martes, 16 de junio de 2020

No hay ninguna diferencia entre la policía racista de los Estados Unidos y la policía clasista de Guatemala

Dios los crea, pero el diablo los junta. Son las míseras variables de un mismo tema. Ambas son fuerzas oscuras muy inclinadas a quedar bien con los diablos mayores, sus amos, y con quienes son sumisos sirvientes.


NO HAY NINGUNA DIFERENCIA ENTRE LA POLICÍA
RACISTA DE LOS ESTADOS UNIDOS Y LA POLICÍA
CLASISTA DE GUATEMALA


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

Dios los crea, pero el diablo los junta. Son las míseras variables de un mismo tema. Ambas son fuerzas oscuras muy inclinadas a quedar bien con los diablos mayores, sus amos, y con quienes son sumisos sirvientes. Incondicionales granujas, que los mueve el amor al dinero, el reconocimiento de sus jefes y el odio hacia todo aquél que no tenga uniforme. Antes solo era el ejército el que concitaba a sus tropas el  odio por los civiles, a los pachucos. Ahora éstas fuerzas armadas civiles, los policías, no son simples policías sino milicias disfrazadas, ideologizadas y sin disimulada inclinación a meter tiros, romper cuellos, quebrar brazos o dejarle la boca a cualquier cristiano humilde con un tratamiento instantáneo de botox en los labios.

La verdad y contadas con los dedos de las manos, casi todas las policías son infames. No hay policía amable y para ellos no hay nadie bueno, todos son culpables para ellos; ninguno es inocente. Y con semejante manera de pensar insuflada en su cerebro por los capacitadores de inteligencia israelí, por ejemplo, resulta que los policías se transforman día a día en portentosas fuerzas de inseguridad públicas. Encontrar a un policía en un lugar desolado significa un virtual asalto, es usted desvalijado, robado con desembozo, y todavía amenazado si abre la boca y tiene la infeliz ocurrencia de denunciarlo con su jefe, con quien es lo más seguro, trabajan de la mano para hacer extras con los incautos que olvidaron su licencia de conducción o la tienen vencida o no porta por algún olvido su carnet de identidad.

Con la policía no se puede. A veces es preferible encontrarse con los verdaderos rateros, los ladrones sinceros, que con policías en patrulla, lamentablemente con una delegación de poder otorgada por el Estado y arropados por sus jefe pillos y avorazados.

La Policía Nacional Civil de Guatemala da muestras, por enésima vez, de su deplorable papel clasista y corrupto con el caso de los nenes del Condado Concepción. No aprehendieron a ninguno de estos descerebrados y descerebradas. Todos, desde muy jóvenes, van aprendiendo a cubrirse con el manto de la impunidad y acostumbrándose también, como buenos inútiles, a que papi apache todos sus clavos, sus clavillos de chicos traviesos, diría una madre alcahuete, al intentar justificar a los engendros que ha parido. Para estos chicos fresas no hubo ley. Nadie osó interrumpir su fiesta y los policías, de seguro, con la mano bien aceitada, hicieron como que pergeñaban algo en la libreta, mientras regresaban de su turno con buenos billetes. Contentos de que no había pasado nada y que esa clase de clientela pudieran atenderla todas las noches. No sería nada extraño que los mismos policías fueran a comprarle un su par de botellas de licor para que el otro día se quitaran la resaca y no sufrieran ninguna consecuencia. Es la policía clasista de Guatemala, pues no pasa lo mismo cuando entran en operaciones con los sectores populares. Pobre el vendedor de frutas que le rezongue, ese pelado sí sabrá lo bueno de la autoridad uniformada.

Lo mismo sucede en Estados Unidos con la policía racista. Son las mismas patrullas esclavistas que recorrían el sur de los Estados Unidos para capturar a los negros evadidos de los grandes campos de algodón. Por eso es que no tienen tolerancia con los negros, porque en la profundidad de su imaginario de Nación del Sur Esclavista, saben que los negros pueden venderse, alquilarse y por supuesto matarse. Valen poco. Son casi bestias. Pues a los Estados Unidos la han hecho los blancos y pese a que el hombre ya descubrió hace algunos años el mapa genético del ser humano, eso que digan que el hombre nació en las llanuras africanas son puras pamplinas, los blancos de América, más que de Inglaterra, vinieron de Utah, y los negros son tan negros, porque están malditos por Dios, según José Smith. ¡Cajum, cajum! Estos sin son verdaderamente locos de atar e inspiran a la policía racista de los Estados Unidos. Por lo cual, matar a un negro no tiene, no debería tener ningún agravante, porque son hijos de Satanás e igualmente malditos los dos. Ese pensamiento está en lo profundo de la oscuridad humana y va a ser un asunto muy difícil de hacerlo distinto. Una tarea contra la peor obtusidad mental. Pero esperemos, confiemos en que el mundo será mejor, muy a pesar de la existencia de esta clase de policías.






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domingo, 14 de junio de 2020

A las puertas del caos sanitario en Guatemala con la Covid-19

El manejo de la pandemia del coronavirus se le está yendo totalmente de las manos al presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, quien lidera en su calidad de presidente de la Nación, la lucha contra la mortal enfermedad.


A LAS PUERTAS DEL CAOS SANITARIO
EN GUATEMALA CON LA COVID-19


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

El manejo de la pandemia del coronavirus se le está yendo totalmente de las manos al presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, quien lidera en su calidad de presidente de la Nación, la lucha contra la mortal enfermedad. Pareciera que sus más cercanos colaboradores no tienen la inspiración para trabajar con denuedo y responsabilidad en estos momentos en que la curva de contagios va, sin contratiempos, para arriba. Cualquier lugar o sitio es fuente de contagio en los actuales momentos en el país, desde los hospitales, pasando por la Intendencia de Administración Tributaria, SAT, que es la institución de los recaudadores de impuestos de Guatemala, el Ministerio Público, tiendas de barrios, mercados y, en fin, todo lugar donde se mueven o concentran seres humanos.

Y ante la presión de las cámaras empresariales que están urgidas de hacer negocios y “mantener el empleo”, el presidente y sus colaboradores hacen ensayos para crear la nueva normalidad, pero cometiendo un gravísimo error, como Donald Trump en los Estados Unidos: iniciar desescalada de los confinamientos y restricciones, aunque sin aplanar la curva, es decir, que los contagios alcancen un punto estacionario o que vayan en descenso. En Guatemala esta semana que termina se vio marcada por la gran cantidad de contagios y fallecimientos diarios, muchos o quizá demasiado para este país que llega ya a los 9,000 contagiados. Con una red hospitalaria colapsada por todo. Médicos y personal auxiliar trabajando largas horas de trabajo sin la debida protección y que ha dado como resultado a decenas de operadores sanitarios infectados. Personal contratado para los nuevos hospitales a los cuales luego de tres meses no se les hace efectivo su salario, cuando debiera este sector de trabajadores públicos ser los más estimulados no solo con un mejor salario pagado con puntualidad, sino además dotados con otros incentivos para alentarlos a seguir laborando en las condiciones precarias en que desempeñan su trabajo.

La burocracia nacional no facilita las cosas sino que las complica, indiferente, ajena, insensible y a contrapelo de la voluntad de las más altas autoridades ejecutivas, según dan a entender el presidente y ministros relacionados. ¿Cuánto hay de cierto? Pues ahora muchos aspectos del tratamiento que tienen las autoridades contra la pandemia se están poniendo en duda, al punto que el jefe de epidemiología del Ministerio de Salud, el doctor Manuel Sagastume, ha renunciado a su cargo por algo escandaloso: el gobierno oculta la cifra de muertos y contagiados. Es una denuncia grave que nos indica que los términos de la pandemia están mucho más graves de lo que se declara oficialmente. Y los dineros fluyen por miles de millones desde hace tres meses, lo último hace 72 horas fue el préstamo otorgado por el Fondo Monetario Internacional por más de cuatro mil millones de quetzales.

La danza de los millones de quetzales no acaba, pero ese dinero se esfuma, no se sabe para dónde coge, porque la red hospitalaria, para la que está destinado ese dinero, parece hundirse cada día más. El dinero llega a cuentagotas y los casos de corrupción, esa dinámica de mucha fuerza en países como el nuestro, parece tener una fuerza irresistible. Los ciudadanos cooperan poco y los jóvenes y viejos están inclinados a quebrantar la ley, verbigracia el caso de los niños fresas de la burguesía cuyos nenes ya aburridos de algunas restricciones que observan relajadamente, la noche del viernes se desenfrenaron, desfogaron a lo loco en una fiesta clandestina en el exclusivo sector de la ciudad llamado Condado Concepción (porque hasta allí llega la enajenación de las clases poseedoras guatemaltecas de pretender tener condados como en los Estados Unidos) en una barahúnda tal, con el apadrinamiento del diablo, donde jovencitas de 16 o 17 años, a lo sumo, engullían con fruición, con muchas ganas, grandes garrafones de licor.

Y así está todo en el país. Comuneros indígenas quichés de Nahualá y Santa María Ixtahuacán matándose desde hace más de un siglo por pedazos de tierra, sin que se aplaquen unos ni otros, sin que salga a relucir por ningún lado la hermandad y los lazos de sangre ancestrales. En San Pablo Jocopilas, violando la ley y la dignidad humana, los pobladores no permitieron enterrar en el cementerio, como es debido, a un ciudadano fallecido por coronavirus. Le dieron un puesto en un lugar para su entierro: el basurero de San Pablo Jocopilas. ¿Qué nos pasa? Nos pasa mucho. Es una nación que está arrumbada, entre las cosas de poca utilidad, en el rincón de la indiferencia, el individualismo y la total falta de humanidad. Guatemala ya no sirve, o quizá desde ya hace muchos años los guatemaltecos no servimos, y hasta hoy ante la pandemia nos estamos dando mejor cuenta de eso.





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jueves, 11 de junio de 2020

Cruzar el río sintiendo las piedras

Hay un proverbio chino que dice que cuando se cruza un río hay que sentir las piedras debajo de los pies, es decir, que no se puede ir a lo tonto porque te puedes hundir.


CRUZAR EL RÍO SINTIENDO LAS PIEDRAS



El tema de la digitalización de la moneda china, el renminbi (moneda del pueblo, literalmente) o yuan es muy importante y no parece que se haya entendido muy bien. No es fácil, desde luego. Pero cuando un país, y no cualquiera, da este paso hay que poner toda la atención porque ya se ha abierto la puerta del futuro y no se va a cerrar.

China ha estado trabajando en la digitalización de su moneda desde hace mucho tiempo, desde 2014, cuando se amenazó a Rusia con impedir sus transacciones financieras a través del sistema SWIFT (transacciones financieras internacionales) -que funciona casi totalmente en dólares- como consecuencia del referédum de autodeterminación de Crimea y la posterior anexión a Rusia. Estas acciones matonescas del gran matón, EEUU (y está a punto de hacer lo mismo con Siria, pues en breve aprobará una ley para ello), no pasan desapercibidas para países como China.

Entonces, en 2014, China no hizo ningún movimiento público ni crítica pública. Pero comenzó a moverse para no estar bajo el yugo del dólar. Todo eso se concretó en 2016 con dos movimientos, el Banco Asiático de Inversión en Infraestucturas  y la creación de la Bolsa de Oro de Shanghai. Dos años más tarde, dio el impulso al petro-yuan. Y ahora se digitaliza la moneda, en el momento oportuno dada la debilidad manifiesta (política, social, económica y militar) de EEUU. Son varias las ciudades en las que se está probando su uso a nivel interno, pero sobre todo hay que tener en cuenta el factor externo.

Una de las razones, si no la principal, es la lucha contra el crimen financiero, el lavado de dinero y la corrupción. Las tres cosas son elevadas en China, especialmente en Hong Kong. Ya os comenté al inicio de las protestas en Hong Kong que la ley de extradición que se pretendía, y que se abolió tras las protestas, tenía como principal objetivo controlar y combatir a la mafia económica y empresarial de Hong Kong porque China venía advirtiendo al mundo, sin que se hiciese el menor caso, del aumento vertiginoso de delitos económicos y transacciones financieras sospechosas que se habían triplicado en cuatro años.

Con la digitalización de la moneda, que está controlada y subordinada al Banco Central, o sea, al Estado (en contra de las criptomonedas clásicas), se pueden rastrear las transacciones financieras para localizar más fácilmente de dónde sale o llega el dinero. Eso va a reducir sustancialmente el crimen financiero, el lavado de dinero y la corrupción. Ni qué decir tiene que se engarza perfectamente en la campaña anti-corrupción que lanzó China a gran escala el año pasado.

Además se va a controlar la fuga de capitales. En unos momentos en los que la guerra económica lanzada por EEUU va a ir a más y donde Trump está promoviendo el retorno de empresas y capitales a EEUU desde China, la digitalización del yuan lo dificulta de todas todas. Porque se endurece el control de exportación de divisas, tanto para empresas como para particulares, por supuesto, aunque eso no supone que lo parará del todo aunque sí lo reducirá notablemente. Como digo, al contrario que otras monedas digitales, como el bitcoin, por ejemplo, el que el Banco Central esté detrás es una garantía de ello y de que las empresas que quieran defraudar o retirar sus capitales no tendrán tanta libertad para hacerlo. Es, por lo tanto, mucho más segura y garantizada por el Banco Central de China por lo que será mucho más estable y no dará pie a la especulación como el bitcoin, por ejemplo.

Y por si eso fuese poco, está el tema del SWIFT. Con la digitalización se refuerza de manera significativa la alternativa china al mismo, el Sistema de Pagos Interbancarios de China, que mitigará de manera clara el impacto de las sanciones (ilegales según el derecho internacional) que impone EEUU a países y empresas. Y ya hay bancos rusos e iraníes, por ejemplo, asociados al SPIC con lo que cuando esté plenamente operativa, que se estima sea en 2022, el canal de elusión de sanciones se habrá ensanchado. De ahí el interés de EEUU en Irán, o en Venezuela, o en Siria. O en Corea del Norte. Si estos países resisten hasta 2022 ya sí se podrá decir con toda rotundidad que el imperialismo estadounidense es historia.

A nivel interno, ningún comerciante podrá rechazar el pago con la moneda digital.

Se puede argumentar que la digitalización de la moneda es una forma de control de la población. Pudiera ser, pero mirad ahora lo que está pasando en nuestros países y lo que hace Hacienda con nosotros, sin ir más lejos.

Pero no me cabe duda alguna que la principal razón es el deseo de salir del sistema dólar porque si se generaliza su uso fuera de China estaremos ante el fin del dólar como moneda hegemónica. Y tampoco tengo ninguna duda que no falta mucho para que EEUU ponga en marcha una medida similar porque es mucho lo que se está jugando.

Tanto la pandemia como las revueltas están mostrando la verdadera cara de EEUU. Es como el retrato de Dorian Gray, aparentemente joven pero podrido por dentro. El famoso «excepcionalismo» está por los suelos. Eso hace que también lo esté el dólar porque si no recuerdo mal, en la facultad te enseñaban que las monedas establecen el equilibrio entre los fundamentos económicos internos y las percepciones extranjeras de fortaleza o debilidad de una nación.

El dólar es la principal moneda de reserva del mundo, todavía, aunque estos 20 años del siglo XXI ha bajado de representar el 71’90% de todo el comercio mundial al 61’63% actual. Y sigue bajando aunque se dé la paradoja de que haya habido un aumento coyuntural de su cotización como consecuencia del «refugio seguro» al que recurren las burguesías de todo el mundo el momentos de crisis. Pero, como digo, es coyuntural y ya hay quien vaticina que se va a debilitar hasta el 35% como EEUU no controle la pandemia (a medio plazo) ni las revueltas (a corto plazo) sobre todo porque EEUU está ya, de forma oficial, en recesión.

En el primer caso, está a punto de llegar a los dos millones de contagiados por el coronavirus y supera los 112.000 muertos, casi el 30% de todos los muertos a nivel mundial. En el segundo, son ya 12 días de revuelta y aunque hay de todo en ciertas zonas se está trascendiendo del racismo y yendo a más, contra los políticos corporativos (sean demócratas o republicanos), la corrupción y con tímidos planteamientos de clase.

Por eso es importante el movimiento chino, porque se ha hecho en el momento oportuno aunque todavía quedan un par de años para ver su efecto. Hay un proverbio chino que dice que cuando se cruza un río hay que sentir las piedras debajo de los pies, es decir, que no se puede ir a lo tonto porque te puedes hundir. Traduciéndolo a la situación actual: hay que experimentar el camino, pero basándose en el paso que se ha dado y que es firme para ver si el siguiente también lo es, y el otro, y así, de piedra en piedra, se pasa sin problemas el río. ¿Que se tarda más? Cierto, pero el paso es seguro.

Y ese proverbio, por cierto, era la consigna de cabecera de uno de los fundadores del Partido Comunista chino, Chen Yun, participante en la Larga Marcha y economista sin formación universitaria pero sagaz como pocos en este ámbito y en el laboral, donde fue un destacado dirigente hasta el triunfo revolucionario de 1949. Cosas del destino, o no, el caso es que su hijo es quien preside hoy el Banco de Desarrollo de China (dependiente del Consejo de Estado), uno de los tres grandes bancos del país y el que impulsa las políticas de desarrollo del gobierno.






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martes, 9 de junio de 2020

Urge a la humanidad la destrucción dialéctica de los Estados Unidos de América

La destrucción de los Estados Unidos tiene que ser dialéctica, es decir, no hacer cenizas su desarrollo material con un par de bombas atómicas.


URGE A LA HUMANIDAD
LA DESTRUCCIÓN DIALÉCTICA
DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

La urgencia de destruir a los Estados Unidos por ser el epítome del mal no significa masacrar a sus ciudadanos, dentro de los cuales, hay muchísimas personas consecuentes con los principios de la paz, la democracia y el desarrollo, que son adversarios formidables de todos aquellos que representan lo contrario. Se debe caer en la cuenta que el pueblo estadounidense ha sido siempre un pueblo trabajador, amante de la familia y conservador en muchos aspectos. Los antisociales no son muchos. Esa condición se localiza más que todo en sus grandes millonarios que son gánster, ladrones, estafadores, guerreristas, explotadores y representan en los días que corren el ultracapitalismo monetarista, suavizado por muchos rufianes de diversas escuelas económicas, principalmente los de la escuela económica austriaca y de Chicago para que no se vean tan detestables ante los ojos del mundo.

Neoliberalismo no se escucha tan malvado, sin embargo, es el capitalismo liso y llano. Sin adornos conceptuales. Es la etapa del imperialismo delicuescente, decadente, que ha necesitado de palabrejas seudo académicas para mimetizarse y no ser descubiertos, presumir al pronunciarlas de sapiencia doctoral pero que son puras tarugadas, como dicen en el habla popular mexicana.  O pendejadas como estilamos decir los guatemaltecos. Si tan ciencia fuera la que hacen los teóricos incondicionales del capitalismo ¿por qué el mundo no está mejor, sino cada día peor?. Es asunto de sentido común, no de profundas fumadas filosóficas. Es asunto de hechos y no de palabras, como criterio supremo de la verdad. Pero como son teorías diseñadas para tontos tienen que hacerlas filáticas, enredadas, ininteligibles, cantinflescas; para que nadie las entienda pero que si disfruten sus efectos, perniciosos, claro La destrucción de los Estados Unidos tiene que ser dialéctica, es decir, no hacer cenizas su desarrollo material con un par de bombas atómicas.

Estados Unidos, guste o no, ha creado toda una civilización, una cultura, digna de preservarse: su música, sus cantantes, su cine, el discreto encanto de la mercancía capitalista. Muy bonitas ¿no?. Sus ciudades portentosas y ha hecho posible los sueños de millones de seres humanos y miserables también la vida de no pocos millones de personas. Pero no podemos hacer cenizas a los Estados Unidos.

Las personas con ideas democráticas revolucionarias debemos unir nuestro esfuerzo para que el pueblo de los Estados Unidos sea capaz de avanzar en este momento en que la brutalidad del capitalismo se debilita para transformar la superestructura de la sociedad, porque han de saber, dignos lectores, que el pueblo de los Estados Unidos tiene todavía grandes reservas morales y espirituales para desmantelar el ámbito jurídico, el ideológico y el político del Estado. La unidad de blancos, negros, hispanoamericanos y otras minorías posibilitan este cambio. También hay algo muy importante, se está dando a nivel mundial una modificación de la correlación de fuerzas políticas y sociales internacionales. Por eso se debe luchar en la destrucción dialéctica de los Estados Unidos, para que dé el salto cualitativo y surja un mundo nuevo para todos.

No debemos olvidar los demócratas revolucionarios que los Estados Unidos posee una fuerza gravitacional poderosa y gira casi todo el mundo alrededor de su poder. La aniquilación moral y material de los Estados Unidos nos jalaría a todos al hoyo negro de la destrucción, en efecto, de la humanidad. Se necesita apresar a sus oligarcas, a la dictadura de los millonarios desmantelarla para que no cunda la pandemia de la desinformación y no hallan nunca más supremacistas blancos ni terraplanistas. Este mensaje podrá parece bueno  para las personas de buena voluntad, amantes de la paz, pero no para la izquierda dogmática infame que se mueve en todos los rincones del mundo como auténticos enemigos de la paz y el progreso.





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sábado, 6 de junio de 2020

¡Cobardones! El caso del general payaso

Miguel Ydígoras Fuentes, general e ingeniero militar, se hizo famoso en la década de los años 60, cuando era presidente de Guatemala, por sus acciones estrafalarias y corruptas. Malbarató las tierras nacionales nuevamente con la United Fruit Company con su política de Estado regresiva y antinacional.


¡COBARDONES!
EL CASO DEL GENERAL PAYASO


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y analista político

Fue un personaje altamente pernicioso para la vida nacional. Miguel Ydígoras Fuentes fungió como Gobernador tiránico en el departamento del Retalhuleu y también como infame Jefe de Caminos, cuando era tan de moda el trabajo esclavo de los campesinos guatemaltecos que tenía lugar con la apertura de caminos, durante el régimen del dictador Jorge Ubico. Nadie mejor que este sujeto cuyo origen vasco no reflejaba a un militar de porte gallardo, sino a un chaparro bandido, de tipo canuto, como lo fuera su conmilitón el general Francisco Franco, gallego, que Hitler hubiera querido cargarlo de reloj de bolsillo con eso de no apoyarlo en la Segunda Guerra Mundial de la manera debida. Viene a cuento este odioso, mafioso y cobarde sujeto con lo que hace unos días sucedió en la zona de adyacencia entre Guatemala y Belice y que fuera denunciado por la Asociación de Campesinos de la Zona de Adyacencia, de la aldea Santa Cruz, municipio de San Luis Petén.

Este general e ingeniero militar se hizo famoso en la década de los años 60, cuando era presidente de Guatemala, por sus acciones estrafalarias y corruptas. Malbarató las tierras nacionales nuevamente con la United Fruit Company con su política de Estado regresiva y antinacional, rompió relaciones con Cuba inmediatamente después del triunfo de la revolución, dio lugar para que mercenarios cubanos organizados, financiados y entrenados por Estados Unidos invadieran Cuba, acción que tuvo lugar en la finca Helvetia situada en El Palmar, Quezaltenango, como principal campo de entrenamiento y propiedad de Roberto Alejos Arzú, ascendiente de clan de políticos corruptos de Guatemala como Roberto Alejos y Gustavo Alejos, este último preso por múltiples cargos de corrupción y, aunque parezca increíble, todavía con enorme capacidad de decisión en las diferentes esferas del Estado y tan pletórico de mañas y argucias como Alí Babá, pese a su condición de tartamudo, que no le hace atraso a la hora de ponerle el ojo a los billetes mal habidos, ni se le traba la lengua.

Pues, bien, dentro las baladronadas de este general de bolsillo tuvo el caso de visitar un punto fronterizo entre Belice y Guatemala, Benque Viejo, y allí hizo una declaratoria de guerra (puras pajas, claro) contra Belice y contra la reina de Inglaterra, lo cual originó gran tensión y se temía que las aguerridas tropas guatemaltecas invadieran el territorio beliceño para recuperar lo nuestro, Belice, según el ministerio de propaganda de esos años del gobierno ydigorista. Nada pasó y no hubo ni siquiera un par de tiros para hacer ver que Guatemala estaba dispuesta a dar la batalla contra las tropas de ocupación de la reina británica.

Hechos de ese tipo se fueron sucediendo a lo larga de las cuatro décadas restantes del siglo XX y comentarios más, comentarios menos, el ejército de Guatemala, por fin, instaló un mínimo destacamento militar en el tramo más conflictivo de la zona de adyacencia donde los soldados beliceños campeaban a su sabor y antojo trasponiendo la línea de demarcación fronteriza o la zona de adyacencia, en todo caso, porque no hay definida aún una línea divisoria entre las dos naciones. Campesinos guatemaltecos que se equivocaban unos tramos en esa zona eran apresados por los prestos soldados beliceño y llevados presos. A unos los mataron, a otros los corrieron, y a otros, a los que mejor les fue, pasaron un año comiendo plátanos, pues los beliceños como afrodescendientes no comen tortillas de maíz sino plátanos rescoldados, verdes, a las brasas. No vaya a creer usted que los pobres campesinos guatemaltecos comían platanitos fritos con su respectiva taza de café como acostumbran los chapines comer en los restaurantes.

Y pese a las continuas violaciones del territorio nacional, creo yo, siempre los guatemaltecos después de tantos maltratos y humillaciones de parte de las tropas beliceñas, esperamos siempre una breve escaramuza, para reivindicar la soberanía nacional tantas veces violada. El ejército guatemalteco sí fue bueno para volver las armas y derrochar valentía contra poblaciones indefensas de aldeanos acusados muchas veces injustamente de ser la base social de la guerrilla. No hubo piedad con niños, mujeres y ancianos. Allí sí. Pero contra los violadores de la soberanía nacional: allí no. En fin, no podemos decir otra cosa de nuestra fuerza armada: ¡cobardones!  Al final, este payaso general, que quiso derrocar a Arbenz, murió de diarrea cerebral, perdón, quería escribir derrame cerebral, en 1982, en la ciudad de Guatemala.






Publicado por La Cuna del Sol

martes, 2 de junio de 2020

La sofocación de los movimientos populares, en Estados Unidos como cualquier parte del mundo, se hace mediante la coerción de la ley

El acudir al uso de la ley para conjurar las insurrecciones populares es un viejo método que en el sistema capitalista sigue siendo eficaz.


LA SOFOCACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS POPULARES,
EN ESTADOS UNIDOS COMO CUALQUIER PARTE DEL MUNDO,
SE HACE MEDIANTE LA COERCIÓN DE LA LEY


Por Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista político

El acudir al uso de la ley para conjurar las insurrecciones populares es un viejo método que en el sistema capitalista sigue siendo eficaz. Más aún cuando los movimientos sociales espontáneos y altamente emotivos asaltan las calles y descargan su ira y frustraciones contra todo aquello que representa un sistema opresor y excluyente.

La característica de los movimientos sociales espontáneos es que crecen como la espuma y se desvanecen como una burbuja, por una condición fundamental: no tienen dirección y son de difícil conducción, lo cual hace que caminen peligrosamente hacia la desvirtuación de lo reclamado o reivindicado y se tornan anárquicos y de una violencia descontrolada o irracional. Pero un movimiento espontáneo en el momento que emerge tiene una alta racionalidad, no es asunto de locos o de despropósitos. Lleva un alto componente político, implícito, muchas veces no declarado. Viene precedido de una fuerte carga histórica signada por la exclusión, la explotación y la injusticia. Y esa empatía en común con amplios sectores de la población del mundo de los desfavorecidos (que son las grandes mayorías populares) hace que los vasos comunicantes en común se vuelvan tan vitales que, de manera inmediata, la sed de justicia, toma el abrevadero de las calles, el asalto a los símbolos del poder y la exclusión (los grandes centros comerciales de los ricos), la destrucción del poder opresor (policías y sus coches) y exijan a gritos y golpes de tranca y de bates lo que en la “normalidad” no se ha podido hacer o no se han tenido arrestos, agallas, para reclamarlo.

Los movimientos sociales espontáneos son movimientos que están los suficientemente maduros por las condiciones históricas que no necesitan de mucho para que se sumen cientos o miles de personas, lo cual por ser una añeja reivindicación, no debe de necesitar de mucho debate político para llegar a consensos mínimos y darle la debida conducción para plantarse ante el Estado Opresor y mejor aún, modificar el principio de delegación del poder en las Cámaras de Representantes o el Senado para ser auténticamente representados en sus intereses de clase. Eso se puede hacer, no es cosa el otro mundo, pues es un resultado humano y por lo tanto, nada fuera de este planeta. Pero hay que hacer el esfuerzo por entendernos y convocar a la organización, como lo hicieron en su momento Los Chalecos Amarillos. Sin hegemonismos, sin personalismos, ni sectarismos. Blancos pobres, minorías latinas o hispanas, hindúes, chinos y, en fin, todo aquél ser humano que se sienta o viva realmente la segregación de un sistema social injusto.

Quizá no se logre eso que propongo porque hay precedentes como lo de Rodney King en Los Ángeles en 1992, pero la fruta ya está madura y el sistema y Donald contra las cuerdas, no en balde invoca la Ley de insurrección de 1808, cuando ya no se tiene capacidad ejecutiva para administrar un problema, cuando se tiene miedo como Trump que tuvo como Hitler que estar escondido en el sótano de la Casa Blanca, su búnker hitleriano, con los pantalones húmedos. Invocar esa ley es de pocas luces  o puede ser también el fiel reflejo de que la movilización popular se le va de las manos.

Convocar a la milicia y movilizar al ejército es expresión de una gran debilidad. Todo por tener en servicio a un judío fascista que tenía diez y ocho amonestaciones por su mal desempeño como fuerza de seguridad y porque habría hecho lo mismo con un palestino si estuviera de servicio en el Medio Oriente. Lo que sí va a ocurrir es que ahora sí, luego de todo esto, se volverá imprescindible una reforma policial como mínimo. O quizá alcance a profundidad este sistema socioeconómico que se está cayendo paso a paso, sin que los dirigentes de la segunda potencia del mundo tengan capacidad de verlo.






Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 30 de mayo de 2020

La ultraderecha de Guatemala que protestó hace tres días contra Giammattei, es la misma que protestaba contra la CICIG

Con las banderitas nacionales en sus coches vociferando ¡libertad!, despotricando contra Papá Estado y reclamando la “normalización” de la vida en el país, dieron por investirse de valor hace unas 72 horas en franca confrontación con su aliado presidente de derecha que, al menos, es una marioneta menos dócil que como fuera El Payaso Morales, incondicional servil de los ricos y militares.


LA ULTRADERECHA DE GUATEMALA QUE PROTESTÓ
HACE TRES DÍAS CONTRA GIAMMATTEI, ES LA MISMA
QUE PROSTESTABA CONTRA LA CICIG


Por Luciano Castro Barillas. Escritor y Analista político

No pertenecen realmente a las clases poseedoras. Son los gatos de Dionisio Gutiérrez, de los cementeros Novella o de los cerveceros Castillo.  Van de gerentes para abajo, a lo sumo jefes de personal o jefes de alguna unidad de producción o asesores jurídicos, esa estirpe vil de abogados a quienes les encargan siempre lavar los trapos sucios para que sus amos no tengan ningún disgusto, no problemas, porque por naturaleza de clase son impunes a cualquier acción de la verdadera justicia.  Esa empatía con el pensamiento empresarial se la transmiten hasta al cargo más humilde de la empresa y todos consideran, a pie juntillas, que la empresa es de “todos”, y por lo tanto deben defender a ultranza, hasta con la vida, cualquier asomo de riesgo contra la sacrosanta empresa.

Esa clase de miserables pero que paradójicamente viven con sus comodidades, son los que en sus coches de marcas corrientes, no de alta gama; salieron por las calles de la ciudad a exigir a Giammattei el cese de las medidas restrictivas de casi todas las actividades comerciales que han perjudicado la vida económica de Guatemala. Con las banderitas nacionales en sus coches vociferando ¡libertad!, despotricando contra Papá Estado y reclamando la “normalización” de la vida en el país, dieron por investirse de valor hace unas 72 horas en franca confrontación con su aliado presidente de derecha que, al menos, es una marioneta menos dócil que como fuera El Payaso Morales, incondicional servil de los ricos y militares.

Giammattei está sin alternativas. Las migajas de los empresarios llegan de cuando en cuando, ayudando un poco contra la pandemia, y si les hiciera total caso, enfrentaría algo peor: una catástrofe humanitaria donde los muertos se contarían por miles. A menos que ocultara las cifras como hace Daniel Ortega en Nicaragua, donde según éste dictadorzuelo encubierto, “todo está muy bien”.

Salieron por las calles pretextando la necesidad de trabajo para ganarse el sustento, como sucede con el sector informal de la economía que representa el 60% del empleo en Guatemala, quienes sí necesitan el ingreso del día a día para poder subsistir. Pero estas personas de los cochecitos corrientes no son, no representan a los trabajadores humildes. Al contrario, los desprecian y no es sino hasta ahora que ven su importancia como consumidores y como distribuidores de lo que producen las grandes empresas. Este sector de capas medias oportunistas e inconsistentes, no pasan penas, solo restricciones.  La vida triste, desesperada y sombría la viven los sectores populares a quienes la ayuda del Estado llega con dificultades, o por exceso de protocolo o por incompetencia de los mandos intermedios.

El presidente dice y ordena, pera sus “ordenes” son como las fajas gastadas, sin agarre, que ya no hacen girar bien los engranajes de la eficiencia, de la aparente voluntad del Estado. Estos personajes de banderitas son los mismos que salieron a respaldar las iniciativas por la justicia abanderadas por la CICIG y el Ministerio Público en la época de doña Telma Aldana. Son los mismos que “defendían a Guatemala” de la injerencia extranjera, son los mismos que se sacaron de la chistera los conejos de la infamia, de la difamación y la injuria contra las personas dignas de este país. Son los aliados de El Taquero y Byron Lima, son todos esos sujetos impresentables que usted ya sabe. Al parecer, como dijo el poeta cubano Nicolás Guillén, a todos estos, “los parió una  botella de ron”.







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jueves, 28 de mayo de 2020

George Floyd, una víctima más del discurso de odio racista de Donald Trump

El odio racial siempre ha estado vigente en los Estados Unidos pero, en estos últimos tres años ese sentimiento negativo hacia lo diverso se ha exacerbado con las peroratas rencorosas de este individuo enfermo, psicopático, que anda siempre con las incandescencias irresponsables en la boca.


GEORGE FLOYD, UNA VÍCTIMA MÁS DEL DISCURSO
DE ODIO RACISTA DE DONALD TRUMP


Por Luciano Castro Barillas. Escritor y analista político

La muerte del afroamericano George Floyd en Minneapolis, Minnesota, es otra muerte más originada por el prejuicio, el odio y el desprecio por la vida humana. No era para tanto. Era un hombre desarmado y tal vez haciendo locuras por el uso de estupefacientes, pero no opuso resistencia física incontrolable a la hora de su detención que pusiera en riesgo la integridad física de los policías. Estaba esposado, sometido y colocarle la rodilla en el cuello con una fuerza extrema fue excesivo, desproporcional y brutal. Pedía clemencia porque no podía respirar, porque sentía morirse. Y nadie lo escuchó, ninguno de los cuatro policías involucrados en el operativo le tuvo compasión. Fueron indiferentes. Este no es un asunto interno de los Estados Unidos como afirman algunos izquierdistas dogmáticos. Este asunto compete a toda la humanidad, a todos los seres humanos, que no debemos tolerar semejantes acciones de crueldad.

Ningún ser humano se merece esto en ninguna parte del mundo. Este tipo de acciones solo suceden en el actual Chile sublevado donde los policías tienen especial predilección por la extirpación de ojos. Pero al final, los verdaderos responsables de la muerte de Floyd no son los policías enajenados e insensibles. No. Es una vieja ideología racista de los esclavistas de los Estados Unidos desde la época colonial y que se fue heredando por siglos, hasta nuestros días. El triunfo de la lucha por los derechos civiles se quedó a medio camino, como una victoria pírrica, y que pide a gritos abrir un nuevo debate, el del siglo XXI, para que estas atrocidades sean superadas.

La segunda potencia del mundo con el actual inquilino de la Casa Blanca no se da cuenta que, paso a paso pero seguro, cabezas duras como Donald Trump están destruyendo a los Estados Unidos, cuyo pueblo grandioso fue siempre un ejemplo de trabajo, responsabilidad, puntualidad y solidaridad, pero con tal mala suerte que desde siempre, como en América Latina, los políticos son las personas de la peor categoría, como dijera el escritor Gore Vidal. Ya van cuarenta y ocho horas de disturbios en la ciudad de Minneapolis y el apacible río Mississippi se ve inquieto con sus aguas. La violencia está también en Los Ángeles con saqueos, quema de edificios, vehículos y cuanto bien está al alcance de los enardecidos ciudadanos.

La actuación brutal de la policía nunca podrá ser corregida mientras los jefes policiales y quienes los dirigen sean trogloditas, en tanto su política de seguridad pública sea concebida y diseñada por los oligarcas, jefes militares fascistas y políticos altamente corruptos, entre otros, y transitoriamente, Cabeza Dura Trump.

El odio racial siempre ha estado vigente en los Estados Unidos pero, en estos últimos tres años ese sentimiento negativo hacia lo diverso se ha exacerbado con las peroratas rencorosas de este individuo enfermo, psicopático, que anda siempre con las incandescencias irresponsables en la boca. Despotrica contra todo lo que signifique un riesgo a su reelección y contra quien le contradiga. Pero sus días de inquilino en la Casa Blanca están contados. Lo de hacer grande a los Estados Unidos nuevamente se le resbaló por los calzones con 40 millones de desempleados. Sus errores en la conducción del Estado son tantos que ya se ha perdido la cuenta.  Es asunto de tener paciencia pues va, definitivamente, para afuera, a desquitar sus frustraciones con su familia y sus empleados, pero ojalá lo hiciera con él mismo. El mundo estaría mejor.






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martes, 26 de mayo de 2020

Jugando con fuego: detener o no los tanqueros iraníes que van para Venezuela

La pregunta del momento es si las impertinencias e imprudencias de Trump y su equipo fascista impedirán realmente la llegada de los tanqueros iraníes, hecho ante el cual Irán ha sido enfático al advertir a los Estados Unidos que cualquier acción de piratería tendría una respuesta del gobierno islámico.


JUGANDO CON FUEGO: DETENER O NO
LOS TANQUEROS IRANÍES QUE VAN PARA VENEZUELA


Por Luciano Castro Barillas

Afortunadamente ya hay dos tanqueros fondeados en las terminales portuarias venezolanas y descargan en estos momentos diésel, gasolina y suministros para reactivar las máquinas involucradas en la refinación del petróleo, entre refacciones y químicos reactivos adquiridos por siempre en los Estados Unidos, país que durante más de un siglo se dio el lujo de consumir petróleo sin miramientos por ser adquirido a precios irrisorios y totalmente desventajosos para el pueblo de Venezuela, hidrocarburo casi regalado que creó un estilo de vida americano y una cultura del dispendio a costas de los países expoliados donde se saqueaba esta fuente de energía.

Pero los tiempos fueron cambiando muy lentamente y poco a poco conforme se fueron rompiendo los lazos del colonialismo flagrante los precios fueron más soberanos y pensados en beneficio de los auténticos propietarios y surgieron iniciativas institucionales internacionales, como la OPEP (de cuya organización es fundadora Venezuela) que llevaron al capitalismo a la primera Gran Crisis de la Energía en la década de los setenta y ochenta. Ahora, con la importación de gasolina y diésel de parte de Venezuela, con tantas y probadas reservas petroleras, las mayores del mundo; se trata de hacer ver que hay de por medio una flagrante incapacidad, bochornosa y ridícula, del gobierno bolivariano.

Lo que ha sucedido es que los USA y sus corifeos, coludidos para robar (si no el robo descarado de CITGO) y boicotear la producción petrolera y los precios, han llevado al límite a la industria petroquímica de Venezuela, cuya dependencia como primer rubro de exportación e ingreso ha perjudicado de tal manera la vida del pueblo venezolana acostumbrado -al menos sus capas medias- a vivir de una manera confortable. Los sectores populares del campo y la ciudad siempre pasaron grandes penas y no les sorprende mucho las actuales penurias. A la dependencia como primer rubro de exportación hubo después que sumarle la caída internacional de los precios del petróleo, negocio ya poco atractivo para la exportación, a menos que se tuviera, aunque de otro modo, una mentalidad entreguista y no propiamente de rentabilidad económica.

Pues, bien, lo que está en discusión en este momento no es la legalidad o ilegalidad de las acciones confiscatorias del gobierno de Donald Trump, quien a todas luces se ha perfilado y con méritos propios como el adalid de los grandes violadores del derecho internacional. Actúa al mismo nivel que Hitler: mentiras desembozadas y cinismo galopante. Este hombre tiene obvios padecimientos mentales cuya psicopatía pone en riesgo a cada paso la estabilidad y seguridad internacional. La pregunta del momento es si las impertinencias e imprudencias de Trump y su equipo fascista impedirán realmente la llegada de los tanqueros iraníes, hecho ante el cual Irán ha sido enfático al advertir a los Estados Unidos que cualquier acción de piratería tendría una respuesta del gobierno islámico.

Pero ¿cuál serían las acciones de Estados Unidos y las réplicas de Irán? Irán no quiere involucrarse en acciones militares defensivas, que podrían conducir a una guerra, dependiendo de las respuestas del país islámico, donde a la larga llevaría las de perder porque su potencialidad regional no se compara a la potencialidad estratégica de los Estados Unidos. Pero Trump está a las puertas de una elección y no hay mejor manera de mover los ánimos patrioteros de los estadounidenses que ver a su nación esgrimiendo el Gran Garrote y demostrando que contra los americanos nadie puede. Sin embargo, la mala gestión de la pandemia donde hay tantos muertos y contagiados de por medio no tiene contentos a muchos sectores que hace cuatro años favorecieron con su voto al señor Trump.

Está este hombre, pues en un gran dilema: si golpea Irán le dará sus cachetadas, no una guerra; y si no golpea defraudará a todos aquellos que lo consideran el Macho Man de nuestros días. Personalmente creo que cualquier acción de retención de los tanqueros debió haberse hecho con las primeras naves. Ya es una política, a mi entender, de hechos consumados. Los tres tanqueros restantes llegarán a puerto seguro sin ningún problema. Ninguno de estos tres países quiere conflictos pues las guerras son muy caras y ponen peor la economía. Entonces, por el momento, las cosas se irán quedando así, para el bien de todos. Es mejor reactivar la economía del mundo pues los Estados Unidos están ya en recesión y no es poca cosa tener a casi 30 millones de desempleados. Nadie, por muy desbordada que sea su irracionalidad, ve con buenos ojos una guerra en tiempos de hambre y enfermedad. Por muy demagogo que sea un líder político no podrá encontrar apoyo y persuadir a sus seguidores que es mejor el garrote que un plato de comida. Una eventual guerra será más adelante, en aciagos años venideros, con Rusia o China. Con Irán no. Ni con Venezuela, aunque ganas no le faltan al imperio para impedirles transmitir en FM.






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sábado, 23 de mayo de 2020

Entre bobos anda el juego: Guaidó y sus chicos malos son un fracaso

Quebrados, desencantados y rotos, pero sobre todo enormemente disgustados porque don Lucas del Cigarral (Guaidó) zafó bulto y les dijo que miraran como salían del asunto, porque al final, él ni los conocía.


ENTRE BOBOS ANDA EL JUEGO:
GUAIDÓ Y SUS CHICOS MALOS SON UN FRACASO


Por Luciano Castro Barillas

Este ridículo personaje venezolano, propio de la comedia del figurón del Siglo de Oro de las letras españolas, lo embobaron los halagos de los distintos presidentes europeos y latinoamericanos de derecha que le rendían pleitesía, por órdenes gringas, dándole la bienvenida con el protocolo debido en diversas capitales occidentales al nombre de: SEÑOR PRESIDENTE. Y realmente se lo llegó a creer, aunque inicialmente no era más que una burda maniobra política y un juego de los extremistas de la derecha parlamentaria.

De pocos sesos el hombre, pero de gran picardía y maña, dio por torpedear los ingentes esfuerzos de las autoridades venezolanas para sacar adelante a los 30 millones de ciudadanos que no pocas penas han pasado. Se confabuló a los pocos días descaradamente con los yanquis y los rasgos negativos de su personalidad, como don Lucas del Cigarral, afloraron espontáneos y nada sorprendentes: fealdad, avaricia, necedad, orgullo; pero sobre todo, tontera. Y hoy, ya muy cerca del bote donde indudablemente pasará varios años y a su vez bien debilitada su aparente invulnerabilidad pues los gringos le dijeron que contra ellos nadie puede, pasó este negro renegado, de la euforia a la depresión.

Los gringos ya no le confían nada porque todos sus compinches, empezando por El Chucky Iván Duque, varios paramilitares cuyos ideólogos siguen siendo Castaño y Uribe, unos narcotraficantes y unos gringos que han visto mucha tele de superhéroes y ahora metidos a la politiquería, los capturaron en las costas pedregosas de Venezuela, porque, navegando en costanera para no perderse en alta mar pues las brújulas que llevaban no marcaban bien el norte magnético, resulta que la propela de los motores fuera de borda empujaba las lanchas en retroceso y por eso fueron a encallar en esos pedreros. De veras, que Entre bobos anda el juego.

Hicieron la tirazón a tontas y locas y al advertir que les disparaba los soldados venezolanos con ametralladoras 60 y 50, verdaderamente, la vieron muy fea y cayeron en la cuenta que no es lo mismo ver al Soldado Rayan en la tele que oír los trancazos de verdad en esta tierra de Chávez y Padrino. Se rindieron y en calzones y sin zapatos se los llevaron muy amablemente a interrogarlos hasta sentir los ojos como huevos estrellados por días y días de no dejarlos dormir por tanto entrevista para ver en qué punto de su humanidad tenían el cerebro. Quebrados, desencantados y rotos, pero sobre todo enormemente disgustados porque don Lucas del Cigarral (Guaidó) zafó bulto y les dijo que miraran como salían del asunto, porque al final, él ni los conocía.

De los 200 mil dólares ofrecidos no pudieron cobrar ni uno solo y más bien salieron perdiendo porque los gastos iniciales los hizo su jefe de Silver Corporation con dinero propio y volvieron a abrir los ojos con gran esfuerzo de tanto no dormir y volvieron a concluir: ¡Entre bobos anda el juego! En fin, con este ameno y divertido relatar, espere la segunda entrega que se llamará: TRUMP JUGANDO CON FUEGO.





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viernes, 22 de mayo de 2020

China actualiza el “arte de la guerra” (híbrida)

El general chino Qiao Liang argumenta: "Si tenemos que bailar con lobos, no debemos bailar al ritmo de los Estados Unidos".


CHINA ACTUALIZA EL “ARTE DE LA GUERRA” (HÍBRIDA)


Por Pepe Escobar

En 1999, Qiao Liang, entonces coronel de la fuerza aérea en el Ejército Popular de Liberación, y Wang Xiangsui, otro coronel de alto rango, causaron un tremendo alboroto con la publicación de Unrestricted Warfare (La guerra sin restricciones): el plan maestro de China para destruir América.

La guerra sin restricciones, era esencialmente el manual del EPL para la guerra asimétrica: una actualización del Arte de la guerra de Sun Tzu. En el momento de la publicación original, con China aún muy lejos de su actual influencia geopolítica y geoeconómica, el texto era percibido como un plan con enfoque defensivo, lejos de la sensacionalista "destruir América" añadida al título en la edición  estadounidense en 2004

Ahora el libro está disponible en una nueva edición y Qiao Liang, como general retirado y director del Consejo de Investigación sobre Seguridad Nacional, ha resurgido en una entrevista bastante reveladora publicada originalmente en la edición actual de la revista Zijing ( Bauhinia) con sede en Hong Kong.

El general Qiao no es un miembro del Politburó con derecho a participar en la formulación de la política oficial. Pero algunos analistas con los que hablé están de acuerdo en que los puntos cruciales que él toca a título personal representan en buena medida el pensamiento del EPL. Analicemos algunos de los aspectos más sobresalientes.

Bailando con lobos

La mayor parte de su argumento se centra en las deficiencias de la capacidad manufacturera estadounidense: "¿Cómo puede Estados Unidos hoy querer librar una guerra contra la mayor potencia manufacturera del mundo mientras su propia industria está deteriorada?"

Un ejemplo, en referencia al Covid-19, es la capacidad para producir ventiladores: “De las más de 1,400 piezas necesarias para un ventilador, más de 1,100 deben ser producidas en China, incluido el ensamblaje final. Ese es el problema que tienen hoy los Estados Unidos. Tienen tecnología de punta, pero no los métodos y la capacidad de producción. Por consiguiente tienen que depender de la producción china".

El general Qiao descarta la posibilidad de que Vietnam, Filipinas, Bangladesh, India y otras naciones asiáticas puedan reemplazar la mano de obra barata de China: "Piensen cuál de estos países tiene más trabajadores calificados que China. ¿Qué cantidad de recursos humanos de nivel medio y alto se produjo en China en estos últimos 30 años? ¿Qué país está educando a más de 100 millones de estudiantes en los niveles secundario y universitario? La energía de todas estas personas aún está lejos de ser liberada para el desarrollo económico de China”.

El general Qiao, reconoce que el poder militar estadounidense incluso en tiempos de epidemia y dificultades económicas es capaz en todo momento de "interferir directa o indirectamente en la cuestión del estrecho de Taiwán" y encontrar una excusa para "bloquear y sancionar a China y excluirla de Occidente". Añade que, "como país productor, todavía no podemos satisfacer a nuestra industria manufacturera con nuestros propios recursos y depender de nuestros propios mercados para consumir nuestros productos".

En consecuencia, argumenta, es "bueno" que China participe en la causa de la reunificación, "pero resultará dañino si se hace en el momento equivocado". Solo podemos actuar en el momento adecuado. No podemos permitir que nuestra generación cometa el pecado de interrumpir el proceso del renacimiento de la nación china”.

El general Qiao sugiere: "No piensen que solo la soberanía territorial está vinculada a los intereses fundamentales de una nación. Otros formas de soberanía (económica, financiera, de defensa, alimentaria, de recursos, soberanía biológica y cultural) están todas vinculadas a los intereses y la supervivencia de las naciones y son componentes de la soberanía nacional”.

Para detener el movimiento hacia la independencia de Taiwán, "aparte de la guerra, otras opciones deben tenerse en cuenta. Podemos pensar en los medios para actuar en la inmensa zona gris entre la guerra y la paz, e incluso podemos pensar en medios más específicos, como el lanzamiento de operaciones militares que no conducirán a la guerra, pero que pueden implicar un uso moderado de la fuerza”.
En una formulación gráfica, el general Qiao piensa que “si tenemos que bailar con lobos, no debemos bailar al ritmo de los Estados Unidos. Deberíamos tener nuestro propio ritmo, e incluso tratar de romper su ritmo, para minimizar su influencia. Si el poder estadounidense está blandiendo el garrote, es porque ha caído en una trampa”.

En pocas palabras, para el general Qiao, “China primero debe dar prueba de determinación estratégica para resolver la cuestión de Taiwán, y luego paciencia estratégica. Por supuesto, la premisa es que debemos desarrollar y mantener nuestra fuerza estratégica para resolver la cuestión de Taiwán por la fuerza en cualquier momento”.

La pelea es a muerte

Ahora comparemos el análisis del general Qiao con lo que a estas alturas es el claro hecho geopolítico y geoeconómico de que Beijing responderá con la misma moneda a cualquier táctica de guerra híbrida desplegada por el gobierno de los Estados Unidos. La pelea, definitivamente, es en serio.

El supremo ejemplo de esto ha aparecido en un editorial sin reservas del Global Times: “Debemos tener claro que hacer frente a la coerción de los Estados Unidos será el enfoque clave de la estrategia nacional de China. Tenemos que mejorar la cooperación con la mayoría de los países. Se espera que los EE.UU intenten constreñir  las líneas del frente internacional de China, y debemos eliminar este complot estadounidense y hacer de la rivalidad entre China y los EE.UU un proceso de autoaislamiento de Estados Unidos”.

Un corolario inevitable es que la ofensiva desplegada para paralizar a Huawei será contrarrestada del mismo modo, apuntando a Apple, Qualcom, Cisco y Boeing, incluso incluyendo "investigaciones o suspensiones de su derecho a hacer negocios en China".

Por lo que, a efectos prácticos, Beijing ha develado públicamente su estrategia para contrarrestar las afirmaciones del tipo, "Podríamos cortar toda la relación", del presidente estadounidense Donald Trump.

Una matriz tóxica de racismo y anticomunismo es responsable del sentimiento anti-chino predominante en los Estados Unidos, que abarca al menos el 66% de toda la población. Instintivamente Trump lo ha aprovechado  y lo ha reempaquetado como su tema de campaña de reelección, totalmente aprobado por Steve Bannon.

El objetivo estratégico es ir tras China en todo el espectro. El objetivo táctico es forjar un frente anti-China en todo Occidente: otra instancia de cerco, estilo de guerra híbrida, centrada en la guerra económica.

Esto implica una ofensiva concertada, tratando de hacer cumplir los embargos y bloquear los mercados regionales a las empresas chinas. La guerra jurídica (Lawfare) será la norma. Incluso congelar los activos chinos en los EE.UU ya no es una propuesta descabellada.

Cada posible ramificación de la Ruta de la Seda, en el frente de la energía, puertos, la Ruta de la Seda de la Salud, interconexión digital, será un objetivo estratégico. Aquellos que soñaban con que el Covid-19 podría ser el pretexto ideal para un nuevo Yalta, uniendo a Trump, Xi y Putin, pueden descansar en paz.

La política de "Contención" se pondrá  a toda marcha. Un buen ejemplo de ello es el almirante Philip Davidson, jefe del Comando Indo-Pacífico, quien ha solicitado $ 20 mil millones para un "robusto cordón militar" desde California a Japón y la Cuenca del Pacífico, completo con "redes de ataque de precisión de alta supervivencia" a lo largo de la Cuenca del Pacífico y "fuerzas conjuntas rotacionales de avanzada" para contrarrestar la "amenaza renovada que enfrentamos en la competencia entre las grandes potencias".
Davidson argumenta que, "sin un disuasivo convencional válido y convincente, China y Rusia se verán envalentonadas a tomar medidas en la región para socavar los intereses estadounidenses".

Observemos lo que pasa el Congreso del Pueblo

Desde el punto de vista de amplios sectores del Sur Global, la extremadamente peligrosa incandescencia actual, o Nueva Guerra Fría, se interpreta mayormente como el final progresivo de la hegemonía de la coalición occidental en todo el planeta.

Sin embargo, el hegemón les exige abiertamente a muchas naciones que se posicionen una vez más en aquel imperativo de la guerra global contra el terrorismo, "estás con nosotros o contra nosotros".

En la sesión anual del Congreso Nacional del Pueblo, que comenzará este viernes, veremos cómo China se enfrentará a su principal prioridad: reorganizarse domésticamente después de la pandemia.

Por primera vez en 35 años, Beijing se verá obligado a renunciar a sus objetivos de crecimiento económico. Esto también significa que el objetivo de duplicar el PIB y el ingreso per cápita para 2020 en comparación con 2010 también será pospuesto.

Lo que debemos esperar es un énfasis absoluto en el gasto interno, y la estabilidad social, dejando de lado la lucha por convertirse en un líder mundial, aunque eso no significa pasarlo por alto completamente.

Después de todo, el presidente Xi Jinping dejó en claro a principios de esta semana que el "desarrollo y despliegue de la vacuna contra el Covid-19 en China, cuando esté disponible", no estará sujeto a la lógica de la Big Pharma, sino que "se convertirá en un bien público mundial. Esta será la contribución de China para garantizar la accesibilidad y asequibilidad de las vacunas en los países en desarrollo". El Sur Global está prestando atención.

Internamente, Beijing impulsará el apoyo a las empresas estatales que son fuertes en la innovación y la toma de riesgos. China siempre desafía las predicciones de los "expertos" occidentales. Por ejemplo, las exportaciones aumentaron 3.5% en abril, cuando los expertos pronosticaron una disminución de 15.7%. El superávit comercial fue de $ 45.3 mil millones, cuando los expertos pronosticaron solo $ 6.3 mil millones.

Beijing parece identificar con claridad la amplia brecha entre Occidente, especialmente Estados Unidos, que se está hundiendo de hecho en el territorio de la Nueva Gran Depresión, y China que está a punto de reactivar el crecimiento económico. El centro de gravedad del poder económico mundial sigue moviéndose, inexorablemente, hacia Asia.

¿Guerra hibrida? ¡Venga!






Publicado por La Cuna del Sol