beneficia al 0.00001% de la plutocracia cómodamente situada mientras la plebe prende fuego a la noche.






Publicado por La Cuna del Sol

martes, 16 de junio de 2020

No hay ninguna diferencia entre la policía racista de los Estados Unidos y la policía clasista de Guatemala

Dios los crea, pero el diablo los junta. Son las míseras variables de un mismo tema. Ambas son fuerzas oscuras muy inclinadas a quedar bien con los diablos mayores, sus amos, y con quienes son sumisos sirvientes.


NO HAY NINGUNA DIFERENCIA ENTRE LA POLICÍA
RACISTA DE LOS ESTADOS UNIDOS Y LA POLICÍA
CLASISTA DE GUATEMALA


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

Dios los crea, pero el diablo los junta. Son las míseras variables de un mismo tema. Ambas son fuerzas oscuras muy inclinadas a quedar bien con los diablos mayores, sus amos, y con quienes son sumisos sirvientes. Incondicionales granujas, que los mueve el amor al dinero, el reconocimiento de sus jefes y el odio hacia todo aquél que no tenga uniforme. Antes solo era el ejército el que concitaba a sus tropas el  odio por los civiles, a los pachucos. Ahora éstas fuerzas armadas civiles, los policías, no son simples policías sino milicias disfrazadas, ideologizadas y sin disimulada inclinación a meter tiros, romper cuellos, quebrar brazos o dejarle la boca a cualquier cristiano humilde con un tratamiento instantáneo de botox en los labios.

La verdad y contadas con los dedos de las manos, casi todas las policías son infames. No hay policía amable y para ellos no hay nadie bueno, todos son culpables para ellos; ninguno es inocente. Y con semejante manera de pensar insuflada en su cerebro por los capacitadores de inteligencia israelí, por ejemplo, resulta que los policías se transforman día a día en portentosas fuerzas de inseguridad públicas. Encontrar a un policía en un lugar desolado significa un virtual asalto, es usted desvalijado, robado con desembozo, y todavía amenazado si abre la boca y tiene la infeliz ocurrencia de denunciarlo con su jefe, con quien es lo más seguro, trabajan de la mano para hacer extras con los incautos que olvidaron su licencia de conducción o la tienen vencida o no porta por algún olvido su carnet de identidad.

Con la policía no se puede. A veces es preferible encontrarse con los verdaderos rateros, los ladrones sinceros, que con policías en patrulla, lamentablemente con una delegación de poder otorgada por el Estado y arropados por sus jefe pillos y avorazados.

La Policía Nacional Civil de Guatemala da muestras, por enésima vez, de su deplorable papel clasista y corrupto con el caso de los nenes del Condado Concepción. No aprehendieron a ninguno de estos descerebrados y descerebradas. Todos, desde muy jóvenes, van aprendiendo a cubrirse con el manto de la impunidad y acostumbrándose también, como buenos inútiles, a que papi apache todos sus clavos, sus clavillos de chicos traviesos, diría una madre alcahuete, al intentar justificar a los engendros que ha parido. Para estos chicos fresas no hubo ley. Nadie osó interrumpir su fiesta y los policías, de seguro, con la mano bien aceitada, hicieron como que pergeñaban algo en la libreta, mientras regresaban de su turno con buenos billetes. Contentos de que no había pasado nada y que esa clase de clientela pudieran atenderla todas las noches. No sería nada extraño que los mismos policías fueran a comprarle un su par de botellas de licor para que el otro día se quitaran la resaca y no sufrieran ninguna consecuencia. Es la policía clasista de Guatemala, pues no pasa lo mismo cuando entran en operaciones con los sectores populares. Pobre el vendedor de frutas que le rezongue, ese pelado sí sabrá lo bueno de la autoridad uniformada.

Lo mismo sucede en Estados Unidos con la policía racista. Son las mismas patrullas esclavistas que recorrían el sur de los Estados Unidos para capturar a los negros evadidos de los grandes campos de algodón. Por eso es que no tienen tolerancia con los negros, porque en la profundidad de su imaginario de Nación del Sur Esclavista, saben que los negros pueden venderse, alquilarse y por supuesto matarse. Valen poco. Son casi bestias. Pues a los Estados Unidos la han hecho los blancos y pese a que el hombre ya descubrió hace algunos años el mapa genético del ser humano, eso que digan que el hombre nació en las llanuras africanas son puras pamplinas, los blancos de América, más que de Inglaterra, vinieron de Utah, y los negros son tan negros, porque están malditos por Dios, según José Smith. ¡Cajum, cajum! Estos sin son verdaderamente locos de atar e inspiran a la policía racista de los Estados Unidos. Por lo cual, matar a un negro no tiene, no debería tener ningún agravante, porque son hijos de Satanás e igualmente malditos los dos. Ese pensamiento está en lo profundo de la oscuridad humana y va a ser un asunto muy difícil de hacerlo distinto. Una tarea contra la peor obtusidad mental. Pero esperemos, confiemos en que el mundo será mejor, muy a pesar de la existencia de esta clase de policías.






Publicado por La Cuna del Sol

domingo, 14 de junio de 2020

A las puertas del caos sanitario en Guatemala con la Covid-19

El manejo de la pandemia del coronavirus se le está yendo totalmente de las manos al presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, quien lidera en su calidad de presidente de la Nación, la lucha contra la mortal enfermedad.


A LAS PUERTAS DEL CAOS SANITARIO
EN GUATEMALA CON LA COVID-19


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

El manejo de la pandemia del coronavirus se le está yendo totalmente de las manos al presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, quien lidera en su calidad de presidente de la Nación, la lucha contra la mortal enfermedad. Pareciera que sus más cercanos colaboradores no tienen la inspiración para trabajar con denuedo y responsabilidad en estos momentos en que la curva de contagios va, sin contratiempos, para arriba. Cualquier lugar o sitio es fuente de contagio en los actuales momentos en el país, desde los hospitales, pasando por la Intendencia de Administración Tributaria, SAT, que es la institución de los recaudadores de impuestos de Guatemala, el Ministerio Público, tiendas de barrios, mercados y, en fin, todo lugar donde se mueven o concentran seres humanos.

Y ante la presión de las cámaras empresariales que están urgidas de hacer negocios y “mantener el empleo”, el presidente y sus colaboradores hacen ensayos para crear la nueva normalidad, pero cometiendo un gravísimo error, como Donald Trump en los Estados Unidos: iniciar desescalada de los confinamientos y restricciones, aunque sin aplanar la curva, es decir, que los contagios alcancen un punto estacionario o que vayan en descenso. En Guatemala esta semana que termina se vio marcada por la gran cantidad de contagios y fallecimientos diarios, muchos o quizá demasiado para este país que llega ya a los 9,000 contagiados. Con una red hospitalaria colapsada por todo. Médicos y personal auxiliar trabajando largas horas de trabajo sin la debida protección y que ha dado como resultado a decenas de operadores sanitarios infectados. Personal contratado para los nuevos hospitales a los cuales luego de tres meses no se les hace efectivo su salario, cuando debiera este sector de trabajadores públicos ser los más estimulados no solo con un mejor salario pagado con puntualidad, sino además dotados con otros incentivos para alentarlos a seguir laborando en las condiciones precarias en que desempeñan su trabajo.

La burocracia nacional no facilita las cosas sino que las complica, indiferente, ajena, insensible y a contrapelo de la voluntad de las más altas autoridades ejecutivas, según dan a entender el presidente y ministros relacionados. ¿Cuánto hay de cierto? Pues ahora muchos aspectos del tratamiento que tienen las autoridades contra la pandemia se están poniendo en duda, al punto que el jefe de epidemiología del Ministerio de Salud, el doctor Manuel Sagastume, ha renunciado a su cargo por algo escandaloso: el gobierno oculta la cifra de muertos y contagiados. Es una denuncia grave que nos indica que los términos de la pandemia están mucho más graves de lo que se declara oficialmente. Y los dineros fluyen por miles de millones desde hace tres meses, lo último hace 72 horas fue el préstamo otorgado por el Fondo Monetario Internacional por más de cuatro mil millones de quetzales.

La danza de los millones de quetzales no acaba, pero ese dinero se esfuma, no se sabe para dónde coge, porque la red hospitalaria, para la que está destinado ese dinero, parece hundirse cada día más. El dinero llega a cuentagotas y los casos de corrupción, esa dinámica de mucha fuerza en países como el nuestro, parece tener una fuerza irresistible. Los ciudadanos cooperan poco y los jóvenes y viejos están inclinados a quebrantar la ley, verbigracia el caso de los niños fresas de la burguesía cuyos nenes ya aburridos de algunas restricciones que observan relajadamente, la noche del viernes se desenfrenaron, desfogaron a lo loco en una fiesta clandestina en el exclusivo sector de la ciudad llamado Condado Concepción (porque hasta allí llega la enajenación de las clases poseedoras guatemaltecas de pretender tener condados como en los Estados Unidos) en una barahúnda tal, con el apadrinamiento del diablo, donde jovencitas de 16 o 17 años, a lo sumo, engullían con fruición, con muchas ganas, grandes garrafones de licor.

Y así está todo en el país. Comuneros indígenas quichés de Nahualá y Santa María Ixtahuacán matándose desde hace más de un siglo por pedazos de tierra, sin que se aplaquen unos ni otros, sin que salga a relucir por ningún lado la hermandad y los lazos de sangre ancestrales. En San Pablo Jocopilas, violando la ley y la dignidad humana, los pobladores no permitieron enterrar en el cementerio, como es debido, a un ciudadano fallecido por coronavirus. Le dieron un puesto en un lugar para su entierro: el basurero de San Pablo Jocopilas. ¿Qué nos pasa? Nos pasa mucho. Es una nación que está arrumbada, entre las cosas de poca utilidad, en el rincón de la indiferencia, el individualismo y la total falta de humanidad. Guatemala ya no sirve, o quizá desde ya hace muchos años los guatemaltecos no servimos, y hasta hoy ante la pandemia nos estamos dando mejor cuenta de eso.





Publicado por La Cuna del Sol

jueves, 11 de junio de 2020

Cruzar el río sintiendo las piedras

Hay un proverbio chino que dice que cuando se cruza un río hay que sentir las piedras debajo de los pies, es decir, que no se puede ir a lo tonto porque te puedes hundir.


CRUZAR EL RÍO SINTIENDO LAS PIEDRAS



El tema de la digitalización de la moneda china, el renminbi (moneda del pueblo, literalmente) o yuan es muy importante y no parece que se haya entendido muy bien. No es fácil, desde luego. Pero cuando un país, y no cualquiera, da este paso hay que poner toda la atención porque ya se ha abierto la puerta del futuro y no se va a cerrar.

China ha estado trabajando en la digitalización de su moneda desde hace mucho tiempo, desde 2014, cuando se amenazó a Rusia con impedir sus transacciones financieras a través del sistema SWIFT (transacciones financieras internacionales) -que funciona casi totalmente en dólares- como consecuencia del referédum de autodeterminación de Crimea y la posterior anexión a Rusia. Estas acciones matonescas del gran matón, EEUU (y está a punto de hacer lo mismo con Siria, pues en breve aprobará una ley para ello), no pasan desapercibidas para países como China.

Entonces, en 2014, China no hizo ningún movimiento público ni crítica pública. Pero comenzó a moverse para no estar bajo el yugo del dólar. Todo eso se concretó en 2016 con dos movimientos, el Banco Asiático de Inversión en Infraestucturas  y la creación de la Bolsa de Oro de Shanghai. Dos años más tarde, dio el impulso al petro-yuan. Y ahora se digitaliza la moneda, en el momento oportuno dada la debilidad manifiesta (política, social, económica y militar) de EEUU. Son varias las ciudades en las que se está probando su uso a nivel interno, pero sobre todo hay que tener en cuenta el factor externo.

Una de las razones, si no la principal, es la lucha contra el crimen financiero, el lavado de dinero y la corrupción. Las tres cosas son elevadas en China, especialmente en Hong Kong. Ya os comenté al inicio de las protestas en Hong Kong que la ley de extradición que se pretendía, y que se abolió tras las protestas, tenía como principal objetivo controlar y combatir a la mafia económica y empresarial de Hong Kong porque China venía advirtiendo al mundo, sin que se hiciese el menor caso, del aumento vertiginoso de delitos económicos y transacciones financieras sospechosas que se habían triplicado en cuatro años.

Con la digitalización de la moneda, que está controlada y subordinada al Banco Central, o sea, al Estado (en contra de las criptomonedas clásicas), se pueden rastrear las transacciones financieras para localizar más fácilmente de dónde sale o llega el dinero. Eso va a reducir sustancialmente el crimen financiero, el lavado de dinero y la corrupción. Ni qué decir tiene que se engarza perfectamente en la campaña anti-corrupción que lanzó China a gran escala el año pasado.

Además se va a controlar la fuga de capitales. En unos momentos en los que la guerra económica lanzada por EEUU va a ir a más y donde Trump está promoviendo el retorno de empresas y capitales a EEUU desde China, la digitalización del yuan lo dificulta de todas todas. Porque se endurece el control de exportación de divisas, tanto para empresas como para particulares, por supuesto, aunque eso no supone que lo parará del todo aunque sí lo reducirá notablemente. Como digo, al contrario que otras monedas digitales, como el bitcoin, por ejemplo, el que el Banco Central esté detrás es una garantía de ello y de que las empresas que quieran defraudar o retirar sus capitales no tendrán tanta libertad para hacerlo. Es, por lo tanto, mucho más segura y garantizada por el Banco Central de China por lo que será mucho más estable y no dará pie a la especulación como el bitcoin, por ejemplo.

Y por si eso fuese poco, está el tema del SWIFT. Con la digitalización se refuerza de manera significativa la alternativa china al mismo, el Sistema de Pagos Interbancarios de China, que mitigará de manera clara el impacto de las sanciones (ilegales según el derecho internacional) que impone EEUU a países y empresas. Y ya hay bancos rusos e iraníes, por ejemplo, asociados al SPIC con lo que cuando esté plenamente operativa, que se estima sea en 2022, el canal de elusión de sanciones se habrá ensanchado. De ahí el interés de EEUU en Irán, o en Venezuela, o en Siria. O en Corea del Norte. Si estos países resisten hasta 2022 ya sí se podrá decir con toda rotundidad que el imperialismo estadounidense es historia.

A nivel interno, ningún comerciante podrá rechazar el pago con la moneda digital.

Se puede argumentar que la digitalización de la moneda es una forma de control de la población. Pudiera ser, pero mirad ahora lo que está pasando en nuestros países y lo que hace Hacienda con nosotros, sin ir más lejos.

Pero no me cabe duda alguna que la principal razón es el deseo de salir del sistema dólar porque si se generaliza su uso fuera de China estaremos ante el fin del dólar como moneda hegemónica. Y tampoco tengo ninguna duda que no falta mucho para que EEUU ponga en marcha una medida similar porque es mucho lo que se está jugando.

Tanto la pandemia como las revueltas están mostrando la verdadera cara de EEUU. Es como el retrato de Dorian Gray, aparentemente joven pero podrido por dentro. El famoso «excepcionalismo» está por los suelos. Eso hace que también lo esté el dólar porque si no recuerdo mal, en la facultad te enseñaban que las monedas establecen el equilibrio entre los fundamentos económicos internos y las percepciones extranjeras de fortaleza o debilidad de una nación.

El dólar es la principal moneda de reserva del mundo, todavía, aunque estos 20 años del siglo XXI ha bajado de representar el 71’90% de todo el comercio mundial al 61’63% actual. Y sigue bajando aunque se dé la paradoja de que haya habido un aumento coyuntural de su cotización como consecuencia del «refugio seguro» al que recurren las burguesías de todo el mundo el momentos de crisis. Pero, como digo, es coyuntural y ya hay quien vaticina que se va a debilitar hasta el 35% como EEUU no controle la pandemia (a medio plazo) ni las revueltas (a corto plazo) sobre todo porque EEUU está ya, de forma oficial, en recesión.

En el primer caso, está a punto de llegar a los dos millones de contagiados por el coronavirus y supera los 112.000 muertos, casi el 30% de todos los muertos a nivel mundial. En el segundo, son ya 12 días de revuelta y aunque hay de todo en ciertas zonas se está trascendiendo del racismo y yendo a más, contra los políticos corporativos (sean demócratas o republicanos), la corrupción y con tímidos planteamientos de clase.

Por eso es importante el movimiento chino, porque se ha hecho en el momento oportuno aunque todavía quedan un par de años para ver su efecto. Hay un proverbio chino que dice que cuando se cruza un río hay que sentir las piedras debajo de los pies, es decir, que no se puede ir a lo tonto porque te puedes hundir. Traduciéndolo a la situación actual: hay que experimentar el camino, pero basándose en el paso que se ha dado y que es firme para ver si el siguiente también lo es, y el otro, y así, de piedra en piedra, se pasa sin problemas el río. ¿Que se tarda más? Cierto, pero el paso es seguro.

Y ese proverbio, por cierto, era la consigna de cabecera de uno de los fundadores del Partido Comunista chino, Chen Yun, participante en la Larga Marcha y economista sin formación universitaria pero sagaz como pocos en este ámbito y en el laboral, donde fue un destacado dirigente hasta el triunfo revolucionario de 1949. Cosas del destino, o no, el caso es que su hijo es quien preside hoy el Banco de Desarrollo de China (dependiente del Consejo de Estado), uno de los tres grandes bancos del país y el que impulsa las políticas de desarrollo del gobierno.






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martes, 9 de junio de 2020

Urge a la humanidad la destrucción dialéctica de los Estados Unidos de América

La destrucción de los Estados Unidos tiene que ser dialéctica, es decir, no hacer cenizas su desarrollo material con un par de bombas atómicas.


URGE A LA HUMANIDAD
LA DESTRUCCIÓN DIALÉCTICA
DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

La urgencia de destruir a los Estados Unidos por ser el epítome del mal no significa masacrar a sus ciudadanos, dentro de los cuales, hay muchísimas personas consecuentes con los principios de la paz, la democracia y el desarrollo, que son adversarios formidables de todos aquellos que representan lo contrario. Se debe caer en la cuenta que el pueblo estadounidense ha sido siempre un pueblo trabajador, amante de la familia y conservador en muchos aspectos. Los antisociales no son muchos. Esa condición se localiza más que todo en sus grandes millonarios que son gánster, ladrones, estafadores, guerreristas, explotadores y representan en los días que corren el ultracapitalismo monetarista, suavizado por muchos rufianes de diversas escuelas económicas, principalmente los de la escuela económica austriaca y de Chicago para que no se vean tan detestables ante los ojos del mundo.

Neoliberalismo no se escucha tan malvado, sin embargo, es el capitalismo liso y llano. Sin adornos conceptuales. Es la etapa del imperialismo delicuescente, decadente, que ha necesitado de palabrejas seudo académicas para mimetizarse y no ser descubiertos, presumir al pronunciarlas de sapiencia doctoral pero que son puras tarugadas, como dicen en el habla popular mexicana.  O pendejadas como estilamos decir los guatemaltecos. Si tan ciencia fuera la que hacen los teóricos incondicionales del capitalismo ¿por qué el mundo no está mejor, sino cada día peor?. Es asunto de sentido común, no de profundas fumadas filosóficas. Es asunto de hechos y no de palabras, como criterio supremo de la verdad. Pero como son teorías diseñadas para tontos tienen que hacerlas filáticas, enredadas, ininteligibles, cantinflescas; para que nadie las entienda pero que si disfruten sus efectos, perniciosos, claro La destrucción de los Estados Unidos tiene que ser dialéctica, es decir, no hacer cenizas su desarrollo material con un par de bombas atómicas.

Estados Unidos, guste o no, ha creado toda una civilización, una cultura, digna de preservarse: su música, sus cantantes, su cine, el discreto encanto de la mercancía capitalista. Muy bonitas ¿no?. Sus ciudades portentosas y ha hecho posible los sueños de millones de seres humanos y miserables también la vida de no pocos millones de personas. Pero no podemos hacer cenizas a los Estados Unidos.

Las personas con ideas democráticas revolucionarias debemos unir nuestro esfuerzo para que el pueblo de los Estados Unidos sea capaz de avanzar en este momento en que la brutalidad del capitalismo se debilita para transformar la superestructura de la sociedad, porque han de saber, dignos lectores, que el pueblo de los Estados Unidos tiene todavía grandes reservas morales y espirituales para desmantelar el ámbito jurídico, el ideológico y el político del Estado. La unidad de blancos, negros, hispanoamericanos y otras minorías posibilitan este cambio. También hay algo muy importante, se está dando a nivel mundial una modificación de la correlación de fuerzas políticas y sociales internacionales. Por eso se debe luchar en la destrucción dialéctica de los Estados Unidos, para que dé el salto cualitativo y surja un mundo nuevo para todos.

No debemos olvidar los demócratas revolucionarios que los Estados Unidos posee una fuerza gravitacional poderosa y gira casi todo el mundo alrededor de su poder. La aniquilación moral y material de los Estados Unidos nos jalaría a todos al hoyo negro de la destrucción, en efecto, de la humanidad. Se necesita apresar a sus oligarcas, a la dictadura de los millonarios desmantelarla para que no cunda la pandemia de la desinformación y no hallan nunca más supremacistas blancos ni terraplanistas. Este mensaje podrá parece bueno  para las personas de buena voluntad, amantes de la paz, pero no para la izquierda dogmática infame que se mueve en todos los rincones del mundo como auténticos enemigos de la paz y el progreso.





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sábado, 6 de junio de 2020

¡Cobardones! El caso del general payaso

Miguel Ydígoras Fuentes, general e ingeniero militar, se hizo famoso en la década de los años 60, cuando era presidente de Guatemala, por sus acciones estrafalarias y corruptas. Malbarató las tierras nacionales nuevamente con la United Fruit Company con su política de Estado regresiva y antinacional.


¡COBARDONES!
EL CASO DEL GENERAL PAYASO


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

Fue un personaje altamente pernicioso para la vida nacional. Miguel Ydígoras Fuentes fungió como Gobernador tiránico en el departamento del Retalhuleu y también como infame Jefe de Caminos, cuando era tan de moda el trabajo esclavo de los campesinos guatemaltecos que tenía lugar con la apertura de caminos, durante el régimen del dictador Jorge Ubico. Nadie mejor que este sujeto cuyo origen vasco no reflejaba a un militar de porte gallardo, sino a un chaparro bandido, de tipo canuto, como lo fuera su conmilitón el general Francisco Franco, gallego, que Hitler hubiera querido cargarlo de reloj de bolsillo con eso de no apoyarlo en la Segunda Guerra Mundial de la manera debida. Viene a cuento este odioso, mafioso y cobarde sujeto con lo que hace unos días sucedió en la zona de adyacencia entre Guatemala y Belice y que fuera denunciado por la Asociación de Campesinos de la Zona de Adyacencia, de la aldea Santa Cruz, municipio de San Luis Petén.

Este general e ingeniero militar se hizo famoso en la década de los años 60, cuando era presidente de Guatemala, por sus acciones estrafalarias y corruptas. Malbarató las tierras nacionales nuevamente con la United Fruit Company con su política de Estado regresiva y antinacional, rompió relaciones con Cuba inmediatamente después del triunfo de la revolución, dio lugar para que mercenarios cubanos organizados, financiados y entrenados por Estados Unidos invadieran Cuba, acción que tuvo lugar en la finca Helvetia situada en El Palmar, Quezaltenango, como principal campo de entrenamiento y propiedad de Roberto Alejos Arzú, ascendiente de clan de políticos corruptos de Guatemala como Roberto Alejos y Gustavo Alejos, este último preso por múltiples cargos de corrupción y, aunque parezca increíble, todavía con enorme capacidad de decisión en las diferentes esferas del Estado y tan pletórico de mañas y argucias como Alí Babá, pese a su condición de tartamudo, que no le hace atraso a la hora de ponerle el ojo a los billetes mal habidos, ni se le traba la lengua.

Pues, bien, dentro las baladronadas de este general de bolsillo tuvo el caso de visitar un punto fronterizo entre Belice y Guatemala, Benque Viejo, y allí hizo una declaratoria de guerra (puras pajas, claro) contra Belice y contra la reina de Inglaterra, lo cual originó gran tensión y se temía que las aguerridas tropas guatemaltecas invadieran el territorio beliceño para recuperar lo nuestro, Belice, según el ministerio de propaganda de esos años del gobierno ydigorista. Nada pasó y no hubo ni siquiera un par de tiros para hacer ver que Guatemala estaba dispuesta a dar la batalla contra las tropas de ocupación de la reina británica.

Hechos de ese tipo se fueron sucediendo a lo larga de las cuatro décadas restantes del siglo XX y comentarios más, comentarios menos, el ejército de Guatemala, por fin, instaló un mínimo destacamento militar en el tramo más conflictivo de la zona de adyacencia donde los soldados beliceños campeaban a su sabor y antojo trasponiendo la línea de demarcación fronteriza o la zona de adyacencia, en todo caso, porque no hay definida aún una línea divisoria entre las dos naciones. Campesinos guatemaltecos que se equivocaban unos tramos en esa zona eran apresados por los prestos soldados beliceño y llevados presos. A unos los mataron, a otros los corrieron, y a otros, a los que mejor les fue, pasaron un año comiendo plátanos, pues los beliceños como afrodescendientes no comen tortillas de maíz sino plátanos rescoldados, verdes, a las brasas. No vaya a creer usted que los pobres campesinos guatemaltecos comían platanitos fritos con su respectiva taza de café como acostumbran los chapines comer en los restaurantes.

Y pese a las continuas violaciones del territorio nacional, creo yo, siempre los guatemaltecos después de tantos maltratos y humillaciones de parte de las tropas beliceñas, esperamos siempre una breve escaramuza, para reivindicar la soberanía nacional tantas veces violada. El ejército guatemalteco sí fue bueno para volver las armas y derrochar valentía contra poblaciones indefensas de aldeanos acusados muchas veces injustamente de ser la base social de la guerrilla. No hubo piedad con niños, mujeres y ancianos. Allí sí. Pero contra los violadores de la soberanía nacional: allí no. En fin, no podemos decir otra cosa de nuestra fuerza armada: ¡cobardones!  Al final, este payaso general, que quiso derrocar a Arbenz, murió de diarrea cerebral, perdón, quería escribir derrame cerebral, en 1982, en la ciudad de Guatemala.






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martes, 2 de junio de 2020

La sofocación de los movimientos populares, en Estados Unidos como cualquier parte del mundo, se hace mediante la coerción de la ley

El acudir al uso de la ley para conjurar las insurrecciones populares es un viejo método que en el sistema capitalista sigue siendo eficaz.


LA SOFOCACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS POPULARES,
EN ESTADOS UNIDOS COMO CUALQUIER PARTE DEL MUNDO,
SE HACE MEDIANTE LA COERCIÓN DE LA LEY


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista político

El acudir al uso de la ley para conjurar las insurrecciones populares es un viejo método que en el sistema capitalista sigue siendo eficaz. Más aún cuando los movimientos sociales espontáneos y altamente emotivos asaltan las calles y descargan su ira y frustraciones contra todo aquello que representa un sistema opresor y excluyente.

La característica de los movimientos sociales espontáneos es que crecen como la espuma y se desvanecen como una burbuja, por una condición fundamental: no tienen dirección y son de difícil conducción, lo cual hace que caminen peligrosamente hacia la desvirtuación de lo reclamado o reivindicado y se tornan anárquicos y de una violencia descontrolada o irracional. Pero un movimiento espontáneo en el momento que emerge tiene una alta racionalidad, no es asunto de locos o de despropósitos. Lleva un alto componente político, implícito, muchas veces no declarado. Viene precedido de una fuerte carga histórica signada por la exclusión, la explotación y la injusticia. Y esa empatía en común con amplios sectores de la población del mundo de los desfavorecidos (que son las grandes mayorías populares) hace que los vasos comunicantes en común se vuelvan tan vitales que, de manera inmediata, la sed de justicia, toma el abrevadero de las calles, el asalto a los símbolos del poder y la exclusión (los grandes centros comerciales de los ricos), la destrucción del poder opresor (policías y sus coches) y exijan a gritos y golpes de tranca y de bates lo que en la “normalidad” no se ha podido hacer o no se han tenido arrestos, agallas, para reclamarlo.

Los movimientos sociales espontáneos son movimientos que están los suficientemente maduros por las condiciones históricas que no necesitan de mucho para que se sumen cientos o miles de personas, lo cual por ser una añeja reivindicación, no debe de necesitar de mucho debate político para llegar a consensos mínimos y darle la debida conducción para plantarse ante el Estado Opresor y mejor aún, modificar el principio de delegación del poder en las Cámaras de Representantes o el Senado para ser auténticamente representados en sus intereses de clase. Eso se puede hacer, no es cosa el otro mundo, pues es un resultado humano y por lo tanto, nada fuera de este planeta. Pero hay que hacer el esfuerzo por entendernos y convocar a la organización, como lo hicieron en su momento Los Chalecos Amarillos. Sin hegemonismos, sin personalismos, ni sectarismos. Blancos pobres, minorías latinas o hispanas, hindúes, chinos y, en fin, todo aquél ser humano que se sienta o viva realmente la segregación de un sistema social injusto.

Quizá no se logre eso que propongo porque hay precedentes como lo de Rodney King en Los Ángeles en 1992, pero la fruta ya está madura y el sistema y Donald contra las cuerdas, no en balde invoca la Ley de insurrección de 1808, cuando ya no se tiene capacidad ejecutiva para administrar un problema, cuando se tiene miedo como Trump que tuvo como Hitler que estar escondido en el sótano de la Casa Blanca, su búnker hitleriano, con los pantalones húmedos. Invocar esa ley es de pocas luces  o puede ser también el fiel reflejo de que la movilización popular se le va de las manos.

Convocar a la milicia y movilizar al ejército es expresión de una gran debilidad. Todo por tener en servicio a un judío fascista que tenía diez y ocho amonestaciones por su mal desempeño como fuerza de seguridad y porque habría hecho lo mismo con un palestino si estuviera de servicio en el Medio Oriente. Lo que sí va a ocurrir es que ahora sí, luego de todo esto, se volverá imprescindible una reforma policial como mínimo. O quizá alcance a profundidad este sistema socioeconómico que se está cayendo paso a paso, sin que los dirigentes de la segunda potencia del mundo tengan capacidad de verlo.






Publicado por La Cuna del Sol