sábado, 25 de julio de 2020

La pandemia del autobombo y bombo mutuo asuela Jutiapa

Una peste asuela a Jutiapa desde hace algunos años. La mediocridad no quiere ser mediocre. Quiere trascender.


LA PANDEMIA DEL AUTOBOMBO
Y BOMBO MUTUO ASUELA JUTIAPA


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

Una peste asuela a Jutiapa desde hace algunos años. La mediocridad no quiere ser mediocre. Quiere trascender. Pretende desmarcarse de los lugares comunes y en ese afán muchas personas se han vuelto en unos despreciables seres auto referidos, es decir, personas que gustan de hablar desaprensivamente de ellos mismos. No se conforman con la irrelevancia, la banalidad y la futilidad de su existencia. Muchas veces no basta con el dinero para conquistar el prestigio social y el reconocimiento. Se necesita de esa aureola de consagración como artista, sea un poeta, un escritor, un perseguido político por sus ideas revolucionarias, en fin, hay tantas cosas a las que se apelan que uno se sorprende por esto o por aquello.

Jutiapa padece de esa pandemia de personas, indudablemente, con sensibilidad para las artes, pero no necesariamente “artistas” como tan fácilmente se dicen a sí mismos, por ejemplo, los cantantes de música comercial, las actrices o actores de cine y televisión; los retratistas que se hacen al óleo autorretratos de un desconocido elaborados con cuadrículas a escala y que, no obstante, afirman ser ellos, con un parecido remoto o de un perfecto desconocido para un espectador. O esculpen en yeso igualmente una cara desconocida y solo esos “artistas”, en su ego enfermizo, afirman ser ellos. Igual sucede también con la peste que hay actualmente de poetas escritores.

Entre tantas carencias de este país, si algo no hace falta es la carencia de escritores, de señores jubilados que con tiempo de sobra, de amplio ocio, dan por inspirarse y escribir poesías de estilo posmodernista trasnochado o narrativas sin ninguna novedad escritural, porque decidieron ya siendo pensionados y aburridos de muchas cosas de la vida, volverse poetas, pintores o escultores, ignorando que ser un ARTISTA no es otra cosa que un estilo de vida consagrado a las artes, a sabiendas que de escribir no se vive, lo cual al final no debiera de importar porque se escribe no para vivir de las letras, sino para vivir para las letras.

Hay artistas que sí pueden ser exitosos económicamente, pero son el 1% de la población mundial. Los demás tienen que vivir de ser contables, jueces, médicos o ingenieros y por lo tanto no pueden vivir el principio fundamental de todo artista: LA CONSAGRACIÓN A LAS ARTES, independiente que haya mucho, poco o nada de dinero. Repito, ser artista es UN ESTILO DE VIDA. Aquí los falsos artistas pagan páginas enteras en la prensa para hacerse imagen ya que no tienen talento. La mediocridad se trasciende con la publicidad debidamente pagada, con ese autobombo inquietante que uno no sabe o quizá presume que esta persona tiene una urgencia de atención clínica psicológica porque definitivamente con semejantes acciones está desestructurados.

Y se constituyen actualmente en Jutiapa clubes de bombo mutuo donde YO TE CONDECORO y luego tú, al final del año, TÚ ME CONDECORAS. Así están de locos actualmente un grueso de contingentes de personas en Jutiapa. Enfermos de figuración, de protagonismo. Pero no es tan innocuo lo que hacen (pues si fueran simples loquitos sería asunto solo de tolerarlos). ¡Qué va! Son una especie de chiflados peligrosos que a los meses o dentro de un par de años resultan siendo candidatos para un cargo de elección popular como alcalde o diputado. Es una nueva manera de corrupción: la instrumentalización de las artes con fines politiqueros.

No es tan ingenuo el autobombo y el bombo mutuo. Es una artimaña bien concebida para ocupar los espacios de los hombres de letras auténticos y los artistas con talento. La descomposición de la sociedad se instala en todos los ámbitos y si la mediocridad es avasallante y usted sufre por ello, pues invéntese un grupo de autobombo y verá que los resultados electorales o en los negocios no le vendrán tan mal. O perderá muy fácilmente su dinero, porque los guatemaltecos no son tontos, sino que solo se hacen los babosos. Ahora hay (ja, ja, ja) hay hasta cursos en La Habana para comandante guerrillero. Designaciones burocráticas para ser usted un insurgente marxista. Locura total y peligrosa ¿no cree?






Publicado por La Cuna del Sol

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