domingo, 6 de octubre de 2013

EL PARTIDO ANARQUISTA JUTIAPANECO



A la luz de los acontecimientos tras la reciente publicación del libro Los Imprescindibles escrito por Luciano Castro Barillas, que por cierto ha tenido muy buena recepción, tanto entre el público jutiapaneco, como también entre algunas personalidades a nivel nacional, quienes valga decir, han emitido críticas muy favorables sobre el último trabajo de Luciano, creemos que es pertinente dar a conocer algo de la historia desconocida, de los antecedentes revolucionarios de Jutiapa, la del Partido Bolchevique de los años 1920. La historia de esos antecedentes ha quedado plasmada en una de las excelentes crónicas que forman parte del libro, “Crónicas y tradiciones orales de Jutiapa”, la que a continuación publicamos.


EL PARTIDO ANARQUISTA


Por Luciano Castro Barillas

Por 1927, a seis años de haber sido elevada la villa de Jutiapa a la categoría de ciudad, estaba ya establecida en el barrio histórico de la ciudad la familia de don Domingo Gutiérrez y doña Anita Garvín, dama de origen español. Don Domingo Gutiérrez se desempeñaba como ayudante del Comandante de Armas, coronel Martín Flores Barillas, circunstancia que dio lugar a que también el padre del joven Arturo Estrada hiciera una estrecha amistad con el señor Gutiérrez, por ser ambos  amigos del máximo jefe militar.

Como las casas del barrio Central no estaban tan distantes unas de otras y todo era familiar y descomplicado, “los canchitos Garvín” disfrutaban de su infancia corriendo en el interior de su espaciosa casa -donde hoy está la tienda de cerámica Iris- hasta los Patios Galanes. Uno de ellos iba a ser al paso de los años el máximo dirigente de la clase obrera-campesina guatemalteca y el más completo y consecuente revolucionario de Guatemala. Hablamos de Víctor Manuel Gutiérrez, Primer Secretario General de la Confederación General de Trabajadores de Guatemala, CGTG, poderosa confederación sindical y también Secretario General del Partido Guatemalteco del Trabajo, PGT, (partido comunista) en el período revolucionario y luego en la clandestinidad a la caída de la Revolución. Ese sector de la ciudad de Jutiapa estaba destinado a ser la cuna de la democracia jutiapaneca. La fuente de donde fluirían las ideas progresistas de la época, pues en la casa de esquina donde hace poco funcionó la Fundación del Centavo y después el Ministerio Público, tenía su sede el Partido Comunista de Jutiapa. En la cornisa de esa casa de esquina se izaba una bandera roja y negra, símbolo de los ideales del anarquismo internacional. Sin embargo, se le llamaba partido comunista. Asistían a la sede política -que más funcionaba como tertulia literaria-  Martín Flores Barillas, Comandante de Armas, Domingo Gutiérrez, Félix Orozco, Chabelito Vásquez (salvadoreño y delegado personal de Farabundo Martí); Víctor Escalante, Manuel Izquierdo, Miguel Yánes, un carpientero chiquimulteco de nombre Pedro Vaccaro, Vicente Polanco y Javier Hernández, conocido y competente sastre de nuestra ciudad.


Cuando Jorge Ubico llegó al poder fue disuelto el Partido Bolchevique -que así se llamó después cuando se reorientó su línea política- y sus miembros fueron encarcelados una larga temporada en la penitenciaría central para “para limpiarles la cabeza de babosadas”, según afirmaciones de los esbirros del dictador. Ese contacto temprano con las ideas progresistas quizá fue una de las causas de la vocación revolucionaria de la familia Gutiérrez Garvín. Su espíritu democrático, muy probablemente, haya nacido en el corazón histórico de nuestra ciudad. Exactamente en la casa que fuera del coronel Pedro Ríos, lugar donde se escucharon por vez primera los modernos conceptos sociológicos del materialismo histórico, la lucha de clases y el internacionalismo proletario.









Publicado por LaQnadlSol 
CT,. USA.

1 comentario:

Carlos Fernandez dijo...

Jose Martin Flores Barillas era sobrino del presidente Manuel Lisandro Barillas Berciano y se casó con Leticia Rodriguez Lemus ambos mis abuelos. Hoy en día hay descendientes de mis abuelos en la ciudad capital. Mi madre Marta Aurora Flores Rodriguez de 99 años de edad es sobreviviente y ultima hija en vida. Ella vive en la ciudad de Miami, Florida