lunes, 26 de diciembre de 2011

Marielos Monzón y los dos demonios

Este artículo de la licenciada Margarita Carrera refleja un pensamiento vivo, joven (siendo ella una octogenaria) y comprometido con las grandes asignaturas pendientes de nuestro país: la justicia y la verdad. Desde su juventud se identificó con los problemas de Guatemala e hizo profesión de fe por la literatura en su condición de poeta. Sensible y altamente humana, todo lo que de ella proviene tiene el toque de la honestidad y la maestría. Es el caso de una persona de la que siempre hay algo que aprender. Este artículo al alimón es de dos mujeres valientes y con firmeza que sueñan y luchan por un mejor país y que, por encima de todo, dan una lección fundamental: el amor a la vida y a la fidelidad histórica. Luciano Castro Barillas






MARIELOS MONZÓN Y SU TEORÍA


Por Margarita Carrera


He de decir que jamás dejo de leer a la periodista Marielos Monzón, columnista de Prensa Libre, en donde escribe todos los martes. El nombre de su columna es Punto de Encuentro. Su trabajo del día 15 de noviembre pasado se titula Los dos demonios.

Al preguntarle cuáles eran “esos dos demonios”, Marielos me explicó que surgió como una teoría, la “teoría de los dos Estados”, con que se trataba de igualar las dos partes que luchaban durante el conflicto armado. Esto es, que no sólo el gobierno militar era “demonio”, sino también la guerrilla. Lo cual está en contra de la verdad histórica.
               
Todos cuantos hemos leído Guatemala nunca más o el Proyecto Remhi, sabemos lo que este valioso documento revela, sobre todo, la violencia y los crímenes cometidos por el ejército en contra de las poblaciones guatemaltecas: genocidios, torturas y muertes sufridas por ciudadanos (as) guatemaltecos (as).

Uno de ellos fue el padre de Marielos, Guillermo Monzón Paz, a quien “lo mató un escuadrón de la muerte el 27 de febrero de 1981 (…) Como a él, hubo cientos de miles del víctimas del terrorismo de Estado…” Da a conocer, también, las horribles torturas que alcanzaron a hombres, ancianos (as), mujeres, mujeres embarazadas y a sus bebés, lo cual ya conocemos a través del Remhi.

La reacción de las fuerzas armadas para defenderse de su propia infamia es que tanto los militares como los guerrilleros causaron las mismas muertes, las mismas torturas, los mismos males. Sin embargo, ahora ya se conoce que hubo más de 600 masacres perpetradas por el Estado, al que podemos llamar “Estado del terror”.

Lo que más me indigna, y en lo que Marielos hace hincapié, es que “en ninguno de los casos hubo proceso penal, ni condena en juicio justo. Nunca tuvieron oportunidad de defenderse ni de denunciar las víctimas, simplemente se les eliminó, se les borró de la faz de la tierra”.

“Es por eso que hace años se viene exigiendo justicia contra las responsables de la represión, del terrorismo de Estado y de los actos de genocidio…”, afirma Marielos. La presión internacional y el consenso de la mayor parte de los sectores sociales piden el esclarecimiento de los autores y los móviles de los asesinatos. Pero hasta ahora no se ha dado ninguna muestra de querer investigar a fondo y acabar con la impunidad que como gran señor de señores impera sobre Guatemala.

Sin duda el asesinato de monseñor Juan José Gerardo no sólo era para vengarse de él por dar a conocer la verdad de los sufrido por el pueblo guatemalteco durante la guerra, sino para distraer la atención del pueblo y hablar sobre múltiples teorías infames en donde se trata de denigrar a monseñor.

Tal fue la venida de dos periodistas de dudosa reputación que quisieron dar una visión negativa y confundir a quienes poco o nada sabían de monseñor y su insigne figura.

“Por supuesto que la justicia debe ser para todos, y esto incluye los crímenes cometidos por miembros de las organizaciones revolucionarias, lo que de ninguna manera equivale a decir que se suspendan los procesos contra militares genocidas”. Marielos también destaca lo que dice el Remhi, y son los crímenes de los paramilitares del Estado guatemalteco, lo cual está documentado en los informes de la verdad de la Iglesia Católica, de las Naciones Unidas y los archivos desclasificados por el gobierno de los Estados Unidos.

“La vieja y conocida teoría de los dos demonios, que se ha esgrimido por años en América Latina para defender a los genocidas, torturadores y asesinos, empieza nuevamente a plantearse en Guatemala. Su objetivo no es otro que garantizar el olvido y la impunidad”, afirma Marielos.







Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.

1 comentario:

Fernando Vielman dijo...

En Guatemala no ha existido la justicia, Los presidentes dictadores han violado los derechos de los guatemaltecos, y lo siguen haciendo, tal es el caso de Perez Molina y la baldetti. Hay favorotimo, tal es el caso de Roberto Barrera, quien no ha pagado por el crimen de Cristina. Aun piden justicia Manuel Colom Argueta y Guillermo Monzon, grandes lideres