miércoles, 25 de diciembre de 2013

AZAR, ORDEN Y CAOS

La cuadratura del círculo es peccata minuta para quienes admiten que unos seres de conciencia y responsabilidad limitadas, como los humanos, puedan merecer un castigo eterno


AZAR, ORDEN Y CAOS


Por Carlo Frabetti

El ajedrez y los dados

Tenía razón Einstein al decir que Dios no juega a los dados. Se equivocaba, sin embargo, como nos equivocamos todos, al invocarlos como símbolo del azar, pues en puridad no son aleatorios. Precisamente por eso no puede Dios jugar a los dados, pues para él (si existiera un ser omnisciente) su lanzamiento no entrañaría sorpresa alguna, y sin sorpresa no hay juego.

Y ni siquiera hace falta remontarse a las divinas alturas: tampoco Superman podría jugar honradamente a los dados, pues, con sus sentidos agudísimos y su fulminante capacidad de cálculo, podría deducir la jugada antes de que dejaran de rodar. Incluso podría, con su supercontrol, lanzar un dado de forma que saliera lo que él quisiese (igual que algunos prestímanos y tahúres pueden hacer que salga siempre cara al lanzar una moneda).

Para los simples mortales, los dados son un juego de azar porque no podemos calcular ni controlar sus complejas evoluciones al rodar sobre el tapete; pero dichas evoluciones obedecen las rígidas leyes del determinismo. El azar de los dados es solo aparente: es un seudoazar derivado de nuestra lentitud y de la insuficiencia de nuestro conocimiento de las condiciones iniciales (alguien podría replicar que la teoría del caos restablece la aleatoriedad de los dados; sí, pero solo a nivel humano, y esta es una reflexión epistemológica; luego volveré sobre este punto).

Sin embargo, en el ajedrez, inadecuado paradigma de los juegos no aleatorios, sí que interviene el auténtico azar. Su combinatoria es tan inmensa (hay unos veinte septillones -un 2 seguido de 43 ceros- de posiciones distintas compatibles con las reglas del juego) que la mente humana no puede ni soñar con abarcarla, por lo que no es un juego de estricta lógica, como muchos creen, sino también una actividad intuitiva, creativa, artística. Y donde intervienen la intuición, la creatividad, el arte, interviene el azar. Un azar que serendípicamente suele favorecer a los mejores (como dijo Tigran Petrossian cuando era campeón del mundo de ajedrez, los buenos jugadores tienen suerte), pero azar auténtico. Porque si existen el libre albedrío y la libre imaginación, la mente intuitiva-creativa-artística no es una mera máquina determinista, y de unas mismas condiciones iniciales no se desprende siempre una misma respuesta. Si de verdad somos libres, ni siquiera un Dios omnisciente podría conocer de antemano nuestra próxima jugada.

Azar y matemáticas

Y si no somos libres, si en última instancia, y a pesar de lo que nos dice la mecánica cuántica, somos máquinas deterministas sumamente complejas (regidas por algún tipo de “variables ocultas” como las que Einstein buscó en vano durante tres décadas), entonces el azar no existe en el mundo fenoménico, ni siquiera en esa singularidad fronteriza que es la mente humana: “azar” es solo uno de los nombres que damos a nuestras limitaciones y a nuestra ignorancia. Al igual que la recta unidimensional y los demás entes de la geometría euclídea, el azar solo existiría como concepto matemático, y en tal caso sería más adecuado hablar de aleatoriedad, pues el azar se define en relación con el flujo de las causas y los efectos (precisamente como perturbación de dicho flujo), es decir, en relación con los sucesos, y en el mundo atemporal de las matemáticas no hay sucesos propiamente dichos.

Los dados materiales que sirvieron a Pascal para concebir el cálculo de probabilidades, al entrar en el universo matemático se convirtieron en objetos tan ideales como los sólidos platónicos; objetos que, valga la paradoja, cumplen necesariamente las “leyes” del azar: si lanzamos un dado perfecto un número de veces lo suficientemente grande, cada una de sus seis caras saldrá un sexto de las veces (de lo contrario diremos que el dado está cargado); pero estas consideraciones tan “evidentes” encierran una tautología, aunque muy difícil de percibir, como siempre que las elucubraciones matemáticas se inspiran directamente en objetos o fenómenos reales (por eso la geometría de Euclides pasó por “evidentemente cierta” durante más de dos mil años). Como señaló el matemático y pedagogo francés Joseph Bertrand, el mero hecho de hablar de las “leyes” del azar entraña una contradicción, puesto que el azar es, por definición, la antítesis de toda ley (de ahí las comillas).

El cálculo de probabilidades, como su primogénita la estadística, linda con el ambiguo campo de las matemáticas aplicadas; en el etéreo ámbito de la matemática “pura”, la aleatoriedad no tiene que ver con sucesos reales o imaginarios, y se manifiesta especialmente (cabría decir “específicamente”) en determinadas secuencias numéricas irreductibles, que no pueden ser expresadas mediante una fórmula o un algoritmo, como los decimales de π (hay secuencias numéricas infinitas que sí pueden expresarse de forma sencilla; por ejemplo, 0,3333…, con infinitos decimales, es igual a 1/3).

Azar y caos

Como ya he señalado, la teoría del caos parece reintroducir el azar en la física macroscópica; pero en realidad los procesos caóticos son deterministas: lo que ocurre es que su extraordinaria complejidad los hace, en la práctica, inabarcables e impredecibles, pues una pequeña variación de las condiciones iniciales puede dar lugar a grandes cambios en el resultado final. Es lo que vulgarmente se conoce como “efecto mariposa”: el aleteo de una mariposa puede provocar una tormenta al otro lado del mundo, reza un viejo proverbio chino, y los meteorólogos han comprobado que, en este caso, una frase poética e hiperbólica ofrece una descripción bastante fiel de la realidad. Y por una de esas coincidencias que fascinan a los esotéricos, el atractor extraño alrededor del cual fluctúan ciertas turbulencias atmosféricas, descubierto en 1963 por el meteorólogo y matemático Edward Lorenz, admite una representación gráfica bidimensional que se parece mucho a la silueta de una mariposa con las alas abiertas.

Un atractor, dicho de forma muy somera, es el estado hacia el que tiende un sistema dinámico, y normalmente admite una representación geométrica sencilla, como un punto (representación de un estado final de reposo) o un círculo (representación de un comportamiento cíclico). Cuando el atractor es muy complejo (por ejemplo, un fractal), se denomina atractor extraño. El atractor de Lorenz es un fractal de dimensión comprendida entre 2 y 3 (es decir, no es bidimensional ni tridimensional, sino algo intermedio; algo inconcebible para la mente humana, pero expresable matemáticamente).

Azar y teología

Un Dios omnisciente (en el sentido religioso del término) sería incompatible con el azar, pues en su mente total, abarcadora no solo del pasado y el presente, sino también del futuro, todos los sucesos serían conocidos de antemano y, por ende, estarían predeterminados. Y el azar es condición necesaria del libre albedrío (aunque la relación entre ambos dista mucho de estar clara), porque no cabe hablar de libertad si todas las acciones están determinadas por una inexorable cadena de causas y efectos; por lo tanto, un Dios omnisciente es incompatible con el libre albedrío. Es la falsa paradoja de la predestinación, pues no es una paradoja propiamente dicha ni un “misterio”, como pretenden los teólogos, sino, pura y simplemente, una contradicción in terminis.

¿Cómo se entiende que miles de millones de personas acepten esta contradicción flagrante? La mejor explicación sigue siendo la que dio Marx: la religión es el opio de los pueblos. Si vemos a los “creyentes” como drogadictos alucinados, ya no resulta tan asombroso que puedan creer que un círculo (vicioso) es a la vez un cuadrado (mágico). La cuadratura del círculo es peccata minuta para quienes admiten que unos seres de conciencia y responsabilidad limitadas, como los humanos, puedan merecer un castigo eterno.

Orden y caos

El movimiento desordenado e individualmente impredecible de las moléculas de un gas da lugar a un comportamiento global rígidamente sujeto a las leyes de la física y, por ende, predecible, lo que nos permite afirmar a ciencia cierta que si comprimimos un gas hasta confinarlo en la mitad del volumen que ocupaba previamente (sin variar la temperatura), su presión se duplicará. Hay un tránsito continuo, y en ambas direcciones, entre el orden y el caos. Y en la base de todo el devenir fenoménico yace el indeterminismo microcósmico, el inaprensible azar cuántico, que, por lo que sabemos, es el único azar verdadero.


A escala macrocósmica, ni el orden, ni el caos, ni el azar son lo que parecen. A escala microcósmica, sabemos cómo funciona esta desconcertante tríada, y podemos expresar dicho funcionamiento mediante fórmulas y ecuaciones de una precisión y una operatividad sin precedentes en la historia de la ciencia. Lástima que no entendamos casi nada de lo que ocurre ahí abajo.









Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

martes, 24 de diciembre de 2013

OTRA VICTORIA DE PUTIN

En una entrevista a la radio pro-occidental Eco de Moscú, Edward Lucas dijo: "Putin tuvo un gran año -Snowden, Siria, Ucrania. Él le hizo el jaque mate a Europa. Él es un gran jugador: se da cuenta de nuestras debilidades y las convierte en sus victorias. Él es bueno en las argucias diplomáticas, y en el juego de divide y vencerás. Él hace que los europeos piensan que EE.UU es débil, y convenció a los EE.UU que los europeos son inútiles".


EN UCRANIA PUTIN SE
ACREDITA OTRA VICTORIA


Por Israel Shamir


Lo que realmente ocurrió en Ucrania

Kiev.

El frío es congelante en Kiev, la legendaria ciudad de cúpulas doradas en las orillas del río Dnieper -la cuna de la antigua civilización rusa y la más encantadora de las capitales de Europa del Este. Es un lugar cómodo y bastante próspero, con cientos de pequeños y acogedores restaurantes, calles limpias, parques variados y ese magnífico río. Las chicas son bonitas y los hombres son robustos. Kiev es más relajado que Moscú y también en la billetera. Aunque las estadísticas dicen que Ucrania está en quiebra y su gente debe ser tan pobre como los africanos, en realidad no lo están pasando tan mal, gracias a su imprudencia fiscal. El gobierno pidió prestado y gastó libremente, subvencionando fuertemente la vivienda y la calefacción, y abiertamente evitaron la devaluación de la moneda nacional y el programa de austeridad prescrito por el FMI. Este modo de vivir a crédito tiene sus límites: Ucrania estaba condenada a incumplir con el pago de sus deudas el próximo mes o antes, y esta es una de las razones de la actual conmoción.

El tira y encoge entre el Este y el Oeste por el futuro de Ucrania duró un poco más de un mes, y ha terminado, y para todos los efectos prácticos, en una resonante victoria para Vladimir Putin, añadiéndole a sus éxitos anteriores en Siria e Irán. El problema comenzó cuando el gobierno del presidente Yanukovich fue en busca de los créditos para reprogramar sus préstamos y evitar el incumplimiento del pago de la deuda. No hubo ofertas. Se dirigieron a la CE por ayuda, la CE, principalmente Polonia y Alemania, al ver que la administración ucraniana estaba desesperada, prepararon un acuerdo de asociación de una severidad inusual.

La CE es bastante dura con sus nuevos miembros de Europa del Este, Letonia, Rumania, Bulgaria y otros: Estos países vieron como su industria y agricultura fueron diezmadas, sus jóvenes empleados en trabajos de baja categoría en Europa occidental, y la reducción de su población excediendo la de la Segunda Guerra Mundial.

Pero el acuerdo de asociación que se ofreció a Ucrania fue aún peor. Convertiría a Ucrania en una colonia empobrecida de la CE sin darle siquiera las dudosas ventajas de la adhesión (como la libertad de trabajar y viajar en la CE). En su desesperación, Yanukovich acordó firmar en la línea punteada, con las vanas esperanzas de obtener un préstamo lo suficientemente grande como para evitar el colapso. Sin embargo, la CE no tiene dinero de sobra y tiene que mantener a Grecia, Italia, España. En ese instante Rusia entró en escena. En ese momento, las relaciones entre Ucrania y Rusia estaban lejos de ser buenas. Los rusos se habían convertido en arrogantes con su dinero del petróleo, los ucranianos culparon de sus problemas a los rusos, pero Rusia seguía siendo el mayor mercado para los productos ucranianos.

Para Rusia, el acuerdo de la CE significaba problemas: Actualmente Ucrania vende su producción en Rusia que cuenta con muy poca protección aduanera; las fronteras son porosas, la gente se mueve libremente a través de la frontera, sin ni siquiera un pasaporte. Si se firmaba el acuerdo de asociación con la CE, los productos de la CE inundarían Rusia a través de la ventana de oportunidades de Ucrania. Entonces Putin le puso en claro las reglas a Yanukovich: si firmas el acuerdo con la CE, los aranceles rusos subirán. Esto dejaría de inmediato a unos 400.000 ucranianos sin trabajo. Yanukovich se resistió y se negó a firmar el acuerdo con la CE en el último minuto. (Yo lo predije en mi informe desde Kiev tres semanas antes de que sucediera, cuando nadie lo creía  -un motivo de orgullo).

La CE y los EE.UU que avalaban el acuerdo, estaban muy molestos. Además de la potencial pérdida de beneficios económicos, tenían otra razón importante: querían mantener a Rusia más alejada de Europa, y querían mantener a Rusia débil. Rusia no es la Unión Soviética, pero parte de la desobediencia Soviética a los designios imperiales occidentales todavía perdura en Moscú: ya sea en Siria, Egipto, Vietnam, Cuba, Angola, Venezuela o Zimbabwe, el imperio no puede actuar a su placer, mientras  el oso ruso este relativamente fuerte. Rusia sin Ucrania no puede ser realmente una gran potencia: sería como los EE.UU, mutilado de sus estados del Medio Oeste y del Pacífico. Occidente no quiere que Ucrania prospere, como tampoco que se convierta en un estado estable y fuerte, por lo tanto no puede unirse a Rusia y hacerla más fuerte. Una Ucrania débil, pobre y desestabilizada, en un estado de  dependencia semicolonial de Occidente, con algunas bases de la OTAN, es el mejor futuro para el país según la percepción de Washington o Bruselas.

Enfurecido por este escape de último momento de Yanukovich, Occidente activó a sus partidarios. Durante más de un mes, Kiev ha sido asediado por multitudes transportadas de todas partes de Ucrania que portan una cepa local de la Primavera Árabe en el norte lejano. Menos violenta que Tahrir, la Plaza Maidan se convirtió en un símbolo de la lucha por el futuro estratégico europeo del país. Ucrania se convirtió en el último campo de batalla entre la alianza encabezada por Estados Unidos y una Rusia en ascenso. ¿Sería una revancha para la debacle en Siria de Obama, u otro fuerte golpe a la moribunda hegemonía estadounidense?

La simple división en "pro-Oriente" y "pro-Occidente" se ha complicado por la heterogeneidad de Ucrania. Sin mayor cohesión entre las diferentes regiones el país es muy similar en su composición a la antigua Yugoslavia. Es otra mescolanza post-Versalles de un país formado de diversas  piezas después de la Primera Guerra Mundial, y que se hizo independiente tras el colapso soviético en 1991. Algunas partes de esta "Ucrania" fueron incorporadas por Rusia hace 500 años, Ucrania propiamente (una parcela de tierra mucho más pequeña, que lleva este nombre) se unió a Rusia hace 350 años, mientras que el oeste de Ucrania (llamado las "regiones orientales") fue adquirido por Stalin en 1939, y Crimea fue incorporada en la República Soviética de Ucrania por Khrushchev en 1954.

Ucrania es tan rusa como el Sur de Francia es francés y Texas y California son de la misma manera estadounidense. Si, hace unos cien años, Provence era independiente de París, tenía su propia lengua y arte, mientras que Niza y Savoy se convirtieron en franceses más bien recientemente. Si, también  California y Texas se hicieron parte de la Unión relativamente tarde. Sin embargo, entendemos que son -por ahora- partes de esos países más grandes, con todos sus pros y contras  Pero si ellos fueran obligados a separarse, probablemente desarrollarían una nueva narrativa histórica destacando el maltrato francés del Sur en la Cruzada de los cátaros, o la desposesión de los residentes españoles y rusos de California.

En consecuencia, desde la independencia de Ucrania las autoridades han estado ocupadas en la construcción nacional, urgiendo el uso de una única lengua oficial y la creación de un nuevo mito nacional para sus 45 millones de habitantes. Las multitudes que se arremolinaban en la Plaza Maidan eran predominantemente (aunque no exclusivamente) llegados de Galicia, un condado montañoso en la frontera con Polonia y Hungría, a 500 km (300 millas) de distancia de Kiev. Los nativos de la capital se refieren a la congregación de Maidan como una " ocupación gallega".

Al igual que los feroces bretones, los gallegos son feroces nacionalistas, portadores de un verdadero espíritu ucraniano (cualquier cosa que eso signifique). Bajo el dominio polaco y austriaco durante siglos, mientras que los judíos eran económicamente poderosos, los gallegos son un grupo con un fuerte sentimiento anti-judío y anti-polaco, y su identidad moderna centrada en torno a su apoyo a Hitler durante la Segunda Guerra Mundial es acompañada de la limpieza étnica de sus vecinos polacos y  judíos. Después de la Segunda Guerra Mundial, el resto de los combatientes gallegos pro-Hitler de las SS fueron adoptados por la Inteligencia de los EE.UU, luego fueron rearmados y convertidos en una fuerza de guerrillas contra los soviéticos. Ellos le sumaron una línea anti-rusa a sus dos antiguos odios y se mantuvieron peleando la "guerra del bosque" hasta 1956, y estos lazos entre los  combatientes de la Guerra Fría han sobrevivido al deshielo.

Después de 1991, cuando se creó la Ucrania independiente en el vacío de las tradiciones de construcción del Estado, los gallegos fueron alabados como "verdaderos ucranianos", ya que eran los únicos ucranianos que siempre quisieron la independencia. Su lenguaje fue utilizado como la base de una nueva lengua nacional del Estado, sus tradiciones fueron consagradas al nivel estatal. Los monumentos de los colaboradores gallegos nazis y asesinos en masa, Stepan Bandera y Roman Shukhevych salpican la tierra, a menudo provocando la indignación de otros ucranianos. Los gallegos también jugaron un papel importante en la Revolución Naranja del 2004, cuando los resultados de las elecciones presidenciales fueron declarados nulos y el candidato pro-occidental, el Sr. Yuschenko consiguió la ventaja en la nueva elección.

Sin embargo, en el 2004 muchos kieveños también apoyaron a Yuschenko, con la esperanza en la alianza occidental y un nuevo y brillante futuro. Ahora, en el 2013, el apoyo de la ciudad para Maidan ha sido bastante bajo, y los habitantes de Kiev se quejan en voz alta sobre el desorden creado por la multitud invasora: árboles talados, bancas quemadas, edificios saqueados y un montón de desechos biológicos. Sin embargo, Kiev es el hogar de muchas organizaciones no gubernamentales;  intelectuales de la ciudad reciben la generosa ayuda de los EE.UU y la CE. El viejo espíritu comprador es siempre más fuerte en las capitales.

Para el este y el sureste de Ucrania, las regiones más populosas y muy industrializadas, la propuesta de asociación con la CE no tiene caso, y punto. Producen carbón, acero, maquinaria, automóviles, misiles, tanques y aviones. Las importaciones occidentales borraran de una a la industria ucraniana del mapa, como lo admiten libremente los funcionarios de la CE. Incluso los polacos, difícilmente un modelo de desarrollo industrial, tuvieron la audacia de decirle a Ucrania: vamos a hacer las cosas técnicas, ustedes inviertan mejor en la agricultura. Esto es más fácil de decir que de hacer: la CE tiene una gran cantidad de regulaciones que harán los productos ucranianos no aptos para la venta y el consumo en Europa. Expertos ucranianos estimaron sus pérdidas previstas como resultado de la asociación con la CE entre  20 y 150 mil millones de euros.

Para los gallegos, la asociación funcionaría bien. Su portavoz en Maidan llamó a los jóvenes a "ir a donde ustedes pueden conseguir el dinero" y no dar un bledo por la industria. Ellos obtienen sus ingresos de dos formas: proporcionando dormitorios y desayuno para los turistas occidentales y trabajando en Polonia y Alemania como sirvientas y en trabajos no especializados. Tenían la esperanza de obtener acceso sin visado a Europa y de lograr un ingreso económico decente para ellos. Mientras tanto, nadie les ofreció un acuerdo de exención de visado. Los británicos reflexionan sobre salirse de la CE, debido a los polacos que inundaron su país; los ucranianos serían demasiado para Londres. Sólo los estadounidenses, siempre generosos a expensas de alguien más, exigieron a la CE abandonar su obligación de visado para ellos.
Mientras que la Plaza Maidan hervía, Occidente envió sus emisarios, ministros y parlamentarios para animar a la multitud en Maidan, para que llamaran al presidente Yanukovich a renunciar y por una revolución para instalar un gobierno pro-occidental. El senador McCain fue allí y pronuncio algunos discursos agitadores. La CE declaró a Yanukovich "ilegítimo" porque muchos de sus ciudadanos se manifestaron contra él. Pero cuando millones de ciudadanos franceses se manifestaron en contra de su presidente, cuando Occupy Wall Street fue dispersado violentamente, nadie pensaba que el gobierno de Francia o el presidente de los EE.UU habían perdido legitimidad...

Victoria Nuland, la Secretaria de Estado Adjunto, compartió sus galletas con los manifestantes, y exigió a los oligarcas apoyo a la "causa europea" o sus negocios sufrirán. Los oligarcas ucranianos son muy ricos, y prefieren a Ucrania tal como está, sentada en la valla entre el Este y el Oeste. Tienen miedo de que las empresas rusas les despojen de sus activos en caso de que Ucrania sea parte de  la Unión Aduanera, y ellos saben que no son lo suficientemente competitivos para competir con la CE. Empujados ahora por Nuland, estuvieron cerca de caer en el lado de la CE.

Yanukovich estaba en grandes problemas. La insolvencia se acercaba rápidamente. Él había enfadado a la población pro-occidental, y había irritado a sus propios partidarios, la gente del este y el sudeste. Existía un riesgo claro de que Ucrania cayera en la anarquía. Svoboda (Libertad), un partido nacionalista de extrema derecha, probablemente la cosa más cercana al partido nazi que ha surgido en Europa desde 1945, estaba pujando por el poder. Los políticos de la CE acusaron a Rusia de presionar a Ucrania; los misiles rusos de repente aparecieron en el punto más occidental de Rusia, a unos pocos minutos de vuelo de Berlín. Las fuerzas armadas rusas discutieron la estrategia de los Estados Unidos de un “demoledor primer golpe". La tensión era muy alta.

Edward Lucas, editor internacional de la revista The Economist y autor del libro The New Cold War, es un halcón de la variedad de Churchill y Reagan. Para él, Rusia es un enemigo, ya sea gobernada por el Zar, por Stalin o por Putin. Él escribió: "No es exagerado decir que ella [Ucrania] determina el futuro a largo plazo de toda la antigua Unión Soviética. Si Ucrania adopta una orientación Euroatlántica, entonces el régimen de Putin y sus satrapías está terminado... Pero si Ucrania cae en las garras de Rusia, entonces el panorama es sombrío y peligroso ... la propia seguridad de Europa también estará en peligro. La OTAN ya está luchando para proteger a los países bálticos y Polonia de las cada vez más impresionantes fuerzas militares integradas de Rusia y Bielorrusia. Añadamos a Ucrania a esa la alianza, y un dolor de cabeza se convierte en una pesadilla".

En esta tensa situación, Putin llevó a cabo su ataque preventivo. En una reunión en el Kremlin, el acordó la compra de € 15 mil millones de los eurobonos de Ucrania y reducir el precio del gas natural en un tercio. Esto significaba que Ucrania no se declararía insolvente; no habría desempleo masivo, ni  habría un paraíso de caza para los matones neonazis de Svoboda, no habría abundancia de prostitutas ucranianas baratas y sirvientes para los alemanes y polacos, y los hogares de Ucrania se calentaran en esta Navidad. Mejor aún, los presidentes acordaron volver a forjar la cooperación industrial. Cuando Rusia y Ucrania formaban un solo país, construyeron naves espaciales, y separados, apenas pueden lanzar una nave naval. Aunque la unificación no está todavía en el mapa, sin embargo, tendría sentido para ambas partes. Este país dividido artificialmente puede estar unido, y le haría mucho bien a ambas de sus poblaciones, y a todas las personas que buscan liberarse de la hegemonía de EE.UU.

Hay muchas dificultades por delante: Putin y Yanukovich no son amigos, los líderes ucranianos son propensos a incumplir, los EE.UU. y la CE tienen una gran cantidad de recursos. Pero mientras tanto, se trata de una victoria para celebrar en este tiempo de Navidad. Tales victorias mantienen a Irán a salvo de los bombardeos  de EE.UU., inspira a los japoneses para exigir la retirada de la base de Okinawa, anima a aquellos que buscan el cierre de la cárcel de Guantánamo, anima a los presos palestinos en las cárceles israelíes, asustan a la NSA y la CIA, y permite que los católicos franceses  marchen en contra de las leyes sobre los niños de Hollande.

¿Cuál es el secreto del éxito de Putin? En una entrevista a la radio pro-occidental Eco de Moscú, Edward Lucas dijo: "Putin tuvo un gran año -Snowden, Siria, Ucrania. Él le hizo el jaque mate Europa. Él es un gran jugador: se da cuenta de nuestras debilidades y las convierte en sus victorias. Él es bueno en las argucias diplomáticas, y en el juego de divide y vencerás. Él hace que los europeos piensan que EE.UU es débil, y convenció a los EE.UU que los europeos son inútiles".

Me gustaría ofrecer una explicación alternativa. Los vientos y las corrientes ocultas de la historia responden a aquellos que sienten su rumbo. Putin con toda probabilidad no es un líder de la resistencia global menos astuto de lo que fueron la princesa Leia o el capitán Solo en Star Wars. Simple y sencillamente el momento para un hombre así, es el oportuno.

A diferencia de Solo, él no es un aventurero. Él es un hombre prudente. No intenta jugar con  su suerte, él espera, incluso pospone. Él no trató cambiar de régimen en Tbilisi en el 2008, cuando sus tropas ya estaban en las afueras de la ciudad. Tampoco intentó su suerte en Kiev. Ha pasado muchas horas en muchas reuniones con Yanukovich quien en lo personal supuestamente no le es de su agrado.

Como el capitán Solo, Putin es un hombre que está dispuesto a pagar por lo suyo, el precio completo, y esos políticos son poco frecuentes. "¿Sabes cuál es la palabra pronunciada con más orgullo que escucharás de la boca de un inglés?", preguntó uno de los personaje de James Joyce, y respondió: "Su mayor orgullo es, pagué por lo mío" Esos eran los ingleses de otra época, mucho antes de hombres de  la calaña de Blair, y los demás.

Mientras McCain y Nuland, Merkel y Bildt hablan de la opción europea para Ucrania, ninguno de ellos está dispuesto a pagar por ello. Sólo Rusia está dispuesta a pagar por lo suyo, en el sentido de Joyce, ya sea en efectivo, como ahora, o con la sangre, como en la Segunda Guerra Mundial.

Putin es también un hombre magnánimo. Él celebró su victoria ucraniana y la próxima Navidad perdonando a sus enemigos personales y políticos, poniéndo en libertad a los punks Pussy Riot, al oligarca asesino Khodorkovsky , ya varios alborotadores ... Y su última conferencia de prensa la llevó a cabo en el modo autocritico del Capitán Solo, y esto , para un hombre de su posición, es una muy buena señal.



Traducido del inglés por Marvin Najarro



Israel Shamir informa desde Moscú para Counterpunch, comenta en RT  y escribe una columna regular en el diario de mayor tirada en Rusia, KP. Él puede ser contactado en adam@israelshamir.net










Publicado por LaQnadlSol
CT., USA.

lunes, 23 de diciembre de 2013

ACCIÓN ENCUBIERTA EN COLOMBIA

El programa secreto, paralelo al Plan Colombia, fue aprobado por Bush y continúa bajo Obama


DESTAPAN MULTIMILLONARIO PLAN DE LA CIA
PARA ASESINAR A DIRIGENTES DE LA INSURGENCIA


Dana Priest

Traducido del inglés para Rebelión por P.R.

[NOTA DE REBELION: Reproducimos a continuación la traducción literal del reportaje del Washington Post, advirtiendo que contiene afirmaciones no contrastadas, descalificaciones, estereotipos y eufemismos que se encuentran en la línea editorial habitual de la gran prensa estadounidense al "informar" sobre el conflicto colombiano y sus actores. Con independencia de su "cuento de buenos y malos", este material revela la envergadura y la profundidad del programa secreto de asistencia militar y de inteligencia con el que Estados Unidos participa en el conflicto armado interno colombiano].

Acción encubierta en Colombia

Inteligencia y kits de bombas GPS de Estados Unidos ayudan a la nación latinoamericana a paralizar a las fuerzas rebeldes

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de 50 años de antigüedad y en su día consideradas la insurgencia mejor financiada del mundo, se encuentra en su estado más reducido y vulnerable en décadas, debido en parte a un programa de acción encubierta de la CIA que ha ayudado al Ejército colombiano a matar al menos a dos docenas de líderes rebeldes, de acuerdo con entrevistas realizadas a más de 30 funcionarios retirados y en ejercicio de Estados Unidos y de Colombia.

La ayuda secreta, que también incluye ayuda en espionaje electrónico y escuchas por parte de la Agencia de Seguridad Nacional, se sostiene gracias a un presupuesto secreto de varios miles de millones de dólars. No es parte del paquete público de 9 mil millones de dólares fundamentalmente en ayuda militar denominado Plan Colombia, que comenzó en 2000.

El programa de la CIA desclasificado previamente fue autorizado por el presidente George W.Bush a comienzos de los años 2000 y ha sido continuado bajo el presidente Obama, de acuerdo con funcionarios militares, de inteligencia y diplomáticos. La mayoría de los entrevistados declararon bajo anonimato debido a que el programa es secreto y continúa en marcha.
El programa encubierto en Colombia proporciona dos servicios esenciales a la batalla de esta nación contra las FARC y un grupo insurgente de menor tamaño, el Ejército de Liberación Nacional (ELN): inteligencia en tiempo real que permite a las fuerzas militares de Colombia cazar a los cabecillas de las FARC individualmente y, desde 2006, una herramienta particularmente efectiva para matarlos.

El arma es un kit de guiado por GPS que transforma una bomba de gravedad de 500 libras muy poco precisa en una bomba inteligente de alta precisión. Las bombas inteligentes, también denominadas munición guiada de precisión o PGMs, son capaces de matar a un individuo en una selva triplemente frondosa si su localización exacta puede determinarse y se programan las coordenadas geográficas en el pequeño cerebro computerizado de la bomba.
En marzo de 2008, de acuerdo con nueve funcionarios estadounidenses y colombianos, la Fuerza Aérea Colombiana, con la aprobación tácita de Estados Unidos, lanzó bombas inteligentes de fabricación estadounidense a través de la frontera de Ecuador para matar al alto dirigente de las FARC, Raúl Reyes. El rol indirecto de Estados Unidos en ese ataque no ha sido previamente desclasificado.

El programa de acción encubierta en Colombia es una más dentro de un puñado de iniciativas de inteligencia que han escapado del conocimiento público desde los ataques del 11 de septiembre de 2001. La mayor parte de estos otros programas, pequeños pero crecientes, se localizan en países donde los violentos cárteles de la droga han causado inestabilidad.

Encabezando la lista se encuentra México, donde la ayuda de inteligencia de Estados Unidos es mayor que en ningún otro lugar aparte de Afganistán, tal como el Washington Post reportó en abril. También incluye Centroamérica y África Occidental, a donde se han desplazado las rutas del tráfico como consecuencia de la presión estadounidense contra los cárteles en los demás lugares.

Cuando se le pidió un comentario sobre la ayuda de inteligencia estadounidense, el presidente Juan Manuel Santos declaró al Post durante un reciente viaje a Washington que no deseaba hablar de ello en detalle, por resultar un tema sensible. "Ha sido de ayuda", afirmó. "Parte de la experiencia y de la eficiencia de nuestras operaciones y nuestras operaciones especiales han sido el producto de un mejor entrenamiento y conocimiento que hemos adquirido de muchos países, entre ellos los Estados Unidos".

Un portavoz de la CIA rechazó hacer declaraciones.

Colombia y las FARC han sostenido negociaciones de paz durante un año en La Habana. Hasta el momento han acordado los marcos de trabajo para la reforma agraria, el desarrollo rural y para permitir a los insurgentes participar en el proceso político una vez finalice la guerra. Ambas partes se encuentran discutiendo actualmente un nuevo enfoque de la lucha contra el narcotráfico.

Al borde del colapso

Hoy una comparación entre Colombia, con su dinámica economía y el estiloso ámbito social de Bogotá, y Afganistán podría parecer absurda. Pero hace poco más de una década Colombia tenía la tasa de homicidios más alta del mundo. Los bombardeos aleatorios y fuertes operaciones militares invadían la vida cotidiana. Unas 3.000 personas fueron secuestradas en un año. Los profesores, defensores de derechos humanos y los periodistas sospechosos de simpatizar con las FARC aparecían muertos cotidianamente.

La mezcla explosiva de las FARC, los cárteles, los paramilitares y unas fuerzas de seguridad corruptas creaban un hervidero de violencia sin precedentes en la América Latina contemporánea. Casi un cuarto de millón de personas han muerto durante la larga guerra, y muchos miles han desaparecido.

Las FARC fueron fundadas en 1964 como un movimiento campesino marxista en busca de tierra y justicia para los pobres. para 1998, el presidente de Colombia en aquel entonces, Andrés Pastrana, concedió a las FARC una zona desmilitarizada del tamaño de Suiza para animar las negociaciones de paz, pero sus violentos ataques no hicieron sino aumentar, así como sus vínculos con el narcotráfico.

Para el año 2000, una envalentonada insurgencia de 18.000 efectivos apuntó hacia los líderes políticos. Asesinó a representantes electos. Secuestró a una candidata presidencial e intentó asesinar a un favorito a las presidenciales, el intransigente Álvaro Uribe, a cuyo padre las FARC habían asesinado en 1983.

Temiendo que Colombia se convirtiera en un estado fallido con un peso todavía mayor en el tráfico de drogas dentro de Estados Unidos, la administración Bush y el Congreso incrementaron la ayuda a los militares colombianos a través del Plan Colombia.

Para 2003, la implicación de Estados Unidos en Colombia abarcaba a 40 agencias y 4.500 personas, incluyendo contratistas, todos trabajando para la Embajada estadounidense en Bogotá, en aquel momento la mayor embajada de Estados Unidos en el mundo. Siguió siéndolo hasta 2004, cuando fue superada por Afaganistán.

"No hay ningún país, incluido Afganistán, en el que tuviéramos más actividad", declaró William Wood, quien fuera embajador en Colombia de 2003 a 2007 antes de ocupar el mismo cargo en el Afganistán destrozado por la guerra durante dos años.

Cuando Bush se convirtió en presidente, ya había en los registros dos fallos presidenciales autorizando acciones encubiertas por todo el mundo. Uno autorizaba operaciones de la CIA contra organizaciones terroristas internacionales. La otra, firmada a mediados de los años 80 por el presidente Ronald Reagan, autorizaba la acción contra narcotraficantes internacionales.

Se requiere una autorización presidencial para que la CIA pueda hacer cualquier cosa además de recopilar y analizar información de inteligencia en el exterior. Proporcionar equipamiento de espionaje a un socio, apoyar a partidos políticos extranjeros, sembrar propaganda y participar en operaciones o entrenamientos letales son todas acciones que requieren una autorización y una notificación a los comités de inteligencia del Congreso.

La autorización antinarcóticos había permitido a la CIA y a una unidad técnica del clandestino Comando de Operaciones Especiales Conjuntas (JSOC) proporcionar apoyo a la caza que duró años contra el señor de las drogas colombiano Pablo Escobar, de cuyo asesinato por las fuerzas colombianas se cumplen 20 años este mes. También hizo posible operaciones apoyadas por la CIA contra traficantes y terroristas en Bolivia y Perú hace años.

Bajo el programa colombiano, la CIA no tiene autorización para participar directamente en las operaciones. Las mismas restricciones aplican para la participación militar en el Plan Colombia. Tal actividad ha sido constreñida por los miembros del Congreso que vivieron el escándalo del rol secreto de Estados Unidos en las guerras centroamericanas en los años 80. El Congreso rechazó autorizar que la participación militar de Estados Unidos en Colombia escalara como lo hizo en Nicaragua, El Salvador, Honduras y Panamá.

Las FARC calculan mal

El nuevo golpe encubierto contra las FARC comenzó de forma no oficial el 13 de febrero de 2003. Aquel día un Cessna 208 con un solo motor se estrelló en la selva dominada por los rebeldes. Los guerrilleros en la zona ejecutaron al oficial colombiano a bordo y a uno de los cuatro contratistas estadounidenses que estaban trabajando en la erradicación de coca. Los otros tres fueron tomados como rehenes.

Estados Unidos ya había declarado a las FARC como organización terrorista por sus asesinatos indiscriminados y el narcotráfico. Aunque la CIA tenía las manos ocupadas en Iraq y Afganistán, Bush "presionó a [l director de la CIA George] Tenet" para ayudar a encontrar a los tres rehenes, según un ex oficial superior de inteligencia que tomó parte en las discusiones.

La designación de las FARC como terrorista hizo que fuera más fácil encontrar un presupuesto negro. "Conseguimos dinero de muchos botes diferentes", declaró un alto diplomático.

Uno de los oficiales de la CIA que Tenet envió a Bogotá era un agente de unos cuarenta años cuyo nombre el Washington Post se reserva porque permanece encubierto. Él creó la Célula de Fusión de Inteligencia de la Embajada de Estados Unidos, apodada "el Bunker".
Era una habitación estrecha, de 30 por 30 pies con techo bajo y tres hileras de computadoras. Ocho personas se sentaban en cada fila de consolas. Unos peinaban mapas satelitales de la selva; otros buscaban lugares ocultos de las FARC en el subsuelo. Algunos hacían seguimiento a imágenes del movimiento de vehículos marcados con dispositivos de rastreo. Las interceptaciones de voz de comunicaciones de radio y teléfonos celulares eran desencriptadas y traducidas por la Agencia de Seguridad Nacional.

Los analistas del Bunker fusionaban las pistas de los informantes con información obtenida a partir de medios técnicos. Los analistas buscaban vincular a individuos con el flujo de la insurgencia de drogas, armas y dinero. Ya que la mayor parte, dejaban solo los violentos grupos paramilitares.

Los expertos técnicos y los contratistas del Bunker construyeron para los colombianos su propio sistema informático de inteligencia de alcance nacional. También ayudaron posteriormente a crear centros de fusión regionales para llevar la inteligencia táctica a los comandantes. La agencia también pagó el mecanismo de comunicaciones encriptadas.

"Teníamos mucho interés en pillar a las FARC, y no era tanto cuestión de capacidad como de inteligencia", afirmó Wood, "específicamente la habilidad de localizarlos en la franja horaria de una operación".

Fuera del Bunker, agentes asignados de la CIA y contratistas enseñaron el arte de reclutar informantes a unidades colombianas que habían sido investigadas y a las que se había sometido al polígrafo. Entregaron dinero a personas con información sobre los rehenes.

Mientras tanto, la otra agencia secreta estadounidense que había estado en la primera línea en la localización y asesinato de miembros de al-Qaeda apareció en escena. Comandos de élite del JSOC comenzaron sesiones periódicas de entrenamiento anual y misiones de reconocimiento con pequeñas unidades para intentar encontrar a los rehenes.

A pesar de todo el esfuerzo, la localización de los rehenes resultó ser escurridiza. Buscando otra cosa que hacer con el nuevo equipamiento y personal de inteligencia, el jefe del Bunker y su agregado militar del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos asignaron a sus hombres una segunda misión: convertir en objetivo a la dirigencia de las FARC. Esto era exactamente lo que la CIA y el JSOC habían estado haciendo contra al-Qaeda al otro lado del mundo. La metodología era familiar.

"Hubo polinización cruzada en ambas direcciones", declaró un alto oficial con acceso al Bunker en aquel momento. "No necesitábamos inventar la rueda".

Una petición del presidente de Colombia

Localizar a los dirigentes de las FARC resultó ser más sencillo que capturarlos o matarlos. Unas 60 veces las fuerzas colombianas habían obtenido o se les había entregado información confiable pero fallaron en capturar o matar a algún alto dirigente, de acuerdo con las declaraciones de dos oficiales estadounidenses y un alto oficial colombiano en retiro. Era siempre la misma historia. Helicópteros Black Hawk proporcionados por Estados Unidos transportaban tropas colombianas dentro de la selva a unos seis kilómetros de un campamento. Los hombres se adentraban en el denso follaje pero los campamentos estaban siempre vacíos para cuando ellos llegaban. Luego supieron que las FARC tenían un sistema de alerta temprana: anillos de seguridad a varios kilómetros de los campamentos.

Para 2006, el deprimente record llamó la atención del recién llegado jefe de misión de la Fuerza Aérea estadounidense. El coronel estaba perplejo. ¿Por qué el tercer receptor en ayuda militar de Estados Unidos [detrás de Egipto e Israel] había hecho tan pocos progresos?

"Estoy pensando: ¿con qué matamos a las FARC?", dijo en una entrevista el coronel, quien declaró bajo la condición de anonimato.

El coronel, un experto en aviones de carga, afirmó que "empezó a buscar en Google bombas y bombarderos" buscando ideas. Eventualmente llegaron al Paveway II Mejorado, un kit de guiado relativamente barato que se podía atar con correas a una bomba de gravedad Mark-82 de 500 libras.

El coronel aseguró que le habló al entonces ministro de Defensa Santos sobre su idea y escribió un informe de una página para que se lo entregara a Uribe. Santos llevó la idea al Secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld. En junio de 2006, Uribe visitó a Bush en la Casa Blanca. Mencionó el reciente asesinato del jefe de al-Qaeda en Iraq, Abu Musab al-Zarqawi. Un F-16 había lanzado dos bombas inteligentes de 500 libras al interior de su escondite y lo habían matado. Uribe presionó para obtener la misma capacidad.

"Claramente esto era muy importante" para Uribe, afirmó el General retirado de la Fuerza Aérea Michael V.Hayden, quien había pasado a ser director de la CIA unos meses antes.

Primero, estaba el asunto de montar bombar pequeñas en una aeronave colombiana. Colombia no tenía F-16. Raytheon, el fabricante del kit, envió ingenieros para encontrar la forma de montar el equipo en un avión. Primero intentaron montarlo en un Embraer A-29 Super Tucano de fabricación brasileña, una aeronave turbopropulsada diseñada para misiones de contrainsurgencia de baja altura. Pero para fijar el cable que iba del cerebro computerizado de la bomba a la cabina de mando había que taladrar demasiado cerca del depósito de combustible. En lugar de eso, lo montaron de cualquier forma en un Cessna A-37 Dragonfly más antiguo, una aeronave de ataque ligera que se desarrolló por la fuerza aérea de Operaciones Especiales para Vietnam y posteriormente se utilizó en la guerra civil salvadoreña.

Entonces los ingenieros y los pilotos colombianos probaron el primero de tres PGMs en un campo aéreo remoto cerca de la frontera venezolana. El objetivo era de 2 por 4 y estaba clavado en el suelo. El avión lanzó la bomba desde una altura de 20.000 pies. "Aterrizó a un pie de distancia", dijo el coronel. El resultado fue tan bueno, que pensó: "¿Por qué malgastar dos kits más?". Las bombas inteligentes estaban listas para ser utilizadas.

Pero los abogados de la Casa Blanca, junto con sus colegas de la CIA y de los departamentos de Justicia, Defensa y Estado, tenían sus propias preguntas que hacer. Una cosa era usar un PGM para derrotar a un enemigo en el campo de batalla -la fuerza aérea estadounidense llevaba años haciéndolo-. Pero otra cosa era usarlo para alcanzar a un lider individual de las FARC. ¿Constituiría eso un asesinato, prohibido por la legislación de Estados Unidos? Y, "¿Podríamos ser acusados de participar en asesinato, incluso si no lo hacíamos nosotros?", dijo un abogado implicado.

La Oficina de Asesoramiento Legal de la Casa Blanca y otros decidieron finalmente que el mismo análisis legal que habían aplicado a al-Qaeda podía aplicarse a las FARC. Matar a un líder de las FARC no sería asesinato porque la organización suponía una amenaza para Colombia. Además, no se podía esperar que ningún comandante de las FARC se rindiera.

Y, como organización narcotraficante, el estatus de las FARC como una amenaza contra la seguridad nacional de Estados Unidos había sido fijado anteriormente, con la autorización de Reagan antidrogas. Para ese tiempo, la epidemia del crack estaba en su punto álgido, y el Gobierno decidió que las organizaciones que llevaban drogas a las calles de Estados Unidos eran una amenaza para la seguridad nacional.
Existía otra preocupación. Algunos altos oficiales estabann preocupados porque las fuerzas colombianas podrían utilizar los PGMs para asesinar a quienes consideraban enemigos políticos. "Las preocupaciones eran grandes, dados sus problemas de derechos humanos", declaró un ex alto oficial del Ejército.

Para asegurarse de que los colombianos no darían mal uso a las bombas, los oficiales de Estados Unidos idearon una solución innovadora. La CIA mantendría el control sobre la clave de encriptación insertada en la bomba, que descodificaba las comunicaciones con los satélites GPS de forma que pudieran ser leídos por las computadoras de la bomba. La bomba no podía alcanzar su objetivo sin la clave. Los colombianos tendrían que solicitar aprobación para algunos objetivos, y si daban mal uso a las bombas, la CIA podía denegar la recepción de GPS para uso futuro.

"Queríamos un mecanismo de refrendación", declaró un alto oficial que participó en las deliberaciones.

Para cortar la cinta roja inicial, los primeros 20 kits de bombas inteligentes -sin las llaves de encriptación- llegaron a través de la CIA. La cuenta fue por menos de 1 millón de dólares. Después de eso, a Colombia se le permitió adquirirlos a través del Programa Exterior de Ventas Militares.

Un primer golpe

Tomás Medina Caracas, también conocido como Negro Acacio, el jefe narcotraficante de las FARC y comandante del Frente 16, fue el primer hombre que la Célula de Fusión de Inteligencia de la Embajada de Estados Unidos puso en la cola de un ataque con PGM.

Sobre las 4:30am del 1 de septiembre de 2007, pilotos con gafas de visión nocturna soltaron varias bombas inteligentes Enhanced Paveway II sobre su campamento en el oriente colombiano mientras oficiales en ambas capitales esperaban. Las tropas sólo pudieron recuperar una pierna. Parecía por su complexión oscura pertenecer a Acacio, uno de los pocos líderes negros de las FARC. Los tests de ADN confirmaron su muerte.

"Hubo gran excitación", recuerda William Scoggins, jefe del programa antinarcóticos del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos. "No sabíamos qué impacto tendría, pero pensamos que esto era un factor que cambiaba el juego".

Seis semanas después, bombas inteligentes mataron a Gustavo Rueda Díaz, alias Martín Caballero, líder del Frente 37, mientras hablaba por su teléfono celular. Las muertes de Acacio y Caballero causaron el derrumbe de los frentes 16 y 37. También desencadenaron deserciones masivas, según un cable secreto del Departmento de Estado fechado el 6 de marzo de 2008 y hecho público por el grupo anti-secretismo Wikileaks en 2010. Este era justo el comienzo de la desintegración de las FARC.

Para ocultar el uso de los PGMs al conocimiento del público, y para asegurar el máximo daño al campamento de los líderes de las FARC, la fuerza aérea y los asesores de Estados Unidos desarrollaron nuevas tácticas de ataques aéreos. En una misión típica, varios Dragonfys A-37 volando a 20.000 pies de altura llevaban bombas inteligentes. Tan pronto como los aviones entraban en una "cesta" a tres millas del objetivo, el software GPS de una bomba se activaba automáticamente.

Los Dragonflys eran seguidos por varios Super Tucanos A-29, volando mucho más bajo. Ellos lanzaban una serie de bombas tontas en un patrón cercano. Su presión de explosión mataría a cualquiera que se encontrara cerca y además despejaría la densa selva y oscurecería el uso de bombas inteligentes.

Entonces, volando bajo, aviones artillados AC-47 de la era de Vietnam, apodadas Puff the Magic Dragon, ametrallaban la zona con ametralladoras fijas, "disparando a los heridos que trataran de ponerse a cubierto", según uno de los varios oficiales del ejército que describieron el mismo escenario.

Sólo entonces llegaban las fuerzas de infantería colombianas para hacer prisioneros, y recoger a los muertos, así como teléfonos celulares, computadores y discos duros. La CIA también pasó tres años entrenando a los equipos de apoyo aéreo colombianos en el uso de lasers para guiar clandestinamente a los pilotos y a las bombas inteligentes guiadas por laser a sus objetivos.

Casi todas las operaciones dependían en gran medida de las interceptaciones de señales de la Agencia de Seguridad Nacional, que alimentaban con inteligencia a las tropas en el terreno o a los pilotos antes y durante una operación. "Las interceptaciones.... eran un factor que cambiaba el juego", afirmó Scoggins, del Comando Sur de Estados Unidos.
La naturaleza ininterrumpida del trabajo de la NSA fue recogido en un cable secreto del Departamento de Estado publicado por Wikileaks. En la primavera de 2009, el objetivo era el traficante de droga Daniel Rendón Herrera, conocido como Don Mario, entonces el hombre más buscado de Colombia y responsable de 3.000 asesinatos en 18 meses.

"Durante siete días, utilizando inteligencia humana y de señales", activos de la NSA "trabajaron día y noche" para reposicionar a 250 comandos aerotransportados entrenados y equipados por Estados Unidos cerca de Herrera mientras intentaba escapar, según un cable de abril de 2009 y un alto representante del Gobierno que confirmaron el rol de la NSA en la misión.

La CIA también entrenó a los interrogadores colombianos para preguntar con mayor efectividad a miles de desertores de las FARC, sin el uso de las técnicas "mejoradas de interrogatorio" aprobadas para al-Qaeda y luego rechazadas como abusivas por el Congreso. La agencia creó asimismo bases de datos para hacer seguimiento de informes de forma que se pudieran hacer búsquedas y referencias cruzadas para construir una imagen más completa de la organización.

El gobierno colombiano pagaba a los desertores y les permitía reintegrarse a la sociedad civil. Algunos, a cambio, ofrecieron valiosa información sobre la cadena de mando de las FARC, rutas de viaje estandar, campamentos, línea de suministros, fuentes de droga y dinero. Ayudaron a dar sentido a las interceptaciones de voz de la NSA, que habitualmente utilizaban palabras clave. Los desertores también se utilizaron en ocasiones para infiltrar los campamentos de las FARC sembrando aparatos de escucha o balizas que emitían una coordenada GPS para las bombas inteligentes.

"Aprendimos de la CIA", afirmó un alto oficial de la seguridad nacional colombiana sobre el programa de informes. "Anteriormente no le prestábamos mucha atención a los detalles".

Ecuador y los rehenes no olvidados

En febrero de 2008, el equipo estadounidense-colombiano consiguió su primer avistamiento de los tres rehenes estadounidenses. Tras una espera de cinco años, la reacción fue rápida en el cuartel general del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos en Tampa, que empezó a enviar comandos del JSOC, declaró un alto oficial de Estados Unidos que se encontraba en Colombia cuando arribaron.

El equipo del JSOC estaba encabezado por un comandante del Equipo Seis de las fuerzas de operaciones especiales de la Marina. Pequeñas unidades establecieron tres áreas de operaciones cerca de los rehenes y llevaron a cabo reconocimiento de largo alcance, afirmó el alto oficial. La NSA aumentó su vigilancia. Todos los ojos estaban puestos en la remota localización de la selva. Pero al tiempo que las preparaciones preliminares se desarrollaban, las operaciones se calentaban en otro lugar.

Justo al otro lado del río Putumayo, una milla dentro de Ecuador, la inteligencia estadounidense y un informante colombiano confirmaron el escondite de Luis Edgar Devia Silva, también conocido como Raúl Reyes y considerado el número 2 en el secretariado de las FARC integrado por siete miembros.

Era un descubrimiento delicado para Colombia y Estados Unidos. Llevar a cabo un ataque aéreo significaba que un piloto colombiano a bordo de un avión colombiano impactara el campamento utilizando una bomba fabricada en Estados Unidos con un cerebro controlado por la CIA.

El coronel de la Fuerza Aérea tenía un sucinto mensaje para el comandante de operaciones aéreas colombiano a cargo de la misión. "Le dije: Mira, todos sabemos dónde está este tipo. Simplemente no la jodas".

Los abogados de seguridad nacional de Estados Unidos vieron la operación como un acto de defensa propia. A raíz del 11-S habían elaborado una nueva interpretación del uso de la fuerza permisible contra actores no estatales como al-Qaeda y las FARC. Era así: Si un grupo terrorista era controlado desde un país que no podía o no quería detenerlo, entonces el país atacado -en este caso, Colombia- tenía el derecho de defenderse utilizando la fuerza, incluso si eso suponía adentrarse en otro país soberano.

Esta era la justificación legal para los ataques con drones de la CIA y otras operaciones letales en Pakistán, Yemen, Somalia y mucho después, para el asalto en Pakistán que mató a Osama bin Laden.

De esta forma, minutos después de la medianoche del 1 de marzo, tres Dragonflys A-37 despegaron de Colombia, seguidos por cinco Super Tucanos. El sistema de guiado de las bombas inteligentes se activó una vez que los aviones alcanzaron el radio de tres millas de la localización de Reyes.

Como se les había ordenado, los pilotos colombianos permanecieron en el espacio aéreo colombiano. Las bombas impactaron donde se había programado, destruyendo el campamento y matando a Reyes, quien, de acuerdo a los informes de los noticieros colombianos, estaba durmiendo en pijama.

Las fuerzas colombianas se apresuraron a cruzar la frontera y se adentraron en Ecuador para recolectar los restos de Reyes y se alzaron asimismo con un gran tesoro oculto de equipos informáticos que resultó ser el más valioso descubrimiento de inteligencia de las FARC obtenido nunca.

El bombardeo desencadenó una seria crisis diplomática. El líder venezolano Hugo Chávez llamó a Colombia "estado terrorista" y desplacó tropas a la frontera, igual que hizo Ecuador. Nicaragua rompió relaciones. Uribe, bajo presión, se disculpó ante Ecuador.

La disculpa, si bien calmó las relaciones en América Latina, enfadó al pequeño círculo de oficiales estadounidenses que conocían la historia detrás, uno de ellos dijo: "Recuerdo haber pensado: no puedo creer que estén diciendo esto", afirmó. "Para ellos era una locura renunciar a una importante argumentación legal".

Pero la conmoción no dañó los profundos lazos entre Estados Unidos y las fuerzas colombianas ni desalentó la misión para rescatar a los rehenes. De hecho, el número de tropas JSOC continuó aumentando hasta llegar a más de 1.000, afirmó un alto funcionario en Colombia en aquel entonces. Los funcionarios pensaron que con seguridad serían avistados, pero no lo fueron. Un ejercicio militar conjunto de Estados Unidos y Colombia proporcionó la cobertura suficiente cuando el Comité Internacional de la Cruz Roja apareció en bases aisladas y tropezó con unos estadounidenses corpulentos, afirmaron dos funcionarios de Estados Unidos.

Después de seis semanas esperando encontrar a los rehenes, casi todas las tropas del JSOC abandonaron el país para ir a misiones en otros lugares. Una unidad permaneció. El 2 de julio de 2008, tuvo el papel poco habitual de suplente en la dramática y bien documentada Operación Jaque, en la que fuerzas colombianas haciéndose pasar por miembros de un grupo humanitario engañaron a las FARC para que entregaran a los tres rehenes de Estados Unidos y otros 12 sin disparar un tiro. El equipo del JSOC y una flota de aeronaves de Estados Unidos estaban posicionados como Plan B, en caso de que la operación colombiana saliera mal. Santos continua la guerra de bombas inteligentes

Como señal de confianza, a comienzo de 2010 el Gobierno estadounidense dio a Colombia el control sobre la clave de encriptación GPS. No había habido informes de mal uso, fallos o daño colateral de las bombas inteligentes. La transferencia fue precedida por rápidas negociaciones sobre las normas de compromiso para el uso de bombas inteligentes. Entre las normas figura que solamente se lanzarían contra campamenors aislados en la selva.

El presidente Santos, que fue ministro de Defensa bajo Uribe, ha aumentado enormemente el ritmo de las operaciones contra las FARC. Se han asesinado casi tres veces más dirigentes de las FARC -47 frente a 16- bajo Santos que bajo Uribe. Entrevistas y análisis de páginas web gubernamentales e informes de prensa muestran que al menos 23 de los ataques bajo el Gobierno de Santos fueron operaciones aéreas. Las bombas inteligentes se usaron solamente contra los más importantes líderes de las FARC, afirmaron funcionarios colombianos en respuesta a las preguntas. En los demás casos se utilizaron bombas de gravedad.

Colombia continúa mejorando sus capacidades aéreas. En 2013, la fuerza aérea mejoró su flota de bombardeos a reacción Kfir, de fabricación israelí, equipándolos con bombas guiadas por laser Griffin de fabricación israelí. También ha montado bombas inteligentes en algunos de sus Super Tucanos.

Habiendo diezmado a la máxima dirigencia de las FARC entre los comandantes del frente, el ejército, con la ayuda continuada de la CIA y otras agencias de inteligencia, parece que se abre camino entre los rangos de nivel medio, incluyendo a los comandantes de compañía móvil, los cuadros más curtidos en combate y con más experiencia que quedan. Según funcionarios colombianos, un tercio de estos últimos han sido muertos o capturados.

La administración Santos también ha apuntado a las redes de suministro financiero y de armas que apoyan a las FARC. Algunos críticos piensan que el Gobierno ha estado demasiado concentrado en matar a los dirigentes y no lo suficiente en usar al ejército y la policía para ocupar y controlar el territorio rebelde.

Matar a un individuo nunca ha sido la medida del éxito en la guerra, dicen los expertos en contrainsurgencia. Lo que importa es el caos y la disfunción que causa en la organización matar a la dirigencia. Las operaciones aéreas contra la dirigencia de las FARC "han puesto la organización patas arriba", afirma un funcionario del Pentágono que ha estudiado la historia estadounidense clasificada de la guerra en Colombia.

Algunos han huido a Venezuela. Un miembro del secretariado se esconde intermitentemente en Ecuador, según altos funcionarios de Colombia, lo que rompe el importante lazo psicológico con las tropas en el terreno y dificulta el reclutamiento.

Por el temor de ser localizados y bombardeados, las unidades ya no duermen dos días seguidos en el mismo lugar, por lo que los campamentos deben esparcirse más. "Saben que el Gobierno tiene ahora tanta información sobre ellos e inteligencia en tiempo real", declaró Germán Espejo, consejero de seguridad y defensa de la Embajada colombiana. Preocupados por los espías en sus filas, son comunes las ejecuciones.

Las FARC todavía lanzan ataques -un coche bomba en una estación de policía rural el 7 de diciembre mató a seis oficiales de policía y dos civiles- pero ya no viajan en grupos grandes, y esto limita a la mayoría de las unidades a menos de 20. Ya no son capaces de lanzar asaltos a gran escala, el grupo ha tenido que volver a tácticas de golpear y correr, utilizando francotiradores y explosivos.

El desgaste de 50 años de vida errante en la selva ha pasado cuentas en el equipo negociador de las FARC, también. Aquellos que han vivido en el exilio parecen más dispuestos a continuar la lucha que aquellos que han estado combatiendo, afirman funcionarios colombianos. Las negociaciones, afirmó Santos en la entrevista, son resultado de la exitosa campaña militar, "la guinda en el pastel".

El 15 de diciembre las FARC declararon que comenzarían un cese al fuego unilateral de 30 días como señal de buena voluntad durante las fiestas. La administración Santos despreció el gesto y prometió continuar su campaña militar. Más tarde ese mismo día, las fuerzas de seguridad mataron a un guerrillero de las FARC implicado en un ataque con bomba contra un ex ministro. Tres días después, el Ejército mató a otros cinco.


Elyssa Pachico y Julie Tate contribuyeron a este reportaje.










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domingo, 22 de diciembre de 2013

RADICALES Y EXTREMISTAS

El catecismo de la moderación a ultranza persigue estigmatizar cualquier rebelión o grito colectivo que desmitifique o ponga en solfa la visión oficial de la sociedad que habitamos.
Sin embargo, no son sinónimos radicalismo y extremismo. Extremista es aquél que pretende imponer sus criterios de cualquier manera y por cualquier medio. Radical, por el contrario, tiene que ver más bien con un método de análisis que busca la verdad dinámica de los conflictos yendo a la raíz del suceso o acontecimiento estudiado, adoptando, a veces, programas de acción política pública.


RADICALES Y EXTREMISTAS,
MUNDOS ANTAGÓNICOS


Por Armando B. Ginés

La apariencia es el universo de la derecha, de la ideología dominante, la que da forma a la sociedad en la que vivimos. La perspectiva hegemónica o común se va cociendo lentamente y nutriendo de valores de clase cristalizando en un cuerpo doctrinal plagado de respuestas estereotipadas que dan la sensación de estar ahí, al alcance de la mano, desde siempre. La tradición y la costumbre condicionan el pensamiento alternativo o crítico, siendo las palabras y el vocabulario de uso corriente el complejo vehículo espacial donde mejor se manifiesta y distribuye hasta el último rincón social la opresión capitalista, sistema forjado en relaciones verticales de supeditación u obediencia no visibles a primera vista.

El orden establecido ha adoptado una posición neutral bajo el epígrafe moderación, un lugar cómodo y equidistante de radicalismos o extremismos nocivos. En el mismo cajón de sastre caben radicales y extremistas, opiniones críticas puntuales, terroristas y posturas encontradas con los privilegios del statu quo. En épocas de crisis aguda la situación es más intensa, todo cabe en el mismo baúl de la disidencia política, social o ideológica. El catecismo de la moderación a ultranza persigue estigmatizar cualquier rebelión o grito colectivo que desmitifique o ponga en solfa la visión oficial de la sociedad que habitamos.

Sin embargo, no son sinónimos radicalismo y extremismo. Extremista es aquél que pretende imponer sus criterios de cualquier manera y por cualquier medio. Radical, por el contrario, tiene que ver más bien con un método de análisis que busca la verdad dinámica de los conflictos yendo a la raíz del suceso o acontecimiento estudiado, adoptando, a veces, programas de acción política pública. Un moderado instalado en la burbuja de su visión conciliadora que descarta la realidad profunda que subyace en las relaciones de clase, no es más que un fundamentalista o integrista con piel de cordero, un extremista que quiere soterrar el conflicto latente para que nada cambie en su disfrute individual de la vida o de su grupo elitista, que todo siga igual en el idílico mundo del que obtiene pingües beneficios de todo tipo.

Una postura radical podría ser la de aquella persona o grupo que defienden que la injusticia capitalista es creada por el ser humano y el sistema económico de producción y distribución de bienes y servicios, que tiene su origen en las relaciones de clase impuestas por el régimen capitalista. Su lucha puede conducirse por caminos muy diversos: revolucionarios o a través del gradualismo progresista. En ninguno de los dos casos, la voluntad resulta suficiente, a pesar de que la realidad otorgue la razón a sus conclusiones y que las evidencias sean palmarias. La realidad, además de datos objetivos, está compuesta de percepciones ideológicas, que condicionan los pasos a dar en la práctica cotidiana. La pobreza tiene sustancia propia, pero no es automático que la pugna social se eleve a conciencia política necesariamente. Eso no sucede porque los extremistas de la moderación, en coalición implícita con los impacientes del dogma de la verdad absoluta, mistifican el juego de la realidad desde ópticas encontradas pero complementarias que se refuerzan en un mutualismo invisible. Los moderados viven de la confusión premeditada y el caos inducido, mientras los dogmáticos se reafirman en sus ideas de partida sin capacidad de llegar a las masas de manera convincente.

Ambos viven de la violencia, aunque no de idéntico modo. La violencia de los moderados es defensiva y consciente, no así la de los extremistas del dogma único, que son llevados a la refriega desigual gracias a su ingenuidad constitutiva, sirviendo de chivo expiatorio y excusa para la represión institucional. Sin espacio político, la batalla social degenera en impotencia democrática, un callejón sin salida gestionado por el capitalismo con herramientas muy diversas y eficaces.

Cuando el espacio político muestra agotamiento, las costuras del sistema revientan, lo que conlleva un taponamiento agresivo de la sociedad en su conjunto, fundamentalmente de las clases trabajadoras. En la actualidad, vivimos una época de claro desbordamiento de las mentiras e insuficiencias postuladas por los extremistas de la moderación. Su movimiento táctico pasa por encerrar en una misma saca conceptual a radicales y extremistas con el propósito de desactivar las actitudes coherentes de los primeros hasta hacerlas coincidir con el maximalismo ingenuo de los segundos, aparejando un otro global e izquierdista irredento y no abierto al diálogo.

La falacia cuenta con el beneplácito silencioso de muchas izquierdas de salón parlamentarias, nominales o académicas. El dolor causado por el capitalismo, millones de pobres sin alternativa de futuro, inmigrantes forzados a buscarse la vida con riesgo para su integridad y trabajadores en precario muy cerca de la esclavitud obligan a respuestas éticas y posturas políticas radicales que indaguen en la sustancia real que configura a las sociedades de nuestro tiempo. La bomba y las declaraciones incendiarias contra el poderío irresistible de los ejércitos y las policías capitalistas están condenadas al fracaso total, si bien hay algo hay que hacer al respecto, de mayor enjundia que lo realizado hasta ahora. Reabrir un espacio político auténtico desde la izquierda plural precisa de ideas fuertes que emerjan de un análisis de la realidad más sincero y radical. Hay mimbres para ello si dejamos de lado y aislamos las posiciones de izquierda mansamente conciliadoras y de pactos a corto plazo sin recorrido estratégico.

Las cúpulas de los partidos transformadores y de los sindicatos de clase deberían reflexionar detenidamente y con rigor de que llevan demasiado tiempo en las alturas para preconizar soluciones de largo alcance. Hay que ayudarlas desde abajo a que dejen huecos libres a otros actores de la realidad social. Tanto tiempo en la moqueta del liderazgo anquilosa la conciencia de clase a cualquiera. Estar en contacto con la superestructura ideológica contamina las mentes más preclaras y determina connivencias muy complicadas de erradicar. Volver a la fábrica y la plaza pública de verdad, con argumentos y mensajes que vayan al fondo de la enfermedad capitalista puede oxigenar a la izquierda y sus diferentes sensibilidades, al tiempo que la experiencia acumulada cobre una dimensión distinta, transformando el traje de funcionario o profesional político en un acervo muy útil para el futuro inmediato. Renovar las ideas para aminorar la lucha de clases sin atisbar un mundo nuevo sería caer otra vez en el posibilismo de las formas elegantes y de la frustración con aroma democrático sin sustancia real.

El fascismo cotidiano de intensidad variable se esconde en una maraña de tics indescifrables valiéndose del binomio antagónico radical-extremismo para imponer su doctrina hegemónica bajo lemas presuntamente moderados. La derecha teme al radical que piensa libremente porque pone al descubierto su falsa y vacua moderación de extremista defensor de los privilegios capitalistas. La impotencia democrática crea a los extremistas de izquierda, reduciendo la capacidad política general a meros formulismos vacíos de contenido. Son opuestos que se necesitan, pero de índole y ética no coincidentes. Los últimos se basan en la verdad radical pero su impaciencia y voluntarismo les abrasan más allá de lo razonable. Por su parte, los extremistas de la moderación saben muy bien lo que hacen y predican: mantener cerradas herméticamente las fronteras del capitalismo para que la libertad se convierta en una bella utopía, un no lugar divino de acceso restringido, quimérico y limitado. 










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