sábado, 25 de julio de 2015

La política del Imperio

¿Por qué la necesidad de tanto caos, violencia o brutalidad para unos Estados que, en su organización interna, predican la democracia y la libertad? Como revela lo sucedido en Grecia o los actuales acontecimientos en Donbass, donde no es suficiente que las Repúblicas Populares estén dispuestas a aceptar todas y cada una de las implicaciones del acuerdo de Minsk, el Imperio exige completa rendición, sumisión y aceptación de la imposición.


LA POLÍTICA DEL IMPERIO


Por Nahiasanzo

El pasado 14 de julio, en un artículo publicado en The Daily Beast, Edward Lucas defendía la necesidad de una mayor integración europea para hacer frente a los peligros que acechan a la Unión en países como Grecia o Ucrania. Según Lucas, asegurar el control de la periferia europea, para que no dé lugar a Estados fallidos, resulta vital para la supervivencia del proyecto europeo. Y en estos casos, Europa no debe temer actuar conforme a los principios básicos del planteamiento colonial: “La verdad difícil de aceptar es que la UE tiene que comportarse como un imperio”.

Como destaca Edward Lucas, esta política de control imperial en realidad ya está dando sus frutos. La consecuencia en gran parte pasada por alto de la crisis griega post-2008 es que “Europa ya ha dado pasos importantes hacia una mayor integración”, sostiene. Se refiere sin duda a los pasos dados en materia de integración monetaria tras las crisis financieras de Irlanda y de los países del Sur europeo.

Pero no es sólo en Grecia donde la Unión Europea tiene hoy que asegurar su periferia. Es también en Ucrania y la forma de hacerlo tiene que ser una misma combinación de “voluntad política y músculo institucional”. Esta otra dimensión de la acción política del Imperio, llamada a poner en práctica una creciente integración de la UE en materia de política exterior, tendría el objetivo claro de enfrentarse a las ambiciones rusas. El periodista de The Economist, propagandista de la nueva Ucrania post-Maidan, sostiene así que esta política “podría convertir a la UE en un letal adversario para el régimen de Putin en Moscú”.

Edward Lucas cree en la existencia de una opinión pública europea capaz de apoyar este proyecto contra sus enemigos. En una entrevista con el Financial Times y otros seis periódicos europeos, el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk, señala de forma precisa quiénes son estos enemigos.

Al referirse al caso griego, Tusk habla de su preocupación por el contagio ideológico o político de lo ocurrido con Syriza y el gobierno Tsipras y menciona la atmósfera generada en Europa por el debate en torno a la crisis griega, señalando que en algunos aspectos le recuerda a las circunstancias pre-revolucionarias del 68. El problema de fondo es la emergencia de “una ilusión económica e ideológica: que tenemos la oportunidad de construir una alternativa a este sistema económico europeo tradicional”. Según Tusk, el posible contagio de “esta ilusión izquierdista radical” representa para Europa un mayor riesgo que los problemas financieros a los que podría dar lugar el fracaso de los planes de rescate a Grecia o el propio Grexit.

Las posiciones de Lucas o de Tusk revelan hasta qué punto molesta en la actual Europa la persistencia de las ideas heredadas del pensamiento histórico de la izquierda europea, entre ellas la que se resiste a aceptar que el trabajo no es sino otra mercancía más que debería poder comprarse y venderse libremente en el mercado a su precio real. No en vano Edward Lucas señala como uno de los ejemplos de la incapacidad de Grecia para configurarse en Estado europeo moderno su incapacidad para liberalizar el mercado de trabajo.

Pero es Donald Tusk el que más claramente indica las políticas o los valores que conforman la actual Europa y contra los que se levantan los movimientos alternativos. En su entrevista con Financial Times menciona que el debate sobre Grecia es “una discusión contra la austeridad, una discusión contra la tradición europea, anti-alemán, en alguna parte… La melodía principal hoy es antieuropea. Cuando digo antieuropea me refiero a este pensamiento tradicional acerca de la UE, Europa y la moneda común. Y por supuesto es anti-mercado, anti-liberal, en realidad, algo revolucionario”.

En su lucha contra esas ideas de la izquierda europea nada mejor que el apoyo de la ciudadanía de los países exsoviéticos que, como señala Lucas, miran a Grecia preguntándose: “¿Por qué debería gente que trabaja menos y a la que se paga más tener un trato más favorable?, esa gente cuya difícil situación es “su propia culpa”. Es la mezcla de “desprecio e indignación” en unos países a los que ideólogos como Lucas han llegado a convencer que, con su esfuerzo, han pasado en apenas una década de ser “ruinas post-comunistas a historias de éxito”. Y como nuevo país llamado a acceder al paraíso social y económico europeo, los líderes de la actual Ucrania, Poroshenko y Yatseniuk a la cabeza, no han dudado en manifestarse en contra de Grecia en todo el proceso de crisis. “Todo el mundo está tan preocupado por Grecia que Ucrania no es la prioridad“, se quejaba el primer ministro en su reciente visita a Estados Unidos.

En este nuevo proyecto imperial, Europa contaría además con otro gran aliado, según Lucas: esa mayoría de ciudadanos y ciudadanas que, tanto en Grecia como en Ucrania, creen que “la integración europea es su destino y su derecho de nacimiento”.

Lo más preocupante es que este proyecto parece cada vez más compatible con el recurso a la brutalidad, la violencia y el caos en sus formas más extremas. Grecia es un ejemplo de que un ajuste brutal puede imponerse para evitar toda disidencia económica y financiera. Ucrania muestra por su parte que el proyecto de cambio es compatible, primero, con la violencia golpista y, después, con una violencia militar y social indiscriminada para hacer frente a la rebelión en las regiones insumisas.

En un artículo del 25 de mayo en Foreign Policy, Robert D. Kaplan habla de una nueva forma de post-imperialismo en la que la acción conjunta de las viejas potencias imperiales y de las nuevas potencias regionales es necesaria para restablecer el orden de las cosas y liquidar, de paso, el caos que impide la proyección del poder occidental. La realidad sin embargo es que el caos es, cada vez con mayor frecuencia, el resultado de una estrategia promovida por las grandes potencias de vocación imperial. Lo hemos vistos en los últimos años en Egipto, Libia o en Siria.

¿Por qué la necesidad de tanto caos, violencia o brutalidad para unos Estados que, en su organización interna, predican la democracia y la libertad? Como revela lo sucedido en Grecia o los actuales acontecimientos en Donbass, donde no es suficiente que las Repúblicas Populares estén dispuestas a aceptar todas y cada una de las implicaciones del acuerdo de Minsk, el Imperio exige completa rendición, sumisión y aceptación de la imposición.

Las imágenes de los bombardeos ucranianos contra el centro de Donetsk el mismo día que las Repúblicas Populares anunciaban la retirada unilateral del armamento de la línea de contacto, retirada que han continuado pese al ataque ucraniano, es solo la prueba más reciente de que las concesiones nunca son suficientes.

Es preciso que la derrota quede clara en toda su dureza y brutalidad.

Para que en el territorio controlado por el Imperio nadie sienta mañana la tentación del levantamiento.


Para que, en su periferia, todos lleguen incluso a temer las consecuencias de la simple protesta.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

jueves, 23 de julio de 2015

“¿Estamos a punto de un golpe de Estado? Sí”

El investigador social, analista político y consultor en temas de seguridad y militares, Héctor Rosada, fue el primer Secretario de la Paz que tuvo Guatemala, uno de los principales negociadores de los Acuerdos que pusieron fin al conflicto armado. Dentro de los mandos medios del Ejército, asegura, existe descontento hacia la alta jerarquía, por corruptos. El temor de un golpe de Estado es latente. Rosada habla en esta entrevista sobre las divergencias dentro de las filas militares, el grupo detrás del candidato Jimmy Morales y analiza cuál es el papel de las fuerzas armadas en esta época.


“¿ESTAMOS A PUNTO DE
UN GOLPE DE ESTADO? SÍ”


Por Sebastián Escalón

Entrevista

El apartamento de Héctor Rosada Granados, pulcro, luminoso, está atestado de caballos. Pinturas de caballos, esculturas de caballos; caballos de bronce, de piedra, de peluche y de trapo; relojes caballo, pisapapeles caballo, juguetes caballo. Este hombre delgado, de gestos seguros, un tanto marciales, quizás prefiera los equinos antes que a los hombres. Se lanza en amplias digresiones que lo conducen por más de 50 años de política guatemalteca, o que lo retrotraen a su adolescencia tempestuosa en la Zona 1 capitalina. En contra de las leyes tácitas de la entrevista, muchas veces prefiere formular sus propias preguntas, para contestarlas enseguida.

De joven, Héctor Rosada quería ser militar. Intentó matricularse en la Escuela Politécnica, pero un problema en el corazón le cerró las puertas de la institución armada. Más tarde, al emprender estudios de sociología, conoció al general José Luis Cruz Salazar, exintegrante de la junta militar que sustituyó al depuesto Jacobo Arbenz Guzmán, diputado y embajador de Guatemala en Washington. Este encuentro cambió la vida de Héctor Rosada, descubriéndole los secretos mejor guardados del Ejército de Guatemala. Hacia allí llevó sus investigaciones, que culminaron en 1999 con la publicación de Soldados en el poder, un libro clave para entender la historia del país.

En 1993, a pedido del presidente Ramiro de León Carpio, representó al gobierno de Guatemala en las negociaciones de paz entre guerrilla y Ejército. Durante este tiempo tuvo bajo su autoridad a varios militares, incluido Otto Pérez Molina. Este puesto, así como su trabajo de sociólogo y antropólogo del Ejército, lo llevó a granjear amistad con varios oficiales, a quienes tutea y llama por sus motes. Pero esta familiaridad con los altos rangos nunca ha atenuado su sentido crítico. Héctor Rosada participó  en el juicio por genocidio en contra de Efraín Ríos Montt, y su peritaje aportó pruebas que apuntalaron el caso del genocidio perpetrado por las Fuerzas Armadas a principios de los 80.

En un país como Guatemala, sin amenazas externas, ¿de qué sirve tener un Ejército con tanques, artillería, aviones y miles de hombres armados?

Desde un principio, el Ejército fue el perro guardián de la oligarquía, del bloque de poder que decidió armarlo en la época de Justo Rufino Barrios. Nunca se creó el Ejército para defendernos de una guerra externa, o quizás en la época de (Manuel) Estrada Cabrera, cuando se metieron en líos con Honduras y El Salvador. Durante el gobierno Kjell Laugerud, sí hubo el propósito de invadir Belice, pero alguien les hizo reflexionar recordándoles que los ingleses nos harían pedazos en cinco minutos. Pero a parte de esta intencionalidad, nunca se ha diseñado al Ejército para pelear una guerra externa.

¿Si no fue diseñado para un conflicto externo, su razón de ser siempre han sido los conflictos internos?

Exactamente. El objetivo fundamental que le dio la estructura de poder al Ejército, fue combatir a un enemigo interno. No hay pierde. El Ejército siempre fue el responsable de hacer el trabajo sucio. Fueron los que se mancharon en las guerras, los que asesinaron, los genocidas, y lo hicieron en nombre de la estructura de poder. Hay un detalle que no hay que dejar de ver, y es la amenaza militar que se dio cuando se metieron los ejércitos del narco mexicano, los Zetas, en 2002 y 2003. Ellos tuvieron control territorial en Alta y Baja Verapaz, Petén e Izabal. Pero eso ya disminuyó. Ahora, no veo amenaza de carácter exterior, y mucho menos de carácter interior que requiera que el Ejército combata. No le veo justificación a la existencia de un Ejército de ese tamaño y con esta capacidad.

¿Y si un gobierno quisiera seguir los pasos de Costa Rica y Panamá, es decir, disolver el Ejército? ¿Se podría?

El que quisiera hacer eso, tendría que pensarlo muy bien. La eliminación de un Ejército no se da de la noche a la mañana. Las grandes decisiones políticas en Costa Rica, cuando José Figueres disolvió el Ejército, tienen que ver con su historia y su pasado. Nunca llegaron a tener un ejército como el de Guatemala, ni una oligarquía terrateniente como la nuestra.

Sería complicado seguir esa senda…

Lo veo tremendamente difícil. No puedo disolver el Ejército de la noche a la mañana. Si lo disuelvo, me dan golpe de Estado. Y además, ¿qué va a hacer toda esta gente en la calle? Guardias de seguridad, talvez, pero también se van con el narco. Eso es lo primero que van a hacer, irse con el crimen organizado. Para ir por esa vía, habría que poner en pie un sistema seguridad y justicia adaptado a una sociedad democrática. Primero, hay que entender que mi seguridad exterior depende más de una buena relación diplomática con los demás países que de un Ejército grande, y esto es responsabilidad de la Cancillería. Luego, tengo que analizar, ¿qué tipo de amenaza tengo a lo interno para crear una fuerza más eficaz y experimentada? No puedo enfrentar al narco con la policía actual. Me la matan. Entonces hay que hacer tres cuerpos de policía: una de investigación, una preventiva, y fuerzas especiales para combatir el crimen organizado y la narcoactividad. Para esta última, tomaría lo mejor del Ejército y lo pasaría por un adiestramiento de Fuerzas Especiales. Necesito desarrollar las fuerzas de defensa de la ciudadanía en función de la agresión real que tengo.

La Constitución reza que el Ejército de Guatemala es apolítico, obediente y no deliberante. ¿Qué tan cerca estamos de este ideal?

Ese es el poema. Pero se lo pasan por el arco del triunfo. Cuando se armó la Constitución, Manuel de Jesús Girón Tánchez, secretario de Óscar Mejía Víctores, les dijo a los constituyentes: “la parte del Ejército la trabajamos nosotros, ahí se las traigo”. Cuando terminaron de redactar la Constitución, alguien les trajo los seis artículos sobre el Ejército y les dijo: “el jefe de Estado les manda el texto. Dice que si le cambian una letra los disuelve.”

¿Pero en qué sentido el Ejército sería político, deliberante y no obediente?

Es político porque han obligado a Presidentes civiles a tomar decisiones o les han impedido tomar otras decisiones.

¿Tiene ejemplos?

Muchísimos. El que aguantó al Ejército durante el gobierno de Ramiro de León Carpio, fui yo. Me acostaba todas las noches pensando que al día siguiente habría golpe de Estado. Otro ejemplo clarísimo es la salida de (Jorge) Serrano. No es cierto que la Corte de Constitucionalidad pidió la intervención del Ejército… ¡Mi sombrero! Eso lo tenían arreglado. El Ejército decidió: “este se va”. Yo te podría dar una decisión de ellos de tipo general que se ha dado en todos los gobiernos: el incremento del crimen organizado. Ellos apoyaron las decisiones políticas y favorecieron circunstancias que hicieron más amplio el espacio de lo corrupto y de lo impune.

¿Tiene aún el Ejército poder de veto?

En este momento existen estructuras de poder que tienen al Ejército como ultima ratio regis, el último recurso del Rey. Mientras no crean que necesitan ejercer fuerza, no los usan. Pero si sigue la investigación penal a la velocidad a la que va, llegará un momento en que llamen al Ejército. El Ejército está quieto ahorita. ¿Por qué? Todos sus mandos son unos corruptos, y tienen miedo a que los saquen. Sí, pero la tropa y los subalternos que no son corruptos ya no quieren seguir subordinándose o defendiendo a esos mandos.

En 1963, el coronel Enrique Peralta Azurdia justificaba de esta manera el golpe de Estado que dio al general Miguel Ydígoras Fuentes: “Conviene recordar que el país sufría las consecuencias de una administración desequilibrada, estancamiento de la labor legislativa, y lo que es más grave, corrupción en proporciones intolerables en el manejo de los asuntos del Estado”. Hoy, un militar golpista podría decir lo mismo. ¿Es posible, en la Guatemala de 2015, un golpe de Estado militar, similar a los de 1963 y 1982?

¡Dios guarde! No hay quien los guíe. Los golpes de Estado siempre principian por una iniciativa de las juventudes militares. Las juventudes militares de hoy no han visto ni lo verán, un mando militar digno de entregarle el poder. Los mandos son tan corruptos, que los mandos superiores ya bajaron la corrupción a los mandos intermedios; y tropa sola no se anima a hacer golpe de Estado.

Pero hay un descontento extendido en las filas del Ejército, e incluso se ha hablado de intentos de golpe de Estado.

¿A quién favorecen las jornadas de protesta ciudadana? Indirectamente a Otto Pérez. Por eso el Ejército no se ha atrevido a dar un golpe de Estado. Cuando ven que la gente joven, mujeres jóvenes, les están gritando corruptos, ladrones y ven señoras que nunca habían salido de su casa manifestando, piensan, esto va a ser una matadera, yo no me quiero meter en esto. ¿Quién se va a animar a un golpe de Estado cuando el embajador de Estados Unidos se va a meter frente al Congreso de la República; cuando el Presidente le cede el podio al embajador; cuando sale la presidenta de la Corte de Constitucionalidad y dice que los magistrados están resolviendo políticamente y no jurídicamente?

¿Cree usted entonces, que el Ejército no se va a mover?

Si tu pregunta es ¿estuvimos al borde de un golpe de Estado?, la respuesta sigue siendo ¡No! Si la pregunta es, ¿estamos a punto de un golpe de Estado?, la respuesta es ¡Sí! En el gobierno, lo esperan en cualquier momento. Pero podría ser un golpe no para deponer al Presidente, sino para mantenerlo a él, algo que nunca se ha dado en la historia. Poner a una junta, y mantenerlo a él sin poder en el puesto. Hay un sector del Ejército de mandos no corruptos, un ave rara en el Ejército que piensa que es el momento de salir de los mandos corruptos. Y para eso no es necesario salir del comandante general. Dejándolo a él, no existe el riesgo de que otro se ponga por encima en la línea de mando.

¿Está desgastada la figura del general Otto Pérez Molina dentro del Ejército?

Uf, uf. Es que realmente no existe figura de Otto Pérez en el Ejército. Nunca fue un héroe; hay una equivocación en eso. Otto Pérez fue siempre leal al de arriba, pero preparado a meterle la puñalada en cuanto fuera posible. Cuando llegó a (la Dirección de) Inteligencia, traicionó el convenio que había hecho con Paco Ortega (Francisco Ortega Menaldo) y “Gota” (Marco Antonio González Taracena), y metió a los “Titos”, los (oficiales) que habían estado con él en el Quiché. La carrera de Otto no fue una carrera de dirigente. Él era especial en su promoción, en el “Sindicato”, pero la suya es una promoción de crápulas, corruptos, incapaces. ¿Por qué fracasó Otto? Porque necesita jefes para no equivocarse. Ahora no tiene jefe, y fue tan estúpido como para rodearse de lo más corrupto que hizo carrera con él. Lo peor de lo peor. Escogió entre el mando militar lo peor.

¿Qué busca la élite militar actual? ¿Negocios, prebendas, privilegios?
No podemos hablar de una única élite militar, sino de segmentos de la élite que están con temor por lo que está pasando. Mientras sea más amplio el espectro de investigación penal, más posibilidades hay de que algo los vincule con ciertos negocitos. Eso no les gusta. Otro sector es el de Inteligencia. Inteligencia es una élite, porque maneja información, tiene la posibilidad de chantajear, de extorsionar, y fueron durante la guerra el eje principal de las políticas contrainsurgentes. Hay otro sector de la élite que recela del hecho de que se esté politizando las Fuerzas Armadas y se aprovechen espacios de la institución para el ascenso a cargos políticos de oficiales que fueron visibles durante la guerra. No les gusta el hecho de que algunos entren en la participación político electoral. Léase FCN (Frente de Convergencia Nacional) y Jimmy Morales. Morales quiere tomar distancia, pero el FCN empezó con lo peor. Son los del MIO, el Movimiento Integral de Oportunidades (el pequeño partido, hoy suspendido, fundado por el cuñado de Otto Pérez Molina, Rualdo Leal, y cuyo secretario era Alfredo Rabbé, hermano del Presidente del Congreso Luís Rabbé). El partido no es de Jimmy, es de ellos. Es un sector que ve blindaje allí. Dentro de la violencia electoral posible o probable, va a haber un sector que sabe manejarla y sabe utilizarla de manera productiva.

¿Cuáles son las ideologías presentes entre la oficialidad?

El contenido ideológico del Ejército entre 1963 y 1996, era el de la Doctrina de la Seguridad Nacional. Tenían claramente planteados principios tremendamente concretos: era una guerra antagónica entre el bien y el mal, entre democracia y comunismo. Y se lo creían. Y otro principio era: esta guerra es contra el Estado. Pero no el Estado visto como la concreción del orden político aceptado por una totalidad ciudadana. No. El Estado era la estructura de poder, ellos. Cumplían una función: guardianes y ejecutores, y aceptaban entrar en ese juego ideológico. El concepto de la seguridad nacional evolucionó en los 90 hacia algo distinto. Hubo sectores, yo los llamé “cuadros intelectuales”, que creyeron que esa doctrina estaba mal pensada porque leía mal el momento que atravesaba Guatemala. El vicealmirante Ángel Arturo Mazariegos, ya fallecido, diseñó la tesis de la estabilidad nacional. Planteó una serie de principios ideológicos, éticos y morales básicos: respetar la ley. Tenemos que ser una institución en donde vale el cargo y no la persona. Metió un código de conducta en el que se hablaba del respeto a los Derechos Humanos. A Gramajo (General Héctor Gramajo Morales 1938-2004, Ministro de la Defensa durante el mandato del presidente Vinicio Cerezo) le encantó y lo apoyó. Algo se había avanzado. Pero ahorita, ya lo dudo. Ya hay muy pocos que puedan sostener un pensamiento así.

Cuando se escucha a exmilitares como Ricardo Méndez Ruiz, Raúl Minondo Ayau u Óscar Platero Trabanino, se tiene la impresión de que la Doctrina de la Seguridad Nacional está de regreso, y que ha encontrado a su enemigo en las protestas sociales, sociedad civil y organizaciones campesinas ¿Son estas posiciones mayoritarias dentro del Ejército ahora?

A los militares no les molestó la negociación de paz, pero sí les molestaron los Acuerdos, los informes de Minugua y el gobierno de Álvaro Arzú. Esto se manifestó con la maduración de los extremos. No son muchos. La mayoría están en el FCN y la totalidad en Avemilgua (Asociación de Veteranos Militares de Guatemala). Son extremistas, con un discurso de hace años, que encuentran empate con los extremistas de la Marro (Universidad Francisco Marroquín),¿Tienen la posibilidad de incidir? Sí la tienen. Pero es complicado, porque ya están en situación de retiro.

¿Cómo se relacionan los oficiales de baja y de alta? ¿Los que están de baja ejercen influencia sobre la jerarquía militar?

Una vez me dijo Gramajo: “Mire tocayo, hay una cosa clarísima en el Ejército: entrar a retiro, es como estar muerto”. El militar que está en activo tiene mucho cuidado con que no lo vinculen con retirados. En el momento en que ponés el pie como recluta o como cadete en la Politécnica, sabés que la estructura de Inteligencia te está observando. Y si Inteligencia llega a decir que andás en entendimientos con fulano de tal que es retirado, y peor si este llegó a tener una cuota de poder en el Ejército, te quedas allí.

¿Cómo afecta a los militares que no conocieron la guerra el estigma del genocidio?

La última promoción que sale a la guerra lo hace en 1992-1993. Fueron parte de una compañía, de un regimiento, estuvieron en un destacamento, pero ya no en el fragor del enfrentamiento. La población ya estaba masticando los efectos de lo que pasó. No hay en la cabeza de ellos, creo yo, esto del genocidio. También preguntaría ¿cuál genocidio? Un tipo de genocidio fue el de Chimaltenango, donde entraba la tropa y masacraba. Otro tipo es el que ocurrió en Rabinal, en el que lo hicieron patrulleros, los judiciales o los mismos pobladores de las aldeas. El Ejército estaba detrás, y los soldados veían, pero los que mataron fueron civiles. Para mí, hubo viarios genocidios. Antes de hacer el peritaje, hice entrevistas en Nebaj. Un exkaibil, me dijo: “Yo no maté a nadie, yo no le metí el cuchillo en la panza a ninguna mujer, yo no le corté la garganta a nadie. Fue el demonio. Porque desde que entré al Ejército, se me metió el demonio. Ahora ya acepté a nuestro Señor Jesucristo”. ¿Qué piensan los oficiales ahorita? Es muy difícil para ellos ponerse a estudiar lo que significa el genocidio. Y más complicado entender por qué sus mandos hicieron eso.

¿Pero logran entender la magnitud de lo ocurrido?

No lo quieren pensar. El tema del genocidio se va a conocer en tanto que vaya madurando con el tiempo.

Para un militar, casos como Dos ErresPlan de Sánchez, no pueden ser un orgullo. Mataron gente desarmada

Niños, ancianos. Los quemaron…

Pero ¿por qué no hay una sola voz en el Ejército que diga que esa gente no murió en combate, que no fue resultado de un enfrentamiento con la guerrilla, que fue una decisión de arriba, una política de terror?

No sabría decirte. No he conocido a ninguno de ellos que reconozca que las cosas fueron así. Nunca. No quiere decir que no exista. Hubo un oficial de Inteligencia que una vez me pidió hablar del genocidio. Le dije que sí. Pero se arrepintió el día en que habíamos quedado. Me llamó y me dijo: “No tengo el valor de llegar ahora.”

Ni siquiera en privado son capaces hablar de eso…

Es que no es fácil. Procesar eso debe ser muy difícil, sobre todo para el que sabe que estuvo en la cadena de mando que provocó eso. Y ni hablo de los que lo hicieron, que fueron tropa o patrulla. ¿Usted cree que la iglesia está orgullosa de la Inquisición? ¿Cuántos años le costó a la iglesia decir que fue incorrecto lo de la Inquisición? Todavía hay cardenales que dicen que fue para salvar a la santa iglesia católica.

¿Podría darse un nuevo brote de represión por parte del Ejército?

Depende de las circunstancias

Por ejemplo, teniendo organizaciones campesinas más fuertes y organizadas.

Ellos no van a decidir, van a esperar que les den la orden. La pregunta es, ¿en este momento hay alguien tan estúpido y criminal para poner a funcionar de nuevo ese aparato de muerte? Sí, sí hay posibilidades. ¿Cuándo van a plantearse como necesario habilitarlo de nuevo? Yo diría que en el momento en que haya una legislación en contra de las megainversiones, en el momento en que haya un retroceso en los procesos de acumulación de capital, en el momento en que haya un mecanismo de distribución del ingreso y de las fuentes para generarlo, en cuanto los bloques de poder ya no se vean en la posibilidad de negociar condiciones favorables para ellos.

¿La masacre de Alaska tiene que ver con esto?

No. Eso fue una casualidad, una estupidez. El coronel metió la pata. No tenía que avanzar. Se lo dijeron los policías del operativo conjunto: “acaba de venir la orden de que retrocedamos”, y él siguió adelante. Yo se los he dicho miles de veces: tratar de manejar seguridad interior con militares es arriesgarse a que uno agarre un automático y mate a no sé cuántos. Pienso en las tomas de las calles y carreteras, en las manifestaciones de los sábados: si matan al primero, ya perdimos el control.

En Soldados en el poder, usted dice que en los años 70 y 80, una forma de tener al Ejército tranquilo y satisfecho era permitir cierto nivel de corrupción, y otorgar a los militares de rango prebendas, tierras, casas y otros privilegios. ¿Se mantiene esta práctica hoy en día?

Este gobierno no les dio. Este hizo millonarios a los corruptos de los mandos superiores. El general Carlos Arana Osorio fue listo: les creó el Comisariato del Ejército, les creó la colonia Lourdes, el Hospital Militar. Dios guarde al que se le ocurriera robar con Arana.

¿Existe dentro del Ejército un movimiento para adecentarlo?

No lo sé, porque no es visible. Hay un sector inconforme, pero la inconformidad puede provocar o no protesta. Un corrupto de mucho tiempo se calla; pierde el ascenso, pero no pierde pisto. El problema es que la estructura militar genera condiciones de corrupción: les da poder, control territorial y los hace importantes.

¿Talvez los jóvenes, la juventud militar?

En este caso, la juventud militar más se identifica con la juventud no militar. La juventud militar está viendo a los universitarios que no se metían en nada de esto, y ahora salen a manifestar, y eso le ha de llamar la atención.

¿Es viable una depuración del Ejército?

Ya la han hecho varias veces, y es lo peor que pueden hacer. Si sacan a los malos, alimentan al crimen organizado. Si sacan a los buenos, dejan la porquería dentro. Es complicado porque los buenos, porque sí hay oficiales y mandos buenos, ante esas circunstancias no se sienten bien estar allí.

¿Entonces, qué se puede hacer con el Ejército?


Tiene que darse un proceso para resolver problemas de seguridad interna en el que se utilice este recurso que está capacitado. Puede ser la formación de fuerzas policiales especiales, con mandos civiles. Se habló también de un programa de acción militar para control de los territorios del narco. Lo peor que puede pasar es que no les den nada que hacer, y estén vegetando en un cuartel. Para mí son buenas las misiones de paz con Naciones Unidas, porque los sacan de aquí y aprenden algo en otro lado. De lo que sí estoy seguro es que el Ejército que tenemos ahorita, cuantitativa y cualitativamente hablando, no debe continuar. No hay ninguna razón para que siga como está.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

martes, 21 de julio de 2015

¿Y ahora hacia dónde vamos?

Lo cierto  es que en la coyuntura actual, las reformas al sistema político son apenas el punto de partida para la renovación del país,  también la única forma que el país no nos estalle en las manos y entonces que dios nos agarre confesados. Las protestas hasta hoy día han sido pacíficas, lúdicas, pero todo tiene un límite, especialmente cuando se trata de un pueblo despierto que sabe que tiene derechos y los exige por las buenas hoy, no sabemos mañana.


¿Y AHORA HACIA DONDE VAMOS?


Por: Miguel Ángel Sandoval

Sobre la corrupción no hay nada nuevo que decir. Está demostrado que no hay institución del estado que se libre de la corrupción. Ejecutivo, legislativo, judicial y organismos descentralizados como el IGSS o la SAT, han sido a su turno evidenciados por grandes o súper grandes escándalos de corrupción. No hay misterio. De la misma manera, no quedan dudas del peso de la corrupción en los principales asuntos nacionales. La educación va mal pues hay demasiada corrupción y los fondos no llegan al ministerio respectivo pues se quedan en las redes de corrupción. Igual con la salud, pues las medicinas no alcanzan y los recursos menos, por el robo hormiga y por los contratos lesivos que se establecen  sin ningún rubor.

Es lo mismo con la seguridad ciudadana. Hasta hace poco tiempo supimos de la ausencia de controles en los centros de detención por negligencia policial. Que las patrullas no circulaban en previsión del delito pues no tenían gasolina y los fondos para ésta eran desfalcados. En suma, que el país se jodiera. Esa ha sido la divisa del actual gobierno. Lo que falta es que la Cicig nos diga el nivel de corrupción en altos mandos militares y entonces se cierra la vuelta.

Por supuesto que esto hace alusión al gobierno. Falta ver lo que toca al sector empresarial, que son los beneficiarios del escándalo de la línea, del contrabando de cientos de furgones, de toneladas de mercadería, de millones de quetzales de defraudación fiscal.

Es cierto que hay más de 50 detenidos, que la justicia toma su tiempo, que la presunción de inocencia es una regla de oro en este terreno, pero, siempre hay uno, estamos con la leve sospecha que se está dando otro giro a la impunidad, que la corrupción está solo agazapada y que de un momento a otro nos enteramos que solo se recicla.

Todo ello porque existe desconfianza en la investigación criminal, en el desempeño de la justicia y en el hecho comprobado, de jueces y magistrados cómplices de la impunidad, o acaso, actores de primer nivel en este caos nacional. De igual manera existe no solo desconfianza en la llamada clase política, sino que existe hartazgo de la misma y sus prácticas llenas de transa, doblez, ausencia de escrúpulos, venalidad. Son tantas las muestras de ello que no hace falta enumerarlas.

Lo cierto  es que en la coyuntura actual, las reformas al sistema político son apenas el punto de partida para la renovación del país,  también la única forma que el país no nos estalle en las manos y entonces que dios nos agarre confesados. Las protestas hasta hoy día han sido pacíficas, lúdicas, pero todo tiene un límite, especialmente cuando se trata de un pueblo despierto que sabe que tiene derechos y los exige por las buenas hoy, no sabemos mañana.

Es tiempo de reformas sin duda. Pero para ello hace falta mucha voluntad política y ello no aparece en el ejecutivo, en el judicial y en el legislativo. Tampoco en el sector empresarial y en sectores de los medios de comunicación. A decir verdad, la libertad de empresa y de expresión está bajo el reflector y demandan renovarse. El estado debe ser en este terreno mucho más cuidadoso. Los sectores sociales tienen enormes posibilidades para hacer avanzar las reformas y eventualmente un gran acuerdo nacional, antes o después de las elecciones.


Finalmente reitero mi planteamiento: primero reformas y luego elecciones.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

domingo, 19 de julio de 2015

Estados Unidos a toda marcha en Guatemala

Es obvio que Obama a menos de dos años de dejar la presidencia quiere sumar todos los éxitos posibles en materia de política exterior, y de esa cuenta no está dispuesto a permitir que la intransigencia, la torpeza y la prepotencia de una clase política demencialmente corrupta como la guatemalteca, se interponga en el camino de su plan Alianza para la Prosperidad, que más que propugnar la democratización, es un diseño político, económico  y militar con el que se busca afianzar la hegemonía estadounidense en su patio trasero de Centro América.


ESTADOS UNIDOS A TODA
MARCHA EN GUATEMALA


La Cuna del Sol

La visita de una comitiva de funcionarios de alto nivel del gobierno estadounidense a Guatemala, entre  quienes destaca la presencia del experimentado asesor del Departamento de Estado, Thomas Shannon, es una indicación de la preocupación existente en la Casa Blanca sobre la grave situación política que se vive en Guatemala a raíz de los escándalos de corrupción oficial y las masivas protestas ciudadanas que exigen el fin de la corrupción sistémica y de la impunidad de la clase gobernante.  Estos acontecimientos han dejado al gobierno y a todo el sistema político delincuencial sumido en una severa crisis de credibilidad y legitimidad que amenazan, no solo su permanencia y continuidad, sino que además, los intereses de los EE.UU en momentos que el plan Alianza para la Prosperidad de Centro América que desembolsaría $1,000 millones en ayuda, se apresta a ser discutido en el Congreso para su aprobación este verano.

Para el gobierno de Obama la implementación de este programa que nace como respuesta a la crisis de los niños migrantes centroamericanos del año pasado, es de suma importancia. Sobre todo en las actuales circunstancias cuando Estados Unidos busca reafirmar su hegemonía en lo que podría considerarse en términos geopolíticos, su esfera de influencia natural. Pero para ello, primero necesita convencer al Congreso sobre la factibilidad de su plan en una región devastada por la violencia, el narcotráfico y la corrupción que la ponen ante los ojos de muchos congresistas que cuestionan sus iniciativa, como una región de Estados Fallidos en donde, según un senador demócrata, se han gastado miles de millones de dólares en las últimas décadas y solo se ha visto un deterioro de las condiciones en Honduras, Guatemala y El Salvador.

Es precisamente el deterioro de las condiciones en Guatemala y Honduras, que junto a El Salvador forman el llamado Triángulo Norte, lo que ha motivado al gobierno de Obama a despachar a sus emisarios del Departamento de Estado, Justicia, Seguridad Interna y USAID para intervenir, aunque Thomas Shannon no lo admita, en las crisis políticas de esas naciones a fin de evitar un mayor deterioro del orden político que pondría en riesgo la aplicación de su agenda para la región centroamericana.

En el caso específico de Guatemala, donde los niveles de corrupción en el gobierno, el descaro y la prepotencia de la clase política que persiste en desoír el clamor popular, la situación ha llegado a niveles intolerables y esto tiene de muy mal humor al gobierno de Obama que sin mayor pérdida de tiempo ha decidido poner las cosas en orden, efectivamente tomando el control de la situación antes de que su proyecto hegemónico en su patio trasero, el cual el vicepresidente Joe Biden ha denominado “la próxima gran historia de éxito en el Hemisferio Occidental”, y que estaría modelado en el Plan Colombia, sea estropeado. En este sentido, cabe destacar el papel protagónico que ha venido desempeñando en Guatemala el embajador estadounidense Todd Robinson, apoyando las reformas políticas planteadas por sectores de ciudadanos organizados.

De acuerdo a un artículo en la revista especializada en asuntos de política exterior, World Affairs,  que trata sobre la crisis de legitimidad en Guatemala y como esta puede condenar al fracaso el paquete de ayuda de Obama, El Salvador y Honduras enfrentan muchos de los mismos problemas que Guatemala, pero no pueden ser tratados de manera aislada. La seguridad y los lazos económicos  y  sociales que unen a estos tres países  obligan al Triángulo Norte a ascender o caer como uno solo. Señala, que cualquier esfuerzo por aislar a Guatemala o dejarla fuera del paquete de ayuda arruinará todo el esfuerzo.

Como se puede apreciar, Guatemala es la clave para la implementación del plan de Obama, por lo tanto buscarle una solución a la crisis de legitimidad que en la actualidad afecta al sistema político guatemalteco, es de vital importancia para lograr vencer la resistencia en el Congreso, donde las dudas sobre la viabilidad del plan se han incrementado entre sus críticos a raíz de los recientes eventos en Guatemala. Los detractores del plan consideran que la violencia crónica y la crisis de legitimidad hacen que la ayuda internacional sea imposible.  

En la parte final el artículo de World Affairs destaca, que el Plan Colombia, que Biden propuso en el New York Times como el modelo para el Triángulo Norte, contó con la “voluntad política” como clave para el éxito de ese esfuerzo de 9,000 millones de dólares. Sin embargo, agrega, en Guatemala donde decenas de miles de personas se han manifestado en las calles y donde la fe en el gobierno se ha erosionado dramáticamente, no existe tal voluntad política. Enviar grandes cantidades de dólares en ayuda a un pantano de corrupción sería un flaco favor a los estadounidenses y guatemaltecos por igual. Sólo después de nuevas elecciones y un nuevo gobierno puede Guatemala infundir la confianza necesaria en los que tienen un deseo genuino de ayudar, concluye.

En resumidas cuentas, la llegada de la comitiva de alto nivel de la Casa Blanca y los sucesos que han tenido lugar posteriormente, donde sobresalen el destape de la red de corrupción en la Secretaria General de la Presidencia y las acusaciones hechas públicas por la CICIG contra el candidato a vicepresidente del partido político LIDER, apuntan a que el gobierno de Obama a través de sus mecanismos de poder está interviniendo a toda marcha en Guatemala con el fin de restaurar la legitimidad e imponer sobre la clase gobernante la voluntad política necesaria para lograr que los escépticos en Washington aprueben su plan que, junto con Cuba e Irán, se sumaría a otro de los éxitos de su cuestionada política exterior.


Es obvio que Obama a menos de dos años de dejar la presidencia quiere sumar todos los éxitos posibles en materia de política exterior, y de esa cuenta no está dispuesto a permitir que la intransigencia, la torpeza y la prepotencia de una clase política demencialmente corrupta como la guatemalteca, se interponga en su camino. El plan Alianza para la Prosperidad que más que propugnar la democratización, es un diseño político, económico  y militar con el que se busca afianzar la hegemonía estadounidense en su patio trasero de Centro América. Es en realidad, en palabras de Greg Grandin, la siguiente fase en el “corredor de seguridad” que los Estados Unidos está construyendo a todo lo largo de Colombia, Centro América y México. Una maquina perfecta de guerra perpetua.






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USA. 

sábado, 18 de julio de 2015

Radiografía del “Comandante y el Jefe”

Manuel de Jesús Barquín y Jaime Martínez Lohayza tienen muchas similitudes, ambos fueron los últimos líderes de la Gana y ahora son los implicados por brindar apoyo político y beneficiarse de una estructura criminal de lavado de dinero.


RADIOGRAFÍA DEL
“COMANDANTE Y EL JEFE”



Manuel de Jesús Barquín, de 62 años, y Jaime Martínez Lohayza, de 58, fueron los grandes ganadores de la Gran Alianza Nacional (Gana) el grupo formado en 2002 y que logró llevar a la Presidencia a Óscar Berger. Desde esa época, estos dos personajes han sido diputados cercanos al presidente de turno y del próximo gobierno no sería la excepción, pero esta vez querían tener a alguien que los representara de forma directa.

Es por esto que en octubre de 2014 Edgar Barquín, hermano menor de Manuel y supuesto socio de Martínez Lohayza, se convirtió en el compañero de fórmula de Manuel Baldizón, candidato a la presidencia por el partido Libertad Democrática Renovada (Lider), que es uno de los más fuertes del país y, que además, lidera las encuestas.

Hasta el miércoles de esta semana, todo indicaba que el plan de los diputados se concretaría de nuevo, pero ese día la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público (MP) pusieron a caminar en la cuerda floja al clan Barquín-Martínez Lohayza.

Unidos

Manuel Barquín y Jaime Martínez Lohayza eran parte del M17, un grupo de diputados distritales que se quedaron sin partido luego de renunciar del PAN. El M17 se alió con el Partido Patriota, el Movimiento Reformador (MR) y el Partido Solidaridad Nacional (PSN), para llevar a la Presidencia a Óscar Berger. La coalición se hizo llamar Gran Alianza Nacional (Gana).

Durante la administración el PP y el MR se separaron de la alianza. Entonces se iniciaron los trámites para que la Gana fuera oficializada como partido. Para esto se acordó que la ficha del PSN sería utilizada para la nueva agrupación.

Sin embargo, a través de las asambleas municipales y departamentales, la unión Barquín –Martínez Lohayza logró apoderarse del partido al obtener la mayoría y principales puestos del Comité Ejecutivo de la Gana y fue así como ambos emprendieron la dirigencia de la Gran Alianza hasta julio de 2014, cuando decidieron guardar la ficha del partido para buscar seguir en el poder a través de Lider.

El miércoles, los entes investigadores pidieron a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) retirarles el derecho de antejuicio a los tres, ya que aseguran que existen pruebas que los involucran en una estructura criminal liderada por Francisco Morales Guerra, alias Chico Dólar. Esta red se dedicaba al lavado de dinero, el cual supuestamente sirvió para financiar las asambleas de la Gana.

La investigación de la CICIG y el MP señala que Manuel Barquín y Jaime Martínez Lohayza eran el apoyo político de Chico Dólar desde 2008. En las conversaciones telefónicas que los investigadores presentaron como prueba se podía ver que Barquín coordinaba brindar soporte a Morales Guerra para lavar dinero, esto a través del vicepresidenciable de Lider Edgar Barquín, ya que en esa época ocupó el cargo de Superintendente de Bancos y, posteriormente, el de presidente del Banco de Guatemala.

Mientras el diputado Manuel Barquín coordinaba con su hermano el lavado de dinero de Chico Dólar, Martínez Lohayza se beneficiaba del resultado económico de este ilícito, pues recibía dinero de Morales Guerra para financiar las asambleas de la Gana, según señala la investigación del MP y la Gana.

El mayor, “el Comandante”

Manuel es el mayor de los hermanos Barquín Durán y el que más experiencia tiene en la política, ya que a los 22 años dirigió por primera vez una institución pública, de 1976 a 1986 fue alcalde del municipio de La Libertad, Petén, lugar  de su principal nicho electoral. Según la organización Insight Crime, el diputado ha creado nexos con los líderes de las comunas de San José, San Benito, Dolores y Poptún, lo que le ha permitido ampliar su liderazgo en ese departamento y así ofrecer más votantes a los partidos políticos más fuertes del momento.

A Manuel Barquín, llamado el Comandante en la estructura, la CICIG y el MP le imputan los delitos de asociación ilícita, tráfico de influencias, financiamiento electoral ilícito y peculado por uso. Este llegó al Congreso en la cuarta legislatura, en el año 2000, con el Partido de Avanzada Nacional (PAN), antes de eso había sido gobernador de Petén y diputado suplente durante dos legislaturas.

Sus casi cuatro legislaturas le han permitido construir también una red de nepotismo en el Legislativo y otras instituciones del Estado. Sus hijos, cuñada, sobrinas y nueras tienen puestos en varios ministerios y en el Congreso. Además, su esposa arrenda edificios para oficinas de gobierno.

“El Jefe” de Jutiapa

Jaime Martínez Lohayza es llamado el Jefe en la estructura criminal liderada por Chico Dólar, quien es conocido del diputado. Este es considerado un cacique en Jutiapa. Inició su liderazgo cuando fue electo alcalde en Quezada y dejó ese cargo en 2004, cuando ingresó al Congreso.

Un cable de Wikileaks, publicado por Plaza Pública, reveló que en 2006 el exministro de Gobernación, Carlos Vielmann, y el ex secretario privado de Berger, Alfredo Vila, le notificaron a la embajada de Estados Unidos (EE. UU.) que lo investigaban por tráfico de drogas. Estas acusaciones fueron negadas por el diputado jutiapaneco y aseguró que se debían a la envidia que estos le tenían por ser cercano a Berger y no seguir sus órdenes cuando él era jefe de bancada.

Su experiencia en la alcaldía y en el Congreso le han permitido ingresar a sus hijos a las filas de los partidos más fuertes, para que estos sean candidatos de elección popular, ya que en 2011 su hijo Carlos Martínez Castellanos fue electo diputado por Jutiapa; para estos comicios busca la reelección y se les une su hermano menor Jaime Martínez Castellanos, quien es candidato a diputado al Parlamento Centroamericano (Parlacen).










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USA.

miércoles, 15 de julio de 2015

Ante el paseo, escapatoria

Mientras 200 gobiernistas van a Francia de paseo, se les cuela de la prisión el “Chapo” en gran burla


ANTE EL PASEO, ESCAPATORIA


Por Pedro Echeverría V.

1. Dicen que El Chapo Guzmán es uno de los grandes traficantes de droga en todo el mundo, es por lo menos lo que he leído en los 15 años que van de este siglo. Se publica además que por lo miles de millones de dólares que posee es uno de los hombres más ricos del mundo porque figura en alto lugar en la lista de los más adinerados de Forbes. Además que en dos ocasiones se ha escapado de prisiones de alta seguridad. Por las indiscutibles aventuras en las que ha salido triunfante me parece que el tipo posee una enorme capacidad para hacer dinero, acumularlo y para fugarse de la prisión como si fuera el gran Houdini, conocido mago del escapismo.

2. Lo que a mí me parece es que El Chapo es un personaje muy inteligente, mucho más que los altos gobernantes y el aparatote de seguridad nacional. Yo nunca he sabido que venda droga en las escuelas, en las calles o las plazas; tampoco le he escuchado un discurso o una declaración de él, por eso me cae menos mal que los políticos que se pasan prometiendo sin cumplir. ¿Entonces cómo distribuye la droga para llegar a ser un personaje de los más ricos del mundo? Él no funciona con chiquilladas sino va directamente a la cabeza de los países; no vende mil pesos de droga, sino mil millones a quienes mandan y deciden en cada país.

3. Si como pasan por México las miles de toneladas de droga de Colombia a los Estados Unidos pasaran con la misma libertad los miserables trabajadores de Guatemala, El Salvador, Honduras pues algo se compensaría; pero no, a los trabajadores de Centroamérica se les trata como delincuentes por el gobierno mexicano y la droga pasa con enorme facilidad y libertad.¿No está claro entonces que el narcotráfico ha penetrado con profundidad en las más altas esferas del gobierno mexicano asociado estrechamente con los introductores de la droga de los EEUU? Por ello el Chapo mantiene una protección en los más altos niveles.

4. ¿Cuántos cientos de pequeños vendedores de droga están en la cárcel por falta de dinero para repartir entre policías, carceleros y funcionarios tal como se practica en México? Supongo que en las prisiones de México hay unos 300 mil pobres acusados de los delitos más ridículos -como robar un pan- y habrá unos 50 auténticos defraudadores y asesinos que están tramitando su salida. El Chapo, como personaje que está muy arriba de todos, no pierde el tiempo en abogados y trámites legaloides burocráticos; simplemente sabe –como dicen por aquí- que “con dinero baila el perro” y no hay gobernante que resista “un cañonazo de algunos millones de dólares”.

5. Mientras el Chapo –se ha publicado- que ha extendido su negocio en por lo menos tres continentes y en grandes urbes como París está trabajando y ganando mucho dinero; 200 mexicanos han organizado una caravana de políticos, empresarios y militares de paseo aprovechando el viaje de la pareja presidencial a París, dilapidando inmensas cantidades de dinero del presupuesto público. Estos viajes a saludar a la reina inglesa y ahora a ver el desfile conmemorativo del 14 en Francia, me recuerda al otro presidente del Estado de México López Mateos (1958-64) que el pueblo bautizó como López “Paseos” por sus continuos viajes al extranjero que en nada beneficiaron a México.

6. ¿Cuántos franceses, españoles, gringos, se cuelgan de los pantalones de los mandatarios o de los reyes que han visitado México como viaje de placer? Me parece una ridiculez de lo más bajo o más ruin esas “visitas presidenciales” que son simples paseos turísticos. ¿Podríamos olvidar cuando López Portillo en 1978 o 1979 –en pleno auge petrolero- llevó varios aviones de funcionarios, empresarios, hasta “intelectuales”, a España para “encontrar sus orígenes” de churumbel en la “Madre Patria”? En tanto los maestros en nuestras marchas y luchas enseñamos dignidad; los excursionistas a Londres y París enseñan sumisión y vasallaje.


7. Parece que a la joven pareja presidencial e hijos no la dejan disfrutar al 100 por ciento sus viajes. Recuerdo que el pasado viaje la denuncia contra la Casa Blanca del Paseo de Reforma y la construcción del FFCC de Querétaro les descompuso el paseo. Ayer, cuando todavía estaban en el avión a París los sorprenden con la huida del Chapo Guzmán. Lo mejor sería que entierren estos paseos presidenciales y no le busquen porque no sea que en la próxima surjan levantamientos masivos muy fuertes que ya el ejército y la policía no pueda controlar. ¿Qué tal si tiene que ver con una cábala que entre algunos años estemos comentando como historia?






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USA. 

lunes, 13 de julio de 2015

Tsipras se doblega

En conclusión todos los viajes y reuniones con los jerarcas en los centros del poder económico de Europa, resultaron ser un show, una farsa montada por Tsipras y Varoufakis, ambos sabían desde el principio que sus pretendidos esfuerzos de luchar por los intereses del pueblo griego, por aliviar su sufrimiento, ante los buitres de la zona euro terminarían en un fracaso y que al final terminarían doblegándose, ya que no tenían la voluntad de hacer valer el mandato de la Grecia que los había elegido para luchar contra las asfixiantes medias de austeridad que les habían sido impuestas.


TSIPRAS SE DOBLEGA



Finalmente el primer ministro griego, Alexis Tsipras, se ha doblegado y ha aceptado las draconianas medidas impuestas por la eurozona a fin de evitar el Grexit. El costo para Grecia será aceptar someterse a una condición de esclavo económico de la eurozona, sujeta a medidas de austeridad incluso más severas a las que estaban en la mesa anteriormente. Como ya se ha dicho repetidamente, Tsipras en realidad nunca tuvo la intención de romper con el euro, en ese sentido el referendo fue un descarado fraude cometido contra el pueblo griego, ya que después de todo el gobierno de Tsipras, que esperaba un “SI”, iba a continuar con su plan de sometimiento a los dictados de la troika.

De acuerdo a Yves Smith en Naked Capitalism, “este acuerdo es simplemente despiadado. Este es de lejos el acuerdo más desmesurado que he visto en mi vida, por un increíblemente amplio margen. Incluso el lenguaje es descaradamente punitivo. Por ejemplo, el documento menciona repetidas veces que todos los términos previos bajo consideración tendrán que ser hecho mucho más estrictos a la luz del deterioro de la economía y como el gobierno griego tiene que postrarse para ganarse la confianza de los acreedores”.

Por su parte Politics.co.uk comenta lo siguiente: “A medida que el polvo se asienta esta mañana sobre la crisis del rescate griego, es cada vez más evidente que estamos presenciando una de las intervenciones más atrevidas en la democracia nacional en la historia política de la posguerra. Si este nuevo plan es aprobado por el parlamento griego, ya no podrá decirse que Grecia es un estado realmente soberano. Bruselas y Berlín se están apoderando de Atenas. Incluso una de las pequeñas victorias de Alexis Tsipras -la de que el fondo de privatizaciónes de £50 mil millones estaría basado en Atenas, no Luxemburgo- fue completamente superficial. Como insistió Angela Merkel esta mañana, no estaría bajo control griego”.

Lo siguiente del Financial Times brinda una idea de las migajas por las que Alexis Tsipras estuvo peleando:

“El señor Tsipras tuvo éxito en eliminar de la declaración final, una frase sugerida por Alemania  que indicaba que, en el caso de que los planes de rescate fracasaran, “a Grecia se le debería ofrecer negociaciones rápidas sobre un timeout (separación breve) de la zona del euro”. Merkel dijo más tarde que no había plan B y no habría discusión de un Grexit sin un acuerdo con Grecia.

Aquí el resumen del acuerdo aceptado por Tsipras:

En virtud del acuerdo previsto, la golpeada economía griega recibiría su tercer salvamento en cinco años, un programa de tres años, financiado principalmente por el ESM (Mecanismo Europeo de Estabilidad), el fondo de rescate de la zona euro y el Fondo Monetario Internacional.

El señor Tsipras ha prometido aprobar nuevas leyes de reforma más severas, incluyendo en los impuestos y las pensiones para el miércoles, y preparar rápidamente nuevas reformas, como la liberalización del mercado de trabajo, la apertura de profesiones cerradas, desregulación de las operaciones bancarias los domingos y el refuerzo del sector financiero. En un movimiento particularmente humillante, el gobierno tiene que revertir algunas de las medidas de gasto adicionales que introdujo a principios de este año, cuando pregonó sus ambiciones para poner fin a cinco años de austeridad impuesta por la UE.

Los términos más importantes del acuerdo impuesto a Grecia incluyen:

Incremento y simplificación del Impuesto al Valor Agregado (VAT en inglés)

Recorte de las pensiones. Aquí la proporción de los recortes lucen mucho más severos de lo que Grecia estuvo buscando.

“Solicitud” continua de “apoyo” al FMI (monitoreo como también financiamiento)

“La introducción de recortes cuasi automáticos del gasto en caso de desviaciones de las ambiciosas metas de superávit primario después de solicitar el asesoramiento del Consejo Fiscal y sujeto a la aprobación previa de las Instituciones”.

El secuestro de € 50 mil millones en activos, nominalmente bajo la supervisión de Grecia, pero bajo estricta supervisión de los acreedores. La mitad se destinará a recapitalizar el sistema bancario

Implementar “reformas” en el mercado laboral de acuerdo a lo estipulado por los acreedores.

En cuanto a al alivio de la deuda, que supuestamente era una de las metas del gobierno de Tsipras, no solo no se logró nada de eso, sino que cualquier posibilidad de que se realice quedará sujeta a que Grecia cumpla con las medidas estipuladas. En cuanto a la reducción del principal nada, absolutamente nada.

En conclusión todos los viajes y reuniones con los jerarcas en los centros del poder económico de Europa, resultaron ser un show, una farsa montada por Tsipras y Varoufakis, ambos sabían desde el principio que sus pretendidos esfuerzos de luchar por los intereses del pueblo griego, por aliviar su sufrimiento, ante los buitres de la zona euro terminarían en un fracaso y que al final terminarían doblegándose, ya que no tenían la voluntad de hacer valer el mandato de la Grecia que los había elegido para luchar contra las asfixiantes medias de austeridad que les habían sido impuestas. En este sentido el veredicto condenatorio de Jonh Pilger no puede ser más exacto:

“En sus viajes a la corte de los poderosos en Bruselas y Berlín, Tsipras y Varoufakis no se presentaron ni como radicales ni como "izquierdistas",  ni siquiera como socialdemócratas honestos, sino como apenas dos suplicantes advenedizos en sus peticiones y demandas. Sin subestimar la hostilidad que enfrentaron, es justo decir que no manifestaron ningún coraje político. Más de una vez, el pueblo griego se enteró de sus “planes secretos de austeridad” en filtraciones a los medios de comunicación, como una carta del 30 de junio, publicada en el Financial Times, en el que Tsipras prometió a los jefes de la UE, el Banco Central Europeo y el FMI aceptar sus principales y más despiadadas demandas –las que ahora él ha aceptado”.


Tsipras está en una carrera contra el tiempo para conseguir que varias de las exigencias sean aprobadas para el 15 de julio, sin embargo cuenta con el apoyo (exigencia) de la dictadura de la eurozona para deshacerse de aquellos miembros de Syriza en el gobierno que podrían estropear el desmedido plan de rescate.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.