sábado, 28 de octubre de 2023

La insolencia reaccionaria de Giammattei

Llega a un punto este hombre donde no da más. No se puede más en su larga lista de infamias y los guatemaltecos, sin embargo, lo eligieron presidente.

 

ANTE LA INSOLENCIA REACCIONARIA DE GIAMMATTEI,
SE OPONE LA FLOJERA POLÍTICA DE ESTADOS UNIDOS



Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

Es una obviedad, un asunto palmario, el decir que los Estados Unidos es una potencia en decadencia. Sus quebrantos económicos, por ejemplo, nada pueden hacer con la pujanza de China que ha impulsado, contradictoriamente, su crecimiento económico con todas las libertades capitalistas que no se tienen en Occidente donde, pese a que China en muchas otras cosas es regida por el PCCH, o sea el Partido Comunista Chino. Es una aparente contradicción, pero no lo es, porque la riqueza generada por el capitalismo chino ha sido el soporte para sacar adelante todos sus proyectos sociales, políticos y militares; de un gigante que no tiene competidores en el mundo y que años atrás se conoció como el “socialismo en versión china”.

China promueve la libre competencia, no impone sanciones a nadie y su capitalismo es incluso más sano que el de los Estados Unidos. Hoy, USA, se sigue desdibujando a cada paso. Su sistema social ya no puede ser la envidia de nadie. No digamos su infraestructura con carreteras llenas de baches y sus subterráneos o metro están infestados de rata y de chinches, como el Metro de París. La oligarquía de Estados Unidos ya no puede con tanto dinero y no teniendo mejores ideas para reproducir el capital recurre a las guerras. Estados Unidos vive del dolor internacional, de la muerte internacional y ahora que Israel justificando la agresión palestina del grupo Hamas asesina sin límite a personas indefensas amontonadas en una miserable porción de tierra que, siendo así, los sionistas amenazan con hacerla suya. Con ocupar la fracción norte del territorio de Gaza.

El mundo democrático se pregunta ¿de qué están hechos los sionistas? De maldad en su más alto grado de pureza, pienso yo. Son nazis que aman la efusión de sangre. Fascistas irreductibles que odian a la humanidad y favorecen el crimen. Son los mismos de Zelenski, el títere comediante y que visitara muy puntualmente el imbécil que tenemos los guatemaltecos como presidente. Un pillo redomado. Un pervertido sexual que hizo suyo a un pobre jovencito de 12 años para hacerlo su mujer!!!  Llega a un punto este hombre donde no da más. No se puede más en su larga lista de infamias y los guatemaltecos, sin embargo, lo eligieron presidente. Hace unos días este hombre siguió retratándose de cuerpo entero. Vino el señor Brian Nichols, Secretario Adjunto del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental y no lo quiso recibir en su despacho presidencial, previa solicitud del funcionario estadounidense.

No quiso hablar el presidente de los guatemaltecos, quizá disgustado porque gracias a las acciones del señor Nichols, sus cheros sus cuatuchos, sus compinches; los incluyó el señor Nichols en la lista de personas corruptas y antidemocráticas. Igual a lo declarado por el señor Molina Barreto, magistrado de la Corte Constitucionalidad, quien se quiere pasar de listo con sus retruécanos y artificios verbales. Creen tontas a las personas y en ese juego de palabras se acercan con esa verbosidad jurídica a la diarrea cerebral. Gachos, pues, de una vez. Y no sé a dónde llevan las manifestaciones pacíficas y qué construyen porque empiezan a darse fisuras en la unidad de los líderes ancestrales. Ningún movimiento (lo digo por mi experiencia sindical) puede mantenerse unido y fuerte con un mes de desgaste. ¿Es un catalizador la violencia en un pueblo tan golpeado como el guatemalteco? Tampoco puedo aventurarme a aconsejar la violencia. Pero sí sé con certeza: pueden estar los plantones, las pintas, las vuvuzelas haciendo ruido y nada pasará si no se golpea la economía de los poderosos. Los pueblos indígenas ya aguantaron lo suficiente. Se oyen ya también expresiones peregrinas o sentidas, cohesionadas; de dividir a Guatemala. Occidente con el pueblo indígena y oriente con los mestizos. En años recientes alguna dirigencia indígena habló de crear a GUATEMAYA y el territorio sur y nororiental no sé cómo se llamaría. Son tiempos de locura también.




Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 21 de octubre de 2023

¡Sólo el pueblo, salva al pueblo!

Decenios y decenios de abandono de los sectores populares, ya casi llegando al siglo, el hastío y el cansancio, más que firmes convicciones políticas, ha cohesionado a todos los sectores subalternos y capas medias de la sociedad guatemalteca.

 

¡SÓLO EL PUEBLO, SALVA AL PUEBLO!



Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

Actualmente en Guatemala, en la coyuntura de la defensa del voto vilipendiado por los intentos de las mafias políticas de desconocer los resultados electorales, suficientemente favorables para los sectores populares identificados con la democracia; han surgido en los cuatro puntos cardinales del territorio nacional protestas espontáneas unas y organizadas otras, pero todas unidas por el ideal común de defender la posibilidad del surgimiento de una nueva manera de hacer política, más identificada con las necesidades populares.

Decenios y decenios de abandono de los sectores populares, ya casi llegando al siglo, el hastío y el cansancio, más que firmes convicciones políticas, ha cohesionado a todos los sectores subalternos y capas medias de la sociedad guatemalteca. Todos, intelectuales o no, están conscientes de la necesidad de construir una vida mejor, de celebrar la felicidad, en 70 años de dolor y desesperanza. Eso es lo valioso de esta coyuntura: que los guatemaltecos están llenos de ilusiones, enamorados de este proceso democrático aun en ciernes, pero prometedor. Lleno de incertidumbres, peligros y acechanzas. Pero andando y desandando sin temor el proceso. Cambiando tácticas, replegándose y avanzando al paso del hombre más lento para conquistar entre todos el futuro.

En las barricadas urbanas y en diferentes tramos de los caminos, en las encrucijadas, se levantan las voces de lucha con la frase ¡Sólo el pueblo salva al pueblo! La gente ha perdido el miedo al látigo opresor y la bala artera. Pero el pueblo guatemalteco ya no quiere más danzar con la muerte. Son más de doscientos mil víctimas, entre muertos y desaparecidos, torturados y mutilados que dejó el conflicto armado interno de 36 años. No olvidemos que el pueblo de Guatemala ha sido desde siempre insurrecto. Y tanto golpe y tanta muerte lo volvió prudente. La prudencia no debe confundirse con el miedo. ¿De qué han servido los arrebatos de violencia de los sectores populares en Chile, en Perú y Ecuador? Muy poco realmente, quizá porque fueron resistencias desesperadas, espontáneas y organizadas sobre la marcha de los acontecimientos, eso explicaría la poca incidencia como hecho histórico al final de hacer las cuentas. De hacer el balance.

La terrible efusión de sangre en la Franja de Gaza donde los valientes israelíes están masacrando a un conglomerado humanos de dos millones y medio de personas que no tienen donde esconderse o salir huyendo. Totalmente arrinconados, resignados a su suerte. Y allí también se alza la consigna de lucha de ¡Solo el pueblo salva al pueblo! ¿En qué lugar y cuándo surgió esta frase internacional que enarbolan trepidantes, altisonantes, los pueblos en lucha? Hay una referencia lejana en los barrios arcillosos de los alrededores de Madrid, España, a mediados del siglo XX. Estos barrios situados en la periferia de la gran ciudad, en asentamientos humanos irredentos donde hacía falta todo, menos dignidad. Los vecinos de Vallecas, Orcasitas y Villaverde, en el otoño e invierno, era común verlos caminar con el barro hasta los tobillos. Para no perder sus zapatos caminaban descalzos y conscientes que solo ellos mismos podían salvarse de vivir tan precariamente, en sus luchas pregonaban la frase ¡Sólo el pueblo salva al pueblo! Pero esa frase fue pregonada en las luchas callejeras de la Unidad Popular en Chile y casi en todos los países de América Latina. En Europa los países de origen latino como Francia e Italia tuvieron sus cantos de lucha como La Marsellesa y la Bella Chiao, canto de la resistencia antifascista italiana durante la Segunda Guerra Mundial y habría que ver quién inspiró a quién, porque esa frase mundialmente conocida tiene una teoría política revolucionaria en Corea del Norte, con el fundador de la Corea Comunista, Kim Il-sung y su libro “Guerra del Pueblo, Ejército del Pueblo”.

Guatemala, el pueblo pobre de Guatemala, en la coyuntura política actual sólo cuenta con él mismo. No se ve por ningún lado qué hace la OEA, ya que están totalmente invisibilizados. O cuando pararan los “apoyos” declarativos de los funcionarios de Biden. O muy seguramente no están haciendo nada trascendente. Los sectores ladinos participan muy raquíticamente en las concentraciones y, entiendo, que la posición de la dirigencia indígena no es tanto para respaldar a un presidente electo ladino como Bernardo Arévalo, aunque la chispa del detonante fue la una convocatoria a “defender el voto”. Conscientes de su fortaleza política van con todo y reclaman su protagonismo como pueblo mayoritario.

Tengo la impresión que hay una dirigencia lúcida con gran independencia y que buscan la unidad y convivencia de todos los guatemaltecos, para dejar de creer en lo que en su momento dijera el doctor Tay Coyoy en relación a las convicciones de los tres grupos indígenas: a) los que quieren ser igual a los ladinos, b) los que quieren superar a los ladinos y c) los que le quieren volar el pescuezo a los ladinos. Estos grupos podrían hegemonizar entre sí y construirían más adelante racismos invertidos. Pero esto es una conjetura en base a lo planteado por el doctor Tay. Es posible, porque para nadie es un secreto que los indígenas que viven en Jutiapa, no quieren a la gente de Jutiapa y no aman a nuestro terruño. Yo confío en la sabiduría de las autoridades ancestrales, los ancianos consejeros, que darán una correcta dirección y conducción al actual proceso.

El voto, al final, será respetado y el señor Arévalo asumirá el poder, pero las fuerzas políticas se han configurado de una manera como la derecha no lo esperaba. Y el momento de los indígenas ha llegado para obtener el poder que como sector mayoritario les corresponde. Las asperezas y resentimientos se irán superando para configurar una convivencia democrática de un país unido. Eso esperamos muchas personas. Guatemala puede ser distinta y es un país que tiene la capacidad para proveer a todos sus ciudadanos de una vida mejor.




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sábado, 14 de octubre de 2023

Giammattei se ha ido civilizando, ahora ofrece menos garrote a los guatemaltecos

Hay dos clases de voluntades: la voluntad moral y la voluntad política. Se tiene voluntad cuando se tiene libertad. Eso es lo que no tiene el presidente de Guatemala, el señor Alejandro Giammattei. Va de pifia en pifia, hasta lo divertido. Quizá no tiene asesores y si los tiene no los escucha.

 

GIAMMATTEI SE HA IDO CIVILIZANDO,
AHORA OFRECE MENOS GARROTE A LOS GUATEMALTECOS



Por Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

Hay dos clases de voluntades: la voluntad moral y la voluntad política. Se tiene voluntad cuando se tiene libertad. Eso es lo que no tiene el presidente de Guatemala, el señor Alejandro Giammattei. Va de pifia en pifia, hasta lo divertido. Quizá no tiene asesores y si los tiene no los escucha. Él es un hombre terco, obtuso; burro, pues. Son muchas las dependencias corruptas que lo esclavizan. Él realmente no es un PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA. Él es un fantoche, títere o marioneta de piernas aguadas. Esas descompensaciones físicas las compensa con su desbocada perversión e irrefrenable codicia.  Él llegó para eso: para saquear los recursos públicos del Estado guatemalteco y salir de la existencia mediocre que llevó antes de ser electo por una morralla de personas que por enésima vez eligieron mal. Este sujeto de padre italiano, que pudo haber sido hasta miembro de la Cosa Nostra, pues de qué manera podemos explicarnos haber engendrado semejante vástago.

La perspectiva para el movimiento popular encabezado por los “48 Cantones”, una organización indígena cuyas ejecutorias de lucha comunitaria por las Tierras Altas de Guatemala se remonta, de manera notoria, con la rebelión de Atanasio Tzul y Lucas Aguilar contra los colonialistas españoles en 1820. En el momento actual, esta organización comunitaria del departamento de Totonicapán, encabeza la lucha contra los intentos de la oligarquía criolla y reaccionaria de desconocer los resultados electorales de las recientes elecciones que dio el triunfo al socialdemócrata Bernardo Arévalo, aunque ellos afirman con su lucha no es por defender al presidente electo sino por el intento  de fraude electoral patrocinado por los sectores conservadores de Guatemala, de la mano de los partidos políticos corruptos, el narcotráfico y el empresariado que temen perder sus prerrogativas con un gobierno identificado con los intereses nacionales y los intereses de los sectores populares.

Las reivindicaciones de las grandes mayorías de Guatemala se han vuelto inaplazables porque un 85% ciudadanos se debaten en la extrema pobreza. La miseria en el Altiplano es más brutal porque las cosechas son más espaciadas y porque, sencillamente, no hay dinero para invertir. El desempleo es demoledor y esa es la razón de que en las aldeas y poblados sus jóvenes cojan el camino de la migración irregular hacia los Estados Unidos y se animen a involucrarse con el crimen organizado. Se vive en esas comunidades una pobreza sombría y desesperada. Ahora, dignamente, encabezan la lucha de todos los guatemaltecos que anhelan vivir en democracia.

Son casi 70 años de dictadura y nadie quiere enterarse que los politiqueros mafiosos sigan gobernando este país. La lucha popular, los pícaros de siempre, quieren arrinconarla al ámbito legal. ¿De qué legalidad hablan, cuando existe una Corte Suprema de Justicia que está en el cargo desde hace cuatro años, sin haber sido los letrados y letradas designados para ello? Son magistrados usurpadores, pues es un cargo justo a la medida para las élites corruptas. En Guatemala podrá haber de todo, menos justicia y cortes honorables. Todas las instituciones están copadas por los corruptos y si no se le encuentra una salida pacífica al actual conflicto político, se avizora una mayor inestabilidad, una profundización de la crisis que puede derivar en terribles acciones violentas. No olvidemos lo dicho por el abogado laboralista Mario López Larrave en la década de los años 80 que, “cuando se pierde la fe en el derecho, se llega a las acciones de hecho”.

El trabajo de la misión de la OEA en Guatemala, al parecer, no tiene incidencia y hablar de dialogar con un interlocutor que no tiene esa voluntad no se llega a ningún punto. Pero hay que hacerlo, porque las concesiones de las partes negociadoras deben ser mutuas. Desconocemos si las bases de los 48 Cantones se están agotando, porque las huelgas, por ejemplo, se pierden cuando el respaldo social se agota. La logística y los reemplazos, por diferentes razones, se empiezan a debilitar. Y con algo se tiene que salir, porque se corre el riesgo de salir, al final, sin nada. O dar el salto al vacío y mantenerse en las posiciones iniciales de bloqueo.

No hay que olvidar que si el movimiento popular pierde, la opresión se viene severa y lo más seguro es que Bernardo Arévalo no tomaría posesión del cargo para el que fue electo. Corremos el riesgo también que los Estados Unidos está ahora atendiendo su prioridad como lo es Israel y quede Guatemala como el Perú, como un evento político de hechos consumados y siga haciendo Giammattei lo que mejor sabe hacer: seguir ofreciendo garrote a los guatemaltecos.




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sábado, 7 de octubre de 2023

Guatemala: ojalá no sea una historia más

La inmadurez política de las izquierdas o “progres” ha dado muchas manifestaciones a lo largo de la historia política de América Latina, invariablemente todas han despertado grandes entusiasmos en los sectores populares que eventualmente los han apoyado, para después caer en el letargo infame del incumplimiento de promesas.

 

GUATEMALA: OJALÁ NO SEA UNA HISTORIA MÁS
EN LAS INFAMIAS DE LAS IZQUIERDAS LATINOAMERICANAS



Por Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

La inmadurez política de las izquierdas o “progres” ha dado muchas manifestaciones a lo largo de la historia política de América Latina, invariablemente todas han despertado grandes entusiasmos en los sectores populares que eventualmente los han apoyado, para después caer en el letargo infame del incumplimiento de promesas, las cuales en ocasiones no cumplen ni lo mínimo ofrecido, tal el caso relativamente reciente del FMLN de El Salvador, donde se hizo necesario que surgiera una derecha soberanista, como la de Bukele, que ha recuperado la fe e ilusiones de gran parte del pueblo salvadoreño.

Ahora Centro América es el escenario donde emerge un nuevo proyecto de izquierda de manera inopinada, es decir, que sobrevino sin esperarlo. El virtual ganador en las elecciones pasadas debió haber sido el señor Pineda, primera víctima del sistema de corruptos, incluido los magistrados del Tribunal Supremo Electoral, quienes ni lerdos ni perezosos ante el embate de la corrupción oficial, fueron sacados de la contienda por errores en el proceso de inscripción, algo que se hubiera pasado por alto si no hubiese sido porque este señor, fuera de base, se metió en el juego. Fue el primer contratiempo del régimen de corruptos que buscaban la reelección de El Negro Conde (Manuel Conde), consagrado personaje antidemocrático y golpista convencido del tiempo de Serrano Elías, el del partido MAS, el de gallito cantor.

Por esos días se movía ya en la esfera política del poder de derecha el señor Bernardo Arévalo, preparándose como buen hijo de pequeño burgués en universidades extranjeras, no teniéndole asco de recibir apoyos del régimen sionista, del que fue favorecido como estudiante. Eran los años del compromiso revolucionario y del joven Arévalo nunca se supo nada. Estaba al margen, en tanto los jóvenes revolucionarios caían a lo largo y ancho del territorio nacional. Quizá por ello debemos entender algo, dada su formación profunda, no la académica; que corriera luego del triunfo electoral en busca de los Estados Unidos, en busca de respaldo político a cambio de buscar a sus aliados naturales que serían los pueblos democráticos más inmediatos, para citar un ejemplo, el caso de México. ¿Encontraría el debido respaldo de Manuel López Obrador? Este señor mexicano también sabe moverse dentro del pragmatismo político, ajeno a principios; y si no ¿cómo explicarnos su ausencia del BRICS? No quiere pleito con Estados Unidos. Le teme porque, guste o no al nacionalismo mexicano, resulta que también ellos comen del abundante plato del imperialismo yanqui.

El señor Arévalo va por un camino de mayor mediocridad soberana. No cumple las formalidades de hipocresía soberanista mexicana. Arévalo, muy seguramente, no encontró en México la solidaridad esperada de la izquierda y no tuvo otra opción que buscar al Tío del Norte para que le ayudara o porque la historia ya estaba diseñada así, de antemano.

Para entender todo este entrecruzamiento de coordenadas políticas hay que hacer uso del sentido común en lo que respecta a los intereses del imperialismo norteamericano. ¿Qué quiere los Estados Unidos? ¿Qué intereses tiene su oligarquía financiera e industrial en Guatemala? Hay dos intereses plenamente identificables, a mi entender: primero, por ser Guatemala el país más poblado y de mayor desarrollo económico USA espera que con una clase política más honrada pues que, sencillamente, no se roben el dinero. Por eso no avanzó el Plan para la Prosperidad. Porque la primera y raquítica entrega de parte de Estados Unidos se desapareció sin dejar rastro, pues nunca se supo o se divulgó en las manos de quiénes quedó ese dinero.

Los países del Triángulo Norte de Centro América (Guatemala, El Salvador y Honduras) están urgidos de inversiones serias, para crear empleo pleno y parar la migración irregular de esa manera, con respaldos sociales en materia de trabajo. Actualmente, son enormes contingentes de personas que emigran a Estados Unidos de Venezuela, Cuba y Centro América. Las ciudades norteamericanas con una economía deprimida no dan para más, independiente de las mediciones de crecimiento económico inventadas por los círculos oficiales de Washington.

Con Arévalo encontraría Estados Unidos un buen administrador que no los estafaría. Y el segundo punto es estrictamente geopolítico. Estados Unidos no quiere que se le extravíe, como el caso de Nicaragua, otras porciones de Centro América, dado que los Brics, con sus contradicciones, avanzan; y están demoliendo el monopolio del dólar. El nuevo orden multipolar se sigue construyendo y las relaciones entre los Estados se perfilan diferentes. Más justas. Por eso el proyecto de Semilla es un proyecto imperial más, aunque cubriendo las formas. Y si no cómo nos explicamos el interés particular de la Familia Blinken en Guatemala. Esta familia de inversionistas inmobiliarios de origen judío hará buenos negocios en Guatemala también con obras de infraestructura carretera. Ya lo ofreció Arévalo y el monopolio del cemento y el hierro en Guatemala se frotan las manos de emoción porque serán los proveedores nacionales de esas grandes inversiones. Por eso Almagro se está aplicando en el caso de Guatemala, porque está siendo bien servido por los oligarcas Blinken, judíos que tiene una extraña relación con el judío Isaac Farchi de Guatemala quien, por cierto, tiene un diputado distrital por el Partido Azul, el señor Nery Ramos, ex director general de la Policía Nacional. El pueblo de Guatemala espera del señor Arévalo no nada extraordinario, pero si un gobierno un poco decente. Por eso está en las calles dándole su respaldo.




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jueves, 14 de septiembre de 2023

En el 50 aniversario del golpe militar en Chile

El 11 de septiembre de 2023, Chile y el mundo celebran el 50 aniversario del golpe militar en Chile que, curiosamente, ha resultado ser uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX.

 

EN EL 50 ANIVERSARIO DEL GOLPE MILITAR EN CHILE. LAS
AVENTURAS DE AUGUSTO PINOCHET EN UCRANIA



Oleg Yasinsky
Ukraina.ru

El 11 de septiembre de 2023, Chile y el mundo celebran el 50 aniversario del golpe militar en Chile que, curiosamente, ha resultado ser uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX.

El pequeño país sudamericano, que ocupa el puesto 38 del mundo en términos de territorio y alberga actualmente a menos de 20 millones de personas, ha estado durante décadas en el epicentro de una lucha política entre dos sistemas sociales antagónicos.

En primer lugar, el 4 de septiembre de 1970, Chile se convirtió en el primer país capitalista del mundo donde un gobierno llegó al poder en elecciones democráticas libres, proclamando su objetivo de construir el socialismo.

Después de tres años de lo que hoy se llamaría una guerra híbrida por parte de Estados Unidos, que incluía un bloqueo económico, el sabotaje del transporte y la producción, una campaña de desprestigio en la prensa local e internacional y provocadores asesinatos de militares y civiles para crear una atmósfera de caos, se produjo un golpe militar en el país que acabó con la muerte del presidente Salvador Allende, el asesinato político de miles de personas y la tortura y encarcelamiento de decenas de miles de chilenos.

Cerca de un millón de los 11 millones de habitantes que vivían entonces en el país se vieron obligados a emigrar. Una de las democracias más estables del continente americano quedó interrumpida durante 16 años.

En Chile se prohibieron todos los partidos políticos, sindicatos y organizaciones públicas. En el mundo la dictadura del general Augusto Pinochet se ha convertido en la expresión más clásica, de manual, de la hipocresía de la política exterior de Estados Unidos, que "en nombre de la protección de los valores occidentales y democráticos" lleva por doquier al poder a "sus hijos de puta", como la definió en su día Roosevelt.

Pero éste ni siquiera es el principal simbolismo de la dictadura chilena.

A principios de los 80, tras el fracaso de dos proyectos de reforma económica que sumieron a la mayoría de los chilenos en la pobreza extrema, la Junta Militar decidió realizar un nuevo experimento: la puesta en marcha de un programa a cargo de representantes de la Escuela de Economía de Chicago, jóvenes reformistas tecnócratas que pasaron a la historia como los "Chicago boys".

La idea era eliminar, sobre todo, al Estado de los procesos económicos en la medida de lo posible, transferir toda la economía a manos privadas, privar al Estado de sus funciones sociales básicas, convirtiendo la educación y la sanidad en una mercancía, y el sistema de pensiones -a través de una red privada de administradores- en un ahorro individual efectuado por la propia población.

Para dar soporte legal a este proyecto, en 1980 se celebró en Chile un referéndum constitucional a punta de pistola, aprobando la nueva Ley Fundamental del país, que prohibía al Estado crear sus propias empresas económicamente viables y reducía sus funciones exclusivamente a la "regulación" de los negocios privados.

Así de esa manera se legitimó la tiranía del mercado y se creó el primer modelo piloto mundial del sistema neoliberal, que hoy arrasa y devora el mundo entero. Por lo tanto, el 11 de septiembre de 1973 puede considerarse sin temor a equivocarse como la fecha de inicio de la actual crisis mundial.

La prensa democrática mundial ha hecho todo lo que está en su poder y aún más para asegurarse de que la mayoría del público nunca tenga ninguna asociación entre el sangriento golpe fascista en el lejano Chile hace 50 años y el reciente golpe en Ucrania, que todavía se retrata de todas las maneras posibles como una "revolución de la dignidad".

A quienes no conozcan los detalles de la tragedia chilena se les puede decir que el bombardeo del palacio presidencial de La Moneda en Santiago y la cacería de personas para enviarlas a estadios chilenos convertidos en campos de concentración también tuvieron lugar bajo consignas dictadas desde Estados Unidos sobre "restaurar la soberanía y dignidad nacional" para que Chile "dejara de ser colonia de Rusia" y para "extirpar quirúrgicamente el cáncer del marxismo que afecta los órganos sanos de la nación".

Las torturas, secuestros y asesinatos masivos de chilenos fueron declarados propaganda por parte del régimen, "rumores difundidos por el comunismo internacional", para "vengar la derrota" y "difamar y aislar a Chile".

En ambas tragedias, las promesas de democratizar la sociedad y luchar contra la corrupción dieron paso rápidamente a la prohibición de absolutamente todas las libertades civiles, la persecución de todos los disidentes, la prohibición de los medios de comunicación independientes y la incorporación de mafias internacionales para gobernar el país.

En ambos casos, se destruyó por completo toda la esfera social -educación, sanidad y sistemas de pensiones- para abrir la puerta a la privatización total de las ruinas del Estado.

En ambos casos se destruyeron la industria y la producción nacionales. Igualmente se han producido las más severas prohibiciones de toda cultura "errónea", todo lo soviético, ruso, comunista, "antipatriótico".

Nuestros países se convirtieron en colonias gobernadas desde las embajadas estadounidenses.

La dictadura chilena, como la ucraniana, siempre soñó con la guerra con sus vecinos para unir a la nación en un chovinismo xenófobo. En 1982, Chile y Argentina estuvieron literalmente a minutos de una gran guerra - lograron evitarla literalmente de milagro.

Es muy digno de tener en cuenta que, según su propio testimonio, el coronel del ejército chileno, el cosaco ruso Miguel Krasnoff-Marchenko, monstruo estandarte de la dictadura, nieto e hijo de los tristemente célebres generales Krasnov -condenado en los últimos años a casi mil años de cárcel por crímenes contra la humanidad (le encantaba durante las torturas mantener discusiones ideológicas con las víctimas)- calificó el día de la separación de Ucrania de Rusia como el momento más feliz de su vida.

Hoy, la risa decrepita de la anciana de Pinochet puede oírse de nuevo desde su tumba. Han pasado 50 años y el pueblo de Chile sigue esperando justicia.

Los cuerpos de cientos de prisioneros desaparecidos yacen aún en fosas secretas, y los autores y testigos, ya ancianos e incluso moribundos, siguen observando un pacto de silencio.

El "izquierdista" presidente de Chile, Gabriel Borich, bajo los retratos de Allende, gobernando el país a instancias y en interés de las empresas transnacionales, habla de su admiración por Zelensky y está a punto de compararlo con Allende, como ya han hecho algunos izquierdistas arrepentidos de su pasado.

Chile continúa siendo gobernado por quienes ordenaron y organizaron el golpe. Tras haber depositado públicamente flores en la tumba de Allende el 11 de septiembre, volverán a sus mansiones y en privado, lejos de las cámaras de televisión, brindarán con buen vino chileno a la salud de Pinochet.




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sábado, 2 de septiembre de 2023

El pandemónium legalista de Guatemala

En democracias fuertes y reales, los jueces cuentan poco para resolver los problemas políticos. Los problemas políticos, de la gestión del Estado, debieran ser resueltos por los políticos, por los auténticos políticos, no por esta morralla de politiqueros que infestan la vida ciudadana.

 

EL PANDEMÓNIUM LEGALISTA DE GUATEMALA
QUE ATENTA CONTRA SU NACIENTE DEMOCRACIA



Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

La pugna por el poder nunca ha sido fácil en ninguna parte del mundo. Ha sido así en todos los tiempos y lugares. Antiguas sabidurías de los grandes legisladores de Babilonia, por ejemplo, fueron olvidándose por concepciones del derecho moderno inglés y norteamericano. Las concepciones más “inteligentes y modernas” no contribuyeron a crear sociedades mejores sino todo lo contrario, el instinto depredador de los seres humanos se hizo patente con los millones de seres humanos muertos durante tres guerras catastróficas para la humanidad por la cantidad de personas sacrificadas y la destrucción de su riqueza material.

Las viejas sabidurías o grandes iluminaciones del hombre, tal el caso del legislador Hammurabi de 1,750 antes de Cristo, fijó verdades que siguen estando vigentes.  Cosas muy sabias, axiomas, que de haberse tomado en cuenta hubieran ahorrado tanto dolor a la humanidad. Y veamos un ejemplo. Las democracias influidas por la cultura occidental y sobre todo por los derechos procesales que surgieron en el mundo inglés y norteamericano, me imagino, consideraron poca cosa lo dicho por el legislador babilónico, aprendido siglos después por los judíos, que dice: “Las leyes están al servicio del hombre, y no el hombre al servicio de las leyes”. En otras palabras, los excesos legalistas del derecho penal guatemalteco y su consiguiente derecho procesal constituyen expresiones depuradas del abuso del poder y que funcionaría como expresión de amplitud democrática si se diera en una sociedad que disfrutara de una democracia real. En Guatemala no es así. Su código procesal penal surgió de la mano con la maña, con la mano de mono, desgraciadamente. Echado a perder por los corruptos de siempre y que hoy se aferran al poder porque tienen que rendir cuentas al pueblo de Guatemala por sus tropelías.

Estamos gobernados desde hace muchas décadas, por auténticos criminales políticos, como el canciller Búcaro, cuyo padre o abuelo fue comandante de la Zona Militar de Jutiapa durante los regímenes de los coroneles Enrique Peralta Azurdia y Carlos Arana Osorio, “El Chacal de Oriente”; responsables de tantas atrocidades contra el pueblo de Guatemala, particularmente contra el movimiento popular de esos años.

Estos descendientes del mal, de antepasados viles, Siete Suelas, como el canciller Búcaro, que proviene de estas familitas obscenas. Siempre han vivido bien, medrando del erario nacional por eso se aplican a fondo defendiendo lo indefendible, como lo hizo hace unos días en la Organización de Estados Americano ante lo dicho por el embajador uruguayo. Afirma este desopilante sujeto disfrazado de canciller que en Guatemala no hay intimidaciones de ningún tipo. Se queda uno consternado, estupefacto, ante tanto cinismo. De allí que para explicarnos éstas y otras actitudes de los procónsules de la ultraderecha, no es suficiente el corpus jurídico. Se tiene que ir más allá para entender el actuar de jueces y magistrados de este país.  Algo tenemos que tener claro: “Que las ideas políticas, antes que ideas políticas, son ideas económicas. Y antes que ideas económicas son ideas de clase”. Es decir, que todos los códigos de un sistema jurídico de determinado país responden a los intereses de las clases dominantes.

Las legislaciones se concibieron para imponer un pequeño grupo político designado por el poder dominante a las grandes mayorías. Un ejemplo concreto, 150 infames del congreso guatemalteco y otras doscientas personas entre ministros y jefes de direcciones generales del Estado se imponen sobre 17 millones de guatemaltecos, incluyendo, claro, la clase empresarial y el ejército. ¿Quién ha permitido semejante despropósito? La rapacidad, de la mano de la injusticia y en tanto existan personas tan inescrupulosas, desvergonzadas, de espanto, como Sandra Torres, alias “La Tarántula”; nunca se podrá construir una sociedad mejor. Una democracia plena y funcional y no este tipo de democracia subsidiada, subalterna, que nos ha tocado a los guatemaltecos vivir por espacio de 69 años, desde que los Estados Unidos destruyó nuestra democracia que tuvo apenas diez años de vigencia.

Todo lo que hace actualmente la oligarquía para cerrarle la ascensión al poder a Semilla la conducirá aún más al fracaso. Ya fueron derrotados y no logran asimilar el leñazo dado por el pueblo de Guatemala, harto de ellos. Semilla tiene de su lado al pueblo y no pasará, al final nada, por la presión internacional que está escandalizada con semejantes despropósitos y preocupada porque los planes de estabilizar totalmente el llamado Triángulo Norte por Estados Unidos. Se desestabilizará a Honduras, El Salvador y el sur de México, esa especie de Centroamérica mexicana. Solo políticas sociales profundas aliviarán la presión en las fronteras, porque la migración irregular sigue incontenible y quien puede impulsarlas con seriedad es un gobierno de centro izquierda como Semilla. Que no hará lo que han hecho los sucesivos gobiernos de la oligarquía, solo administrar la crisis de la sociedad, pero sin querer resolver sus contradicciones fundamentales.  

Guatemala ya no puede con tanto leguleyo, con tanto picapleitos que ocupan un lugar protagónico en donde las democracias son débiles y los políticos aún más débiles. En democracias fuertes y reales, los jueces cuentan poco para resolver los problemas políticos. Los problemas políticos, de la gestión del Estado, debieran ser resueltos por los políticos, por los auténticos políticos, no por esta morralla de politiqueros que infestan la vida ciudadana. Pero esto está llegando a su fin. Esta gente no se qué Rutas de Ratas tomarán porque, para empezar, los Estados Unidos no los puede ver ni pintados. Está gente corrupta ya cansó hasta la gringada, acostumbrados igualmente a las transas, pero no como las que se dan en Guatemala. Este es un Estado incomparable, de una corrupción de espanto.




Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 26 de agosto de 2023

La muerte de Yevgueni Prigochin

Prigochin no cabe la menor duda perjudicó el prestigio de la Federación Rusa y la imagen personal de Putin al sembrar con su muerte la duda, la suspicacia y la sospecha de un crimen político ordenando por el jefe de Estado Ruso.

 

LA DUDA SOBRE LA AUTORÍA DE PUTIN
POR LA MUERTE DE YEVGUENI PRIGOCHIN
ES INEVITABLE Y NADA SE PUEDE HACER CONTRA ELLO



Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

Quiero manifestar, en primer lugar, que admiro mucho a Putin por su seriedad como estadista y por sus múltiples manifestaciones de humanidad en la guerra contra Ucrania. Ha respetado, hasta donde se ha podido, la seguridad de la población civil, pese a las constantes provocaciones del régimen nazi de Volodimir Zelenski, el histrión malvado que gobierna Ucrania y que es una especie de Pogo, el asesino en serie estadounidense que se disfrazaba de payaso para cometer sus crímenes.

Putin ha dado una y otra vez manifestaciones de ser un hombre profundamente humano. Casi no sonríe, aunque los rusos son poco dados a la sonrisa. Putin ama a los perros, a la naturaleza; e hizo venir al Kremlin a una niña que no pudo verlo cuando visitó la capital de una república rusa y se puso a llorar. Invitó a la niña y a toda su familia a tomar el té con él. ¿Qué gobernante de los que conocemos en la actualidad tiene esas manifestaciones de ternura, de humanidad? Por eso nos cuesta trabajo creer que Putin haya asesinado a Prigochin, pese a la alta traición cometida contra él, personalmente, y contra Rusia.

Toda la heroicidad mostrada por Prigochin y su milicia en el campo de batalla de Donest la botó de un codazo con la marcha armada sobre Moscú en junio. No era que esa milicia tuviera algún futuro militar de victoria contra el ejército ruso, pero hubo un hecho letal que persuadió al líder del grupo Wagner a parar en medio del camino y es lo siguiente: ningún mando militar importante respaldó su barrabasada, aunque sí se dieron algunas manifestaciones personales de opositores políticos apoyando la acción de las milicias cuando tomaron el cuartel de Rostov del Don. Ningún cuartel se insubordinó en apoyo del sublevado. Ese hecho le hizo darse cuenta a Prigochin que su acción temeraria no tenía futuro. Que no iba a llegar a un punto que no fuera el desastre. Sin embargo, el daño estaba hecho, no tanto a la seguridad del Estado, sino al prestigio del gobierno de Rusia, que proyectaba al mundo, pero sobre todo a sus enemigos, una imagen de solidez y estabilidad del Estado.

Putin en su comunicación con los ciudadanos en las horas de la emergencia calificó a Prigochin como traidor y ambicioso.  Y lo era, en efecto. En cualquier país del mundo donde se hubiera dado una acción semejante, donde hay un Estado en situación de guerra, eso se llama alta traición, y el ejecutor o ejecutores, en juicio sumario, son condenados a muerte. Putin no lo hizo, para no seguir proyectando el desastre a sus enemigos en un enfrentamiento fratricida para someter a Prigochin y su milicia. Optó por serenarse ante semejante provocación y optó por la mediación del presidente bielorruso Lukashenko que, a duras penas, disuadió al insubordinado. Putin supo esperar y no se precipitó en movilizar al ejército contra Prigochin. Putin es un hombre que en su juventud se le entrenó como agente de la KGB, ese órgano de inteligencia afincado en Alemania Oriental desde donde se recababa información para la seguridad del Estado Soviético. Putin no es el infame Lavrenti Beria, ni policía de la checa, caracterizada por arrestos y ejecuciones ilegales. Putin es, ciertamente, un hombre cirunspecto, no bromista y sonriente como Joe Biden o Donald Trump. Pero Putin es un hombre amable en lo que su cultura eslava le permite.

Prigochin no cabe la menor duda perjudicó el prestigio de la Federación Rusa y la imagen personal de Putin al sembrar con su muerte la duda, la suspicacia y la sospecha de un crimen político ordenando por el jefe de Estado Ruso. Ha sido la oportunidad para los enemigos de Rusia de que se siga cultivando el estereotipo hollywoodense del ruso malo, brutal, despiadado… no del pueblo noble, trabajador y solidario como lo ha sido siempre el pueblo ruso. Karma o crimen perpetrado por el Estado, al final, Prigochin se lo merecía por su desmedida ambición e insensatez. Por su imprudencia, por sus arrebatos, por su excesivo amor al dinero a través de acciones de guerra con una organización privada. ¿A quiénes se les ha ocurrido dedicarse a semejantes negocios? Los mercenarios han sido comunes a lo largo de la historia, pero no por ello podemos calificarlos como algo bueno.

Putin expresó sus condolencias por la muerte de las diez personas fallecidas en el accidente, pero ¿quién le cree? O fue diplomacia pura o de veras una sincera pena por las trágicas muertes. Ese es el daño hecho. El de averiar, de algún modo u otro, esa imagen de integridad del mandatario. Y si lo mató Putin pues bien merecido lo tuvo por la traición a un amigo, en primer lugar, y por la traición a un jefe de Estado y al pueblo ruso. Los intelectuales son muy dados a “intelectualizar” un hecho de sangre, pero un hecho de este tipo es un asunto de sentido común, de pensamiento lineal: toda traición de semejante magnitud de una nación en guerra tiene que pagarse con la muerte, de una manera u otra. No se puede tampoco levantar infundios (el supuesto bombardeo contra las tropas de Wagner y que motivó la reacción airada de Prigochin) al ministro de la Defensa y al jefe del Estado Mayor sin que nada pase.

Ahora está aprendida la lección. No pueden haber ejércitos privados paralelos al ejército oficial y Rusia ahora sí luce sólida y estable. Con Prigochin soltando tiros en diferentes puntos de la estepa ucraniana y sabana de africana no lo era. Ahora sí.




Publicado por La Cuna del Sol

viernes, 18 de agosto de 2023

El escabroso camino de la democracia en Guatemala

Este pueblo se cansó y aunque sus reacciones siguen siendo tímidas, no están en una buena medida exentas de firmeza y convicción. La gente respalda la verdadera opción democrática representada por el partido Semilla. Ahora bien, el gran peligro está en la capacidad de incidencia negativa, instrumental, de la oligarquía reaccionaria recalcitrante.

 

EL ESCABROSO CAMINO
DE LA DEMOCRACIA EN GUATEMALA



Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

El voto duro y leal a Sandra Torres en el área rural es como una nave que a última hora y en alta mar empezó a hacer aguas. Está escorando, casi naufragando. Las elecciones están a punto de tener lugar, apenas en 48 horas, exactamente. Ya no hay ninguna medida coherente para revertir la tendencia de pérdida de valoración de los electores a los ofrecimientos clientelares de la candidata presidencial de la UNE, principalmente el asunto de la Bolsa Solidaria, una dotación mínima de víveres que si mucho alcanza para una semana a una familia de varios miembros y que fue en el pasado, durante el gobierno de Álvaro Colom, un fuerte foco de corrupción y medio eficiente para crear la cultura de la dependencia y plataforma para promover la imagen de la señora Torres que viene de perder una elección tras otra.

Pero ese es el negocio de los partidos corruptos. Con los dos dólares por votante, si la votación fue abundante, el negocio resulta redondo. Todo un éxito empresarial. Esa cultura de extender la mano sin dar nada a cambio, cultura de la caridad en todo caso, ha sido muy funcional, sobre todo entre los grandes contingentes de guatemaltecos que deambulan por las calles de ciudades, poblados y aldeas donde sienta sus reales el hambre pura y dura. El hambre apremia en el campo y peor aún este año, con una sequía que no permitió cosechas de granos básicos y las personas están desesperadas por comer. Pareciera que los ofrecimientos de comida y 700 quetzales de la señora Torres caen como anillo al dedo a los ciudadanos sumidos en la extrema pobreza. He allí el riesgo de que gane una candidata poco recomendable, que tiene en esta coyuntura unos aliados estratégicos como lo son la sequía y la hambruna.

Estas condiciones realmente apremian, sin embargo, los sondeos serios y profesionales de empresas encuestadoras como CID GALLUP, hacen ver que el feudo de Sandra Torres, el campo, empezó a resquebrajársele en esta última semana crucial. El fenómeno de Semilla, donde la esperanza por un mundo mejor juega un papel que le favorece, sigue en ascenso en las preferencias electorales, sobre todo por su programa de erradicación de la corrupción, fenómeno inmoral éste del que están agotados espiritualmente los guatemaltecos honestos. Sin embargo, no hay que olvidar algo, que la empresa encuestadora aludida ha tenido tremendos fracasos en varios países, donde sus estimaciones estuvieron muy lejos de los resultados electorales previstos.

Hemos creído siempre que la concentración de la extrema pobreza está en el campo pero, en las grandes, medianas y pequeñas ciudades pasa lo mismo. La extrema pobreza campea por igual y mal disimulada. Gente hacinada en los mesones y con precios de alquileres de vivienda muy altos para los precarios ingresos. Tiendas colmadas de abarrotes que casi nadie puede adquirir y es aquí, en este punto, donde nos debemos detener a analizar la realidad del porqué de las preferencias electorales y es, en primer lugar, la diferencia, los niveles de educación de las personas. La gente de las áreas urbanas está mejor informada y aunque con dificultades hace uso de un mejor discernimiento.

El sistema de corrupción institucionalizado cansó por igual a los ciudadanos del campo y la ciudad. El Pacto de Corruptos lo encabezan personas como la señora Torres que hizo de la política un vil negocio. Esta señora de codicia irrefrenable es del mismo calibre, de la misma estofa, que Roxana Baldetti, la exvicepresidenta del Partido Patriota. Y de eso ya se percataron los ciudadanos que ven en esta señora más de lo mismo. Son las caras sobreexpuestas de los corruptos que los ha hecho famosos, aunque son personas sin prestigio. Ellos no saben distinguir esa diferencia conceptual, la diferencia entre la fama y el prestigio. Allí es donde se confunden y confunden a los demás.

Este pueblo se cansó y aunque sus reacciones siguen siendo tímidas, no están en una buena medida exentas de firmeza y convicción. La gente respalda la verdadera opción democrática representada por el partido Semilla. Ahora bien, el gran peligro está en la capacidad de incidencia negativa, instrumental, de la oligarquía reaccionaria recalcitrante, tal el caso de Ricardo Méndez Ruiz, El Alfarero de Chinautla; sujeto vociferante y enloquecido por su paranoia anticomunista. Pero de ese tipo de personas hay muchas y con gran poder económico en Guatemala. La ventaja es que la oligarquía en la actual coyuntura está dividida entre quienes simpatizan a regañadientes con Semilla y los que esperan un golpe de estado sin disimulos y no dar el poder a Bernardo Arévalo aun ganando limpiamente las elecciones.

La señora Torres está matando su chucho con tiempo, amarrando los tamales antes de la Noche Buena. Está difundiendo el infundio del fraude porque sabe que a va a perder y porque la correlación de fuerzas rurales ha dado un vuelco en contradicción con la lógica de hace unas horas. Ante el inminente triunfo de Semilla y la no aceptación de la oligarquía ultraconservadora que manifiesta su inconformidad a través de 25 partidos de derecha, se opone la vigilancia internacional, pero, ¿y quién teme lo que diga la OEA, Estados Unidos o la Unión Europea?

Lo dicho en el Consejo Permanente de la OEA por los embajadores de Antigua y Barbuda y los Estados Unidos, donde estos dos diplomáticos coincidieron en que “se deben tomar medidas fuertes contra Guatemala”. Frank Mora puntualizó en lo siguiente: (…) es evidente que el Ministerio Público ha afectado la integralidad del proceso electoral. En primer lugar, al tratar de revocar el status legal del partido Semilla en un proceso electoral y a la vez haciendo redadas y allanamientos en las instalaciones de ese partido. Al hacer estos allanamientos, el Tribunal Supremo Electoral estaba en posición difícil para poder certificar los resultados de la elección de Guatemala. Son opiniones muy devaluadas, que nadie toma en cuenta, que ya no pueden certificar nada por su propia debilidad.

Rusia está a punto de derrotar a la OTAN, el brazo armado de los países occidentales, y todo esto tiene incidencia en América Latina, región de la que es parte Guatemala y donde la derecha amenaza a las débiles democracias del subcontinente americano. Lo mismo pasa en Guatemala, su derecha es fuerte y consolidada y acostumbradas a hacer lo que les da la gana. ¿Cuál es el camino? La unidad del pueblo de Guatemala alrededor del proyecto político esperanzador que pueda promover reformas sociales y políticas urgentes, de calado profundo, para superar la política de la miseria de las bolsas y estipendios solidarios. No hay otro camino y si el pueblo de Guatemala no respalda ampliamente la opción de Semilla, su destino, su perspectiva, su horizonte, será cada vez más cerrado y sombrío. Semilla ganará ampliamente, pero que le entreguen el poder a ese grupo político será otra cosa. La ultraderecha guatemalteca no descarta nada y es tan terrible como la colombiana. Esperamos que el pueblo de Guatemala tome la mejor decisión.




Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 12 de agosto de 2023

Hacia un régimen democrático o hacia una autocracia

En las calles de Guatemala reina el hambre y la tristeza. Son grandes contingentes de desempleados a quienes les aplican el eufemismo de subempleados o microempresarios. Guatemala es el reino del atropello, de la falta de libertades individuales y sociales. La libertad es lo que las personas humildes no saben qué es.

 

GUATEMALA: HACIA UN RÉGIMEN DEMOCRÁTICO
DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL O HACIA UNA AUTOCRACIA
DE DESTRUCCIÓN TOTAL DE LA NACIÓN



Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

Esta Nación y este Estado ya no dan para más. Están destruidos. Son 14 millones de personas cercadas por la miseria, en el buen caso que el otro millón de personas se muevan en el estrato de capas medias y la oligarquía, visto, claro está, desde una perspectiva porcentual. En este pequeño territorio concurren de manera flagrante todos los demonios de la Caja de Pandora. Esto se registra de manera fría en gélidas estadísticas, las cuales no reflejan el dolor y la angustia humana real, cotidiana, que se mueve en cada hogar y en las calles donde la gran mayoría de personas luchan diariamente por su vida sin alcanzar el mínimo vital, es decir, el ingreso básico, que le permita a una familia comer modestamente. Ni soñar con la recreación, la salud, la vivienda o el trabajo pleno. Ni pensarlo.

En las calles de Guatemala reina el hambre y la tristeza. Son grandes contingentes de desempleados a quienes les aplican el eufemismo de subempleados o microempresarios. Guatemala es el reino del atropello, de la falta de libertades individuales y sociales. La libertad es lo que las personas humildes no saben qué es. Dan por sentado que el mundo fue diseñado por Dios y que la injusticia es lo más normal del mundo. Estas personas se debaten diariamente en un mundo sombrío y desesperado. Entienden que este mundo, que esta sociedad será siempre así. Una sociedad injusta donde los pobres deben sufrir y los ricos gozar. Les han prometido desde siempre otro mundo mítico donde los pobres serán felices. Tal la prédica de las sectas evangelistas que funcionan en Guatemala para el embrutecimiento colectivo.

Los politiqueros hacen lo mismo, como Sandra Torres, que embrutece a la gran mayoría de hambrientos con la cultura de la dependencia o sean las bolsas plásticas con harina, frijol, azúcar y otras cosillas más en los lugares donde el hambre apremia. Aquí casi nadie es feliz, excepto cuando ingenuamente se alegran las personas a sí mismas con pirotecnia. ¿Creería usted que en Guatemala hay personas que tienen por almuerzo dos o tres tortillas con sal? Así es. Eso ocurre. Somos los famélicos hijos del subdesarrollo propiciado por siglos por los Estados Unidos y sus frutos miserables como los bancos, los narcotraficantes, las sectas evangélicas fundamentalistas, las mafias de la política de derecha que ofrecen los de siempre: orden, trabajo y libertad. Enunciados rancios del Siglo de las Luces que nada dicen a las personas que han perdido la fe casi en todo.

Por ello, la emergencia intempestiva, un tanto inesperada, de un partido socialdemócrata como Semilla es, en efecto, una esperanza para los irredentos postergados de una nación llamada Guatemala, con una riqueza depredada por el capitalismo una y otra vez y sobrevive su naturaleza exuberante en las maravillas de las terquedades. Los frutos del subdesarrollo son el sinnúmero de universidades privadas donde se practica la seudociencia y donde la alta tecnología de que disponen no es otra cosa que expresión de atraso por una sencilla razón: no contribuyen a hacer de Guatemala un país mejor.

En esas “universidades” leer a Eduardo Galeano es como entrar a un mundo de marcianos. Son textos prohibidos o ignorados de manera deliberada. Como el texto escrito hace muchos años por Walter Rodney, historiador negro originario de Guyana y asesinado en 1980, intitulado: “De cómo Europa subdesarrolló a África”. Hoy que la Francia imperialista de siempre se apresta a llevar la guerra a Níger, para que se maten los hermanos del África Subsahariana, ese libro, aunque parezca increíble, está sancionado por el FBI y aparece en la búsqueda como un texto no disponible. El Index Vaticano (lista de libros prohibidos) en Estados Unidos es el índex del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos. La misma dependencia casi en toda América Latina. Es por ello que las estupideces tienen sus explicaciones, como la del presidente Lasso del Ecuador, quien abrumado por la muerte del candidato presidencial Villavicencio, le pidió ayuda para esclarecer el crimen al FBI. No se puede alegrar nadie por la muerte violenta de una persona, pero este anticorreísta jurado, cosecha lo que la derecha ecuatoriana ha sembrado.

En Guatemala, faltando ocho días para las elecciones del 20 agosto, el fantasma del comunismo anda suelto, sobre todo en los pequeños poblados y aldeas. Cunde el temor a estos seres infernales, ateos y materialistas, que gustan de comer bebés de seis meses asados, de incomparable sabor y que apetecen tanto los comunistas. Los comunistas quitarán casas, no importando si son de bajareque y techo pajizo. Guatemala es un total atraso. En todo. Al punto que los supuestos partidos de izquierda resultan ser de derecha y los antiguos combatientes marxistas, como decían los derechistas de Sandra Torres antes de la aparición de Bernardo Arévalo, resultan en la coyuntura de agosto de 2023 decididos y desembozados anticomunistas recalcitrantes y delirantes, agregando a su odio a los miembros de las comunidades homosexuales al afirmar esta señora de cara fea que “todos los dirigentes de Semilla son huecos”.

En Guatemala el realismo mágico es poca cosa. Aquí la fantástica sustituye a la realidad y la realidad no es realmente lo que parece. Guatemala está en este momento para edificar una democracia real, puesto que nunca ha existido. Todavía está lejana. Pero con Semilla se podría iniciar un proceso franco de reconstrucción nacional. Con la UNE estamos abocados a la destrucción nacional. Nos irá pasando lo que a Ucrania, que está a punto de desparecer por el avance ruso en los frentes de batalla, al este, y por la voracidad de países como la Hiena de Europa, Polonia, que se relame para tener entre sus fauces al occidente de Ucrania, que aducen son sus tierras históricas. Guatemala igualmente no sobrevivirá por la guerra desatada por los polítiqueros contra la Nación Guatemalteca. Pero el pueblo de Guatemala tiene la oportunidad de derrotar a las fuerzas de la oscuridad si lo acompaña el discernimiento político.

Ojalá así sea, porque futurología no podemos aplicar en análisis político, dado su naturaleza imprevisible y evasiva, pero hay algunas líneas, algunas guías de la realidad que nos hace pensar que el pueblo de Guatemala está agotado por la carencia de democracia y el 20 de agosto votará por la opción que verdaderamente le conviene. Así lo espero.




Publicado por La Cuna del Sol

sábado, 5 de agosto de 2023

Guatemala a la deriva

El 20 de agosto sabremos si las fuerzas democráticas triunfan. El 20 de agosto podría ser también el mes y año del desastre nacional y el camino para opciones radicales como en 1960. La historia se repita en círculos, como la serpiente que se muerde la cola.

 

GUATEMALA A LA DERIVA: GOLPE DE ESTADO TÉCNICO
E INCERTIDUMBRE ELECTORAL



Luciano Castro Barillas
Escritor y Analista Político
La Cuna del Sol

A catorce días para que se realice la segunda vuelta electoral en Guatemala, el 20 de agosto de 2023, reina el entusiasmo por el eventual triunfo de las fuerzas democráticas representadas por el partido Semilla, de filiación socialdemócrata; y también un clima de incertidumbre. De falta de certeza por el hecho de vivir en un país donde no se respeta el estado de derecho. Donde todas las instituciones del Estado están capturadas por corruptos que trabajan y acopian para sí y para sus patrocinadores. Ya no hay nada que sorprenda del accionar gubernamental y si los casos penales no existen para imputar a alguien, pues, sencillamente, los inventan. Los indicios se transforman en pruebas y los procesos son expeditos, ágiles y perversos. 

Los resultados electorales del partido Semilla en la primera vuelta electoral fue un contundente golpe bajo para toda esta fauna. Los partidos tradicionales de derecha daban casi por hecho que algunos de tantos amigachos iban tomar el poder. Pero no fue así. Los excesos de acciones ilegales, arbitrarias y prepotentes del gobierno, a través de su eficiente peón, el Ministerio Público, a defenestrado con artimañas legales a los opositores. Se volvió como un karma en contra de ellos.

Sacar de la contienda a quien se posicionaba en el primer lugar en las encuestas de preferencia electoral no les allanó el camino para el triunfo fraudulento y ventajoso, al contrario, facilitó eso sí el posicionamiento del partido socialdemócrata, que pese a tener una debilidad organizativa, orgánica, en el interior del país; pudo remontar, gracias a los errores del gobierno, esa situación de desventaja.

No se trató de que algún geniecillo maquiavélico de la política haya movido de manera mágica las variadas ecuaciones de la politiquería nacional sino algo más sencillo, lógico y racional; el agotamiento emocional de los ciudadanos por tanto abuso de las acciones del gobierno actual y quienes le antecedieron. Esta situación caótica en el Estado, donde la máxima corte del país es ilegal porque usurpan sus cargos, para citar un ejemplo, llevaron a que el virtual y real ganador de la primera vuelta haya sido el Voto Nulo y en Blanco, con un 24.39%, más que los obtenidos por la señora Sandra Torres que obtuvo un precario 15.86% y el partido Semilla con el 11.78%.

Los resultados electorales de los dos partidos, UNE y Semilla, no eran para presumir, para sentirse orgullosos y orondos. Fueron resultados lamentables dentro del mar de la abstención si nos atenemos a la cantidad de votantes registrados en el padrón electoral. Ahora se columbra, se ve a la distancia, más creíble el triunfo del partido socialdemócrata.  La encuesta de CID Gallup de hace una semana arrojó un resultado preocupante para la derecha: 63% para Semilla y 37% para la UNE.

Independiente de la gran posibilidad de un triunfo arrollador en la segunda vuelta del partido Semilla, un posible acceso al poder no será un camino fácil, todo lo contrario, contarán con una oposición sistemática, irracional, de todos los partidos de la derecha en el Congreso Nacional que dificultará mucho los consensos mínimos para impulsar el programa de Semilla, basado en los principios de la democracia pluralista y equitativa y la economía humana que, entiendo, es la propuesta antípoda del neoliberalismo salvaje, propuesta, me imagino, del economista Alberto Fuentes Nigth, dada su sensibilidad por trabajar varios años en Oxfam.

La derecha nacional ya no tiene nada que ofrecer a los ciudadanos pues luego de 69 años en el poder, a partir del golpe imperialista de 1954, el atraso del país en todos los indicadores de desarrollo, humano, social y material es notorio, inocultable; lo posiciona en los primeros lugares en el mundo de la precariedad internacional, pues un informe de hace 8 días de un organismo financiero internacional que califica a la moneda nacional, el Quetzal, como la moneda con menos valor en América Latina. Guatemala es el caso de un país rico empobrecido por las élites antipatrióticas de siempre que se acercan al siglo de dominación, de sometimiento político y explotación de la nación guatemalteca. Los triunfos de cualquier formación política, de derecha o izquierda, la condicionan las coyunturas que les son favorables.

Así pasó con las elecciones de 1985, cuando el pueblo cansado de las dictaduras militares, sus fraudes descarados y la atroz represión, votaron masivamente por una opción civil representada en ese momento por Vinicio Cerezo y la Democracia Cristiana. Lo mismo ocurre hoy, salvando las distancias políticas, temporales, geográficas y demográficas. La Guatemala de 2023 es compleja y es urgente una política más incluyente para los sectores más necesitados y salirle al paso a fenómenos sociales preocupantes como la criminalidad, la deficiente escolaridad, la falta de pleno empleo, la exigencia ciudadana por la atención a la salud y el fenómeno peor de todos, donde se pierde el 60% del dinero público, la corrupción.

Todo un sistema podrido donde si usted quiere optar a un puesto por planilla de conserje tiene que disponer de no menos de quince mil quetzales con los cuales el corrupto le sonreirá. Ser policía raso vale más: veinticinco mil quetzales. Y así en todas las instituciones, como el Congreso Nacional donde abunda ese tipo de hedionda porquería. Las izquierdas y sus programas son siempre prometedores, sin embargo, invariablemente, en el poder, poco pueden o quieren hacer. Defraudan, y no es raro que se diga, que se recuerde su historia, al afirmar sobre “la infame tradición de las izquierdas latinoamericanas”, cuyas expectativas son grandiosas y terminan defraudando a sus electores.

Para el caso más reciente el Chile de Boric. Claro, hay excepciones, como el Brasil de Lula, López Obrador en México o Arce en Bolivia. Porque los gobiernos de izquierda socialdemócratas no son necesariamente revolucionarios. Su audacia no es tanta. Y hoy, al parecer, se abre el horizonte histórico para Guatemala con el triunfo de Semilla. El 20 de agosto sabremos si las fuerzas democráticas triunfan. El 20 de agosto podría ser también el mes y año del desastre nacional y el camino para opciones radicales como en 1960. La historia se repita en círculos, como la serpiente que se muerde la cola.




Publicado por La Cuna del Sol