lunes, 5 de julio de 2021

La incautación de sitios web por parte de Estados Unidos y el orden "basado en reglas

Las reglas son por definición cosas que se aplican universalmente, por lo que es difícil convencer al mundo de que las respete si uno las viola.

 

LO QUE NOS DICE LA INCAUTACIÓN DE SITIOS WEB
POR PARTE DE ESTADOS UNIDOS SOBRE
EL ORDEN “BASADO EN REGLAS”



Robert Wright and Connor Echols
Responsible Statecraft

Hace unos días, Peter Beinart, escribiendo en el New York Times, criticó con dureza uno de los términos favoritos del Blob: el "orden basado en reglas" o “rules-based order”. El gobierno de Biden invoca con frecuencia el término, por lo regular en referencia a la amenaza que supuestamente supone China para ese orden. El problema, señala Beinart, es que nadie se molesta en explicar qué reglas constituyen dicho orden, qué reglas supuestamente cumple Estados Unidos mientras sus adversarios las violan. "En vista que el 'orden basado en reglas' nunca ha sido definido adecuadamente, la pretensión estadounidense de mantener ese orden nunca ha podido ser refutada", escribe Beinart.

Esta suerte de escepticismo sobre la acostumbrada retórica del "orden basado en reglas" ha ido creciendo últimamente, y eso es un avance bienvenido en el discurso de la política exterior, tal vez incluso una señal de que los días de hegemonía del Blob están contados. La tendencia se remonta a la administración de Trump, cuando los observadores señalaban que algunos de los miembros del Blob que más se quejaban sobre el fracaso de Trump en defender el "orden basado en reglas" habían defendido cosas como invadir y bombardear países en violación del derecho internacional. Cuando Biden asumió el cargo, y conformó su equipo de política exterior con exactamente este tipo de gruñones  del orden basado en reglas, fue una invitación abierta para que Beinart y otros críticos del Blob aumentaran la intensidad de su crítica.

Y, sin embargo, ¡se necesita mucha más presión! El miembro promedio del establishment de la política exterior, por no hablar del votante promedio estadounidense, no tiene ni idea de lo hipócritas que resultan en el extranjero los sermones de Estados Unidos sobre el cumplimiento de las reglas. Resulta que el mismo día en que se publicó el artículo de Beinart, el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció que había inhabilitado 36 sitios web relacionados con Irán, en ese momento se daba una lección autentica de esta hipocresía. Echemos un vistazo a este ejercicio de aplicación de las reglas estadounidenses y tratemos de imaginar cómo podría verse desde otras perspectivas distintas a la de Estados Unidos. Tres tipos de reglas, en particular, están implicadas en el desmantelamiento de sitios web por parte del Departamento de Justicia:   

1. Reglas contra la interferencia electoral. Como señala Joshua Keating en Slate, la base legal para incautar 30 de esos sitios web fue una orden ejecutiva de la era Trump que autoriza sanciones contra actores extranjeros que hayan interferido en las elecciones estadounidenses. Entonces, ¿una de las reglas del "orden basado en reglas" es que influir en una elección foránea -con propaganda, desinformación, lo que sea- está prohibido? Si es así, Estados Unidos se merece una reprimenda. El politólogo Lindsey O'Rourke escribe en su libro Covert Regime Change (Cambio de régimen encubierto): "A lo largo de la Guerra Fría, Estados Unidos trató recurrentemente de influir en elecciones foráneas  proporcionando de forma encubierta financiación, asistencia de asesoramiento y propaganda para ayudar a sus candidatos preferidos a ganar sus elecciones... En total, los partidos apoyados por Estados Unidos ganaron sus elecciones en doce de las dieciséis campañas encubiertas".

Y, por supuesto, si el candidato "equivocado" gana unas elecciones, Estados Unidos siempre puede intervenir a posteriori. Como cuando ayudó a deponer al líder electo de Irán en 1953, sustituyéndolo por un brutal dictador que gobernó hasta la revolución iraní de 1979, que dio paso a un régimen islamista que, como no es de extrañar, ha podido sacar provecho político de la retórica antiamericana desde entonces. Tampoco es de extrañar que este régimen se sienta justificado para utilizar sus sitios web para influir -incluso "interferir"- en las elecciones estadounidenses.

Durante el gobierno de Obama, el propio Biden apoyó algo que se parecía, en cierto modo, a un golpe de estado contra un líder elegido democráticamente. Funcionarios estadounidenses fueron a Ucrania, incitaron a los manifestantes que querían derrocar a su presidente prorruso y, mientras tanto, maniobraron entre bastidores para seleccionar un nuevo jefe de gobierno, que tomó las riendas después de que el presidente elegido del país, con opositores armados rondando por las calles, huyera del país para asegurar su supervivencia. Al parecer, el equipo de política exterior de Biden (que incluye, en particular, a la subsecretaria de Estado Victoria Nuland, que tuvo una participación predominante en el asunto de Ucrania) no considera que deponer a los presidentes elegidos sea un ataque tan grave a la democracia como difundir propaganda durante unas elecciones.

2. Reglas contra el terrorismo. Tres de los sitios web fueron desmantelados por pertenecer a Kata'ib Hezbollah, un grupo respaldado por Irán que en 2009 fue considerado Organización Terrorista Extranjera por el Departamento de Estado.

¿Por qué la designación de terrorista? Porque la milicia Katai'ib Hezbollah formaba parte de la insurgencia iraquí y mató a tropas estadounidenses. Por supuesto, las tropas estaban allí porque Estados Unidos había violado la madre de todas las reglas: la de no atacar a países que no te han atacado, la regla sobre la que, más que ninguna otra, se fundaron las Naciones Unidas. Pero dejemos de lado este hecho y analicemos por qué Irán puede considerar irónico que Estados Unidos considere terroristas a los letales insurgentes.

¿Acaso Estados Unidos, durante la administración Obama, no armó a los insurgentes en Siria que mataron a mucha gente, incluyendo, sin duda, a civiles? ¿Y muy posiblemente incluyendo tropas iraníes (que, a diferencia de las tropas estadounidenses en Irak, estaban en Siria a instancias del gobierno, un hecho que, por muy brutal que sea el régimen sirio, constituye una gran diferencia según el derecho internacional)?

Además: Cuando Israel organiza el asesinato de científicos nucleares iraníes, ¿no es eso una especie de terrorismo? Entonces, ¿no debería Estados Unidos sancionar a Israel -o, al menos, señalar que no aprueba tales actos terroristas, sólo para aclarar que su amplia colaboración con Israel en las medidas en contra de Irán no significa que apoye la violación de las reglas?

Oh, ¡un momento! Eso sería embarazoso, ya que su colaboración con Israel en las medidas antiraníes  significa que apoya la violación de las reglas. Durante el gobierno de Obama, Estados Unidos e Israel lanzaron juntos un ciberataque que hizo que las centrifugadoras iraníes giraran fuera de control, lo que presumiblemente viola alguna regla. (A menos que EE.UU quiera declarar que está bien si Irán lanza un ciberataque que hace que las centrifugadoras de EE.UU giren fuera de control).

Y una pregunta técnica: Cuando en enero de 2020 Estados Unidos asesinó al líder militar más importante de Irán, ¿fue terrorismo o fue más bien un acto de guerra? En cualquier caso, dado que no tenía ninguna justificación plausible según el derecho internacional, ¿no debería el candidato presidencial Biden haber hecho algo más que preocuparse de que el asesinato conduciría a una "escalada"? ¿No debería haber dicho que eso amenaza el "orden basado en reglas"?

3. Supresión de la libertad de expresión. La cuestión de si la libertad de expresión es una de las "reglas" del "orden basado en reglas" destapa una caja de pandora -cuestiones sobre si con el "orden basado en reglas" uno se refiere al "orden internacional liberal" y, si es así, qué significado específico de "orden internacional liberal" se tiene en mente. Pero para los fines actuales es suficiente decir que los miembros del equipo de Biden se han quejado de la censura en lugares como Rusia y China.

Así que vale la pena preguntarse: ¿Qué credibilidad se le puede atribuir a estos sermones cuando desmantelamos un montón de sitios web de origen extranjero por su contenido? Keating, en Slate, hace un buen trabajo al evaluar esta cuestión. Tras reconocer que algunos de estos sitios web transmitían desinformación y hacían otras cosas objetables, concluye: "La desinformación y la interferencia electoral son problemas graves, pero un mundo en el que todos los gobiernos se reservan el derecho a controlar estrictamente la información que puede llegar a sus ciudadanos desde fuera de sus fronteras es exactamente el tipo de mundo que gobiernos como Rusia, China e Irán quieren crear".

Obsérvese el supuesto oculto de Keating: que promulgar efectivamente las reglas internacionales significa acatarlas. Las reglas, después de todo, son por definición cosas que se aplican universalmente, por lo que es difícil convencer al mundo de que las respete si uno las viola. En otras palabras: Keating se toma en serio la palabra "reglas". Ninguna figura de alto nivel del equipo de política exterior de Biden -desde luego, ni el asesor de seguridad nacional Jake Sullivan ni el secretario de Estado Antony Blinken, a quienes les encanta hablar con entusiasmo sobre el "orden basado en reglas"- ha mostrado ninguna inclinación a hacerlo.




Publicado por La Cuna del Sol

domingo, 27 de junio de 2021

Por qué el impulso neoliberal de privatizar todo está perdiendo el ímpetu

El capitalismo estadounidense en declive ya no puede repetir sus anteriores celebraciones anodinas de las empresas privadas y el libre mercado. Hay demasiadas cosas que van mal, que provocan críticas y que profundizan las divisiones en la sociedad estadounidense.

 

POR QUÉ EL IMPULSO NEOLIBERAL
DE PRIVATIZAR TODO
ESTÁ PERDIENDO EL ÍMPETU



Richard D. Wolff
Brave New Europe

La mayoría de los chilenos rechazaron recientemente los remanentes del dictador militar Augusto Pinochet, junto con las políticas de Milton Friedman y muchas intervenciones de Estados Unidos. Están trabajando en una Constitución radicalmente nueva. En Estados Unidos, el expresidente Donald Trump y el presidente Joe Biden han hecho caso omiso de la ortodoxia neoliberal para impulsar y lograr intervenciones masivas del gobierno en el capitalismo estadounidense. La mayor parte de lo que queda del capitalismo privado está sobreviviendo con un soporte vital masivo y sin precedentes, monetario y fiscal, por parte del gobierno. Una fastidiosa repetición de la demonización que caracterizó la Guerra Fría proporciona la cobertura ideológica para el neoliberalismo evanescente. Los dos principales partidos respaldan las enormes y crecientes intervenciones económicas del gobierno como políticas antichinas urgidas e impulsadas por la seguridad nacional.

Qué pena con los pobres libertarios. Su audiencia se desvanece porque el mismo gobierno intruso al que culpan de todos los males económicos les exige lealtad en su lucha contra China. El ex presidente Richard Nixon fue menos deshonesto hace 50 años cuando dijo: "Ahora todos somos keynesianos". En cambio, el GOP de hoy habla de "economía conservadora", pero apenas objetan los detalles de la gigantesca creación de dinero y la financiación del déficit por parte del gobierno.

El capitalismo estadounidense en declive ya no puede repetir sus anteriores celebraciones anodinas de las empresas privadas y el libre mercado. Hay demasiadas cosas que van mal, que provocan críticas y que profundizan las divisiones en la sociedad estadounidense. La última vez que el capitalismo estadounidense tuvo un tropiezo tan grave -la Gran Depresión de la década de 1930- la salud pública no sufrió un colapso masivo al mismo tiempo. Sin embargo, también en ese momento la crítica al capitalismo fue de amplio alcance. Y se expresó en la sindicalización por parte del Congreso de Organizaciones Industriales (CIO) de millones de personas, junto con el aumento de inscripciones en dos partidos socialistas y un partido comunista.

Sin embargo, el New Deal negociado por el ex presidente Franklin Delano Roosevelt y la clase patronal, por un lado, y con la coalición de sindicalistas, socialistas y comunistas, por el otro, logró entonces mucho más de lo que el presidente Biden pretende ahora. El péndulo entonces osciló mucho más allá de la empresa privada y el libre mercado hacia amplias y profundas intervenciones económicas del gobierno, ejemplificadas por la Seguridad Social, la compensación por desempleo, el salario mínimo y el programa federal de contratación. El péndulo ahora oscila de la misma manera, aunque menos lejos, de la tradición neoliberal de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, al capitalismo dirigido y regulado por el gobierno, centrado en "ganar" la competencia con China (o, como prometió Trump, penalizar las "trampas" realizadas por los socios comerciales de Estados Unidos).

En ese momento, los polos del debate económico reflejaban las posiciones políticas contrarias. Se trataba de un capitalismo privado capaz de autorregularse y recuperarse por sí solo frente a las intervenciones reguladoras del gobierno para salvar al capitalismo de su autodestrucción. Ahora, algo básico ha cambiado. Los tres colapsos capitalistas de 2000, 2008 y 2020, cada uno mucho peor que el anterior, más el fracaso en prepararse para hacer frente a la COVID-19, dieron paso a una intervención económica gubernamental masiva y continua. La Reserva Federal ha hecho trizas todos los récords anteriores de creación de dinero. El Tesoro ha batido todos los récords anteriores de financiación de los déficits presupuestarios del gobierno con una deuda nacional en expansión. Los parámetros del debate económico entre el sector privado y el gubernamental han desaparecido, y han sido sustituidos por debates de facto sobre el tamaño, la duración y los beneficiarios u objetivos apropiados de las intervenciones gubernamentales, monetarias y fiscales.

Por supuesto, las intervenciones del gobierno en la economía fueron necesarias, solicitadas y obtenidas a lo largo de la historia de Estados Unidos por sus capitalistas privados. Pero estos últimos temían que la ampliación y, finalmente, el sufragio universal pudieran hacer que el gobierno sirviera a los intereses del trabajador (la mayoría) en lugar del capital (la minoría). Por consiguiente, era importante demonizar las intervenciones económicas del gobierno para comparar sus efectos de forma desfavorable con lo que el capitalismo privado había logrado y aún podía lograr. Pero en este momento lo que queda del capitalismo privado depende cada vez más de las esperadas intervenciones del gobierno que son el equivalente a un soporte vital en situaciones médicamente extremas. La añeja demonización de la intervención económica del gobierno suena cada vez más hueca y fuera de la realidad. Para modernizar a Nixon, podríamos decir: "Ahora todos somos intervencionistas". Y esto tiene sus efectos inevitables en los debates económicos en la academia, la política y los medios de comunicación.

Los libertarios retrógrados y otros partidarios del capitalismo privado de libre mercado frecuentemente colocan en la misma categoría a liberales, socialdemócratas, "conservadores" inconsistentes, keynesianos, socialistas y comunistas. Forman un bloque maligno y horrible de "los otros", defensores de la intervención económica del gobierno. Si bien hay matices entre ellos, que van desde Xi Jinping hasta Donald Trump y Joe Biden, todos son vistos como defensores de la intervención económica masiva del gobierno. Al articular tal perspectiva, los intransigentes se aíslan y marginan inadvertidamente, así como los debates económicos que los definen.

Los discursos contradictorios proliferan. Los funcionarios estadounidenses denuncian a las megacorporaciones privadas chinas por sus estrechos vínculos con el gobierno y las fuerzas armadas, como si sus homólogos estadounidenses no tuvieran una relación comparable con el gobierno y los militares estadounidenses. Los funcionarios chinos han celebrado sus logros "socialistas" de los últimos 25 años, como si China no hubiera invitado y permitido a las empresas capitalistas privadas entrar e impulsar esos logros. Cada vez más, los portavoces de las economías con mayor grado de capitalismo privado se refieren a las economías con mayor intervención gubernamental como "modelos" de los que hay que aprender. Así, "nosotros" debemos "aprender" de "ellos" para poder competir mejor con ellos.

Poco a poco se va comprendiendo que tal vez nunca fue apropiado centrar la atención analítica y la disputa doctrinal en los sectores privado y público de las economías capitalistas. Tal vez todos los capitalismos mezclaron empresas privadas y mercados libres con empresas públicas y empresas, mercados y actividades de planificación económica reguladas públicamente. Sabemos que los sistemas económicos esclavistas mezclaban empresas privadas esclavistas con empresas públicas esclavistas y regulaciones estatales de las empresas esclavistas. Sabemos que lo mismo ocurre con los sistemas económicos feudales. Es una distracción centrarse en la disputa entre lo privado y lo público como si fuera fundamental para entender el lugar del capitalismo en la historia y en la sociedad moderna.

Quizá la economía como disciplina esté cambiando el enfoque para centrarse en un discurso y un debate básico diferente. A nivel micro, este debate contrastaría y compararía el funcionamiento y los efectos (económicos, políticos y culturales) de dos organizaciones alternativas en los lugares de trabajo. Una de ellas, el capitalismo contemporáneo -encarnado tanto en empresas privadas como públicas- supone una versión de las dicotomías heredadas de la esclavitud y el feudalismo. En estas dicotomías, una pequeña minoría -esclavistas en la esclavitud, señores en el feudalismo y empleadores en el capitalismo- toma todas las decisiones clave en el espacio laboral, ocupa los principales puestos de poder y acumula una riqueza desproporcionada en relación con lo que obtiene la mayoría -esclavos, siervos y empleados-. La organización alternativa del espacio laboral o lugar de trabajo lucha ahora por salir de las sombras y los márgenes de esos discursos y realidades dicotómicas. Trae a la palestra una organización comunal, colectiva o cooperativa del lugar de trabajo. En lugar de la jerarquía, esta alternativa es una organización horizontal que hace que todos los participantes del lugar de trabajo tengan el mismo poder. Cada uno tiene un voto para decidir democráticamente qué producir, cómo y dónde, y qué hacer con el excedente o los beneficios a los que contribuyen todos los participantes del lugar de trabajo. Se denominan empresas autogestionadas por los trabajadores, o workers self-directed enterprises (WSDEs). Ver Democracy at Work: A Cure for Capitalism.

A nivel macro, el incipiente debate se centraría en cómo las instituciones clave -los mercados, los aparatos de planificación, las relaciones entre los lugares de trabajo y las comunidades residenciales, las escuelas, el gobierno, los partidos políticos, etc.- se vincularían de manera diferente a las organizaciones empresariales alternativas. Todo el debate sobre el capitalismo frente al socialismo se reorganizaría entonces en torno a esta cuestión: qué organización empresarial -capitalista versus WSDE- sirve mejor a los intereses de las comunidades que participan en dicho debate.

Los debates sobre el capitalismo versus socialismo dejarían de ser sobre la propiedad privada frente a la pública y los mercados libres frente a los regulados por el gobierno (o planificados). En su lugar, se centrarían en las organizaciones jerárquicas-capitalistas frente a las democráticas-colectivistas de los lugares de trabajo (fábricas, oficinas y tiendas). De esta manera, la noción original de socialismo como crítica básica y como alternativa al capitalismo retornaría para suplantar su desviación hacia los debates sobre lo privado frente a lo público.




Publicado por La Cuna del Sol

miércoles, 16 de junio de 2021

Lo terrible

Matar es privilegio de las oligarquías y su método favorito para conservar el poder.

 

Un civil (Andrés Escobar) dispara junto a la policía colombiana contra protestantes en Cali en el marco del Paro Nacional (Foto: Archivo)


LO TERRIBLE

Carola Chávez
Misión Verdad

Colombia arde –¡cuándo no!– en medio de un paro nacional que no para. Protestas urbanas que reciben el jarabe de violencia que durante décadas se ha tragado el campo. La ciudades descubren el horror de la guerra eterna que ha vivido Colombia, la otra Colombia, porque la urbana era otra cosa. Era tan otra cosa, tan de espaldas estaban al horror de la guerra, que cuando a las ciudades les tocó votar a favor de la paz, votaron en contra.

Los teléfonos y cámaras de seguridad graban la muerte en directo. Enjambres de policías recorren las calles disparando a lo loco, así nomás, para matar al que se atraviese, y al que no se atraviese también. Y si el tiro no mata, matan las patadas y si no es a patadas, a palazos será. Y si no matan, mutilan, torturan y violan, que es otra forma de matar, pero a fuego lento.

Hay más de ochocientos desaparecidos en las protestas y eso solo no es un escándalo cuando sucede en Colombia. Tampoco es escandaloso que empiecen a aparecer flotando en los ríos, delatados por los zamuros hambrientos, siempre revoloteando sobre la muerte.

Y al festín de sangre y muerte se suman, por supuesto, los paramilitares que saltan a las calles con sus pistolas a disparar en coro con la policía, sin disimulo, a la vista de todos, porque así opera el terror para ser más terrorífico, para que los colombianos sepan que están rodeados, que se queden quietos, que no jodan, que aún puede ser peor, que aún puede Cali parecerse a Buenaventura, que no tienten a la suerte…

Matar es privilegio de las oligarquías y su método favorito para conservar el poder. Se apoyan y se encubren con un cinismo patológico y así como sus bancos lavan dinero, sus medios lavan prontuarios, convirtiendo a sanguinarios asesinos en luchadores por la libertad -¡Hola, Leopoldo!- y a sus víctimas en victimarios.

Así, la violencia en Colombia no es nada terrible, ni siquiera está pasando. Terrible, sí, es que se desplome la bolsa de valores en Perú porque un maestro con sombrerote y caballo se coló de la nada en las elecciones y a pulso ganó la presidencia que ya le quieren arrebatar. Terrible es que los pueblos lleguen a gobernar. ¿Verdad, Vargas Llosa?

¡Nosotros venceremos!



Publicado por La Cuna del Sol

domingo, 13 de junio de 2021

Temor bipartidista, agresión bipartidista: China y los Estados Unidos

La primavera pasada, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU, envió un proyecto de ley al Senado llamado, Ley de Competencia Estratégica de 2021, patrocinado por el demócrata Menéndez de Nueva Jersey y el senador republicano Misch de Idaho, el proyecto de ley es quizás en este momento la pieza de legislación más importante con respecto a la política de Estados Unidos hacia China en el Congreso. Sin duda, es uno de los más beligerantes.

 

TEMOR BIPARTIDISTA, AGRESIÓN BIPARTIDISTA:
CHINA Y LOS ESTADOS UNIDOS



Ron Jacobs
Counterpunch

La primavera pasada, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU, envió un proyecto de ley al Senado llamado, Ley de Competencia Estratégica de 2021, patrocinado por el demócrata Menéndez de Nueva Jersey y el senador republicano Misch de Idaho, el proyecto de ley es quizás en este momento la pieza de legislación más importante con respecto a la política de Estados Unidos hacia China en el Congreso. Sin duda, es uno de los más beligerantes. En resumen, la legislación es un intento de una mayor participación gubernamental, desde el Pentágono hasta las agencias que se ocupan del comercio y la industria, en la rivalidad económica cada vez más intensa entre los Estados Unidos y la República Popular China. Las quejas enumeradas en el lenguaje del proyecto de ley semejan el gemido de un capitalista cuando se enfrenta a un competidor cuyas prácticas no solo imitan las del querellante, sino que las mejoran. En otras palabras, la mayor parte de lo que argumenta el proyecto de ley de ser prácticas injustas por parte de los actores de la economía china, son prácticas que Estados Unidos utiliza desde hace mucho tiempo.

El proyecto de ley comienza afirmando que Estados Unidos "trabajó activamente" para incorporar a China al orden económico mundial después de la normalización de las relaciones en 1979. Al leer la lista de afirmaciones, que van desde proporcionar acceso, asistencia económica y colaboración en investigación, uno pensaría que Washington y Wall Street hicieron todo esto y más por la magnanimidad de su corazón. Además del hecho de que los gobiernos son esencialmente despiadados y el sistema capitalista aún más, estas afirmaciones son, en el mejor de los casos, una broma. De hecho, son mentiras. Estados Unidos se abrió a China para combatir la influencia de la Unión Soviética y porque el sistema capitalista estadounidense necesitaba otra fuente de mano de obra barata, investigación científica y mercados potenciales. Ahora que China se ha convertido en una economía capitalista y lo ha logrado satisfactoriamente, Washington se queja margamente. En gran parte, esto se debe a que China está haciendo lo que Estados Unidos ha hecho durante décadas, si no siglos. Está empeñada en lo que este proyecto de ley denomina "prácticas económicas depredadoras". Prácticas que, después de todo, son la esencia del capitalismo monopolista y financiero.

Esas prácticas incluyen el avance de varias iniciativas del gobierno chino como la llamada Iniciativa Belt and Road y la iniciativa asociada Silk Road. Obviamente, estos esfuerzos diversos están diseñados para extender el alcance económico de China en el mundo asiático, africano y latinoamericano. Hasta ahora, estas regiones del mundo han sido consideradas por Estados Unidos como en su esfera de influencia. El hecho de que China esté amenazando esta hegemonía queda bastante claro en los párrafos introductorios, que dicen (en parte):

Los objetivos de la República Popular China son primero establecer la hegemonía regional sobre el Indo-Pacífico y luego utilizar esa posición dominante para impulsar a la República Popular China a convertirse en la "potencia mundial líder", dando forma a un orden internacional que favorezca los intereses del PCCh. Alcanzar estos objetivos requiere convertir a la República Popular China en una nación rica bajo el estricto régimen del PCCh mediante el uso de una sólida capacidad militar y tecnológica avanzada para perseguir los objetivos de la República Popular China, independientemente de los intereses de otros países ...

La República Popular China está ejecutando un plan para establecer la hegemonía regional sobre el Indo-Pacífico y desplazar a los Estados Unidos de la región... (Sección 2)

Las quejas continúan. China está acusada de socavar las instituciones democráticas y subvertir las instituciones financieras en países donde se ha involucrado en el comercio. Además, continúa el documento, China está decidida a convertirse en una superpotencia tecnológica y manufacturera y lo está haciendo socavando los derechos humanos, fusionando usos militares y civiles y participando en prácticas que van en contra de las normas establecidas del comercio internacional. Normas que fueron establecidas por los Estados Unidos y, en consecuencia, favorecieron a los Estados Unidos. En lo que debe ser descrito como un ejemplo perfecto de proyección, el proyecto de ley acusa al gobierno chino de interferir cada vez más en la economía china. Si bien este es obviamente el caso, ¿qué es esta llamada Ley de Competencia Estratégica sino una interferencia igualmente flagrante en la economía de Estados Unidos? Una economía en la que, por cierto, el lenguaje del proyecto de ley insiste, es libre y abierta, a pesar de que los años de actividad gubernamental demuestran exactamente lo contrario.

Después de que el proyecto de ley termina de acusar al gobierno de China de aplicar políticas muy similares a las que Estados Unidos pensaba que eran de su exclusividad en el mundo, los autores proporcionan una lista de políticas y prácticas diseñadas para garantizar el papel continuo de Washington como el único poder superimperialista en el mundo. No sorprende que esta lista suene bastante similar a las mismas políticas y prácticas que el lenguaje anterior acusa a la República Popular de China de llevar a cabo en sus esfuerzos por mejorar su economía. Naturalmente, el lenguaje en la lista de recetas para los Estados Unidos está enmarcado en un lenguaje que ensalza el libre mercado, las normas internacionales, la colaboración y el sector privado. Sin embargo, cuando este lenguaje se depura y reformula en términos más objetivos, describe las mismas acciones de las que China es acusada por los redactores de la legislación.

El proyecto de ley parece bastante claro en su lenguaje con respecto al uso de la fuerza militar por parte de Estados Unidos. De hecho, declara: "Nada en esta Ley podrá interpretarse en el sentido de que autoriza el uso de la fuerza militar". (Sección 6b) Esto refleja un entendimiento de que la guerra con China es una guerra que nadie desea experimentar. Al mismo tiempo, sin embargo, la sección inmediatamente anterior a la Sección 6 pide la creación de una Iniciativa de Disuasión del Pacífico que, entre otras cuestiones diplomáticas y económicas, establece que la iniciativa "debe priorizar las inversiones militares necesarias para lograr los objetivos políticos de los Estados Unidos en el Indo-Pacífico”. Entre ellas se encuentran disposiciones que exigen transferencias continuas de equipo militar a Taiwán y que ayudan a Taiwán a desarrollar aún más una capacidad militar asimétrica. Estas capacidades incluyen armamento de largo alcance, misiles, armas submarinas y más. El proyecto de ley incluye un lenguaje similar con respecto a Japón. Además, existe un llamado a hacer del escenario del Indo-Pacífico una prioridad para la presencia militar estadounidense. Esto incluye "desplegar redes de ataque de precisión de largo alcance de las fuerzas de los Estados Unidos y aliados, incluidos misiles de crucero lanzados desde tierra, capacidades submarinas y navales, y defensa aérea y de misiles integrada en la Primera Cadena de Islas y la Segunda Cadena de Islas". (Sec. 224 (11D). Además, se solicitan miles de millones de dólares para entrenar y apoyar a los ejércitos extranjeros en las regiones -ejércitos con legados de violaciones de derechos humanos muy propios. Esta postura aparentemente contradictoria pone de manifiesto el hecho, probado a lo largo de la historia de los Estados Unidos, de que la opción militar siempre está sobre la mesa y, por lo tanto, constantemente actualizada. Es la carta de triunfo de Washington, por así decirlo.

Hay una sección del proyecto de ley que analiza las supuestas prácticas crediticias depredadoras del gobierno chino y los bancos del país. Por supuesto, no se hace absolutamente ninguna mención de la naturaleza enormemente depredadora de los préstamos y prácticas del FMI y el Banco Mundial (dominados por Estados Unidos). Estas son prácticas conocidas por causar la bancarrota de naciones enteras, el empobrecimiento de millones de ciudadanos que pierden el acceso a alimentos y refugio subsidiados, y la destrucción de los sistemas de salud pública con la finalidad de  que los gobiernos de esas naciones puedan calificar para dichos préstamos. La naturaleza del capitalismo financiero es tal que todos los préstamos que cobran intereses o exigen el desmantelamiento y privatización de los servicios sociales de una nación prestataria son por definición predatorios. No conozco ningún caso en el que los chinos hayan exigido a una nación que deje de ayudar a su gente a que pueda alimentarse para obtener un préstamo. La lista de países obligados a hacerlo por el FMI es larga.

Este artículo es solo un breve vistazo a esta legislación. Como tantas otras legislaciones de esta naturaleza, gran parte es una orden de compra para la industria de la guerra. De hecho, hay docenas de líneas dedicadas por completo a describir el tipo de armamento que el Congreso espera proporcionar a aquellas naciones que considera que están suficientemente dentro de la esfera de influencia de Estados Unidos. Aquí hay poca discusión sobre los costos, pero, de nuevo, ese nunca es un detalle que parezca impedir dar dinero al Pentágono y sus industrias asociadas. A pesar de la advertencia expresada varias veces en este proyecto de ley de que nada debe interpretarse como un llamado al uso de la fuerza militar contra China, la existencia de tanto lenguaje relacionado con la adquisición y distribución de armamento militar de fabricación estadounidense y la discusión de varios tipos de mejoras de las fuerzas estadounidenses en la región deja en claro que el proyecto de ley pretende ser una amenaza para el gobierno chino.

El otro aspecto de este proyecto de ley que es bastante transparente es la amenaza a la hegemonía estadounidense percibida por el establishment político de los Estados Unidos. Esta percepción es compartida en todo ese establishment, desde los trumpistas hasta el ala progresista del Partido Demócrata, y es tan bipartidista como cualquier percepción compartida en la política prevaleciente de Estados Unidos. Está influenciada por un sistema económico que exige competencia, no cooperación; explotación, no sostenibilidad, y lucro por encima de las personas. Lamentablemente, la economía china también se integra cada vez más bajo estas características, aunque con sus propias particularidades. Si la historia es algún indicador (y creo que lo es), la desagradable posibilidad de una guerra se asoma detrás de cualquier intensificación de la rivalidad económica y política entre Washington y Beijing. Sin embargo, incluso si una genuina cooperación es virtualmente imposible mientras ambas economías nacionales coloquen las ganancias por encima de casi todo lo demás, uno espera que se pueda mantener algún tipo de coexistencia pacífica. Este proyecto de ley hace poco para fomentar esa esperanza.




Publicado por La Cuna del Sol

viernes, 4 de junio de 2021

A 39 años de la masacre de Pambach

El 2 de junio de 1982, un grupo de militares guatemaltecos llegaron a la comunidad para registrar viviendas, amedrentar y agredir sexualmente a varias mujeres en una tienda cercana a la escuela de Pambach y llevarse a 80 hombres, bajo el supuesto de prestar servicio militar, pero jamás fueron vistos de nuevo.

 

A 39 AÑOS DE LA MASACRE DE PAMBACH,
SIN SOLUCIÓN NI JUSTICIA
PARA LAS VÍCTIMAS



Lourdes Álvarez Nájera
Prensa Comunitaria

Ninguna descripción se ajustará al terror que se atranca en la garganta y de golpe sube a la cabeza, lacerando los ojos, la boca y los oídos, intentando escapar. Nadie más que las madres, los padres, las esposas, hermanas, hermanos, hijos e hijas de unos 80 hombres maya Poqomchi’ de Pambach, en Santa Cruz Verapaz, Alta Verapaz, pueden poner en palabras y nombrar lo que sienten hoy, cuando se cumplen 39 años de una masacre que cambió para siempre el rumbo de sus vidas, pero que se convirtió en una muestra más de la impunidad con la que operó el Estado de Guatemala y sus fuerzas armadas al asesinar a miles de personas.

El 2 de junio de 1982, un grupo de militares llegaron a la comunidad para registrar viviendas, amedrentar y agredir sexualmente a varias mujeres en una tienda cercana a la escuela de Pambach y llevarse a 80 hombres, bajo el supuesto de prestar servicio militar, pero jamás fueron vistos de nuevo.

“El 1 de junio de 1982, el ejército de Guatemala llegó directamente a torturar y llevarse a una familia de la aldea… el padre, la madre y sus dos hijos continúan desaparecidos desde ese entonces”, se indica en un comunicado de las familias de víctimas de esa masacre, divulgado este miércoles durante los actos de conmemoración en la comunidad, donde además se realizaron ceremonias mayas.

El 2 de junio, desde las 5 de la mañana, los soldados volvieron a la comunidad, robaron bienes de valor, mataron a los animales de patio y a las personas las desalojaron de sus casas. Unas fueron torturadas antes de ser conducidas frente a la escuela y la Ermita de la comunidad, donde separaron a los hombres de mujeres, niñas y niños, les ordenaron que se colocaran boca abajo y les gritaban que los iban a matar. Varias mujeres fueron violadas sexualmente frente a sus esposos, algunas de ellas, que estaban embarazadas, perdieron a sus bebés y quedaron con graves lesiones, apunta el comunicado.

“Ese día en la tarde, el ejército trasladó a más de 80 hombres de Pambach a una finca en Tactic donde fueron asesinados y en la noche sus cuerpos fueron llevados a la Zona Militar No.21 de Cobán”.

La deuda pendiente

Treinta y uno de los hombres de Pambach fueron identificados en una fosa común, que contiene las osamentas de 64 personas, que se presume podrían ser la totalidad de los que se llevaron aquel 2 de junio, según el informe CREOMPAZ: El caso más grande de desaparición forzada en América Latina, de Network in Solidarity with the People of Guatemala, NISGUA, sobre el hallazgo de 558 víctimas en la base militar del Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (CREOMPAZ), conocida anteriormente como la Zona Militar 21, en Cobán y que funcionaba como un centro de detención y ejecución clandestino durante el conflicto armado interno.

Desde 2012, la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG) inició las excavaciones en cuatro fosas encontradas en CREOMPAZ. “Posiblemente con este caso estamos hablando de uno de los mayores de América Latina de desaparición forzada; de estas 558 osamentas humanas se ha establecido que 90 corresponden a menores de edad, 443 adultos, todavía por definir entre hombres y mujeres, adultos de la tercera edad y 22 sin determinar en este momento. De esas 558 osamentas humanas, 97 han sido identificadas por ADN. Eso significa que tenemos 97 víctimas en este caso”, informaba en el 2016 la exfiscal y jefa del Ministerio Público, Thelma Aldana, después de que la Fiscalía de Derechos Humanos dirigiera la captura de 14 exmilitares de alto rango, a quienes se les señaló de cometer violaciones a los derechos humanos y delitos contra los deberes de humanidad.

Los exmilitares Manuel Benedicto Lucas García, Byron Humberto Barrientos Díaz, Gustavo Alonso Rosales García, José Antonio Vásquez García, Carlos Humberto Rodríguez López, Ismael Segura Abularach, Pablo Roberto Saucedo Mérida, César Augusto Ruiz Morales, Juan Ovalle Salazar, Édgar Rolando Hernández Méndez, Carlos Augusto Garavito Morán, Luis Alberto Paredes Nájera, César Augusto Cabrera Mejía y Raúl Dehesa Oliva fueron conducidos al Juzgado de Mayor Riesgo A, a cargo de la jueza Claudette Domínguez, en lo que parecía una luz de esperanza para las familias de las víctimas en su anhelo por obtener justicia.

No obstante, luego de una serie de resoluciones, amparos y burocracias judiciales, las familias del caso Pambach siguen con la herida a flor de piel, porque la esperanza disminuye y siguen esperando justicia.

“En el año 2016 se inició un juicio contra militares de alto rango vinculados a la Zona Militar No. 21, sin embargo, este juicio ha tenido un avance demasiado lento”, lamentaron en el comunicado las familias de Pambach.

A 39 años de ese suceso, las víctimas sobrevivientes y familiares de Pambach recuerdan a sus seres queridos, los conmemoran y también a aquellas personas que han fallecido en el camino de búsqueda de justicia por la masacre.

“Nuestro profundo agradecimiento a su lucha, honramos su legado y su memoria. Exigimos que se haga justicia en el caso CREOMPAZ, caso que refleja la magnitud de las atrocidades cometidas por el ejército de Guatemala en contra de la población civil, en especial contra el pueblo Maya”, puntualizaron.




Publicado por La Cuna del Sol

domingo, 30 de mayo de 2021

Violencia con total impunidad

En Palestina ocupada, Israel ejerce la violencia a diestra y siniestra con total impunidad, las tibias condenas de organismos como la ONU y de organizaciones de derechos humanos no causan ni roncha en la dirigencia de la entidad sionista, que hasta se jacta, con los consabidos elogios de la comunidad internacional, de ser la única “democracia occidental” en el Medio Oriente, y de tener el ejército más moral del mundo.

 

VIOLENCIA CON TOTAL IMPUNIDAD



La Cuna del Sol

Los niveles de violencia desplegados por las fuerzas de ocupación israelíes contra la indefensa población palestina son aterradores, otro tanto se puede decir de las fuerza represivas colombianas en contra de los manifestantes pacíficos que se han atrevido a desafiar a la narcodictadura que gobierna al país sudamericano. En ambos casos, es igual de aterrador la manera en que los grandes medios de comunicación ofuscan o tratan de justificar el comportamiento violento y criminal de esas fuerzas represivas, que como ya es costumbre, cuentan con el irrestricto apoyo de la principal fuente de violencia mundial: Estados Unidos, líder de la comunidad de lacayos internacionales que avala cualquier violación a los derechos humanos cuando estos no sirven a sus intereses hegemónicos.

En el caso específico de Palestina, Israel ejerce la violencia con total impunidad, las tibias condenas de organismos como la ONU y de organizaciones de derechos humanos no causan ni roncha en la dirigencia de la entidad sionista, que hasta se jacta, con los consabidos elogios de la comunidad internacional, de ser la única “democracia occidental” en el Medio Oriente, y de tener el ejército más moral del mundo. Pues bien, la excepcional democracia israelí, a los palestinos les ha quitado todo derecho democrático, el apartheid y todos los crímenes de la ocupación son el pan de cada día que el criminal régimen ultraderechista de Israel les regala a los desdichados palestinos, quienes para colmo de males tienen que contentarse con recibir baños de aguas putrefactas (La mofeta); una técnica de represión desarrollada y ensayada en los territorios ocupados por el Estado líder en tecnología antiterrorista.

Israel no se arruga, las críticas, las condenas se las pasa por el trasero, pues sabe que cuenta con el escudo protector de sus simpatizantes sionistas en Washington, desde donde emanan declaraciones de irrestricto apoyo y del legítimo derecho que tiene a defenderse de la agresión de los terroristas palestinos, quienes por arte de una diabólica inversión del leguaje, pasan de ser los históricamente agredidos a los agresores de quienes los han ocupado, desposeído, y sometido violetamente por más de 70 años. Que un pueblo ocupado que ni siquiera tiene un ejército medianamente equipado, mucho menos fuerza área, artillería o armamento de alta tecnología, ni recibe 3 800 millones de dólares anuales en ayuda militar de los EE.UU, sea capaz de agredir y humillar a país que cuenta una de las maquinarias de guerra más poderosas del mundo, eso solo pueden creerlo, entre otros, los fanáticos religiosos que creen que Israel es el pueblo elegido de dios. Ningún ser humano con un mínimo de inteligencia puede aceptar semejante tergiversación de la realidad.

Sin embargo, es la narrativa israelí del conflicto, la cual es propagada por la mayoría de la prensa y la clase política occidental, la que prevalece, es decir, Israel renuentemente está peleando una guerra de defensa propia en Gaza después de los agresivos ataques militares lanzados por Hamas. Los ataques sufridos por los palestinos en Jerusalén Oriental, los linchamientos a manos de la turbas de extrema derecha israelí, la toma violenta de la mezquita de Al Aqsa, nada de eso cuenta, nada de eso sucedió. Lo que sucedió es que Hamas lanzó un ataque con misiles, e Israel en contra de su voluntad, se vio obligado a ejercer su derecho a la autodefensa teniendo mucho cuidado en no lastimar a civiles, excepto que el ejército más moral del mundo, de manera totalmente accidental, terminó matando a más de 200 palestinos, incluyendo un buen número de niños. Pero de acuerdo a la narrativa dominante los únicos que mueren asesinados por Hamas y los ataques con misiles, son los israelíes. Los palestinos, por el contrario, solo mueren, nunca se dice que son asesinados o masacrados por las bombas y los misiles del ejército israelí.  

En un discurso pronunciado ante el Congreso estadounidense, la congresista de origen palestino, Rashida Tlaib manifestó lo siguiente: “Al leer las declaraciones del presidente Biden y del secretario Blinken, del general Austin y de los líderes de ambos partidos, difícilmente uno se da cuenta de la existencia de los palestinos. No hay reconocimiento de los ataques sobre las familias palestinas que en estos momentos están siendo arrebatadas de sus hogares en Jerusalén Oriental, o la demolición de viviendas; no hay mención de lo niños que son detenidos y asesinados; no hay reconocimiento de la sostenida campaña de hostigamiento y terror por parte de la policía contra los devotos celebrando su día más sagrado en uno de sus lugares más sagrados; no hay mención de la violencia, las bombas lacrimógenas a las que Al Aqsa ha sido sometida, mientras la gente reza”.

Después de bloquear repetidos intentos del Consejo de Seguridad de la ONU para lograr un cese de hostilidades, el presidente estadounidense Joe Biden finalmente ha logrado que su amigo Netanyahu accediera a un cese al fuego. Fueron 11 días de barbarie israelí, un periodo de tiempo en el que régimen sionista contó con la tácita complacencia del gobierno de la Casa Blanca que hizo caso omiso del terror y sufrimiento infligido al pueblo palestino, que al parecer está excluido de ese orden internacional que tiene como esencia, según el gobierno de Biden, los derechos humanos y la dignidad de las personas. Ante el mundo quedó de manifiesto que, la exaltación y defensa de los derechos humanos como uno de los pilares de la política exterior estadounidense, no es más que un vulgar oportunismo, una herramienta de uso selectivo según lo ameriten sus intereses hegemónicos. Por consiguiente, Israel, como proyecto del imperialismo, goza de licencia para cometer cualquier violación, cualquier fechoría sin temor a ser castigado, pues el apego al orden internacional que Estados Unidos demanda del resto de países, sobre todo de aquellos que desafían su arrogancia imperial, no aplica a Israel.

El cese al fuego se mantiene tenuemente, pero la represión y los arresto de palestinos en los territorios ocupados por parte de las fuerzas seguridad israelíes con la complicidad de la Autoridad Palestina se han acelerado. El gobierno de Biden ha reafirmado su irrestricto apoyo a Israel y su legítimo derecho a defenderse de las agresiones de sus enemigos. Las maniobras imperialistas para descabezar el movimiento de resistencia palestino y de paso mantener el statu quo de la ocupación están en marcha. La solución del problema de la ocupación no forma parte de las prioridades del poder ocupante ni de quienes la facilitan ya que constituye el eje de su proyecto imperialista regional. La solución está en manos de los propios palestinos, solo la resistencia y la unidad de todo el pueblo palestino podrá ponerle fin a la ocupación y a los planes sionistas de extinguirlos para siempre. 




Publicado por La Cuna del Sol

domingo, 23 de mayo de 2021

Israel enseña a odiar, y la “espada de Jerusalén” se acabó convirtiendo en la “guardiana de Palestina”

La población palestina de Gaza parece dispuesta a aceptar las pérdidas sufridas en esta batalla y en las futuras, un precio que los palestinos consideran digno por defender lo que queda de Palestina.

 

ISRAEL ENSEÑA A ODIAR, Y LA
“ESPADA DE JERUSALÉN” SE ACABÓ
CONVIRTIENDO EN LA
“GUARDIANA DE PALESTINA”



Elijah J Magnier
Middle East Politics

Traducción por Eli C. Casas

La batalla de Gaza ha terminado, por el momento, tras un alto el fuego incondicional declarado unilateralmente por Israel y aprobado por la resistencia del grupo palestino. A las 02:00 AM hora local de esta madrugada del viernes 21 de mayo, y tras una intensa negociación en la que participaron Estados Unidos, Egipto y Qatar, el ejército israelí puso fin a la matanza indiscriminada por la que se “eliminaron familias palestinas enteras a propósito” y que destruyó infraestructuras y viviendas de Gaza. Además, Israel aceptó dejar de expulsar a los habitantes de Sheikh Jarrah, en Jerusalén. Los grupos de resistencia palestinos aceptaron el alto el fuego, pero prometieron mantener los misiles preparados por si Israel rompía el acuerdo. El resultado más importante de esta batalla procede de Siria, resultando en que el presidente Bashar al-Assad reabrió sus puertas a Hamás, quien contribuyó a la matanza de ciudadanos y del ejército sirio cuando muchos de sus miembros tomaron partido junto a los takfiríes durante los últimos diez años de guerra.

Los bombardeos israelíes sobre la población civil y las infraestructuras de Gaza han alcanzado un nivel de crimen de guerra que el mundo no ha condenado hasta ahora. No es la primera vez que Israel lleva a cabo guerras y batallas contra Líbano, Siria y Gaza. Odiar y matar a árabes forma parte de su doctrina política.El mundo expresó su ira contra la organización terrorista takfirí “Estado Islámico” (ISIS-Daesh) y Arabia Saudí por sus enseñanzas radicales. Esta enseñanza sigue la doctrina radical del sheikh Ibyn Taymiyyeh y del sheikh Mohamad Abdel’ Wahhab y promueve la muerte o la esclavización de otras sectas musulmanas y de las religiones no musulmanas en su conjunto. Occidente considera que los programas de enseñanza islámica extremista son un lenguaje de odio, una incitación a matar a otros seres humanos, y deben ser eliminados o modificados fundamentalmente. Pero, ¿qué enseña Israel a sus hijos? No es mejor. El mundo debe conocer el programa escolar israelí y su contenido tóxico.

Para ilustrar su radicalidad se mostró una cinta israelí en la que se produjo el siguiente diálogo:

Profesor: ¿Dónde se encuentra el templo de Salomón?

Alumnos: en la mezquita de Al-Aqsa, y allí lo construiremos en los próximos años.

Profesor: ¿Qué pasará con la mezquita de Al-Aqsa?

Alumnos: Se derrumbará, explotará y desaparecerá.

Profesor: Si conocieras a un niño árabe, ¿qué sentirías?

Alumnos: Deseos de matarlo.

Profesor: ¿Qué crees que pasará en Jerusalén dentro de diez años?

Alumnos: Toda la población será de religión judía.

El profesor: ¿Y cuál será el destino de los árabes allí?

Alumnos: se convertirán en nuestros esclavos, o habrá una batalla en la que todos los árabes serán asesinados.

Esto es lo que se enseña en las clases de primaria en Israel. Es una educación para el asesinato, el odio, la esclavización de los árabes y la destrucción de la sagrada mezquita de Al-Aqsa, que se encuentra ahora en el ojo del huracán. Las excavaciones bajo Al-Aqsa comenzaron después de la guerra de 1967, cuando Harat Al-Maghariba (el barrio marroquí de 770 años de antigüedad), adyacente al Muro de Al-Buraq, fue demolido desde el lado occidental de la mezquita para que sirviera de entrada a los soldados y colonos sionistas a sus plazas. Desde entonces, Israel no ha dejado de buscar un “Templo de Salomón”, una excusa para apoderarse de uno de los lugares religiosos más importantes para los musulmanes. Israel ha conseguido socavar los cimientos de la mezquita de Al-Aqsa. Se han producido importantes grietas en el muro sur de Al-Aqsa debido a las continuas excavaciones bajo el muro de Al-Buraq. Se acusa a Israel de inyectar sustancias químicas en los muros de la mezquita para provocar su corrosión. Los daños en Al-Aqsa comenzaron tras la apertura en 2006 de una nueva sala para los fieles judíos en la plaza de Al-Buraq, bajo el edificio de los tribunales islámicos, para conectar la carretera herodiana que se extiende desde la parte inferior del muro de Al-Buraq hasta el suburbio de Silwan, al sur de la mezquita de Al-Aqsa.

La guerra de Gaza que ha estallado recientemente se debe a que los militantes palestinos son conscientes de la intención de los funcionarios sionistas de judaizar Jerusalén y de expulsar a todos los residentes árabes de la ciudad. Israel comenzó su campaña en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén, para desplazar por la fuerza a los árabes de sus tierras y asentar en su lugar una población sionista. Los grupos de resistencia palestinos (principalmente Hamás y la Yihad Islámica) de Gaza decidieron dar un ultimátum a Israel para evitar que deportara a los árabes y musulmanes de Jerusalén. El ex presidente estadounidense Donald Trump ofreció ilegalmente la ciudad como regalo a su amigo Netanyahu. Por lo tanto, el objetivo de Israel era (y sigue siendo) apoderarse de Jerusalén, dirigiéndose en años posteriores hacia Cisjordania.

Israel no cesará en sus objetivos, sino que deberá aplazar sus planes de ocupación de Jerusalén una legislatura más. Por consiguiente, la decisión de Gaza de vincular el acuerdo de alto el fuego -a pesar de las cuantiosas pérdidas humanas y materiales- con la protección de los habitantes palestinos de Jerusalén es una decisión que surge de la voluntad de defender la ciudad santa y a la población árabe.

A Israel le gustaría aislar la ciudad de Gaza y dejársela a los palestinos porque está desbordada de población (1,7 millones de habitantes en 368 km2). Israel no quiere cargar con el peso de controlar Gaza y ocuparse de sus residentes, un plan que puede llevar decenas de años y causar enormes pérdidas.

La guerra de Gaza, que estalló hace unos diez días, es la primera de una serie de futuros conflictos en los que todas las ciudades israelíes estarán bajo la lluvia de misiles palestinos. Israel está desarrollando su capacidad militar. También lo está haciendo así la resistencia, que tiene como objetivo el extremo norte y el sur, que obliga a los residentes israelíes y a sus dirigentes políticos y militares a ir a refugios antibombas.

Gaza ha logrado sus objetivos y, en consecuencia, la “Espada de Jerusalén” seguirá imponiéndose a Israel tras el final de esta guerra, hasta que llegue el momento de la próxima batalla.




Publicado por La Cuna del Sol

martes, 18 de mayo de 2021

La última palabra en Palestina la tendrá quien aguante más

Los extraordinarios enfrentamientos entre los palestinos e Israel son una prueba de una situación paradójica que no acabará pronto. El enfoque israelí de lo que está ocurriendo parece formal y engañoso.

 

LA ÚLTIMA PALABRA EN PALESTINA
LA TENDRÁ QUIEN AGUANTE MÁS



Elijah J. Magnier
Middle East Politics

Traducido por Eli C. Casas

Los extraordinarios enfrentamientos entre los palestinos e Israel son una prueba de una situación paradójica que no acabará pronto. El enfoque israelí de lo que está ocurriendo parece formal y engañoso. El jefe del Estado Mayor israelí, Aviv Kochavi, dijo: “Hamás no ha evaluado adecuadamente la gravedad de nuestra respuesta, ya que la Franja de Gaza se enfrenta a una enorme intensidad de ataque que no se ha visto hasta hoy”. Tel Aviv reveló que había bombardeado más de 1.500 objetivos y destruido decenas de edificios en la asediada ciudad de Gaza. Sin embargo, Israel nunca se dio cuenta de que los grupos de resistencia palestinos habían introducido nuevos misiles de largo alcance y habían aumentado significativamente la potencia de fuego, con un ritmo de más de 150 cohetes disparados a diario y simultáneamente. Los palestinos registraron más de 100 edificios alcanzados en Israel, y Gaza introdujo una nueva amenaza al lograr bombardear desde el primer día Jerusalén y Tel Aviv. Se trata de un cambio fundamental en las reglas de enfrentamiento, de bombardear gradualmente y evitar bombardear Tel Aviv, que el Eje de la Resistencia está acostumbrado a observar. Por primera vez se lanzaron nuevos misiles, uno bajo el nombre de “Al-Qasim” (llamado así por el comandante iraní Qassem Soleimani, responsable del suministro de armas a los palestinos), de 400 kg y el otro misil, “Ayyash” (llamado así por “Yahya Ayyash “) con un alcance de 250 kilómetros.

Khaled Meshaal, representante de Hamás en el extranjero, no dudó en afirmar que “la resistencia se ha beneficiado de Irán, de sus misiles y de su experiencia, y las organizaciones de Gaza se han beneficiado del contrabando de armas y de tecnología militar”.

La operación israelí “Guardián de los Muros” fracasó frente a la “Espada de Jerusalén” palestina a la hora de introducir una nueva ecuación de disuasión. Como en todas las guerras, Israel consiguió destruir instalaciones, tierras agrícolas, edificios civiles, bancos, vías públicas y edificios para los medios de comunicación locales y extranjeros. Esto indica que la resistencia palestina ha logrado reducir el banco israelí de objetivos altamente sensibles, como solía ocurrir en guerras pasadas. La incapacidad israelí para determinar la ubicación de los lanzadores de cohetes y el paradero de los altos mandos militares significa que las instituciones civiles son ahora el objetivo predilecto de Israel.

Israel no ha cambiado nada fundamentalmente en su política destructiva adoptada en décadas pasadas contra Gaza o Líbano: apuntar a las infraestructuras y a las zonas residenciales son los objetivos preferidos de Israel, con la esperanza de poner a la población en contra de la resistencia local. Gaza introdujo un nuevo elemento en la lucha al aumentar la intensidad de su potencia de fuego contra diferentes ciudades israelíes que nunca antes había atacado, empezando por el corazón de Tel Aviv hasta la ciudad sureña de Eilat. Después de cada batalla entre Israel y el Eje de la Resistencia, cada una de las partes examina la actuación durante el combate para concluir las lecciones adecuadas con el objetivo de mejorar su actuación y rellenar los puntos ciegos, en preparación para la siguiente batalla. Todavía es pronto para concluir si será la intensidad de los cohetes lanzados o la calidad de los misiles lo que resultará decisivo.

Como en todas las guerras pasadas, los responsables israelíes juran que devolverán a Gaza a la “Edad de Piedra”, destacando la potencia de su artillería y, sobre todo, la fuerza aérea proporcionada por la industria militar estadounidense. No cabe duda de que Israel no tiene rival en Oriente Medio en cuanto a su fuerza militar. Sin embargo, aparte de la introducción de los nuevos jets F-35 en esta batalla, Israel infligió importantes pérdidas humanas y materiales a su oponente, como siempre ha hecho. Dado que no hay responsabilidad internacional y que Israel desprecia todo el derecho público internacional, el apoyo ilimitado de Estados Unidos anima al primer ministro Benyamin Netanyahu a hacer caso omiso de las reglas de la guerra, atacando a niños (60 muertos hasta ahora), mujeres (39 muertas) y muchos otros civiles. Sin embargo, Israel no logró su objetivo de limitar el lanzamiento de cohetes y misiles.

Para sorpresa de los planificadores israelíes, la solidaridad local palestina en Gaza apoyó a los grupos de resistencia. Los palestinos viven en la ciudad asediada de Gaza con medios limitados y con falta de muchas necesidades básicas desde hace años. Estos palestinos han desarrollado una resistencia al agravio, ejemplificado en el dicho local: “Me estoy ahogando y tengo miedo de mojarme”.

Israel afirma que ha interceptado el 90% del total de 3000 cohetes y misiles procedentes de Gaza lanzados contra diferentes ciudades israelíes. Esto significa que al menos unos cientos de misiles lograron escapar de la red de sistemas interceptores israelíes. Estos cohetes obligan a miles de israelíes a meterse en sus refugios e impiden que la vida cotidiana continúe con normalidad, a diferencia de lo que ocurrió en anteriores guerras contra Gaza.

La resistencia palestina consiguió lanzar unos 150 cohetes al día, que cayeron en distintos sitios: cerca de Haifa, en el norte, el aeropuerto de Ramón, en el sur, y diferentes asentamientos alrededor de Gaza como Ashkelon, Ashdod, Beersheba (Negev), Gush Dan (Tel Aviv) y Jerusalén. La inteligencia israelí no supo anticipar la capacidad de los palestinos para atacar simultáneamente diferentes ciudades israelíes. También es significativo el levantamiento de los árabes de 1948 que tienen la nacionalidad israelí. Durante el bombardeo de Gaza, afirmaron la unidad de la resistencia en la ciudad asediada. Parece que la era de la Organización para la Liberación de Palestina que firmó los Acuerdos de Oslo ha terminado y que la siguiente generación quiere recuperar toda la tierra usurpada: ya no aceptará la mano israelí en Palestina.

La ciudad asediada de Gaza se ha convertido en una suerte de campo de concentración. Aislada del mar y de la tierra (sólo el paso de Rafah está abierto, según voluntad egipcia) y no tiene aeropuerto. En consecuencia, todas las armas llegan a la ciudad a través de sus túneles secretos. Sin embargo, esta guerra -no cabe duda de que será devastadora para Gaza- ha puesto en peligro a la entidad israelícon el resurgir de la solidaridad del pueblo palestino, manifestada por primera vez desde 1948.

Benjamin Netanyahu pidió a los residentes israelíes “aguantar”. Los dirigentes israelíes no se comprometieron con un momento concreto para poner fin a la guerra, entienden que esto va para largo. Esto se evidenció con la posición de EE.UU. en las Naciones Unidas cuando el embajador de Estados Unidos vetó una petición de alto el fuego en el Consejo de Seguridad. En consecuencia, la última palabra la tendrá el bando que sobreviva más tiempo, en una guerra que seguirá su curso entre los beligerantes durante unos días más.

sábado, 15 de mayo de 2021

Sin simulaciones

A cara descubierta y sin simulaciones. Lo de Colombia, lo de España y lo de Francia son lo mismo con diferentes ropajes. En Colombia se mata, en Francia se insta un golpe de Estado y en España se vota.

 

SIN SIMULACIONES



El Lince

A cara descubierta y sin simulaciones. Lo de Colombia, lo de España y lo de Francia son lo mismo con diferentes ropajes. En Colombia se mata, en Francia se insta un golpe de Estado y en España se vota. Tres formas clásicas de actuación del capitalismo que tiene ya muy claro que el "progresismo" está amortizado (y supongo que si en la FARC entregista queda alguien con cerebro se estará dando cuenta del error cometido) y no le importa actuar sin simulacros ni subterfugios. Solo hay un país, Alemania, donde todavía se actúa así impulsando a Los Verdes, la nueva marca del capitalismo y su pretendido "rostro humano".

La protesta popular en Colombia está siendo sofocada a sangre y fuego (sin olvidar el constante y continuo asesinato de dirigentes populares y ex guerrilleros), pero no es Venezuela. Por lo tanto no hay OEA, ni Comisión de Derechos Humanos de la ONU, ni "Grupo de Lima", ni "autoproclamados" reconocidos por Occidente, ni sanciones, ni nada de nada. Solo "preocupación". Bueno, no está mal, siempre es mejor morir dejando algo de precupación en los valedores de los sacrosantos "valores democráticos" que morir con su más absoluta indiferencia.

La votación de ayer en Madrid (capital del Estado canalla más conocido como España) supone la muerte del famoso 15-M, del "no nos representan", de "otra forma de hacer política", de "la casta" y de "romper con el régimen del 78", de "transversalidad" y de "ya no hay ni izquierdas ni derechas". Eso no duró nada más que tres o cuatro años y luego los quinceemesistas se convirtieron en lo mismo que criticaban.

El pronunciamiento militar en Francia es la explicación más clara de todo lo anterior, de cómo el fascismo ha entrado en una guerra de posiciones (en Colombia se está dispuesto a llegar a la guerra clásica) buscando sellar, a través de una constante batalla ideológica (Madrid) la alianza entre el bloque popular, la pequeña burguesía y la más reaccionaria como garante de los intereses capitalistas.

Esta fue y es, desde siempre, la estrategia del fascismo. Y el avance es imparable, favorecido por la asombrosa estupidez (y benevolencia) de los "progres" tipo 15-M que se retiraban de todas y cada una de las fortalezas clásicas (con aquello de "ya estamos en las instituciones") dejando que las ocupasen los peones fascistas.

Y de estas tres situaciones la más preocupante para mí es la de Francia. El pronunciamiento militar, de personal en activo y en la reserva (y que supera las 23.000 firmas) se hizo en un momento clave: en el 60 aniversario del intento de golpe de Estado en Argelia para impedir la independencia de ese país. Mirad el hecho: un país colonial se opone a que sus vasallos, árabes y musulmanes, se independicen. Sesenta años después repiten lo mismo hablando de "hordas de los suburbios".

Preocupante porque, siguiendo con los silencios, nadie de la OTAN ha dicho ni mú. Francia es miembro de la OTAN, sus militares firman un manifiesto fascista y racista. Y la OTAN callada. Luego quien calla, otorga. No hace falta a estas alturas descubrir el carácter faccioso de los militares de la OTAN, tan habladora contra el "comunismo chino" o contra Rusia.

El pronunciamiento militar en Francia no tiene por objetivo un golpe militar sino preparar las mentes para una recomposición política sobre los "valores" del orden y la autoridad. Podéis ver los lenguajes tanto en Colombia como en España. Iguales, con diferentes versiones pero con el mismo objetivo. Y el machaque constante desde los medios de propaganda para reforzar el discurso económico (y social) en aras de las demandas del capital.

La descomposición política e ideológica es el terreno donde se ha fraguado todo este escenario (y esta ofensiva). En Colombia con la entrega de las armas por las FARC, en España el 15-M y sus tonterías y en Francia las actuaciones dubitativas de la izquierda y los sindicatos con los "chalecos amarillos". En los tres países una parte importante de esa descomposición ha sido "el rechazo a la violencia" donde es más importante un contendor de basura quemado que el desempleo masivo, que la pobreza creciente, que la precariedad del trabajo. La responsabilidad de la pretendida "izquierda" en ello es total (y os recuerdo algo que ya publiqué al respecto).

En Francia, donde la impronta colonial está en el trasfondo de ese pronunciamiento, se acusa a la inmigración de todos los males. En España es el "separatismo", especialmente el catalán. En Colombia se habla de "terrorismo" y se terminará acusando a Venezuela. Todo simple, pero efectivo. Y las pretendidas "fuerzas de izquierda" inertes ante este discurso, plegándose al mismo y renunciando a luchar.

En Colombia se está haciendo frente, a costa de muertos, heridos y desaparecidos, pero todo se calmará si no hay una visión de lucha contra la lógica capitalista. Se ha conseguido la retirada de la reforma tributaria, pero queda mucho para que haya un nuevo equilibrio de fuerzas que rompa la estrategia del capital puesto que ya no hay un contrapoder armado (solo queda el ELN y unas FARC reconstituidas pero lejanas) que haga frente a su fuerza de choque: el ejército. Desde hace años las llamadas "fuerzas alternativas" (?) están tratando de negociar con el gobierno ciertos temas sociales que ahora sí estará dispuesto a negociar. Obligado, desde luego, pero eso le va a proporcionar aire hasta recomponer fuerzas. Y las "fuerzas alternativas" (y el capital) tan contentas. Pero a buen seguro que no se cederá en lo principal, que en estos momentos es la desmilitarización del país. Eso no solo daría aire interno a Colombia, sino externo a Venezuela.

En España se agacha la cabeza. Con las elecciones de ayer en Madrid el nacionalismo español de matriz franquista ya no va a tener freno. El "gobierno más progresista de la historia" es historia (corta); está acabado. Si antes no lo hacía, pero aparentaba algo, ahora ya no va a tomar ni una sola medida que moleste al capital. Ha tenido una ocasión histórica para cambiar el Estado y ahogar al fascismo, pero ni lo ha hecho ni, lo que es peor, lo ha querido hacer. Y no se puede echar la culpa al coronavirus.

Se acabaron las simulaciones. Todo el mundo está en su sitio: el fascismo en la vanguardia y nosotros en las catacumbas, preparándonos para enfrentar lo peor que está por venir.




Publicado por La Cuna del Sol