lunes, 22 de julio de 2013

IDEOLOGÍAS Y DEMONIOS


(…) La ciencia pareciera estar al servicio de la alienación y no como logro supremo de la inteligencia humana para hacer posible una vida mejor. Todo esto lo ha hecho el diablo  -llámesele Asmodeo, Súcubo, Íncubo, BID, FMI-  para que la paz y la sana convivencia no tengan lugar en la tierra. Como el Diablo es un cabrón, sin temor de Dios, claro está, también hizo después de una noche de juerga, con un terrible aliento alcohólico y los ojos con un rojo mariguano; las ideologías. A tal punto ha difundido sus diversas e insidiosas opiniones (pues las ideologías son un sistema de opiniones políticas, filosóficas, jurídicas, religiosas, etc.) que un intelectual norteamericano de origen japonés, Fukuyama, en un rapto de cálamo currente, a raíz de la desaparición del sistema socialista europeo en la década de los noventa, fue embrocado a decir por el Diablo una mulada colosal, revestida de sapiencia académica: “Es el fin de la historia”.



LAS IDEOLOGÍAS ANDAN
DE LA MANO DEL DIABLO


Por Luciano Castro Barillas

Un refrán piadoso refiere que el diablo nunca aprendió a sumar ni a multiplicar, sólo a restar y dividir, pues nació con un espíritu disgregador, como la idiosincrasia del guatemalteco, tal lo dijera en su momento don Luis Cardoza y Aragón durante su larga estancia en México. Afirmaba que  (…) donde dos guatemaltecos se juntan a hablar de política, surgen tres partidos políticos”. En efecto, desde la extinción del régimen de la comunidad primitiva y el surgimiento de la propiedad privada la humanidad se dividió en ideas y en dos clases fundamentales: la de los explotadores y la de los explotados. Unos diez mil años han transcurrido desde este desaguisado histórico-social  y la convivencia en la sociedad posmoderna, la de la alta tecnología, está peor que nunca. Hemos llevado al planeta (la casa de todos los hombres) al borde de la destrucción, por un irrefrenable delirio de codicia y estando las cosas como están los seres humanos no dejan de lanzar piedras a su propio tejado. El afán de tener y no ser, la locura por el consumismo, el afán de dominio imperialista del capital, el exceso de confort, la búsqueda paranoica de las apariencias o los marbetes sociales de todo tipo, han dado lugar a una pedagogía siniestra: la banalización de la vida y del ser humano. El sentido de la vida, de la existencia en todos los órdenes; se ha frivolizado. La ciencia pareciera estar al servicio de la alienación y no como logro supremo de la inteligencia humana para hacer posible una vida mejor. Todo esto lo ha hecho el diablo  -llámesele Asmodeo, Súcubo, Íncubo, BID, FMI-  para que la paz y la sana convivencia no tengan lugar en la tierra. Como el Diablo es un cabrón, sin temor de Dios, claro está, también hizo después de una noche de juerga, con un terrible aliento alcohólico y los ojos con un rojo mariguano; las ideologías. A tal punto ha difundido sus diversas e insidiosas opiniones (pues las ideologías son un sistema de opiniones políticas, filosóficas, jurídicas, religiosas, etc.) que un intelectual norteamericano de origen japonés, Fukiyama, en un rapto de cálamo currente, a raíz de la desaparición del sistema socialista europeo en la década de los noventa, fue embrocado a decir por el Diablo una mulada colosal, revestida de sapiencia académica: “Es el fin de la historia”. Toda la derecha internacional lo creyó pues, irremediablemente, la tendencia objetiva de la realidad de esa década era irrefutable. El socialismo se caía en pedazos y no podía ni pudo nadie evitar su colapso. Más que un desastre político era una devastación cultural. El fin de la historia debía asumirse, pues, como el fin de las ideologías. Un mundo unipolar emergía para nada bueno. Los gurús nacionales del neoliberalismo despotricaban rozagantes en la cátedra universitaria, en la prensa escrita, radial y televisiva y no se desaprovechaba espacio para afirmar una y otra vez que las ideas capitalistas eran las correctas. Que la verdad era de ellos. Pero no era así. El capitalismo como siempre lucía y era exitoso, pero lamentablemente, como siempre, no tenía la razón. No podía resolver una simple ecuación, hecha compleja por alguno de los tantos demonios del averno, para enfatizar en una contradicción irresoluble o una aporía escandalosa: no poder darle felicidad a las grandes mayorías humanas generadoras de la riqueza social, aunque no las propietarias de los medios de producción. Cuando se quebró la columna vertebral del sistema capitalista  -su sistema financiero, la plata, el dinero, las fichas-  y tuvieron los grandes sacerdotes de lo privado que recurrir al auxilio del Estado, surgieron por allí teorías enloquecedoras como la del doctor Manuel Ayau, quien herido de muerte en su ideología fundamentalista de mercado solo atinó a decir (…) que la quiebra del sistema financiero en los Estados Unidos era resultado de la aplicación  de muchas medidas socialistas !!!  Era bastante probable que algún demonio embaucador lo hubiese poseído en ese momento armándole un galimatías atroz en la cabeza. Así son las filosofías políticas, las ideologías: fanatizan y embrutecen a sus detentadores. Pero a las ideologías políticas   -por cierto las más populares-  hay que agregarle las filosóficas (positivismo, neopositivismo, existencialismo, etc.), las religiosas (cristianismo, islamismo, budismo, judaísmo, los devotos en Maximón y hasta los creyentes en Doña Rosa La Purera, mística jutiapaneca del Barrio El Cóndor). O bien las ideologías jurídicas fundamentadas en buen tratado de filosofía del derecho que, debidamente estudiado dará potencia argumentativa al alegato judicial. Las ideologías son diversos niveles de apreciación de la realidad, variados sistemas de opiniones sociales, unas llevadas a altos niveles de cientificidad como el marxismo-leninismo y otras auténticas  y peligrosas tonterías como el fascismo y el nazismo. Pero la división catastrófica y hasta patética de las ideologías ocurrió en la segunda mitad del siglo XIX con la emergencia del marxismo, al difundirse la doctrina de la clase obrera y de los oprimidos. El mundo se partió en dos, en una nomenclatura binomial: el idealismo representando al mundo capitalista y el materialismo, encabezado por Marx y sus seguidores.  “Marx era el Anticristo”, dijo una viejita beata de camándula al pecho. Dividió a la sociedad humana para no volverse a integrar jamás. O al menos mientras exista el sistema capitalista.

Las ideologías, pues, son la sal del mundo. Por ellas viven y mueren los politiqueros, aunque no sepan de qué se trata, lo cual no quiere decir que estén desprovistos de ellas.  Por las ideologías se tiene por ideal el hacer dinero o tiene poca importancia para otros. Por esa razón mental perturbadora hay muchos imbéciles que confunden valor con precio y hay muchos hombres de gran éxito aunque no tengan la razón. Por las ideologías abunda la pobreza y escasea la riqueza. Por las ideologías se difundió el adagio “Militar y cura comida segura” y por las ideologías los guatemaltecos votan y creen en los que los desprecian y niegan su voto a quienes han luchados por ellos. Por las ideologías es más seguro “Una cuarta de juez y no cinco varas de justicia” y por las ideologías corre riesgo un escritor de que se le llame idealista, porque no se sabe que es un hombre con ideales. 

Por eso las ideologías dicen que andan de la mano del Diablo: son irreconciliables y antagónicas. En La Ideología Alemana, de Marx y Engels, usted podrá entender un poco de marxismo y saber, por ejemplo, que el filósofo Feuerbach era un materialista no dialéctico y Hegel un dialéctico no materialista, y aunque parecían dos filósofos con sistemas irreconciliables, apareció un señor llamado Karl Marx y los juntó, para no darle la razón al Demonio con aquella expresión de que “Dios los crea y el Diablo los junta”.










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CT., USA. 

sábado, 20 de julio de 2013

LA MURALLA DE TIJUANA


La doble muralla que EEUU construye desde el Pacífico al Caribe – 3 mil kilómetros- es para demostrarle a su vecino del sur su enorme poderío. Sin embargo, es penetrada diariamente por miles de trabajadores que son acogidos por empresarios hambrientos de mano de obra barata. Es un juego doble que todos aceptan a pesar de las muchas victimas que genera todos los días. Niños, mujeres y hombres, viejos y jóvenes, se arriesgan para hacer la travesía. El objetivo es conseguir un empleo que les permita retornar con ahorros a sus pueblos de origen.


LA MURALLA DE TIJUANA


Por Marco A. Gandásegui

La muralla que separa a los pueblos de México y EEUU es un indicio de la esquizofrenia que se ha apoderado de la expansión capitalista y la severa crisis de acumulación de riqueza que afecta al país del norte. Nunca antes en la historia humana se construyó una muralla tan larga y costosa para no detener el flujo de trabajadores. La muralla china se levantó hace tres milenios para frenar las invasiones militares de los “bárbaros”. La muralla de Berlín se construyó para controlar el ‘dumping’ económico. La muralla que los israelíes extienden por los territorios ocupados de Palestina es para destruir la resistencia del pueblo árabe.

La doble muralla que EEUU construye desde el Pacífico al Caribe –3 mil kilómetros- es para demostrarle a su vecino del sur su enorme poderío. Sin embargo, es penetrada diariamente por miles de trabajadores que son acogidos por empresarios hambrientos de mano de obra barata. Es un juego doble que todos aceptan a pesar de las muchas victimas que genera todos los días. Niños, mujeres y hombres, viejos y jóvenes, se arriesgan para hacer la travesía. El objetivo es conseguir un empleo que les permita retornar con ahorros a sus pueblos de origen.

Es la naturaleza del sistema. La relación económica entre México y EEUU (igual Centroamérica) desintegra comunidades agrarias y familias campesinas a un paso desenfrenado. Los jóvenes de las áreas rurales tienen tres opciones: buscar empleo en las ciudades, buscar tierra en áreas más pobres o migrar al ‘norte’. Las ciudades, sin embargo, están saturadas de jóvenes explotados por una red perversa que controla el crimen organizado. Por otro lado, la ‘frontera agrícola’ se agotó. Queda la última opción: migrar al ‘norte’ donde aún hay una fuerte demanda para cosechadores, empacadores y trabajadores precarios, en general.

El viaje tiene muchos obstáculos que se inician al emprender el camino, donde abundan los asaltantes y ‘coimeros’ tanto oficiales como particulares. Continúa con el cruce de la muralla que tiene un alto costo económico y el peligro de ser arrestado o cazado como animal. La parte más difícil es conseguir el anhelado empleo que, en sí, es un infierno como consecuencia de los abusos. La pregunta que se hacen los observadores es porque este juego no termina y se elimina la muralla, para que las “leyes de la demanda y la oferta” de mano de obra se apliquen en el caso de los trabajadores mexicanos y los empresarios norteamericanos. Muchos sospechan que la respuesta puede radicar en dos posibilidades que se combinan. En primer lugar, no existen las llamadas leyes que rigen la demanda y la oferta en los mercados controlados por los monopolios. Una segunda explicación puede ser que la política interna de EEUU necesita este conflicto permanente en la frontera con México para legitimar la violencia de Estado.

Hasta aquí algo de historia y mucha teoría. Hace pocas semanas, visité la muralla mientras participaba en una conferencia en Tijuana, ciudad legendaria en el folklore norteamericano y conocida en América Latina gracias a la industria fílmica (y recientemente al éxito del equipo local de fútbol profesional). Me acerqué a la muralla con bastante prudencia, para percatarme que en realidad eran dos. La primera es de hierro de 2 metros y medio de altura (construida en 1994). La otra de alambrado de 3 metros de altura con censores de calor, cámaras y casetas. Además, con patrullas y helicópteros observando los movimientos de las personas. Su construcción se inició hace pocos años y todavía hay sectores en que se sigue avanzando.

Salir de México y entrar en EEUU es tedioso y difícil para el mexicano común y corriente, aunque tenga sus papeles en orden. Todos van a trabajar a las fábricas cercanas, pueden ser empleados domésticos o trabajadores manuales en las haciendas del otro lado de la frontera. En cambio, para el norteamericano, cruzar la frontera es una especie de paseo a la ‘tierra prohibida’. Entran a México sin documentos, como turistas y hacen lo que no puede hacer en su propio país: los adolescentes se emborrachan, las mujeres buscan prostitutos y todos compran drogas.

La experiencia en Tijuana me recordó la cerca que separaba a la ciudad de Panamá (y también a Colón) de la Zona del Canal. La ignominiosa barrera desapareció en octubre de 1979, después de los Tratados del Canal Torrijos-Carter. Fue construida también como producto de la soberbia de EEUU. A los norteamericanos les molestaba ver a los niños panameños recoger mangos de sus prados bien cortados. Tampoco les gustaba ver a los panameños caminado por sus comunidades. Lo que más les causaba molestia era ver las caras de los jóvenes estudiantes que protestaban contra su presencia indeseada. No entendían porqué los estudiantes llevaban carteles que decían en perfecto ingles: ‘Yankee go home’

La muralla de Tijuana también desaparecerá, al igual que cayó la de Berlín y se vendrá abajo la israelí. No serán los gobiernos de EEUU o México que darán la orden. Sólo podrá acabar con la muralla el pueblo mexicano. Será mucho más temprano que tarde si se suma a ese movimiento liberador el pueblo norteamericano.



Marco A. Gandásegui, profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (CELA) http://marcoagandasegui11.blogspot.com/












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viernes, 19 de julio de 2013

¿QUÉ DEFIENDE EL MOVIMIENTO HOMOSEXUAL?


¿Nunca nos hemos puesto a pensar en los espacios que acaparan en los Medios cuando los homosexuales pelean por sus derechos y, por otro, los espacios que acaparan la clase trabajadora cuando pelea por sus derechos? A los primeros somos convidados a bailar con las “rarezas” y a los segundos somos convidados a bailar con la “violencia”.
¿Cuál es la posición que debemos tener frente a los “movimientos homosexuales”? Los que defienden los “movimientos homosexuales” ¿defienden con el mismo entusiasmo los movimientos populares de la clase trabajadora? ¿El “movimiento homosexual” defiende la idea de sustituir una formación socioeconómica capitalista por una formación socioeconómica socialista? ¿Es el “movimiento homosexual” o “pro-homosexual” movimientos que vayan en contra de un modelo económico o más bien buscan acomodarse dentro de parámetros morales heterosexuales de predominio fundamentalmente patriarcal?


PRO-DERECHOS HOMOSEXUALES:
¿PROGRESISMO O IDEA PEQUEÑO BURGUÉS?

Por Níkolas Stolpkin


Pareciera ser que en la actualidad ir en defensa de los Derechos de los Homosexuales estuviera de moda -”in”, “cool” o “progresista”. Y hay de vosotros si se estuviera en contra de lo que los homosexuales organizados exigieran.

Criticar o ir en contra de alguna medida en favor de los derechos homosexuales ha convertido la respuesta de la contra-parte en una respuesta histérica tan parecida a la respuesta que dan los judíos-sionistas cuando se les llega a criticar al Estado de Israel o al estar en contra de medidas adoptadas en contra de los palestinos. Los primeros suelen acusar de “homofobia” y los segundos suelen acusar de “anti-semita” o “anti-judío”.


¿Acaso no se podrá criticar o estar en contra de algunas medidas pro-Derechos de los Homosexuales?

Ciertamente el apoyo a los Derechos de los homosexuales se ha extendido en las últimas décadas de manera sorprendente y obligado a la clase gobernante a legislar en favor de sus demandas.

Poco a poco los homosexuales van adquiriendo terreno favorable dentro de la opinión pública. Incluso no llegando a sorprender ver a homosexuales ocupar espacios televisivos (fundamentalmente faranduleros o prensa rosa) o ver temática homosexual en el cine.

El avance en derechos de la homosexualidad, en estos últimos tiempos, ha permitido aumentar la presencia homosexual dentro de una cultura fundamentalmente heterosexual que, paso a paso, le ha venido dando cobijo dentro de sus propios espacios.

La aceptación de los homosexuales por parte de sectores heterosexuales de la pequeña burguesía ha permitido gradualmente a estos (homosexuales) tomar espacios, propios del mundo heterosexual, impensables varias décadas atrás.

Tanto llega a ser el avance (matrimonio homosexual, adopción de niños, etc) en algunas latitudes que nos vemos en la obligación de hacernos ciertas preguntas: ¿hasta dónde los sectores homosexuales piensan avanzar dentro del conocido mundo heterosexual? En un futuro cercano ¿se permitirá en masa la publicidad homosexual dentro de espacios televisivos o espacios urbanos? ¿Se acomodarán en la televisión o el cine telenovelas y películas con temática homosexual, del mismo modo como hoy se acomodan telenovelas y películas con predomino heterosexual? ¿Se elegirá algún día al primer presidente o presidenta homosexual?

Si la homosexualidad es vista por ciertos sectores pequeños burgueses como algo “normal” o como una “opción sexual” u “orientación sexual” y no como una anomalía o desviación sexual ¿en un futuro cercano nos encontraremos con centros educacionales exclusivamente para homosexuales? Cuál es la idea de los que defienden los derechos de los homosexuales, incluido los mismos, ¿conducirnos hacia un futuro Homo-triarcado? ¿Hacer que los pedófilos organizados también “salgan del armario” y luchen por sus “derechos”?

La pedofilia, tal como el homosexualismo, también podría ser considerada por sus defensores como una “opción sexual” u “orientación sexual”, pero, realmente, es una desviación sexual o una orientación sexual DESVIADA. Puede que en la actualidad nos moleste los defensores de la pedofilia o los grupos de pedófilos, pero es normal que ocurra de la misma forma como antes de adquiridos ciertos derechos ocurría con los homosexuales.

Creamos o no, los partidarios de la pedofilia existen y poco a poco han ido organizándose. Pero en el momento en que la pedofilia sea sacada de la lista de trastornos mentales, avalados por instituciones de renombre e internacionales, ya podemos augurar lo que vendrá después (efecto dominó), tal como ocurrió con la conducta homosexual -la conducta homosexual fue sacada de la lista de los trastornos mentales en 1973 por parte de la Asociación Norteamericana de Psiquiatría (APA American Psychological Association) para luego ser seguida o copiada por innumerables instituciones de renombre e internacionales. Hasta el momento, la conducta homosexual no ha dejado de abrirse paso dentro de los parámetros morales heterosexuales.

Vemos, por otro lado, el ejemplo de los judíos-sionistas y la creación del Estado de Israel. Una minoría al cual se le entregó ciertos derechos con la aprobación de las grandes potencias mundiales y sus organismos internacionales, pero lejos, obviamente, de su territorios y en desmedro del territorio palestino -ex-colonia británica (1917-1948). Todos sabemos en qué terminó todo. Obviamente los judíos-sionistas podían reproducirse. Pero si en un caso hipotético a los homosexuales se les entregara un pedazo de tierra para que allí se desenvolvieran y no se sintieran discriminados ¿cómo sería la forma de REPRODUCCIÓN si los homosexuales gustan tener uniones entre el mismo sexo?

Ir en favor de los derechos de los Homosexuales no es ser progresista, es más bien defender ideas del pequeño burgués. La individualidad sexual de ciertas minorías no puede estar por sobre los derechos de la clase trabajadora.

¿Nunca nos hemos puesto a pensar en los espacios que acaparan en los Medios cuando los homosexuales pelean por sus derechos y, por otro, los espacios que acaparan la clase trabajadora cuando pelea por sus derechos? A los primeros somos convidados a bailar con las “rarezas” y a los segundos somos convidados a bailar con la “violencia”.

¿Cuál es la posición que debemos tener frente a los “movimientos homosexuales”? Los que defienden los “movimientos homosexuales” ¿defienden con el mismo entusiasmo los movimientos populares de la clase trabajadora? ¿El “movimiento homosexual” defiende la idea de sustituir una formación socioeconómica capitalista por una formación socioeconómica socialista? ¿Es el “movimiento homosexual” o “pro-homosexual” movimientos que vayan en contra de un modelo económico o más bien buscan acomodarse dentro de parámetros morales heterosexuales de predominio fundamentalmente patriarcal?

Contrario a lo que suelen pregonar los activistas homosexuales o pro-homosexuales, que señalan que la condición homosexual es una “opción sexual” u “orientación sexual” que no denota desviación alguna, podemos afirmar que la condición homosexual verdaderamente es una desviación sexual, ya que se enmarca dentro de los parámetros de la moral heterosexual. Y cuando se adquieren ciertos derechos que van en contra de la moral heterosexual, violenta al mundo heterosexual.

El homosexualismo no es ninguna “opción sexual” u “orientación sexual”. Una opción u orientación sexual podemos verlo con los hombres que gustan de tener más de una esposa o alguien que quisiera tener relaciones sexuales con dos o más personas del contrario sexo. Y no llega a haber tanto escándalo con lo señalado, ya que obviamente se enmarca dentro de los parámetros normales de la moral heterosexual.

El ser humano nace dentro de parámetros morales heterosexuales. Por tanto, alguien que opte por ir en contra de los parámetros morales heterosexuales, y tenga relaciones sexuales con individuos del mismo sexo, ya está tomando un camino desviado dentro de los parámetros morales heterosexuales.

Si consideramos al homosexualismo como una “opción sexual” o como una “orientación sexual” dentro de los parámetros normales, lo que estamos haciendo es abrir las puerta a las demás desviaciones sexuales como pueden ser la pedofilia, la necrofilia o la zoofilia, que claramente no son “opciones sexuales” sino desviaciones sexuales u orientaciones sexuales DESVIADAS, ya que atentan contra los parámetros morales del mundo heterosexual en el cual nos desenvolvemos.

Los homosexuales deben saber que desde el momento de su nacimiento hasta su muerte viven insertos dentro de parámetros morales heterosexuales. Por tanto, su condición desviada debe hacer frente a las consecuencias de vivir dentro de dichos parámetros.

Es un error que en gobiernos supuestamente democráticos los homosexuales puedan adquirir derechos como poder casarse o adoptar o criar niños.

Permitir el matrimonio homosexual y adoptar niños o criarlos entre homosexuales, lo que se está haciendo es romper con la tradición familiar caracterizado por el vínculo entre un hombre y una mujer o entre la unión de personas con distinto sexo.

Culturalmente nuestras sociedades heterosexuales siempre habrán de ver a los homosexuales como lo que son: desviados sexuales. Y difícilmente los homosexuales podrán no ser objetos de burla. La discriminación cultural hacia el homosexual va a existir siempre mientras se esté inserto dentro de parámetros morales heterosexuales a menos que se cultive el respeto hacia las minorías sexuales.

Los gobiernos capitalistas hacen muy mal en entregar derechos a los homosexuales. Su actuar permisivo hacia estas minorías es un actuar irresponsable que, de seguir así, sólo habrá de contribuir a atraer a la verdadera HOMOFOBIA o a otras minorías (ejemplo: pedófilos) y exigir ciertos derechos.

Los Países Bajos ha sido la cuna de la mayoría de los temas con el cual nuestras sociedades se ha venido enfrentando (legalización de las drogas, legalización del ejercicio de la prostitución, legalización del matrimonio homosexual, legalización del aborto, la eutanasia, transexualismo etc) Y es allí (el “ejemplo”) donde grupos organizados de pedófilos buscan, actualmente, alcanzar legalizar la pedofilia.

Si en un futuro se legalizara la pedofilia ¿nuestras sociedades entonces deberían permitir la legalización de la pedofilia de la misma forma como en nuestros países o en algunos países se han legalizado el consumo ciertas drogas, el aborto o el matrimonio homosexual?

Nuestros gobiernos deberían comprender que la obtención de derechos de ciertas minorías frente al atropello o aplazamiento de ciertos derechos de una mayoría trae resentimiento y obliga a ciertos sectores a adquirir ideas o conductas rayando en el fascismo, o a preguntarse del por qué estas minorías, que no salen a luchar por la clase trabajadora en su conjunto, sino exclusivamente por sus propios intereses INDIVIDUALISTAS, obtienen objetivos específicos; y, la clase trabajadora que salen a luchar por el conjunto de nuestras sociedades, y que ejerce mucha más presión, difícilmente logran sus objetivos.

La historia de la humanidad está basada en la evolución política, económica, militar, tecnológica, etc al mismo tiempo ha significado la caída de determinados sistemas de producción como lo fueron el Esclavismo, el Feudalismo y ahora el Capitalismo.

Queramos o no, el Capitalismo hoy está en decadencia tanto en temas económicos como en temas valóricos. Por tanto todo aquello que hoy está siendo aceptado por las estructuras de poder del capitalismo (drogas, aborto, matrimonio homosexual, etc) no son más que un síntoma de decadencia del propio sistema capitalista. Se incurre en un error al tratar de ver dichos síntomas como si se tratara de un estado “evolutivo” de nuestras sociedades. La decadencia del sistema capitalista se está expresando en temas económicos, políticos, valóricos y morales. Apoyar la decadencia del capitalismo es incompatible con nuestras ideas de liberación y por la implantación de una formación socio-económica socialista. Apoyar la decadencia del capitalismo es mimetizarse con la ideología pequeño burgués.

Los círculos de izquierda deberían tener más debate, no solo en temas económicos o políticos, sino que en temas valóricos y morales si lo que se pretende es formar al hombre nuevo.


Curiosamente es la pequeña burguesía la que gusta debatir sobre temas valóricos y morales, pero dejando un tanto de lado los temas políticos y económicos, pero no por apatía sino porque se sienten a gusto con el propio sistema de producción capitalista, y llegando a irrumpir únicamente para mejorarlo y así satisfacer sus propios intereses individuales, pero no los intereses generales.










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NEGRO, CULPABLE…


“¿Un sentimiento de inferioridad? No, un sentimiento de no existir. El pecado es negro, como la virtud es blanca. Todos esos hombres blancos, acariciando sus armas, no pueden estar equivocados. Soy culpable. No sé de qué: pero sé que soy un condenado. Frantz Fanon


NEGRO, CULPABLE HASTA QUE
SE DEMUESTRE TU INOCENCIA


Esta es la máxima que históricamente ha definido el ser negro en los Estados Unidos, siempre sospechoso y en juicio permanente. Esto quedó demostrado en el juicio a Treyvon Martin, el joven afroamericano de 17 años de edad asesinado en febrero del 2012 mientras caminaba por un vecindario privado de gente blanca en la localidad de Sanford, Florida, por el vigilante voluntario George Zimmerman, hijo de padre blanco y de madre hispana (peruana). Aunque parezca contradictorio, el juicio en realidad no fue para establecer la culpabilidad o inocencia del hechor, Zimmerman, sino que al contrario y de acuerdo  a la forma como se desarrolló todo el juicio, fue más bien para demostrar la culpabilidad de Martin en su muerte en esa fatídica fecha. ¿Por qué la culpabilidad de Martin  y no la de Zimmerman quien al final disparó el arma que causó la muerte del joven afroamericano? Trayvon Martin, siendo negro, al haber traspasado los límites de ese vecindario  privado (gated community) ante los ojos del vigilante voluntario que lo persiguió, confrontó y luego después de una riña lo asesinó, era un extraño, un tipo sospechoso, un drogadicto que parecía tener malas intenciones aun y cuando no estaba armado y únicamente llevaba unas bolsas con jugos y dulces Skittles. A pesar de que la policía le había aconsejado a Zimmerman que no persiguiera al adolescente negro, él lo hizo de todas maneras.

El resultado del veredicto que al final exoneró a George Zimmerman de todos los cargos  fue algo que se veía venir y aunque para algunos fue una sorpresa, los pormenores del juicio en una corte del estado de la Florida no hicieron más que ratificar lo que históricamente ha definido las relaciones raciales entre blancos y negros estadounidenses desde los tiempos de la esclavitud. El blanco racialmente superior y bueno y con todos los derechos, el negro siempre inferior, malvado y merecedor de todo castigo. Zimmerman quien no es blanco, (aunque él se define como tal) está entre aquellas personas que no siendo blancos , sin embargo, han asimilado o interiorizado perfectamente el sentir supremacista blanco de ver al negro como inherentemente malo, siempre sospechoso de actuar como o ser un criminal. Vale decir o recordar que las personas, de cualquier raza, pueden perpetuar la supremacía blanca, y aquí es muy importante señalar que los latinos pueden, por supuesto, sentirse ellos mismos como blancos. En unos formularios médicos sometidos como evidencia en la corte, Zimmerman se describe como de “raza blanca”.

Zimmerman fue exonerado de toda culpabilidad, no porque en realidad sea un blanco-hispano, él no lo es, lo fue porque él se adhiere a la lógica de la supremacía blanca, y fue apoyado por el equipo de abogados de la defensa y un buen segmento de la sociedad que apoya la persistente idea de que algunos individuos negros deben ocasionalmente ser asesinados con impunidad para mantener a la sociedad en general a salvo.

Aunque se intentó por todos los medios de eliminar las motivaciones racistas del crimen, el mismo salió a relucir en una forma de racismo invertido astutamente promovido por la defensa del acusado y con la complicidad inadvertida de la parte acusadora que desde las fases tempranas del juicio argumento que, “esto no tiene que ver con la raza”. La jueza Debra Nelson dictaminó que la parte acusadora podía argumentar que Zimmerman caracterizó o “perfiló” a Martin, pero únicamente si evitaban sugerir que Zimmerman lo hizo basado en la raza del joven de 17 años. Este fue el intento más claro de la corte por desrracializar un caso que estuvo plagado de contenido racial desde sus inicios y que además, entre las cosas más importantes, dejó en claro que eso de los Estados Unidos “pos racial” y de que los negros estadounidenses pueden esperar justicia en las cortes y no en la calle, es una mentira.


Negar el ángulo racial o el papel que jugó la raza del joven negro asesinado es negar de buena gana toda la historia del sistema de justicia criminal de los EUA, la sospecha criminal normalmente asociada al negro y los resultados inevitables cada vez que paga con su vida a causa de tal sospecha. De acuerdo a un estudio compilado por el Malcolm X Grassroots Movement, cada 28 horas una persona negra es asesinada por el Estado o por la violencia sancionada por el mismo. Tan solo en el 2012, oficiales de policía, guardias de seguridad y vigilantes le quitaron la vida a 136 hombres y mujeres desarmados de la raza negra –al menos 25 de ellos fueron asesinados por vigilantes. En diez de los incidentes, los asesinos no fueron acusados de crimen alguno y la mayoría de los que enfrentaron cargos, o escaparon ser condenados, o aceptaron penas reducidas a cambio de admitir culpabilidad. No mucho tiempo después del asesinato de Trayvon Martin, un joven negro en la localidad de Jacksonville, Florida, fue asesinado de almenos  ocho disparos por un hombre blanco furioso porque el joven negro escuchaba música rap a todo volumen en su vehículo. Michael David Dunn de 45 años de edad, el perpetrador del crimen, se ha declarado no culpable aduciendo que se sintió amenazado y que actuó en defensa propia. En su defensa Dunn ha invocado la ley “defiéndete tu posicion’” (stand your ground law), misma que también fue invocada por Zimmerman.

La ley “stand your ground” es una ley vigente en la Florida desde el 2005 y que en esencia le otorga a la personas el derecho al uso de la fuerza letal en caso de un temor razonable de que su vida o propiedad estén en peligro. Trayvon Martin no estaba armado y no representaba amenaza alguna para la vida o propiedad de ninguna persona. George Zimmerman estaba armado y fue quien inicio la persecución aun y cuando la policía le advirtió que no lo hiciera, evidentemente para el vigilante voluntario bastó el perfil racial de su víctima para criminalizarlo, asesinarlo y luego aducir que lo hizo en defensa propia. La ley le otorgó inmunidad por 40 días antes de ser arrestado ante la presión del público, de no haber sido así el caso nunca hubiera trascendido y Zimmerman no habría tenido que enfrentar juicio en corte. La culpa de Trayvon Martin es clara partiendo del hecho de que no fue únicamente Zimmerman, el vigilante, quien sirvió como juez, jurado y ejecutante, sino que también todo un sistema que hizo todo lo posible para condenar a Martin y exonerar a su victimario. La justicia siempre le iba a resultar elusiva a Trayvon Martin, no porque el sistema falló, sino porque funcionó. Martin murió y Zimmerman camina libremente porque todo el fundamento político y legal fue construido con base en la ideología del colonizador colonial –una ideología según la cual la protección de los derechos de la propiedad de los blancos siempre fue considerada como sacrosanta; los depredadores y las amenazas a esos privilegios fueron casi siempre el negro, el pardo y el rojo, y en donde el propósito explícito del poder policial era disciplinar, monitorear y contener a poblaciones consideradas una amenaza al privilegio y propiedad del hombre blanco. Este ha sido el estándar legal para afroamericanos y otros grupos racializados en los Estados Unidos.

Hablando de la búsqueda de Zimmerman por todo aquel que no perteneciera a su blanquecino vecindario, Thom Hartmann hizo la siguiente observación en el Daily Take: “El Sur tiene una larga historia con esta clase de cosas. Las que antes solían ser llamadas Slave Patrols (Ptrullas de Esclavos), hoy en día las llaman  Neighborhood Watches (Patrullas de Vecindarios)”.

Hartmann cita las Slave Patrol Regulations de Rowan County, N.C., hacia 1825. Esta es la regulación No. 4: “Un patrullero debe tener el poder para apresar a cualquier esclavo negro que se comporte de manera insolente con el patrullero, o de otra manera ilícita o sospechosa, y detener a tal esclavo en custodia hasta que pueda reunir el numero requerido de patrulleros para que actúen en el asunto”.

Claro, esta historia ha sido sepultada, pero ha llegado el momento de exhumarla. El racismo sigue vivo e incrustado en el sistema legal de los EUA. Es el alma de la justicia retributiva la cual tiene un interés en el castigo y el descarte de la basura humana.

El juicio a Trayvon Martin se inició en un anochecer lluvioso hace más de un año aunque no termino ahí. Fue en ese entonces que Martin emergió como objeto de sospecha, fuera de lugar, su presencia sospechosa indicada por Zimmerman en una aserción en forma de interrogante: “¿qué andas haciendo aquí? En palabras del filósofo fanonista Lewis Gordon, Martin había aparecido “ilícitamente”  y el solo hecho de su presencia era el testimonio de una ruptura violenta con el orden establecido para  el cual la violencia puede ser la única respuesta.











Publicado por la QnadlSol
CT., USA.

miércoles, 17 de julio de 2013

EL FUTURO LLEGÓ HACE RATO


En la mayor central de inteligencia de EEUU, una súper computadora y 20.000 agentes procesan datos mundiales.


EL FUTURO LLEGÓ HACE RATO:
CÓMO FUNCIONA LA MATRIX QUE NOS ESPÍA



Para los agentes y analistas de inteligencia que trabajan en el cuartel general de Fort Meade en Maryland, las siglas de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) significan otra cosa: “Never Say Anything”. En ese lugar, a unos pocos kilómetros de Washington, se erige la mayor central de espionaje de los Estados Unidos, un monstruo orwelliano capaz de interceptar, almacenar y descifrar cantidades siderales de bytes de datos que fluyen en telecomunicaciones de todo el mundo.

La base de la NSA en Fort Meade es el espacio físico donde funciona el sistema de espionaje global que reveló el “topo” Edward Snowden, ahora refugiado en Moscú. La información recogida en Latinoamérica y otros continentes viaja a toda velocidad hacia ese centro neurálgico, donde casi 20 mil expertos clasifican, procesan y desencriptan datos sensibles “para el bien de la Nación”.

Como la Matrix, el panóptico de la NSA tiene su arquitecto. Cuando Snowden aún era un ignoto analista informático en Hawai, la revista Wired –el mensuario sobre cultura tecnológica más prestigioso de los Estados Unidos– entrevistó a William Binney, ex director y fundador del programa de la Agencia para la automatización de sus redes de monitoreo en el mundo entero. Desencantado con las prácticas ilegales de la NSA, el funcionario abandonó su puesto en 2001.

Entrevistado hace seis meses por el periodista James Bamford, autor del libro The Shadow Factory: The Ultra-Secret NSA from 9/11 to the Eavesdropping on America, Binney explicó por primera vez y con detalle cómo funciona el sistema de espionaje mundial que él mismo diseñó durante la administración Bush, y que Barack Obama heredó y potenció.

El programa Prism, célebre desde que se supo que fue utilizado para espiar a países latinoamericanos, es un complemento para llenar “espacios en blanco” del software creado por el experto en criptografía.


Según la descripción de Binney, por los servidores y routers de Fort Meade circula información de todo tipo, desde mails privados y llamadas telefónicas hasta búsquedas de Internet y transferencias con tarjetas de crédito. Para la intercepción, la NSA pinchó centrales de recepción de datos ubicadas en los Estados Unidos y conectadas con el resto del mundo a través de fibra óptica submarina. Para ello contó con la colaboración de gigantes de las telecomunicaciones como AT&T y Verizon.

La capacidad de almacenamiento es asombrosa. Luego del atentado a las Torres Gemelas, la central de la NSA grababa 320 millones de llamadas telefónicas por día sólo en los Estados Unidos, lo que representaba el 80% de sus operaciones globales, y analizaba 10 gigabytes de información por segundo en Internet.

Luego de dejar la Agencia, Binney recomendó públicamente que las acciones se concentraran en objetivos más específicos, pero la NSA rechazó la idea. “Ellos no distinguen, almacenan todo lo que pueden e incluso más”, se resignó el experto.

Más que la intercepción y el almacenamiento, la etapa fundamental del trabajo de la base en Fort Meade es la desencriptación. La mayor parte de los datos sobre transacciones financieras y comerciales, secretos militares y diplomáticos extranjeros y documentos legales confidenciales están encriptados.

De acuerdo con Binney, en los últimos años la NSA hizo enormes avances en el ataque a códigos de protección que utilizan tanto los gobiernos como los ciudadanos comunes. No es casual que el cuartel general de Fort Meade sea el mayor empleador de matemáticos del país.

La Agencia invirtió 896 millones de dólares en la construcción de una “súper computadora”, la segunda más poderosa del mundo, para hacer frente al crecimiento exponencial de los datos almacenados. Al mismo tiempo, la base de Fort Meade centraliza la información que recibe de otras cuatro sedes de la NSA en los Estados Unidos, cada una de ellas dotada con satélites con alcance internacional y con regiones específicas asignadas. Según Wired, los satélites que apuntan a Latinoamérica están en una base de la Fuerza Aérea en San Antonio, Texas.

La NSA planea seguir expandiendo sus tentáculos. En septiembre comenzará a operar otra central de almacenamiento de datos en el valle desértico de Bluffdale, en el estado de Utah. Será una base colosal donde funcionará el mayor centro de espionaje del mundo, y cuya función será descomprimir la cantidad de información acopiada en Fort Meade.

Entre las montañas y junto a un pueblito de ocho mil habitantes, diez mil obreros trabajan en los detalles finales de la mega construcción que costará dos mil millones de dólares.

La instalación tendrá cuatro compartimentos de 25 mil metros cuadrados repletos de servidores. La base será autosostenible: dispondrá de tanques de combustible lo suficientemente grandes como para generar energía durante tres días en caso de emergencia. Se calcula que el gasto en electricidad será de cuarenta millones de dólares por año.

Las medidas de seguridad convertirán a la central de Bluffdale casi en un fuerte: se invertirán diez millones de dólares en prevenciones contra ataques terroristas, que incluyen un cerco diseñado para detener vehículos pesados y sistemas de identificación biométrica.


Nacida como un brazo del Departamento de Defensa luego del ataque a Pearl Harbor, la NSA sufrió varias humillaciones durante la Guerra Fría y un golpe letal en 2001, con el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York. Hoy, la agencia busca reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos, aunque siempre bajo aquel viejo lema de espías: “Nunca digas nada”.










Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

martes, 16 de julio de 2013

LA REPÚBLICA UNIDA DE LA SOJA




En el año 2003, la corporación Syngenta publicó un aviso publicitando sus servicios en los suplementos rurales de los diarios argentinos Clarín y La Nación bautizando con el nombre de “República Unida de la Soja” a los territorios del Cono Sur en los que se sembraba soja -Integrados por Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia-. A partir de allí, esta declaración explícita de neocolonialismo quedó como “marca de fábrica” del proyecto que desde las corporaciones se estaba instrumentando.



LA REPÚBLICA UNIDA DE 
LA SOJA RECARGADA


Por Grain
Global Research, July 07, 2013

Durante el año 2012 se produjo en estos países una embestida de las corporaciones del agronegocio sobre los territorios y las instituciones imponiendo nuevos transgénicos, mayores riesgos por aplicación de agrotóxicos y cambios en las políticas que sólo tiene precedentes en la primera imposición de los transgénicos, durante la segunda mitad de los años 90. Esta nueva avanzada corporativa se da en un marco distinto, ya que ahora ocurre con la presencia en toda la región (por lo menos hasta junio del año pasado) de gobiernos “progresistas” críticos del neoliberalismo y que en algunas de sus políticas han comenzado a modificar las políticas neoliberales impuestas en los años 90 con una mayor presencia del Estado regulando la economía y asumiendo un rol activo en aspectos sociales, educativos y sanitarios.

Sin embargo, en términos de modelo agrícola y producción de alimentos no sólo no ha habido en todo este tiempo un cambio de modelo ni una autocrítica a los problemas producidos por la implantación masiva del cultivo de soja transgénica con alto altos niveles de uso de agrotóxicos. Por el contrario, este modelo se ha ido consolidando y es defendido a rajatabla por todos los gobiernos de la región que lo asumen como política de Estado, en todos los casos. Los graves problemas que han surgido o se han agudizado, tales como los impactos de los agrotóxicos, los desplazamientos de campesinos y pueblos originarios, la concentración de la tierra o la pérdida de producciones locales, son considerados “efectos colaterales” y se abordan, cuando la presión social lo consigue, de manera fragmentada y puntual. No incluimos en este análisis a Bolivia, pues si bien la región de la “medialuna”, con Santa Cruz de la Sierra a la cabeza, es parte de la “República Unida de la Soja” las posiciones, políticas y debates planteados desde el Gobierno de Evo Morales se diferencian ampliamente del resto de los gobiernos (y esto le vale el enfrentamiento con estos sectores del poder de la medialuna que claramente han planteado su intención separatista).




Ya en otros A Contrapelo 1 2 3 hemos ido denunciando que este avance fue consolidando la imposición del modelo productivo de los agronegocios, y el Cono Sur se ha convertido en la región donde más transgénicos se siembran en el mundo y en la que mayor cantidad de agrotóxicos se aplican per cápita a nivel global. En este A Contrapelo intentaremos brindar algunas luces que ayuden a comprender cómo se está produciendo este avance y sus consecuencias a nivel de las comunidades campesinas y la sociedad en general.

Los impactos del “modelo” no reconocen fronteras entre el campo y la ciudad y se sienten profundamente en ambos espacios: las poblaciones fumigadas en los territorios rurales y en las zonas periféricas de las ciudades, las y los campesinas/os desplazadas que día a día migran para engrosar los cordones de pobreza de las grandes urbes, las economías regionales destrozadas con su correlato de los altos precios de los alimentos en las ciudades, los alimentos contaminados enfermando a unos y a otros. En fin, una catástrofe socio-ambiental que hace agua por todas partes y que ya no permite “mirar para otro lado”.

Los responsables de esta cadena destructiva son un puñado y tienen nombre y apellido: Monsanto y algunas corporaciones biotecnológicas más a la cabeza (Syngenta, Bayer); terratenientes y pooles de siembra que controlan millones de hectáreas (Los Grobo, CRESUD, El Tejar, Maggi son algunos de los principales); Cargill, ADM y Bunge transportando los granos al otro lado del mundo. Y, por supuesto, los gobiernos de cada uno de los países que apoyan de manera entusiasta este modelo. A ellos se suman un extenso número de empresas que aprovechan el “derrame” y proveen servicios, maquinaria agrícola, fumigaciones, insumos, etc.

En números concretos, esta región cubre en la actualidad una superficie de más de 46 millones de hectáreas de monocultivo de soja transgénica, fumigadas con más de 600 millones de litros de glifosato y provoca una deforestación de -como mínimo- 500 mil hectáreas por año.

Quema de un bosque cerca de Mariscal Estagarribia , en la región de Boquerón de Paraguay. La agricultura industrial en esta región tan seca está volviendo tierra de cultivo magro este vasto bosque. (Foto : Friends of the Earth)

Quema de un bosque cerca de Mariscal Estagarribia , en la región de Boquerón de Paraguay. La agricultura industrial en esta región tan seca está volviendo tierra de cultivo magro este vasto bosque. (Foto : Friends of the Earth)Quema de un bosque cerca de Mariscal Estagarribia , en la región de Boquerón de Paraguay. La agricultura industrial en esta región tan seca está volviendo tierra de cultivo magro este vasto bosque. (Foto : Friends of the Earth)


Si bien las consecuencias de este modelo se expresan a nivel regional de manera contundente e interconectada, intentaremos diseccionar sus impactos para analizarlos de manera más profunda. El telón de fondo del golpe de Estado en el Paraguay resulta insoslayable, pues es allí donde los poderes fácticos han actuado de manera más brutal y explícita. Sin embargo, su carácter ejemplificador es válido para toda la región y sin duda ha intentado marcar un rumbo y un límite a los gobiernos de la región.

Repasemos un decálogo (con complementos) de los resultados concretos e indiscutibles de esta última embestida del agronegocio.

El agronegocio mata

Este hecho se ha expresado de manera continua durante estos últimos años y, tal como lo hemos expresado, fue en Paraguay donde más duramente se han sentido sus impactos. Quizás podamos ubicar el pico de violencia en la matanza de Curuguaty, perpetrada el 15 de junio del 2012 en donde –y como resultado de tensiones y represión estatal y paraestatal- murieron once campesinos y seis policías. La matanza fue utilizada para emprender el juicio político y dar el golpe institucional que terminó con la gestión del presidente Lugo.

Previo al Golpe, y más aun posteriormente, se desencadenó una ola represiva sobre los dirigentes campesinos que -en la nueva etapa- se comenzó a expresar bajo la forma de asesinatos selectivos que cobraron la vida de los líderes campesinos Sixto Pérez, Vidal Vega y Benjamín Lezcano, acribillados en un lapso de 8 meses de gobierno de Federico Franco.4 La CONAMURI (Coordinadora Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas) ha dicho que en el caso del asesinato de Benjamín Lezcano se observa “el mismo modus operandi que se practicó en los casos de Sixto Pérez –el 1°de septiembre pasado, en Puentesiño (Dpto. Concepción)– y de Vidal Vega –el 1°de diciembre último, en Curuguaty (Dpto. Canindeyú). El objetivo, igualmente, parece ser común: descabezar las organizaciones campesinas”.5

Marcha de protesta en Buenos Aires por el asesinato de Cristian Ferreyra, noviembre del 2011 (Foto : GRAIN)

Marcha de protesta en Buenos Aires por el asesinato de Cristian Ferreyra, noviembre del 2011 (Foto : GRAIN)Marcha de protesta en Buenos Aires por el asesinato de Cristian Ferreyra, noviembre del 2011 (Foto : GRAIN)

En Argentina, durante los últimos tres años se produjeron en Santiago del Estero tres asesinatos de campesinos ligados directamente al avance del modelo sojero (Sandra Ely Juárez, Cristian Ferreyra y Miguel Galván) y en la provincias de Formosa y Salta el hostigamiento a las comunidades es permanente y sostenido.6

En Brasil, también el movimiento campesino y especialmente el MST (Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra) han sufrido la violencia del agronegocio y recientemente la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) divulgó un informe preliminar de la violencia en 2012 contabilizando 36 muertes motivadas por conflictos agrarios.7 Durante el año 2013 ya son tres los dirigentes del MST que han sido asesinados (Cícero Guedes dos Santos, Regina dos Santos Pinho y Fabio dos Santos Silva).

Todo esto se da en el marco de una avanzada de la criminalización de las luchas sociales que no sólo se expresa en la persecución y estigmatización de los movimientos sino también en forma concreta en la avanzada de leyes represivas. El caso de la aprobación de la Ley antiterrorista en Argentina en diciembre del 2011 se suma a las leyes ya existentes en varios de los países de la región.

El agronegocio contamina

Una de las grandes mentiras que desde las corporaciones, los medios masivos y un sector de la academia se utilizó para justificar la introducción de las semillas transgénicas, fue que las mismas ayudarían a emplear menos agrotóxicos en la agricultura. Tal como muchas organizaciones lo anunciaron durante las últimas dos décadas, la realidad ha marcado absolutamente lo contrario y hoy en día el incremento del uso de agrotóxicos es cada vez más alarmante y sus impactos en toda la región son cada vez más difíciles de ocultar.

Todo esto no puede extrañarnos si asumimos el hecho evidente de que quienes impulsan las semillas transgénicas son las corporaciones dedicadas a la venta de agrotóxicos, con Monsanto a la cabeza, y que las semillas transgénicas que más se cultivan tienen como característica diferencial la resistencia a herbicidas.

Brasil está al frente de las estadísticas convirtiéndose desde el año 2008 en el mayor consumidor per capita de agrotóxicos del mundo y responsable del 20 % de todos los agrotóxicos usados en el planeta; con un consumo per cápita de 5,2 litros de agrotóxicos cada año.8 9. La escalofriante cifra de 853 millones de litros de agrotóxicos empleados durante el año 2011, con un crecimiento del mercado brasileño del 190 % en la última década, es más que elocuente. El 55 % de este consumo de agrotóxicos se empleó en cultivos de soja y maíz, siendo la soja responsable del 40% del consumo total.10 Solamente el glifosato representa cerca del 40% del consumo de agrotóxicos en Brasil.

Argentina no se ha quedado atrás. Durante el año 2011 se aplicaron 238 millones de litros de glifosato que implican un incremento del 1190 % con respecto a la cantidad utilizada en el año 1996, año en que se introdujo la soja transgénica resistente al glifosato en el país.11

En Paraguay, que es el sexto productor mundial de soja transgénica, el uso de glifosato en las cifras del año 2007 significó la aplicación de más de 13 millones de litros de este agrotóxico.12

En Uruguay, también de la mano del avance de la soja transgénica las cifras llegan a un mínimo en el año 2010 de más de 12 millones de litros.13 Es justamente en Uruguay donde en la actualidad, y a raíz de la contaminación del agua en la ciudad de Montevideo, la población urbana está comenzando a reaccionar con alarma frente a la falta de disponibilidad de agua potable para el consumo.

El balance regional nos permite suponer un mínimo de aplicación de más de 600 millones de litros de glifosato, cifra escalofriante y que tiene su correlato en las innumerables denuncias que se producen cada día por los daños ya mencionados a la salud, a los ecosistemas, a la agricultura y a las comunidades que semejante baño de agrotóxicos produce.

Silvino Talavera, de once años, hijo de Petrona Villasboa, murió a consecuencia deque resultó rociado con plaguicidas durante una fumigación, mientras transitaba en bicicleta por un camino que conecta dos campos de soja [soya], a 80 metros de su casa en Pirapey, Itapúa, Paraguay. (Foto : Glyn Thomas / Friends of the Earth)

Silvino Talavera, de once años, hijo de Petrona Villasboa, murió a consecuencia deque resultó rociado con plaguicidas durante una fumigación, mientras transitaba en bicicleta por un camino que conecta dos campos de soja [soya], a 80 metros de su casa en Pirapey, Itapúa, Paraguay. (Foto : Glyn Thomas / Friends of the Earth)Silvino Talavera, de once años, hijo de Petrona Villasboa, murió a consecuencia deque resultó rociado con plaguicidas durante una fumigación, mientras transitaba en bicicleta por un camino que conecta dos campos de soja [soya], a 80 metros de su casa en Pirapey, Itapúa, Paraguay. (Foto : Glyn Thomas / Friends of the Earth)


El glifosato, ampliamente promocionado por su “baja toxicidad” por Monsanto, está siendo cuestionado por múltiples motivos entre los cuales debemos destacar:- El impacto en las comunidades ya es imposible de ocultar y son miles las personas que desde los “pueblos fumigados” denuncian los problemas de salud que sufren por su aplicación: nacimientos con malformaciones en aumento, intoxicaciones agudas fatales, problemas respiratorios, enfermedades neurológicas, aumento de los casos de cáncer, abortos, enfermedades de la piel, etc.

- Las investigaciones científicas independientes confirman esta grave problemática y los estudios que vinculan al glifosato con desarrollo de tumores y malformaciones en el desarrollo de embriones han sido publicadas en los últimos años en las más prestigiosas revistas científicas.

- Los efectos sobre la salud de los “coadyuvantes” usados en la preparación del Roundup, principalmente el surfactante Poea (polioxietilamina), también están demostrados y se lo asocia con daño gastrointestinal y al sistema nervioso central, problemas respiratorios y destrucción de glóbulos rojos en humanos.

- Los daños ambientales del glifosato también se encuentran ampliamente confirmados en la realidad de los territorios y en las investigaciones realizadas: su vínculo con la destrucción de biodiversidad es innegable al mismo tiempo que su efecto tóxico sobre anfibios está demostrado y publicado.

Pero tan grave como estas cifras, son las del incremento del uso de otros agrotóxicos que se emplean asociados al glifosato o para compensar su falta de acción frente al surgimiento inevitable de malezas resistentes. Así es como el empleo del paraquat ha crecido llegando a utilizarse 1,2 millones de litros en Argentina y 3,32 millones en los cinco países productores de soja. Es importante recordar que el paraquat está vinculado a desórdenes neurológicos y por esta razón fue prohibido en 13 países de la Unión Europea en el año 2003.14

Sin lugar a dudas, el empleo de agrotóxicos es otra de las formas que tiene el agronegocio de matar.

El agronegocio impone los transgénicos

La introducción de nuevos transgénicos ligados al uso de nuevos agrotóxicos es parte de la estrategia de las corporaciones, y ha estado a la orden del día durante el año 2012.

El anuncio oficial de la presidenta argentina Cristina Fernández en el Council of Americas el 15 de junio del 2012 sobre las nuevas inversiones de Monsanto en Argentina preanunció lo que sería durante el resto de año una catarata de proyectos, anuncios e intentos de modificación de la legislación que marcó la agenda oficial y corporativa durante los meses siguientes.

Así fue que en agosto del 2012 el Ministro de Agricultura Norberto Yahuar anunció junto a ejecutivos de Monsanto la aprobación de la nueva soja rr2 “Intacta”, que trae como novedad la acumulación de la resistencia al glifosato con la producción de la toxina Bt. O sea que la única novedad es la conjunción de las dos únicas características que la industria biotecnológica logró poner en el mercado en 20 años de existencia.

Pero además de este anuncio existen aprobaciones y ensayos de campo de otros transgénicos, entre los que destacan los de soja y maíz resistentes a nuevos herbicidas, entre ellos el glufosinato y el 2,4 D. Andrés Carrasco, investigador del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) de Argentina planteaba hace pocos meses con claridad la problemática: “hay un aspecto interesante a considerar en lo inmediato en la Argentina, es que 5 de esos 10 eventos transgénicos aprobados, 3 de maíz y 2 de soja, combinan la resistencia al glifosato con otra al glufosinato de amonio (un bloqueante de la síntesis del aminoácido glutamina) para reforzar los efectos de aquel. La necesidad de asociar en las nuevas semillas el glifosato con el glufosinato, da cuenta de las inconsistencias de la tecnología de los transgénicos tanto en su construcción como en su comportamiento en el tiempo. Sin embargo, se sigue huyendo hacia delante intentando remediar las debilidades conceptuales de la tecnología transgénica, con soluciones que tienden a ser cada vez más peligrosas”.15

En Paraguay, a pocos meses del golpe institucional, el Ministerio de Agricultura aprobó el maíz transgénico que venía siendo resistido por las autoridades del gobierno depuesto y que enfrenta un rechazo explícito y contundente por parte de las organizaciones campesinas, debido a la amenaza que representa para las muchas variedades locales de maíz cultivadas por pueblos indígenas y campesinos. Así fue como en octubre del 2012 se aprobaron cuatro variedades de maíz transgénico de Monsanto, Dow, Agrotec y Syngenta.16 Ya en el mes de agosto el presidente de facto Franco había autorizado por decreto la importación de semillas de algodón Bt-rr, probando claramente para quién gobernaba.

En Brasil la escalada comenzó a fines del año 2011 cuando se anunció la aprobación por parte de la CTNBio (Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad) del primer frijol transgénico comercial “íntegramente desarrollado en Brasil” y resistente al mosaico dorado del frijol. Este evento, por ser desarrollado por una institución pública como el Embrapa y por poseer características distintas a los transgénicos más difundidos (Bt y rr) fue utilizado como bandera pro transgénica destacando su importancia “social y alimenticia”.17 Sin embargo, su aprobación ha sido fuertemente cuestionada por funcionarios públicos, la comunidad científica y la sociedad civil. Así es que Renato Maluf, presidente del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Consea), cuestiona su rápida liberación en respeto al principio de la precaución. “Creemos que es una temeridad la prisa por liberar un producto que consumirá toda la población y sobre el cual no tenemos certeza de seguridad alimenticia y nutricional”, lamentó. Mientras tanto, Ana Carolina Brolo, asesora jurídica de la organización humanitaria Tierra de Derechos, coincidió con Maluf al indicar que “fue una aprobación comercial que tuvo como característica la falta de respeto a la legislación nacional e internacional de bioseguridad”.18

El balance general es que la avalancha de nuevos transgénicos se ha intensificado y en la mayor parte de los casos la misma implica su cultivo ligado a agrotóxicos, en algunos casos los mismos que ya se están utilizando (glifosato fundamentalmente) y, en otros, la introducción de nuevos herbicidas aún más tóxicos y peligrosos (dicamba, glufosinato, 2,4 D). En Brasil el Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA), integrante de la Vía Campesina, denunció en abril del 2012 la pronta aprobación de semillas transgénicas de soja y maíz resistentes al herbicida 2,4 D.19 Estas mismas semillas ya se encuentran en etapa de experimentación a campo en Argentina.

El agronegocio se propone controlar de manera absoluta las semillas

La imposición de nuevas leyes de semillas también ha estado a la orden del día en toda América Latina, pero tuvo en Argentina, y con una ligazón directa al acuerdo con Monsanto antes mencionado, uno de los focos de acción más visibles y activos. El mismo día del anuncio de la aprobación de la soja rr2 “intacta” el Ministro de Agricultura anunció el envío de un Proyecto de Ley de Semillas para que fuera tratado en el Congreso antes de fines del 2012.

El proyecto nunca se hizo oficialmente público, ni se sometió a un debate amplio, si no que fue discutido a puertas cerradas dentro del Ministerio de Agricultura por una parte de los sectores del agronegocio argentino. Sin embargo, su contenido trascendió las fronteras del Ministerio y su análisis permitió confirmar lo que ya se podía presumir luego del anuncio oficial: la nueva Ley busca subordinar la política nacional de semillas a las exigencias de la UPOV y las transnacionales.

El Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) denunció que “La ley propuesta no protege los conocimientos ni la biodiversidad, sólo fomenta la privatización y protege la propiedad sobre lo que es un patrimonio colectivo de los pueblos, especialmente de las comunidades campesinas y los pueblos indígenas; abre las puertas para que se profundice la expropiación y privatización de la biodiversidad agrícola y silvestre de Argentina; ilegaliza o restringe gravemente prácticas que han estado en vigencia desde los inicios de la agricultura, como es el seleccionar, mejorar, obtener, guardar, multiplicar e intercambiar semilla libremente a partir de la cosecha anterior; fortalece las condiciones para que se profundice la introducción de nuevos cultivos transgénicos y su expansión, al otorgar propiedad sobre variedades sin exigir prueba efectiva de mejoramiento y en base a la simple expresión de un carácter y otorga a las empresas semilleras el poder de policía, ya que deja en sus manos el asegurar que las disposiciones de la ley se observen adecuadamente”.20

La movilización de diversos sectores logró que se postergara su presentación y debate en el Congreso Nacional; pero la amenaza de su imposición permanece latente.

Es muy claro que controlar este primer eslabón de la agricultura es uno de los objetivos principales de las corporaciones para de esta manera poder tener control sobre todo el sistema agroalimentario y garantizarse así un monopolio sin fisuras. Y también es claro que este control impacta de manera directa sobre los pueblos, impidiendo el ejercicio de la soberanía alimentaria y condenando al hambre a millones.

El agronegocio destruye los bosques

La deforestación en toda la región ha cobrado una escala dramática y aún con medidas que intentan detenerla (como la Ley de Bosques en Argentina o las regulaciones que se generan en Brasil) la misma no sólo no se ha detenido sino que durante estos últimos años se ha intensificado, teniendo como principal detonante el avance de la frontera agrícola (o el desplazamiento de la frontera ganadera como consecuencia de lo anterior).

Un vez más, Brasil encabeza las posiciones con 28 millones de hectáreas de pérdida neta de bosques para el período 2000-201021 con una desaparición de 641.800 hectáreas de bosques amazónicos entre agosto del 2010 y julio del 201122 festejada como un gran triunfo por las autoridades nacionales.

Las cifras para Argentina nos dicen que “entre 2004 y 2012 las topadoras arrasaron 2.501.912 hectáreas, el equivalente a 124 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires. Otra forma de decir lo mismo: en Argentina se arrasan 36 canchas de fútbol por hora. Los datos surgen del cruce de relevamientos oficiales y de oenegés. El último informe de la Secretaría de Ambiente de la Nación relevó el período 2006/2011 y contabilizó que se arrasaron 1.779.360 hectáreas de monte nativo”.23

En Paraguay la situación es quizás una de las más graves en términos de porcentaje de deforestación: por un lado, la deforestación histórica en la región oriental que significó que entre 1945 y 1997 se perdiera el 76.3% de la cobertura boscosa original por su conversión a tierras para la producción agropecuaria.24 Y por otro, la actual deforestación en le región occidental (bosque chaqueño) donde el año 2011 culminó con una pérdida de 286.742 hectáreas de bosques, lo que superó en un 23% a la cifra de 232.000 hectáreas deforestadas durante 2010.25

Una mirada global a esta tragedia nos permite cobrar mejor dimensión de los que está ocurriendo: un estudio publicado por la FAO en el año 2011 26 señala que el promedio anual de pérdida neta de bosque en el período 1990 y 2005 es de cerca de 5 millones de hectáreas (en el mundo), de los cuales 4 millones se encuentran en Sudamérica.

Aquí también el agronegocio vuelve a matar: a los ecosistemas únicos de la región y a todos los pueblos que durante milenios han vivido, crecido y convivido con los bosques, cuidándolos y alimentándolos.

El agronegocio concentra la tierra en pocas manos

La concentración de la tierra es otro de los fenómenos que ha caracterizado los últimos años de implantación de la soja transgénica en todo el Cono Sur. Países en los que ya la concentración de la tierra era enorme vieron durante estos años como esa concentración se profundizaba y se reducía el número de manos que la controlaban.

Fue también Paraguay, uno de los países con peor distribución de la tierra en América Latina, donde el impacto se hizo sentir más y hoy ostenta la escalofriante cifra de un 2 % de los productores controlando el 85 % de la superficie agrícola. Esta situación se agrava aún más cuando desde los países vecinos – fundamentalmente Brasil, pero también Argentina- se está produciendo una embestida sobre sus territorios para avanzar con el cultivo de soja transgénica.

Veamos algunas de las cifras en cada uno de los países 27 :

Caseríos precarios a la orilla de la carretera, ocupados por gente expulsada de su tierra por los monocultivos de soya en el Alto Paraná, Paraguay. (Foto : Glyn Thomas / Friends of the Earth)

Caseríos precarios a la orilla de la carretera, ocupados por gente expulsada de su tierra por los monocultivos de soya en el Alto Paraná, Paraguay. (Foto : Glyn Thomas / Friends of the Earth)Caseríos precarios a la orilla de la carretera, ocupados por gente expulsada de su tierra por los monocultivos de soya en el Alto Paraná, Paraguay. (Foto : Glyn Thomas / Friends of the Earth)


- En Paraguay, en el 2005, el 4% de los productores de soja manejaron el 60% del total de la superficie con este cultivo.

- En Brasil, en el 2006, el 5% de los productores de soja manejaron el 59% del total del área dedicada a ese cultivo.

- En Argentina, en el 2010, más del 50 % de la producción de soja estuvo controlada por el 3% del total de productores, a través de extensiones de más de 5.000 hectáreas.

- En Uruguay, en 2010, el 26% de productores controló el 85% del total de tierras con soja. En ese mismo año, el 1% del total de los productores tuvieron a su cargo el 35% de la superficie cultivada con soja.

El modelo impuesto ha significado una profunda transformación en la forma en que se produce la concentración de la tierra ya que en la actualidad y en su mayor parte la misma no es adquirida si no arrendada por los grandes productores. Por otro lado, los productores ya no son personas físicas identificables sino pooles de siembra alimentados en su mayor parte por grupos de inversión especulativos.

Las consecuencias para las comunidades locales, campesinos y pueblos indígenas son siempre las mismas: la expulsión de sus territorios, en muchísimos casos a través del uso directo de la violencia, como ya hemos compartido analizando otras facetas de este modelo.

Si bien las cifras de los expulsados son difíciles de evaluar porque no existen estadísticas certeras para cada país y mucho menos a nivel regional, algunos investigadores han encontrado, por ejemplo, que en Paraguay el avance de la soja llevaría a una cantidad de familias campesinas expulsadas que alcanzaría el número de 143 mil, más de la mitad de las 280 mil fincas con menos de 20 hectáreas registradas en el censo agropecuario de 1991 28 como consecuencia del avance de las soja para alcanzar las 4 millones de hectáreas que el agronegocio se propone. Para Argentina este modelo ha generado un éxodo rural sin precedentes que para el año 2007 ya suponía la expulsión de más de 200.000 agricultores y trabajadores rurales con sus familias del agro argentino (26). En Brasil, desde la década de los años setenta del siglo XX la producción de soja ha desplazado a 2,5 millones de personas en el estado de Paraná y a 300.000 en el de Río Grande do Sul.29

El agronegocio busca consolidarse como dictador en la República Unida de la Soja

El golpe institucional en Paraguay demuestra cómo el agronegocio, con las corporaciones actuando junto a los terratenientes y cómplices a nivel nacional, no se detiene frente a los avances y los límites, que aun tímidamente, intentan instrumentar algunos gobiernos.

En Paraguay el gobierno del presidente Lugo, aún con minoría parlamentaria, intentó desde algunas áreas de gobierno (Ministerio de Salud, Ministerio de Medio Ambiente, Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas – Senave) poner límites a algunas cuestiones graves como lo son los impactos de las fumigaciones y la aprobación de nuevos transgénicos, en especial el maíz rr y el algodón Bt. También estableció un diálogo con las organizaciones campesinas en la búsqueda de frenar la histórica violencia existente en el campo fruto de la tremenda concentración de la tierra que existe en el país.

Los poderosos sectores del agronegocio agrupados en la UGP (Unión de Gremios de la Producción), que cuenta con el apoyo de corporaciones como Monsanto y Cargill, desató una guerra contra las autoridades responsables de estas áreas, pidiendo su cabeza y amenazando y ejecutando acciones públicas en ese sentido.

La matanza de Curuguaty fue la excusa que encontraron para derrocar -de la mano de sus aliados parlamentarios- al presidente Lugo en menos de dos horas de sesión y así imponer sus intereses en todos los ámbitos.

Así fue como junto con el presidente Lugo salieron todos los funcionarios comprometidos con estos procesos de cambio y rápidamente se impusieron las medidas que el agronegocio pretendía: fin a los límites a las fumigaciones, aprobación de nuevos transgénicos, promesas de cambio en la Ley de Semillas, etc.

La reciente elección que consagró al empresario Horacio Cartés como nuevo presidente llevando nuevamente al gobierno al partido Colorado fue el último paso para consagrar la impunidad y el poder ilimitado del agronegocio.

Sin embargo, en el resto de los países de la región la situación – si bien no presenta la cruda realidad de Paraguay- también es evidente la manera en que el agronegocio establece las políticas públicas en las cuestiones referidas al agro y la alimentación e interfiere en cualquier intento de modificación de las mismas desde otras perspectivas diferentes a las de sus intereses corporativos.

Todo esto confirma algo que a nivel global se está haciendo evidente y que se denuncia en todo el mundo: la democracia es incompatible con el dominio del control corporativo y es necesario desmantelar sus estructuras para poder pensar y avanzar en cualquier proceso de democratización que privilegie el bien común.

El agronegocio somete y coloniza a las instituciones de investigación y que regulan la ciencia y tecnología en cada país

Las universidades e institutos de investigación de toda la región, salvo honrosas excepciones, se encuentran colonizadas por el poder y los fondos de las corporaciones del agronegocio que las utilizan como engranaje para imponer sus transgénicos y sus modelos de producción industrializados.

Durante el año 2012 cobró estado público y fue denunciado por la sociedad civil el acuerdo de Monsanto con el INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria) en Uruguay para incluir en el germoplasma de soja local que maneja el instituto transgenes propiedad de la empresa.30La firma del acuerdo fue cuestionada por la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR), la gremial que agrupa y representa a los productores familiares en la Junta Directiva del INIA y por diversas organizaciones de la sociedad civil, entre ellas REDES-Amigos de la Tierra. El convenio, no accesible al público, suscitó un pedido de informes por parte de legisladores del Frente Amplio (FA).

También con posterioridad al golpe en Paraguay, el nuevo ministro de Agricultura y Ganadería del país guaraní, Enzo Cardozo anunció que “Paraguay va a producir su propia semilla transgénica que va a estar a disposición de todos los productores”. La producción estaría a cargo del Instituto Paraguayo de Tecnología Agropecuaria (IPTA), que recibiría “transferencia tecnológica” de Monsanto, para la cual el gobierno comandado por el presidente de facto Federico Franco pagaría un monto a convenirse.31

Pero Monsanto ya posee acuerdos de “cooperación” con instituciones públicas en Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil desde mucho antes de esta última avanzada y las utiliza como mano de obra barata para sus investigaciones y como cadena directa para realizar la “extensión rural” de sus transgénicos. De la misma manera muchos de los funcionarios políticos actúan como brazo ideológico de las corporaciones en sus intentos de imponerse, siendo un caso paradigmático el del Ministro argentino de Ciencia y Tecnología Lino Barañao, que no pierde ocasión para ejercer su descarado lobby pro-transgénico.

El agronegocio es una forma más de extractivismo que está saqueando los territorios

La agricultura industrial es una actividad extractivista porque sus principios se basan en considerar a los suelos un sustrato inerte del que se extraen nutrientes (proteínas y minerales) sobre la base de la utilización de tecnología y productos químicos sin respetar a los suelos como organismos vivos ni reponer los nutrientes extraídos de forma natural.

Este extractivismo se expresa de manera brutal con el cultivo de soja transgénica pues ni el discurso de la “siembra directa” puede encubrir la cruda realidad de que la soja no devuelve ni remotamente la cantidad de nutrientes que extrae a los suelos, ni puede la siembra directa sostener la estructura y capacidad de retención de agua de los mismos.

Ya en otros documentos hemos compartido la forma en que en Argentina se están degradando los suelos y se están extrayendo millones de toneladas de nutrientes y miles de millones de litros de agua.32

Veamos algunas de las cifras concretas solamente para Argentina (los valores no están disponibles para los otros países):

El monocultivo de soja repetido año tras año en los campos produce una intensa degradación de los suelos con una pérdida de entre 19 y 30 toneladas de suelo en función del manejo, la pendiente del suelo o el clima.


La soja produjo durante la temporada 2006/2007 (con una producción de 47.380.222 toneladas) una extracción neta de:

- 1.148.970,39 toneladas de nitrógeno,

- 255.853,20 toneladas de fósforo,

- 795.987,73 toneladas de potasio,

- 123.188,58 toneladas de calcio,

- 132.664,62 toneladas de azufre y

- 331,66 toneladas de boro.

También cada cosecha de soja que se exporta se lleva 42 mil quinientos millones de metros cúbicos de agua por año (datos de la temporada 2004/2005).

El agronegocio actúa en complicidad con los grandes medios masivos de comunicación

Todo este proceso de imposición cuenta en toda la región con un aliado poderoso: los medios de comunicación corporativos y dominantes que actúan como brazo comunicacional incondicional del agronegocio (la única condición son la millonarias publicidades con que se llenan páginas y horas de radio y televisión).

Los mecanismos con los que funciona esta alianza se reducen a algunos lineamientos básicos que podemos resumir en:

- La ponderación absoluta de la agroindustria como panacea para la producción de alimentos creando una ligazón absoluta con el “progreso”, el “desarrollo” y el bienestar de la sociedad.

- La cooptación del discurso del desarrollo sustentable para convertir, desde la propaganda, en “sustentable” cualquier iniciativa desde miradas parciales y fragmentarias.

- La negación absoluta de todo debate o información sobre las luchas sociales de resistencia, los debates científicos o económicos o los impactos en las comunidades y en el ambiente.

- La estigmatización y criminalización de los movimientos y organizaciones sociales mostrándolos como “subversivos”, violentos, antisociales o “atados al pasado”.

Quizás uno de los países donde esta alianza es más evidente es en Paraguay, donde la mencionada UGP está vinculada al Grupo Zuccolillo, dueño del poderoso diario ABC Color que fue uno de los medios desde donde se montó la campaña golpista contra Lugo. Zuccolillo es además presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa SIP.33

Y por si esto fuera poco: el agronegocio cambia el clima

El vínculo entre la Crisis Climática que estamos sufriendo a nivel global y la agricultura industrial se halla ampliamente demostrado y presenta cifras alarmantes: como mínimo, entre el 44 y el 57 % de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) se deben a la cadena de producción agroindustrial en sus distintas etapas.

Es evidente que un territorio donde la agricultura industrial se ha impuesto de manera brutal tiene que ser uno de los principales contribuyentes a esta crisis global. Pero también resulta evidente en toda la región que la conjunción de los problemas globales con aquellos regionales tal como la deforestación están trayendo consecuencias gravísimas, que se sufren en las zonas rurales con extensos periodos de sequía y ciclos de inundaciones, y en las ciudades con lluvias, fenómenos climáticos extremos e inundaciones para los cuales no existe infraestructura capaz de contener y cuyas principales víctimas son justamente los expulsados del campo.

Consideraciones finales

Esta dramática realidad encuentra en toda la región una amplia y articulada movilización que está enfrentando el despojo desde la resistencia local, la movilización, la denuncia pública, la construcción de alternativas y la lucha en todos los frentes posibles que van desde las vías legales hasta la desobediencia civil y la recuperación de territorios por parte de las comunidades despojadas.

Si bien es cierto que existe aún una gran fragmentación de las luchas sociales, también es una realidad que ninguna de ellas se queda en el análisis, en la mera lucha puntual, sino que se está construyendo una mirada integral que pone a la soberanía alimentaria en el centro de las luchas y a la autonomía y el bien común como horizontes.

Esperamos que este A Contrapelo sume una semilla a los nuevos cultivos y culturas que en el Cono Sur están germinando.



Notas


3“Monsanto y las regalías semilleras en Argentina”, GRAIN, 8 de octubre de 2004


5“Plan de exterminio”, Reportaje a Magui Balbuena de CONAMURI por Radio Mundo Real, 23 de febrero de 2013

6“El árbol y el bosque”, Biodiversidadla, 10 de abril de 2013

7“Un militante del MST es asesinado”, MARCHA, 3 de abril de 2013

8“A luta constante contra os agrotoxicos”, Brasil de Fato, 11 de enero de 2013

9“Especial sobre agrotoxicos”, Brasil de Fato, junio 2012

10“Agrotóxicos, segurança alimentar e nutricional e saúde”, Associação Brasileira de Saúde Coletiva, 2012

11“Producción de soya en el Cono Sur de las Américas”, GENOK, 31 de julio de 2012

12“Alimento sano, pueblo soberano”, CONAMURI, noviembre del 2011



15Un nuevo veneno, el glufosinato, lettro de Andrés Carrasco, Biodiversidadla, 31 de agosto de 2013

16Aprobado el uso de 4 tipos de semillas transgénicas de maiz, Paraguay.com, 25 de octubre de 2012

17“Aprueban la producción y comercialización del primer transgénico brasileño”, Agro Noticias FAO, 16 de septiembre de 2011

18“Fríjol transgénico desata polémica alimentaria”, IPS, 30 de septiembre de 2011


20“¡NO a la privatización de las semillas en Argentina!”, MNCI – CLOC-VC Argentina – GRAIN – AT – ACBIO, 2 de octubre de 2012

21“¿Tiene sentido declarar un Día Internacional de los Bosques?”, Boletín N° 188 del WRM, 3 de abril de 2013


23“El árbol y el bosque”, Mu 63, 15 de marzo de 2013

24“Paraguay: cómo se pierde el 90% de los bosques de un país, Vanessa Sánchez, Soitu.es, 11 de agosto de 2008


26“Sudamérica, la peor en deforestación a nivel mundial”, BBC Mundo, 30 de noviembre de 2011


28“Los refugiados modelo agroexportador”, Javiera Rulli, Repúblicas Unidas de la Soja, GRR, 2007

29“Una reflexión sobre la reciente expansión del cultivo de la soja en América Latina”, Segrelles Serrano, José Antonio, Grupo Interdisciplinario de Estudios Críticos y de América Latina, 25 de junio de 2007

30“Una reflexión sobre la reciente expansión del cultivo de la soja en América Latina”, Segrelles Serrano, José Antonio, Grupo Interdisciplinario de Estudios Críticos y de América Latina, 25 de junio de 2007

31“La espada de Monsanto sobre América Latina”, Marcha, 4 de octubre de 2012

32“Extractivismo y agricultura industrial o como convertir suelos fértiles en territorios mineros”, GRAIN, Revista Biodiversidad, sustento y culturas N° 75, enero 2012














Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.