miércoles, 14 de marzo de 2012

LOS DESALOJOS VIOLENTOS PARA LOS CAMPESINOS Y LA TOLERANCIA PARA LOS TERRATENIENTES



En sociedades atrasadas como la guatemalteca, nos informa Luciano Castro Barillas, se sigue practicando los principios  que eran la base del estado burgués de los siglos pasados, es decir una democracia con libertades civiles y políticas para los acomodados; ejemplo los Widmann, pero no así para los sectores populares como en el caso de los expoliados indígenas  del Valle del Polochic y más    recientemente la comunidad indígena de Santa María Xalapán, Jalapa, a quienes el actual gobierno sin ninguna consideración los está desalojando violentamente de sus tierras ancestrales negándoles de esa manera sus derechos y libertades democráticas.



Por Luciano Castro Barillas


El liberalismo de los siglos XVII, XVIII y XIX apuntaló las ideas sobre la ley, el orden y la autoridad, que ayer y hoy son la complacencia de las clases dominantes y lema de cuanto candidato presidencial aparece en nuestro país cada cuatro años. Estos principios republicanos fundamentaban un Estado burgués, es decir, una democracia con libertades civiles y políticas para los acomodados, no así para los sectores populares. Ese mismo esquema que surgió con el Renacimiento italiano pero que se consolidó en los siglos indicados en otras partes de Europa, es el mismo que se sigue aplicando en sociedades atrasadas como la guatemalteca, cuya escalofriante división en clases, adquiere los conocidos matices de represión, exclusión, racismo y ausencia de democracia económica, como articulación fundamental para la realización de las demás realizaciones humanas. Personalidades con tanto prestigio intelectual y que son fuente de enseñanza de filosofías sociales a generaciones de seres humanos, necesitan, la verdad,  serias revisiones sobre lo que escribieron, tal el caso del francés Voltaire cuyas ideas sobre la democracia eran poco democráticas, pues creía que las masas o sectores populares no tenían capacidad para disfrutar ese regalo burgués o exquisitez llamada democracia. ¿Le parecen familiares esas ideas? Propuso a sus amigos intelectuales y ricos, siguiendo la vieja tradición de los patricios griegos y romanos, una democracia aristocrática.


Entonces, la vieja expresión de que el pueblo no puede vivir en democracia porque se excede, es el argumento falaz de quienes creen que la democracia guatemalteca es demasiado permisiva y excesiva, la pregunta es ¿en qué y con quienes? Aquí los únicos que disfrutan el derecho de hacer lo que se les viene en gana son los oligarcas coludidos en el CACIF y en quienes se concentra desproporcionadas cotas de riqueza nacional. Nadie más goza de esas libertades incomparables. ¿Acaso gozan de esas libertades los indígenas del valle del Polochic, Alta Verapaz,  expoliados por la familia de los Widmann emparentados con los Berger? Contra esos usurpadores no hay poder ni ley que los alcance. Ahora bien, las cosas son totalmente distintas cuando en un conflicto de tierras están los campesinos indígenas reclamando derechos ancestrales sobre la tierra, amparados en títulos de propiedad comunitarios otorgados durante la colonia por la Corona Española. Contra ellos la maquinaria represiva del Estado está a punto, bien lubricada y las transmisiones no rechinan, tal el caso del desalojo llevado a cabo por la Policía Nacional Civil, la Fiscalía General y el Ministerio de Gobernación en la comunidad indígena de Santa María Xalapán, Jalapa. Sin embargo, esa efectividad para combatir la delincuencia por parte del Ministro de Gobernación no aparece por ningún lado. Está dando bandazos, pues la incidencia en la comisión del delitos se ha incrementado, no ha disminuido. Es obvio, por ejemplo; el mal trabajo de inteligencia en el operativo montado el día lunes 12 de octubre en una colonia popular de la ciudad, donde se utilizó una considerable fuerza de seguridad  -como 200 hombres- sólo para decomisar una motocicleta y ningún capturado. No aconteció lo mismo con los dirigentes indígenas de Santa María Xalapán, Roberto González y Mercedes Pérez, los cuales fueron apresados sin ninguna consideración. Transcribimos para los lectores de La Cuna del Sol el comunicado emitido el día de ayer (12-03-2012) por el Comité de Unidad Campesina, CUC, sobre estos hechos:



CAPTURAN A MÁXIMA AUTORIDAD INDÍGENA EN DESALOJO VIOLENTO



Nuevamente la comunidad indígena de Santa María Xalapán, del municipio de Jalapa, Jalapa; fue víctima de un desalojo violento efectuado por la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público. En este hecho violento fueron destruidas viviendas y fue capturado Roberto González, máxima autoridad indígena, y Mercedes Pérez, líder campesino del lugar. De acuerdo con líderes comunitarios, a Roberto González el Ministerio Público lo acusa de usurpación agravada. Sin embargo, en palabras del propio González, él acudió al lugar porque las familias que estaban siendo desalojadas lo llamaron para que entablara un diálogo con la PNC y el MP para que no violara los derechos humanos de las y los campesinos. De esta cuenta, cientos de comunitarios se encuentran apostados a un costado de las cárceles de Jalapa exigiendo la libertad de sus máximas autoridades.

El Comité de Unidad Campesina, CUC, condena enérgicamente estos hechos y a la opinión pública manifestamos lo siguiente:
  1. Que las tierras de Santa María Xalapán pertenecen histórica y legítimamente a las familias xincas de Santa María Xalapán.
  2. Que los usurpadores e invasores son los terratenientes que se quieren apoderar con escrituras supletorias de las tierras que les pertenecen a estas familias.
  3. Que las autoridades gubernamentales (PNC, MP y otros) están favoreciendo a los terratenientes y ricachones.
  4. Que este acto violento es parte de la política de represión, persecución y criminalización de este gobierno a la lucha indígena y campesina en defensa de nuestros territorios y la recuperación de la Madre Tierra.

Ante lo anteriormente expuesto exigimos:

  1. Al Ministerio de Gobernación y al Ministerio Público, que se abstengan de perseguir injustamente a los comunitarios que están defendiendo sus legítimos derechos.
  2. A la Procuraduría de los Derechos Humanos y a las organizaciones que velan por los mismos, que se apersonen a la comunidad de Santa María Xalapán para que no se violen los derechos de los comunitarios y se respete la vida de los mismos.
  3. Al gobierno, que respete los derechos colectivos de los pueblos originarios xincas establecidos en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Carta sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas y la Constitución Política de la República de Guatemala.
  4. Además exigimos a las instituciones de gobierno, relacionados con el tema agrario y la legalización de la tierra, que se ponga la atención debida a este caso y se respete el título de propiedad de estas tierras que posee la comunidad xinca.
  5. Por último, exigimos al Ministerio de Gobernación, al Ministerio de la Defensa y al presidente Otto Pérez Molina, que deje de criminalizar y tildar de grupos criminales a las y los campesinos que defienden sus tierras.

¡No más desalojos, no más criminalización de los pueblos originarios!

¡Cabeza clara, corazón solidario y puño combativo,
de las y los trabajadores del campo!

Miembro activo de la Coordinación y Convergencia Nacional Maya







Publicado por Marvin Najarro
Ct., USA. 

martes, 13 de marzo de 2012

RESPUESTA DE RICARDO ARJONA A SUS CRÍTICOS Y DETRACTORES...


INTRODUCCIÓN


Es un hecho que el cantautor más exitoso que ha tenido nuestro país es Ricardo Arjona, persona democrática y sin desmentidas muestras de su generosidad. El mundo donde él se mueve y donde ha hecho dinero sin explotar a nadie  -como dijera Gabriel García Márquez a los envidiosos por el volumen de ventas de sus libros-  no puede sustraerse de los circuitos comerciales. Es inevitable. No podemos pedirle a Arjona panfletos políticos en sus composiciones (como quieren los izquierdistas, que nada les parece) porque entonces nadie se las compraría y tendría que regresar a Guatemala a cantar en bares y discotecas. Por su ingreso su vida es otra. Se mueve entre la comodidad y el lujo y la verdad es que bien merecido lo tiene, sin embargo, Arjona no es ostentoso, pese a ser una persona que vive en la opulencia. Sigue siendo humilde e identificado con los problemas de su país y sus necesidades extremas. Algo quiere hacer. En algo quiere contribuir a hacer de Guatemala un país mejor, y lo hace a través de una cultura de masas o comercial. No se le puede pedir más. El no podrá pasar de ser contestatario, consciente o diletante. De Arjona no se puede esperar que sea un activista político de izquierda, porque si no le cerrarían las puertas por todos lados. Bastante hace con ser crítico en sus canciones de calidad poética, por eso nunca ha ganado un premio musical importante del mundillo de Miami manipulado por la familia de Emilio y Gloria Stefan. Año con año es nominado, pero nunca le otorgan un premio de ese ámbito musical de alta rentabilidad. Arjona es más talentoso y más refinado que Juanes, Ricky Martin y Luis Miguel y aunque le disguste a los promotores de Miami no lo pueden pasar por alto. Caso muy distinto es el del trovador Pablo Milanés, abanderado de la música revolucionaria cubana que terminó regándola (como dicen los mexicanos) con sus posiciones oportunistas y su amor al dinero. Las posiciones de Arjona son totalmente comprensibles y nada tienen de malo. ¿Enajenante con sus temas? Que más alienados que los ortodoxos marxistas, incapaces de la aplicación creativa de esta filosofía política. Es muy probable que con su sensibilidad y si los tiempos fueran otros, Arjona hubiese militado en alguna organización revolucionaria, pero hoy no le pidamos  -no le fastidiemos, pienso yo-  con exigirle lo que no puede dar: el es un cantante del mundo comercial, pero de mucha calidad y sin mezquindades, conste. Luciano Castro Barillas.

A continuación la respuesta de Ricardo Arjona a sus críticos publicada recientemente por Prensa Libre.



Por Ricardo Arjona


“Como quien no quiere la cosa y para mi mala suerte, mis amigos en Guatemala no resistieron las ganas de enviarme desplegados de prensa en los que prácticamente poco o nada quedaba de mis huesos a merced de algunos periodistas protectores de los débiles, enemigos de las oligarquías y arrasadores de cualquier intento de provocar una reacción que no esté ligada a los métodos viejos que a ningún lado nos llevaron en el trayecto de nuestra historia. Estos eruditos de las cosas sociales siguen pensando que provocar, dividir y quejarse siguen siendo soluciones para nuestros problemas. Son los mismos que se apuntaron a la foto de los tratados de paz que desarmaron a la gente de la guerra, pero no se ocuparon de armarla de nuevo para la vida y los dejaron al abandono víctimas de su propio destino. Los mismos que gritaron hurras a favor de gobiernos de seudoizquierda que saquearon a nuestro país en el nombre del pueblo”.

“Siempre será más cómo atrincherarse al regazo de una computadora, atalayando como zopilotes voraces cualquier indicio de idea para convertirla en la carroña que comen, amparados en modelos seudorrevolucionarios que tan bien les hace lucir ante los ojos de su principado de seguidores que hacen del resentimiento un estandarte. Las diferencias siguen siendo las mismas en Guatemala, los padecimientos de nuestra gente siguen intactos, pero los métodos para combatirlos deberán ser distintos. Hay que ser un idiota para cometer el mismo error docenas de veces y sentarse a esperar cada vez diferentes resultados. Alguien escribió: (…) ¿Qué tiene que ver un dueto romántico con las ruinas de Tikal?, en referencia al video ¿Fuiste tú? Pregunto ¿hubiese sido mejor idea llevar una cámara y fotografiar cuanto cadáver nos encontremos y entrevistar a las víctimas de la delincuencia para enviar al mundo de manera redundante una imagen de nuestro país que es la que ya conocen? ¿Escucharon hablar de las ideas?, pues aquí les va una, que a pesar de los pesares y de este nudo en la panza que me deja leer tanta sandez mal educada y resentida continuaré, porque ustedes, lejos están de ser representantes de un país como el nuestro”.

“Con respecto a Guatemorfosis intentamos organizar una campaña internacional que contara las virtudes de Guatemala en el extranjero. Se intentó hacerlo por todos los medios sin resultados. Al final del camino siempre había un problema que frenaba toda posibilidad.  Todo esto pudo desvanecerse y sucumbir en al frase típica derrotista de que en Guatemala no se puede hacer nada. Hoy tenemos por medio del video “Fuiste tú” una exposición de nuestro país en el mundo que es prácticamente impagable, producto de utilizar los espacios de un video musical para mostrar la otra cara de este país sin que al país le cueste un centavo. ¿Qué es mejor?, unirse a la iniciativa privada e intentar por medios de las ideas una alianza donde mi trayectoria le puede servir para sus fines y a mis fines les sirven sus posibilidades, o crear un muro hermético de resentimiento y división que nos mantenga en las mismas alimentando el odio y la separación. Debo mencionar que la marca patrocinadora pudo inclinarse a la posibilidad de un comercial más festivo y sin fundamento y optó por la de un mensaje que provocara algo distinto.  La campaña que promueve un cambio personal como principio de todo es una idea de ambas partes, pero asumo toda la responsabilidad en cuanto al texto, de lo que dice y a la manera de plantearlo. Creo en los cambios personales como principio de contagio, y también creo que la mediocridad es una plaga que hay que vacunar con ideas, no con resentimiento”.

“Mi convenio personal es convertir esta alianza en la primera Escuela de Música de la Fundación, proyecto que se inaugurará el próximo año en una zona marginal y que usaremos como piloto para fomentar la posibilidad de llenar nuestro país de escuelas de primer nivel. Ahora bien, si los dueños de la verdad absoluta, sí, ustedes que se manifestaron en contra de esta iniciativa más con el hígado que con la cabeza. Ustedes que ven esto como una forma de alienación que en nada beneficia al país, les doy mi palabra de detener este intento justo en el momento que me den una opción mejor para lograr lo mismo por medio de su pluma viperina, sus quejas, su arrogancia, su panfleto gastado, sus malas intenciones y la tibieza de la temperatura que dejan sus nalgas en la silla desde donde agazapados y sin mover un dedo intentan arreglar los problemas del país. Al resto de mis paisanos, que por suerte son más, mis respeto y abrazo fraternal”.








Publicado por Marvin Najarro
Ct., USA. 

lunes, 12 de marzo de 2012

LIBERTAD, PUBLICIDAD Y DERECHOS CIUDADANOS


El problema no es Arjona, midamos la libertad no por la publicidad, sino por el avance de nuestros derechos ciudadanos, escribe en reciente artículo de opinión en Nuestro Diario, Ramón González.



Por Ramón González


Las críticas a la participación de Ricardo Arjona en la propaganda de una conocida refresquera revelan no la ética del popular cantante muy querido por propios y foráneos, sino el oportunismo de los publicistas cuyo trabajo es lavarle el cerebro a quien se deje.


No es la primera vez que una transnacional utiliza a personajes de la farándula para enganchar a más consumidores y aquí, como en muchas otras partes, se ha vuelto moda frivolizar las demandas colectivas por reformas sociales y económicas largamente esperadas.


Esta frivolización refleja el hundimiento cerebral del país, propiciado por la agenda conservadora que ocasionó la quiebra de la educación pública y logró que la gente dejara de leer, expandiendo la Macdonalización del mundo criticada por el escritor chileno Ariel Dorfman y el afianzamiento del individualismo radical y la ley del más fuerte, que tanto en hogares acomodados como en los más pobres influyó en la transformación de los hijos en esclavos de la televisión, los refrescos embotellados y la comida rápida, con el consiguiente incremento de la obesidad y la diabetes infantil.


A ello también contribuyó el acceso al poder público de bribones y grandes farsantes interesados en enriquecerse y favorecer a las transnacionales. La cortedad de miras de esta seudoclase política alentó la pérdida de la calidad en todo y extinguió el interés por el arte, el deporte y la ciencia.


La chabacanería sustituyó al sentido eminente de la vida, haciendo más evidentes los avances en el arte de mentir y amansar a las masas que viven convencidas de no merecer mucho más de lo que tienen. De allí que el problema no sea Arjona, que mucho hace repartiendo la plata que gana, ni la refresquera que vende veneno, si no nosotros que permitimos que la estafa y el borreguismo prevalezca.







Publicado por Marvin Najarro
Ct., USA. 

domingo, 11 de marzo de 2012

LAS CONTRADICCIONES DEL FEMINISMO MODERNO...


INTRODUCCIÓN

La izquierda norteamericana hizo en la década de los 70 propuestas muy interesantes que relanzaron viejos temas olvidados: la lucha por los derechos humanos, la equidad de género y el ecologismo. Ni lerdo ni perezoso el Departamento del Estado se apropió de estos aportes constructivos y los transformó en un instrumento político de dominación a través de un dossier, El Trilateralismo. Una alianza estratégica del imperio para sus proyectos de neocolonización espiritual integrada por los tres sectores más importantes de la sociedad estadounidense: los banqueros, los industriales y los políticos. Entre las personas más conocidas que elaboraron el dossier estaban Nelson Rockeffeller, Cyrus Vance y Zbniegw Brezinski. El Tercer Mundo y especialmente la izquierda de América Latina hizo eco de la propuesta ideológica y tomando los elementos progresistas de la iniciativa los incorporó a las luchas reivindicativas de esos años. El feminismo como movimiento social que reivindica los derechos de la mujer es total y absolutamente válido, sin embargo hay una especie de feminismo anglosajón  -o al menos se llaman así este tipo de personas-  que emprendieron una confrontación patética, una literal competencia contra los varones, erradicando y rechazando todo sentido de amabilidad y caballerosidad de un hombre, entre otras cosas, porque eran "resabios de una cultura de opresión del macho (¿?)...". Pero la competencia del feminismo anglosajón no se ha circunscrito a lucha por la igualdad en el trabajo, las profesiones y la política; el fuerte componente del neoliberalismo sexual les ha llevado, como dijo un irreverente escritor español, a "crear un artefacto ideológico, cultural, de testículos teórico o virtuales". Fórmese, pues, estimado lector de La Cuna del Sol, su propia opinión. Luciano Castro Barillas.

El artículo a continuación es una transcripción en español del original en inglés, escrito por John Pilger, y publicado por la revista electrónica Global Research el 8 de marzo del 2012.




LAS CONTRADICCIONES DEL FEMINISMO MODERNO: EL TRIUNFO DE LA MAQUINARIA POLÍTICA SOBRE EL FEMINISMO


Por John Pilger



En 1963, un alto oficial del gobierno de Australia, A.R.Taysom, deliberaba a cerca de la sabiduría de enviar a las mujeres como representantes en asuntos relacionados con el comercio. “La mujer nombrada no debe permanecer por siempre joven y atractiva, porque una dama solterona -y sucede muy a menudo- con el paso de los años se transforma en algo parecido a una hacha de guerra; mientras el hombre se torna generalmente calmado.” En el Día Internacional de la Mujer, vale la pena considerar esas primitivas opiniones. ¿Pero qué es lo que ha pasado con el feminismo moderno? ¿Por qué está tan  falto de sus raíces políticas y socialistas, al grado de que cualquier mujer que triunfa dentro de un sistema político inmoral tiene que ser admirada? Ahí tenemos el caso de Julia Gillard, la primera fémina  en ocupar el cargo de primer ministro de Australia, tan celebrada por prominentes líderes del feminismo, como la escritora Anne Summers y Germaine Greer. Ambas no escatiman en sus aplausos para Gillard, la “extraordinaria mujer” quien el 27 de febrero acabó con las aspiraciones de su retador, Kevin Rudd, el ex primer ministro a quien ella depuso en el 2010 en un auténtico golpe secreto, al más puro estilo de los machos. El 3 de marzo, Greer escribió  en el Sidney Morning Herald que ella estaba enamorada desde hacía mucho tiempo con la “pragmática” Gillard. Omitiendo del todo la manera de hacer política de Gillard, ella preguntó: “¿Qué es lo que no gusta? Que ella es una mujer, esa es la razón. Una mujer en el poder, de mediana edad y que no es casada, la pesadilla de cualquier hombre y de cualquier mujer.”

Que Gillard sea una pesadilla para las mujeres, hombres y niños aborígenes  a quienes esta prototípica  miembro de la maquinaria política ha abusado y culpado por su pobreza a la vez que implementa mediadas punitivas y racistas desafiando el derecho internacional, aparentemente no tiene ninguna relevancia. Que Gillard sea una pesadilla para los refugiados detenidos y confinados en lugares circulados con alambre de púas -niños incluidos- y que de acuerdo con el ombudsman de Australia son inmensos generadores de enfermedades mentales; no es de interés. Que Gillard haya jurado mantener indefinidamente a los soldados en Afganistán y que la gran mayoría de los que han muerto o resultado heridos haya sucedido  durante su mandato como primer ministro, no tiene mayor relevancia. Perversamente, la distinción feminista de Gillard es el haber removido la discriminación de género relacionado con la participación en combate en el ejército de Australia. Gracias a ella, ahora las mujeres son libres de matar afganos y a otros que no representan amenaza alguna para Australia, al igual que sus camaradas agrupados en unidades de “cacería,” actualmente acusados de masacrar a civiles. Al ponerle fin a los tabúes culturales y de otra naturaleza que ha limitado en el pasado el papel de las mujeres en situaciones de combate, Summers escribió: Gillard ha asegurado que sea “Australia quien  nuevamente lidere al mundo en una reforma de tal magnitud.”

La devoción por las guerras imperiales de este nuevo “icono feminista" es impresionante, si acaso extraño. Refiriéndose al despacho de las tropas coloniales de Australia, a Sudán, en 1885, con el objetivo de vengar el levantamiento popular en contra de los británicos, ella, Gillard; describió la olvidada farsa “no solamente como una prueba de coraje en tiempo de guerra, sino como una prueba de carácter que ha servido para definir nuestra nación y el sentido de quiénes somos". Rodeada de banderas, para no variar, ella deja bien en claro su posición. El punto aquí es que la celebración de esta clase de personalidades políticas, sin tomar en consideración el género, no tiene nada que ver con feminismo. Al contrario, es complicidad con uno de los más malvados actos criminales de nuestra época. Fue Margaret Thacher quien ordenó el hundimiento del Belgrano en donde perecieron 323 jóvenes conscriptos argentinos, lo que le causó mucho regocijo. Fue la poco callada feminista británica, MP Harriet Harman, conjuntamente con otras feministas del partido laborista, conocidas como las “Blair babes,” quienes apoyaron la invasión a Iraq y permanecieron alegremente al lado de uno de los principales criminales de guerra.

En occidente, “los cielos de cristal” permanecen como el tema de preferencia del feminismo burgués. ¿Cuántas mujeres que logran sobresalir en política hablan en contra de esa maquinaria, llegando a las mujeres quedadas atrás? ¿Cuántas resisten la adicción a la vanidad, al poder y a los medios de prensa? ¿Cuántas usan sus plataformas políticas para analizar y exponer el militarismo psicopático y su industria de la muerte y mentiras que contaminan nuestras vidas en lo político, cultural e informativo y que son la fuente de tanta violencia en contra de las mujeres en países distantes y profundamente golpeados, si no en contra de las mujeres en casa? ¿Quién habló en contra del viaje de placer de Julia Gillard a Israel después  de la masacre de 1400 personas en Gaza, mayormente mujeres y niños y de su afectado apoyo a los asesinos? ¿En donde,  en qué lugar  de los espacios de cobertura política están las voces de mujeres con sólidos principios como Medea Bejamin, Arundhati Roy  y, de los corazones bravíos de las mujeres Rawa en Afganistán? Hillary Clinton se ganó el aplauso de famosas feministas por el apoyo que le brindó a la invasión de Afganistán para “liberar a las mujeres del Talibán.” No importa que esta no fuera nunca la razón, no importa las decenas de miles que han sido asesinados o han quedado mutilados. Durante su campaña para llegar a la Casa Blanca, en el 2008, Clinton, apoyada por feministas de la talla de Anne Summers; dijo a los cuatro vientos que, estaba preparada para “aniquilar a Irán.”

Aquí en Australia aplica la distracción familiar: la misma insidiosa RP corporativa dirigida mayormente a las mujeres y a los jóvenes que dice que la identidad personal es el límite de lo político; el mismo esquema de organización que busca el olvido de la historia de los pueblos y de cualquier noción de clase y de nuestra servidumbre a una elite no democrática. Sin embargo, el feminismo australiano tiene un pasado digno de orgullo. Con las mujeres neozelandesas, las mujeres australianas lideraron el mundo en ganar el voto, durante la matanza de la Primera Guerra Mundial. Las mujeres australianas montaron una exitosa y única campaña en contra del voto por la conscripción. Un poster declarado ilegal en varios estados tenía inscrito el encabezado que decía “El Voto Sangriento” y mostraba a una desafiante mujer depositando su voto en una urna en lugar del “yo condene a un hombre a la muerte”.

El día de las elecciones todos los políticos australianos, con la excepción de uno, urgieron votar por él “sí.” Ellos perdieron. La mayoría siguieron el ejemplo de las mujeres. Ese es el verdadero feminismo.

Copyright © John Pilger, Global Research, 2012 









Publicado por Marvin Najarro
Ct., USA.

viernes, 9 de marzo de 2012

PONIENDO LA LEGALIZACIÓN DE LAS DROGAS EN LA AGENDA


Hacemos llegar a los lectores de La Cuna del Sol un artículo de interés público mismo que fue publicado en su versión original en inglés por la revista electrónica Counterpunch el 7 de marzo del 2012. Las valoraciones que de él se extraigan es su asunto personal.






Por JEFFREY DWYWOOD

La llamada guerra contra las drogas se ha estado desarrollando por más de 40 años y, a pesar de la colosal cantidad de recursos que se han desperdiciado en este fallido experimento social, el apetito del mundo por las substancias ilícitas se mantiene tercamente en subida y el negocio del narcotráfico sigue tan floreciente como nunca, sembrando el caos y la destrucción en todo el planeta. Para cualquiera que tenga la voluntad de analizar este tema, sin los espejuelos de la ideología y la moralidad, resulta dolorosamente obvio que las posibilidades de ganar está mal concebida guerra son todavía menores que la guerra en Afganistán (o la guerra en Iraq)  pues su duración ha sido cuatro veces mayor y a un costo mucho más elevado. La lista de líderes mundiales (activos y retirados) que se están expresando en contra de la prohibición de las drogas y demandando un cambio de paradigma en la actual política sigue creciendo día a día, entre ellos;  Koffi Anan, y una larga lista de ex presidentes, ex zares de la droga, combatientes de alto rango en la lucha antinarcóticos, mayormente de Latino América.

Desafortunadamente, fue hasta acá, un suicidio político para legisladores de todas las nacionalidades  reconocer el estrepitoso fracaso de la guerra contra las drogas, pues eran mantenidos en línea bajo la auscultante mirada del jefe supremo de la prohibición, los Estados Unidos, los verdaderamente beneficiados con el Gran Negocio. Manuel Santos, el presidente de Colombia, fue una notable excepción, proponiendo una cuidadosa política de legalización aun antes de ser electo, manteniendo la misma ya en el cargo como presidente. El presidente de México, Felipe Calderón, comenzó su mandato con una fiera determinación de acabar con el problema de una vez y por todas, pero al aproximarse el final de su mandato de  6 años y después de una cifra de más de 50,000 víctimas, las dudas se han incrementado. Su determinación fue sacudida, primero, por la masacre de Monterrey en agosto del 2011, en tanto que la debacle del rápido y furioso (Fast and Furious) acabó; con toda razón, por enfurecerlo. Su primera expresión de descontento regional se dio el 6 de diciembre del 2011, con la publicación de una declaración llamando por la exploración de “opciones regulatorias u orientadas al mercado,” que fue firmada por los jefes de Estado de Centro América y del Caribe; miembros del Sistema por el Diálogo de Tuxtla.

Pero la gran sorpresa vino de Guatemala, a tan solo unos pocos días de haber tomado posesión del cargo (enero 14, del 2012) el presidente Otto Pérez Molina, un ex general electo con base en una plataforma política de ley y orden, empezó a hablar a cerca de la legalización como un  manera de salir del problema de la guerra contra las drogas. En febrero 11, después de haber sostenido discusiones con el presidente Santos de Colombia, el presidente Pérez Molina declaró su intención de presentar la propuesta de legalización en Centro América, en la próxima Cumbre de las Américas a celebrarse entre el 14 y 15 de abril. La vicepresidente de Guatemala, Roxana Baldetti, inició el 29 de febrero un recorrido por la región para discutir la propuesta y procurar con ello ganar el apoyo de los líderes de Panamá, Costa Rica y El Salvador. Sin sorprender, los Estados Unidos recibió la propuesta con un rápido rechazo a la misma e inmediatamente despacharon a la región (febrero 28) a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, un día antes del viaje de Baldetti. Napolitano logró ganar el apoyo para continuar con la guerra contra las drogas, de los presidentes de Costa Rica, El Salvador y Panamá; tres de los principales objetivos de Baldetti. Sospechar que hubo algún tipo de presión, sería por su puesto, del todo falso. Temprano en su viaje, Napolitano declaró que la guerra contra las drogas en México no era un fracaso, a pesar de las 50,000 víctimas, aunque se quedo corta en declararla un éxito. ¿Cómo deletrearía usted negación? Pero entonces, si la guerra en Iraq es la nueva referencia, el fracaso más estrepitoso puede ser pregonado como un éxito.

Es digno de destacar que Baldetti, todavía fue capaz de maniobrar para conseguir el apoyo de Costa Rica y El Salvador. El domingo 3 de marzo se informó que la administración de los Estados Unidos estaba enviando al propio vicepresidente Joe Biden, tenaz proponente de la guerra contra las drogas, a un recorrido por la región. La iniciativa del presidente Otto Pérez Molina no tiene precedentes y marca, desde el inicio del lanzamiento de la guerra contra las drogas en 1971, por Richard Nixon, la primera vez en que un jefe de Estado foráneo activamente reta la política de prohibición liderada por los EUA y trata de formar una coalición en contra de ésta. Pérez Molina, un antiguo militar de alto rango, tiene impecables credenciales para lanzar tal movimiento. Guatemala está ubicada en la ruta de mayor tránsito que se prolonga desde Colombia hasta los Estados Unidos y la narcoviolencia ha explotado ahí en los últimos años, convirtiendo a este empobrecido e inestable país en uno de los más peligrosos del mundo. Queda por ver si el presidente Pérez Molina tendrá la capacidad para soportar la presión de los Estados Unidos. Mucho dependerá de la actitud de Colombia y México, los países más influyentes en la región. De decidirse estos dos países a explorar seriamente alternativas a la  guerra contra las drogas y con resolución encaminarse hacia políticas más pragmáticas y realistas, el balance del poder se alteraría drásticamente y otros países podrían ser persuadidos para alinearse detrás de ellos, pero nada puede suceder sin Colombia y México a bordo.

Hay razones para creer que el más reciente evento representa un duradero cambio de actitud en Latino América en cuanto a abordar el intratable problema del tráfico de drogas, que ha causado tremendo daño a la región en las pasadas tres décadas. Hay un creciente grado de entendimiento de que la actual política de prohibición no tiene el suficiente poder para enfrentar el problema, pues cada éxito aparente que se logra en un frente, simplemente desplaza el problema. Las metanfetaminas desplazan a la cocaína. Guatemala reemplaza a México. Una serie de mini carteles toman el lugar de los mega carteles después de la desaparición de estos, en un círculo vicioso sin fin. La violencia es contenida, en el mejor de los casos, como parece ser el caso de Colombia. Latino América resiente profundamente el hecho de que Estados Unidos por mucho tiempo ha culpado a los países que producen y por donde transita la droga, sin tener la suficiente voluntad o habilidad para contrarrestar la demanda en casa. Para terminar de agregar leña al fuego, Estados Unidos hace poco para limitar el constante flujo de armamento con leyes muy flojas que los legisladores tienen temor a retar. Los latinoamericanos también se dan cuenta que son ellos quienes tienen que soportar el peso del costo humano de una guerra que les ha sido mayormente impuesta especialmente en los países por donde transita la droga, ellos sienten que son víctimas inocentes. Más preocupante, la región está enfrentando un problema muy propio, al ser los servicios y transacciones de las drogas muchas veces pagadas en especie, un movimiento iniciado por los carteles al final de la década de los 80. Las substancias usadas como pago terminan incrementando la demanda local. Como resultado, las guerras entre pandillas y carteles son por el control de territorios en lugar de la rutas de tránsito. Los más vulnerables, los niños, los jóvenes y las mujeres, son carne de cañón en la línea frontal; usados como vigilias, correos, mulas o pistoleros a sueldo.

Al mismo tiempo,  los países de Latino América están cada día más ansiosos por hacer valer  su independencia de la sobre carga que les impone su vecino del norte. El actual vacío de poder existente en los Estados Unidos, donde  el gobierno es prácticamente tenido como un rehén por una fracción de políticos fanáticos, refuerza este deseo de independencia y crea las condiciones favorables. La intransigencia puesta de manifiesto por la administración de Obama y Janet Napolitano podría terminar con el tiro saliéndoles por la culata. Idos están los tiempos en los que los Estados Unidos podían imponer  su voluntad a su sabor y antojo sobre todos los países de la región. Su estrategia de ayuda ligada, atada o condicionada que por lo general equivale a la intimidación y el soborno, tenebrosamente se asemeja a la estrategia de plomo o plata de los carteles de la droga.

Copyright © CounterPunch








Publicado por Marvin Najarro
Ct., USA.

miércoles, 7 de marzo de 2012

PEOR ES NADA



 Por Luciano Castro Barillas



Es el nombre de una aldea de San Marcos. No se quién tendría la semejante ocurrencia de designar con ese nombre  -un adjetivo comparativo de desprecio-  a una comunidad agrícola de campesinos humildes y trabajadores. Sería más justo designar con ese nombre a la Actualización Fiscal de Otto Pérez Molina, habida cuenta que el mejoramiento de la economía guatemalteca tiene que pasar necesariamente por la reforma fiscal. Palabra ésta, pestilente, para los sectores conservadores de nuestro país que proviniendo de los Acuerdos de Paz, nunca fue de su agrado. Huele a Satanás, pues es resultado de un acuerdo político entre guerrilleros y el gobierno. En fin, mal que bien, se ha dado un mínimo avance, cuyos resultados están por verse, pues la renuencia a pagar un poco más por los sectores que nunca pagan, cogen desde siempre el camino del consumidor final. Pero es necesario caer en la cuenta de lo siguiente: Una reforma fiscal es estratégica para garantizar la viabilidad de Guatemala como nación y al Estado la gobernabilidad de 14 millones de cristianos. Hay un entendimiento del problema de todos los sectores, lo que no hay es voluntad política fundada en el discernimiento, pues las crisis cíclicas financieras se tornan año con año insostenibles, que redunda en el endeudamiento creciente que de seguir así nos acerca a la insolvencia total, estilo Grecia y a un descrédito total por el incumplimiento de las responsabilidades de pago. “No hay peor cosa en este mundo  -decía mi abuelo- que un tramposo”. Entendía él que las deudas no son de dinero sino de honor. Aunque, claro, ese sentido de honorabilidad no es lo que motiva las acciones de los banqueros internacionales, aunque mi abuelo murió creyendo que personas decentes eran todas aquellas que usaban traje y corbata. No conoció la condición de los ladrones de cuello blanco.

Las estadísticas son contundentes con el problema financiero guatemalteco. La crisis financiera internacional del 2009 incidió regresivamente en la recaudación fiscal y caímos del histórico 12.1% del Producto Interno Bruto del 2007, al 10.3% en el 2009, es decir, que a cambio de ir para adelante, vamos para atrás, pese a que leyes como la Antievasión II y la eliminación del secreto bancario (que sigue siendo todo un misterio digno de los especialistas en criptología y de los que creen que el mercado es filosofía platónica de leyes ocultas y uránicas) se suponía mejorarían la recaudación. Por supuesto el PIB es un referente lleno de imprecisiones, pero aceptado internacionalmente como categoría económica-temporal que mide el valor en dinero de bienes y servicios de un país en 12 meses.  Algunas cosas sed han hecho, mal que bien, para corregir la crisis financiera del Estado, por ejemplo: la Actualización Fiscal (sin utilizar la palabra reforma, que es del total desagrado de los caciferos), tímidas reformas al Impuesto sobre la Renta, con presión a las capas medias acomodadas que buscan imitar el estilo de vida burgués y que deben pagar por sus gustitos) y algunas leyes de carácter político (las leyes penales internacionales) que le dan fortaleza al Estado y sus acciones, lo cual incide positivamente en el comportamiento de la economía. No olvidemos el siempre vigente descubrimiento marxista: La política es la expresión concentrada de la economía.  La reforma fiscal es el método sencillo para lograr el mínimo de gobernabilidad en esta ingobernabilidad rampante, empezar a combatir la pobreza, promover el crecimiento económico y atender los múltiples desafíos del cambio climático y entrar -ojalá- a considerar modificar el rumbo del modelo económico causante del atraso y la miseria nacional. Guatemala sigue siendo un paraíso fiscal, donde pagar contribuciones reales al Estado es una ofensa para los sectores poseedores. Si no, veamos unas sencillas comparaciones, para entender mejor las razones de la desgracia en que nos encontramos: Belice tiene una carga tributaria del 27.5%, Costa Rica un 23.5%, El Salvador un 15.1%, Nicaragua un 31.1%, Honduras un 24.5%, mientras que Guatemala llega apenas al 10.8%. Esa es la razón porque esta nación sea el país de los grandes contrastes: personas que por millares se mueren de hambre y primer lugar en América Latina en la importación de autos de lujo.

Para la Actualización Fiscal de Otto Pérez Molina sigue siendo insuficiente. Se hace necesario gravar con impuestos adicionales a empresas de alta rentabilidad y limitada contribución como la telefonía móvil, por ejemplo, cuyos usuarios con consumo permanente suman varios millones. También en esas modificaciones deben incluirse la industria minera de alta perniciosidad natural y social que, indudablemente no puede pagar el 5% “voluntariamente” ofrecido al gobierno (con la condición de que si el precio internacional del oro baja, la regalía volvería a ser del 1%, asunto poco probable porque hoy todas las divisas convertibles del mundo son inestables y están acometidas por la debilidad productiva, tal el caso del dólar, euro o  yuan; hay una tendencia mundial de ahorro en el dorado metal). Pero hay un asunto interno sobre el cual no se ve se asuma ninguna medida: los altos sueldos de los funcionarios públicos de entidades centralizadas, descentralizadas y autónomas. El ingreso de las grandes mayorías de guatemaltecos con pleno empleo ronda los 2,000 quetzales mensuales, en tanto los funcionarios medios y altos cobran salarios escandalosos  -si se compara con los 2,000 mencionados-  como un repartidor de café y galletas en el Congreso que tiene un salario de veinte mil quetzales. O el caso del Procurador de Derechos Humanos que gana 105 mil quetzales, la Registradora de la Propiedad de Inmuebles que afirmó, fuera de toda realidad, que “no eran gran sueldo el suyo, sólo 67,000 quetzales mensuales”.  Y así, una larga lista de personas que tienen sueldos que hacen crujir el presupuesto nacional y la moral. Urge también una verdadera ley contra el enriquecimiento ilícito  -no la descafeinada que se ha propuesto-, eficiencia y transparencia en el gasto, gestión de resultados por los grandes problemas de ejecución presupuestaria. Por supuesto, es ocioso afirmar que todas estas medidas deben pasar por la consulta social de todos los sectores, a ver si CACIF no termina haciendo, pues, lo que les de le gana. Los sectores populares habitualmente son escuchados, aunque sus propuestas nunca tomadas en cuenta. Así ha funcionado la democracia de pacotilla guatemalteca y las perspectivas que sea diferente no son tan halagüeñas. La verdad que para modificar el modelo económico guatemalteco no se necesitan geniecillos teóricos de la economía, sino voluntades políticas de diferentes filiaciones ideológicas, porque de lo contrario se meten zancadilla mutuamente. Las correlaciones de fuerzas políticas no son seguras ni estables. Por el momento le favorecen al partido oficial, pero conforme se vaya hundiendo en sus contradicciones, el desgaste político irá haciendo menos viable sus políticas generales de Estado y la posibilidad de arribar a acuerdos o consensos mínimos. Este país de desconfianzas y suspicacias, lo prioritario es y serán los procesos de reconstrucción de las confianzas mutuas entre todas las fuerzas políticas. En fin, si el pacto fiscal sigue rengo  -como actualmente está en su irrelevancia e impulsado con mucha bulla-  la Actualización Fiscal es un hecho político y una acción administrativa irrelevante e intrascendente, que no ataca el fondo del problema (que son los oligarcas que no pagan) y se constituye en una simple medida administradora de la crisis, no la solución de un viejo problema.


               
Guatemaltequismos

ü  TRAMPOSO: Persona que no paga sus deuda, no porque no puede, si porque no quiere.










Publicado por: Marvin Najarro
Ct., USA. 

martes, 6 de marzo de 2012

¡ POR SUPUESTO !



 Por Magalí Rey Rosa, ecologista.


Esta semana, en el programa Enfoque 21. Minería ¿país rico o país pobre? la Ministra de Ambiente evadió  -muy hábilmente, por cierto-  la pregunta sobre si Guatemala tiene la capacidad para controlar a las transnacionales mineras. Dijo que la minería no está aún en su agenda, que el MARN (Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales) somos todos los guatemaltecos y que  -como su obligación es servir al pueblo de Guatemala-  ella no puede tener antipatía hacia la minería.  ¿Entienden? En el mismo programa, el Ministro de Energía y Minas dijo que están trabajando en un proyecto de reforma a la ley de minería, el cual espera que se apruebe este año; que para resolver los problemas provocados por la minería se creó  -en tiempos de Berger-  el Viceministerio de Desarrollo Sostenible y que ¡por supuesto! todos los guatemaltecos seremos tomados en cuenta. Llama poderosamente la atención que alguien haya pensado que es congruente poner el Viceministerio de Desarrollo Sostenible dentro de la institución que rige  las actividades mineras, que son absolutamente insostenibles. Yo no creo que el hecho de que el MEM esté trabajando en proponer reformas a la ley de minería genere confianza, o esperanza alguna, entre la población guatemalteca. Si fuera una iniciativa del Congreso de la República, la expectativa de que algún día pudiéramos tener una buena ley de minería sería aún menor. Los señores diputados al Congreso son, con poquísimas excepciones, los funcionarios menos respetados y queridos por la población a la que deberían representar.

Son miles y miles de guatemaltecos los que se han tomado el trabajo  (que no es poco) de organizar consultas comunitarias y de participar masivamente, en más de 50 municipios, para manifestar su oposición a la minería metálica. ¿Por qué a ellos no los toman en cuenta, señores ministros Archila y Sobenes?  Yo estoy segura de que somos muchísimos más los que no queremos que se destruyan para siempre las montañas, que escasee y se contamine el agua, ni que se enfermen los niños desnutridos de las áreas mineras; que los que sí quieren, porque se benefician si la minería les da un trabajo temporal o tienen negocios con la compañía. El tiempo para llamar a las mesas de diálogo, a las comisiones de alto nivel o a la concertación ya pasó, porque nunca pasó nada. Tal vez el peor legado de la minería metálica sea el conflicto humano. Hoy están divididas las familias en las comunidades donde han impuestos los proyectos mineros y está más dividida la sociedad guatemalteca. Estamos divididos entre quienes quisiéramos heredarles un país decente a nuestros hijos y aquellos que creen que el dinero es lo más importante del mundo y que sacar el oro de las entrañas de nuestras montañas es lo más inteligente que podemos hacer. Si el presidente Pérez tiene el valor para desafiar por el tema de las drogas al país más poderoso del mundo, cabe la posibilidad de que también tenga la entereza para desafiar el poderío minero y el valor para ordenar una consulta popular sobre un tema que puede definir, para bien o para mal, el futuro de Guatemala. ¡Eso sería tomarnos en cuenta!








Publicado por: Marvin Najarro
Ct., USA. 

lunes, 5 de marzo de 2012

LA DESPENALIZACIÓN DE LA DROGA NO ES ASUNTO IDEOLÓGICO, POR EL MOMENTO




Por Luciano Castro Barillas



Guatemala afronta una seria crisis de seguridad pública. Por cualquier carretera o autopista  de sus ciudades o senderos rurales se ciernen temores y acechanzas de una morralla de rufianes, a cuales más despiadados. No solo se saltea, ahora se complementa la acción ilícita también con matar. De allí la razón del éxito electoral de una propuesta que ofreció “mano dura” contra criminales y corruptos, en una sociedad que vive diariamente con los nervios crispados y displicente a la vista de los cadáveres que se encuentran por doquier. Contra los corruptos del régimen anterior se han dado pasos concretos, porque el robo fue desmedido y descarado y no están mal realmente esas acciones urgidas de castigo, dado los altos índices de impunidad para los equipos de gobiernos sustituidos, el inmediato, como el de allá y acullá. La persecución penal también puede ser resultado de vindictas personales porque estas personas de derecha no son amplias y tengan probables ojerizas contra unos funcionarios politiqueros autoproclamados “socialdemócratas” y que al final no marcaron ninguna diferencia ni con el gobierno de Berger ni Portillo. Todos cupieron muy bien acomodados en el mismo costal. Los tres, al hacer el balance,  compiten por ocupar los primeros lugares en actos de latrocinio contra los bienes de los guatemaltecos. Lo que sí hizo de efectivo el izquierdismo de la UNE y los oportunistas “populares” que allí se enquistaron (Pablo Monsanto, Arnoldo Noriega, Orlando Blanco, etc.) fue apagar el último aliento de credibilidad que muchas personas tenían por los auténticos demócratas y revolucionarios. En el momento actual mucho gente asocia al gobierno “izquierdista” de la UNE con fracaso, desgobierno y robo generalizado.  ¿Cómo desarrollar iniciativas de confianza política, de reconstrucción de la confiabilidad con este lastre heredado por la UNE? ¿Cómo no iba a triunfar la derecha representada por el Partido Patriota si los seudo izquierdistas se zurraron sin paliativos? El triunfo se les sirvió en bandeja y el resultado concreto para las fuerzas progresistas fue el angustiante 2.5%, que refleja el languidecimiento de una alternativa política que en su mejor momento tenía un alto prestigio, respeto y se creía en ella. Lo que va quedando es realmente poco y no cabe la menor duda que la historia, la razón, la justicia, la verdad y el progreso social han estado y estarán siempre representadas por las fuerzas de la izquierda revolucionaria, pero por el momento todo luce cuesta arriba. Y no hay pérdida de perspectiva. Los que van quedando tienen claridad y  firmeza pero los acaba la pobreza. La lucha por subsistir, la presión de los hijos, la carencia de casa, las enfermedades sin atender y, en fin, tantas carencias que la militancia  -que implica renunciación y sacrificio-  se está desestructurando. “El hambre es canija –dice una canción ranchera mexicana-  y más canijo el que la aguanta”. Las fuerzas revolucionarias guatemaltecas y su legítima expresión que es URNG no sobrevivirán sin el apoyo de sus aliados internacionales de clase, porque es un partido político de los sectores humildes, pobres, que en el actual momento de crisis económica luchan por salvar su comida y hacen malabares, auténticos milagros, con los pocos centavos de sus raquíticos ingresos para llegar al fin de mes. Ningún proyecto revolucionario  -ni de derecha-  puede impulsarse sin dinero, aunque las valoraciones sobre el circulante, claro, son distintas.

Dentro de ese contexto de hambre hay que sumarle la violencia, que se ceba con los sectores populares. La delincuencia no secuestra a los ricos, ellos disponen de sofisticados mecanismos de seguridad para mantenerse a salvo. En las aldeas se está secuestrando a los pobres, por tres o cinco mil quetzales. De allí que se profundiza, por esa razón, la necesidad de seguridad y es allí, precisamente, en ese punto, donde se articula aún más la política de mano dura. “Es que los narcotraficantes son los guerrilleros”, afirman cientos de personas desinformadas en el área rural y también en las ciudades. Y con un galimatías así, atroz en la cabeza, y con esa estandarización descabellada ¿cómo se puede avanzar? ¿Qué puede hacerse con semejantes aseveraciones para sacar adelante un proyecto revolucionario con el menudo favor que nos hizo la UNE, endosándonos su desprestigio? Y no quieren o no pueden ver los portadores de estas opiniones que jamás ha salido en los medios de comunicación un guerrillero capturado por asaltante o narcotraficante. Hay sí, de manera recurrente,  kaibiles que entrenan y son comandantes zetas y narcomilitares.  Por eso considero importante, en lo personal, la despenalización de la droga, para quitarnos, por ejemplo, esos endosos inmerecidos. Porque la magnitud del problema en Guatemala no lo tiene El Salvador o Nicaragua, por ejemplo. Y porque también es asunto de dignidad nacional, sea quien fuere el presidente que lo hubiese propuesto (de izquierda o derecha) el dialogar sobre este asunto. Lo ofensivo aquí es la actitud de los Estados Unidos, que no tienen ningún derecho a ponernos ¡sho!. Llevar la discusión y el análisis  de la despenalización de la droga no es asunto ideológico, es asunto de seguridad y  salud pública y eso, indudablemente, le da prestigio político al actual gobierno de derecha, guste o no a las fuerzas democráticas. Podrían estas fuerzas conservadoras, a futuro, capitalizar ese prestigio y consolidar como línea política fundamental, estratégica, sus propuestas políticas e ideológicas actualmente en desarrollo. En transitividad, diría el educador brasileño Paulo Freire. Ese quizá sea su objetivo final: darle continuidad a su gobierno y consolidar una modelo de desarrollo capitalista con un poco de más racionalidad. Para eso está López Bonilla y Pérez Molina al frente de la fuerza de tarea política.

De todas estas acciones administrativas pueden desencadenarse muchas cosas políticas: militarización de la sociedad, por ejemplo, en el caso de la obvia protección a la cementera que está causando daño ambiental en San Pedro Sacatepéquez, lugar donde coincide perfectamente el Diablo con el Demonio, por los altos índices de criminalidad común y la conflictividad comunitaria resultado de la poca observación de las encuestas comunitarias por los sucesivos gobiernos de derecha, y éste, por supuesto, no será la excepción. Pero hay una razón que se viene arrastrando de dos gobiernos hacia atrás. La Policía Nacional Civil es un ente con cero credibilidad ante la población, totalmente infiltrada por el crimen organizado (el martes 1 de marzo fueron apresados 9 policías entre comisarios, subcomisarios y agentes por robar pipas de gasolina)  y las personas tienen una mejor percepción de seguridad si ven a los militares. Es lo paradójico de este país. Los responsables de la represión y son vistos con buenos ojos por amplios sectores de la población ante el terror de las maras. ¿O se inventa eso el comentarista? No debiera, pues, el ejército salir a hacer funciones de policía en un Estado y sociedad verdaderamente democrática. Lo que sucede es que Guatemala vive desde hace 25 años un proceso de apertura política que nunca acaba, y por lo tanto la democracia real nunca llega. Guatemala tiene problemas acuciantes, apremiantes: el desempleo, la salud, la educación, la vivienda,  el saqueo minero, la evasión por parte de los ricos de sus responsabilidades fiscales y la irresponsabilidad e inconsecuencia de muchos trabajadores organizados que creen que la legislación laboral es para tutelar pendejadas, si no vea el caso del sindicato del Registro de la Propiedad de Inmueble donde circula la versión desde hace varias años del robo de propiedades. ¿No es nadie de fuera, supongo, sino del interior de esa institución? Toda persona que maneja dineros públicos está obligada a rendir  cuenteas. Y eso lo compartimos personas de izquierda revolucionaria o de derecha recalcitrante con un buen margen de honradez.

Despenalizar la droga es importante, para que el problema lo absorban en realidad los consumidores (los Estados Unidos), que es a quien justamente les corresponde. Yo no tengo prejuicios, ni soy incondicional, ni busco puesto en la administración pública, ni cargo en partido político alguno, tampoco pretendo quedar bien con el partido Patriota, ni soy subordinado de nadie, ni manejo agendas ocultas. Opino con sinceridad y de acuerdo a mis particulares niveles de apreciación de la realidad. Puede que me equivoque, pero yo no soy una persona catódica, como el perro del hortelano; que ni come ni deja comer. El Salvador defiende sus intereses sociales y económicos  (los TPS y las remesas) y no afloraron los principios de dignidad nacional cuando los Estados Unidos le pusieron ¡sho! a Mauricio Funes junto al FMLN. “Porque el FMLN desarrolla un proyecto estratégico…”,  dijo un amigo. Sinceramente, no lo creo. Fueron incapaces de estar siquiera en el ALBA, mucho menos de hacer un trabajo de mayor trascendencia política. Guatemala, pienso, tiene que defender sus intereses nacionales. Y por el momento nuestros intereses nacionales son luchar contra las mineras, por el castigo a los genocidas, por disminuir los niveles de violencia, por elevar la tributación para los sectores tradicionalmente evasores. Con sinceridad lo digo, no me agradan los gobiernos dirigidos por militares, porque es un retroceso en la mentalidad ciudadana y porque apuntala las peores expresiones de la ideología reaccionaria; pero no tenemos más que eso, repito, por el momento. Tiempos vendrán mejores para las fuerzas democráticas y progresistas y no debemos desesperarnos: nuestros hijos harán lo que nuestra generación ya no le quedó tiempo de hacer o no lo pudo hacer. Lo cual no significa dejar de luchar. Yo lo hago desde este frente ideológico, con sinceridad y honestidad   -pues escribir fue lo único que medio aprendí en la vida-  aunque con indudables equivocaciones. Saludos, lectores de La Cuna del Sol, donde más de 2,000 visitas nos indican, que algo quizá estamos haciendo un poco bien. En un esfuerzo que nadie nos paga, antes bien, el editor se ve afectado en su modesta economía. Pero allí anda, con otro loco que trabaja sin paga. Y por eso me caen mal los izquierdistas (no los demócratas revolucionarios); porque no comen, ni dejan comer. Porque quieren que solo sus chicharrones truenen, porque andan viendo muertos acarreando basura, zopilotes marcando el paso, muertos acarreando basura y hombres desnudos con las manos entre la bolsa. Contradecimos, pues, a un loco legendario, don Quijote de la Mancha, que aconsejaba a Sancho Panza: “Trabajo que no te dé para una haba; déjalo”.









Publicado por: Marvin Najarro
Ct., USA.

domingo, 4 de marzo de 2012

CON LAS PLUMAS ALBOROTADAS


Si era como algunos pensaban o especulaban que, la propuesta de despenalizar el tráfico ilegal de las drogas del presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, no era más que una maniobra política tendiente a ocultar reales intenciones de otro carácter; los últimos acontecimientos demuestran todo lo contrario. El reciente viaje de la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, para reunirse con líderes centroamericanos, así como, la posterior visita del vicepresidente Joe Biden a varios países de Latino América, efectivamente demuestra el nerviosismo y la inconformidad de la alta dirigencia política  en Washington con la propuesta de la despenalización. Pues según lo informa el Huffington Post, el viaje de Joe Biden obedece a las presiones sin precedentes de los líderes políticos y de negocios para hablar de algo de lo cual los dirigentes de los Estados Unidos no tienen interés en debatir: La despenalización de las drogas. Dan Restrepo, el más alto oficial en la Casa Blanca para asuntos latinoamericanos, en conversación con reporteros dijo que, el vicepresidente espera sostener una “robusta conversación” con los líderes latinoamericanos a cerca de los problemas de seguridad que los países de la región enfrentan como consecuencia de las disputas entre narcotraficantes por el control del lucrativo mercado norteamericano. Además dijo que, los líderes latinoamericanos no deben esperar un cambio de política al respecto, y que, “la administración de Obama ha sido lo suficientemente clara en manifestar nuestra oposición a la despenalización o legalización de las drogas ilícitas.”

El asunto se ha tornado más espinoso para los jerarcas de Washington, en que ahora no son los antiguos ex presidentes de Colombia, México y Brasil o ex funcionarios de alto nivel internacional como; Kofi Anan, George P. Shultz y Paul Volcker quienes están sugiriendo la despenalización de las drogas, por el contrario (como en el caso de Otto Pérez  Molina) son los actuales presidentes, así como también líderes empresariales, quienes están proponiendo reformar la actual estrategia del combate a las drogas por una más efectiva y racional. Una que tienda a disminuir el costo económico y en vidas humanas que la hasta hoy inefectiva política ha dejado como resultado, sin haber cumplido con el objetivo de destruir a los poderosos carteles de la droga, y de paso; reducir el consumo. Jonh Walsh, del grupo de estudios independiente, Washington Office on Latin America, dijo que: es una situación muy diferente cuando los actuales jefes de estado están hablando de la necesidad de un debate profundo sobre este asunto. Es ciertamente diferente cuando los actuales presidentes están expresando esas palabras. Nadie lo hubiera creído posible  hace tan solo unos años.  La despenalización es una propuesta que merece ser debatida seria y democráticamente entre todos los países afectados por el ilegal flagelo del narco negocio. Pues como lo dice Danny Kushlick, jefe de la London-based Transform Drug Policy Foundation, (…) ultimadamente se trata de permitir, de que tenga lugar, una conversación democrática sin las presiones de los Estados Unidos. Lamentablemente la democracia no pasa de ser un conveniente concepto, útil únicamente, cuando se trata de proteger los intereses del Gran Patrón del Norte.
  
Según un comunicado de la Presidencia salvadoreña, el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, en reunión privada sostenida con Janet Napolitano; le dijo lo siguiente: "Aprovecho su presencia para aclarar que no estamos de acuerdo con despenalizar el tráfico y el consumo de droga como medida para frenar el narcotráfico. Esa no es la medida, eso podría convertir a Centroamérica en un paraíso del tráfico y consumo de droga", enfatizó Funes, aunque explicó que "respeta la posición del mandatario guatemalteco", agregó la nota oficial. Seguramente que, el respetuoso rechazo manifestado por el presidente salvadoreño a la propuesta de su homologo guatemalteco es la más apropiada respuesta que espera la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, de todos los líderes de la región, pues se ajusta perfectamente con la posición de Washington de rechazo a la despenalización del negocio ilegal de las drogas y, desde luego a no permitir intento de insubordinación  alguna en su patio trasero.

Pérez Molina, a quien el Huffington Post describe como un ex general conservador derechista, sin duda ha causado revuelo en los altos círculos políticos estadounidenses al declarar que, la inhabilidad de los EUA para disminuir el consumo interno de drogas ilegales ha dejado a su país, con no otra opción, que considerar la legalización del uso y transporte de las drogas. El presidente guatemalteco, quizás sin proponérselo, ha puesto el debate de la despenalización en la agenda mundial, pues a pesar del rechazo inmediato de los Estados Unidos, ha sido bien recibida en diversa partes del mundo, como es el caso del parlamento británico. Nos guste o no, por las razones que sean, lo cierto del caso es que, Otto Pérez Molina ha sentado un precedente a nivel regional y mundial; si es inteligente, como lo dice el consultor en imagen política Roberto Carlos Escoto, puede abanderar un liderazgo para el área; obviamente esto va generar ciertos roces y rechazos por Estados Unidos y será más difícil por el hecho de que es militar. No está bien vista por la Embajada respectiva. Sin duda los dirigentes políticos y mandamases en Washington están con las plumas alborotadas por el extraño proceder del ex general y actual presidente de Guatemala. John Walters, ex czar de la droga de los Estados Unidos dijo: aquellos que están proponiendo un debate sobre la legalización están dando un paso desviado y peligroso. La legalización no es una solución, es una excusa.


Marvin Najarro








Publicado por: Marvin Najarro
Ct., USA.

sábado, 3 de marzo de 2012

LA BIBLIA, LOS CATÓLICOS DE JUTIAPA Y LOS MITOS…


 Introducción

Este ensayo escrito por Luciano Castro Barillas, publicado por la Revista Evolución en la edición de mayo del 2011, fue resultado de una consulta hecha por feligreses de la iglesia parroquial de Jutiapa, a raíz de unas declaraciones dadas por un sacerdote  -que sin mala intención y sí mucha amplitud- dijo en misa o en una reunión de grupos seglares que la Biblia es un mito”. No fue exactamente lo que el religioso dijo o quiso decir, pero fue suficiente para alborotar el cotarro católico, porque el golpe era demoledor, un gancho al hígado a la fe, a las creencias de los feligreses. Al final, todo se quedó en un mal entendido y al parecer, la lectura de este ensayo, permitió comprender mejor el planteamiento del sacerdote.  Marvin Najarro.


LA BIBLIALOS CATÓLICOS DE JUTIAPA
Y LOS MITOS


Por Luciano Castro Barillas


Un grupo de señoras amigas, católicas practicantes, me abordó un día de febrero en la ciudad de Jutiapa para consultarme -en mi calidad de escritor y mi relación con los mitos y la fantástica como herramientas de trabajo- sobre un asunto muy sensible que tenía que ver con la Biblia, los mitos y un sacerdote de la parroquia de Jutiapa que, al parecer, había ofendido su fe, sus creencias y convicciones al decirles con desparpajo “que la Biblia era un mito, una fantasía”.  “La respuesta  -les dije-  se las daré a través de la Revista Evolución, en el número de mayo de 2011”. Y, en efecto, tuve que escribir este pequeño ensayo que espero satisfaga sus inquietudes espirituales y rompa el cilicio de quien cree o siente horadada su fe u ofendido en sus convicciones. Pienso que lo dicho por el sacerdote no fue entendido de la manera debida, por alguna falla didáctica, premura del tiempo o bien falta de amplitud de quienes le escuchaban. Además no se trata de una opinión aventurada del clérigo, sino es una posición oficial de la Iglesia.[1] Pero, en fin, en aras de la paz, la conciliación, la tolerancia, la amistad, la fe y la cultura, este artículo debe ser leído sin prejuicios, sin previos posicionamientos ideológicos, pues la ciencia y la religión nunca han ligado y no quiero que la medicina resulte peor que la enfermedad.
             
Muchos historiadores, paleontólogos, arqueólogos y antropólogos desde hace pocos años, auxiliados por tecnologías de las actualmente llamadas “de punta” o innovadoras, han llegado a la conclusión de que parte de la Biblia, específicamente desde la creación hasta el Arca de Noé, son los mitos propios de las culturas primitivas, es decir, la era de la recolección, la caza, el pastoreo, hasta el posterior descubrimiento de la agricultura por la mujer y el abandono del nomadismo.[2] Hablamos del neolítico. Tiempos profundos aquellos en la historia de la humanidad y su pensamiento, en los que se empezaron a gestar los mitos y los gérmenes de la  fe de la cultura hebrea. Los grandes indagadores del mito y las culturas primitivas como Frazer, Campbell, Rank, Rank y Rohein, entre otros, han dado amplias y variadas respuestas sobre los símbolos iniciales que animaron la vida en las primeras comunidades humanas, materias harto complicadas de exponer y entender en un espacio tan reducido como lo es éste artículo periodístico. Baste decir, que el ser humano ha necesitado para vivir, desde siempre,  de cosas materiales y de símbolos eficaces que le han dado plenitud a su vida y le han permitido crear lo que hoy fácilmente llamamos civilización humana y sus diversos artefactos culturales como las ciencias y las artes. Las culturas de todos los pueblos del mundo poseen patrimonios intangibles y materiales. Ambos son igualmente valiosos y los mitos, aunque no tienen un peso, volumen y lugar en el espacio físico, viven, están, funcionan y alientan la vida de los hombres de cualquier comunidad nacional donde los halla. El mito fundacional de la Nación guatemalteca, el Popol Vuh, por ejemplo, no es una simple fantástica, sino el más alto símbolo de la identidad nacional, fruto del espíritu creativo del ser humano. Este mito no se puede fagocitar sino se estudia adecuadamente en sus tres Edades: la de los Dioses, la de los Héroes y la de los Hombres. Esa familia fabulosa de ocho miembros y sus peripecias nos hacen ser guatemaltecos. Corazón del Cielo y Corazón de la Tierra crean los primeros protohombres de arcilla y palo y al final crean a los hombres de maíz, naciendo de esa masa de maíz los primeros seres humanos, los abuelos  Ixpayacoc e Ixmucané y los gemelos cumes, o sea los últimos de la familia, Hunahpú e Ixbalanqué, hijos de sus padres, Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú, sin olvidar a sus hermanos mayores, dioses de los pintores, poetas, músicos, danzarines y talladores; Hunbatz y Hunchouén.[3] Es una perogrullada decir que un libro es solo tinta, papel y palabras, sin embargo ese es el nivel de apreciación de quienes no aprecian la cultura. El libro utilitario (el que obligadamente leen en un curso universitario) es mejor valorado en función de la profesión alampada, no obstante, por importante que sea, su incidencia espiritual e histórica será siempre limitada si la comparamos con nuestro mito fundamental, o los mitos griegos, persas o judíos. La Biblia, entonces, es eso, creadora de la civilización judeo-cristiana, como resultado de una fe, de una creencia colectiva eficaz. De allí que las amigas católicas debieran asumir con amplitud lo dicho por el sacerdote, pues temo que él no ha dicho nada indebido. Sencillamente no fue comprendido en su planteamiento. Veamos un ejemplo sencillo: los hebreos fueron esclavos en Babilonia, ciudad capital de los asirios, y cuando surge el mito del héroe asirio Gilgamesh, quien vive un diluvio; una serpiente le hace trampa cuando busca el árbol de la eterna juventud. Los esclavos hebreos indudablemente tomaron contacto con estos mitos asirios e hicieron  su propia versión. No necesariamente el capítulo del creacionismo fue escrito por un profeta, sino es un compendio de la tradición oral construida a lo largo de miles de años. El Árbol del Bien y del Mal bíblico tiene una curiosa analogía con esta epopeya acádica. El árbol aludido también era frecuentado por una serpiente.  O el caso de Sodoma y Gomorra, que la ciencia ha demostrado fueron ciudades reales las cuales vivieron una catástrofe sísmica. Estaban ubicadas al oriente de Jordania y se llamaban Babebrak y Numidia. El territorio donde estaban asentadas era rico en azufre, lo cual al parecer originó un incendio colosal. Es evidente que la parte más antigua de la Biblia está influida por los mitos de los pueblos de Mesopotamia, pues el relato de Gilgamesh posee irrefutables semejanzas, lo cual no tiene nada de extraño ni minusvalora a la Biblia, pues no hay culturas puras, ya que todas sin excepción sufren procesos de aculturación, es decir, hacen préstamos culturales. Son resultado del mestizaje cultural, de una síncresis religiosa. La epopeya acádica escrita en tablillas de arcilla habla de una pareja heroica  -Gilgamesh y Enkidu-  tiene una semejanza asombrosa con los hechos de David y Jonatán. En la mitología griega, surgida dos milenios después de Gilgamesh, también se da el mismo fenómeno analógico en los héroes Aquiles y Patroclo.
                
Pero ello no quita mérito a la grandeza oral de los judíos cristalizada en la Biblia, sino todo lo contrario, confirma lo que hoy toda persona medianamente informada sabe: la cultura humana es fruto de todos los pueblos del mundo.[4] Unos con más aportes, otros con menos. Ahora bien, no puede decirse lo mismo de los evangelios, porque estos son más que un tratado moral. Son una verdad viva, vital y orientadora, cuya vigencia, dos mil años después, está fresca e inmediata. Ahora bien, creer que el mundo fue creado en siete días no es posible. Sólo los dinosaurios necesitaron de un período de 300 millones de años para evolucionar, lo cual está comprobado por la paleontología. El creacionismo bíblico debe asumirse como una metáfora poética y no como necesariamente como un artículo de fe.  La literatura, en este caso la popular, es una parcela de la realidad, no necesariamente ficción. La literatura de cualquier parte del mundo y en todos los tiempos es un espejo amplio y fiel de la realidad.[5] Son ejercicios,  elaboraciones o transfiguraciones de la realidad por la palabra, oral o escrita. Esa fue lo que dijo o quiso decir el sacerdote, pero quizá dicho con prisa, sin ninguna mala intención. La realidad de la vida, la dimensión cristiana pletórica de promesas y esperanzas, la hacen los misterios de la fe y los hechos de cada ser humano, porque no se puede marchar por la vida con una pierna falente. Se marcha con las dos, para vivir la dimensión evangélica, pues ambas piernas son indivisibles e inmanentes. En fin, espero que este brevísimo ensayo sirva para mantener las más óptimas relaciones entre su pastor y ustedes. Muchos saludos estimadas amigas.




               



[1] La Biblia Latinoamericana. Artes Gráficas Carasa, Madrid, España, 1972.
[2] Historia Universal. De la Humanidad prehistórica al Imperio Bizantino. Págs. 4 al 96. Editorial Océano, Barcelona, 1981.
[3] Los Héroes Gemelos del Popol Vuh.  Por Nahum Megged, Universidad Hebrea de Jerusalén. Editorial José de Pineda Ibarra, Guatemala, 1979.
[4] Estética Marxista-Leninista. Editorial Progreso, Moscú, 1982.
[5] Arte, Ideología y Cultura. Por Jorge de la Fuente. Editorial Letras Cubanas, La Habana, Cuba, 1992.








Publicado por: Marvin Najarro
CT., USA.