jueves, 15 de diciembre de 2011

La maldición izquierdista


Ser de izquierda no necesariamente significa ser un revolucionario autentico, este último es dueño de una convicción profunda de que sus ideas se pueden concretizar en la práctica del quehacer cotidiano. No escatima esfuerzos, vive y muere siendo revolucionario convencido de que el ser humano está siempre en una constante búsqueda de nuevas formas de convivencia y desarrollo tanto en lo individual como en lo colectivo sin perderse jamás en el camino, en la búsqueda por la igualdad y la justicia. El revolucionario autentico, no es el radical, de quien la teorista Germano-Americana, Hanna Arendt;  decía que se transforma en conservador el día después de la revolución. En cuanto a la izquierda y a los que se dicen ser izquierdistas o socialdemócratas, ha sido una característica de estos, la ambivalencia y la falta de una solidez político-ideológica la que siempre les ha caracterizado. Son los llamados izquierdistas revolucionarios de escritorio quienes en los mejores momentos y haciendo gala de una pasmosa inconsecuencia han optado por el arribismo y el oportunismo, aliándose o defendiendo la causa del gran capital y de sus agresiones imperialistas. Una muestra de lo anterior es el triste papel que la desprestigiada y corrompida izquierda internacional ha jugado en el caso de la agresión imperialista en contra de Libia y de Siria respectivamente. De la mano de figuras como el extravagante intelectual francés Bernard Henry Levy (BHL) y del profesor universitario norteamericano Juan Cole, la izquierda internacional de manera servil y traicionera se ha aliado, convencidos según ellos de sus altos valores morales, con el intervencionismo guerrerista de los Estados Unidos y la OTAN disfrazado con el diabólico nombre de “intervención humanitaria.” ¿Que de humanitaria puede tener el aventarles miles de bombas y misiles a poblaciones enteras destruyendo todo tipo de propiedad y aniquilando miles de vidas inocentes? No hay duda que la izquierda democrática es un total descalabro intelectual y moral.
El siguiente pasaje ilustra el desencanto y cólera que Marx manifestaba en contra de los socialistas de su época.
Plagiado, incomprendido, tergiversado, dividido en el Marx joven y el Marx viejo, en el siglo XX, aún en vida comenzó a percibir las malas interpretaciones que se hacían de su teoría. Con un grado de cólera comprensible -se trataba nada menos que de sus yernos- el 11 de noviembre del 82 le escribía a Engels: “¡Que se vayan al diablo Longuet, el último proudhoniano, y Lafargue, el último bakunista !”
A Pablo Lafargue, el 27 de octubre de 1890. Engels le enviaba una carta en la que comentaba el arribismo que existía en el partido socialdemócrata alemán:
Ha habido revueltas de estudiantes, literatos y otros jóvenes burgueses desclasados se han lanzado al partido, han llegado a tiempo para ocupar la mayoría de los puestos de redactores en los nuevos periódicos que pululan y, como de costumbre, consideran la universidad burguesa como una escuela de Saint Cyr socialista que les da derecho de entrar en las filas del partido con el título de oficial, si no de general. Estos señores practican todos el marxismo, pero de la especie que se conoce en Francia desde hace diez años, y del que Marx decía: “Todo lo que sé es que yo no soy marxista”. Y probablemente diría de estos señores lo que Heine decía de sus imitadores: “Sembré dragones y coseché pulgas.” 


A continuación  procedemos con la publicación del artículo La maldición izquierdista guatemalteca en el cual el profesor Luciano Castro Barillas enfoca y aclara todas las creencias erróneas a cerca de la izquierda guatemalteca. Marvin Najarro





LA MALDICIÓN IZQUIERDISTA GUATEMALTECA



Por Luciano Castro Barillas


Su irrelevante práctica política y su inconsistencia ideológica los hace, realmente, despreciables. Fueron una fracción oportunista del movimiento obrero del siglo XIX. Siempre ha sido así, o tal vez fueron un poco mejor en el pasado (en los decenios iniciales del siglo XX), cuando renunciando a la lucha de clases, promovieron por todos los rincones de la Alemania agrícola y pobremente industrializada de esos años que, el camino al socialismo, no era la revolución, sino un camino más cómodo y menos doloroso: el parlamentarismo liberal de esos años.
            
El movimiento socialdemócrata alemán (o revisionismo en opinión de los marxistas-leninistas) nació de la mano de August Bebel y Wilhem Liebknecht y justo es decirlo, gozaba de mucho prestigio entre los trabajadores alemanes. Sufrieron represalias del canciller Otto von Bismarck, no obstante fueron elegidos al Reichstag o parlamento en 1871 y desde esa posición, pese al bloqueo y represión del partido monárquico y católico (los socialdemócratas tenía como tesis fundamental la no confrontación); lograron impulsar un programa político que se concretó en la elaboración de leyes laborales que protegía a los trabajadores, en años sumamente difíciles para la clase obrera, pues se trabajaba en condiciones de esclavitud e insalubres, de 12 a 14 horas, recibiendo palo a veces de sus patronos o capataces.  La legislación laboral alemana era, pues, la más avanzada del mundo en cuanto a tutelas sociales y laborales, antes de la Primera Guerra Mundial, al punto que para 1912, el SPD (Partido Socialdemócrata Alemán) era el partido más votado de Alemania con el 35% de diputados. Los marxistas no podían hacer otra cosa que ver esos resultados, en la medida que para los materialistas históricos la práctica, los hechos, son el criterio de la verdad y los socialdemócratas realmente lo estaban haciendo bien, al menos a mediano plazo.
            
Pero, ya para 1914, la práctica política de la izquierda socialdemócrata alemana iba a tirar por la borda su consecuencia con los trabajadores, pues termina apoyando la política nacionalista del gobierno alemán durante la Primera Guerra Mundial, desatendiendo otro principio fundamental del marxismo: el internacionalismo proletario. El divorcio con los comunistas a partir de allí fue definitivo, pues, en la práctica, su tesis conciliatoria, colaboracionista con el capitalismo, mediatizaba la disposición de lucha de los trabajadores que creían en el evolucionismo social y no en la lucha de clases.
            
Esas ideas siguen siendo las mismas en las personas de filiación socialdemócrata en todas partes del mundo, pues aparte de ambivalencia y falta de carácter personal (si no vea al presidente Álvaro Colom y sus posiciones políticas) la socialdemocracia es un oportunismo político e ideológico, porque por un lado reconoce la perniciosidad de las prácticas capitalistas pero no está dispuesta a confrontarlas. Lucha solamente por reformar el sistema capitalista, no por destruirlo, que es la razón de ser de la lucha de clases de los comunistas.
            
Ya en el contexto nacional, Guatemala está por finalizar un gobierno de corte izquierdista, no revolucionario. La mayoría de ciudadanos no sabe diferenciar estos dos conceptos y creen, con simpleza, que los guerrilleros son los que están en el poder. A esta confusión ha contribuido personas oportunistas y que de hecho han renunciado a su posición de revolucionarios como Pablo Monsanto (ex comandante en jefe de la Fuerzas Armadas Rebeldes) y Arnoldo Noriega, para citar los ejemplos dos ejemplos, no porque lo hayan proclamado o dicho; sino por asuntos de práctica. De esos hechos demoledores que el habla el marxismo. Nadie puede seguir manteniendo la calidad de revolucionario cuando decanta hacia una posición de derecha, tal ha sido hasta el momento el régimen del señor Álvaro Colom. La parafernalia izquierdista, la propaganda engañosa y la demagogia social  son lo que ha hecho decir a los sectores ultrarreaccionarios de nuestro país (la Asociación de Veteranos Militares, por ejemplo) que esa gente  -los guerrilleros-  están en el poder.
            
Los revolucionarios que yo conozco, estimados lectores, siguen firmes en sus posiciones, pobres, pasando penas; llevando una vida modesta. Muchos de ellos con excepcional formación académica, pero no metidos en la comercialización de sus profesiones. Por lo tanto, cuando esa cohorte de pillos que se van del poder hacen lo indecible para ocultar sus fechorías (desaparecen las computadoras o los persiguen penalmente por lavado de dinero como la señora Gloria Torres y sus dos hijas a las que lamentablemente les enseñó a ser ladronas); se siente una profunda tristeza e indignación que crean que ese tipo de personas izquierdistas son las personas revolucionarias. Es como confundir gimnasia con magnesia. Los izquierdistas siempre han denostado los nobles ideales de la revolución proletaria y el socialismo y han dado, eso sí, pésimas contribuciones al desarrollo de la lucha  popular y revolucionaria con su mediatización espiritual y sus inconsistencias política e ideológicas, al menos en América Latina, donde no han podido construir nunca el tan cacareado estado de bienestar.
            
Guatemala sufre la maldición izquierdista. El pleito eterno con estos sectores de ideología errática y oportunista. Vendibles, entreguistas y dispendiosos. Afirman admirar al socialismo, pero prefieren al final quedarse con el capitalismo. Como Portillo, hablaba con lenguaje de izquierda pero  pateaba  -y muy bien-  con la derecha. Allí los ve, intentando despedirse del gobierno con una parranda demasiado cara: 1 millón de quetzales, sólo en wiskey! Verdad o mentira, pero si fuera así, eso es sencillamente lamentable, para un país que ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en desnutrición infantil.







Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.
           
 

martes, 13 de diciembre de 2011

GRANITO

Aclamando a Ríos Montt

El siguiente es un fragmento del artículo intitulado, Reagan y los Archivos de la Muerte en Guatemala, publicado originalmente el 26 de mayo de 1999, en la revista electrónica Consortiumnews, por el periodista Robert Parry. Recientemente Consortiumnews se ha dado a la tarea de publicar el original de dicho artículo como una evidencia de la colaboración de Reagan en las atrocidades cometidas por el ejército de Guatemala en el periodo de tiempo en que el general Ríos Montt ejerció el poder.

En marzo de 1982 el general Ríos Montt capturó el poder. Era y es un declarado fundamentalista cristiano quien inmediatamente causó la mejor impresión a Washington. Reagan, por ejemplo, elogió a Ríos Montt como “un hombre de de gran integridad personal.”  Sin embargo para el mes de julio de 1982, Ríos Montt había iniciado una durísima y cruel  campaña contrainsurgente, de tierra arrasada, llamada de los “Fusiles y Frijoles.” El eslogan significaba que los indios pacificados recibirían “frijoles,” mientras que los otros solo podrían esperar ser el blanco de los “fusiles” del ejército. En octubre, y de manera secreta, dio carta blanca a la temida unidad de inteligencia conocida como "El Archivo” para expandir los “escuadrones de la muerte.” Ubicado este centro de inteligencia en el Palacio Nacional, El Archivo planeó y dirigió muchos de los más notorios asesinatos en Guatemala. Muy pronto se enteraría la embajada de los Estados Unidos de las masacres de indígenas conducidas por el ejército. El 21 de octubre de 1982, un cable describió como tres oficiales de la embajada trataron de verificar algunos de esos reportes pero el mal tiempo causó que la inspección fuera cancelada. Aunque imposibilitados para verificar los reportes de las masacres, los oficiales de la embajada “llegaron a la conclusión de que el ejército estaba completamente dispuesto para permitirles inspeccionar todos los sitios de las masacres y hablar con quien ellos así lo desearan.” El siguiente día la embajada envió de manera inmediata su análisis, según el cual, el gobierno de Guatemala estaba siendo  víctima de una “campaña de desinformación” inspirada por los comunistas, afirmación que fue bien recibida por Reagan y que dio lugar a que este comentara (en diciembre) que Ríos Montt estaba siendo “acusado falsamente.”

El 7 de enero de 1983, Reagan levantó la prohibición impuesta sobre la ayuda militar a Guatemala y autorizó la venta de equipo militar por valor de 6 millones de dólares. El paquete incluía piezas de repuesto para los helicópteros UH-1H y para aviones A-37 usados en operaciones de contra insurgencia. John Hughes, vocero del Departamento de Estado, dijo que la violencia política en las ciudades había declinado significativamente y que en las aéreas rurales las condiciones habían mejorado. En febrero de 1983, sin embargo, un cable secreto de la CIA notaba un incremento en la violencia, con secuestros de estudiantes y profesores, acciones represivas que se sospechaba provenían de sectores de la “derecha” guatemalteca. Los cuerpos de las víctimas aparecían a la orilla de los caminos y barrancos. Fuentes de la CIA rastrearon el origen de esos asesinatos políticos a una orden dada por Ríos Montt (en octubre) a El Archivo para “aprehender, detener, interrogar y disponer de aquellos sospechosos de actividades guerrilleras como a ellos les pareciera apropiado.” A pesar de estos horroríficos hechos, la evaluación anual sobre los derechos humanos del Departamento de Estado, reconocía la supuesta mejoría de los mismos en Guatemala. “En su totalidad la conducta de las fuerzas armadas había mejorado al finalizar el año” (1982) manifestaba el reporte. Una situación diferente – mucho más cercana a la información secreta guardada por el gobierno de los Estados Unidos – era presentada por los investigadores independientes de los derechos humanos. El 17 de marzo de 1983, los representantes de Americas Watch, emitieron una condena en contra del ejército de Guatemala por las atrocidades y violaciones a los derechos humanos cometidas en contra de la población indígena. Stephen L. Kass, fiscal de Nueva York, dijo que las investigaciones probaban que el gobierno había llevado a cabo y de manera indiscriminada el asesinato de hombres, mujeres y niños en comunidades consideradas por el ejército como posible base de apoyo de la insurgencia guerrillera.

Mujeres del área rural consideradas como simpatizantes de la guerrilla eran violadas antes de ser ejecutadas, dijo el fiscal Kass, agregando que "los niños eran lanzados dentro de las casas en llamas o al aire, para luego ser ensartados con las bayonetas. Nosotros escuchamos muchas, muchas historias de niños que eran cogidos por los tobillos y sus cabezas eran golpeadas y destruidas al chocar contra los postes.” (AP, marzo 17,1983). Públicamente, sin embargo, oficiales de alto rango de la administración Reagan continuaban mostrando una cara alegre. El 12 de julio de 1983, el enviado especial Richar B. Stone elogió los “cambios positivos” en el gobierno de Ríos Montt, pero el fundamentalista cristiano  -Rios Montt-  había desplegado venganzas tan descomedidas y sanguinarias que rebasaba los  los estándares  habituales de terror de Guatemala. Estaba este atípico cristiano fuera de control. El 19 de agosto de 1983, el General Oscar Mejía Victores capturó el poder en otro golpe de estado.


A continuación publicamos la transcripción parcial en español  del artículo intitulado  Granito, escrito por el periodista Larry Rohter, publicado por el  New York Times en septiembre del 2011. Marvin Najarro.

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FILME DESNUDA REALIDAD SOCIAL GUATEMALTECA



Por Larry Rohter


 Algunos espectadores de cine tal vez no sepan qué es un granito, pero el documental de Pamela Yates que lleva ese nombre viene acompañado de un subtítulo cuyo significado no podría ser más claro: Cómo derrocar a un dictador. El tirano en cuestión es el general Efraín Ríos Montt, quien durante 17 meses sangrientos, a comienzos de los años 80, encabezó una junta militar en Guatemala, y los granitos son los numerosos defensores de los derechos humanos, metafóricos granos de arena que, trabajando juntos, consiguieron llevarlo a un tribunal español acusado de genocidio. Cosa inusual, esas acusaciones dependen, en parte, de pruebas que aparecen en la obra de la propia Yates.
           
"Granito” es compañero del primer largometraje de Yates, Cuando las montañas tiemblan, filmado hace casi 30 años, en pleno auge del régimen de Ríos Montt, el documental ofrece un panorama sobre la agitación en Guatemala desde el punto de vista privilegiado, tanto de los líderes militares, como de las guerrillas marxistas-leninistas que trataban de derrocarlos. “Yo tendría que haber sido más escéptica”, dijo Yates. “Pensé que esos tipos ganarían, que el movimiento guerrillero y la sociedad civil que lo apoyó tenían el derecho  y  la fuerza de la historia de su parte. Pero todo era más complicado y eso no sucedió”. Lo que sobrevino, en cambio, fue un acuerdo de paz en 1996, seguido por una serie de líderes civiles, en gran medida ineficaces.

De las elecciones presidenciales de Guatemala el 6 de septiembre, no surgió ningún ganador claro, lo que hizo necesario un balotaje en noviembre. Otto Pérez Molina, un militar retirado y jefe de inteligencia militar, acusado de abusos contra los derechos humanos, tenía ventaja pero no alcanzó el 50% de votos requeridos para ganar.

Después de la primera exhibición de Cuando las montañas tiemblan, en Guatemala,  en 2003,  un abogado fue a ver a Yates preguntándole si sus filmaciones en exteriores podían llegar a contener material que incriminara a Ríos Montt, de 85 años. Resultó que sí, y en ese momento llevó a la realización de Granito, que al comienzo muestra a Yates revisando viejos rollos de películas. En tanto, Ríos Montt sigue en Guatemala, que se negó a extraditarlo. Lo que ella encontró está siendo utilizado en el juicio por genocidio en su contra en Madrid. “Es la primera vez que se admite evidencia videográfica en una corte de justicia española, de modo que establece un precedente importante”, dijo Almudena Bernabeu, abogada española en el caso.

La figura motivadora clave en Cuando las montañas tiemblan fue Rigoberto Menchú, la defensora de la paz y los derechos de los mayas, que llegó a  ganar el Premio Nobel  de la Paz en 1992. No obstante, a finales de los años 90, su reputación se vio manchada por pruebas de que muchos de los episodios esenciales en su autobiografía, que alcanzó un gran éxito de ventas, habían sido fabricados o exagerados. Fue candidata a presidenta en las últimas elecciones pero obtuvo menos del 2% de votos. En Granito, Menchú, que presentó la denuncia original, tiene un papel menor.
           
La guerra civil de Guatemala comenzó en 1960,  seis años después que un golpe de Estado organizado por los Estados Unidos, derrocó a un presidente electo, y duró 36 años. Se estima que al menos 200 mil personas resultaron muertas, en su mayor parte a manos de fuerzas del gobierno. “Creemos que la historia de lo que pasó en Guatemala debe ser contada, y que es nuestra responsabilidad contarla y dejar hablar a las víctimas”, dijo Fredy Peccerelli, que ha liderado iniciativas para exhumar fosas comunes en Guatemala. El 14 de septiembre Granito inició una serie de proyecciones comerciales en Estados Unidos para su posible consideración como candidata a un Oscar. 

“Generar un cambio requiere el compromiso de toda una vida”, dijo Yates. “Al contar esta historia, quise enviar una carta de amor a la futura generación de documentalistas, diciéndoles que lo que uno hace puede generar un cambio. Tal vez no siempre como uno pensaba o quería, sino transmitiendo un grano de esperanza, mostrando un camino hacia adelante”.







Publicado por : Marvin Najarro
CT, USA.


domingo, 11 de diciembre de 2011

Crisis educativa


Muy a menudo escuchamos o leemos en páginas de opinión una queja muy común entre muchos guatemaltecos que, siendo Guatemala un país con enormes recursos y bellezas naturales, con una envidiable posición geográfica con relación al mercado del país más rico y poderoso del mundo, nos encontremos en semejante atraso. Pocas veces se toca o se pasa por alto, lo que debería ser la respuesta más obvia; el deplorable estado de la educación en Guatemala. No es un secreto que el desarrollo de los pueblos se sustenta en mayor medida en el nivel educativo de su componente humano. Existe una relación estrecha y proporcional. En el caso particular de Guatemala, país que cuenta con 14 millones de habitantes y una deplorable tasa de analfabetismo del más del 40%,  no es ninguna sorpresa, como lo refiere el profesor Luciano Castro Barillas en el ensayo " La crisis de la educación guatemalteca", (…) Guatemala, es uno de los pueblos más ignorantes del mundo y por ende, más manipulable. No por gusto ocupamos uno de los últimos lugares en la comunidad internacional en desarrollo humano y material. Lo anterior, aunque lamentable, se manifiesta con toda claridad entre los connacionales que residen (documentados o indocumentados) aquí, en los Estados Unidos, en donde a pesar de ser una de las comunidades de emigrantes más numerosas - probablemente más de 1 millón - también constituye uno de los grupos con el nivel educativo más bajo en toda la nación. No se necesita ser un gran estudioso o tener una percepción muy aguda como para no darse cuenta de este fenómeno, pues por si sólo se hace evidente. En el país de los estereotipos y los prejuicios raciales es común escuchar a gentes de otras nacionalidades referirse de manera despectiva hacia los guatemaltecos como unos “brutos,” o como  la dama originaria del Cono Sur del continente y de profesión psicóloga, quien dijo: (…) ustedes los guatemaltecos no saben leer ni escribir. Todo esto, aparte de ser frustrante es una realidad insoslayable que refleja con toda su crudeza la lamentable condición de la gran mayoría de guatemaltecos, pues el hecho de que cientos de miles de ciudadanos se vean obligados a emigrar a estas tierras en tales condiciones de desventaja, dice mucho de la funcionalidad de la democracia guatemalteca y de la competencia y vocación democrática de sus dirigentes. Es inaceptable que a estas alturas del siglo XXI Guatemala, en el rubro educativo como en otros, siga ocupando tan deshonrosa posición. De nada sirve tener tanta riqueza natural y una posición geográfica que sería de gran provecho, si en lo más elemental, como sociedad organizada fallamos estrepitosamente. Si la dirigencia política guatemalteca y las flamantes organizaciones de guatemaltecos en el extranjero (aparte de organizar festivales y fiestas folclóricas) no tienen la decisión y la capacidad para hacer algo al respecto, el estigma del “pobremente educados y de escasa habilidades técnicas,” del guatemalteco, así como el abuso y el desprecio que ello conlleva en una sociedad tan exigente como la norteamericana, se harán muy difíciles de borrar algún día, y seremos, lamentablemente en sociedades discriminativas y excluyentes como la norteamericana, los apestados de la tierra. Marvin Najarro









LA CRISIS DE LA EDUCACIÓN GUATEMALTECA

 Por Luciano Castro Barillas

 “Nadie puede ser, si no le permiten que sea”, sentenció en una ocasión el ilustre pedagogo brasileño Paulo Freire, uno de los grandes estandartes de la educación para la libertad en América Latina y que durante varias décadas ha influido en el pensamiento pedagógico de los educadores progresistas de Guatemala, reducido sector que impulsó, con no pocas dificultades,  ideas tan fundamentales como la educación para la vida y no necesariamente para saber, habida cuenta que hay una diferencia entre instruirse y educarse. La educación para la libertad era la propuesta educativa y política más innovadora para las realidades de exclusión y racismo de las sociedades latinoamericanas. En Guatemala, en pleno 2011, los dos momentos fundamentales de las categorías pedagógicas de Freire andan realmente mal. Y no es que se desconozcan. Hay en nuestro país los suficientes diplomados, licenciados y doctores en educación poseedores de tecnologías educativas capaces de transformar la superestructura ideológica. Lo que sucede es que países como el nuestro, con permanente déficit democrático y la consiguiente crisis de administración, nada, por creativo e innovador que sea cuajará. Los niños no aprenden en las escuelas los contenidos mínimos de enseñanza (lo teórico) y el centro escolar ha llegado a ser en los últimos años el lugar menos indicado para adquirir buenos modales y donde se promuevan  interactuaciones democráticas. La mala crianza campea en todos los ámbitos de la comunidad escolar: niños desobligados de sus tareas escolares, sin intereses de estudio (con pocas excepciones), maestros sin ideales de enseñanza (vagabundean muchas veces desesperados en los corredores de las escuelas viendo constantemente su reloj a la espera de la hora de salida, prolongan excesivamente los horarios de receso o recreo que oficialmente es de media hora, carecen de planificaciones técnicas, pero lo peor casi lo sea los pésimos ejemplos vivientes de mala educación propiciados por los “educadores”, por la vida insufrible que se hacen entre ellos, tal el caso de una comunidad rural [aldea El Tablón, del municipio de Jutiapa] donde las rencillas entre los profesores era tan extremas, que se llegó a asesinar hasta el director de la escuela); sin obviar, claro está, lo que sucede a nivel de la formulación de la política educativa del Estado. La inversión que hace el Estado de Guatemala de su Producto Interno Bruto apenas llega al 2.5%. Algunos hablan que ya llegó al 3%, lo que sería asunto por verificar por la situación desastrosa del sistema de educación nacional, en penúltimo lugar en América Latina, sólo precedido por Haití. No existe realmente una política educativa de Estado porque cada cuatro años, con el cambio de gobierno, las ocurrencias pedagógicas van en el protocolo de un iluminado pedagogo oficial, sin darle continuidad a los programas educativos del anterior y esto se constituye lo de nunca acabar. Es la planificación de la improvisación y la mediocridad. Sumémosle a ello las iniciativas privadas en la materia, tal el caso de una entidad corporativa de nombre Empresarios de la Educación de Guatemala, que constituyen el no va más en la distorsión de los altos ideales de la educación al reducir, vulgarmente, los grandes procesos de enseñar a aprender al ser humano en un simple valor de cambio: comercio y lucro.

            
También la demagogia politiquera está al día en la educación guatemalteca. El gobierno de Álvaro Colom, por ejemplo, promovió la idea de su gobierno impulsaba la gratuidad en la educación. Lo cierto es que la educación guatemalteca ha sido laica y gratuita desde hace más de un siglo, desde los tiempos de la Revolución Liberal en 1871. No sé si gratuidad haya sido para el gobierno de Colom el mínimo aporte al año que daban los padres de familia para el mantenimiento de los centros escolares (compra  de aperos de limpieza) consistente en 1 ó 2 dólares al año. El gobierno de Álvaro Colom decidió en su demagogia de clientelismo escolar exonerar a los padres de familia de ese mínimo pago y ¿qué fue lo que al final ocurrió? Que el dinero ofrecido por el Estado para suplir esas necesidades llegó tarde  -o no llegó-  y los centros escolares, muchos de ellos, tienen problemas para proveerse de estas herramientas, para citar tan sólo un ejemplo de tantos problemas cotidianos de la educación nacional. El sistema de supervisión escolar se ha burocratizado a tal punto que la administración educativa es sólo eso: administración de papeles, donde dejó de existir el superior pedagógico, capaz de de dar la debida orientación didáctica y menos aún pedagógica que le dé guía y orientación intelectual a directores y docentes. La organización sindical de los maestros, con demandas justificadas, no opera de la manera debida. Las organizaciones gremiales son también para crear y promover compromisos serios con la educación y no exclusivamente impulsar luchas reivindicativas, por justificadas que sean. Peor aún, cuando los dirigentes sindicales no guardan las debidas distancias del poder oficial, sus actuaciones se vuelven sospechosas y los logros que se adquieren no tienen la mística de conquista de los trabajadores, sino de regalías del gobernante de turno. El Sindicato de los Trabajadores de la Educación Guatemala, STEG, fue un proyecto revolucionario concebido por la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemala para ampliar la incidencia política del proyecto revolucionario en las organizaciones de masas urbanas en 1986. Actualmente muchos de los ideales de la educación democrática andan a la deriva y los dirigentes sindicales son con frecuencia dirigentes o afiliados de partidos políticos tradicionales.

“El sistema educativo nacional guatemalteco  -dijo un amigo-  es el mejor del mundo. Funciona perfectamente y sus grandes objetivos han sido alcanzados. Ha hecho de Guatemala lo que quería el imperialismo y la oligarquía: ser el pueblo de Guatemala, una de las naciones más ignorantes del mundo y por ende, más manipulable”. No por gusto ocupamos uno de los últimos lugares en el mundo en desarrollo humano y material. El problema de la educación guatemalteca es, por supuesto, un problema estructural, de profunda descomposición social, resultado del creciente déficit democrático, donde lo técnico-pedagógico, por creativo o innovador que sea, es como la perla que cae en el lodo. El conservadurismo y esclerosis múltiple del Estado guatemalteco, la miopía y antipatriotismo de las clases poseedoras han llevado a nuestro país a un punto sin retorno. Es ya  -aunque algunos buenos optimistas no lo admiten-  un Estado fracasado. Una sociedad colapsada donde galopa la inseguridad en todos sus aspectos, el crimen de 20 personas diarias, la violencia contra la mujer, el narcotráfico, la ausencia de autoridad, la corrupción administrativa, privada y personal; los modales amables para con las personas y la división de los diversos estamentos sociales por todo. Aquí se desconoce la palabra consenso, acuerdo, entendimiento. Se cumple, fatalmente, lo afirmado por el escritor Luiz Cardoza y Aragón hace unos cuarenta años: "Donde dos guatemaltecos se ponen a hablar de política, surgen tres partidos políticos". Y peor aún, existe la percepción generalmente aceptada entre los ciudadanos que nadie ni nada puede cambiar esa realidad lacerante e infame, lo cual nos dice que muchas cosas andan profundamente mal en este país. Porque cuando una nación deja de soñar, de tener ideales y sueños, de confiar en que la felicidad es alcanzable y posible, digamos, hemos tocado fondo. Hemos sido conquistados por la mediocridad. Ya lo dijo Toro Sentado y sería bueno aprenderlo: "Cuando las leyendas mueren, mueren los sueños; y cuando mueren los sueños, mueren las grandezas"






Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.


viernes, 9 de diciembre de 2011

Niños latinos: los más pobres



De acuerdo a un reciente reporte hecho público por Pew Hispanic Center, un total de 6.1 millones de niños latinos viven en la pobreza. El dato anterior corresponde al año 2010 y revela, entre otras cosas, que los niños latinos que viven en los Estados Unidos son los más pobres, en comparación con otros grupos demográficos. Aunque la vasta mayoría (86%) son ciudadanos americanos, esto de ninguna manera implica que estén a salvo de la pobreza, la cual se ha hecho más patente debido a la actual crisis económica que atraviesa el país y que ha golpeado con severidad a los sectores más vulnerables de la sociedad norteamericana. Según el reporte del Pew Hispanic Center, son tres las causas que han contribuido a este fenómeno: El crecimiento del número de hispanos, la alta tasa de nacimientos y la crisis económica. Uno de los participantes en la elaboración del reporte argumenta que la actual recesión económica es el factor que más ha incidido en los niveles de pobreza que afectan a los niños latinos en los Estados Unidos. Muchos de estos niños (ciudadanos norteamericanos) provienen de hogares de inmigrantes cuyos puestos de trabajos en aéreas, como la construcción y servicios han sido los más golpeados por la crisis económica. Se estima que la tasa de desempleo entre los hispanos alcanza el 11.3%, superior al promedio nacional del 9.1%. Únicamente los afroamericanos con el 16% tienen una tasa desempleo más elevado. Lo anterior ha resultado en una vertiginosa caída en el bienestar económico de muchas familias hispanas, que lógicamente ha repercutido en el bienestar de la gran mayoría de niños latinos cuyas posibilidades de un futuro mejor se verán seriamente afectadas. Según el mismo reporte, antes de la recesión el número de niños blancos viviendo en condiciones de pobreza era mayor,  en comparación a los niños latinos. Sin embargo, desde el 2007 ese patrón se ha revertido. Entre el 2007 y 2010 un numero adicional de 1.6 millones de niños hispanos han entrado a engrosar las filas de los que viven en la pobreza, la cual para el 2010 fue definida por el gobierno federal como el equivalente a un ingreso anual de  20,000 dólares o menos para una familia de  cuatro personas. Lo anterior representa un incremento del 36% en tres años, mientras que para los niños blancos y afroamericanos representa un incremento del 18% y 12%  respectivamente.

Como se podrá observar, los datos emitidos por el reporte del Pew Hispanic Center proyectan un cuadro sombrío para las perspectivas de una vida mejor para los niños latinos que hoy en día forman parte de la comunidad  constituida ya en la segunda mayoría del país. En términos generales la población hispana es la más joven en este país, los niños latinos, por ejemplo, constituyen un cuarto de la niñez de la nación. Constituyendo el 16% del total de la población. “En lo que ellos se conviertan, lo que pase con ellos, es crucial para el futuro de la nación,” dijo uno de los participantes en la elaboración del reporte. Como una observación final es importante mencionar que, mientras la crisis económica asuela los segmentos más vulnerables de la sociedad estadounidense, el gobierno de la administración Obama sigue empeñado en reducir el gasto público, eliminando o reduciendo programas de asistencia social vitales para la subsistencia de millones de niños, quienes al final terminaran siendo las víctimas, sin futuro alguno, de la inconsecuencia y la ambición desmedida de toda una clase política y de quienes les financian, que sin los mínimos escrúpulos se gastan miles de millones de dólares en aventuras guerreristas, sembrando el caos y destrucción en tierras lejanas, por el solo avieso propósito de convertirse en los amos y señores del mundo entero. Imaginémonos lo que se podría hacer con todo ese dinero si se utilizara para algo más productivo. Si por ejemplo, en lugar de pagar por bombas para ser lanzadas alrededor del mundo, todo ese dinero de los contribuyentes se usara para satisfacer las necesidades humanas más urgentes y sensatas,  haciendo amigos no enemigos. Por el costo de tan solo un minuto de guerra se podría construir 16 nuevas escuelas en Afganistán. Por 60 segundos de paz, se podrían contratar a 36 maestros de escuela elemental aquí en casa. Con los 172.4 billones de dólares destinados este año para las guerras en Iraq y Afganistán se podría proveer de cuidado médico a 88.4 millones de niños pobres aquí en los Estados Unidos.

A continuación procedemos a publicar el artículo titulado: Ninos latinos en Estados Unidos: los más numerosos, los más pobres, escrito por la Periodista Cristina Baccin de la revista electrónica Global Research (Agosto 30 2011). Marvin Najarro





Niños latinos en Estados Unidos: los más numerosos, los más pobres


María de los Ángeles vive en un barrio del Condado de Fresno (California), uno de los lugares  del país donde  habitan más niños latinos pobres. Tiene 8 años y está muy orgullosa porque ha comenzado su año escolar. Sus padres son de Guatemala y emigraron a los Estados Unidos hace más de 15 años. Su papá, de origen maya, Mario, nació en un pueblo de Quetzaltenango, una zona particularmente azotada por la violencia y el terrorismo de Estado. Él se dedica al arreglo de techos y su mamá, al servicio doméstico por hora. María de los Ángeles tiene un hermanito pequeño, Joaquín, de menos de un año a quien le toca cuidar algunas veces. Cuando le preguntan si quiere a su hermanito, ella responde con claridad: “A veces, lo quiero. Otras, no”.

Estos niños guatemalteco-americanos ya son parte de las cifras demográficas más impactantes de la última década en Estados Unidos: como niños latinos son la población que más aumenta en este país y, al mismo tiempo, engrosan su porción más pobre. Según el último Censo del 2010, los latinos son 50 millones y medio de personas,  constituyendo hoy la minoría más importante de EEUU. Mexicanos, puertorriqueños, cubanos, salvadoreños, guatemaltecos, dominicanos y más componen uno de los “países latinos” de mayor población en el mundo.  Su población infantil (menores de 17 años) es la que más crece en comparación a otros grupos de edad y pertenencia étnica: hoy son 17 millones y han aumentado  un 39% en sólo la última década, según el Pew Hispanic Center (www.pewhispanic.org).

¿Cómo trata este país a sus niños? ¿Cómo trata a los niños de la “minoría-mayoría” más importante de este país?

El Fondo para la Defensa de la Infancia (Children´s Defense Fund, CDF, www.childrensdefense.org) en su último informe “El estado de los niños de América: 2011” examina la situación del sector más vulnerable de la sociedad  estadounidense y alerta que los niños son el grupo poblacional más pobre del país. Alrededor de 17 millones de niños están lidiando con “inseguridad alimentaria”, según el último reporte de “Feeding America” (una organización en red que reúne 200 Bancos Alimentarios y la organización caritativa de distribución de alimentos más importante del país; www.feedingamerica.org).

Uno de cada 4 niños en el país viven sin acceso seguro a suficiente comida nutritiva: “Los niños afroamericanos están enfrentando la peor crisis desde los tiempos de esclavitud y, en diversas áreas, los niños hispanos y de aborígenes nativoamericanos se encuentran en situación similar”, se sostiene en el mencionado reporte. Los niños latinos no saben si comen hoy ni si comerán mañana: más de un tercio  vive en condiciones de pobreza y de inseguridad alimentaria (“The State of America´s Children, 2011”). Debido a las condiciones de malnutrición, la infancia latina está expuesta a mayores riesgos de salud; una de sus epidemias es el sobrepeso y la obesidad debido al consumo de barata no nutritiva comida-chatarra (32% de  los niños hispanos están más obesos que los niños blancos ).

A su vez, la sobrevivencia de los programas de ayuda alimentaria, es amenazada por los cortes de presupuesto o por cambios de programas que enmarañan el funcionamiento de la red de seguridad social para la infancia pobre. Como ilustración de la situación, desde que comenzó esta recesión económica, a partir del 2007, se han incorporado  más de 800.000 personas al programa de ayuda WIC (Supplemental Nutrition Program for Women, Infants, and Children). El 76% de los destinatarios de este programa son niños y adolescentes.

Es sabido que la pobreza y la malnutrición impactan profundamente en la educación. Los niños malnutridos tienen dificultad para aprender. La mayoría de los niños afroamericanos o latinos (79%) que concurren a escuelas públicas no están en condiciones de leer o rendir en matemáticas al nivel del grado que están concurriendo.

Estados Unidos (junto a  Somalía) son los únicos dos miembros de las Naciones Unidas que no han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño. Los derechos básicos de niños como María de los Ángeles y Joaquín no son respetados. Se encuentran entre los grupos de mayor riesgo y vulnerabilidad, comenzando por el riesgo nutricional. Cuando estén en edad de comenzar su educación universitaria o de incorporarse a la fuerza laboral, tienen pocas chances de estar en condiciones físicas y educativas para ello. Cuando su papá emigró de Guatemala con la esperanza de un futuro mejor, sin violencia para sus hijos, no se imaginó que la violencia es como una espiral de múltiples formas: en este caso, la violencia de un Estado y una sociedad que maltratan a su propia prole no garantizándole la satisfacción de sus necesidades básicas.

Esta generación de latinos no sólo tiene cercenado el derecho a una vida saludable y digna, sino que tampoco podrá asegurar el bienestar de los ancianos a través de su incorporación productiva al ciclo de la seguridad social. Como cuando el perro muerde su propia cola, Estados Unidos muerde el bienestar de sus propios niños. En unos pocos diez años más, las consecuencias de este sistema que persiste en aumentar el ingreso del 10% más rico, disminuir el ingreso del 90% restante de la población y no respetar derechos básicos de la niñez, se encontrará con un círculo que se cierra: cuando la actual población blanca esté en edad de jubilarse, la población mayoritaria para ese entonces, más joven y “de color”, no estará en condiciones de seguir haciendo girar la rueda del sistema social porque fueron los niños que otrora no fueron respetados, nutridos ni educados. 

Cristina BACCIN : Escribe desde ESTADOS UNIDOS - Periodista – Fue Decana de la Facultad de Ciencias Sociales, UNICEN (Prov. Buenos Aires, Argentina), Profesora e Investigadora en Comunicación Social en Argentina (Univ. Nac.  de La Plata, Universidad Nacional del Centro de Bs. As., entre otras) y España (Univ. Pont. de Salamanca).

Copyright © Cristina Baccin, Global Research, 2011






Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA. 


martes, 6 de diciembre de 2011

Manuel José Arce: Y ahora vamos a vivir




INTRODUCCIÓN


Sin llevárselas de motivador profesional, de esos que proveen a las personas ingenuas de muletas espirituales para andar por la vida y, al final, de tanta cháchara se dan tumbos a cada rato; este inefable poeta de Guatemala, Manuel José Arce,  nos da una cátedra magistral de cómo vivir y la importancia que tiene la vida con todos sus altibajos. Como que los seres humanos debiéramos entender y aceptar con madurez que la vida está hecha de todo: de felicidad y sufrimientos. Y que ambos componentes son la sal y pimienta, la sabrosura del existir. Luciano Castro Barillas.



Y AHORA VAMOS A VIVIR

 Hágame un favor: no me hable mal de la vida.
              
La pobre tiene derecho a tener una limpia reputación. Al fin de cuentas, es hermosa, es deliciosa, es  -sin ofender a quienes crean en la supervivencia del alma-  lo único que tenemos.
                
Acaso sea usted una de esas gentes que tienen por costumbre mantenerse del mal humor y refunfuñar por todo. De esas gentes que, si por equivocación les dieron unos centavos de menos en el vuelto, piensan que este es un país de ladrones; de esas gentes que, si no encuentran el peine por la mañana, gritan que esta vida es una porquería y que sería mejor morirse.
                
Usamos a veces expresiones terriblemente radicales sin darnos cuenta, por mal hábito, porque somos así. Y no reparamos en que hay miles, millones de gentes, en circunstancias mucho peores que la nuestra, que ven la vida con optimismo, luchan por conservarla, gastan hasta su última gota de sudor por hacerla más digna.
                
He visto sonreír moribundos. Los he visto sentenciados a muerte, desahuciados por la ciencia, con un estrecho plazo por delante, cómo se gozaban cada partícula de oxígeno al respirar, cómo gozaban la posibilidad de mover su mano, qué dichosos se sentían de poder hablar y escuchar a un ser querido.
                
Piense en cuántos desesperados hay que viven al borde del suicidio y cómo una expresión suya puede darle el último empujón, el definitivo. Piense en cuántos niños hay que están empezando a saber qué es la vida y que tienen la capacidad para hacer de su existencia algo útil a sus semejantes. Algo pleno y lleno de humanidad. ¿Si uno de ellos le preguntara, se atreviera usted a decirle: la vida es una porquería que no merece ser  vivida?

Siéntase vivir.
Es la mejor de las experiencias, es el mayor de los placeres.
                
Todo lo demás es fragmentario, es parcial, es incompleto. Siéntase vivir a todo lo que den sus células. Cuando respire, respire hondo. Cuando piense, piense claro y alto. Cuando ame, ame a fondo. Cuando trabaje, cuando descanse, en todo momento gócese su posibilidad de vivir. Después no podrá hacerlo. Cuando uno sufre, incluso, debe sufrir bien, a conciencia, hasta que el dolor nos haga sonreír. Y esto no es masoquismo, es madurez.
                
No me hable mal de la vida, por favor.
                
No se hable mal de su vida a usted mismo. Es una traición hacerlo. Es una cobardía que no tiene nombre. Es una ingratitud.
                
¿Cuántas mujeres se han desgarrado las entrañas, desde el mono hasta usted, para que sus pies puedan caminar, para que sus neuronas puedan lograr el milagro del pensamiento, para que su sangre circule por su cuerpo, para que usted viva? No sólo la mujer que le dio la vida, sino también la que le dio vida a ella, y así por millones de siglos, usted ha llegado hasta el hoy a través de un camino palpitante. ¿Y esto le parece poco? ¿Y esto le parece aburrido? ¿Y esto le parece indigno de vivirse?
                
No se fugue de la vida. No se ponga vendas en los ojos para no verla. No tome por atajos de evasión. Véala, vívala en toda su hermosura terrible.
                
Y piense, piense por favor, en el derecho que asiste a los demás a vivir. No olvide que todos necesitamos de usted en la medida en que usted se decida hacer de su vida, de su propia vida un pedazo de tiempo iluminado.






Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.

domingo, 4 de diciembre de 2011

LA NUEVA LISTA NEGRA (PARTE III)



Antes de entrar a considerar la última parte (III), queremos dejar en claro que las opiniones vertidas en las anteriores entregas, así como en esta última, obedecen al desarrollo de los eventos que han tenido lugar desde el inicio de la publicación de la ahora llamada Lista Negra. Queremos enfatizar que en ningún momento nuestros juicios y opiniones han sido dados con carácter de absolutos o definitivos, al contrario, se han basado en la apreciación objetiva de la realidad y siguiendo de manera atenta el desarrollo de los acontecimientos concernientes a la actual situación. Pues como muy atinadamente lo expresara el compañero Luciano Castro Barillas (II parte) (…) los enfoques, los niveles de apreciación de la realidad corresponden a la filiación ideológica y política particular de cada cual, condición que no necesariamente debiera de descalificar la verdad y la realidad. Así la cosas, y tomando en consideración los últimos eventos en torno al actual presidente electo Otto Pérez Molina, con justeza opinamos que su actuación ha sido (rebasando opiniones del Día del Juicio) hasta acá muy meritoria: 1º su asistencia voluntaria a la cumbre inauguratoria de la CELAC, y luego la confirmación en el cargo de la Fiscal General, a pesar de que la oficina a su cargo le está siguiendo juicio por acusaciones de genocidio. Lo anterior aunque encomiable, de ninguna manera debe tomarse “prima facie,” pues hay un gran trecho por recorrer y el actual presidente electo todavía no ha tomado posesión, y aunque queda muy poco para ese día muchas cosas pueden suceder que pueden dar al traste con la muy buena impresión dejada, hasta acá, por Otto Pérez Molina. Seguidamente queremos manifestar que La Cuna del Sol, de ninguna manera se está convirtiendo en un vocero oficioso o incondicional de las actuales como futuras acciones del ex–General. Actuaremos, eso sí, con pleno apego y guiados por el análisis que se origina en la observación objetiva de la realidad de las cosas, aun y cuando política e ideológicamente estemos en polos opuestos, cuando hayan acciones o actitudes merecedoras del encomio lo manifestaremos con toda la honestidad del caso, cuando no, las criticaremos y denunciaremos con vehemencia. Por el momento señor presidente electo Otto Pérez Molina, le conferimos el beneficio de la duda, creemos que en este aciago periodo de la historia de Guatemala, usted esta posicionado para hacer historia como el hombre que con honestidad, rectitud y honor rescate  a la sufrida Guatemala. Aplique la mano dura no como un instrumento represivo y de venganza, aplíquela contra la impunidad y la corrupción y contra todos aquellos que han hecho de ellas su modus operandi. La historia será al final el juez más implacable que usted enfrentará, de sus buenas o malas  acciones dependerá que le condene o le absuelva.

Para finalizar con esta nota introductoria incluimos la transcripción (en español, del original en inglés) de la respuesta dada por Aryeh Neier en la revista New York Review Of Books (20-12-2007) a Francisco Goldman concerniente a la  posible participación de Otto Pérez Molina en el asesinato del Obispo Gerardi, de la cual Goldman hace referencia en su libro El Arte del Asesinato Politico: ¿Quién Mato al Obispo? Marvin Najarrro

Aryeh Neier responde:
“Me sentí cómoda revisando el muy buen libro de Francisco Goldman debido al evidencia que el presentó, porque he tenido conocimiento de manera independiente sobre algunos de los asuntos que discutí en la revisión, porque pude verificar otra información accediendo a otras fuentes y porque hubo una decisión de la corte condenando a otros individuos por la muerte del Obispo Gerardi. El papel del general Otto Pérez Molina no correspondió con ninguna de estas categorías. El fue la única persona identificada por Goldman, como un posible asesino que no fue juzgado y condenado. Bajo tales circunstancias, me sentí complacida de aceptar la sugerencia de los editores, de que debía mencionar la refutación de su hijo a cerca de la participación de su padre. La evidencia citada por Goldman para indicar que el estuvo envuelto, me pareció, que por si sola, no era lo suficientemente concluyente.”









LA LISTA NEGRA DE LA ULTRADERECHA GUATEMALTECA

                                          Tercera parte


Por Luciano Castro Barillas


            
La  presencia de Otto Pérez Molina en el acto fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, en Caracas el 2 y 3 de diciembre de 2011, junto al presidente Alvaro Colom –un socialdemócrata incierto-  envía un claro mensaje a la movilizada ultraderecha guatemalteca que apaña la impunidad y vulnera la frágil democracia de ese país. Otto Pérez Molina, indudablemente, no fue llevado a la fuerza, a empujones, a la cumbre. Fue por su voluntad, para tener una percepción directa y personal de qué es lo que se promueve y se promoverá en ese foro regional a partir del momento fundacional, que tiene ya definido para el año 2012 encuentros en Chile, Cuba y Costa Rica. La sobreabundancia de organizaciones regionales en la parte sur del continente americano (Mercosur, Unasur, etc.) da también pródigas razones para tener algunas reservas sobre la funcionalidad efectiva de este organismo latinoamericano que podría tener, para empezar, dificultades de financiación, si se creara una burocracia al respecto. La Organización de Estados Americanos, OEA, ha subsistido, por ejemplo, por los amplios aportes monetarios de los Estados Unidos, muy interesados desde su fundación en hacer funcionar esta especie de departamento de colonias aquiescente y complaciente a los dictados del imperio y totalmente inútil para impulsar y salvaguardar las democracias latinoamericanas, tal el caso de Honduras, donde lo que dice este órgano continental es pasado sencillamente por alto, sin ningún poder vinculante o coercitivo a los Estados violadores de los principios de la democracia y los derechos humanos

La CELAC responde a una coyuntura histórica y política distinta a la creación de la OEA, fruto de la posguerra y la Guerra Fría en la década de los años 40. La Celac es fruto de la emergencia en los últimos diez años, en el sur de América, de gobiernos identificados (no me gusta llamar de izquierda a esas agrupaciones políticas, siempre decepcionantes, al final) con resolver las reivindicaciones sociales históricamente postergadas de los pueblos latinoamericanos. Su eficacia política, de mediación, de promotora del desarrollo económico, social y político como ente regional puede hacerse viable a causa de dos necesarias exclusiones: la de Estados Unidos y Canadá.  Hay de hecho una reivindicación histórica de la soberanía Latinoamericana. Es decir, los Estados latinoamericanos y caribeños podrán a futuro tomar decisiones sin la tutela y control del imperialismo, hasta donde se pueda. Todo un logro si lo vemos desde la perspectiva histórica del neocolonialismo, supeditación y dependencia de estos países con respecto a los Estados Unidos. Estar en este foro dice mucho de Otto Pérez Molina. Se desmarca de la derecha tradicional de Guatemala que esperaba de él un auténtico gorila que con su mano dura y peluda arrancara cabezas y diera tundas a diestra y siniestra a cualquier disenso o desacuerdo político de sus opositores. Tal vez ahora puede empezarse a comprender mejor a un general del Ejército guatemalteco que en unos de los momentos más duros  y sangrientos en la historia de nuestro país supo abrazar una doctrina  -la de la estabilidad nacional-  más racional, viable, práctica y humana para resolver un conflicto violento de 36 años de duración. Que aparezca en el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico como un relevante violador de los derechos humanos durante la guerra  en el área donde fungió como jefe militar,  es algo que indudablemente le compromete y hace verle con cautela. Sin embargo, confirmar en su cargo a la Fiscal General, hija de un ex insurgente y reconocer su buena labor dice mucho de él. Personalmente, no creo en las imputaciones que se le hacen en relación con el asesinato de monseñor Gerardi, por una cuestión de simple y llana lógica: nadie que vaya a ejecutar y dirigir un crimen de tal envergadura va estar, precisamente, en el escenario de la operación. No es posible procedimiento tan burdo e incompetente, además de cínico, de un jefe de inteligencia. Personalmente, esos señalamientos siempre me han parecido absurdos. Es como pasar por alto todas las reglas y principios de la conspiración para cometer un crimen político de gran repercusión. Considero al general, con sinceridad, una persona inteligente, pero no exenta de responsabilidades, pues un cargo de esa naturaleza  -en las circunstancias del conflicto que vivió Guatemala-  no está libre de abusos. ¿Cuáles son? Bueno, esto es una situación bastante difícil de comprobar en materia judicial, pero de mucha fluidez en términos políticos, principalmente de los opositores.

Un revolucionario debe tener amplitud, pero también cautela. Partir en sus valoraciones del dictum fundamental marxista: el hombre es lo que hace, no lo que dice. Y cada ser humano va siendo distinto: cuando se tiene 10, 30 o 60 años, para peor o mejor. Un marxista parte de las constataciones concretas, de los hechos, no de los prejuicios. Y así como Santos, el presidente de Colombia se desmarcó del ultraderechista Uribe y mantiene excelentes relaciones personales y políticas con Chávez, lo mismo podría suceder con Otto Pérez Molina. Su extracción militar no necesariamente podría determinar su ser político.

Por el momento, la ultraderecha guatemalteca empezó a desencantarse con Pérez Molina, y le parece inconcebible que haya estado departiendo con un grupo de “comunistas” en Caracas, según las simples valoraciones de esta clase de personas. La historia y la política da sorpresas y así como Colom, autoproclamado como socialdemócrata hizo un gobierno de derecha sin paliativos; Otto Pérez Molina podría ser el socialdemócrata inesperado y proveedor de bienestar y seguridad a los guatemaltecos. Todo puede suceder en Guatemala, país del realismo mágico. Las personas que votaron por el general van desde las personas honradas, otros que anhelaban la mano represiva y los últimos, los peores, aquellos que esperan que Otto Pérez Molina dé agua parejo, tal desean la Asociación de Veteranos Militares de Guatemala y la Asociación de viudas de Militares, ansiosos de venganza, no de justicia. Por el momento, Otto Pérez Molina, no ha asumido como propias sus preocupaciones. Es asunto de esperar los años que vienen. Pero seamos optimistas  -no ingenuos-  porque es la mejor manera de abordar la vida.

Nota: Dar agua, es un guatemaltequismo que significa asesinar. Esta expresión fue muy utilizada durante el conflicto armado interno.





Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA
           
           
            

sábado, 3 de diciembre de 2011

LA NUEVA LISTA NEGRA (PARTE II)



Los datos contenidos en el informe investigativo emitido por la Comisión para la Recuperación de la Memoria Histórica son devastadores: el 97% de los actos de violación de los derechos humanos fueron cometidos por el ejército, mientras que el 3% correspondió a la guerrilla. Si se toma en cuenta, que el trabajo de investigación de los actos criminales cometidos por ambos bandos durante los 36 años de guerra civil, fue conducido de manera imparcial y sin sesgos premeditados, intentos o acciones destinados  a subvertir los resultados y la legitimidad de los mismos,  solo pueden tener lugar en un mundo alterno en donde la realidad es constantemente distorsionada. Como en el mito histórico de las Villas Potemkin. El que se halla elaborado una lista negra con los nombres de personas ( presuntos terroristas) o que se quiera remover a la valerosa Fiscal General, por sus acciones destinadas a enjuiciar a los culpables de crímenes de lesa humanidad, demuestra ante todo, que los sectores más reaccionarios de la oligarquía guatemalteca aglutinados en la extrema derecha, no olvidan ni perdonan. Contrario a lo que sucede entre grandes sectores de la población. Piden borrón y cuenta nueva, demandan el olvido, pero nunca dejan de ver a sus oponentes, como sus enemigos. Ofrecen como cacahuates (a los crédulos) el discurso conciliatorio y de tono moderado, con la salvedad de que ellos no comen de eso. Independientemente de que el presidente electo, Otto Pérez Molina, directa o indirectamente tenga que ver con este ominoso capitulo que recién se empieza a escribir, es sumamente importante que se pronuncie lo más pronto posible y deje en claro de una vez cual es su posición ante tales sucesos. Se sabe que ya se ha pronunciado a favor de mantener en su cargo a la Fiscal General, pues según él, está realizando un excelente trabajo. De ser cierto, implicaría una sonora bofetada al rostro de los intolerantes con sed de venganza. Pero no hay que pecar de muy ingenuos, estas cosas hay que apreciarlas dentro del contexto de la realidad  guatemalteca, en donde es siempre necesaria una buena dosis de de precaución y escepticismo. Marvin Najarro










LA NUEVA LISTA NEGRA
DE LA ULTRADERECHA GUATEMALTECA

Segunda Parte


Por Luciano Castro Barillas


Pues, bien, estimados lectores, el coronel Ricardo Méndez Ruiz divulgó la noticia sobre el secuestro de su hijo ocurrida en 1982 en la edición de Prensa Libre del 10 de noviembre de 2011, en un campo pagado a una página, a raíz de las capturas de altos jefes militares vinculados con actos de genocidio unos meses atrás (Mario López Fuentes, Bol de la Cruz y Mejía Víctores). La nota periodística, entre otras cosas, consignaba lo siguiente: Acusa a 26 ex guerrilleros. Ricardo Méndez Ruiz pide protección. Méndez fue secuestrado en 1982 en la Universidad de San Carlos. Ricardo Méndez Ruiz, hijo del ex Ministro de Gobernación con el mismo nombre, solicitó ayer a la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) medidas cautelares, pues teme una acción en su contra por parte de la Fiscal General Claudia Paz y Paz y de 26 guerrilleros a quienes acusó. Méndez señaló que la funcionaria es prima de Margarita Hurtado Paz y Paz, a quienes sindica haber integrado las facciones insurgentes Ejército Guerrillero de los Pobres y Partido Guatemalteco del Trabajo, organizaciones que formaron parte de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG”.
            
Por su parte la columnista Margarita Carrera, en la edición del 1 de diciembre de 2011, puntualiza: “Sin embargo, en su demanda, señala a una serie de personas que ya no están militando en partido alguno, pues, a pesar de rencores mutuos, ya se firmó la paz y no hay indicios de que se inicie otra infame guerra civil, a pesar de la pobreza y miseria que aún impera. Si bien Méndez no confesó los terribles crímenes cometidos por él, se atrevió a recordar crímenes de los guerrilleros, a quienes llama terroristas, pues mataron a altas personalidades”.
            
Ahora bien, los enfoques, los niveles de apreciación de la realidad corresponden a la filiación ideológica y política particular de cada cual, condición que no necesariamente debiera de descalificar la verdad y la realidad. Las atrocidades  -según el Informe para la Recuperación de la Memoria Histórica- documenta que el 97% de los actos de violación de los derechos humanos correspondió al ejército y el 3% a la guerrilla. Este informe, dicho sea de paso, fue una investigación imparcial, por lo tanto no puede imputársele que sus resultados favorezcan a tal o cual bando. El problema de fondo está en que se afectó al poder oligárquico en su imagen de moralidad y orden, pues tras 36 años de afirmar que los revolucionarios eran los causantes de las desgracias nacionales, terroristas y desalmados asesinos, los porcentajes del 97% contra el 3% dicen toda una verdad.
            
Ahora bien, estas iniciativas dirigidas específicamente contra la Fiscal General y contra la democracia guatemalteca en general, tienen el objetivo de inhibir el desempeño profesional y ético de Claudia Paz y Paz Bailey, sin embargo ella declaró que es su obligación de atender la denuncia presentada ante su despacho. Lo que se busca, pues, es favorecer con la impunidad a este tipo de personajes y nada mejor que esto ocurra en la coyuntura  -según estas mentalidades reaccionarias-  cuando un militar llega el poder a partir del 14 de enero de 2012, sin embargo, esa lógica, ese tipo de racionalidad, está desfasada de la realidad política, de la tendencia objetiva de la realidad. Es decir, ni la coyuntura nacional ni la internacional permiten un retorno al pasado en los términos, digamos, “tradicionales”, tal como ellos lo quisieran. No obstante, la postura no puede ingenuamente considerarse inocua. Hay suficiente poder económico y política como para intentar poner en marcha una locura de este cuño. Guatemala sigue siendo el país de los aparatos clandestinos de seguridad y grupos ilegales armados, tal la razón de ser y estar en el país la Comisión Internacional contra la Impunidad, auspiciada por las Naciones Unidas. No es Méndez Ruiz el que debiera de temer por la acusación contra los ex militantes de la insurgencia nacional, sino los ex guerrilleros, los cuales están por un lado desarmados y por el otro desmovilizados. Ya no hay un brazo armado revolucionario para hacerle frente al terror reaccionario, con lo cual se cumple el viejo refrán popular que ahora “los patos le están disparando a las escopetas”.
            
Otto Pérez Molina fue el representante del ejército en los negociaciones políticas que dieron como resultado los Acuerdos de Paz y representó al bando progresista del ejército (los militares partidarios de la política de estabilidad nacional auspiciada por los Estados Unidos), haciéndole frente, no sin dificultades y con una visión política más amplia, al grupo de militares desalmados, miopes y torpes que eran partícipes de la doctrina de la seguridad nacional, los cuales propugnaban por la guerra total de aniquilamiento, principalmente de la población civil desarmada. Ese tipo de militares son los que están actualmente siendo procesados. Pérez Molina, pienso, no respondió en su momento a esos intereses y no lo hará ahora cuando en su calidad de presidente está en la cima del poder. Posiblemente esos sectores cavernarios dentro del ejército y afiliados a la doctrina de la seguridad nacional tienen la esperanza de la solidaridad castrense con la presencia del general en la primera magistratura, lo cual es poco probable, pues algunos pasos dados por él en el período de transición  da lugar a inferir que quiere hacer de su gestión algo mejor que las anteriores, por lo cual los luchadores sociales no deberían alimentar temores por lo que eventualmente podría hacer Pérez Molina, sino por los grupos que están fuera de su control. Personalmente creo en el pundonor militar, pues hay dentro del ejército buenos oficiales, con honradez e integridad, de lo cual doy fe por la amistad con dos de ellos.
            
Al Ejército de Guatemala le queda un largo camino por recorrer para recuperar la credibilidad perdida ante las grandes mayorías del pueblo, pues la instrumentalización de que fue objeto por muchos años por los políticos marrulleros y ricos trapaceros, echó por los suelos la imagen del militar que iba y salvaguardaba la prez y la gloria personal y de la Patria. El único camino, irremediablemente para los buenos militares, es hacer que se cumpla la justicia y se fortalezca la democracia con las acciones de ésta. De lo contrario, seguirá siendo una de las instituciones  -junto al Congreso-  más desprestigiadas del Estado Guatemalteco.





Publicado por: Marvin Najarro
CT, USA.