viernes, 23 de agosto de 2013

ELLOS SABEN MUCHO MÁS


Los Estados Unidos son el mayor punto de intersección en donde es conmutado el tráfico telefónico internacional”. Al mismo tiempo, de acuerdo a un reporte del 2009, prácticamente todas las comunicaciones en Internet en el mundo pasan por los EEUU. Por ejemplo, y según el reporte, durante el 2002 menos del 1% de las comunicaciones mundiales del Internet de banda ancha –i.e., el enlace internacional entre el Internet y computadoras-“fue entre dos regiones que no incluían a los Estados Unidos”.


ELLOS SABEN MUCHO MÁS
DE LO QUE USTED PIENSA


En un extenso artículo publicado en la revista The New York Review of Books (agosto 15, 2013), James Bamford, hace un recuento, con antecedentes históricos, de muchos de los aspectos relacionados con las actividades de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional de los EUA, sobre sus propios ciudadanos y del resto del mundo. Estas tienen un paralelo con la clásica novela de ficción distopica de Gerge Orwell, “1984”  escrita hace 65 años y en donde un ficticio estado totalitario controlado por un tenebroso líder, conocido como el Big Brother controla a toda su población por medio de una vigilancia extrema. “Las pantallas de televisión”, escribió Orwell, “tienen micrófonos y cámaras escondidas. Estos accesorios, conjuntamente con los informantes, le permiten a la Tought Police (la Policía del Pensamiento) espiar sobre todo el mundo”….

Hoy en día, de acuerdo a la observación de Bamford, los documentos revelados por Snowden dejan en claro que, es la NSA (ASN) la que le sigue la pista a las llamadas telefónicas, monitorea la comunicaciones, y analiza lo que la gente piensa, a través de la minería de datos de las búsquedas en Google y otras actividades online. “Cualquier ruido que Wiston hacía, por encima de un bajo murmullo, seria escuchado por ellos,” escribió Orwell a cerca de su protagonista, Winston Smith.

Aunque las autoridades de gobierno tanto de las administraciones de Bush y Obama en repetidas ocasiones, con evasivas y discursos contradictorios, han negado el alcance y la ilegalidad de la vasta red de espionaje que conduce la ASN sobre el público norteamericano, los documentos hechos públicos por Snowden muestran algo diferente. 

Según el artículo de Bamford, los documentos revelan que la ASN conduce un programa a gran escala para recolectar los records telefónicos de cada uno de los clientes de Verizon, incluyendo llamadas locales, y presumiblemente tiene un acuerdo similar con AT&T y otras compañías. Estos son los records sobre quien llamó a quien y cuando, no el contenido de las conversaciones, aunque la ASN tiene a través de otros métodos, acceso al contenido de las comunicaciones. Pero prácticamente la ASN tiene acceso diario a todos los records telefónicos, ya sea de teléfonos celulares o fijos, y puede almacenar, data-mine, y mantenerlos indefinidamente. Los documentos de Snowden que describen el programa PRISM muestran que la agencia también tiene acceso a la data de Internet de las 9 compañías más importantes en los EEUU, incluyendo Google y Yahoo.

Cómo funciona la red de espionaje de ASN

De acuerdo a James Bamford, quien entre sus antecedentes como periodista está el haber publicado en marzo del 2012, una historia de portada en la revista Wire, sobre el nuevo centro de datos de un millón de pies cuadrados de la ASN que está siendo construido en Bluffdale, Utah, los documentos y declaraciones de Snowden sirven de gran ayuda para entender, como la ASN conduce sus programas de espionaje y de minería de datos, y además demuestran lo falaz que la ASN y la administración de Obama han sido en describir las actividades de la agencia al público estadounidense.
En una video entrevista conducida en su habitación en el Hotel Mira en Hong Kong, Snowden elaboró sobre el alcance de las capacidades de la ASN. “Cualquier analista, en cualquier momento, puede enfocarse en cualquier persona, cualquier selector, en cualquier lugar”, dijo.

“Donde esas comunicaciones sean interceptadas depende del rango de la red de censores y la autoridad con la cual el analista está facultado. No todos los analistas tienen la habilidad de enfocarse en todo. Pero sentado en mi escritorio, ciertamente, tenía las autorizaciones para espiar sobre cualquiera, desde usted o su contador hasta un juez federal, inclusive hasta el mismo presidente, si tuviera un e-mail personal [la dirección]”.

De acuerdo a Banford, lo que Snowden discutía era la manera en la cual los analistas en la ASN pueden incluirr tales cosas, como nombres, números de teléfono y direcciones de e-mail en las listas de blancos, causando así que esas comunicaciones que contienen esos “selectores” sean interceptadas. El pareció estar indicando  –aunque esto todavía está por ser confirmado- que mientras bajo los requerimientos de FISA (Foreign Intelligence Surveillance Act) sería requerida una orden de la corte para poner a un ciudadano estadounidense en una lista de blancos, los analistas tienen la capacidad de sortear unilateralmente el procedimiento al incluir simplemente un nombre o dirección de e-mail en la lista de objetivos. Para entender lo que Snowden está diciendo, se hace necesario elaborar un poco sobre la manera en la que la ASN conduce su programa de espionaje.

Durante la última década, la ASN ha operado secretamente para obtener acceso prácticamente a todas las comunicaciones que entran y salen, o atraviesan el país. Un razón fundamental, de acuerdo al esbozo de un reporte altamente confidencial de un inspector general de la ASN filtrado por Snowden, es el hecho de que aproximadamente un tercio de todas las llamadas telefónicas en el mundo entran, salen o transitan por los EEUU. De acuerdo al reporte, “la mayorías de las llamadas telefónicas internacionales son transferidas a través de un pequeño número de conmutadores o ‘cuellos de botellas’ en el sistema internacional de conmutadores en ruta a su destino final”. “Los Estados Unidos son el mayor punto de intersección en donde es conmutado el tráfico telefónico internacional”. Al mismo tiempo, de acuerdo a un reporte del 2009, prácticamente todas las comunicaciones en Internet en el mundo pasan por los EEUU. Por ejemplo, y según el reporte, durante el 2002 menos del 1% de las comunicaciones mundiales del Internet de banda ancha –i.e., el enlace internacional entre el Internet y computadoras-“fue entre dos regiones que no incluían a los Estados Unidos”.

Acceder a esta información es posible a través  de una combinación de técnicas. Por medio de las más efectivas de ellas, la ASN puede obtener acceso directo a los cables de fibra óptica que hoy en día transportan la mayoría de esas clases de datos de las comunicaciones. De acuerdo a una diapositiva difundida, por Snowden, la operación dedicada a interceptar los cables es conocida con el nombre código “UPSTREAM” y es descrita como la “colección de comunicaciones sobre cables de fibra e infraestructura mientras transita el flujo  de datos”. Además, parece  ser más secreto e invasivo que el programa PRISM revelado por Snowden. Aunque PRISM le facilita a la ASN acceso a información de compañías individuales de Internet, tales como Yahoo, Google y Microsoft, estas compañías afirman no brindarle a la agencia acceso directo a sus servidores. Sin embargo, a través de UPSTREAM, la agencia consigue acceso directo a los cables de fibra óptica y a la estructura de apoyo que transporta casi todo el tráfico telefónico y de Internet en el país.

Como parte de su programa  de interceptación de cables, la ASN había instalado secretamente en la infraestructura de las telecomunicaciones de todo el país, lo que equivale a filtros computarizados. De acuerdo al reporte filtrado del inspector general, la agencia tenia acuerdos de cooperación secretos con las tres principales compañías telefónicas del país. Aunque el reporte oculta sus nombres, ellas probablemente son AT&T, Verizon y Sprint:
 
La ASN determinó que bajo la Autorización podía obtener acceso, a través de los tres socios corporativos a, aproximadamente al 81% de las llamadas internacionales que entraban y salían de los Estados Unidos. La compañía A tenía acceso al 39%, la B al 28% y la C al 14%.

Los filtros están colocados en puntos claves de intercepción, conocidos como conmutadores. Por ejemplo, muchas de las comunicaciones –telefónicas y de Internet- que entran y salen del noroeste de los estados Unidos transitan a través de un edificio de nueve pisos con pocas ventanas ubicado en el 611 de Folsom Street en San Francisco. Este es el centro regional de conmutación de AT&T. En el 2003, la ASN construyó un cuarto secreto en ese local y lo llenó con computadoras y software provenientes de una compañía llamada Narus. Eta compañía establecida en Israel por israelíes es ahora propiedad de Boeing, la compañía Narus se especializa en spywares (programas espías), equipos que examinan los metadatos -nombres y direcciones de la personas que se comunican en Internet- y el contenido del trafico digital, como emails cuando estos pasan zumbando a la velocidad de la luz.

La agencia también tiene acceso a los metadatos telefónicos –los números llamados y los que llaman y otros detalles- de todos los estadounidenses. Las llamadas de números de teléfonos que han sido designados como blanco pueden ser dirigidas directamente a la agencia para ser grabadas. De acuerdo a William Binney, el ex oficial de alto rango de la ASN, la agencia ha establecido entre 10 y 20 cuartos secretos en los conmutadores de las compañías de telecomunicaciones en todo el país.

Es este acceso rutinario a los metadatos telefónicos de todos los estadounidenses, sin autorización de FISA, que la ASN y la Oficina de Inteligencia Nacional trataron de esconder cuando falsamente negaron que la agencia tenía records de vigilancia sobre millones de estadounidenses. Por años, la agencia también tuvo un programa para la recolección y almacenamiento a granel de metadatos de e-mails y de Internet a todo lo largo y ancho de la nación, aunque según el director de la inteligencia nacional, ese programa fue terminado en el 2011 a causa  de “razones operacionales y de recursos”.

Pero de acuerdo a un comunicado conjunto emitido el 2 de junio por los senadores Ron Wyden and Mark Udall, la verdadera razón por la cual el programa fue cancelado fue porque, la ASN no pudo demostrar la utilidad de la operación. “Estábamos muy preocupados a cerca del impacto de este programa en las libertades civiles y derechos de privacidad sobre el público estadounidense”, dijeron, “y dedicamos una significativa porción del 2011 presionando a oficiales de inteligencia para que demostraran con evidencias la efectividad del programa. Ello no pudieron hacerlo, y el programa fue cancelado ese año”. Ambos senadores agregaron, “también es importante mencionar que las agencias de inteligencia hicieron declaraciones ante el congreso y la [corte FISA] que exageraron significativamente la efectividad de este programa. Esta experiencia nos demuestra que las valoraciones de las agencias de un programa particular de recolección –incluso los significativos- no siempre son exactas”.

Hablando en el programa televisivo Meet the Press, Glenn Greenwald, el abogado y periodista que escribió la historia sobre la recolección de datos telefónicos de la ASN para el The Guardian, también mencionó la existencia de una opinión, todavía secreta, de ochenta páginas de la corte FISA que, dijo él, criticaba a la ASN por violar la Cuarta Enmienda y el estatuto de FISA. De acuerdo a Greenwald, “esa documentación menciona específicamente que ellos están recolectando transmisiones a granel, conversaciones múltiples de millones de estadounidenses…y eso es ilegal. La ASN, dijo Greenwald, “hizo planes para tratar de acomodar esa resolución”. En el mismo programa, el representante republicano Mike Rogers, jefe del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, confirmó que la corte FISA había emitido una opinión crítica y dijo que la ASN había “resuelto como corregir eso”.

Según el The Economist del 29 de junio, “la ASN suministró información a los comités de inteligencia del congreso de lo que fueron más de 50 casos en los cuales los programas divulgados por Snowden, habían contribuido al ‘entendimiento y, en muchos casos, la interrupción’ de complots terroristas en EUA, y en más de otros 20 países”. En un blog reciente publicado en New York Review, Kenneth Roth, director of Human Rights Watch y ex fiscal federal, comentó que ‘bajo escrutinio’ muchos de los complots a los que se refiere la ASN parecen, de hecho, haber sido descubiertos, no a través de la recolección masiva de nuestros metadatos, sino que, por medio de métodos más tradicionales de vigilancia de números particulares de teléfonos o direcciones de e-mails –la clase de averiguaciones sobre blancos designados que fácilmente habrían justificado una orden judicial, permitiendo la revisión de records guardados por las compañías de comunicación o inclusive monitorear su contenido.

En el local de AT&T en Folsom Street y en otras localidades, los cables de fibra óptica conteniendo millones de comunicaciones entran en el edificio y pasan dentro de lo que es conocido como un beam-splitter (divisor de haz). Este es un tipo de aparato que semeja un prisma que produce un duplicado, mirror image, de las comunicaciones originales. Los haces originales, que contienen data de Internet, continúan su rumbo hacia donde fueron originalmente destinados. El haz duplicado entra en el cuarto 641A, el cuarto secreto de la ASN localizado un piso más abajo, un descubrimiento hecho por otro whistleblower, el técnico de AT&T, Mark Klein. Ahí el equipo de Narus escanea todo el tráfico de Internet en busca de “selectors” –nombres, direcciones de e-mails, palabras, frases, o cualquier otro indicador que la ASN tenga interés en conocer. Cualquier mensaje que contenga un selector es luego retransmitido en su totalidad a la ASN para mayores análisis, como también el contenido de las llamadas seleccionadas. Con respecto a los numeros de teléfono designados como blanco, la agencia se los suministra a la compañía, la que entonces le da acceso a la ASN para monitorearlos.

Los selectores son insertados por control remoto dentro del equipo de Narus por los analistas de la ASN en los cuarteles generales en Fort Mead en Maryland, o en docenas de instalaciones alrededor del mundo. Lo que Snowden pareció estar diciendo en su entrevista es que, en tanto ciertos analistas tengan una dirección de e-mail, por ejemplo, ellos pueden simplemente introducir esa información dentro del sistema y recuperar el contenido de los e-mails enviados y recibidos de esa dirección. De acuerdo a Snowden, no existen mecanismos judiciales de control y equilibrio para asegurar que la designación como blanco de un ciudadano estadounidense, ha sido aprobada por una orden de la FISA y no sencillamente por los empleados de la ASN. Estas afirmaciones de Snowden, y otras revelaciones de los documentos publicados, deben de ser investigadas ya sea por un comité selecto del Congreso, tal como el Church Committee, o una comisión independiente, como la 9/11 Commission.

Mientras que UPSTREAM atrapa la mayoría de las telecomunicaciones -cerca de un 80 por ciento de acuerdo a Binney- todavía quedan brechas en la cobertura. Allí es donde entra en acción el programa PRISM. Con el programa PRISM, la ASN está en capacidad de ir directamente a la industria de las comunicaciones, incluyendo las grandes compañías de Internet, para obtener todo lo que se les escapa con el programa UPSTREAM. De acuerdo al reporte altamente secreto del inspector general, la “ASN mantiene una relación con más de 100 compañías de los EUA”, agregando que los Estados Unidos tiene “la ventaja, como la de un equipo local, de ser el centro principal de las telecomunicaciones en todo el mundo”.

De acuerdo a una diapositiva recientemente revelada por Snowden, en abril 5, 2013, la ASN tenía bajo vigilancia activa a 117, 675 objetivos en el programa y estaba en condiciones de acceder en tiempo real a la información de conversaciones en vivo, textos, e-mails o los servicios de chat de Internet, además de analizar la información almacenada.

Al final, ambos, UPSTREAM y PRISM puede que sean únicamente la punta de un sistema mucho más grande. Otro nuevo documento revelado por Snowden dice que, en la víspera del nuevo año, 2012, SHELLTRUMPET, un programa de metadatos enfocado en las comunicaciones internacionales, recién había “procesado su record de un billón de metadatos”. El programa que había empezado hacía 5 años, según el documento, había agregado la mitad de ese billón de metadatos en el 2012. También menciona que dos nuevos programas, MOONLIGHTPATH y SPINNERET, “están programados para ser agregados en septiembre del 2013”.

James Bamford concluye su excelente artículo con la siguiente observación: Alguien que fue lo suficientemente profético para percibir lo que se venía fue el senador Frank Church, el primer extraño en curiosear dentro de los oscuros recovecos de la ASN. En 1975, cuando la ASN representaba solamente una fracción de la amenaza a la privacidad que es hoy en día, con UPSTREAM, PRISM, y miles de otros programas de recolección y minería de datos, el senador Church emitió una severa advertencia:

“En cualquier momento esa capacidad podría voltearse sobre los estadunidenses y a ninguno le quedará algo de privacidad, tal [es] la capacidad para monitorear todo: conversaciones telefónicas, telegramas, no importa. No habrá lugar donde esconderse. Si este gobierno alguna vez se vuelve una tiranía, si un dictador llega a gobernar este país algún día, la capacidad tecnológica que le ha suministrado la comunidad de inteligencia al gobierno lo pondría en capacidad de imponer una tiranía total, y no habrá manera de enfrentarlo, porque el más cuidadoso intento de unirse en resistencia al gobierno, sin importar cuan en secreto se haya hecho, todo estará al alcance del gobierno. Es tal la capacidad de este gobierno… No quiero tener que ver a este país cruzarse al otro lado del puente. Se de la capacidad que existe allí para hacer de este país una tiranía total, y nosotros tenemos la obligación de ver que esta agencia y todas las agencias que poseen esta tecnología operen bajo la ley y la debida supervisión, para que nunca crucemos sobre ese abismo. Ese es el abismo del cual no hay retorno”.

Frank Church  suena como si haya absorbido las lecciones de “1984”. De la evidencia reciente, se desprende que, esas lecciones todavía están por ser aprendidas.












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CT., USA.

jueves, 22 de agosto de 2013

LOS FORISTAS DE SAN PABLO


La fórmula de los foristas de San Pablo, va más hacia el acomodo con la burguesía que en la profundización del proceso progresista que empezó a finales del siglo pasado.


LOS FORISTAS DE SAN PABLO


Por James Petras (Estados Unidos)

“La necesidad de una reformulación de un proyecto de izquierda es necesaria”, dijo el sociólogo norteamericano James Petras al analizar las repercusiones de la reciente edición del Foro de San Pablo.  “Lula habla de un nuevo modelo. Y en el mismo momento surge que Brasil busca un tratado de libre comercio con la Unión Europea. Por eso digo que hay doble señal: por un lado, una tibia autocrítica pero reconoce que el proyecto burgués popular –que era la fórmula de todos los gobiernos supuestamente progresistas- ya está agotado, pues la burguesía busca ahora su propia representación; el centro enfrentado con esta situación no sabe si volver a profundizar el neoliberalismo o buscar alguna forma de reagrupar alguna posición de izquierda”, subrayó. “Temo que la fórmula de los foristas de San Pablo, va más hacia el acomodo con la burguesía que en la profundización del proceso que empezó a fines del siglo pasado”, indicó. A continuación transcribimos la columna de James Petras que Usted puede escuchar/descargar en el siguiente link:




Efrain Chury Iribarne: Como cada lunes a esta hora establecemos contacto telefónico con James Petras que está en Estados Unidos. Buenos días Petras, ¿cómo estás?

James Petras: Estamos muy bien, con unos días preciosos, y prontos para comenzar este espacio.

EChI: Para comenzar, tenemos una información que señala que “Un servidor de XKeyscore, el sistema de espionaje global a internautas de la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. (NSA), está ubicado en la embajada estadounidense en Moscú, según filtra el diario ruso ‘Védomosti’. ¿Esto se divulgó allí?

JP: no lo recuerdo, pero hay tantas noticias sobre el espionaje, las denuncias, los nuevos descubrimientos, la profundidad y extensión del espionaje y últimamente los esfuerzos del régimen de Obama para justificar y profundizar el espionaje, en vez de modificar y cambiar las cosas.

Hemos visto hoy por ejemplo, que Obama busca legitimizar el espionaje, en vez de tratar de evitar más denuncias, él carga adelante con los programas, utilizando la fabricación de este blog terrorista, hablando de ‘alerta roja’, lo que terminó en nada, no hubo conspiración ni acto terrorista. Obviamente están a la defensiva por un lado, tratando de distraer la atención; y por otro lado, lanzando propuestas para extender el programa. Lo que pasa es que la resistencia no ha tomado todavía medidas contundentes, simplemente ha hecho alguna denuncia, alguna afirmación sobre la soberanía cibernética, pero no hemos tenido una defensa más firme y contundente contra esa agresión. Y entonces Obama sigue con la política reaccionaria, y no sólo en el espionaje donde justifica todo, no han retirado nada, siguen espiando sobre todo incluso esta conversación, es seguro que va a parar a algún archivo, esté seguro que queda registrada.

Todo eso ha provocado alguna oposición aquí en el Congreso, pero todavía sin apoyo amplio, mayoritario;en el público también hay muchas críticas. Pero como no tenemos democracia en este país, el Ejecutivo hace lo que da la gana, hace que todo quede en una crisis apocalíptica, eso es lo que no hemos visto todavía.

Por ejemplo, frente al espionaje norteamericano, denuncia a Rusia y cancela una reunión entre Putin y Obama por no entregar a la persona reveladora de este enorme aparato de espionaje, el señor Edward Snowden. Y lo mismo está pasando con Israel, donde el canciller Kerry arregló que palestinos estén presentes, mientras que Israel anuncia mil departamentos más dentro del territorio de Jerusalén, en tierras palestinas, y el desplazamiento de 40.000 beduinos en los próximos s seis meses. Esto significa que Washington es cómplice en la expansión, conquista y colonización israelí.

Finalmente debemos decir que el espionaje como factor en las Embajadas en los países latinoamericanos es un hecho y lo ha sido por varios años. Por ejemplo, en Paraguay la Embajada tiene cuatro manzanas, en un pequeño país, obviamente es un centro de importancia para el espionaje y control de todas las comunicaciones. Ahora tenemos los satélites, bases militares, etc.

Estamos frente a un nuevo tipo de imperialismo que utiliza la cibernética como un instrumento de penetración y desestabilización.

EChI: Finalizó el Foro de San Pablo en Brasil, que algo mencionaste el lunes pasado. ¿Hay alguna otra repercusión que haya merecido tu atención?

JP: Hay varias repercusiones que debemos anotar. En primera instancia, que es una organización que incluye tanto a neoliberales como lo que podríamos llamar progresistas, entre los que figuran diferentes partidos desde dominicanos a chilenos, etc.

En segundo lugar, hay por lo menos retóricamente un reconocimiento por parte de (el ex presidente brasileño, Luiz Inacio Da Silva) Lula de que ya están agotando una etapa, en la que el progresismo que tenía alguna vida activa, reformas tibias, que empezaron a mejorar la condición de vida, están agotados. Podemos ver en todas partes un debilitamiento en los afiliados del Foro de San Pablo.

Por ejemplo el kirchenrismo sufrió ayer varias derrotas y bajas en las votaciones, principalmente en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. También podríamos ver la baja de popularidad de Dilma en Brasil o la pérdida de apoyo en Venezuela.

La necesidad de una reformulación de un proyecto de izquierda es necesaria. Lula habla de un nuevo modelo. Y en el mismo momento surge que Brasil busca un tratado de libre comercio con la Unión Europea, por eso digo que hay doble señal: por un lado, una tibia autocritica pero reconoce que el proyecto burgués popular –que era la formula de todos los gobiernos supuestamente progresistas- ya está agotado, pues la burguesía busca ahora su propia representación; el centro enfrentado con esta situación no sabe si volver a profundizar el neoliberalismo o buscar alguna forma de reagrupar alguna posición de izquierda. Temo que la fórmula de los foristas de San Pablo, va más hacia el acomodo con la burguesía que en la profundización del proceso que empezó a fines del siglo pasado.

EChI: ¿Qué otros temas ocupan en estas horas tu trabajo?

JP: Son varios. Primero hemos hablado sobre el Medio Oriente y sigue siendo uno de los ejes de la política. Con los fracasos –que podemos anotar- de los gobernantes occidentales, los países imperiales; pero sin avances populares.

Permíteme explicarlo.

El proyecto de invasión de Libia, destruyó el gobierno y la política social, económica y progresista de Gadaffi. Destruyó el país, pero no es un gran éxito porque al mismo tiempo los resultados produjeron una fragmentación, agrupaciones de terroristas de Al Qaeda, Tribalistas, todo tan caótico que la producción petrolera es casi cero y con ello, casi nulos los beneficios occidentales. Es decir, fue una derrota de la izquierda pero no fue una victoria, pro la política destructiva.

Algo similar podemos decir de Siria. Los países occidentales con los terroristas que financian y arman los occidentales, están destrozando y destruyendo gran parte del país, pero no alcanza ningún progreso desde el punto de vista de los intereses occidentales. Incluso podríamos decir que las políticas occidentales están fortaleciendo los grupos más extr3emistas islámicos, mientras Bashar Al Assad sigue defendiendo el patrimonio en un país destruido. Otra vez el imperialismo destruye pero sin capitalizar sobre el asunto. Lo mismo sucede en Irak, siguen los bombardeos, hubo más de mil muertos en julio, la política occidental es simplemente destruir el país, pero los pozos de petróleo bajaron la producción, los oleoductos están en peligro.

Entonces, la política imperialista tiene como “éxito” destruir a los adversarios nacionalistas independientes, pero sin capitalizar, beneficiar, estabilizar la situación y poner gobiernos que les sirva. En Egipto también pasa, donde apoyaron a Mursi, luego apoyaron el golpe y han provocado una polarización entre militares y musulmanes; mientras que la izquierda no gana pero tampoco tiene control estable el imperio., Esta es una realidad que hay que reconocer, no hay avances imperialistas peor no podemos poner el énfasis sobre algún resultado positivo desde el ángulo de las fuerzas progresistas.

EChI: ¿Cuál es la situación de Arabia Saudita en este escenario?

JP: En Arabia Saudí lo principal es fortalecer la familia absolutista, monárquica, multi mil millonaria, su riqueza protegerlos, y ganar fuerzas a partir de contratar mercenarios desde los Estados Unidos hasta Al Qaeda. Como es un gobierno sumamente corrupto, sumamente rico, sin ninguna apertura ni posibilidad de conseguir algún consenso.

Depende mucho de cómo puede exteriorizar los enemigos musulmanes. Entonces, lo que hace Arabia Saudi es financiar Al Qaeda para conflictos externos, desplazándolos para cualquier otro país, Afganistán, Siria, Irak, etc. Esos son los apoyantes de los grupos más extremistas. Al mismo tiempo apoyan a los Estados Unidos con bases militares, los financia comprando armas para neutralizar a Irán, y la atracción de Irán es que tiene un gobierno electo, independiente, con todos los defectos, pero que es muy atractivo para todos los islámicos chiíes.

Por otro lado, busca de alguna forma llegar a acuerdos clandestinos con Israel, forma parte con Turquía e Israel, un triángulo de apoyo para las fuerzas imperialistas.Pero son simplemente un poder financiero sin ninguna atracción política .Pueden comprar apoyo militar de Estados Unidos, pero mantenerse en una situación políticamente muy frágil. No tienen ningún apoyo interno, aparte de algunas tribus, las fuerzas militares y el apoyo que reciben de los norteamericanos.

Es uno de las más reaccionarias fuerzas en el mundo por la estructura interna, por la discriminación contra mujeres y grupos diferentes, es un poder que huele mal, como un pez podrido.

EChI: Por último, ha circulado una información respecto a que la debacle de Detroit se repite en zonas de Nueva York. ¿Es así?

JP: Si. Por ejemplo aquí en donde vivo, en Binghamton Nueva York, como en Siracusa, como en Buffalo, hemos perdido un 80% de la industria manufacturera, se han ido a otros países, han dejado de invertir acá. Hemos bajado la población de 80.000 a 47.000, lo mismo en todas las ciudades al norte de Manhattan.

Ahora, el Estado, la Provincia de Nueva York está muy polarizada, incluso la ciudad de Nueva York está muy polarizada entre sectores financieros que no consideran importante gastar tres millones por un departamento, hasta los sectores más empobrecidos en la misma ciudad que son menos de dos kilómetros de distancia.

Es una polarización en Nueva York, donde antes teníamos más de 700.000 trabajadores de fábricas y hoy tenemos menos de 100.000, y ha dejado de ser un centro de producción para pasar a ser simplemente una capital financiera con las grandes polarizaciones que pueden ser de las peores del mundo. Pero no es simplemente una polarización de clases, sino que es una polarización de regiones. Todo lo que perdimos hacia fuera, en el interior, lo ha capitalizado el centro. Wall Street, por ejemplo, captura cientos de miles de millones en subvenciones mientras nosotros no tenemos siquiera préstamos para financiar los caminos, autopistas.


Puedes caminar por ejemplo en mi ciudad y ves cuadras y cuadras de edificios de ladrillos rojos abandonados, con las ventanas rotas:

No es tan grave la situación todavía como en Detroit pero el deterioro es visible. Lo mismo pasa con otras ciudades industriales.

Creo que hay tres culpables, tres razones de este fenómeno: Uno es que los capitalistas manufactureros se van y eso es una enorme pérdida, nosotros hemos perdido IBM que antes tenía 19.000 trabajadores y han abandonado la fábrica. En segundo lugar, tenemos la responsabilidad del sector financiero que ha tenido gran éxito atrayendo capitales y bajando las tasas que tienen que pagar al gobierno por los préstamos. Y tercero, tenemos una política gubernamental que favorece al sector financiero y otros sectores no productivos.

Es esta triple alianza de salida de industrias manufactureras, financialización de la economía y el Estado rentista, que han generado una enorme crisis y una enorme polarización en el Estado de Nueva York.

EChI: Muy bien Petras, gracias como siempre por este completo análisis que nos motiva para reencontrarnos el próximo lunes. Un abrazo.

JP: Un abrazo, hasta el lunes.










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CT., USA.

miércoles, 21 de agosto de 2013

¿PETÉN, TERRITORIO MEXICANO?


No querríamos pensar que el gobierno mexicano está preparando condiciones para impulsar la anexión de un territorio legítimamente guatemalteco al dominio del Estado del Norte, contraviniendo inclusive la práctica respetuosa y solidaria que su pueblo ha demostrado hacia el pueblo guatemalteco.


¿PETÉN, TERRITORIO MEXICANO


Por Mario Sosa 

En medios de difusión masiva, el gobierno mexicano ha estado promoviendo una reforma energética, específicamente orientada a privatizar la producción petrolera.

Más allá de las críticas a esta política, por demás cuestionada por diversos sectores internos, en dicha propaganda aparece el mapa de México, incluyendo como parte de este al departamento de El Petén y a Belice.

Esto, sin duda, no puede ser calificado de un error. Es como mínimo una búsqueda de gestar un imaginario anexionista en los mexicanos, haciéndoles creer que estos territorios pertenecen a su Estado. Y como tal, puede ser calificado una afrenta a la dignidad y soberanía guatemalteca, que se viene a sumar a otros hechos, como la presencia de milicias estadounidenses en nuestro territorio.

Sin lugar a dudas, como guatemaltecos debemos indignarnos por esta falta de respeto y agresión proveniente del gobierno mexicano. Por mínima coherencia, el gobierno guatemalteco debiera levantar un serio reclamo y exigir el derecho de aclaración pública al gobierno mexicano.


No querríamos pensar que el gobierno mexicano está preparando condiciones para impulsar la anexión de un territorio legítimamente guatemalteco al dominio del Estado del Norte, contraviniendo inclusive la práctica respetuosa y solidaria que su pueblo ha demostrado hacia el pueblo guatemalteco.









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martes, 20 de agosto de 2013

CARO QUINTERO Y LOS PRESIDENTES


No han faltado cínicos y tontos que protestan contra la liberación de caro, pero nada dicen de otros personajes mucho más asesinos y desfalcadores del presupuesto nacional en México. ¿no les preocupa que los personajes de más alto rango que más han defraudado el país, no hayan pasado ningún día en la cárcel?


CARO QUINTERO 28 AÑOS EN LA CÁRCEL;
SALINAS 0, ZEDILLO 0, FOX 0, CALDERÓN 0, OBAMA 0, BUSH 0


Por Pedro Echeverría V.

1. ¿Qué los narcotraficantes deberían estar en la cárcel?, pues sí; pero en primer lugar deben estar los gobernantes y los empresarios. ¿Que los narcotraficantes se han internacionalizado?, pues sí, pero los culpables no han sido otros que los políticos y los empresarios que –además de estar aliados con ellos en sus negocios- los impulsan. ¿Saben cuantas hectáreas de mariguana y cuantos campesinos se dedican a la siembra y el cultivo en el país?, eran decenas de miles de hectáreas de territorio y de trabajadores; y los gobiernos, ejércitos, policías, en kilómetros y kilómetros de marihuana sembrada y cultivada “no se daban cuenta de nada”. De pronto, así como si nada, se descubría que generales, jefes y funcionarios estaban totalmente metidos en los negocios haciéndolos crecer. ¡Qué cinismo!

2. Rafael Caro Quintero salió de la cárcel hace dos días, después de más de 28 años de estar en ella acusado de narcotraficante; pero mucho más que eso, por ser señalado de asesinar a Enrique Camarena, uno de los mil agentes yanquis de la DEA que siempre circulan libremente en México, que causó gran alharaca y temor entre la clase política que llevó a encarcelar –al parecer injustamente- a Rubén Zuno (que falleció en la cárcel yanqui) y al médico Álvarez Macháin. No han faltado cínicos y tontos que protestan contra la liberación de Caro, pero nada dicen de otros personajes mucho más asesinos y desfalcadores del presupuesto nacional en México. ¿No les preocupa que los personajes de más alto rango que más han defraudado el país, no hayan pasado ningún día en la cárcel?

3. Carlos Salinas (presidente 1988-94) Llevó la privatización y el neoliberalismo al máximo de la injusticia al entregar todas las empresas paraestatales al sector privado y extranjero. Apoyó a su hermano Raúl en la realización de mil negocios multimillonarios, a que saliera de la cárcel y que se le devolvieran los miles de millones defraudados al pueblo mexicano. Mandó asesinar a muchos luchadores sociales de la izquierda; decretó la privatización de los ejidos; estableció en 1992 relaciones con el Vaticano después de 132 años de haberse rota por Benito Juárez que decretó la separación iglesia-Estado llevando el laicismo como política nacional. Salinas se autoexilió por varios años, pero apoyado por el PRI y los ricos millonarios regresó a México e interviene de manera abierta en política.

4. Ernesto Zedillo (1994-2000) Ha sido acusado internacionalmente como asesino de 45 indígenas en Acteal, Chiapas (cuando rezaban en una iglesia), durante su Presidencia; además le dio plena continuidad a la política neoliberal privatizadora en el país en plena alianza con el PAN. Estuvo a punto de apresar a Marcos (el líder zapatista) y provocar una matanza de indígenas del EZLN, tendiéndole una emboscada, tal como asesinó el gobierno en 1919 a Emiliano Zapata. Políticamente se le acusa de haber entregado al panista Fox la Presidencia, sin embargo se olvida que ya desde 1988 Salinas se había comprometido a cogobernar con los empresarios y el PAN. ¿Puede olvidarse el discurso y que algunos de los funcionarios de gobierno fueron destacados funcionarios del PAN?

5. Vicente Fox (2000-2006) Fue un personaje que entregó el país a grandes empresarios, entre ellos a Televisa, a quien condonó impuestos. Declaró (sin cinismo) que su “gobierno era de empresarios y para empresarios” por lo que estaba totalmente abierto a las inversiones extranjeras. Él, sus hermanos, hijastros y amigos, se hicieron de grandes propiedades y realizaron enormes negocios durante su sexenio. Apoyando el proceso de privatización, profundizó la crisis en los servicios de salud, educación, vivienda, llevándolos al desastre nacional. El tipo fue un irresponsable –y lo sigue siendo- al desentenderse de la política nacional y entregársela a los empresarios y al gobierno de Bush (a Georch, como le llamaba con cariño) para que hagan y deshagan a su antojo.

6. Calderón (2006-12) Ordenó la ocupación del país por el ejército y ello llevó a la muerte y asesinatos de más de 100 mil mexicanos. Además su reto provocó el crecimiento de grupos y personas metidas en ese negocio. Hasta el mismo ex presidente Fox ha declarado varias veces que se convertiría en un gran empresario del cultivo y comercialización de la marihuana se ésta se legalizara. Calderón hace mucho que debería estar en la cárcel, pero gracias al apoyo yanqui ha logrado sortearla ¿No se recuerda acaso que intervino ante el gobierno yanqui para pedirle que Zedillo no sea castigado y así adelantarse a lo que podría pasarle? Con todo el chacoteo y la irresponsabilidad del gobierno de Fox, fue ampliamente superado por los asesinatos registrados durante el calderonismo.

7. El blanco Bush y el negro Obama (2001-2013) son los mismos asesinos yanquis con distinto color; son la continuidad de la política intervencionista, saqueadora y de amenazas que los EEUU han practicado durante más de un siglo o, por lo menos, desde el fin de la segunda guerra mundial. Ni en EEUU ni en ningún otro país tiene que ver la raza, el sexo, el cuerpo o la cara de un gobernante para que gobierne “bien o “mal”. Ellos han gobernado “bien” para los fabricantes de armas y promotores de guerras, así como para los amos del petróleo: pero han gobernado terriblemente mal contra los pueblos del mundo que han invadido, asesinado y amenazado. ¿En que ayuda al mundo que esté gobernando un negro que continúa con la política del blanco o una mujer fascista como la Clinton?

8. Los gobernantes sólo favorecerán al pueblo si éste (con toda su fuerza y bien organizado) logra atarlos o amarrarlos a un programa de los trabajadores; si antes ata de pies a cabeza (o encarcela) a los altos jefes de las fuerzas armadas, a los empresarios, al clero y a los medios de información. Pero como esto es casi imposible, porque si se trata de un solo país (no de un grupo de naciones) los yanquis nos invadirían de inmediato, pues sólo quedaremos con nuestros deseos. Si no hemos logrado meter a la cárcel a los gobernantes que en los últimos años se han distinguido más como saqueadores y asesinos, menos podríamos pensar en hacer una revolución mundial o continental. Así que si algunos tontitos desahogan su ira contra los narcotraficantes como Caro Quintero, sería bueno que pensaran un poco en que los políticos y los partidos son mucho más culpables y están libres. (11/VIII/13)










Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

lunes, 19 de agosto de 2013

LOS LIBROS EN LA HOGUERA



La lección alemana de Hitler sería replicada en América Latina en la década de 1970 y el primer país donde se puso en práctica fue en Chile. Luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 contra el gobierno de Salvador Allende, la dictadura asesina de Augusto Pinochet aparte de masacrar, torturar y perseguir con saña a quienes habían apoyado a la Unidad Popular, inició un proyecto de “reconstrucción cultural”, que tenía como misión principal “extirpar” las ideas revolucionarias del alma de los chilenos, especialmente de los jóvenes. La dictadura se declaró antimarxista y persiguió todo lo que considerara relacionado con el marxismo, en donde se incluían libros, revistas y periódicos.



LOS LIBROS EN LA HOGUERA


Por Renán Vega Cantor


“[…] el fuego destruye todo, libros incluidos, pero nunca puede destruir los sentimientos, el saber y la Memoria”. Mempo Giardinelli

Quemar libros en forma premeditada indica el grado de barbarie a que puede llegar una sociedad, como se evidenció en diferentes momentos del siglo XX, algunos de los cuales son evocados en este artículo. Es importante rememorar los pormenores de este crimen cultural ahora que se han cumplido 80 años de la masiva combustión de obras escritas en la Alemania nazi y 35 años de la quema de libros en Bucaramanga por parte de un furibundo inquisidor católico que ahora ocupa una alta posición en el Estado colombiano.

Alemania: bibliocausto nazi

El 30 de enero de 1933 Adolf Hitler fue proclamado como Canciller de Alemania y pronto se vieron las consecuencias “culturales” de esta designación. El 4 de febrero se dictó una ley para la Protección del Pueblo Alemán que restringió la libertad de prensa y precisó las normas que permitirían requisar el material impreso que fuera considerado como peligroso. El 5 de febrero fueron atacadas las sedes del partido comunista en varias ciudades de Alemania y se destruyeron sus bibliotecas. El 27 de ese mismo mes fue incendiado el Parlamento, El Reichstag y se quemaron todos sus archivos.

Uno de los principales lugartenientes de Hitler era Josef Góbbels, designado el 1 de abril de 1933 como ministro de Propaganda, quien se dio a la tarea de “purificar” la educación y la cultura alemana. Como parte de esa “limpieza cultural”, el 8 de abril dirigió un memorándum a las organizaciones estudiantiles de los nazis en donde remarcaba la urgencia de destruir los libros peligrosos, que se encontraran depositados en las bibliotecas. A finales de marzo se inició la quema de libros, lo cual prosiguió durante todo el mes de abril en algunos lugares del país, aunque estos hechos todavía eran algo aislados

El verdadero bibliocausto empezó el 5 de mayo, cuando en la ciudad de Colonia los estudiantes de la Universidad ocuparon la biblioteca y seleccionaron los libros de autores judíos y comunistas y luego los incendiaron. Esto anticipaba lo que vendría inmediatamente después, puesto que el día 10 de mayo se programó una multitudinaria reunión con el objetivo de efectuar una quema pública de libros. En la ciudad de Berlín, los estudiantes de la Universidad Wilhelm Von Humboldt recogieron unos 25 mil libros prohibidos y les prendieron fuego en la Plaza de la Opera, gritando consignas “contra la clase materialista y utilitaria” y “por una comunidad de Pueblo y una forma ideal de vida”. Joseph Goebbels en persona presidía el macabro evento y para darle relieve al acontecimiento pronunció un discurso en el que anunciaba los motivos de la “heroica acción” contra los libros. Sin rodeos sostuvo que “la época extremista del intelectualismo judío ha llegado a su fin y la revolución de Alemania ha abierto las puertas nuevamente para un modo de vida que permita llegar a la verdadera esencia del ser alemán”. Señaló que “durante los pasados catorce años Uds., estudiantes, sufrieron en silencio vergonzoso la humillación de la República de Noviembre, y sus bibliotecas fueron inundadas con la basura y la corrupción del asfalto literario de los judíos”. Según él, esa situación se tornó intolerante y por eso “la juventud alemana ha reestablecido ahora nuevas condiciones en nuestro sistema legal y ha devuelto la normalidad a nuestra vida [...] Uds. están haciendo lo correcto cuando Uds., a esta hora de medianoche, entregan a las llamas el espíritu diabólico del pasado [...] El anterior pasado perece en las llamas; los nuevos tiempos renacen de esas llamas que se queman en nuestros corazones [...]”i.


Se quería borrar el pasado y la memoria, para construir sobre sus ruinas el Tercer Reich, que se pretendía iba a durar mil años. Por ello, en la hoguera se encontraban las obras de grandes pensadores que habían enaltecido al arte, la ciencia, la política y el conocimiento. Allí ardieron libros de Carlos Marx, de Sigmund Freud, Heinrich Mann, Emil Ludwig, Eric Marie Remarque, Heinrich Heine, Bertolt Brecht, Stefan Zweig, Emilio Zola, H.G. Wells, de un total obras que correspondían a unos 5.500 autores de Alemania y otros países del mundo. Al unísono, en otras 22 ciudades de Alemania se quemaban libros y durante ese trágico mes de mayo millones de libros fueron devorados por el fuego, en medio de la celebración histérica de una juventud enceguecida por el odio sectario contra toda obra escrita que fuera considerada como judía, comunista o antialemana.

Heinrich Heine, un poeta decimonónico de Alemania, cuyas obras también fueron consumidas por el fuego nazi, había dicho en 1821 que allí “donde los libros son quemados, al final también son quemados los hombres”. Esta predicción resultó terriblemente cierta porque antes de que, literalmente, empezaran a ser asados los seres humanos, primero se fundieron los libros que fueron “el conejillo de indias” de los hornos crematorios que vendrían después. Primero se calcinaron los papeles en las hogueras públicas y luego los cuerpos de hombres y mujeres en los campos de concentración.

La “lección alemana” de Hitler, que tendría un gran alcance durante todo el siglo XX, se basaba en el presupuesto que la “purificación” de un país debería comenzar por la eliminación física de los productos culturales que se definían como inmorales y “corruptores” del espíritu de un pueblo. Algunos autores habían entendido claramente el impacto que traería el nazismo sobre los libros, tal y como lo anticipó el escritor Joseph Roth, quien desde antes del ascenso de Hitler había anunciado: "Van a quemar nuestros libros". Y en efecto sus obras también fueron destruidas y el autor se vio obligado a huir y exiliarse en París en donde moriría en 1939.

Chile, 1973: pinochetazo a los libros

La lección alemana de Hitler sería replicada en América Latina en la década de 1970 y el primer país donde se puso en práctica fue en Chile. Luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 contra el gobierno de Salvador Allende, la dictadura asesina de Augusto Pinochet aparte de masacrar, torturar y perseguir con saña a quienes habían apoyado a la Unidad Popular, inició un proyecto de “reconstrucción cultural”, que tenía como misión principal “extirpar” las ideas revolucionarias del alma de los chilenos, especialmente de los jóvenes. La dictadura se declaró antimarxista y persiguió todo lo que considerara relacionado con el marxismo, en donde se incluían libros, revistas y periódicos.

Desde un primer momento procedió a destruir las editoriales de izquierda, con lo cual eliminaba uno de los proyectos centrales del gobierno de Allende, que había fundado en 1971 la Editorial Quimantú (una palabra indígena que significa Sol del Saber). Esta empresa producía libros a bajo precio y durante sus dos años de existencia publicó 250 títulos, que en total sobrepasaron los diez millones de ejemplares, y llegó a editar 500 mil libros al mes. Fue un proyecto encaminado a llevar la literatura y el pensamiento a los más pobres de Chile, como lo recordaba años después Joaquín Gutiérrez, su director: “La gente andaba con sus libritos en la mano para leer en los buses. Era muy lindo el cariño que se despertó en los trabajadores por la cultura [...] Logramos cambiar socialmente el panorama del libro, porque hasta ese momento era privilegio de una elite”ii.

En el momento del golpe se encontraban en las bodegas de Quimantú miles de ejemplares y otros tantos estaban en proceso de elaboración. La jauría militar allanó la sede de la editorial y guillotinó las obras completas del Che Guevara, junto con miles de libros de muchos autores, y no solamente marxistas. Como para mostrar el sentido que tenía este crimen cultural, la televisión lo transmitió a todo Chile, con el sentido de aterrorizar a escritores, intelectuales, estudiantes y pensadores que fueran de izquierda y tuvieran alguna relación con el gobierno de la Unidad Popular. La destrucción de libros no fue un exceso de las primeras horas del cruento golpe de Estado, sino una acción planificada porque cuando fueron allanadas las sedes de los partidos de izquierda se prendió fuego a los materiales bibliográficos que allí se encontraban. Eso sucedió con las oficinas del Partido Socialista que fueron derrumbadas a cañonazos y quemados los impresos que allí se encontraban. A su vez, desde las ventanas del cuarto piso de la sede del MAPU, los militares lanzaban a la calle miles de libros.

La destrucción de libros prosiguió durante las primeras semanas del golpe. Por ejemplo, el 23 de septiembre fue ocupada la Remodelación San Borja, un conjunto habitacional que había sido construido hacia poco tiempo. El allanamiento duró 14 horas y durante ese tiempo se atizó una hoguera con libros y panfletos políticos. Allí se quemaron miles de libros de filosofía, política, sociología, historia, literatura, de autores de América Latina y del resto del mundo. Todo lo que se considerara como marxista o cercano terminaba en la hoguera.

El historiador uruguayo Carlos Rama, quien presenció en forma directa estos viles acontecimientos, relató que los allanamientos se repitieron miles de veces a lo largo de todo Chile: “Los soldados allanan las casas, examinan la documentación de sus habitantes y revisan por si tienen armas y libros. Si los tienen, y eso es normal en un país como Chile, toman todos los que digan en la tapa Marx o Lenin (aunque sea para refutarlos...), las revistas y diarios favorables al gobierno de Allende (aunque no sean marxistas) y todo cuanto se había impreso sobre el fascismo, y lo queman”.

En estas condiciones, el solo hecho de tener libros se convirtió en un delito a los ojos de los “cultos” militares que aniquilaban el tejido democrático de la sociedad chilena. Esto generó como mecanismo de sobrevivencia la autocensura, porque profesores, estudiantes, profesionales, empleados y obreros se vieron obligados a destruir sus propias bibliotecas, con lo cual se consumaba el genocidio bibliográfico que hizo retroceder a Chile en materia cultural varias décadas con respecto a los avances logrados durante la Unidad Popular, porque como lo decía el mencionado historiador: “El pequeño avance conseguido en los últimos tres años en materia de cultura de masas, libros populares, bibliotecas al alcance de los obreros y los jóvenes. Todo eso está perdido”.

Carlos Rama concluía su dolorosa crónica sobre la quema de libros en Chile afirmando que si hasta el golpe de Pinochet “no conocíamos el caso de la persecución a los libros y la quema de bibliotecas, era por la razón muy obvia que no teníamos muchos libros para destruir, y recién ahora comenzamos a tenerlos, y por tanto algunos a temerlos. ¿Estaremos condenados a otros cien años de barbarie analfabeta?”iii.

En Chile, por lo visto en los últimos 40 años de retroceso educativo, escaza producción literaria y poca reflexión intelectual crítica, se puede decir que se impuso esa barbarie analfabeta propia del capitalismo neoliberal, en realidad uno de los objetivos perseguidos por Pinochet, y sus secuaces militares y civiles.

Argentina 1976: golpe a los libros

La dictadura que se instauró en Argentina en marzo de 1976 alcanzó unos impresionantes niveles de brutalidad. No sólo masacró y desapareció a miles de jóvenes, sino que además emprendió una “reconstrucción cultural” de la nación. Como parte de dicho proyecto se prohibió la lectura de una amplia gama de autores, los que fueran considerados como subversivos, comunistas o peronistas. Los militares-inquisidores enseñaban a los padres la forma cómo debían vigilar lo que leían sus hijos, para detectar la infiltración marxista en las escuelas, como se registraba a comienzos de 1977 en un artículo con instrucciones precisas para captar dicha infiltración: "Lo primero que se puede detectar es la utilización de un determinado vocabulario, que aunque no parezca muy trascendente, tiene mucha importancia para realizar ese transbordo ideológico (sic) que nos preocupa. Aparecerán frecuentemente los vocablos: diálogo, burguesía, proletariado, América Latina, explotación, cambio de estructuras, compromiso, etc.”. También indicaba que la subversión educativa utilizaba “otro sistema sutil”, que consistía en “que los alumnos comenten en clase recortes políticos, sociales o religiosos, aparecidos en diarios y revistas, y que nada tienen que ver con la escuela”. De la misma forma, “el trabajo grupal que ha sustituido a la responsabilidad personal puede ser fácilmente utilizado para despersonalizar al chico. Estas son las tácticas utilizadas por los agentes izquierdistas para abordar la escuela y apuntalar desde la base su semillero de futuros combatientes". Por supuesto, al final del artículo se sugería a los padres que debían “vigilar, participar y presentar las quejas que estimen convenientes"iv.

Como parte del proceso de reconstrucción de la nación argentina en que se embarcó la junta militar no sólo se transformaron los programas educativos, sino que se censuraron autores y libros, catalogados como subversivos, y se procedió, como en Alemania y Chile, a quemar los libros y, cuando pudieron, a encarcelar, matar, exiliar o desaparecer a sus autores. El 29 de abril, un mes después del golpe, se quemaron los primeros libros en la ciudad de Córdoba, donde los militares hicieron una fogata con obras de Gabriel García Márquez, Eduardo Galeano, Julio Cortázar, Pablo Neruda, entre otros. Luciano Benjamín Menéndez, el milico que dirigía tan “valerosa” acción de armas, pretendía que no quedara nada “de estos libros, folletos, revistas […] para que con este material no se siga engañando a nuestros hijos”. Y en forma perentoria señaló: “De la misma manera que destruimos por el fuego la documentación perniciosa que afecta al intelecto y nuestra manera de ser cristiana, serán destruidos los enemigos del alma argentina”v. Este siniestro personaje no decía nada original, porque simplemente reproducía lo mismo que habían afirmado Góbbels, Pinochet y otros inquisidores del siglo XX, a la hora de justificar la destrucción física de los libros.

Lo que decía este militar revelaba la magnitud del proyecto “intelectual” y “cultural” de los militares argentinos, dentro del cual había que incluir la destrucción de libros, un crimen cultural que se intensificó en los siguientes años. Así, el 27 de febrero de 1977 fueron echados al fuego unos 90 mil libros de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA), uno de los más prestigiosos sellos de todo el continente y un objetivo apetecido por la dictadura y la extrema derecha de Argentina, debido a su rica y variada producción intelectual y académica. Antes del golpe de 1976, grupos de la extrema derecha ya habían procedido contra la editorial. El hecho más notorio se presentó en julio de 1974, cuando uno de estos grupos atracó a mano armada la imprenta donde se imprimían los libros de EUDEBA y al grito “¿dónde está El marxismo de Lefebvre?” procedió a prenderle fuego a una parte del material bibliográfico que allí se encontrabavi.

La quema más emblemática se efectuó el 26 de junio de 1980, cuando se lanzó a las llamas un millón y medio de libros del Centro Editor de América Latina, un sello fundado y dirigido por Boris Spivacow, un matemático hijo de emigrados rusos y que antes había sido gerente de EUDEBA. El escritor Mempo Giardenelli recuerda ese trágico hecho: “Día frío y gris, pero no llueve. La acción en Sarandí, partido de Avellaneda, provincia de Buenos Aires. […] entran y salen camiones cargados de libros. Son veinticuatro toneladas de libros. En silencio, suboficiales, soldados y policías vacían lentamente el depósito bajo las escrutadoras severas miradas de oficiales del Ejército Argentino, algunos muy jóvenes”. En el hecho estuvo presente el propio Spivacow, quien vio cómo, en pocas horas, el fuego deshizo su labor editorial de muchos años de esfuerzo y dedicación. De esta manera se quemaban “años de saber, de cultura, de investigaciones, de sueños y ficciones y poesías. Y se quemó una parte esencial de la Argentina más hermosa, incinerada por la Argentina más horrenda y criminal”vii.

Como tener cierto tipo de libros ya era considerado un delito, una de las consecuencias más perversas de la censura y de la quema de literatura por la dictadura consistió en que la gente se veía obligada a deshacerse de sus libros y documentos personales, en muchos casos también por medio del fuego. Algo similar hicieron los editores que empezaron a quemar por su propia voluntad volúmenes que figuraban como peligrosos en la lista roja de los militares, con lo cual se impuso la autocensura y la autodestrucción bibliográfica. Desaparecieron editoriales críticas, independientes y de tradición de izquierda, y otras fueron diezmadas o transformadas a la fuerza. Como otro efecto de larga duración, las personas dejaron de leer en el transporte público, porque los militares consideraban que esa era una conducta típica de los jóvenes subversivos.

Colombia, 1978: un cruzado medieval redivivo

En el mismo momento en que las tenebrosas dictaduras de Seguridad Nacional quemaban libros en Chile y Argentina, en Colombia acontecía un hecho similar en el año de 1978. El 13 de mayo en la ciudad de Bucaramanga fueron calcinados en plaza pública libros y revistas, que eran catalogados por los organizadores de la acción inquisitorial como un desagravio a la “siempre virgen María”. La fecha escogida no era casual, porque ese es el “día de la Virgen”, y quienes convocaban a la hoguera bibliográfica se presentaban a sí mismos como cruzados medievales que con las llamas, atizadas con los libros, iban a purificar los espíritus de la población bumanguesa.

Para invitar al inquisitorial evento se difundieron volantes, que fueron pegados en sitios estratégicos de la ciudad, que portaban la firma de la Sociedad de San Pio X, entidad que estaba conectada con la tenebrosa Tradición, Familia y Propiedad. Uno de esos volantes decía en forma textual:

“La Sociedad de San Pio X y su órgano informativo EL LEGIONARIO INVITAN AL ACTO DE FE, en donde se quemaran revistas pornográficas y publicaciones corruptoras. Estos actos se realizaron el 13 de mayo, a las 8 de la noche en el parque de San Pio X, en desagravio a Nuestra Señora, la siempre VIRGEN MARIA, madre de Dios y madre nuestra. NOTA: Lleve Ud. periódicos, revistas o libros pornográficos para quemar”viii.

La noche indicada se reunieron unos cuantos fanáticos católicos que procedieron a incinerar libros de Carlos Marx, René Descartes, Friedrich Nietzsche, Víctor Hugo, Marcel Proust, José María Vargas-Villa, Thomas Mann, de Gabriel García Márquez, algunas revistas de educación sexual y una biblia protestante.




A diferencia de los casos antes mencionados en este artículo, lo de Bucaramanga no era un acto oficial, promovido por el Estado, sino un evento organizado por particulares. El asunto hubiera sido una anécdota trágica, que devela el sectarismo de ciertos sectores de la extrema derecha, si no es porque uno de los individuos que carbonizó libros con su propia mano en aquel sábado de mayo de 1978 se desempeña en la actualidad como Procurador General de la Nación. Ese personaje participó en ese crimen cultural, que estuvo acompañado del robo de textos de la biblioteca pública Gabriel Turbay. En una foto publicada en Vanguardia Liberal de Bucaramanga se observa, en primer plano, al citado individuo con un megáfono y tirando papeles a una hoguera.

A partir de este hecho, típico de la inquisición medieval, no sorprende que hoy la Procuraduría General de la Nación persiga y censure a todos aquellos que piensan distinto o disientan con las concepciones clericales del jefe del Ministerio Público. No es extraño que desde allí se respire el tenebroso aire confesional que tanto daño le ha hecho a este país y que fue el pan cotidiano de los colombianos durante la larga hegemonía conservadora (1886-1930) y durante los gobiernos de Laureano Gómez y Gustavo Rojas Pinilla (1950-1957) y que en estos momentos esté en marcha una campaña oficial contra las relaciones homosexuales y al aborto, al tiempo que se exonera, aplaude y premia a reconocidos criminales, algunos de los cuales han ocupado altos cargos burocráticos en el Parlamento y en otras instancias administrativas.

Que un individuo gris y mediocre haya pasado de quemar libros a ocupar uno de los más altos cargos del Estado indica en gran medida cómo es la Colombia actual, en la que no se necesita ninguna preparación intelectual, sino simplemente ser un inquisidor o un censor, con el mismo nivel de brutalidad y cinismo que caracteriza a los grandes medios de comunicación y que a diario someten al linchamiento público a todo aquel que no comulga con el orden establecido y/o piensa distinto. Esto es muy costoso en un país en guerra, como lo estamos, porque no sobra recordar que destruir libros genera pánico, ya que es un acto encaminado a intimidar y confundir a la gente. Por esta razón, quienes destruyen los libros saben el impacto que produce su miserable acción, porque cómo lo dice el venezolano Fernando Báez: “Los biblioclastas saben que, sin la destrucción de los libros y documentos, la guerra está incompleta, porque no basta con la muerte física del adversario. También hay que desmoralizarlo. Sin destruir los libros no se termina de ganar la guerra. Y una táctica frecuente consiste en suprimir los principales elementos de identidad cultural, que suelen ser los que más valor proporcionan para asumir la resistencia o la defensa”ix.

En conclusión, la guerra contra los libros forma parte de un proyecto retrogrado que pretende impedir que la gente piense, analice y reflexione sobre los problemas de su propia sociedad y del mundo, algo en lo cual la palabra escrita es fundamental. Ese ataque aleve a las obras escritas pretende también borrar la memoria de los pueblos y aniquilar sus experiencias de lucha, porque como lo decía el periodista argentino Rodolfo Walsh: "Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas". Además, la quema de libros es un intento por silenciar a aquellos autores incomodos, mediante el escarnio público, con la pretensión vana de que así se bloquea la circulación de las ideas “peligrosas” y se evita la “contaminación” de una sociedad, como lo ha hecho el atrabiliario personaje que hoy ocupa la Procuraduría General de la Nación en Colombia. Ojala que la revista en la que publicamos este artículo, no sea el próximo blanco de los Torquemadas criollos y no se le someta a la ardiente crítica de una crepitante hoguera alimentada de papel impreso, y atizada por el fuego del odio y la intolerancia de los cruzados medievales que nos acechan a diario.



(*) Artículo publicado en papel en la Revista Cepa No. 17 que empieza a circular en Colombia.


Notas:

i. Citado en Fernando Báez, El bibliocausto nazi, en http://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero22/biblioca.html


iii. Carlos Rama, La quema de libros en Chile, febrero de 1974, disponible en http://www.magicasruinas.com.ar/revistero/aquello/revaquello071.htm


vLa Opinión, 30 de abril de 1976, citado en Dia de la Vergüenza del libro argentino en la Casa por la Memoria, enhttp://comisionporlamemoria.chaco.gov.ar/sitio/?p=1122
vi. Marcelo Mazzarino, La hoguera del miedo, en http://www.voltairenet.org/article136818.html
vii. Mempo Giardinelli, “24 toneladas de fuego y memoria”, Pagina 12, junio 26 del 2013.
viii. Citado en “El triste aniversario de la quema de libros”, en http://www.semana.com/nacion/articulo/el-triste-aniversario-quema-libros/342756-3
ix. Fernando Báez, “Sin destruir los libros no se gana la guerra”, en La Nación, abril 10 de 2005.


Renán Vega Cantor es historiador. Profesor titular de la Universidad Pedagógica Nacional, de Bogotá, Colombia. Autor y compilador de los libros Marx y el siglo XXI (2 volúmenes), Editorial Pensamiento Crítico, Bogotá, 1998-1999; Gente muy Rebelde, (4 volúmenes), Editorial Pensamiento Crítico, Bogotá, 2002; Neoliberalismo: mito y realidad; El Caos Planetario, Ediciones Herramienta, 1999; entre otros. Premio Libertador, Venezuela, 2008. Su último libro publicado es Capitalismo y Despojo.











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