domingo, 7 de octubre de 2012

¿PLANEA ESTADOS UNIDOS…




“Ellos le temen a la verdad. Ellos temen el efecto contagioso. Ellos temen un despertar de la gente en los Estados Unidos. Ellos le temen a una revolución en los Estados Unidos”.

“La revolución socialista no será detenida por ninguno porque se ha convertido en el pueblo”. Presidente Hugo Chávez.





¿PLANEA ESTADOS UNIDOS
DERROCAR A HUGO CHÁVEZ?














Por Marvin Najarro

Desde el momento de la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela, el gobierno de los Estados Unidos no ha cesado en su intención de deshacerse del carismático líder sudamericano, sin importar las veces que este ha sido  elegido democráticamente para gobernar a su país. La razón: la oposición y las medidas que Chávez ha tomado en contra de la injerencia estadounidense en los asuntos internos de Venezuela y en toda la región Ltinoamericana. Haciendo uso de su poder económico para subvertir el proyecto revolucionario que Chávez impulsa en su país, el gobierno de Obama, más discreto en su accionar - pero igual de decidido - que el de su predecesor, George W. Bush, se ha dedicado entusiastamente a apoyar económicamente - por medio de organizaciones no gubernamentales (ONGs) que pretenden trabajar por la promoción de la democracia y los derechos humanos - a grupos de opositores, cuyo único propósito es, propiciar la caída del democráticamente elegido gobierno de Hugo Chávez.  

Según lo detalla la abogada y periodista Eva Gollinger en uno de sus más recientes artículos, en Venezuela el gobierno de estados Unidos ha estado apoyando a grupos anti - Chávez por más de ocho años, incluyendo a aquellos que ejecutaron el golpe de Estado en contra del presidente Chávez en abril del 2002. Desde entonces el flujo de fondos se ha incrementado sustancialmente. Un reporte del mes de mayo que evalúa la asistencia foránea a grupos políticos en Venezuela, comisionado por el National Endowment for Democracy, reveló que anualmente más de 40 millones de dólares son canalizados a los grupos anti – Chávez, la mayoría provenientes de agencias de EEUU. Según Gollinger, Venezuela destaca en Latinoamérica, como la nación donde la NED (National Endowment for Democracy) ha invertido más dinero en apoyar a grupos opositores. En el 2009 se invirtieron $1, 818,473, más del doble con relación al año anterior. Allen Weinstein, uno de los fundadores originales de NED, declaró en una a ocasión al Washington Post, “Lo que hacemos hoy fue hecho clandestinamente por la CIA hace 25 años”.

Queda claro que la National Endowment for Democracy, es una organización con fachada democrática que promueve abiertamente una agenda en favor de los intereses imperialistas de los Estados Unidos.

Como era de esperarse, los logros de la Revolución Bolivariana están  causando un profundo resentimiento y odio entre las clases más acomodadas de Venezuela quienes, al verse relegadas buscan a toda costa destruir el proceso revolucionario impulsado por Chávez y, así retornar a la época dorada del gobierno de la plutocracia en el que las riquezas del país eran saqueadas por una mafia de oligarcas no electos. Es a esta amalgama de bandidos a la que Washington ha enganchado su vagón. Como se ha especulado por diversos medios, tanto la derecha venezolana, como la reaccionaria derecha internacional comandada por los Estados Unidos, disputaran los resultados inmediatamente después de que se sepa de la victoria de Chávez en las elecciones de octubre siete. Si el plan se materializará o no, estará por verse.

De acuerdo a un artículo de Green Left, intitulado “Venezuela: Ex-US ambassador outlines intervention plans” (Embajador estadounidense delinea planes intervencionistas), en un extraordinario documento circulado en septiembre, el ex embajador en Venezuela, Patrick Duddy, delineo una seria de medidas militares, financieras y diplomáticas que el gobierno de EEUU debe estar preparado a tomar contra el gobierno de Chávez después de las elecciones del 7 de octubre. En el documento, publicado por el Council of Foreign Relations, las recomendaciones de Duddy incluyen de que en caso de “un brote de violencia y/o interrupción de la democracia” los EEUU deben de utilizar varios métodos para “comunicarle al liderazgo militar de Venezuela de que ellos están obligados a defender su constitución, el respecto por los derechos humanos y proteger la tradición democrática de su país” y “organizar una coalición de amigos para limitar el acceso de una ilegitima administración en Venezuela a los activos del gobierno tenidos en el extranjero, como también, al sistema financiero internacional”.

Esto de inmediato nos hace recordar que la misma estrategia fue empleada por el Departamento de Estado en Egipto cuando Mubarak fue depuesto. El gobierno de EEUU le indicó a los militares egipcios que les apoyaría si ellos seguían sus instrucciones. Actualmente a Irán se le está aplicando un bloqueo económico liderado por los Estados Unidos y su coalición de amigos de la Unión Europea.

Green Left continua: “En el documento…Dudy  sugiere que EEUU “podría también arreglar para que los fondos adquiridos por las entidades corporativas propiedad del gobierno de Venezuela sean tenidos en cuentas de depósitos restringidas hasta que la democracia sea restaurada [y]… bloquear el acceso a [propiedad del gobierno de Venezuela] las refinerías de CITGO en los Estados Unidos y considerar prohibir la venta de petróleo a los Estados Unidos”.

Según Green Left: “… existen obvias preocupaciones de que esto encaja perfectamente con los objetivos de aquellos que se encuentran dentro del ala extrema de la derecha en Venezuela, quienes están planeando que las elecciones no sean reconocidas en caso Chávez resulte ser el ganador. Con las encuestas mostrando una sólida ventaja de Chávez, una campaña está ya en marcha por grupos de la oposición de extrema derecha para presentar cualquier derrota electoral como el resultado de un fraude liderado por Chávez”.

Ya hemos visto este escenario repetirse en otros lugares donde grupos de la oposición apoyados por organizaciones extrajeras, en ocasiones antes de conocerse los resultados finales, repentinamente aparecen marchando por miles en  las calles denunciando supuestos fraudes electorales, montado tiendas de campaña y toda clase de locales y eventos improvisados mientras, los medios occidentales filman y reportan las protestas, como también y con especial énfasis, cualquier pequeño incidente de violencia como actos de brutal represión contra los pacíficos manifestantes de parte del gobierno. Ya lo hemos visto en Líbano, Georgia, Ucrania, Bielorrusia, etc., etc.

Las llamadas revoluciones de colores han sido un método efectivo, el pasatiempo favorito de  Washington, para deponer gobiernos democráticamente electos y, no se sabe si esto es lo que está reservado para Hugo Chávez. Hay que tener muy en cuenta  que según el ex presidente Jimmy Carter, el sistema electoral de Venezuela es “el mejor en el mundo”.  Por lo tanto es de esperar que el conteo de votos sea limpio y exacto. De lo que debemos estar preocupados  es de lo que sucederá inmediatamente después de que los votos sean contados y se conozcan los resultados finales. Es entonces cuando realmente los problemas empezaran.

Será muy interesante saber lo que tiene Obama en la manga de la camisa. ¿Apoyará la voluntad del pueblo y aceptará que Chávez haya sido elegido como presidente por otros seis años o decidirá lanzar una revolución de colores para acelerar el cambio de régimen en Venezuela?









Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

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