Raúl Castro pudo haber
cometido un error potencialmente fatal que corre el riesgo de destruir todo lo
que la Revolución Cubana ha construido durante el último medio siglo. Al entrar
en un acuerdo con los EE.UU, él está dejando al astuto zorro de la Revolución
de Color en el gallinero, y también está traicionando a su aliado multipolar
ruso al mismo tiempo.
La Habana y Washington firmaron el miércoles un sorpresivo e histórico acuerdo
con el fin de restaurar sus relaciones después de acordar un intercambio de
prisioneros al más alto nivel. Nadie esperaba que un evento de esa magnitud
ocurriera, haciendo que muchos se pregunten cómo una decisión tan impactante
pudo mantenerse en secreto durante tanto tiempo. La razón fue que probablemente
EE.UU entendió lo que representaba esta maniobra hemisférica y decidió hacer
todo lo posible para salvaguardar su estrategia secreta. Por el contrario,
Cuba, ya si su liderazgo se da cuenta o no, tiene todas las de perder, y a
partir de los detalles está claro que Washington estaba "negociando"
desde una posición de fuerza. Mientras que Raúl puede haber pensado que podía
flanquear la inminente intentona de una Revolución de Color que se producirá
después de la muerte de Fidel, en realidad podría haber cometido un error
táctico a la Yanukovich al tratar de entrar en un acuerdo con las mismas
fuerzas obsesionadas con su derrocamiento.
Lecciones modernas
Antes de ir al grano sobre la cuestión de la decisión de Raúl, es necesario
dar un rápido repaso a dos lecciones monumentales de los últimos años que no
deberían haber sido pasadas por alto por cualquier líder mundial:
La apuesta de Gaddafi:
El líder libio pensó que podía salvaguardar su estado al deshacerse de sus
armas de destrucción masiva sin el auxilio de una gran potencia negociando de
su lado (como Rusia lo hizo con Siria), pero en realidad, sin saberlo,
traicionó a su país.
El "¡Sí!" de Yanukovich:
Al decir "¡Sí!" y trabajar con las fuerzas Revolucionarias de Color
en el interior del país, Yanukovich garantizó a partir de entonces y en
adelante que sus días estaban contados.
Lecciones olvidadas
Raúl de alguna manera se las arregló para no aprender cualquiera de estas
lecciones y se arriesga a cometer el colosal de error de abrogar ambas. Cuba es
sospechosa de tener algún programa limitado de cierto tipo armas biológicas,
aunque se desconoce la verdadera magnitud. No obstante, si Cuba tiene algún
elemento de esto (de lo que los EE.UU la ha acusado), entonces es casi seguro
de que fue una moneda de cambio en el trato con los EE.UU. Aunque por el
momento es sólo especulativo, podría ser que los EE.UU cambiaron su condición
previa del cambio de régimen por el restablecimiento de los vínculos, a un
ultimátum sobre la eliminación de programa de armas biológicas de Cuba. Si este
fuera el caso, el destino de la Raul será tan bueno como el de Gaddafi.
Pero lo que es cierto en esta situación es que Raúl está siguiendo los
pasos de Yanukovich al tratar de salvar su propio pellejo a través de juegos
maquiavélicos retorcidos. Fidel esta probablemente mucho más cerca de la muerte
de lo que admite el gobierno cubano, y Raúl sabe que en el momento en que su
hermano muera, la Revolución de Color será oficialmente iniciada. Pensó que a
través de un acuerdo proactivo con Washington podía adelantarse a los disturbios
a gran escala entre la parte de la población con quejas legítimas que puede ser
manipulada por los EE.UU. Pero tal como Yanukovich cometió una tontería
flagrante a través de sus intentos de 'extender la mano' a la
"oposición", Raul también está haciendo exactamente lo mismo,
trabajando con los EE.UU. La diferencia es que, Yanukovich trató con los
delegados, mientras Raúl está politiqueando con los propios titiriteros, que
son mucho más experimentados en el arte de la manipulación que la
desprestigiada "oposición".
Quién realmente tiene la
última palabra
En la superficie, parece como si el acuerdo fuera relativamente justo y
nivelado, con ambas partes logrando lo que querían, más la perspectiva futura
del beneficio mutuo sin límites a través del restablecimiento de las
relaciones. Claro, Cuba recuperó sus tres héroes y esto fue un éxito simbólico
para el gobierno, pero son los EE.UU quienes realmente tuvieron la última palabra
en este "acuerdo". Ellos decidieron cuales de los 53 'presos políticos' serían liberados
(otra condición para el restablecimiento de las relaciones), y no sólo eso,
sino que ahora estarán en libertad de caminar por toda la isla y volver de inmediato a sus
actividades subversivas.
En esencia, Raúl acaba de crear 53 intocables similares a Aung San Suu Kyi que
esta casi garantizado formaran el núcleo de la elite Revolucionaria de Color
pública. Después de todo, bastante publicidad mundial se ha invertido en este
acuerdo, que no hay casi ninguna posibilidad de que el gobierno de Raúl tome el
riesgo de tratarlos con aspereza en el futuro, independientemente de sus
provocaciones, dado a que el potencial global de la guerra de información
contra el gobierno sería demasiado grande en ese instante. Raul caminó
directamente a una trampa, y la inminente Revolución de Color o bien lo saca
del poder, o será obligado a conceder todo y desmantelar el país con su propia
mano según lo dictado desde el exterior a través de los delegados internos
(ahora permanentes).
Reaccionando contra Rusia
Los EE.UU probablemente endulzaron tras bambalinas el trato con algunos incentivos
económicos con el fin de facilitar su
conclusión lo antes posible debido al factor Rusia. Putin hizo una visita
sorpresa a la isla en julio en camino a la Cumbre del BRICS en Brasil, y
durante su estancia allí, anunció que Rusia estaba perdonando $ 32 mil millones
de la deuda de Cuba, que era el 90% del total. A cambio, se rumoreó que Moscú
reabriría la base de las señales de inteligencia de la era soviética en
Lourdes, que teniendo en cuenta el clima de tensión de la nueva guerra fría,
habría sido un detrimento estratégico enorme para los EE.UU. Con esto en mente,
los EE.UU inmediatamente empezó a seducir a Cuba.
Esto significa que el acuerdo entre Estados Unidos y Cuba debe
absolutamente ser visto a través del prisma de la rivalidad geopolítica actual
con Rusia. Con eso en mente, Washington se anotó una victoria aún mayor de lo
que parecía al principio. Rusia, obviamente, tenía sus propios planes secretos
para Cuba cuando Putin hizo su visita no anunciada al país durante el verano,
pero parece que los EE.UU los ha neutralizado antes de que pudieran despegar,
ya que no hay manera de que los EE.UU vaya a permitir a Cuba mantener una instalación
como parte del acuerdo. Si este fuera el caso, entonces Rusia se queda sin 32
mil millones dólares para una inversión que nunca verá la luz del día (hecho
aún peor por la guerra económica que se libra contra ella por el momento),
mientras que el gobierno de Raúl puede cómodamente sentirse tranquilo con
dólares en el bolsillo de los nuevos inversores americanos. ¿Cómo les parece
eso como una traición después de que Moscú arriesgó una guerra nuclear para
proteger a ese mismo gobierno del cambio de régimen hace más de medio siglo?
La perspectiva completa
Cuba representa el símbolo del movimiento anti-imperialista global y su
poder blando es ciertamente desproporcionado a su tamaño (y con razón). Sin
embargo, como muchas cosas en la vida, esta ventaja masiva también tiene una
desventaja igualmente negativa, en que si Cuba traiciona su fundación
ideológica y se vuelve aliado de los EE.UU., entonces también estaría
traicionando sus aliados multipolares en la región, especialmente Venezuela. En
los últimos años, Caracas ha sucedido a la Habana como la capital que más
activamente resiste el dominio estadounidense en la región, en gran parte
debido a los astronómicos beneficios económicos que vienen con la generosidad
de sus recursos naturales, pero los dos Estados siguen siendo hermanos
fraternales en la causa, y se dice que a veces los líderes de Venezuela toman
sus sugerencias políticas de Cuba. Pero, si Cuba realmente traicionó a sus
aliados y ahora es muy amigo con los EE.UU, a continuación Venezuela sería el
primer país en ser el más directamente afectado por esta reorientación
política.
Como el líder de facto de la Resistencia y Desafío (R & D) de los
estados latinoamericanos, Venezuela ya no tendría el aliado simbólico que le
dio esta "legitimidad". De hecho, si resulta que ambos Estados tienen
opiniones divergentes con respecto a los EE.UU, esto podría crear una riña “brzezinskiniana”
intra-R&D que podría desbordarse hacia una escisión total, muy parecida a la
sino-soviética de décadas pasadas. Eso sería absolutamente desastroso para el
movimiento R&D Latinoamericano así como para la multipolaridad en general,
y en combinación con la reducción de los ingresos del petróleo, nuevas
sanciones estadounidenses, el potencial para la guerra con el apoderado de
EE.UU, Colombia, y la siempre presente amenaza de la Revolución de Color
inquietando a Venezuela, las perspectivas de que una operación de cambio de
régimen tenga éxito allí aumenta significativamente. Si Venezuela llegara a
caer, el resto de los Estados de la R&D conectados a su red (Nicaragua,
Ecuador, Bolivia y los Estados más pequeños del Caribe del ALBA) reaccionarían
como fichas de dominó y seguirían su suerte.
Reflexiones finales
La gran visión estratégica que los EE.UU quiere poner en marcha para alcanzar
su objetivo, es derrocar a los gobiernos más activos de la Resistencia y Desafío
en América Latina para completar un cerco efectivo sobre Brasil con el fin de
estrangular el futuro de la multipolaridad en el Hemisferio Occidental. Esto
tendría el efecto de neutralizar toda la masa continental de Norte y Sur América
y convertirla en una reserva de facto pro-estadounidense, tal y como solía ser
hace más de un siglo. Esta vez, sin embargo, los EE.UU tendrán un reducto
estratégico en el cual refugiarse en caso de tener éxito su caos al estilo
Brzezinski en Eurasia, ya que ‘Fortress América (s)’ no sólo le dotará de todos
los recursos naturales que necesita para ser económicamente auto-suficiente, sino
que la geopolítica pura dicta que estaría protegido del gran colapso de la mayoría
del supercontinente. Por lo tanto, si los EE.UU tiene éxito en retomar el
Caribe a través de la carta de Cuba y puede penetrar al ALBA lo suficiente
hasta el punto de dividir su liderazgo y la disolver la alianza, entonces será más
que capaz de destruir “impunemente” a Eurasia con la menor cantidad de
repercusiones a sus propios intereses supercontinentales (América del Norte y
del Sur).
Andrew Korybko es el analista político y periodista de
Sputnik que actualmente vive y estudia en Moscú, exclusivamente para Oriental Review.
Sumido en una enorme crisis
de falta de credibilidad a nivel local e internacional, el gobierno de los
Estados Unidos y su clase dominante necesitan lavarse la cara y que mejor que
la publicación del reporte para parlotear a los cuatro vientos su vocación
democrática, el apego a la ley, y superioridad moral. Pero solamente ignorando
la historia de la enormidad de los actos barbáricos cometidos por los EE.UU y
sus secuaces a lo largo de su existencia se puede aceptar ese burdo montaje
teatral.
“Quiero ser absolutamente claro con nuestro pueblo y el mundo: Los Estados
Unidos no torturan. Va en contra de nuestras leyes, y contra nuestros valores.
No lo he autorizado, y no lo autorizaré”. Estas fueron las palabras de Geroge
W.Bush en el 2006 negando enfáticamente que los Estados Unidos estuvieran implicados
en la tortura de aquellos sospechosos de terrorismo.Tomó ocho años para demostrar y reconocer oficialmente la falsedad de esas
declaraciones del presidente Bush, pues el reporte aun con muchas de sus
secciones censuradas evidencia la orgía de torturas perpetrada por los Estados
Unidos en muchos lugares del mundo, incluida la muy democrática Europa, a
partir de los fatídicos eventos del 11-9-2001 y que según The Guardianha continuado aplicándose bajo la
presidencia de Obama.
El reporte recientemente publicado es una versión resumida -525 páginas-
del documento original de 6,000 páginas que aún permanece confidencial. Antes
de su publicación el documento fue revisado por no otra que la misma parte
acusada de los egregios actos de tortura, la CIA, que lógicamente decidió
censurar aquellas secciones del documento consideradas como de alto riesgo para
su “reputación” e integridad.
El hecho de que la misma CIA estuviera implicada en la redacción del
documento hecha por tierra cualquier pretensión de transparencia y credibilidad
a una acción del gobierno estadounidense claramente destinada a restaurar su maltrecha
imagen ante la opinión internacional que ya hace mucho rato ha dejado de creer en
la superioridad de sus supuestos valores democráticos, que en realidad son una
farsa que oculta la hipocresía, el descaro y la arrogancia sin límites del
imperialismo estadounidense.
El reporte publicado en momentos en que los EE.UU está participando
activamente en muchos de los conflictos que están teniendo lugar en varias
regiones del planeta y donde precisamente apoya regímenes que hacen de la
tortura un a práctica cotidiana como Israel, Ucrania, Arabia Saudita, es un
montaje, una manera cínica de querer lavarse las manos dando a conocer algo que
desde hace tiempo ha sido del dominio público; las torturas en Abu Grahib,
Bagran, Guantánamo y en los agujeros negros operados por la CIA en muchos
países -25 en Europa, incluida Inglaterra gran promotora de la democracia y los
derechos humanos.
Lo peor de todo es que mientras se documentan algunos de los más brutales y
asqueantes casos de tortura -introducción de humus por la vía rectal- a los
culpables se les deja indemnes, no habrá castigos, en otras palabras, se está
condonando la tortura. Entonces, ¿cuál es la intención de dar conocer el
reporte, si no habrá aplicación de la ley desconociendo lo estipulado en la Convención
contra la Tortura, firmada por los Estados Unidos?
Sumido en una enorme crisis de falta de credibilidad a nivel local e
internacional, el gobierno de los Estados Unidos y su clase dominante necesitan
lavarse la cara y que mejor que la publicación del reporte para parlotear a los
cuatro vientos su vocación democrática, el apego a la ley, y superioridad
moral. Pero solamente ignorando la historia de la enormidad de los actos
barbáricos cometidos por los EE.UU y sus secuaces a lo largo de su existencia
se puede aceptar ese burdo montaje teatral.
Refiriendose al reporte, Obama dijo: “Esto no es lo que somos”. Sin
embargo, posteriormente intentó justificar el uso de la tortura. Hablando ante
un canal de televisión en español, Obama dijo lo siguiente: “Cuando los países
se ve amenazados, ellos a menudo actúan racionalmente en maneras que en
retrospectiva resultaron equivocadas”. Al contrario de lo dicho por otros, como
Cheney que sin remordimiento alguno rechazan el reporte como “lleno de
porquería” y defienden el uso de la tortura como beneficiosa para la seguridad
nacional, Obama de manera más diplomática, condona la tortura y displicentemente
la reduce a técnicas –técnicas mejoradas de interrogación- que pertenecen al
pasado.
La tortura no es nada nuevo, y contrario a lo declarado por Obama, ha
definido el historial imperialista de los EE.UU y precede con mucho lo sucedido
después del 11-9-2001. La tortura no es una técnica nacida como resultado de
los fatídicos eventos del 11/9. El uso de la tortura por los EE.UU tiene un
historial largo, con mucha antelación al presente siglo. En 1902, el ejército
estadounidense empleó la técnica de tortura conocida como el “submarino”
(waterboarding) contra rebeldes filipinos.
Sin embargo, uno de los capítulos más obscuros de la historia imperial de
los EE.UU y el empleo de la tortura, aparte de Vietnam, Sudáfrica, Egipto,
Irán, ha sido la participación de la CIA como instructor en la infame Escuela
de las Américas donde entrenó a muchos de los más sanguinarios militares
latinoamericanos que luego hicieron de la tortura un pasatiempo cotidiano en
Chile, Guatemala, el Salvador, Honduras Argentina, Uruguay y Brasil en los años
de las cruentas dictaduras militares que sembraron el terror por toda la región
latinoamericana.
Un pasaje que merece mención y que ilustra la avidez y fascinación de la
CIA por la tortura y sus diabólicos métodos es el contenido en el libro la CIA in Vietnam The Phoenix Program de
Douglas Valentin, en el mismo se relata lo siguiente:
En 1968, ante su inhabilidad de
romper la resistencia de aquellos sospechosos de ser líderes del Frente de Liberación
Nacional de Vietnam por medio de sus acostumbrados métodos de interrogación y
tortura, la CIA frustrada empezó a adoptar métodos más agresivos. En una
ocasión anestesió a tres prisioneros, se les abrieron sus cráneos e implantaron
electrodos en sus cerebros. Fueron revividos, puestos en un cuarto y se les
dieron cuchillos. Los sicólogos de la CIA procedieron luego a activar los
electrodos, con la esperanza de que los prisioneros se atacaran unos a otros.
Ellos no lo hicieron. Los electrodos fueron removidos, se les disparó a los
prisioneros, y sus cuerpos fueron quemados.
A la luz del reporte hecho público por el Comité Selecto de Inteligencia
del Senado, ciertos sectores de la opinión pública, de la clase política y de
la población estadounidense se han escandalizado y manifestado su rechazo a los
métodos degradantes de tortura allí descritos y aplicados por la Agencia
Central de Inteligencia de los EE.UU. Desafortunadamente ese rechazo es apenas
un reconocimiento parcial de las
innumerables atrocidades que plagan la historia de los EE.UU. Es una muestra de
total desconocimiento de la historia de los EE.UU o de complacencia con ella,
con el pasado al que en tono displicente se refirió Obama.
Una cosa muy importante a cerca del reporte es que permite apreciar que la
actitud del gobierno de los Estados Unidos con respecto a la tortura no ha
cambiado para nada, ha sido una constante en gran parte de su historia
imperialista, como tampoco ha cambiado su actitud hacia los perpetradores de
esos deleznables crímenes que siempre salen ilesos, contradiciendo así esos
trillados eslóganes de “nuestros valores” y el “imperio de la ley” de los que
se ufanan y repiten hasta el cansancio las clases dirigentes estadounidenses.
Tal y como la brutalidad policial desempeña un papel interno manteniendo a
la gente bajo control, así mismo la tortura cumple un papel internacional. Y
ninguna terminará mientras no llegue a su fin el sistema que las emplea, el
capitalismo y el imperialismo.
La noche del 26 de
septiembre policías de Iguala y Cocula, obedeciendo órdenes del alcalde
igualteco, atacaron a los normalistas de Ayotzinapa, mataron a tres y a otros
43 se los entregaron a Guerreros Unidos, grupo que presuntamente los asesinó e
incineró. Esa es la versión oficial. Pero una investigación periodística,
basada en documentos, audiovideos y testimonios, cuenta otra historia: El
ataque fue orquestado y ejecutado por la Policía Federal, con la complicidad o
franca colaboración del Ejército.
Fuerzas federales participaron en el ataque contra los estudiantes de la
Normal de Ayotzinapa la noche del pasado 26 de septiembre en Iguala, Guerrero,
durante el cual murieron tres normalistas y 43 fueron desaparecidos en una
sucesión de hechos conocida en tiempo real por el gobierno federal.
Un trabajo realizado con el apoyo del
Programa de Periodismo de Investigación de la Universidad de California en
Berkeley con base en testimonios, audiovideos, informes inéditos y
declaraciones judiciales muestra que la Policía Federal (PF) participó activa y
directamente en el atentado.
Aún más, de acuerdo con la información obtenida por Proceso en la Normal de
Ayotzinapa, el ataque y desaparición de los estudiantes fue dirigido
específicamente a la estructura ideológica y de gobierno de la institución, pues de los 43 desaparecidos uno formaba
parte del Comité de Lucha Estudiantil, máximo órgano de gobierno de la escuela,
y 10 eran “activistas políticos en formación” del Comité de Orientación
Política e Ideológica (COPI).
Hasta ahora la versión oficial es que el entonces alcalde de Iguala, José
Luis Abarca, ordenó la agresión, preocupado por la posibilidad de que los
estudiantes interrumpieran el informe de actividades de su esposa, María de los
Ángeles Pineda Villa, titular del DIF municipal.
Según esta versión, policías municipales de Iguala y del vecino
ayuntamiento de Cocula atacaron y capturaron a los estudiantes, mientras
Guerreros Unidos los asesinó y quemó, con el desconocimiento de los agentes
federales y los soldados destacados en la zona. Sin embargo, los documentos y
testimonios obtenidos revelan una historia diferente.
Audiovideos
captados por testigos del ataque a normalistas de Ayotzinapa:
Un informe inédito del
gobierno de Guerrero, fechado en octubre, entregado a la Secretaría de
Gobernación (Segob) hace más de un mes y obtenido por Proceso en torno a los
hechos del 26 y 27 de septiembre, señala que desde su salida de las
instalaciones de la Normal de Ayotzinapa los estudiantes eran monitoreados por
agentes de las administraciones estatal y federal.
El documento reporta que a las 17:59 horas el Centro de Control, Comando,
Comunicaciones y Cómputo (C4) de Chilpancingo informó que los normalistas
partían de Ayotzinapa rumbo a Iguala. A las 20:00 horas la PF y la Policía
Estatal llegaron a la autopista federal Chilpancingo-Iguala, donde los
estudiantes empezaban a hacer una colecta. A las 21:22 horas el jefe de la base
de la PF, Luis Antonio Dorantes, fue
informado de la entrada de los jóvenes a la central camionera y a las 21:40 el
C4 de Iguala reportó el primer tiroteo.
El informe añade que desde el pasado 28 de septiembre la Fiscalía General
de Guerrero ordenó a la PF informar si sus agentes participaron en los hechos
del 26 de septiembre; pidió el registro de entrada y salida del personal de su
base de operaciones y exigió el número de patrullas y el registro del armamento
usado del 24 al 28 de septiembre.
De acuerdo con la averiguación previa HID/SC/02/0993/2014, la PF no entregó
esa documentación. El 4 de octubre, ante la presión política el gobierno de
Guerrero declinó su competencia y desde entonces la administración de Enrique
Peña Nieto tiene el control de la investigación.
Los videos
Este semanario pudo ver 12 videos grabados por los estudiantes con sus
teléfonos celulares durante el ataque. En uno de ellos las víctimas identifican
claramente la presencia de la PF. “¡Ya se están yendo los policías… se quedan
los federales y nos van a querer fastidiar!”, es la advertencia de un
estudiante que se escucha en una de las grabaciones.
En la historia reciente los normalistas de Ayotzinapa ya habían sido
atacados por la PF.
El 11 de diciembre de 2011, durante una manifestación en la autopista
México-Acapulco los federales dispararon contra ellos y mataron a los
estudiantes Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús. El
expediente CNDH/1/2011/1/VG consigna que varios normalistas fueron detenidos y
golpeados por la Policía Ministerial de Guerrero y por la PF.
Hasta ahora el gobierno de
Peña Nieto ha ocultado la información que tiene acerca de la participación de
la PF y el Ejército en los acontecimientos.
La tarjeta informativa número 02370, firmada por el coordinador operativo
de la región Norte de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil de
Guerrero, José Adame Bautista, fechada
el 26 de septiembre, afirma que a las 17:59 horas “reportaron vía telefónica
desde el C4 Chilpancingo sobre la salida de dos autobuses de la línea Estrella
de Oro con números económicos 1568 y 1531 con estudiantes de la escuela rural
Ayotzinapa con dirección a la ciudad de Iguala”.
La Normal Rural Raúl Isidro Burgos está en el municipio de Tixtla, a una
hora por carretera de Chilpancingo y dos de Iguala. Se reportó a los tres
niveles de gobierno la salida de los estudiantes en tiempo real; esto indica
que había vigilancia sobre ellos antes del ataque.
La tarjeta informativa de Adame agrega que los dos camiones llegaron a las
20:00 horas a la caseta de cobro número tres de Iguala. Un camión se quedó ahí
y el otro, frente al restaurante La Palma en la carretera federal
Iguala-Chilpancingo, a donde llegaron las policías Estatal y Federal.
“Por lo antes narrado el suscrito (Adame Bautista), con tres elementos más,
se trasladó a la caseta en mención, lugar donde se coordinó con personal de la
Policía Federal sector Caminos al mando del oficial Víctor Colmenares Campos
con cinco elementos más en tres unidades procediendo a monitorear las
actividades de dichos estudiantes”, señala el documento.
El informe de la esposa de Abarca como presidenta del DIF municipal
concluyó a las ocho de la noche –dos horas antes de que los estudiantes entraran
a la ciudad–, según declaraciones judiciales de la averiguación previa
HID/SC/02/0993/2014 abierta por el gobierno guerrerense –de la cual se tiene
copia– y testimonios obtenidos por este semanario.
Omar García, líder del COPI de Ayotzinapa, entrevistado
por Proceso en las instalaciones de la Normal, explica que este año a su
escuela le tocó “recolectar” 20 camiones para que ésta y otras normales rurales
fueran a la marcha del 2 de octubre en la Ciudad de México. Antes de ir a
Iguala ya habían “capturado” ocho camiones e iban por más. Contra la versión de
la Procuraduría General de la República (PGR), afirma que no tenían intención
de protestar contra el alcalde o su esposa.
Sostiene que en la carretera federal Iguala-Chilpancingo los normalistas
tomaron un autobús, pero el chofer no quiso bajar al pasaje y dijo que les
daría la unidad al llegar a la central. Pero cuando llegó a la estación,
encerró en el vehículo a 10 estudiantes, quienes llamaron a sus compañeros para
pedir ayuda.
Los refuerzos llegaron y rompieron la puerta del camión para sacar a sus
compañeros. “Se armó el jaleo y llamaron a la policía”, apunta Omar. De la
central tomaron otros camiones. Dos se fueron hacia Periférico Sur y otros tres
debían tomar hacia Periférico Norte, pero equivocaron la ruta.
Testigos afirman que cerca
de las 22:00 horas vieron circular tres autobuses de pasajeros por la calle
Juan N. Álvarez y a la
altura de la catedral los estudiantes comenzaron a bajar. El chofer que
manejaba el primer camión, Hugo Benigno Castro, asentó en su declaración
judicial que los jóvenes bajaron para preguntar a la gente por la salida a
Chilpancingo.
Se escucharon entonces los primeros disparos y la gente corrió. El policía
municipal Raúl Cisneros declaró que tras ser informado de un posible asalto
acudió a la zona. Dijo que en el lugar forcejeó con dos estudiantes que
supuestamente lo quisieron desarmar, y su supervisor de turno, Alejandro
Temescalco, y él dispararon al aire. Ahí no hubo heridos.
Los estudiantes ahuyentaron a las patrullas a pedradas. Los tres vehículos
siguieron por la Juan N. Álvarez rumbo al Periférico.
Federales
El ahora exsecretario de Seguridad Pública municipal de Iguala, Felipe
Flores Velázquez, en su declaración judicial el 27 de septiembre dijo que a las
21:22 horas recibió un reporte telefónico de que los estudiantes estaban
tomando camiones. Aseguró que inmediatamente llamó a Luis Antonio Dorantes,
jefe de la base de la PF, quien le dijo que estaría alerta.
“A las 21:30 horas los
radioperadores de la Policía Estatal del C4 Iguala y del Cuartel Regional me
hacen del conocimiento que las operadoras del servicio de emergencias 066 han
recibido llamadas telefónicas donde advierten que estudiantes de la Normal
Rural de Ayotzinapa están haciendo desmanes en las centrales de autobuses
Estrella Blanca y Estrella de Oro”, indicó Adame Bautista en su tarjeta
informativa.
Al mismo tiempo que la Policía Estatal recibía el reporte, también lo
recibieron la PF, el Ejército y la Policía Municipal de Iguala, instancias a
las cuales el C4 les reporta. Desde ahí se controla la red de cámaras de
vigilancia, algunas de ellas instaladas en el centro de la ciudad. Pero aun
cuando la Fiscalía General del Estado pidió las imágenes, nunca le fueron
entregadas.
En el documento citado se afirma que a las 21:40 horas el C4 de Iguala
recibió el reporte de “detonaciones de arma de fuego”. Según Adame Bautista su
policía no atendió la contingencia por órdenes del subsecretario de Prevención
y Operación de la Policial Estatal, Juan José Gatica Martínez.
Natividad Elías Moreno, operador de radio de la policía de Iguala y quien
trabajaba en el Palacio Municipal la noche del 26 de septiembre, explica en
entrevista que el C4 del municipio está conectado al Sistema Nacional de
Seguridad Pública, controlado por la Segob. Afirma categórico que todos los
reportes que llegan al C4 van simultáneamente a la PF, al Ejército y a las
instancias federales de seguridad.
El pasado 7 de noviembre el
procurador general Jesús Murillo Karam afirmó que el “operador de radio de la
central de policía de Iguala, David Hernández Cruz”, declaró que fue Abarca
quien ordenó el ataque a los estudiantes. De acuerdo con la copia obtenida por este
semanario de la “orden de los Servicios Operativos de Vigilancia, así como de
los Servicios Administrativos”, ningún empleado de dicha corporación tiene ese
nombre.
Los documentos obtenidos indican que desde el 28 de octubre la Segob y el
senador priista Omar Fayad –cabeza del grupo de trabajo encargado de indagar lo
ocurrido en Iguala– recibieron el informe pormenorizado del gobierno de
Guerrero.
El segundo ataque
El segundo ataque tuvo lugar unas cuadras antes de llegar al Periférico de
Iguala. Las balas impactaron los vidrios de los vehículos, poncharon las llantas
y una patrulla municipal le cerró el paso a la caravana de tres autobuses. En
una acción coordinada y táctica los estudiantes quedaron atrapados entre dos
fuegos, sin posibilidad de escapar.
Algunos estudiantes intentaron mover la patrulla municipal, pero les
dispararon. El normalista Cornelio Copeño dijo que ese fue el momento en el
cual su compañero Aldo Gutiérrez recibió el disparo en la cabeza.
Los 12 videos obtenidos captaron la agresión. En un audio sin imagen se
escuchan las ráfagas. En otro se ve a Aldo tirado al lado de una patrulla
agitando los brazos. Y en una grabación más se escucha que los estudiantes
reclaman a los policías por qué recogen los casquillos percutidos.
El tercer autobús fue el más dañado. Asientos y pasillos quedaron manchados
de sangre, como se ve en las fotografías tomadas por los estudiantes. Fue de
ahí de donde se llevaron a algunos de los 43 desaparecidos.
El estudiante Francisco Trinidad Chalma declara que durante el segundo
ataque “policías municipales” bajaron a sus compañeros y en el costado
izquierdo del camión los tenían sometidos. “Eran como 17 o 18 y policías eran
alrededor de 60. Al parecer había compañeros heridos porque los tuvieron un
rato en el suelo”.
Otros testimonios de los mismos estudiantes hablan de “patrullas
municipales” y “más patrullas”, y afirman que algunos atacantes estaban
equipados con pecheras, rodilleras, cascos, coderas y pasamontañas, y una
patrulla traía un soporte para ametralladora desde donde un uniformado los
encañonó. Otros agregan que los policías adoptaron posición de tiro. Se
investigó que la Policía Municipal de Iguala no usa ese equipo ni éste forma
parte de los objetos asegurados por la fiscalía.
“Pregunté quiénes habían sido los que les habían disparado, manifestándome
los compañeros que habían estado en el lugar de los hechos que primeramente
fueron los policías municipales, quienes con un vehículo tipo patrulla les
obstaculizaron la circulación, y unos compañeros se bajaron a hacer la patrulla
a un lado para que los dejaran pasar, y que al momento de que intentaron mover
la patrulla (…) llegaron elementos de la Policía Federal y ellos fueron los que
dispararon en contra de mis compañeros, hiriendo a varios de éstos, y resultó
muerto uno de ellos, sin saber el nombre de éste, por lo que los demás
compañeros se bajan de los autobuses y salen corriendo para protegerse de las
balas de los federales, por lo que se pusieron atrás de los autobuses y otros
se tiraron al piso, y que uno de los federales se puso a fumar un cigarro en una
esquina, y haciendo ademanes de que se arrimaran, ya de ahí los federales
empezaron a recoger los casquillos para no dejar evidencias de los hechos”,
declaró a la fiscalía el estudiante Luis Pérez Martínez.
Un testigo entrevistado por Proceso señala que fue a ver qué pasaba. Cuando
llegó, la calle estaba cerrada por policías encapuchados, con armas largas,
uniformes oscuros y se fijó en el detalle de que no usaban pantalones como los
de los policías municipales. Uno de los videos revisados por los reporteros
demuestra que entre los atacantes sí había agentes de la PF.
Se buscó en la Normal de Ayotzinapa a los estudiantes que estuvieron
durante los tres ataques ocurridos en la calle Juan N. Álvarez, pero no fue
posible localizarlos pues a la mayoría de ellos sus padres los sacaron de la
escuela poco después de que los jóvenes declararon ante las autoridades, la
mañana del 27 de septiembre, a las cuales, por temor, les dieron nombres
falsos.
Vidulfo Rosales, abogado de los normalistas y de los padres de los desaparecidos,
dice a Proceso que tras el ataque hubo confusión y miedo, pero que desde un
inicio los estudiantes declararon que la PF participo en el ataque. En los
últimos días de noviembre los jóvenes ampliaron sus declaraciones ante la PGR
para dar más detalles de la participación en los hechos de la PF y el Ejército.
Municipales y Ejército
La base de la policía de Iguala está en el número 109 de Rayón, un
callejón. La PGR sostuvo que esa noche los 43 estudiantes fueron trasladados
ahí en patrullas y después fueron entregados a Guerreros Unidos.
La base tiene una sola entrada y por su portón no caben las camionetas con
roll bar que usa la Policía Municipal. Esto se verificó pues la PF, que ahora
resguarda esas instalaciones, usa el mismo tipo de unidades y éstas no pueden
pasar. Los detenidos son bajados en la calle y entran caminando.
Por dentro las oficinas de una sola planta forman una especie de escuadra y
todas tienen vista a un patio abierto con forma triangular al cual también
tienen vista las casas aledañas. Los vecinos afirman a este semanario no haber
visto ni escuchado nada fuera de lo común esa noche.
Ante diputados federales, el
secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, afirmó el 13 de noviembre que el
27 Batallón de Infantería supo del ataque dos horas después de ocurrido. Pero según esta investigación, los
militares sí fueron informados a través del C4 y comandos del batallón estaban
en la zona cuando todo pasó.
Luego del segundo ataque, entre las 23:00 y las 24:00 horas, un capitán del
que sólo se conoce el apellido, Crespo, del 27 Batallón de Infantería, llegó a
la base de la Policía Municipal de Iguala junto con otros 12 militares.
Crespo habló con el juez de barandilla Ulises Bernabé García y con el
pretexto de buscar “una motoneta blanca” se metió a inspeccionar las celdas,
oficinas y el patio. Testigos de la visita del capitán dijeron que después de
que se supo de la desaparición de los estudiantes, les pareció más sospechosa.
El 21 de noviembre Bernabé García fue citado a declarar por primera vez por
una autoridad desde que ocurrieron los hechos. Dijo a la PGR lo ocurrido con el
capitán Crespo y afirmó que los estudiantes de Ayotzinapa nunca fueron llevados
a la base de la Policía Municipal.
El 30 de octubre a las afueras de Iguala fue colocada una manta dirigida a
Peña Nieto supuestamente firmada por un narcotraficante apodado El Gil. En ésta
se responsabilizó de la muerte y desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa,
entre otros, al “capitán Crespo”, a quien se acusó de trabajar para el crimen
organizado.
A las 23:00 horas Omar García y otros estudiantes de Ayotzinapa llegaron a
Iguala luego de recibir llamadas de auxilio de sus compañeros. Hubo una hora
sin disparos y ya no se veía a ningún policía. Los normalistas llamaron a la prensa
y mientras daban una conferencia en la esquina del Periférico y Juan N.
Álvarez, un comando abrió fuego contra ellos a distancia. Cuando echaron a
correr hubo varios heridos y dos estudiantes cayeron muertos: Daniel Solís y
Yosivani Guerrero.
El cuerpo de Julio César Mondragón, el tercer estudiante asesinado,
apareció al día siguiente en las inmediaciones del C4 con el rostro desollado y
con un globo ocular desprendido. No tenía ningún disparo y según la necropsia
murió por fractura de cráneo.
García dice a este semanario que quienes dispararon era gente entrenada:
“Es obvio que era gente muy capacitada; he sido testigo de muchas balaceras en
muchos lugares”, afirma.
“El Ejército llegó rápidamente. Entró. Cortaron cartucho a modo de que
iban, no sé, contra delincuentes, nos acusó de que estábamos allanando morada,
que nos iban a llevar a todos, pues que éramos delincuentes”. Señala que los
obligaron a quitarse la camisa, revisaron si traían armas, les tomaron
fotografías y les pidieron sus nombres reales.
“‘No quiero que me den nombres falsos porque si me dan un nombre falso,
nunca los van a encontrar’. Eso lo dijo así, textualmente”, afirma Omar. “Nos
estaban insinuando que nos iban a desaparecer o que nos iban a tener en algún
lugar”.
Simultáneamente al tercer ataque hubo una cuarta agresión contra uno de los
camiones de normalistas que tomó hacia Periférico Sur. De acuerdo con el
informe de la Fiscalía de Guerrero, el camión Estrella de Oro fue atacado en el
tramo Iguala-Mezcala, tenía vidrios rotos y llantas ponchadas. Se localizaron
piedras, un suéter, un pañuelo y ocho playeras, una de ellas con sangre y
residuos de gas lacrimógeno, el cual tampoco usa la policía de Iguala.
Tras los hechos del 26 y 27 de septiembre, el jefe de la base de la PF en
Iguala, Luis Antonio Dorantes y el oficial Víctor Colmenares fueron removidos
de sus cargos, se informó a Proceso en la base policiaca.
Se solicitó a la PGR y a la Segob un comentario sobre la participación de
la Policía Federal y el Ejército en el ataque a los normalistas. En nombre de
la procuraduría, un funcionario aceptó fijar una postura “institucional” y
exigió su anonimato personal.
Dijo que el procurador Jesús Murillo Karam ya había señalado que “las
investigaciones continúan y que van a llegar hasta sus últimas consecuencias”.
La respuesta a las preguntas planteadas forma parte de esa investigación, agregó la fuente, y “por tanto
nada podemos decir”. L
∞∞
Declaraciones a base de
torturas
En torno al caso del ataque a los normalistas de Ayotzinapa, actas de la
Procuraduría General de la República (PGR) prueban
que al menos cinco de los supuestos integrantes de Guerreros Unidos detenidos y
que declararon contra el exalcalde igualteco José Luis Abarca y contra las
policías de Iguala y Cocula fueron previamente torturados por marinos y
policías federales.
Sidronio Casarrubias, a quien la PGR señala como máximo líder de Guerreros
Unidos, fue detenido el 15 de octubre entre las 21:00 y las 22:00 horas en un
restaurante, aunque la procuraduría dijo que fue atrapado mientras circulaba
por la carretera México-Toluca. Aceptó ser hermano de Mario Casarrubias,
acusado de narcotráfico, pero negó pertenecer al grupo criminal.
La PGR usó su testimonio para decir que entre los estudiantes había miembros
del grupo criminal Los Rojos y que estaban armados, así como que el alcalde de
Iguala daba al grupo una cuota millonaria bimestral o mensualmente.
Según la dependencia fue Sidronio quien confirmó que los estudiantes
estaban muertos, aunque no ofreció pruebas.
Raúl Núñez Salgado, quien tiene una carnicería en Iguala y se dedica a
organizar bailes y jaripeos, fue detenido el 16 de octubre cuando salía de un
centro comercial en Acapulco. La PGR lo acusa de ser operador financiero de
Guerreros Unidos y afirma que “confesó” el pago de sobornos a la policía de
Iguala y al alcalde.
En la “fe de integridad física” levantada en la PGR se asienta que antes de
declarar, Núñez presentaba más de 30 tipos de lesiones, entre ellas hemorragia
interna en los ojos, huellas de golpes en los oídos, moretones de 12 por ocho
centímetros en la mejilla, marcas en el cuello y brazos y golpes en las
costillas. Por esas contusiones presentó una queja contra los marinos que lo
detuvieron.
Carlos Canto, El Pato, profesor de secundaria y propietario del bar La
Perinola, fue detenido en Iguala el 22 de octubre a las 03:00 horas por la
Marina y la Policía Federal (PF). La PGR lo acusa de delincuencia organizada y
de la desaparición de los estudiantes. Fue obligado a declarar contra Núñez
Salgado, contra profesores amigos suyos y contra Abarca. El 29 de octubre dijo
en su declaración preparatoria que fue torturado con toques eléctricos y golpes
por la Marina para declarar con base en una lista de nombres preparada por
ellos.
El 7 de noviembre, durante la conferencia de prensa para informar acerca
del presunto asesinato y cremación de los normalistas, el procurador general
Jesús Murillo Karam presentó el testimonio de otro individuo igualmente apodado
El Pato, Patricio Reyes Landa, visiblemente golpeado, quien supuestamente
confesó que había matado y quemado a los estudiantes.
Insectos eléctricos
Francisco Lozano y Eury Flores fueron detenidos el 27 de octubre por la
Marina en un departamento de Cuernavaca, Morelos, aunque según los marinos el
arresto ocurrió a las 5:00 horas del día 28, cuando interceptaron su coche,
donde supuestamente traían armas y cartuchos. Están acusados de delincuencia
organizada, delitos contra la salud y violación a la Ley Federal de Armas de
Fuego. Flores declaró que pertenecía al grupo de Guerreros Unidos y que Núñez
Salgado y Abarca también.
Según las constancias de integridad física de la PGR, Flores presentaba
hematomas en las costillas, en un ojo y un labio, y dijo querer presentar
denuncia contra quien lo golpeó. Lozano tenía una herida en el tórax y las
muñecas amoratadas, “y en la parte trasera de la espalda, arriba de los
glúteos, se aprecian picaduras, al parecer de algún insecto con terminación
puntiforme”… huellas del arma eléctrica con la cual lo atormentaron. Lozano
declaró al Ministerio Público que fue torturado por los marinos que lo
detuvieron.
Néstor Napoleón Martínez, empleado de contabilidad e hijo de un funcionario
de la Secretaría de Salud guerrerense, tuvo la misma suerte. Lo detuvo la PF el
27 de octubre en Iguala a las afueras del Centro Cristiano Nueva Vida. Cuando
fue presentado en la PGR tenía al menos 10 lesiones, entre ellas un hematoma de
13.5 por seis centímetros en el vientre y cuatro heridas con costra en el
muslo, cerca de la ingle. Acusó de las lesiones a los policías que lo
detuvieron y se reservó su derecho a declarar.
La fuente de la PGR a la que recurrieron los reporteros se limitó a
responder que esa institución “desconoce los hechos”.
Con la maquinaria mediática
disparando entretenimiento y relatos inventados, este poderoso sector ha
consolidado su hegemonía global al punto que desde su poder en la banca y
energía ha crecido con distintos personeros hacia la alimentación, la biología,
la tecnología y la famosa innovación que hace al futuro, entre otras áreas.
La guerra posmoderna es su nueva arma para remasterizar y ocultar la nueva
ofensiva mundial por imponer el dominio del libre mercado y el capitalismo
financiero.
Son banqueros, petroleros, industriales, militares, dueños de medios de
comunicación, alimentadores y hambreadores del pueblo global. Comenzaron con el
comercio marítimo, los créditos financieros, los saqueos coloniales, la
esclavitud, y terminaron mercantilizando cada aspecto de la vida humana y
natural con el paso del capitalismo productivo al financiero y la
desregularización de cada uno de los controles que los limitara.
Ahora van por lo que falta y ocultan la historia que los llevó a concentrar
la mitad de la riqueza mundial.
El 1%, genoma reciente,
desesperanza humana
Con la maquinaria mediática disparando entretenimiento y relatos
inventados, este poderoso sector ha consolidado su hegemonía global al punto
que desde su poder en la banca y energía ha crecido con distintos personeros
hacia la alimentación, la biología, la tecnología y la famosa innovación que
hace al futuro, entre otras áreas.
Son los Goldman Sachs, Rockefeller, Lehman y Loebs Kuhn de Nueva York, los
Rothschild de París y Londres, los Warburg en Hamburgo, los Lazards de París, y
los Israelíes Moisés Seifs de Roma. Son los cuatro jinetes bancarios y
petroleros propietarios de Bank of America, JP Morgan Chase, Citigroup, Wells
Fargo y las energéticas Exxon Mobil, Royal Dutch Shell, BP Amoco y Chevron
Texaco.
Son también los diez principales accionistas de casi todas las 500
corporaciones más grandes del mundo y registran a sus personeros en la
administración de la tecnocracia mundial del FMI, del Banco Mundial y del
Gobierno mundial de Estados Unidos y su estratégica Reserva Federal, que marca
el compás del dólar y sus tiempos.
Son eso y más en los momentos en que manejan los tiempos modernos a su
antojo, como cuando al crack financiero de 1928 y la amenaza comunista le
salieron al paso con el seductor consumista y de servicios del Estado de
Bienestar y el fascismo unificador en los países desarrollados, cuando
apretaron todo lo que pudieron en los países periféricos para borrar a fuerza
de golpes de Estado, matanzas y guerras a los gobiernos nacionalistas y los
movimientos de liberación.
En esta lógica vimos cómo usaron a la bananera Chiquita Brands para llenar
de golpes a Centroamérica y cómo las petroleras, mineras y demás
transnacionales anglos apoyaron las guerras “antisubversivas” y los conflictos
deslocalizados en la periferia (África, América Latina, mundo árabe) para
evitar que emergieran modelos civilizatorios distintos al capitalismo y el
ansia irreparable de concentración de riqueza de este 1%.
Y ganaron siendo lo que son porque en la Segunda Guerra Mundial estaban con
los aliados y también con los nazis, y en la Guerra Fría estaban por destrozar
la Unión Soviética y las naciones libres y socialistas de las periferias, así
que en los 70 se adelantaron a preparar el terreno con el caos constructivo y
la doctrina del shock para instalar el modelo civilizatorio victorioso con la
caída del Muro de Berlín, el neoliberalismo.
La construcción del Fin de
la Historia
Los que son entonces tuvieron que apoyar al papá de los helados del neoliberalismo,
Milton Friedman, de la Escuela de Chicago, y se inventó una teoría económica y
política donde la elección racional dominante se volvió la nueva religión para
que sus evangelizadores la comenzaran a divulgar para hacerla coincidir con el
nacimiento de la globalización y el imperio financiero.
El Chile sanguinario de Pinochet fue el primer experimento victorioso de
los Chicago Boys y la tecnocracia mundial económica inició su nuevo mantra,
mientras en los 80 se llevaba al mundo directo a una crisis económica que
legitimara la salida por elevación hacia el neoliberalismo con la caída del
Muro, la llegada de Margaret Thatcher y el primer guerrero “contra el terror”,
Ronald Reagan. Así nos hicieron tomar la pastilla de las privatizaciones y la desregulación
financiera del Consenso de Washington y abrimos los ojos en un mundo diferente
donde la expresión geopolítica del 1%, el imperialismo gringo, era el nuevo
César de la historia.
Los reyes de la Reserva Federal, los petrodólares y el capitalismo
financiero así impusieron la modernidad globalizada y la supuesta
industrialización, foco de organización de trabajadores, que se convirtió en
una deslocalización a cielo abierto y empezamos a horrorizarnos con el germen
maquilador asiático de los niños haciendo franelas de Mickey y apoyando el
primer salto industrial chino.
Invirtieron en vender la idea de la democratización del consumo y el
marketing publicitario nos hizo creer que si en Venezuela tenías zapatos Rebook
no eras tan pobre, si trabajabas doce horas y no tenías para la papa y la
educación del chamo. El mismo mecanismo de dominación psicológica del ascenso
social de consumo simbólico y masificación de las telecomunicaciones que nos
volvió una masa líquida de percepciones con la llegada del posmodernismo y sus
primeras guerras de expansión unipolar, como la de Yugoslavia, con su partición
pro Unión Europea y Estados Unidos después de que fuera un país modelo en
igualdad con el mariscal Tito.
Mientras, por abajo, silbando bajito y con las manos en los bolsillos a lo
Frank Sinatra, los victoriosos del son consiguieron las leyes desregulatorias
de los mercados financieros de Bill Clinton y nacieron los mercados de
derivados, el casino financiero y la competición intra 1% se materializó en el
infle y explosión de burbujas especulativas, como el de la punto com o las
hipotecas ninja otorgadas a personas de escasos ingresos que llevó al quiebre
del banco de Lehman Brothers, una excusa más para concentrar el capital
financiero.
Porque si algo ha marcado esta nueva fase del capitalismo financiero es la
concentración económica (contradictoria al padre del liberalismo, Adam Smith)
en la que, por ejemplo, 10 empresas por sector controlan el 55% del mercado
farmacéutico, el 67% de las semillas registradas, el 40% de los comestibles
vendidos de las 100 primeras y el 66% de la biotecnología.
El futuro nos pisó y así llegamos.
Fascismo para vender,
fascismo para controlar
La competitividad así se convirtió en “innovación, conocimiento y
oportunidad” basados en relocalizar las producciones en las “cadenas de valores
más eficientes” y se inauguró también la era del capital intensivo con mano de
obra calificada para el salto tecnológico en curso, que en términos criollitos
significa que no vas para la pela si no sabes manejar el software y la máquina
cual, y los códigos tal.
Nos dijeron “ahora sí, el progreso es de todos, Ipads para ti, para mí y
para todos”, y pasaron de que la producción fuera el sostén de la economía
capitalista a que la bolsa financiera y los mercados de acciones y derivados
marcaran la proa del nuevo mundo con las manipulaciones de los que son.
Y así vemos cómo juegan, por ejemplo, con los papeles de deuda de
Venezuela, su moneda y su índice de riesgo país (que serían distintos si
estuviese entregada al máximo a estos buitres del 1%).
Pero Madonna, los reality shows, la comida rápida y la religión Microsoft
sonaban de fondo y apenas nos dimos cuenta de cómo sus empleados se
convirtieron en los mimos de la venta de acciones y se inventaron millonarios
sin que nadie se preguntase si en realidad eran dueños de algo. Y fueron
naciendo los hijos tutelados del salto tecnológico: los Bill Gates, los Steve
Jobs y los Mark Zuckerberg como caras visibles del nuevo rico y el emprendimiento
individual.
Y cuando asimilábamos eso, ya era demasiado tarde para putear la imposición
de facto de la tercerización y la flexibilidad laboral para competir en este
nuevo mundo. Los que son continuaron, como si no hubiese pasado nada, con una nueva
ofensiva concentradora en la que esta vez los Estados Nación son los legos a
desarmar para consolidar un gobierno global financiero y transnacional,
formalizado con el intento del Tratado del Transpacífico, el ALCA moderno y
global.
Lo vimos y lo vemos –pantallas táctiles mediante– y también nos
horrorizamos cuando la violencia de una masa laboral sobrante y pauperizada (en
que el empleo manual, paradójicamente, es su único refugio), empieza a
visibilizarse con la exclusión social y el no futuro para un tercio de la
población mundial, lo que dio nacimiento a lo que Boaventura de Sousa Santos
llamó el fascismo social en el que democracia se vuelve sólo un ingrediente, no
una necesidad.
Y así nos enteramos también de que el nazismo ucraniano y el yihadismo
cortacabezas también podían ser utilizados como herramientas de la intervención
y, nuevamente, el ciudadano global se horrorizó con las muestras del nuevo
orden global pero siguió comprando y consumiendo, como si eso le fuera ajeno y
lejano, total, había que volver a la casa a darle cucharadas de Bob Esponja a
los niños para trabajar tranquilo en su laptop y vía mails.
El renacimiento de la
resistencia
En este contexto, Estados Unidos, el sheriff mundial, mascarón de proa del
1%, iba viento en popa haciendo y deshaciendo estados en esta clave y
mercantilizando los recursos naturales para saquearlos rápidamente con la nueva
tecnología, y llegaron las rebeliones sociales a lo largo del mundo pero
nacieron también focos de resistencia, que van desde franjas soberanistas de la
elite rusa hasta los pueblos que se niegan a ser saqueados por las
transnacionales y delimitan una soberanía nacional sobre sus recursos
naturales.
América Latina, Asia, Medio Oriente, Rusia, Irán y otros comenzaron también
a emerger con sus estados como resortes de elevación de sus élites o pueblos
(lo que depende de la particularidad de cada país) para competir y quebrar el
orden facho emergente en el que el capitalismo financiero pone el pop cantor
para imponer su identidad única al ciudadano global.
Sin un modelo de civilización superador y alternativo a este capitalismo,
estas regiones y países absorben e intentan remasterizar el nuevo orden con una
mayor soberanía, control sobre recursos naturales, margen de maniobra y poder
sobre el capitalismo financiero totalmente desbocado. En sí, son parte
continuadora del viejo orden, pero sin la lógica financiera, y eso es lo que
lleva a que en este momento Estados Unidos se prepare para nuevamente imponer
su nuevo orden y evitar que nazca uno nuevo, al igual que una elite multipolar
que le cuestione su hegemonía en el sistema-mundo.
De ahí nace la contradicción mundial del momento con el sancionismo a Irán
y Rusia, el excepcionalismo global a todo el que desafine en la orquesta
neoliberal y la disputa por evitar que China se integre a Europa con sus Nuevas
Rutas de la Seda a través de Rusia y termine de formalizar el fin de una era
rumbo al nacimiento de otra en la que los modelos de civilización mundiales y
regionales comienzan a entrar en disputa y a volverse difusos frente al ascenso
del capitalismo productivista basado en el Estado.
Marco en el que los chinos utilizan el colonialismo de baja intensidad para
emerger como el centro del globo y el imperialismo del 1% despliega su
posmodernismo bélico con una nueva Guerra Mundial para evitarlo con Siria,
Libia, Ucrania y los yihadistas móviles como referencias.
Así el gran dilema existencial de la humanidad está tanto en la disputa
global en dirección a nuevos conflictos deslocalizados en las periferias y
nuevas emergencias sociales, como en la construcción de un nuevo modo de vivir
en el que el facho salto tecnológico, la lógica financiera y la privatización
total de la vida sean quebrados para por lo menos viabilizar la humanidad de
miles de millones de personas regidas por el imaginario del no futuro.
Los estados latinoamericanos así se convierten en las expresiones de las
resistencias más avanzadas pero con sus límites, ya que requieren articular la
emergencia de un nuevo orden, donde las periferias puedan intervenir en las
conductas impuestas por el 1% en los mercados de las materias primas, por
ejemplo, desde donde nace nuestra bendición y maldición extractivista.
Lo mismo corre también a la realidad geopolítica en la que nos vemos
inmersos y presionados para cambiar las rutas de exportación hacia Asia sin que
se integre social y económicamente hacia dentro cada región del continente,
para que se termine con la violencia emergente de la “inseguridad ciudadana”
como correlato de los bolsones de exclusión contenidos por las políticas
sociales y la redistribución del ingreso y riqueza de los gobiernos
progresistas.
Aunque parezca comeflorismo de guitarreada en la playa, los desafíos de la
humanidad pasan por América Latina y sus irresueltas contradicciones para
evitar que nuestro único camino posible sea el de la defensa organizada y aislada
del mundo como salvación de colectivos particulares y territoriales, vistos y
desarrollados en los estados modelos del desastre agobiados por la lógica 1%,
como Colombia y México, en los que la lógica Walking Dead funciona a la
perfección.
De la victoria inminente de los 70, ahora estamos ante la lucha estratégica
por hacer más vivible un mundo post industrial donde sobramos como materia viva
y motor de la humanidad, y somos presa de la violencia eterna para robar
nuestros recursos naturales.
La lógica 1% ha vuelto al medioevo; la necesidad del Estado Comunal y la
resistencia global ha llegado.
En la guerra caliente que se
está desarrollando en Ucrania y en la fría en cuanto a las relaciones con
Occidente, Rusia ha pasado ya por una serie de puntos de bifurcación que han
alterado considerablemente la metodología de este conflicto.
En la guerra caliente que se está desarrollando en Ucrania y en la fría en
cuanto a las relaciones con Occidente, Rusia ha pasado ya por una serie de
puntos de bifurcación que han alterado considerablemente la metodología de este
conflicto.
Periodo del 30 de noviembre
de 2013 al 22 de febrero de 2014
Exitosa operación combinada de los EEUU para hacerse con el control de
Ucrania e instalar allí a un gobierno títere. Formalmente terminó con las
iniciativas verbales que sirvieron de espoleta (la trama de motivaciones
evidentemente es mucho más amplia) para los levantamientos en Crimea y en el
Donbás.
Periodo del 23 de febrero de
2014 al 24 de abril de 2014
Activa contrarréplica de Rusia y periodo de la puesta en marcha de una
política ofensiva, que terminó el 24 de abril, cuando se adoptó la decisión de
renunciar al envío de tropas.
Periodo del 25 de abril al 5
de julio de 2014
Retirada de Rusia bajo la presión occidental, que permitió a la Junta
desplegar la activación del conflicto bélico en un intento de sofocar el
levantamiento en el Donbás. Rusia se vio obligada a reconocer la legitimidad de
la Junta y a tragarse la carnicería de Odesa y de Mariupol. En ese periodo
empiezan las consultas con la Junta y con la oligarquía ucraniana. Termina este
periodo con la marcha de Strelkov hacia Donetsk, que desbarató los intentos de
alcanzar acuerdos a espaldas de la milicia y supuso la escalada del conflicto
bélico.
Periodo del 6 de julio al 14
de agosto
Fase activa de las operaciones bélicas, cuando la Junta intentó por la vía
militar resolver la cuestión de someter el alzamiento. A ese periodo
corresponde el abandono de las zonas aledañas a los accesos a Donetsk, del
saliente de Lisichansk y de la creación del cerco sur, así como los intentos de
cortar la comunicación entre la RPL y RPD en la zona de Shajtiorsk y Krasni
Luch.
La junta no logó los objetivos que se había fijado, aunque estuvo cerca de
la victoria a principios de agosto, cuando le faltó muy poco para terminar de
rodear la mayor parte del territorio de la RPD. Ante la amenaza de una
catástrofe militar, la “brisa del norte” que soplaba desde el final de la
primavera, se convirtió en el “viento del norte” a mediados de agosto, que
debía evitar la derrota militar de la RPD. A Strelkov, que había impedido que
entregasen Donetsk en julio y que se echase el freno al conflicto, se lo
quitaron de en medio, chantajeándolo con la ayuda “humanitaria”.
Periodo del 15 de agosto de
2014 al 5 de septiembre de 2014
Trabajo activo del “viento del norte” que conduce a la derrota de las
fuerzas armadas de la Junta y evita la posibilidad de una derrota militar de la
RPD. En realidad hubo que hacer algo, que de haberlo hecho en abril, se hubiera
podido conseguir con mucho menor gasto y muchas menos pérdidas. En este
sentido, aquellos que en primavera gritaban “no al envío de tropas”, lo único
que consiguieron fue, que hubo que enviarlas y en más de una ocasión, bajo la
cobertura de distintos eufemismos. Terminó este periodo con los acuerdos de
tregua en Minsk, a los que ya no molestaba Strelkov y con la renuncia a tomar
Mariupol.
Periodo del 6 de septiembre
al 17 de octubre de 2014
A partir del 6 de septiembre con la firma de Zurábov, Rusia confirmó
oficialmente su participación en el conflicto en Ucrania, asumiendo una serie
de compromisos ante la Junta y Occidente, cuya aplicación estos siguen
reclamando, amparándose en la firma de Zurábov. Mientras, los episodios bélicos
no terminaron y Rusia no pudo obtener ninguna garantía de que pudiese mantener
a Crimea, de que se mantuviese el estatus de neutralidad por parte de Ucrania o
de que fueran a retirar las principales sanciones. Esa serie de evidentes
concesiones por parte rusa terminó en las negociaciones de Milán, que dejaron
de manifiesto la completa discrepancia de criterios a la hora de abordar la
resolución del conflicto en Ucrania.
Periodo del 18 de octubre de
2014 al 10 de diciembre (y sucesivos) de 2014
El incumplimiento de los acuerdos de Minsk ha terminado por conducir a la
reedición de una Guerra Fría con los EEUU, donde los objetivos de Washington
pasan por el cambio de régimen político en Rusia y la completa renuncia a
ofrecer ningún tipo de garantías en aquellas cuestiones en las que está
interesada Rusia. Como resultado, esa línea encaminada a alcanzar un compromiso
con Occidente mediante diversas concesiones, ha motivado que se refuerce la
confrontación en unas condiciones todavía mucho peores, que si Rusia hubiese
recibido el mismo paquete de sanciones y amenazas, de haber continuado una
política activa en Ucrania en primavera. Se acerca ahora el siguiente punto de
bifurcación, en el que Rusia mediante la reactivación del proceso de Minsk va a
intentar rebajar el grado de confrontación.
Como resultado de todos esos “bandazos”, en gran medida situacionales, lo
que hemos conseguido es:
1. El empeoramiento de la situación económica, que va a seguir agravándose,
especialmente si los EEUU siguen logrando hacer caer el mercado del petróleo,
lo que arrastrará tras de sí al rublo y a las políticas sociales.
2. La necesidad de hecho de nuestra participación militar en el conflicto
sin posibilidad de rebajar nuestra presencia, sin que ello conlleve el riesgo
de derrota militar de Novorrossia.
3. Destrucción de todos los movimientos y organizaciones prorrusas en los
territorios controlados por la Junta.
4. Una fisura en esa mayoría pro Putin, que se había alcanzado tras Crimea.
5. La Guerra Fría con los EEUU y la amenaza de un golpe de Estado.
6. Reforzar el poder de la Junta fascista, que ha logrado una parcial
legitimación y que está plenamente respaldada por Occidente (dinero, armas,
“asesores”, agentes, redes de inteligencia) y lleva a cabo un curso
abiertamente antirruso.
7. Falta absoluta de garantías en cuanto al mantenimiento del estatus
neutral de Ucrania, a los derechos de la población rusófona, sobre la
posibilidad de la existencia legal de partidos y movimientos prorrusos, sobre
el futuro de Novorrossia o sobre el destino de Crimea.
En este sentido huelga decir, que la situación a principios de abril era
mucho más favorable para Rusia, que la que hemos obtenido a principios de
diciembre. Pero se trata ya de ocasiones desperdiciadas por las que solo
podemos seguir suspirando, es algo que ya ha pasado, por lo que será mejor que
miremos a lo que está ocurriendo en este momento.
Rusia en esta situación creada, quiere lograr poner fin al conflicto con
los EEUU, mediante un compromiso, donde Rusia quiere obtener garantías sobre
Crimea y el estatus de neutralidad de Ucrania, así como la retirada de las
principales sanciones, las más dolorosas. Como evidenció claramente el intento
fallido de julio de entregar Donetsk y las consiguientes negociaciones en
Minsk, con la retórica sobre la “Ucrania unida e indivisible”, el futuro de
Novorrosia se convirtió en objeto de transacción.
Los EEUU en esta cuestión quisieran asegurar los resultados del golpe de
Estado en Kiev, nivelar los resultados de la contrarréplica de la primavera de
2014 y hacer variar el curso político de la Federación Rusa (que es
consecuencia no solo de la guerra en Ucrania, sino de la posición de Rusia
sobre Siria y también de la “guerra de las olimpiadas”). En conjunto, la guerra
fría que ha comenzado, ha venido a demostrar que los objetivos de las partes
son autoexcluyentes, por lo que todo el “proceso de Minsk”, es rehén de las
contradicciones de raíz, existentes entre Rusia y los EEUU, y precisamente por
ello, éste no ha conducido hasta ahora a ningún resultado palpable... Los EEUU
en este proceso están simplemente ausentes, por eso cualquier acuerdo al que
Rusia quiera llegar con Kiev o Bruselas no conduce a ninguna variación
cualitativa de la situación, aunque solo sea por el hecho de que las variantes
de compromiso propuestas por Moscú, quedan excluidas por las tesis del
ultimátum norteamericano.
Por eso sigue la guerra y precisamente por eso, a pesar de los intentos, no
resulta el meter con calzador a Novorrossia en esa Ucrania “unida e
indivisible”. Allí Novorrossia solo podría caer en el caso que que el Kremlin
accediese por completo y comenzase a cumplir todo lo firmado en Minsk,
entregando Novorrossia en las condiciones norteamericanas. Los intentos de
jugar la carta de los “astutos planes” con el objetivo de utilizar a las repúblicas
populares en el marco de los proyectos de federación o confederación, para
mantener algún tipo de influencia sobre los procesos ucranianos, sabiendo de
antemano que Washington controla Ucrania a través de sus marionetas, quedan
rechazados por inapropiados. En este sentido todo ese desvarío delirante sobre
una supuesta “Ucrania unida y prorrusa” no es más que un reflejo
propagandístico del simple hecho, de que en las altas esferas rusas siguen sin
terminar de entender qué hacer con la intransigencia estadounidense en la
cuestión ucraniana.
En el marco de esa línea con los “socios occidentales”, los arquitectos del
curso de Minsk, presuponían, que en esta ocasión, como ocurriera durante la
Guerra de las olimpiadas (Osetia del sur . N de la T.), se podría llegar a un
acuerdo con los EEUU, sin terminar de romper la cuerda. Y todas las concesiones
hechas en Ucrania, estaban llamadas a demostrar a los EEUU que Rusia está
dispuesta a alcanzar compromisos. Pero las “comadronas” de los acuerdos de
Minsk no tuvieron en cuenta los objetivos y motivos de los EEUU en esta guerra,
por eso a finales de octubre, comienzos de noviembre, se tomó conciencia de que
en esta ocasión era todo mucho más serio.
El desplome del rublo y de los precios del petróleo hicieron de todo lo que
estaba ocurriendo el “Segreto di Pulcinella”, de no ser porque ya en
septiembre, octubre,, a todos aquellos que hablaban del inicio de una nueva
Guerra Fría se les acusaba de excesivo alarmismo, mientras que ahora es un
hecho reconocido a nivel de las principales figuras del Estado. Estamos ante
una catastrófica infravaloración del adversario, que ya se había producido en
más de una ocasión en lo que respecta a Ucrania.
En este sentido y a la luz de los tumbos que han estado dando con
anterioridad entre los intentos de alcanzar un acuerdo con Occidente y activar
el “voentorg” (1), en el momento
actual, el Kremlin no tiene una estrategia definida de qué hacer, puesto que el
hecho del comienzo de una nueva Guerra Fría con los EEUU, es un hecho que acaban
de asumir por completo en un tiempo relativamente reciente. Por eso estamos
viendo como al mismo tiempo que continúan los intentos de resolver la cuestión
con Ucrania mediante negociaciones con la junta y la UE (con los EEUU hay pocas
esperanzas de alcanzar acuerdos), se produce una activación del “voentorg”, el
impulso de la cuestión del suministro de gas y carbón a Ucrania (en el que se
han visto las vergüenzas de aquellos que aseguraban que Ucrania moriría
económicamente, primero este otoño, luego en invierno, y que ahora retrasan la
quiebra para primavera e incluso para el otoño próximo), la creación de órganos
de gobierno en los territorios controlados por la RPD y RPL y la celebración en
ellos de elecciones (que han motivado una clara irritación en Washington y
Bruselas), que Rusia dejó ver al principio que iba a reconocer, pero que no ha
reconocido.
Como resultado de todo ello, a mediado de diciembre podemos ver como se
están aplicando dos líneas, que en gran medida son autoexcluyentes, pero que sin
embargo se dejan sentir en varios hechos concretos:
1. La línea de entregar Novorrossia a Ucrania. Es la continuación de los
mismos intentos de entregar Donetsk en julio (a los que se interpuso Strelkov)
y de los intentos de septiembre de echar el freno al conflicto, algo que ha
impedido la postura de los EEUU.
2. Una línea encaminada a mantener el conflicto dentro de la baja
intensidad, encuadrada en el marco de la comprensión de que la Guerra Fría va
en serio y ha llegado para quedarse, por lo que la situación actual siempre
será mejor que las posibles consecuencias de la realización de la primera
variante, en las condiciones de los EEUU.
Un reconocimiento implícito de que en Moscú no hay un “plan férreo” de
comportamiento en las actual situación, han sido las renuncias en las filas de
los mentores de la dirección ucrania, los continuados intentos de negociaciones
pese al obstinado incuplimiento de los acuerdos de Minsk por las partes
firmantes., etc., etc. Todo ello es reflejo de las contradicciones internas en
el modo de actuar en la cuestión ucraniana. Esa elección entre gestionar la
Guerra Fría, que ya ha sido declarada a Rusia y las consecuencias de la
capituación siguiendo la receta del ultimátum de Obama, para la actual élite
rusa, tan orientada a Occidente, está resultando realmente lacerante. Por una
parte hay plena asunción de la significativa superioridad militar, política
económica y de recursos del advesario, mientras que por otra, las consecuencias
de la capitulación resultan aterradoras. En el horizonte se vislumbra el golpe
de Estado y el derrumbe del país.
Lógicamente dentro de esa exigua y extremadamente desagradable elección de
posibilidades, los intentos de sondear una variante de compromiso, recuerdan la
vieja anécdota:
-No te urgues en la nariz que no tendrás hijos.
-Pero solo meto un poco el dedo…
En realidad están completamente equivocados aquellos que consideran que
precisamente con la reunificación con Crimea, Rusia ha desatado la ira de la
potencia hegemónica mundial. “La guerra de las olimpiadas” y el conflicto
sirio, habían sentado ya las bases para la confrontación actual. Crimea supuso
solo la última gota, tras la que los EEUU dieron a conocer abiertamente los
objetivos de su política respecto a Rusia. Es el precio por los intentos de jugar un
papel propio en la etapa tardía del unipolarismo washigtoniano. Es algo de lo
que ya nos advertían en los albores de la primavera árabe, cuando nos mostraban
que de no detener al adversario a las puertas de Trípoli y Damasco, Rusia
obtendría una guerra en sus fronteras. Como resultado destrueron Libia con la
colaboración callada de Rusia en la ONU, mientras que Siria está en proceso de
reconstrucción en unas fronteras que ya no serán las mismas.
Llegó el 2014 y los EEU se lanzaron activamente a por Rusia. Ucrania aquí
no deja de ser un mero instrumento y los EEUU invertirán en él todo lo que haga
falta con tal de que dicho instrumento conserve su eficacia en le marco de la
guerra contra Rusia. Además Los EEUU por supuesto seguirán insistiendo en que
una parte de los gastos ocasionados por Ucrania los asuman Rusia y la UE. Y
como vemos ya han conseguido grandes avances en ese sentido, ya que Rusia está
comprometiéndose con determinadas obligaciones derivadas de sostener la
economía de Ucrania, al igual que la Unión Europea. A los norteamericanos les
encanta este formato de guerra, cuando el adversario corre con una parte de los
gastos que corresponderían a los EEUU. El que el pricipal desenbolso por lo
ocurrido lo tenga que afrontar la UE, quien todavía tiene por delante
esponsorizar la ruinosa economía ucraniana, es un consuelo, aunque pequeño.
Rusia va a intentar jugar en el terreno de las contradicciones eurpeas,
como ha quedado demostrado con el viaje de Hollande, pero como es fácil de
apreciar, las relaciones con Europa desde el principio de la primavera, han
empeorado notablemente, e incluso la propia Merkel tiene ahora una postura
mucho más intransigente que en abril. Cuando tras las visitas de Surkov a Kiev
se reanudaron las conversaciones sobre la necesidad de retomar las
conversaciones de paz de Minsk, desde los EEUU indicaron que solo tendría
sentido si Rusia cumple con las obligaciones ya adquiridas, que no se respetan
por ninguna de las partes. Hablando en plata, los EEUU indican que Rusia puede,
claro está, llegar a los acuerdos que quiera con Bruselas o la Junta, pero
luego se hará lo que diga Washington y la capitulación debe hacerse en las
condiciones anunciadas por Obama.
Lógicamente, para el Kremlin el cumplimiento de las condiciones de ese
ultimatum equivalen al suicidio. Por eso al ver la postura tan intransigente de
Washington, ha aparecido de repente problemas con los plazos de las
negociaciones, ambas partes han seguido acumiulando tropas en la línea del
frente, la preetndida “sexta columna” del entorno de putin lo presenta como un
comleto ignorante, alejado de la realidad económica de lo que acontece, el
petróleo, contrariamente a los pronósticos de “destacados especilistas en
economía” continúa bajando de precio, acercándose en una perspectiva a corto
plazo a la catastrófica barrera de los 60$ por barril, y con un horizonte con
unos pronósticos todavía más funestos que apuntan a los 30-40$, mientras en el
Donbás continúan cayendo proyectiles aunque con menor intensidad.
En este sentido en cuanto a la pregunta si dejarán vendida a Novorrossia o
no, en mi opinión subjetiva, vamos a seguir observando dos líneas
contradictorias, cuando vamos a ver como al mismo tiempo que van a intentar
crear en el Donbás instituciones de un Estado no reconocido, van a seguir las
conversaciones con el objetivo de encajar las repúblicas populares en una
Ucrania en unas condiciones aceptables que permitan poner fin al conflicto con
los EEUU. ¿Cual de estas líneas predominará? Desde mi punto de vista el intento
de intercambiar Novorrossia por la paz con los EEUU hasta ahora no se ha visto
justificado y después de todo lo dicho y hecho, seguirá sin poder justificarse,
puesto que el Kremlin nuca obtendrá de los EEUU unas condiciones de paz
aceptables. Por eso, pese a los intentos de determinadas figuras, la lógica del
conflicto va a conducir los acontecimientos en otra dirección, y a los nuevos
intentos de reconducir el proceso de Minsk, les espera el mismo destino que a
la primera parte de la confabulación de Minsk, junto al propósito de rendir
Donetsk a la Junta en julio.
Los motivos del previsible fiasco residen en el hecho de que en las
circunstancias actuales, devolver el Donbás a Ucrania, significaría su entrega
no a una •Ucrania unida prorrusa”, sino a una “Ucrania unida pronorteamericana”
(aparte del hecho de que van a seguir reclamando la devolución de Crimea). En
ese sentido el curso encaminado a devolver el Donbás a Ucrania es la vía de la
capitulación y la cercanía de un golpe de Estado de consuno con el tan traído
“maidán patriótico”, que solo podría darse en el caso de la capitulación de
Rusia en el Donbás.
Por eso el apoyo económico, político y miitar a Novorrossia va a continuar,
a partir de enero mismo, donde es posible esperar la activación del trabajo en
las tres direcciones. Hay un proyecto de reestructutación política de los
territorios ocupados por la RPL y RPD, hay planes relativos al trabajo del
“voentorg”, mientras que la ayuda económica, como ha sido evidente hasta la
fecha, seguirá aumentando. Por otra parte, esta línea se verá de forma
periódica sacrificada ante los intentos políticos de frenar la escalada del
conflicto, algo que podemos entrever en algunos sencillos ejemplos, como cuando
mantienen al mismo tiempo la circulación de la grivna ucraniana y suministran
carbón a la Junta, al tiempo que conectan el sistema eléctrico de la RPL a la
red rusa, introducen el sistema educativo ruso en las escuelas o se crea el
sistema de “Correos del Donbás” en lugar de la “Ukrpochta”.
Es dificil predecir en qué acabará todo esto, ya que la guerra en Ucrania,
de un tiempo a esta parte representa solo una parte del conflicto de los EEUU y
Rusia y si no se analiza en ese contexto, los pronósticos, por lo general no
encuentran reflejo en la realidad.
En mi opinión la Guerra Fría no es cosa de un año, por eso la actual
situación en el Donbás va a enquistarse, en el marco del mantenimiento de uno
de los frentes de esa guerra, que en un futuro nada lejano puede afectar a una
serie de otros territorios, con los que limita Rusia.
Notas.
El término “voentorg” contracción rusa de “Comercio militar” engloba en
este caso el apoyo más o menos directo que Rusia ofrece en armas, instructores
militares, voluntarios, apoyo logístico etc.